lunes, mayo 27, 2013

La Autoridad Doctrinal del Catecismo de la Iglesia Católica

Hermanos y hermanas, Paz y Bien a todos.

Antes de empezar con el tema

A veces algunos correspondientes católicos me cuestionan el que yo recurra al Catecismo de la Iglesia Católica  como mi autoridad doctrinal de primera instancia en toda controversia. Quisiera clarificar este punto compartiendo con Uds. la intención original del Beato Papa Juan Pablo Magno con respecto a la publicación del Catecismo:

El Catecismo de la Iglesia católica, que aprobé el día 25 del pasado mes de junio y que hoy dispongo publicar en virtud de mi autoridad apostólica, es una exposición de la fe de la Iglesia y de la doctrina católica, comprobada o iluminada por la sagrada Escritura, la Tradición apostólica y el Magisterio de la Iglesia. Yo lo considero un instrumento válido y legítimo al servicio de la comunión eclesial, y una regla segura para la enseñanza de la fe. Ojalá sirva para la renovación a la que el Espíritu Santo incesantemente invita a la Iglesia de Dios, cuerpo de Cristo, peregrina hacia la luz sin sombras del Reino.

La aprobación y la publicación del Catecismo de la Iglesia católica constituyen un servicio que el Sucesor de Pedro quiere prestar a la santa Iglesia católica, a todas las Iglesias particulares que están en paz y comunión con la Sede Apostólica de Roma: es decir, el servicio de sostener y confirmar la fe de todos los discípulos del Señor Jesús (cf. Lc 22, 32), así como fortalecer los lazos de unidad en la misma fe apostólica.

Pido, por consiguiente, a los pastores de la Iglesia, y a los fieles, que acojan este Catecismo con espíritu de comunión y lo usen asiduamente en el cumplimiento de su misión de anunciar la fe y de invitar a la vida evangélica. Este Catecismo se les entrega para que les sirva como texto de referencia seguro y auténtico para la enseñanza de la doctrina católica, y sobre todo para la elaboración de los catecismos locales. Se ofrece, también, a todos los fieles que quieran conocer más a fondo las riquezas inagotables de la salvación (cf. Jn 8, 32). Quiere proporcionar una ayuda a los trabajos ecuménicos animados por el santo deseo de promover la unidad de todos los cristianos, mostrando con esmero el contenido y la coherencia admirable de la fe católica. El Catecismo de la Iglesia católica se ofrece, por último, a todo hombre que nos pida razón de la esperanza que hay en nosotros (cf. 1 P 3, 15) y que desee conocer lo que cree la Iglesia católica.

(Constitución Apostólica Fidei Depositum)

Hermanos y hermanas, el Catecismo de la Iglesia Católica es una expresión doctrinal autoritative del Magisterio Ordinario de la Iglesia. Esta obra recoje 2,000 años de Tradición y desarrollo doctrinal.  Lo ignoramos o lo echamos a un lado a cuenta y riesgo de nuestra formación en la sana doctrina.

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