jueves, febrero 28, 2013

¿Cuál debe ser nuestra respuesta ante los terribles escándalos de la Iglesia?

Autor: P. Roger J. Landry | Fuente: Texto enviado por Raymundo Trujillo via Catholic.net

Homilía del sacerdote Franciscano P. Roger J. Landry, pronunciada en la Parroquia del Espíritu Santo en Fall River, MA (Estados Unidos), en el 2002.

La nota de ocho columnas de la semana pasada no se la llevó el desfile del Super Bowl ni quién sería el mariscal de campo, ni tampoco el discurso del Presidente al Estado de la Unión hablando de los operativos terroristas en los Estados Unidos. Nada de esto fue la noticia principal. Los encabezados fueron capturados por la muy triste noticia de que algunos sacerdotes en la Arquidiócesis de Boston abusaron de jóvenes a quienes estaban consagrados a servir.

Es un escándalo mayúsculo, uno que muchas personas que durante largo tiempo han tenido aversión a la Iglesia a causa de alguna de sus enseñanzas morales o doctrinales, lo están usando como pretexto para atacar a la Iglesia como un todo, tratando de implicar que después de todo ellos tenían razón. Muchas personas se han acercado a mí para hablar del asunto. Muchas otras hubieran querido hacerlo, pero creo que por respeto y por no querer sacar a relucir lo que consideran malas noticias, se abstuvieron; pero para mí era obvio que estaba en su mente. Y por eso, hoy quiero atacar el asunto de frente. Ustedes tienen derecho a ello.

No podemos fingir como si no hubiera sucedido. Y yo quisiera discutir cuál debe ser nuestra respuesta como fieles católicos a este terrible escándalo. Lo primero que necesitamos hacer, es entenderlo a la luz de nuestra fe en el Señor. Antes de elegir a Sus primeros discípulos, Jesús subió a la montaña a orar toda la noche. En ese tiempo tenia muchos seguidores. Él habló a Su Padre en oración acerca de a quiénes elegiría para que fueran sus doce Apóstoles, los doce que Él formaría íntimamente, los doce a quienes enviaría a predicar la Buena Nueva en Su nombre. Él les dio el poder de expulsar a los demonios. Les dio el poder para curar a los enfermos. Ellos vieron como Jesús obró incontables milagros. Ellos mismos obraron en Su nombre numerosos milagros.

Pero, a pesar de todo, uno de ellos fue un traidor. Uno que había seguido al Señor, uno, a quien el Señor le lavó los pies, que lo vio caminar sobre las aguas, resucitar a personas de entre los muertos y perdonar a los pecadores, traicionó al Señor. El Evangelio nos dice que Él permitió que Satanás entrara en él y luego vendió al Señor por treinta monedas en Getsemaní, simulando un acto de amor para entregarlo. "!Judas," le dijo Jesús en el huerto de Getsemani, "con un beso entregas al Hijo del hombre!" Jesús no eligió a Judas para que lo traicionara.

Él lo eligió para que fuera como todos los demás. Pero Judas fue siempre libre y usó su libertad para permitir que Satanás entrara en él y, por su traición termino haciendo que Jesús fuera crucificado y ejecutado. Así que desde los primeros doce que Jesús mismo eligió, uno fue un terrible traidor. A VECES LOS ELEGIDOS DE DIOS LO TRAICIONAN. Este es un hecho que debemos asumir. Es un hecho que la primera Iglesia asumió. Si el escándalo causado por Judas hubiera sido lo único en lo que los miembros de la primera Iglesia se hubieran centrado, la Iglesia habría estado acabada antes de comenzar a crecer.

En vez de ello, la Iglesia reconoció que no se juzga algo por aquellos que no lo viven, sino por quienes sí lo viven. En vez de centrarse en aquel que traicionó a Jesús, se centraron en los otros once, gracias a cuya labor, predicación, milagros y amor por Cristo, nosotros estamos aquí hoy. Es gracias a los otros once -todos los cuales, excepto San Juan, fueron martirizados por Cristo y por el Evangelio, por el cual estuvieron dispuestos a dar sus vidas para proclamarlo- que nosotros llegamos a escuchar la palabra salvífica de Dios, que recibimos los sacramentos de la vida eterna.

Hoy somos confrontados por esa misma realidad. Podemos centrarnos en aquellos que traicionaron al Señor, aquellos que abusaron en vez de amar a quienes estaban llamados a servir, o, como la primera Iglesia, podemos enfocarnos en los demás, en los que han permanecido fieles, esos sacerdotes que siguen ofreciendo sus vidas para servir a Cristo y para servirlos a ustedes por amor. Los medios casi nunca prestan atención a los buenos "once", aquellos a quienes Jesús escogió y que permanecieron fieles, que vivieron una vida de silenciosa santidad. Pero nosotros, la Iglesia, debemos ver el terrible escándalo que estamos atestiguando bajo una perspectiva auténtica y completa.

El escándalo desafortunadamente no es algo nuevo para la Iglesia. Hubo muchas épocas en su historia, cuando estuvo peor que ahora. La historia de la Iglesia es como la definición matemática del coseno, es decir, una curva oscilatoria con movimientos de péndulo, con bajas y altas a lo largo de los siglos. En cada una de esas épocas, cuando la Iglesia llegó a su punto más bajo, Dios elevó a tremendos santos que llevaron a la Iglesia de regreso a su verdadera misión. Es casi como si en aquellos momentos de oscuridad, la Luz de Cristo brillara más intensamente.

Yo quisiera centrarme un poco en un par de santos a quienes Dios hizo surgir en esos tiempos tan difíciles, porque su sabiduría realmente puede guiarnos durante este tiempo difícil. San Francisco de Sales fue un santo a quien Dios hizo surgir justo después de la Reforma Protestante. La Reforma Protestante no brotó fundamentalmente por aspectos teológicos, por asuntos de fe –aunque las diferencias teológicas aparecieron después- sino por aspectos morales. Había un sacerdote agustino, Martín Lutero, quien fue a Roma durante el papado más notorio de la historia, el del Papa Alejandro VI. Este Papa jamás enseñó nada contra la fe -el Espíritu Santo lo evitó- pero fue simplemente un hombre malvado. Tuvo nueve hijos de seis diferentes concubinas. Llevó a cabo acciones contra aquellos que consideraba sus enemigos. Martín Lutero visitó Roma durante su papado y se preguntaba cómo Dios podía permitir que un hombre tan malvado fuera la cabeza visible de Su Iglesia. Regresó a Alemania y observó toda clase de problemas morales.

Los sacerdotes vivían abiertamente relaciones con mujeres. Algunos trataban de obtener ganancias vendiendo bienes espirituales. Privaba una inmoralidad terrible entre los laicos católicos. Él se escandalizó, como le hubiera ocurrido a cualquiera que amara a Dios, por esos abusos desenfrenados. Así que fundó su propia iglesia. Eventualmente Dios hizo surgir a muchos santos que combatieran esta solución equivocada y trajeran de regreso a las personas a la Iglesia fundada por Cristo.

San Francisco de Sales fue uno de ellos. Poniendo en riesgo su vida, recorrió Suiza, donde los calvinistas eran muy populares, predicando el Evangelio con verdad y amor. Muchas veces fue golpeado en su camino y dejado por muerto. Un día le preguntaron cuál era su postura en relación al escándalo que causaban tantos de sus hermanos sacerdotes. Lo que él dijo es tan importante para nosotros hoy como lo fue en aquel entonces para quienes lo escucharon.

Él no se anduvo con rodeos. Dijo: "Aquellos que cometen ese tipo de escándalos son culpables del equivalente espiritual a un asesinato, destruyendo la fe de otras personas en Dios con su pésimo ejemplo". Pero al mismo tiempo advirtió a sus oyentes: "Pero yo estoy aquí entre ustedes hoy para evitarles un mal aún peor. Mientras que aquellos que causan el escándalo son culpables de asesinato espiritual, los que acogen el escándalo -los que permiten que los escándalos destruyan su fe-, son culpables de suicidio espiritual."

Son culpables, dijo él, "de cortar de tajo su vida con Cristo, abandonando la fuente de vida en los Sacramentos, especialmente la Eucaristía". San Francisco de Sales anduvo entre la gente de Suiza tratando de prevenir que cometieran un suicidio espiritual a causa de los escándalos. Y yo estoy aquí hoy para predicarles lo mismo a ustedes. ¿Cuál debe ser entonces nuestra reacción?

Otro gran santo que vivió en tiempos particularmente difíciles también puede ayudarnos. El gran San Francisco de Asís vivió alrededor del año 1200, que fue una época de inmoralidad terrible en Italia central. Los sacerdotes daban ejemplos espantosos. La inmoralidad de los laicos era aún peor. San Francisco mismo, siendo joven, había escandalizado a otros con su manera despreocupada de vivir. Pero eventualmente, se convirtió al Señor, fundó a los Franciscanos, ayudó a Dios a reconstruir Su Iglesia y llegó a ser uno de los más grandes santos de todos los tiempos. Una vez, uno de los hermanos de la Orden de Frailes Menores le hizo una pregunta. Este hermano era muy susceptible a los escándalos. "Hermano Francisco," le dijo, "¿qué harías tu si supieras que el sacerdote que está celebrando la Misa tiene tres concubinas a su lado?" Francisco, sin dudar un sólo instante, le dijo muy despacio: "Cuando llegara la hora de la Sagrada Comunión, iría a recibir el Sagrado Cuerpo de mi Señor de las manos ungidas del sacerdote."

¿A dónde quiso llegar Francisco? Él quiso dejar en claro una verdad formidable de la fe y un don extraordinario del Señor. Sin importar cuán pecador pueda ser un sacerdote, siempre y cuando tenga la intención de hacer lo que hace la Iglesia -en Misa, por ejemplo, cambiar el pan y el vino en la carne y la sangre de Cristo, o en la confesión, sin importar cuán pecador sea él en lo personal, perdonar los pecados del penitente, Cristo mismo actúa en los sacramentos a través de ese ministro. Ya sea que el Papa celebre la Misa o que un sacerdote condenado a muerte por un crimen celebre la Misa, en ambos casos es Cristo mismo quien actúa y nos da Su cuerpo y Su sangre.

Así que lo que Francisco estaba diciendo en respuesta a la pregunta de su hermano religioso al manifestarle que él recibiría el Sagrado Cuerpo de Su Señor que sus manos ungidas del sacerdote, es que no iba a permitir que la maldad o inmoralidad del sacerdote lo llevaran a cometer suicidio espiritual. Cristo puede seguir actuando y de hecho actúa incluso a través del más pecador de los sacerdotes. ¡Y gracias a Dios que lo hace!
Y es que si siempre tuviéramos que depender de la santidad personal del sacerdote, estaríamos en graves problemas.

Los sacerdotes son elegidos por Dios de entre los hombres y son tentados como cualquier ser humano y caen en pecado como cualquier ser humano. Pero Dios lo sabía desde el principio. Once de los primeros doce Apóstoles se dispersaron cuando Cristo fue arrestado, pero regresaron; uno de los doce traicionó al Señor y tristemente nunca regresó. Dios ha hecho los sacramentos esencialmente "a prueba de los sacerdotes", esto es, en términos de su santidad personal. No importa cuán santos estos sean o cuán malvados, siempre y cuando tengan la intención de hacer lo que hace la Iglesia, entonces actúa Cristo mismo, tal como actuó a través de Judas cuando Judas expulsó a los demonios y curó a los enfermos.

Así que, de nuevo, les pregunto: ¿Cuál debe ser la respuesta de la Iglesia a estos actos? Se ha hablado mucho al respecto en los medios. ¿Tiene la Iglesia que trabajar mejor, asegurándose que nadie con predisposición a la pedofilia sea ordenado? Absolutamente. Pero esto no sería suficiente. ¿Tiene la Iglesia que actuar mejor para tratar estos casos cuando sean reportados? La Iglesia ha cambiado su manera de abordar estos casos y hoy la situación es mucho mejor de lo que fue en los años ochenta, pero siempre puede ser perfeccionada.

Pero aún esto no sería suficiente. ¿Tenemos que hacer más para apoyar a las víctimas de tales abusos? ¡Sí, tenemos que hacerlo, tanto por justicia como por amor! Pero ni siquiera esto es lo adecuado. El Cardenal Law ha hecho que la mayoría de los rectores de las escuelas de medicina en Boston trabajen en el establecimiento de un centro para la prevención del abuso en niños, que es algo que todos nosotros debemos apoyar. Pero ni siquiera esto es una respuesta suficiente ¡La única respuesta adecuada a este terrible escándalo, -, como San Francisco de Sales reconoció en 1600 e incontables otros santos han reconocido en cada siglo-, es la SANTIDAD!

¡Toda crisis que enfrenta la Iglesia, toda crisis que el mundo enfrenta, es una crisis de santidad! La santidad es crucial, porque es el rostro autentico de la Iglesia. Siempre hay personas -un sacerdote se encuentra con ellas regularmente, ustedes probablemente conocen a varias de ellas también-, que usan excusas para justificar por qué no practican su fe, por qué lentamente están cometiendo suicidio espiritual. Puede ser porque una monja se portó mal con ellos cuando tenían 9 años. O porque no entienden las enseñanzas de la Iglesia sobre algún asunto particular.

Indudablemente habrá muchas personas estos días -y ustedes probablemente se encontraran con ellas- que dirán: "¿Para qué practicar la fe, para qué ir a la Iglesia, si la Iglesia no puede ser verdadera, cuando los así llamados elegidos son capaces de hacer el tipo de cosas que hemos estado leyendo?" Este escándalo es como un perchero enorme donde algunos trataran de colgar su justificación para no practicar la fe. Por eso es que la santidad es tan importante. Estas personas necesitan encontrar en todos nosotros una razón para tener fe, una razón para tener esperanza, una razón para responder con amor al amor del Señor.

Las bienaventuranzas que leemos en el Evangelio de hoy son una receta para la santidad. Todos necesitamos vivirlas más. ¿Tienen que ser más santos los sacerdotes? Seguro que sí. ¿Tienen que ser más santos los religiosos y religiosas y dar un testimonio aún mayor de Dios y del Cielo? Absolutamente. Pero todas las personas en la Iglesia tienen que hacerlo, ¡incluyendo a los laicos! Todos tenemos la vocación de ser santos y esta crisis es una llamada para que despertemos.

Estos son tiempos duros para ser sacerdote hoy. Son tiempos duros para ser católicos hoy. Pero también son tiempos magníficos para ser un sacerdote hoy y tiempos magníficos para ser católicos hoy. Jesús dice en las bienaventuranzas que escuchamos hoy: "Bienaventurados serán cuando los injurien, y los persigan y digan con mentira toda clase de mal contra ustedes por mi causa. Alégrense y regocíjense, porque su recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a ustedes."Yo he experimentado de primera mano esta bienaventuranza, al igual que otros sacerdotes que conozco.

A principios de esta semana, cuando terminé de hacer ejercicio en un gimnasio local, salía yo del vestidor con mi traje negro de clérigo. Una madre, apenas me vio, inmediata y apresuradamente apartó a sus hijos del camino y los protegió de mí mientras yo pasaba. Me miró cuando pasé y cuando me había alejado lo suficiente, respiró aliviada y soltó a sus hijos como si yo fuera a atacarlos a mitad de la tarde en un club deportivo.

Pero mientras que todos nosotros quizá tengamos que padecer tales insultos y falsedades por causa de Cristo, de hecho debemos regocijarnos. Es un tiempo fantástico para ser cristianos hoy, porque es un tiempo en el que Dios realmente necesita de nosotros para mostrar Su verdadero rostro. En tiempos pasados en Estados Unidos, la Iglesia era respetada. Los sacerdotes eran respetados. La Iglesia tenía reputación de santidad y bondad. Pero ya no es así. Uno de los más grandes predicadores en la historia estadounidense, el Obispo Fulton J. Sheen, solía decir que él prefería vivir en tiempos en los que la Iglesia sufre en vez de cuando florece, cuando la Iglesia tiene que luchar, cuando la Iglesia tiene que ir contra la cultura.

Esas épocas para que los verdaderos hombres y las verdaderas mujeres dieran un paso al frente y contaran. "Hasta los cadáveres pueden flotar corriente abajo," solía decir, señalando que muchas personas salen adelante fácilmente cuando la Iglesia es respetada, "pero se necesita de verdaderos hombres, de verdaderas mujeres, para nadar contra la corriente." ¡Qué cierto es esto!

Hay que ser un verdadero hombre y una verdadera mujer para mantenerse a flote y nadar contra la corriente que se mueve en oposición a la Iglesia. Hay que ser un verdadero hombre y una verdadera mujer para reconocer que cuando se nada contra la corriente de las críticas, estamos más seguros que cuando permanecemos adheridos a la Roca sobre la que Cristo fundó su Iglesia. Este es uno de esos tiempos. Es uno de los grandes momentos para ser cristianos.

Algunas personas predicen que en esta región la Iglesia pasará tiempos difíciles y quizá sea así, pero la Iglesia sobrevivirá, porque el Señor se asegurará de que sobreviva. Una de las más grandes réplicas en la historia sucedió justamente hace unos 200 años. El emperador francés Napoleón engullía con sus ejércitos a los países de Europa con la intención final de dominar totalmente el mundo.

En aquel entonces dijo una vez al Cardenal Consalvi:
"Voy a destruir su Iglesia" El Cardenal le contestó: "No, no podrá". Napoleón, con sus 150 cm. de altura, dijo otra vez: "¡Voy a destruir su Iglesia!" El Cardenal dijo confiado: "No, no podrá.! Ni siquiera nosotros hemos podido hacerlo!"
Si los malos Papas, los sacerdotes infieles y miles de pecadores en la Iglesia no han tenido éxito en destruirla desde su interior -le estaba diciendo implícitamente al general- ¿cómo cree que Ud. va a poder hacerlo?

El Cardenal apuntaba a una verdad crucial. Cristo nunca permitirá que Su Iglesia fracase. El prometió que las puertas del infierno no prevalecerían sobre Su Iglesia, que la barca de Pedro, la Iglesia que navega en el tiempo hacia su puerto eterno en el cielo, nunca se volcará, no porque aquellos que van en ella no cometan todos los pecados posibles para hundirla, sino porque Cristo, que también está en la barca, nunca permitirá que esto suceda. Cristo sigue en la barca y Él nunca la abandonará.

La magnitud de este escándalo podría ser tal, que de ahora en adelante ustedes encuentren difícil confiar en los sacerdotes de la misma manera como lo hicieron en el pasado. Esto puede suceder y podría no ser tan malo. ¡Pero nunca pierdan la confianza en el Señor! ¡Es Su Iglesia! Aún cuando algunos de Sus elegidos lo hayan traicionado, Él llamará a otros que serán fieles, que los servirán a ustedes con el amor que merecen ser servidos, tal como ocurrió después de la muerte de Judas, cuando los once Apóstoles se pusieron de acuerdo y permitieron que el Señor eligiera a alguien que tomara el lugar de Judas y escogieron al hombre que terminó siendo San Matías, quien proclamó fielmente el Evangelio hasta ser martirizado por él.

¡Este es un tiempo en el que todos nosotros necesitamos concentrarnos aún más en la santidad! ¡Estamos llamados a ser santos y cuánto necesita nuestra sociedad ver ese rostro hermoso y radiante de la Iglesia! Ustedes son parte de la solución, una parte crucial de la solución. Y cuando caminen al frente hoy para recibir de las manos ungidas de este sacerdote el Sagrado Cuerpo del Señor, pídanle a Él que los llene de un deseo real de santidad, un deseo real de mostrar Su autentico rostro.

Una de las razones por las que yo estoy aquí como sacerdote para ustedes hoy es porque siendo joven, me impresionaron negativamente algunos de los sacerdotes que conocí. Los veía celebrar la Misa y casi sin reverencia alguna dejaban caer el Cuerpo del Señor en la patena, como si tuvieran en sus manos algo de poco valor en vez de al Creador y Salvador de todos, en vez de a MI Creador y Salvador. Recuerdo haberle dicho al Señor, reiterando mi deseo de ser sacerdote: "¡Señor, por favor, déjame ser sacerdote para que pueda tratarte como Tú mereces!" Eso me dio un ardiente deseo de servir al Señor.

Quizá este escándalo les permita a ustedes hacer lo mismo. Este escándalo puede ser algo que los conduzca por el camino del suicidio espiritual o algo que los inspire a decir, finalmente, "Quiero ser santo, para que yo y la Iglesia podamos glorificar Tu nombre como Tú lo mereces, para que otros puedan encontrarte en el amor y la salvación que yo he encontrado." Jesús está con nosotros, como lo prometió, hasta el final de los tiempos. Él sigue en la barca. Tal como a partir de la traición de Judas, Él alcanzo la más grande victoria en la historia del mundo, nuestra salvación por medio de Su Pasión, muerte y Resurrección, también a través de este episodio Él puede traer y quiere traer un nuevo renacimiento de la santidad, para lanzar unos nuevos Hechos de los Apóstoles en el siglo XXI, con cada uno de nosotros -y esto te incluye a TI- jugando un papel estelar.

Ahora es el tiempo para que los verdaderos hombres y mujeres de la Iglesia se pongan de pie. Ahora es el tiempo de los santos. ¿Cómo vas a responder tú?

lunes, febrero 25, 2013

El camino de la Iglesia hasta la elección del nuevo Papa

Quien ante todo tiene en mente dinero, sexo y poder, y está acostumbrado a interpretar en estos términos las diversas realidades, no es capaz de ver otra cosa ni siquiera en la Iglesia

Autor: P. Federico Lombardi | Fuente: es.radiovaticana.va vía Catholic.net


Nota del portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi:

«El camino de la Iglesia en estas últimas semanas del Pontificado del Papa Benedicto, hasta la elección del nuevo Papa a través de la "Sede vacante" y del Cónclave, es muy laborioso, dada la novedad de la situación. No tenemos - y nos alegra - que adolorarnos por la muerte de un Papa amado, pero no nos ha sido ahorrada otra prueba: aquella del multiplicarse de las presiones y de las consideraciones ajenas al espíritu con el que la Iglesia quisiera vivir este tiempo de espera y de preparación.

De hecho no falta quien busca aprovecharse del momento de sorpresa y desorientación de los espíritus débiles para sembrar confusión y echar descrédito a la Iglesia y sobre su gobierno, recurriendo a instrumentos antiguos - como la maledicencia, la desinformación, a veces la misma calumnia - o ejerciendo presiones inaceptables para condicionar el ejercicio del deber de voto por parte de uno u otro miembro del Colegio de cardenales, considerado no agradable por una razón u otra.

En la mayor parte de los casos quien se coloca como juez, emitiendo graves juicios morales, no tiene en verdad autoridad alguna para hacerlo. Quien ante todo tiene en mente dinero, sexo y poder, y está acostumbrado a interpretar en estos términos las diversas realidades, no es capaz de ver otra cosa ni siquiera en la Iglesia, porque su mirada no sabe dirigirse hacia lo alto o descender en profundidad para captar las dimensiones y las motivaciones espirituales de la existencia. De todo esto resulta una descripción profundamente injusta de la Iglesia y de tantos de sus hombres.

Pero todo aquello no cambiará la actitud de los creyentes, no mellará la fe y la esperanza con la que miran al Señor que ha prometido acompañar a su Iglesia. Queremos, según cuanto indica la tradición y la ley de la Iglesia, que este sea un tiempo de reflexión sincera sobre las expectativas espirituales del mundo y sobre la fidelidad de la Iglesia al Evangelio, de oración por la asistencia del Espíritu, de cercanía al Colegio de cardenales que se apresta al arduo servicio de discernimiento y de elección que le es pedido y que es principalmente para lo que existe.

En esto nos acompaña ante todo el ejemplo y la rectitud espiritual del Papa Benedicto, que ha querido dedicar a la oración del inicio de Cuaresma este último tramo de su Pontificado. Un camino penitencial de conversión hacia el gozo de Pascua. Así lo estamos viviendo y lo viviremos: conversión y esperanza».

- Posted using BlogPress from my iPad

domingo, febrero 24, 2013

Domingo de la Transfiguración del Señor



Lc 9,28b-36: Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió.
En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Juan y a Santiago a lo alto de una montaña, para orar. Y mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos.
De repente dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que aparecieron con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén.
Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y espabilándose vieron su gloria y a 1 os dos hombres que estaban con él. Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús:
-Maestro, qué hermoso es estar aquí. Haremos tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
No sabía lo que decía.
Todavía estaba hablando cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía:
-Este es mi Hijo, el escogido, escuchadle.
Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.
- Posted using BlogPress from my iPad


jueves, febrero 21, 2013

Puerto Rico: avala el Tribunal Supremo la prohibición de adopciones por parejas del mismo sexo

Hermanos y hermanas: Paz y bien a todos.

Encontré esto en el sitio digital de El Nuevo Día:
El Tribunal Supremo decidió ayer , en votación de cinco a cuatro, que una mujer no puede adoptar a la hija biológica de su pareja, también mujer, sin que esta última pierda su vínculo jurídico con la menor.

La opinión, que crea un precedente legal y que fue adelantada a este medio, se refiere a los hechos del caso A.A.R., ex parte, sobre una niña que nació luego de que la pareja se sometiera a un proceso de inseminación artificial. Según la mayoría, la mujer que solicitó la adopción sólo podría adoptar a la menor si su pareja renuncia a ser la madre legal de la niña.

La opinión mayoritaria, emitida por la jueza Mildred Pabón Charneco, resolvió que el Artículo 138 del Código Civil impide la adopción solicitada y que esta prohibición es válida. Basó la determinación en que el discrimen por orientación sexual no está prohibido en la Constitución.

Además, avaló el criterio de la Legislatura de que la familia tradicional compuesta por padre, madre e hijos es la que protege el mejor bienestar de los menores.

Los jueces Rafael Martínez Torres, Erick Kolthoff Caraballo, Edgardo Rivera García y Roberto Feliberti Cintrón estuvieron conformes con el resultado.

Por su parte, el juez presidente del Supremo, Federico Hernández Denton, disintió de lo resuelto en la opinión mayoritaria y concluyó que la prohibición a la adopción solicitada es inconstitucional. Interpretó que la protección contra el discrimen por razón de sexo garantizada en la Carta de Derechos prohíbe discriminar por orientación sexual.

Hernández Denton enfatizó, además, que se probó ante el foro primario que la adopción beneficiaría a la menor.

Las juezas asociadas Liana Fiol Matta y Anabelle Rodríguez Rodríguez, así como el juez Luis Estrella Martínez, también emitieron opiniones disidentes en las que sostuvieron que el artículo cuestionado no prohibía la adopción solicitada, por lo que hubieran acogido la figura estadounidense del “second parent adoption”.

En cuanto a la controversia constitucional, las togadas interpretaron que discriminar por orientación sexual está prohibido constitucionalmente, aunque hicieron análisis distintos.
Comentario. La decisión del Supremo puertorriqueño fue acertada por dos razones. Primero porque afirma la primacía de la legislatura a ser la rama del gobierno responsable para legislar sobre estos asuntos. Le toca a la legislatura hacer lo que le compete, que es legislar, mientras que a la judicatura le compete interpretar las leyes, no hacerlas. Los jueces implicaron en su decisión que de haber habido una ley aceptando tales adopciones ellos la hubiesen aceptado en caso de ser puesta en entredicho por la misma razón: que a ellos no le compete legislar. Esa actitud es muy buena ya que mantiene a la Rama Judicial en su canal.

Y la segunda razón es que coloca el matrimonio histórico y natural, el que se contrae por personas del mismo sexo y de la familia que se deriva, en su justo sitial como "...la que protege el mejor bienestar de los menores." El estado tiene un interés particular de proteger el matrimonio natural, según la mayoría de los jueces supremos de Puerto Rico y por lo tanto disfruta de preeminencia en la ley.

Hermanos y hermanas, a pesar de lo que diga Ricky Martin, la ACLU y los activistas del homosexualismo, no hay evidencia fehaciente que pruebe definitivamente que un niño o niña crece con el mismo bienestar emotivo, psicológico, educacional y emocional en parejas con "dos papás" o "dos mamás." La evidencia que existe es contraria y sus impulsores han sido atacados sin piedad por los cabilderos homosexualistas y los paragones de la corrección política.

No te dejes engañar por lo que dicen lo contrario: en 5,000 años de historia escrita el matrimonio natural ha disfrutado de la protección legal y cultural por razones de gran peso. Redefinir el matrimonio a la cañona por la ley mientras se insulta y se ataca a quienes defendemos el matrimonio natural no demuestra madurez emocional ni intelectual. Bravo por el Tribunal Supremo de Puerto Rico por reconocer este hecho.

miércoles, febrero 20, 2013

Vídeo: Santuario de la Virgen de la Monserrate en Hormigueros, Puerto Rico


 
Hermanos y hermanas, comparto este vídeo porque mi abuelita subió las escaleras de este templo de rodillas, por una intención que ella tenía. Dios los guarde a todos.

martes, febrero 19, 2013

Puerto Rico: Rechazo al matrimonio entre personas del mismo sexo

Hermanos y hermana, Paz y Bien a todos.

Les comparto esta noticia del sitio digital de Noticias 24/7:
 
Miles de personas se reunieron en los predios del Capitolio a partir de las 9:00 de la mañana, liderados por grupos religiosos, para la actividad denominada “Puerto Rico se levanta” para manifestarse contra los cambios propuestos a la Ley 54 que tratan de incluir a parejas que no están casadas, incluyendo a parejas homosexuales.

Los organizadores del evento estimaron en cerca de 200,000 personas la asistencia a la marcha, cifra que, aunque no fue confirmada por las autoridades, refleja el amplio poder de convocatoria de los líderes religiosos.

El teniente coronel Eliezer Colón, de la Policía estatal, dijo al periódico El Vocero que “no había visto una demostración como esa en años, con miles y miles de personas. Nos tomó una hora y media sacar a las personas después que se acabó a las 2:00 de la tarde y dejamos el tránsito fluyendo”.

El portavoz de la actividad, César Vázquez, explicó que el propósito era afirmar el matrimonio y la familia en defensa de los derechos para protección de la niñez. “Nos preocupa que se creen leyes para discriminar contra la iglesia como la ley para discriminar en contra de la orientación sexual. Nos preocupa que se utilice la educación pública para cambiar la conducta de nuestros niños, presentándole conductas que sus padres entienden no son correctas”, manifestó Vázquez al mismo diario. Esta manifestación fue para “decirle al Gobierno que hay cosas que ustedes no pueden tocar y son el matrimonio y la familia”, explicó.

A su vez, el Obispo de Arecibo, Monseñor Daniel Fernández Torres, quien estuvo presente en la actividad expresó que “el matrimonio entre un hombre y una mujer no nace con una u otra iglesia, ni con una u otra cultura, es parte de la naturaleza misma del ser humano. El ser hombre o ser mujer no es solamente un dato cultural, como ahora se quiere afirmar con la ideología de la perspectiva de géneros, sino que es parte de lo que somos e impregna cada célula de nuestro cuerpo.”

Por otro lado, la representante novoprogresista María Milagros Charbonier expresó abiertamente su apoyo con la manifestación religiosa. “Estamos aquí hoy para reiterar nuestra posición de que el matrimonio debe ser una institución compuesta por un hombre y una mujer. Los derechos civiles de todas las personas deben ser respetados en todos sus sentidos, pero el matrimonio no es un derecho civil”, recalcó la legisladora.

Ante la manifestación, agrupaciones que favorecen las enmiendas a la Ley 54, se agruparon en la zona del Parque Luis Muñoz Marín para caminar hasta el Ala Sur del Capitolio y manifestarse en contra de la actividad convocada por los pastores César Vázquez y Wanda Rolón, en “apoyo a la defensa de la familia”.

“Levantamos la bandera de que la política pública del país no puede realizarse a base de argumentos morales o de religión. Cada cual en la libertad de su conciencia tiene el derecho de hacer o no hacer algo, pero esa moral y esa religión que le aplica a cada uno individualmente, no podemos pretender que se aplique universalmente”, expresó Mariana Iriarte del Proyecto Matria en entrevista en Radio Isla.

De igual forma, el activista y portavoz de Puerto Rico Para Todos, Pedro Julio Serrano, lamentó que el grupo Puerto Rico por la Familia, “no alzara su voz para proteger a los grupos más vulnerables y que sufren de la mayor desigualdad: las familias lideradas por las parejas del mismo sexo, las personas indocumentadas, la comunidad LGBTT, las personas que sufren de violencia doméstica, la clase trabajadora, los ancianos, entre muchos otros. Es hora de acabar con estas divisiones que le hacen daño al País. Puerto Rico somos todos y todas. Es hora de hacer justicia a todos”.
Comentario. Quiero manifestar mi solidaridad hacia todos mis hermanos y hermanas de mi Puerto Rico lindo que se levantaron a defender la institución del matrimonio natural - entre un hombre y una mujer - y su valor sagrado ante Dios y el mundo. Por más que griten lo contrario las vanguardias, la farándula y político, el mal llamado "matrimonio" entre personas del mismo sexo no debe de tener ni reconocimiento ni cabida en nuestro estado de derecho: solamente el matrimonio natural merece ese sitial. Las palabras de Pedro Julio Serrano fueron dichas para despistar y confundir porque sabemos y vemos todos los días que quienes más atienden a los pobres y desventajados en Puerto Rico son los seguidores de Cristo Jesús, los mismos que defienden contra viento y marea - y mucha malediciencia - el valor de la familia nuclear y el amor entre un hombre y una mujer.

No te dejes engañar. No te dejes confundir. El matrimonio es entre un hombre y una mujer y punto.

 - Lee también Se excedieron nuestras expectativas en El Nuevo Día.

jueves, febrero 14, 2013

Oración por la Iglesia ante la Sede Vacante

Hermanos y hermanas, Paz y Bien para todos.

El Caballero Supremo de los Caballeros de Colón compuso la siguiente oración por la Iglesia ante la próxima Sede Vacante, y sugiere que se rece todos los días hasta la elección del próximo Papa. Aquí la comparto:


“Oh Señor Jesucristo, Pastor Supremo de tu Iglesia,
te damos gracias por el ministerio del Papa Benedicto XVI
y el cuidado desinteresado con el que nos ha llevado
como Sucesor de Pedro, y su Vicario en la tierra.

Buen Pastor, quien fundó su Iglesia
en la roca de la fe de Pedro
y nunca ha dejado a su rebaño desatendido,
mira con amor sobre nosotros ahora,
y sostén tu Iglesia en la fe, la esperanza y la caridad.

Danos, Señor Jesús, en Tu infinito amor por nosotros,
un nuevo Papa para tu iglesia
que te agrade por su santidad
y nos lidere fielmente a ti,
que eres el mismo ayer, hoy y siempre".
Amén.

miércoles, febrero 13, 2013

Puerto Rico: Declaración del Arzobispo de San Juan acerca de la renuncia del Papa Benedicto XVI

S.E.R., Mons. Roberto Octavio González Nieves, O.F.M.
En el día de hoy, amanecimos con la noticia de la declaración de Benedicto XVI ante el consistorio Ordinario Público, anunciando su renuncia al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro.

En sus declaraciones, el Santo Padre comunica que:

“Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo, no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando. Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.”

La renuncia del Santo Padre como Sumo Pontífice de la Iglesia ha conmovido al mundo entero. Es una renuncia histórica. Estamos acostumbrados a que los Pontífices cesen en su ministerio por razón de muerte. Hoy, Benedicto, renuncia a su ministerio, por razones de que a su edad avanzada, manifiesta no tener fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Ciertamente, la decisión del Santo Padre es un acto de mucha valentía, humildad y refleja gran libertad interior y conciencia histórica. Con su determinación, Benedicto XVI refleja su profundo amor a Cristo y a la Iglesia.

Por este medio manifestamos nuestra lealtad, apoyo y amor hacia el Papa Benedicto XVI.

Habiendo dicho lo anterior, quisiera invitar al pueblo católico en Puerto Rico a:

Orar por el bienestar del Santo Padre Benedicto XVI; a orar por sus intenciones, y a agradecerle por toda la vida que ha dedicado a la Iglesia. Benedicto es un Papa de singular trascendencia histórica; es un Papa que ha evangelizado sin cesar, especialmente desde sus valiosos escritos, en sus homilías y catequesis. En el caso nuestro, le agradecemos particularmente la creación de la Diócesis de Fajardo-Humacao y que nombrara como su nuevo Obispo a un nativo de esta tierra, Mons. Eusebio Ramos.

Oremos también al Espíritu Santo para que guíe a la Iglesia durante todos los procesos que siguen a esta noticia.

Oremos por los señores cardenales de la Iglesia quienes tendrán la histórica y trascendental encomienda de seleccionar a un nuevo Pontífice. Por ello, nos hacemos eco de las palabras de Benedicto XVI, “Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mí respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.”

En San Juan de Puerto Rico, a los once días del mes de febrero de 2013

S.E.R., Mons. Roberto Octavio González Nieves, O.F.M.
Arzobispo Metropolitano de San Juan de Puerto Rico
Presidente de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña

Hoy es Miércoles de Ceniza

 

 
Señor, fortalécenos con tu auxilio al empezar la Cuaresma, para que nos mantengamos en espíritu de conversión; que la austeridad penitencial de estos días nos ayude en el combate cristiano contra las fuerzas del mal. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

martes, febrero 12, 2013

La Sede de Pedro quedará vacante

Autor: Santa Sede | Fuente: romereports.com via Catholic.net


 
«Queridísimos hermanos. Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.

Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.

Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.

Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.

Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria. Vaticano, 10 de febrero 2013».

lunes, febrero 11, 2013

El Papa abdicará a fin de este mes

Hermanos: paz y Bien a todos.

Despierto oyendo la noticia que el Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, abdicará la cátedra de San Pedro el 28 de este mes por razones de salud. La última vez que un papa abdicó fue en 1415.

Oremos por el Santo Padre y su salud y el futuro Cónclave. Es una decisión que me sorprende pero que entiendo perfectamente. El Espíritu Santo continuara como siempre guiando a la Iglesia hacia su fin, que es Dios en Cristo.

viernes, febrero 08, 2013

Se aproxima la Cuaresma...

Fuente: ACIPrensa.

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.

La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza (esta año es el 13 de febrero) y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.

40 días

La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.

En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.

La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.

martes, febrero 05, 2013

Puerto Rico: Obispo de Caguas exige excarcelación de nacionalista preso


Hermanos, Paz y Bien a todos.


Monseñor Rubén Antonio González
En una declaración pública fechada el día de ayer, el Obispo de Caguas, Monseñor Rubén Antonio González, reiteró su respaldo a la excarcelación inmediata de Oscar López Rivera. El Sr. Obispo afirma en su carta que el Sr. López Rivera es una “persona…encarcelada como consecuencia de sus convicciones personales” y que esto convierte su caso “en un asunto, no solo de compasión, sino de defensa del derecho inviolable a la conciencia y a la libertad de expresión.”  Finalmente, el Sr. Obispo reclamó, con toda su autoridad de obispo diocesano y pastor de la Iglesia Católica bajo su cuidado y “el nombre de Jesús de Nazaret…que se libere de una vez por todas a Oscar López Rivera.”

Yo creo que tenemos que examinar el récord pasado del Sr. López Rivera antes de emitir mi opinión. Veamos.

En el 1981, el Sr. López Rivera fue encontrado culpable de conspiración sediciosa, uso de fuerza en el transcurso de un robo, transportación interestatal de armas de fuego en apoyo a un delito grave, y transportación interestatal de vehículos hurtados. Sus ofensas ocurrieron durante su membresía en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), un grupo nacionalista de Puerto Rico involucrado en sobre 100 bombazos en los cuales seis ciudadanos murieron y otros resultaron heridos. En 1988, el Sr. López Rivera recibió una sentencia adicional de 15 años de prisión por conspirar a fugarse de su penitenciaria, pidiéndole a amigos excarcelados a que le obtuviesen armas, granadas y explosivos C-4 para ayudarle a él y a otros convictos en su fuga.  (Fuente).

Numerosas  facciones políticas que apoyan la independencia o que manifiestan odio ideológico hacia los EE.UU. – o ambas cosas – han hecho del caso del Sr. Oscar López Rivera uno célebre. Es notable que en dicha defensa sus defensores constantemente ofuscan, exculpan, o perdonan al Sr. Oscar López Rivera por haber recurrido a la lucha armada para resolver el estatus político de Puerto Rico a su manera, a pesar que el pueblo puertorriqueño en su conjunto ha rechazado esta vía para resolver ese problema.

Añado dos memorias personales. Yo era un niño en mi ciudad natal de Ponce cuando las FALN bombardearon la oficina de reclutamiento militar situada en la Avenida Las Américas de mi pueblo, así como en la sucursal del Banco de Ponce situada en el Centro Comercial Santa María allá por los años 70. Ambas explosiones ocurrieron en horas de la madrugada y ambas veces me despertaron, produciendo en mí un estado de terror y miedo. Nunca lo olvidaré.

Ese miedo, ese terror, son lo que militantes de la estirpe del Sr. Oscar López Rivera buscaban provocar en la población y en el gobierno local, para de este modo provocar un cambio político inmediato y por la vía de la violencia. Estoy sorprendido que Monseñor Rubén Antonio González no se recuerde de lo que las FALN realizaron con el beneplácito y participación conspiratoria del Sr. Oscar López Rivera y del terror que ellos propinaron a nuestro pueblo y en la Isla, y que ahora use lenguaje evangélico, comparando a ese señor con Jesucristo mismo ante Pilatos, para exigir su liberación. También me duele mucho sobremanera que el Sr. Obispo de Caguas piense que los crímenes que el Sr. Oscar López Rivera carecieron de víctimas. No es cierto, muchas inocencias murieron en esos días aciagos, la creencia que ya habíamos sobrepasado la tentación de usar la violencia armada como vía de acción política. ¿Por qué el Sr. Obispo de Caguas y tantos otros no quieren ver esto?

Con todo y eso, no me opongo necesariamente a que al Sr. Oscar López Rivera no se le conceda un indulto de carácter humanitario, pero no sin antes manifestar su arrepentimiento ante el daño que hizo y su promesa de renunciar a la violencia por lo que le quede de vida.
No existe razón ni excusa alguna de glorificar los actos del Sr. Oscar López Rivera. Ni tampoco existe razón o excusa alguna para que un obispo de nuestra Iglesia pida la libertad de alguien que no se la merece y que tanto daño hizo en nuestra alma colectiva tiempo atrás.

domingo, febrero 03, 2013

Magnificat

Padre Nicolás Schwizer

El gran cántico de la Sma. Virgen en su visita a la casa de Santa Isabel es el Magnificat. Expresa su inmensa alegría por todo lo que Dios ha hecho en su humilde esclava.

En el canto, en realidad, María dice pocas cosas nuevas. Casi todas sus frases encuentran numerosos paralelos en los salmos y en otros libros del Antiguo Testamento. Pero ‑ como escribe un teólogo - si las palabras provienen en gran parte del antiguo testamento, la música pertenece ya a la nueva alianza. En las palabras de María estamos leyendo ya un anticipo de las bienaventuranzas y una visión de la salvación que rompe todos los moldes establecidos. En el canto, María dice cosas que deberían hacernos temblar.

El canto es como un espejo del alma de María. Es, sin duda, el mejor retrato de María que tenemos. Su canto es, a la vez, bello y sencillo. Sin alardes literarios, sin grandes imágenes poéticas, sin que en él se diga nada extraordinario. Y sin embargo, ¡qué impresionantes resultan sus palabras!

Es, ante todo, un estallido de alegría. Las cosas de Dios parten del gozo y terminan en el entusiasmo. Dios viene a llenar, no a vaciar. Pero ese gozo no es humano. Viene de Dios y en Dios termina. La alegría de María no es de este mundo. No se alegra de su maternidad humana, sino de ser la madre del Mesías, su Salvador (M. Thurian). No de tener un hijo, sino de que ese hijo sea Dios.

Por eso se sabe llena María, por eso se atreve a profetizar que todos los siglos la llamarán bienaventurada, porque ha sido mirada por Dios. Nunca entenderemos los occidentales lo que es para un oriental “ser mirado por Dios”. Para éste ‑ aún hoy ‑ la santidad la transmiten los santos por medio de su mirada. La mirada de un hombre de Dios es una bendición. ¡Cuánto más si el que mira es Dios!

La cuarta estrofa del himno de María resume su visión de la historia. Y se reduce a una sola idea: el reino de Dios, que su hijo trae, no tiene nada que ver con el reino de este mundo.

Y ésta es la parte subversiva del himno que no podemos disimular: para María el signo visible de la venida del Reino de Dios es la humillación de los soberbios, la derrota de los potentados, la exaltación de los humildes y los pobres, el vaciamiento de los ricos.

Estas palabras no deben ser atenuadas: María anuncia lo que su Hijo predicará en las bienaventuranzas: que Él viene a traer un plan de Dios que deberá modificar las estructuras de este mundo de privilegio de los más fuertes y poderosos.

Los pobres y humildes de los que habla María son los que sólo cuentan con Dios en su corazón: los humildes, los que temen a Dios, los que se refugian en él, los que le buscan, los corazones quebrantados y las almas oprimidas. María no habla tanto de clases sociales, sino más bien de clases de almas. ¿Y quién podrá decir de sí mismo que es uno de esos pobres de Dios?

María no habla solamente de la pobreza material o de la pobreza espiritual. Habla de la suma de las dos. Y al mismo tiempo ofrece un programa de reforma de las injusticias de este mundo y de elevación de los ojos al cielo. Son dos partes esenciales de su Magnificat y del evangelio, dos partes inseparables.

María, en el Magnificat, no separa lo que Dios ha unido por medio de su Hijo: los problemas temporales de los celestiales. Su canto es, verdaderamente, un himno revolucionario, pero de una revolución integral. Por eso María puede predicar esa revolución con alegría.

Pienso que es necesario que también todos nosotros cantemos con ella, y como ella, atreviéndonos a decir toda la verdad que María anuncia.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Me considero una persona humilde?

2. ¿Se nota mi riqueza espiritual, en mi vida diaria?

3. ¿He reflexionado sobre el Magnificat?

viernes, febrero 01, 2013

Acoge Benedicto XVI recomendaciones para resolver el abuso sexual clerical

Hermanos y hermanas: paz y bien a todos en Cristo Jesús. Les comparto esto de ACIPrensa:
 
ROMA, 01 Feb. 13 / 03:28 am (ACI/EWTN Noticias).- El Papa Benedicto XVI recibió un volumen que recoge todos los trabajos y ponencias del Simposio internacional titulado “Hacia la Curación y la Renovación”, que reunió a obispos y expertos de todo el mundo en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma del 6 al 9 de febrero del pasado año.

El sacerdote jesuita Hans Zollner, director del Centro para la Protección de menores y presidente del Instituto de Psicología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, hizo entrega al Santo Padre de un ejemplar en lengua alemana del volumen.

Durante el encuentro, también estuvo presente del director de la Sala de Prensa de la
Santa Sede, Padre Federico Lombardi.

A lo largo del texto, expertos de diversos campos como la psicología y el derecho canónico profundizan en el campo de los abusos sexuales y dan una respuesta a nivel global por parte de la
Iglesia Católica a este tipo de casos.

Para la ocasión, se intercambiaron informaciones sobre los recursos para actuar contra los abusos sexuales, y se tomó como punto de partida la circular difundida en mayo de 2011 por la
Congregación para la Doctrina de la Fe, en la que la Santa Sede solicita una acción concreta y decidida por parte de todas las diócesis del mundo, atendiendo especialmente a los afectados.

El próximo 5 de febrero por la tarde se celebrará en la misma universidad un nuevo encuentro para presentar los resultados del simposio al público, y además, se presentarán las actividades del “
Centro para la Protección del Niño”, una plataforma a través de internet que nació a raíz del congreso y que sirve para crear una mayor consciencia sobre la realidad de los abusos sexuales.

La plataforma además, ofrece la ayuda adecuada que se debe proveer a las víctimas, así como las medidas canónicas previstas para crear un clima de escucha y de sensibilidad hacia los menores y los más débiles.

Comentario. La Iglesia, es decir, la jerarquía, pastores, y laicos competentes han tomado cartas en el escándalo de abuso sexual clerical. Los hallazgos de este simposio ya están disponibles a través del Centro para la Protección del Niño y el impacto de estos hallazgos en la Santa Sede ha sido inmediato.

Por causa de  muchos de nuestros sacerdotes y religiosos, muchas almas han sido asesinadas, por decirlo así, dejadas “huecas por dentro” y sufriendo de males psicosomáticos. Oremos por la sanación total de las víctimas y por el esfuerzo de la Iglesia, animada por el Espíritu Santo, de sanear y santificar de nuevo su casa.