domingo, marzo 31, 2013

Domingo de Pascua de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, AD 2013


resurrection icon

Pregón Pascual

Exulten por fin los coros de los ángeles,
exulten las jerarquías del cielo,
y por la victoria de Rey tan poderoso
que las trompetas anuncien la salvación.
Goce también la tierra,
inundada de tanta claridad,
y que, radiante con el fulgor del Rey eterno,
se sienta libre de la tiniebla
que cubría el orbe entero.
Alégrese también nuestra madre la Iglesia,
revestida de luz tan brillante;
resuene este templo con las aclamaciones del pueblo.
En verdad es justo y necesario
aclamar con nuestras voces
y con todo el afecto del corazón
a Dios invisible, el Padre todopoderoso,
y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
Porque él ha pagado por nosotros al eterno Padre
la deuda de Adán
y, derramando su sangre,
canceló el recibo del antiguo pecado.
Porque éstas son las fiestas de Pascua,
en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya sangre consagra las puertas de los fieles.
Ésta es la noche
en que sacaste de Egipto
a los israelitas, nuestros padres,
y los hiciste pasar a pie el mar Rojo.
Ésta es la noche
en que la columna de fuego
esclareció las tinieblas del pecado.
Ésta es la noche
en que, por toda la tierra,
los que confiesan su fe en Cristo
son arrancados de los vicios del mundo
y de la oscuridad del pecado,
son restituidos a la gracia
y son agregados a los santos.
Ésta es la noche
en que, rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.
¿De qué nos serviría haber nacido
si no hubiéramos sido rescatados?
¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
¡Qué incomparable ternura y caridad!
¡Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!
Necesario fue el pecado de Adán,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!
¡Qué noche tan dichosa!
Sólo ella conoció el momento
en que Cristo resucitó de entre los muertos.
Ésta es la noche
de la que estaba escrito:
«Será la noche clara como el día,
la noche iluminada por mí gozo.»
Y así, esta noche santa
ahuyenta los pecados,
lava las culpas,
devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes,
expulsa el odio,
trae la concordia,
doblega a los poderosos.
En esta noche de gracia,
acepta, Padre santo,
este sacrificio vespertino de alabanza
que la santa Iglesia te ofrece
por rnedio de sus ministros
en la solemne ofrenda de este cirio,
hecho con cera de abejas.
Sabernos ya lo que anuncia esta columna de fuego,
ardiendo en llama viva para gloria de Dios.
Y aunque distribuye su luz,
no mengua al repartirla,
porque se alimenta de esta cera fundida,
que elaboró la abeja fecunda
para hacer esta lámpara preciosa.
¡Que noche tan dichosa
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano y lo divino!
Te rogarnos, Señor, que este cirio,
consagrado a tu nombre,
arda sin apagarse
para destruir la oscuridad de esta noche,
y, como ofrenda agradable,
se asocie a las lumbreras del cielo.
Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo,
ese lucero que no conoce ocaso
y es Cristo, tu Hijo resucitado,
que, al salir del sepulcro,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina glorioso
por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo ha resucitado! ¡En verdad ha resucitado!
Vivimos para esta Noche
La muerte no tendrá la última palabra.

sábado, marzo 30, 2013

A velar por abusos litúrgicos

Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos.

Este fin de semana del "triduum" pascual es uno de especial alegría y solemnidad, y es por eso que algunas personas bien intencionadas pero mal informadas recurren en estos días a introducir elementos extraños a nuestra liturgia. Estos consisten usualmente del baile, y del recurso a la música popular o protestante, y a la dramatización de anhelos y viñetas relacionadas a la gran fiesta de la Resurrección de Nuestro Señor.

La mejor regla que podemos formular y que aplica en toda situación es la siguiente: dentro de la Misa, no pero fuera de ella, tal vez. Las rúbricas son claras, así como la voluntad de la Santa Sede y de los Padres del Concilio Vaticano II: cosas así no se permiten dentro de la Misa y la autoridad última que decide qué se encultura y qué no en la liturgia es responsabilidad exclusiva de la Santa Sede y no de algún innovador local. La realidad es esa, no importa lo que digan otros "expertos".

Ayudemos a nuestros pastores a vigilar para que no se cometan abusos durante la Cena del Señor, nuestro gran Sacrificio Eucarístico. La regla es fácil de seguir. Es cuestión de entenderla, aceptarla y obedecerla con humildad.

¡Feliz Pascua de Resurrección a todos!

viernes, marzo 29, 2013

Viernes Santo de la Pasión de Nuestro Señor, AD 2013



Oficio de Lecuras del Día
El valor de la sangre de Cristo
San Juan Crisóstomo

Catequesis 3,13-19

¿Quieres saber el valor de la sangre de Cristo? Remontémonos a las figuras que la profetizaron y recorramos las antiguas Escrituras.

Inmolad, dice Moisés, un cordero de un año; tomad su sangre y rociad las dos jambas y el dintel de la casa. ¿Qué dices, Moisés? La sangre de un cordero irracional ¿puede salvar a los hombres dotados de razón? «Sin duda, responde Moisés: no porque se trate de sangre, sino porque en esta sangre se contiene una profecía de la sangre del Señor».

Si hoy, pues, el enemigo, en lugar de ver las puertas rociadas con sangre simbólica, ve brillar en los labios de los fieles, puertas de los templos de Cristo, la sangre del verdadero Cordero, huirá todavía más lejos.

¿Deseas descubrir aún por otro medio el valor de esta sangre? Mira de dónde brotó y cuál sea su fuente. Empezó a brotar de la misma cruz y su fuente fue el costado del Señor. Pues muerto ya el Señor, dice el Evangelio, uno de los soldados se acercó con la lanza, y le traspasó el costado, y al punto salió agua y sangre: agua, como símbolo del bautismo; sangre, como figura de la eucaristía. El soldado le traspasó el costado, abrió una brecha en el muro del templo santo, y yo encuentro el tesoro escondido y me alegro con la riqueza hallada. Esto fue lo que ocurrió con el cordero: los judíos sacrificaron el cordero y yo recibo el fruto del sacrificio.

Del costado salió sangre y agua. No quiero, amado oyente, que pases con indiferencia ante tan gran misterio, pues me falta explicarte aún otra interpretación mística. He dicho que esta agua y esta sangre eran símbolos del bautismo y de la eucaristía. Pues bien, con estos dos sacramentos se edifica la Iglesia: con el agua de la regeneración y con la renovación del Espíritu Santo, es decir, con el bautismo y la eucaristía, que han brotado ambos del costado. Del costado de Jesús se formó, pues, la Iglesia, como del costado de Adán fue formada Eva.

Por esta misma razón afirma San Pablo: Somos miembros de su cuerpo, formados de sus huesos, aludiendo con ello al costado de Cristo. Pues de la misma forma que Dios hizo a la mujer del costado de Adán, de igual manera Jesucristo nos dio el agua y la sangre salida de su costado, para edificar la Iglesia. Y de la misma manera que entonces Dios tomó la costilla de Adán, mientras éste dormía, así también nos dio el agua y la sangre después que Cristo hubo muerto.

Mirad de qué manera Cristo se ha unido a su esposa, considerad con qué alimento la nutre. Con un mismo alimento hemos nacido y nos alimentamos. De la misma manera que la mujer se siente impulsada por su misma naturaleza a alimentar con su propia sangre y con su leche a aquél a quien ha dado a luz, así también Cristo alimenta siempre con sangre a aquellos a quienes él mismo ha hecho renacer.

- Lectura cortesía del sitio digital del Testigo Fiel

martes, marzo 26, 2013

Homosexual católico se libera por la gracia de Dios

Autor: José de Jesús | Fuente: El Visitante
   
“Sientes una extraña tristeza. Emerge una enorme soledad, pero no estás asustado. Te sientes vulnerable pero a salvo al mismo tiempo. Jesús está donde estás tú, y puedes confiar en que te indicará el próximo paso”.
-Henri J. M. Nouwen, La voz interior del amor


Como joven con atracción homosexual me atrevo a decir que la soledad puede conseguir producir un alto grado de dolor y vacío en el corazón. Sí, desde mi propia vivencia afectiva debo ser sincero y desafortunadamente afirmar que sí. Mi soledad ha sido el "gran grito" desde lo más profundo de mi ser que clama y urge por una real y sana afectividad. Yo como joven con atracción homosexual viví buscando ese afecto en muchos hombres, sólo infligiendo en mi corazón y en mi alma más vacío y dolor. Esa fue mi experiencia y la de muchos otros jóvenes y adultos que conozco que han vivido al igual que yo la efímera y vacía práctica de la homosexualidad.

Hoy ya entiendo que mi verdadera identidad fue plasmada desde niño en mi corazón a través de mi bautismo, o sea, que mi “verdadero yo” brota del corazón de Yahvé, Dios Padre, haciéndome su hijo amado. Comprendo ahora que mis debilidades, gracias a su gracia, se convierten tan sólo en un átomo dentro del gran universo de hermosas cualidades que sí me identifican.

Como cristiano siempre busco hacer su voluntad según me lo re-enseñó nuestra Iglesia Católica a través de su apostolado Courage (apostolado para personas con atracción homosexual). Pero, ¿qué pasa cuando en la búsqueda de agradar a Dios y no así a mis instintos carnales, todavía queda un hueco que grita por ser restaurado? A veces cuando miro a mi alrededor solo puedo ver un mundo construido por mí, carente de unas fuertes bases en el amor, en el amor fraterno con mis allegados, con mis amigos, con mi familia, con mi Dios.

Hoy, en el comienzo de la Semana Santa, reflexiono como mi soledad se convierte en el espejo que refleja la propia soledad sentida por Cristo, desde el monte de Getsemaní hasta el monte Calvario. Aunque Jesús sabía que tenía mucha gente que lo amaba y le seguía, también sabía que su camino hacia la muerte lo tendría que hacer por sí solo. Y es en ese mismo sentido, que al yo verme caminando hacia la muerte de mi viejo hombre, experimento esa misma soledad, aunque comprendo que tengo mucha gente que me apoya, me acompaña y me anima. Hoy me siento junto a Jesús y lloro con él en mi huerto de Getsemaní, porque mi dolor se hace su dolor.

A veces me llega la duda de si no comprendo por completo el inmenso amor que Dios siente por mí. Me pregunto a mi mismo si realmente entiendo la capacidad que tiene Dios de amarme, porque si así fuera, no tendría momentos tan profundos de dolor y soledad como estos. Dios es amor, y ante la falta de afecto en mi vida, ¿qué queda? Como diría un buen amigo, sólo queda que realmente te metas más con tu Dios. Entro en razón y afirmo: no podrá haber amor más grande de un verdadero hombre para otro hombre, que el amor de nuestro amado Jesús para con nosotros.

Dirás tu, es muy normal hermano que tengas días difíciles como muchos laicos y sacerdotes experimentamos. Pero es que más allá de mi actual oscuridad, creo en la luz verdadera del Espíritu Santo que siempre está como sol radiante, siempre presente, no importando el estado anímico o de pecado en el que me encuentre. Y es desde esa premisa que Jesús prueba mi fe. Observa mis tropiezos, caídas y levantadas y se regocija, porque ve a un joven con muchas dificultades pero que en plena confianza de su compañía sigue caminando en fe.

Puede sonar contradictorio todo esto que escribo pero estas palabras son reflejo de mi propio proceso de sanación, lleno de contradicciones racionales. Mi vida ha sido como este escrito: llena de momentos de aflicción que luego se convierten en momentos de conversión.

No sé cómo manejas tu soledad, pero para mí es un llamado de conversión, de ir transformando más mis días en días del Señor, en días de servicio al dolido, al necesitado. Mi dolor es tan solo representante de la voz de muchos corazones con atracción homosexual que necesitan, de ti y de mí, comprensión, palabras llenas de esperanza y sobre todo, de amor. Es por medio de mi dolor que más entiendo y me compadezco del dolor ajeno. ¿Cuál es el fruto de tu dolor en tu vida y en tu comunidad? ¿A qué acción misericordiosa te mueve?

Oración: Padre, ayúdame a comprender más mi dolor como un llamado tuyo a ser más servicial, empático y humilde con el hermano y sobre todo que sea un llamado al morir de mi propia carne. Ayúdame Dios, que por tu gracia pueda ser otro Jesús, luz en las tinieblas. Que este vacío afectivo sea cada día llenado más de tu infinito amor. ¡Gracias Dios!

Recomendación: Antes de querer ayudar a una persona homosexual, sea tu amigo o quizás tu hijo, debemos primero sumergirnos día a día en el amor de Jesús y María, en su misericordia, visitar y orar junto a Cristo Sacramentado y comulgarlo frecuentemente para que luego sea el propio amor de Cristo quien trabaje y hable a través de ti. Verás como si sabrás que hacer y decir.

domingo, marzo 24, 2013

Domingo de Ramos de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, AD 2013


Palm Sunday

Con los ángeles y los niños cantemos al triunfador de la muerte:
«Hosanna en el cielo.»

Vídeo: Francisco y Benedicto: Encuentro de dos Papas

Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos este Domingo de Ramos de la Pasión del Señor

Este vídeo captura un momento histórico, uno que me llena de gran emoción y sentimiento. Espero lo disfruten.

jueves, marzo 21, 2013

Hemos de servir a Dios con alegría y entusiasmo

Autor: P. José P. Benabarre Vigo | Fuente: El Visitante

 
La Cuaresma, en especial en este “Año de la Fe”, da mucho para revisar nuestras relaciones con Dios, con el prójimo y con nosotros mismos. Aclarar estos puntos y, si es necesario, corregirlos y enmendarlos, es imprescindible para avanzar en la virtud.

Dios, nuestro Rey y Soberano absoluto

Aceptemos la realidad: Dios nos ha hecho para sí de tal modo que nuestra libertad nunca debe llevarnos a ofenderle con acciones contrarias a sus mandatos, o con omisiones que denoten desinterés en su Persona o en su Reino. Como estudié en el sencillo Catecismo antes de hacer mi primera comunión: “Dios nos ha puesto en este mundo para conocerle, amarle y servirle y, así, salvarnos.”

El defecto más notable de los cristianos es el poco conocimiento que tenemos de Dios y de sus magníficas obras. Un conocimiento más profundo de nuestro Dios, como creador y providencia amorosa, nos llevaría a ser más agradecidos, a amarle más y, en consecuencia, a servirle mejor. Y, sobre todo, a no ofenderle jamás.

Y lo mismo podemos decir de Jesucristo, nuestro amabilísimo redentor, y de su gran obra, la institución de su Iglesia -La Católica- y de todo lo que ella significa para nosotros. Sólo por su bondad pertenecemos a ella, y a ella vendrá la humanidad entera antes del fin del mundo (Juan 10, 16).

Por eso, y una vez más, queridos lectores, les aconsejo que en estos días de Cuaresma, dediquen todo el tiempo que puedan a leer y estudiar el Catecismo de la fe católica y la Sagrada Biblia . En el Catecismo encontrarán bien explicado todo lo que los católicos debemos creer, recibir y la mejor forma de orar.

Hacerlo todo con alegría y entusiasmo

Dios es sumamente exigente. No podemos disimular ni tratar de engañarle, ni menos jugar con Él. Un servicio a medias o a la fuerza, no es aceptable para Él. Recordemos que cuando Él se nos dio, se nos dio todo entero: hasta derramar la última gota de su sangre en la cruz. Por su parte, San Pablo nos recuerda “que Dios ama al que da con alegría” (2 Corintios 9, 7). Y San Juan nos advierte tajantemente en su Apocalipsis: “que Dios vomita a aquellos que le sirven con tibieza” (3, 16).

Conseguiremos servir a Dios con alegría y entusiasmo si nos damos a la lectura diaria de la Biblia y del Catecismo; si nuestra plegaria es fervorosa, frecuente y humilde, y si, con frecuencia, meditamos seriamente en sus misterios y sus grandiosas obras en favor nuestro.

martes, marzo 19, 2013

El inolvidable Papa Benedicto XVI

Autor: Padre Rafael Méndez Hernández | Fuente: El Visitante 


Benedicto XVI: Papa Emérito
Los medios de comunicación no fueron muy amables con el Papa Benedicto XVI.

Por haber servido en el ejército de la Alemania Nazi cuando era un niño de 16 años -algo que tenían que hacer todos los jóvenes de aquella época, lo llamaron Papanazi.

Luego, magnificaron sus “errores” para dañar su imagen, como su comentario en una universidad de Alemania sobre el tema del Islam o su postura sobre la Teología de la Liberación. Encima de eso, le colgaron una serie de acusaciones injustas y mal intencionadas, como que encubrió casos de sacerdotes acusados de pederastia.

No importó que el tema de sus dos primeras encíclicas fuera el amor; no importó que en sus viajes apostólicos se reunió con víctimas de sacerdotes pederastas para consolarlos; no importó que se esforzó en llegar a los jóvenes en tres jornadas mundiales de la juventud y que en la última de ellas no abandonó a los jóvenes que se estaban mojando bajo la tormenta, sino que también él se empapó y se negó a abandonar a los muchachos y muchachas. Tampoco importó el que él haya establecido un protocolo de tolerancia cero para los curas pederastas y el haber dicho que el gran enemigo de la Iglesia no era la prensa negativa, sino los sacerdotes que desde adentro afectaban a la Iglesia. No importó la hermosa trilogía de Jesús de Nazaret en las que presentaba, no solamente la figura de Nuestro Señor, sino una profundización de los textos bíblicos y su propia relación con Dios.

Cuando anunció su renuncia, no tardó la lluvia de críticas de que abandonaba la nave, de que era un cobarde, de que le daba la espalda a la Iglesia, de que no podía con la carga, de que se le estaba llenando de agua el cuarto. Pero, de momento, nos dimos cuenta de que lo queríamos mucho.

Por cada crítica que recibió por su renuncia, recibió miles de manifestaciones de apoyo, cariño y admiración no sólo de religiosos católicos, sino también de líderes de otras religiones, dirigentes políticos, intelectuales, artistas, etc.

Una de las reacciones que más me impresionó fue la de Mario Vargas Llosa, un agnóstico, que dijo que la renuncia del Papa es una pérdida.

Las reacciones sobre esta renuncia han sido que fue un acto de humildad, grandeza, fe, servicio a la Iglesia, valentía, etc. Son ahora muchos los medios que alaban su hondura teológica. En este sentido, se ha comentado que Benedicto XVI es el más grande papa teólogo desde San Gregorio I Magno. Esto es algo grande puesto que San Gregorio es uno de los cuatro grandes padres de la Iglesia de Occidente (la de habla latina), junto con San Agustín, San Jerónimo y San Ambrosio. Ahora se alaba su valentía al enfrentar los casos de pederastia en el clero. Las redes sociales se han llenado de videos, reflexiones, muestras de cariño, “powerpoints” sobre el Santo Padre.

Pero lo más impresionante de los pasados días es el gran cariño de la gente. Había que ver las lágrimas del pueblo ante la presencia del papa renunciante, cardenales incluidos.

Durante los días previos a su renuncia, efectiva el pasado 28 de febrero, la Plaza San Pedro se llenó de gente de todos los países, para dar muestras de cariño, apoyo y parabienes al Santo Padre, hoy emérito.

¡Que impresionante ha sido la compenetración de un anciano con más de 100,000 personas el pasado 27 de febrero cuando se despedía! Incluso esa misma noche le llevaron serenata y tuvo que salir al balcón. Su Santidad ha dejado un mensaje claro: no nos deja, sino que estará unido a su sucesor y a toda la Iglesia a través del más poderoso de todos los medios: la oración. ¡Que lástima que nos dimos cuenta de que lo queremos cuando él presentó su renuncia!

Homilía Inaugural del Papa Francisco

Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos.

Hoy, día en que recordamos de modo muy especial a San José de Nazaret, casto esposo de María Virgen, padre terreno de Jesús y santo patrono de la Iglesia universal, nuestro Papa Francisco celebró su Misa inaugural. Aquí les comparto un fragmento de dicha homilía y un enlace a ACIPrensa para que la lean completa.

Papa Francisco - Foto: ACIPrensa

Queridos hermanos y hermanas

Doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la solemnidad de san José, esposo de la Virgen María y patrono de la
Iglesia universal: es una coincidencia muy rica de significado, y es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud.

Saludo con afecto a los hermanos
Cardenales y Obispos, a los presbíteros, diáconos, religiosos y religiosas y a todos los fieles laicos. Agradezco por su presencia a los representantes de las otras Iglesias y Comunidades eclesiales, así como a los representantes de la comunidad judía y otras comunidades religiosas.

Dirijo un cordial saludo a los Jefes de Estado y de Gobierno, a las delegaciones oficiales de tantos países del mundo y al Cuerpo Diplomático.

Hemos escuchado en el Evangelio que “José hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer” (Mt 1,24). En estas palabras se encierra ya la misión que Dios confía a José, la de ser custos, custodio. Custodio ¿de quién? De María y Jesús; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia, como ha señalado el beato
Juan Pablo II: “Al igual que cuidó amorosamente a María y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesucristo, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen Santa es figura y modelo” (Exhort. ap. Redemptoris Custos, 1).
Sigue leyendo aquí.

sábado, marzo 16, 2013

El mísero legado de Hugo Chávez

Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos.

Yo quería compartir este dossier desde hace algún tiempo, poco después de la muerte del Presidente de la República de Venezuela, Hugo Chávez Frías, pero otros eventos mucho más felices me lo impidieron. Hasta ahora.

Recientemente, la Asamblea General de las Naciones Unidas guardó un minuto de silencio al fenecido presidente, mientras que el de Irán le deseó una pronta resurrección junto al Imán Oculto, una figura mesiánica de los musulmanes chiís. También se habló por un tiempo de hasta momificar su cuerpo como le hicieron a Lenín para exhibirlo a las multitudes en algún lugar de honor. Gracias a Dios eso no se dió.

Hay que decir las cosas claras: el legado de Hugo Chávez a su pueblo fue uno de miseria y esto era evidente cuando pasearon su cuerpo sin vida por los arrabales que en más de una década de gobierno unilateralista nunca supo erradicar. Este legado se ve:
Querido lector, Venezuela podría ser uno de los países más prósperos del mundo pero después de más de 10 años de “bolivarianismo” es uno de los peores lugares para vivir y trabajar honradamente. Y como su sistema judicial está politizado, ¿a quién los venezolanos irán para obtener justicia? ¿Y quiénes son los que sufren más? Los venezolanos mismos, muchos de los cuales ciegamente siguen celebrando a Chávez mientras culpan a otros de sus problemas.

Oremos, entonces, por el pueblo de Venezuela, para que disfruten pronto de una nueva aurora de libertad y prosperidad, y por sus líderes, para que sientan verdaderas inspiraciones que les motive persegiur esa misma libertad, prosperidad y justicia para todos los venezolanos.

* Actualizado el 21 de mayo, 2013.

viernes, marzo 15, 2013

Elección de Papa Francisco causa malestar entre proselitistas sectarios

Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos ustedes.

Papa Francisco
Foto de Alessando Bianchi
/Reuters
A juzgar por varios comentarios dejado por un visitante a esta página, así como visitas que yo pagué a varios sitios sectarios para leer o escuchar sus reacciones, puedo decir que la elección del Papa Francisco a la Cátedra de San Pedro ha causado cierto malestar en los ambientes donde pululan estos proselitistas sectarios.

Imagínenselo: un Papa con cara de hispano, de pueblo hispano y que habla español como su lenguaje de cuna y con más magnetismo personal que cualquier predicador que tengan los hermanos separados, va a hacer más difícil “salvar” a los pobres católicos de América. O dicho de otro modo, la elección del Papa Francisco les representa un aumento en el poder de a quien los sectarios consideran “anticristo” y de la Iglesia que ellos ven como “la Gran Ramera de Babilonia.”

Todo eso negativo que ellos dicen contra la Iglesia Católica y el Sucesor de Pedro y supuestament “basado en la Biblia” es mentira, embuste, pamplinas fruto de una desavenencia histórica en la cual nuestros antepasados católicos no carecen de culpa. Sin embargo, una cosa es tener un desacuerdo con la Iglesia y nuestras creencias y otra es tratarnos como si los católicos fuésemos paganos rábidos salidos de alguna jungla. Pero es así como los sectarios nos ven, como nos leen en su propia literatura de formación y a la hora de interactuar con uno, así es como te lo dicen.

Al menos no los puedo acusar de disimulo. Creen en su propia propaganda y buscan con ahínco a que abandonemos nuestra fe para aceptar la suya y así, “ser salvos.” ¡Si tan solo supieran que eso es cambiar gato por liebre!

Por eso le doy gracias a Dios Padre, por Nuestro Señor Jesucristo y en el Espíritu Santo por habernos designados al Papa Francisco como padre santo y guía de la Iglesia Católica en la que yo milito, aunque indigno. Gracias, Señor, por habernos dado un Papa con nuestro rostro: te pido, Dios mío, que nuestros hermanos separados vean en ese mismo rostro la faz de tu Hijo, Jesús. ¡Amén!

miércoles, marzo 13, 2013

¡Habemus Papam! ¡Dios bendiga al Papa Francisco!

Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos.

El Señor nos ha concedido un nuevo Papa: el Jorge Mario Cardenal Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires, Argentina, quien a tomado el nombre papal de Francisco.

Su Santidad, Francisco, Papa y Obispo de Roma
Oremos mucho por nuestro nuevo Santo Padre - ¡latinoamericano como yo! - y por la nueva era en la Iglesia que con él comienza.

¿Qué quieren decir unos y otros con desear un Papa que «renueve» a la Iglesia?


Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos.

Lo que queremos en el nuevo Papa
 Ocasionalmente me he puesto a leer los deseos e ilusiones de numerosos católicos ante la inminente elección de un nuevo Papa. Algunos quieren ver un papa más joven y activo, tal vez oriundo del llamado «tercer mundo» que tenga la energía necesaria para afrontar los serios problemas que plagan la Iglesia y la cultura occidental. Un papa así, ortodoxo en pensamiento pero dinámico en su ejercicio pastoral, sería como otro Beato Papa Juan Pablo Magno pero dotado de mejor atención a los detalles de la administración de la Iglesia y entendimiento de cómo problemas tenidos por «pequeños» son en realidad cánceres en germen que de no ser extirpados, se regarían entero por el Cuerpo de Cristo. Esta falta de comprensión estratégica – y digamos que bajo de esta, un déficit de la más básica compasión cristiana – sentó el ambiente en el cual el abuso sexual de menores de parte de clérigos medró hasta las conclusiones globales que hemos visto. 

Que conste que no culpo al Beato Juan Pablo del desmadre del abuso de menores, ya que su curia y los obispos del mundo no realizaron la magnitud del problema a tiempo y el fracaso espiritual que esto significaría en términos almas matadas, psicologías enfermadas, vidas perdidas y familias sufrientes, que no decir en términos económicos. Por eso sus soluciones fueron meramente paliativas. Pero cuando ya el Beato Juan Pablo cayó en cuenta del significado «estratégico» de la crisis ya fue demasiado tarde para la vida y salud de muchos. El Papa Benedicto le metió mano al problema pero al final se dio cuenta que este no se arreglaría sin cesantear a la curia vaticana completa y eso solamente lo podría lograr si él renunciaba al papado. Y así lo hizo, con el expediente de los problemas de la Iglesia la identidad de los responsables esperando sobre el escritorio del próximo papa.

Sí, está bien en desear un nuevo pontífice que no necesite de dos o tres escándalos alrededor del mundo y de un monto creciente de víctimas echadas a un lado, para actuar rápida y enérgicamente contra errores en moral evangélica y disciplina que a la larga cuesten a la Iglesia su reputación moral, la cual, al fin y al cabo, es la única «arma» efectiva que la Iglesia posee. Sí, un papa que entienda el ritmo de noticias moderno, el poder de los medios de comunicación y que enfrente con más eficiencia la desinformación reinante acerca de la naturaleza y el propósito de la Iglesia de Cristo. Sí, un Pescador de Hombres con la fuerza y entereza de lanzar la red al mar y salvar más almas para Cristo Jesús: es bueno pensar y desear todo esto.

Lo que otros quieren
Sin embargo, otros quieren un papa que, como por arte de magia y sin prestar atención a 2,000 años, no de historia, sino de experiencia y entendimiento sobre la naturaleza de Dios, de la creación, de los hombres, de su salvación y de la Iglesia, cambie doctrinas centrales del Cristianismo o disciplinas eclesiásticas que han probado ser sabias y efectivas, para satisfacer las demandas de «progreso» y «renovación» en aras de nuestra posmodernidad. En esa lista de «renovación» muchos dicen querer, entre otras cosas:
· La apertura del sacerdocio a hombres casados y a mujeres;

· La normalización moral de la homosexualidad, de los anticonceptivos y del aborto;

· La democratización total de las estructuras de gobierno de la Iglesia y la participación total de los laicos en dichas estructuras.
Solo así – dicen ellos – podrá la Iglesia recuperar su credibilidad perdida ante el mundo, así como su habilidad de ser una verdadera «Iglesia del Pueblo». Hermanos y hermanas, yo rechazo esa valoración y esas demandas como mero pensamiento humano – que no humanista – y maniqueo que entiende a la Iglesia como un campo de oposición dualista entre el “pobre pueblo bueno” y “la mala jerarquía de hombres célibes” que la gobiernan “tiránicamente.” 

Eso es mentira, no es así. Aquí Marx no toca ni un pito. La Iglesia es como es en su estructura jerárquica porque Cristo mismo lo quiso así. Y la verdad promulgada por la Iglesia es la verdad de Cristo quien es, en sí mismo, Camino, Verdad y Vida. En lo que tenga que ver con las fe y moral, las verdades proclamadas por la Iglesia son eternas e irreformables. Estas incluyen la imposibilidad de ordenar mujeres al sacerdocio; la validación de los actos homosexuales, y la legitimación del aborto terapéutico y de la intervención artificial para controlar o detener la fecundidad humana. Y aunque la ordenación de hombres solteros al sacerdocio es cuestión de disciplina eclesiástica – y por lo tanto, cambiable – modificar esta disciplina tiene que hacerse después de una larga reflexión a lo alto y a lo ancho de la Iglesia y evitar en su momento en modelar el sacerdocio de acuerdo al modelo ministerial protestante. 

Hermanos y hermanas, tengan en cuenta que dentro de los límites impuestos por la sana doctrina existe un campo inmenso para que los fieles disfrutemos de una gran libertad en el ejercicio de nuestras vocaciones y carismas. Fuera de esos límites, nada es lícito; dentro de esos límites todo es posible. Pedirle a Dios por un Papa que reconozca tanto esos límites como esas libertades es santo y bueno también y por esto les pido que sigamos orando por los cardenales reunidos en Cónclave, por el próximo Santo Padre y por la Iglesia misma.

martes, marzo 12, 2013

Letanía al Espíritu Santo

Hermanos y hermanas, Paz y Bien a todos:

Nos encontramos en medio del cónclave que habrá de elegir al próximo Sucesor de Pedro. Creo que es apropiado que recemos esta letanía al Espíritu Santo para beneficio de los cardenales electores, y por toda la Iglesia.

Señor, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Espíritu Santo, óyenos.
Espíritu Santo, escúchanos.
Dios Padre celestial,
Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del Mundo,
ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo,
ten misericordia de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios,
ten misericordia de nosotros.
Espíritu Santo, igual al Padre y al Hijo,
ten misericordia de nosotros.

Espíritu Santo que procedes del
Padre y del Hijo,
Promesa del Padre, la mas amable y bondadosa,
Don del Altísimo Dios,
Rayo de luz celeste,
Autor de todo bien,
Fuente de agua viva,
Fuego consumidor,
Ardiente amor,
Unción espiritual,
Espíritu de verdad y poder,
Espíritu de sabiduría y entendimiento,
Espíritu de consejo y fortaleza,
Espíritu de ciencia y piedad,
Espíritu de temor de Dios,
Espíritu de arrepentimiento y de penitencia,
Espíritu de gracia y oración,
Espíritu de caridad, paz y alegría,
Espíritu de paciencia, longanimidad y bondad,
Espíritu de benignidad, suavidad y fidelidad,
Espíritu de modestia, continencia y castidad,
Espíritu adoptivo de los hijos de Dios,
Espíritu Santo, confortador,
Espíritu Santo, Santificador,
Quien al principio se movió sobre las aguas,
Por cuya inspiración hablaron los Santos de Dios,
Quien fecundizó a Maria,
Quien llevó a cabo la encarnación
del Hijo de Dios,
Quien descendió sobre El en su Bautismo,
Quien en el día de Pentecostés apareció en lenguas de fuego,
Por quien renacemos,
Quien habita en nosotros, 
Quien gobierna la Iglesia, 
Quien llena todo el mundo,
Nosotros pecadores,
Espíritu Santo,
Te suplicamos nos oigas.

Que Tú renueves la faz de la tierra,
Que envíes Tu luz a nuestras mentes,
Que nos inflames con el fuego de tu divino amor,
Que nos abras los tesoros de tu gracia,
Que nos enseñes a pedirlos según tu deseo,
Que nos ilumines con tus celestial es inspiraciones ,
Que nos conserves junto a Ti por Tu atracción poderosa,
Que nos concedas el conocimiento necesario solamente,
Que nos ayudes a amarnos y sobrellevarnos mutuamente,
Que nos guíes por el camino de tus mandamientos,
Que nos hagas obedientes a tus inspiraciones,
Que nos enseñes a orar.
Que Tú mismo reces en nuestros corazones,
Que nos des amor y compasi6n hacia nuestros semejantes,
Que nos inspires horror hacia el mal,
Que nos dirijas en la practica del bien,
Que nos des la gracia de todas las virtudes,
Que nos concedas perseverancia en la justicia,
Que Tú mismo seas nuestra recompensa eterna, 
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
concédenos tu Espíritu Santo.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, envía tu
Santo Espíritu sobre nosotros.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
danos el Espíritu de Paz.
Espíritu Santo, óyenos.
Espíritu Santo, escúchanos.
señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
V. Crea en nosotros un corazón limpio, señor.
R. Y renueva el verdadero Espíritu en nosotros.

Oremos:
Concede, Oh Padre misericordioso que tu divino Espíritu
ilumine, inflame y limpie nuestros corazones, que EI nos
refrigere con Su roció divino, y nos hagas fructíferos en buenasobras.
Por Cristo Nuestro señor.

AMÉN.

viernes, marzo 08, 2013

Cónclave comenzará el próximo martes 12 de marzo

Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos.

Esto, de acuerdo a ACIPrensa:
VATICANO, 08 Mar. 13 / 11:40 am (ACI/EWTN Noticias).-La Sala de Prensa anunció, a través de un comunicado, que el Cónclave para la elección del nuevo Papa empezará este martes 12 de marzo.
El comunicado señala que "el Colegio de cardenales ha decidido en la octava Congregación General que ha tenido lugar esta tarde desde las 17 a las 19 horas que el Cónclave para la elección del nuevo pontífice se abrirá el martes 12 de marzo de 2013".

Ese día, indica el texto, "por la mañana se celebrará en la basílica de San Pedro la Santa Misa "Pro eligendo Romano Pontífice". Por la tarde del mismo día se entrará en el Cónclave".

En el Cónclave participarán los 115 cardenales electores que ya se encuentran en Roma y que hacen parte en estos días en las congregaciones generales.

Para conocer el proceso ingrese a: http://www.aciprensa.com/noticias/infografiacomo-se-elige-a-un-papa-41709.
Comentario. Creo que es de suma urgencia que nuestras oraciones arrecien para que el candidato del Espíritu Santo sea quien se imponga en las mentes de los señores cardenales. Queda mucho por hacer pero lo principal es combatir con nuestras oraciones en esta guerra espiritual. Escúchanos, Señor.

miércoles, marzo 06, 2013

Hugo Chávez, QEPD.

Se murió Hugo Chávez de su cáncer. No fue santo de mi devoción. No tengo nada bueno que decir de él, así que diré poco: a pesar de…su forma de ser y de lo mucho que…logró, y de su actitud hacia la Iglesia, la misma Iglesia, incluyéndome,ora por el descanso eterno de su alma. A mis cohermanos venezolanos les deseo un nuevo despuntar de libertad, democracia y paz, recordándole que el mejor homenaje que le pueden hacer a Chávez es de recordar su ejemplo y no emularle. Hugo Chávez, QEPD.

martes, marzo 05, 2013

La Eucaristía, la mejor fuente de nuestra vida espiritual

Autor: P. José P. Benabarre Vigo | Fuente: El Visitante

 

Los buenos padres de familia y amantes esposos suelen proveer para sus hijos no sólo durante la vida, sino también para después de la muerte. Y para que nadie les arrebate lo que les dejan, manifiestan su voluntad en solemne testamento, que es inviolable.

La Eucaristía

No hizo otra cosa el buen Jesús con todos sus discípulos de todos los tiempos. Al final de la última cena con sus doce apóstoles y con los que les acompañaban, en actitud solemne, tomó en sus santas manos un pedazo de pan, lo partió en trozos y, dándoselo, se lo dio a comer con estas palabras: “tomad y comed; esto es mi Cuerpo.” Y al final de la cena, cuando los judíos solían beber una segunda copa, tomando una jarra de vino en sus santas manos, se la ofreció diciendo: “tomad y bebed, este es el cáliz de la nueva alianza en mi Sangre, que es derramada por vosotros” (Lucas 22, 14-20).

El mejor y mayor regalo

¡El Cuerpo de Cristo! ¡Su preciosa Sangre! Es decir, el Cristo total: cuerpo y sangre, alma y divinidad que, ayer como hoy, se nos da “verdadera, real y sustancialmente en la comunión; en comida y bebida espirituales” (Concilio de Trento; Catecismo 1374). Estos son los bienes que Jesús dejó en herencia a sus seguidores. Sólo El, Dios y hombre verdadero, podía dejarnos tan gran regalo. Y no puede mentirnos, pues es Dios.

Y nosotros no podemos alterar o interpretar torcidamente su testamento. Fíjese, amable lector, que Jesús no dice: esto que os doy representa o es figura de mi Cuerpo y Sangre, como quieren hacernos creer los protestantes y evangélicos, sino esto es mi Cuerpo, esta es mi Sangre. Y pues Cristo es Dios, El podía hacer lo que decía, pero no engañarnos.

Nuestra actitud

Ni lo ángeles ni los hombres podemos entender cómo puede estar en la sagrada hostia o forma que se nos da en la comunión el Cristo total. Por otra parte, hemos de ser humildes pues, si son muchos los misterios naturales que no conocemos, no debemos extrañarnos si nuestra inteligencia no comprende los sobrenaturales; nos basta para aceptarlos saber que los enseñó Jesús y que la Iglesia, a quien el Espíritu Santo asiste para conocer y conservar toda la verdad (Juan 14, 26), nos los propone como verdades de fe.

Nuestra actitud ha de ser de fe total y sin fisuras pues, de lo contrario, no sacaremos ningún fruto de la comunión; peor aún, ofenderemos gravemente al buen Jesús (ver 1 Corintios 11, 2831).

Pero no basta la fe; hemos de recibir al Cristo total con suma devoción y gratitud. Como he recomendado varias veces a los lectores de este sección, hemos de dar gracias, y estar sólo para Jesús, todos los minutos que podamos (se estima que tardamos en digerir los elementos materiales de la forma unos 15 minutos, durante los cuales el Cristo total está dentro de nosotros). Ponernos a hablar con los hombres dos o tres minutos después de la comunión, es injurioso para el gran huésped que tenemos en el alma.

Sólo recibiendo al buen Jesús de ese modo podemos esperar que la comunión sea la gran fuente de nuestra vida espiritual (ver Juan 6, (52-59).

lunes, marzo 04, 2013

El Doble Amor

Padre Nicolás Schwizer

Toda nuestra vida, cuando es realmente cristiana, está orientada hacia el amor: el amor a Dios y el amor al prójimo. Sólo el amor hace grande y fecunda nuestra existencia y nos garantiza la salvación eterna. 

Para los judíos, el primer mandamiento superaba infinitamente el segundo y se practicaba por separado de él. Tenían un sentido muy profundo de la trascendencia de Dios y de sus derechos. Jesucristo no niega el primer mandamiento, pero inquieta y rebela a sus correligionarios por la forma con que lo cumple: sirviendo al hombre.

Y si preguntamos a un cristiano ordinario: ¿Cuál es el gran mandamiento de Cristo, su mandamiento nuevo? No nos responderá: el amor a Dios. Sino que nos dirá: “ama a tu prójimo como a ti mismo”. Sin embargo, ese mandamiento no tiene nada de nuevo; se encuentra ya en el Antiguo Testamento. 

¿En qué consiste, entonces, la novedad que Jesús imprime a estos antiguos mandamientos? Lo nuevo es que Cristo ha unido inseparablemente a estos dos mandamientos: El amor verdadero a Dios es un amor verdadero al hombre. Y todo amor auténtico al hombre es un amor auténtico a Dios.

Ésta es la gran novedad de la Encarnación. Ya no estamos divididos entre dos amores. Ya no tenemos por qué quitarle al hombre un poco de nuestro tiempo, de nuestro dinero, de nuestro corazón, para dárselo a Dios.

Dios no es un rival del hombre: Todo lo que se hace al más pequeño de los hombres, se le hace al mismo Dios. Por la Encarnación, Dios se ha hecho hombre, Dios se ha solidarizado con todos los hombres; Dios y el hombre son inseparables. La novedad del Evangelio es la divinización del hombre y la humanización de Dios. 

Significa: la oración, el culto, el servicio a Dios no tienen ningún valor si no expresan y alimentan una caridad auténtica, es decir, un servicio práctico y directo al hombre. El signo en que se reconocerá que somos discípulos de Cristo es que amamos a nuestros hermanos.

Lo que pasa es que el amor a Dios separado del amor al hombre se presta a muchas ilusiones. Se puede creer en Dios y no amar a los hombres, como el sacerdote y el levita de la parábola del Buen Samaritano. O como los fariseos que creían servir a Dios cuando crucificaron a Jesús.

Recordemos también aquella palabra de San Juan: “El que dice que ama a Dios, a quien no ve, sin amar a su hermano, a quien ve, es un mentiroso (1 Jn 4,20). 

El juicio final no se basará en la cantidad de nuestras comuniones, de nuestras misas dominicales, de nuestras prácticas religiosas, sino en nuestra conducta para con los hermanos. No seremos interrogados sobre lo que hemos hecho frente a Dios, sino sobre lo que hemos hecho frente a los demás.
 
San Agustín, en una de sus epístolas, habla: “La caridad fraterna es la única que distingue a los hijos de Dios de los hijos del diablo. Pueden todos hacer la señal de la cruz, responder amén, hacerse bautizar, entrar en la iglesia, edificar templos. Pero los hijos de Dios sólo se distinguen de los del diablo por la caridad. Puedes tener todo lo que quieras; “si te falta el amor, de nada te vale todo lo demás.” 

Los primeros cristianos se llamaban sencillamente hermanos. Tenían un solo corazón y una sola alma. Hasta los paganos exclamaban: “Mirad, como se aman”. Es el elogio mayor que se puede hacer de una comunidad cristiana. 

Pero no sé si los paganos de hoy pudieran decir lo mismo de todos los cristianos. Sin embargo, el milagro que necesita nuestro tiempo, el milagro para el cual nuestro mundo está abierto, es el milagro del amor y de la fraternidad de los cristianos.
 

Preguntas para la reflexión
 

1. ¿Es fraterna nuestra comunidad?

2. ¿Son válidos estos conceptos en el mundo de hoy?

3. ¿Qué puedo hacer por los demás?

viernes, marzo 01, 2013

El legado del Papa Benedicto XVI: Su Bella Teología

El Papa Benedicto XVI en el 2010.
Foto tomada por el Rev. Diácono Rick Golden y Sra
.
Hermanos y hermanas, Paz y Bien a todos.

Ayer el Santo Padre Benedicto XVI se retiró. La Sede de Pedro queda ahora vacante y la semana que viene los cardenales-electores anunciarán la fecha del cónclave que elegirá a su sucesor. Quiero hacerle homenaje por bella teología y darle la
gracias por ella.

La teología es esa ciencia humana que tiene a Dios por su objeto. Es "el estudio de Dios." Afirmo que solamente existe una manera de practicar una teología que rinda frutos y estas es formularla mediante una conversación con Dios en oración contemplativa. La teología verdadera es aquella que fluye del diálogo entre el teólogo y Dios.

Así fue este santo varón que se sentó en la cátedra de San Pedro duranto los 8 años pasados. A su paso a dejado la belleza, una belleza apenas apreciada hasta por los mismos católicos. Esa falta nos debe avergonzar. Tanto la bella teologia del Papa Benedicto como la filosofía moral de su predecesor detuvo a la Iglesia de su deriva posconciliar; ellos sacaron la Barca de Pedro de un rumbo breve hacia el naufragio perpetrados por aquellos que defendían la transmutación de la Iglesia en algo irreconocible, en nombre del "progreso" y del "espíritu" del Vaticano II. Estos papas arrancaron de las manos de esos pretenciosos la auténtica interpretación del Vaticano II para que esta corriera otra vez dentro de los causes de una reforma "dentro de la continuidad" católica.

Ya que la casa doctrinal está en orden y la interpretación auténtica del Concilio en las manos firmes del Sucesor de Pedro, quien siga al Papa Benedicto tiene mano libre para renovar y darle nuevos bríos a la disciplina eclesiástica, la cual necesita reparación inmediata. El próximo Papa una formación de herejes y herejías distorsionantes de la naturaleza de Dios, los seres humanos y de la Iglesia misma. Cada una de estas formaciones heréticas tiene su conexión directa con el mundo laicista, conexiones que han venido envenenando a la Iglesia hacen muchose años ya.

Aquellos que tienen como norte al mundo, a la carne, o al diablo, cuestionan constantemente el carácter, la contribución, el legado y hasta la validez de la misma noticia del Papa Benedicto y su legado. He leído barbaridades vulgares, demoniacas en su manifestación coprolálica, dirigidas a Benedicto como hombre mismo en el contexto de su renuncia. Lo que pasa es que la oscuridad, aparte de ser ignorante, hace fiesta a la hora de alardear sus "vastos conocimientos" y pretensiones de "libertad" y así llamar la atenció. Pero al cochino, aunque se vista de seda, cochino se queda.

Hermano y hermana que me lees, ignóralos. No te dejes engañar. Hazle caso omiso. Eso es lo que más les disgusta, que se les ignore. Y ora por ellos y bendícelos, porque ellos también son hijos de Dios.

Recemos por el Papa Emérito, Benedicto XVI en su retiro. Que Nuestro Señor Jesucristo a quien le servimos le abrace y proteja en esta etapa de su vida que ahora comienza. Y que el Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida, quede con los señores cardenales mientras eligen al próximo sucesor de Pedro y que el próximo Santo Padre tenga la salud, la fuerza y la valentía de mente y carácter para guiar la Iglesia a Cristo, su Principio y Fin.