martes, agosto 28, 2012

Consejos de San Agustín a los jóvenes

Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos.

Hoy es la fiesta de San Agustín, Padre y Doctor de la Iglesia y quiero compartir con Uds. estos consejos que él una vez impartió a los jóvenes, cortesía del blog Laus + Deo:
- Si te dedicas al estudio, debes mantenerte limpio de cuerpo y de espíritu; alimentarte de comida sana, vestirte con sencillez y no consumir superfluamente.

 - A la sobriedad en las costumbres le debe corresponder la moderación en las actitudes, la tolerancia en el trato, la honradez en el comportamiento y la exigencia para contigo mismo.

 - Ten siempre presente que la obsesión por el dinero es veneno que mata toda esperanza.

 - No actúes con debilidad, ni tampoco con audacia.

 - Aleja de ti toda ira, o trata de controlarla, cuando corrijas las faltas de los demás.

 - Sé el centinela de ti mismo: vigila tus sentimientos y tus deseos para que no te traicionen.

 - Reconoce tus defectos y procura corregirlos.

 - No seas excesivo en el castigo, ni tacaño en el perdón.

 - Sé tolerante con los que tienden a mejorar, y precavido con los que tienden a empeorar.

 - Ten como  a miembros de de la familia a los que están bajo tu potestad.

 - Sirve a todos de tal modo que te avergüence dominar, y domina de modo que te agrade servir.

 - No insistas ni molestes a los que no quieren corregirse.

 - Evita cuidadosamente las enemistades, sopórtalas alegremente, termínalas inmediatamente.

 - En el trato y en la conversación con los demás, sigue siempre el viejo proverbio: “no hagas a nadie lo que no quieras te hagan a ti”.

 - No busques puestos de mando, si no estás dispuesto a servir.

 - Procura progresar siempre, no importa la edad y las circunstancias en las que te encuentres.

 - Durante toda tu vida, en todo tiempo y lugar, ten amigos de verdad, o búscalos.

 - Da honor a quien se lo merece, aunque el no lo desee.

 - Aléjate de los soberbios; esfuérzate tú por no serlo.

 - Vive con dignidad y en armonía con todo y con todos.

 - Busca a Dios; que su conocimiento llene toda tu existencia, y su amor colme tu corazón.

 - Desea la tranquilidad y el orden para desarrollar tu estudio y el de tus compañeros. 
 - Pide para ti y para todos, una mente sana, un espíritu sosegado y una vida llena de paz.

lunes, agosto 27, 2012

Neil A. Armstrong - R.I.P

Hermanas y hermanos: Paz y Bien a todos.
Neil Armstrong, 1930-2012
En los años sesenta, cuando era bien niño, recuerdo haber visto el primer alunizaje. Yo sabía de memoria los nombres de Armstrong, Aldrin y Collins. Este fin de semana pasado, el comandante de la misión Apolo 11, Neil Armstrong, ejecutó su viaje final al empíreo sideral y le quiero recordar con cariño y respeto. Para mí él fue una gran inspiración y lo considero el arquetipo de los astronautas.

Neil Armstrong nació el 5 de agosto de 1930 en Wapakoneta, Ohio. Hijo de Stephen Koenig Armstrong y Viola Louise Engel, familia de origen alemán, su infancia transcurrió en diferentes localidades debido a que su padre era auditor del Estado de Ohio.

Armstrong desarrolló gran interés en volar a una edad muy temprana, cuando su padre lo llevó a las Carreras Nacionales Aéreas de Ohio. Su interés se intensificó a los seis años cuando realizó su primer vuelo en un aeroplano Ford Tri-Motor, o un “Ganso de Lata”, como lo llamaban informalmente. Desde ese momento, tuvo una gran fascinación por la aviación.

A la edad de quince años, Armstrong empezó a tomar lecciones de vuelo en un aeropuerto situado al norte de la población de Wapakoneta, donde realizaba varios trabajos en el pueblo y en el aeropuerto para ganar dinero y pagar así las lecciones en un Aeronca Champion. A la edad de 16 años, antes incluso de haber pasado el examen de conducir, ya era estudiante de piloto. Recibió la licencia antes de graduarse de la Secundaria Blume en Wapakoneta en 1947.

Tan pronto Armstrong se graduó de los estudios secundarios recibió una beca de la Marina de los Estados Unidos. Posteriormente se inscribió en la Universidad Purdue y comenzó sus estudios de ingeniería aeronáutica. En 1949 la Marina lo llamó para cumplir con los deberes militares, se convirtió en aviador y en 1950 fue enviado a la guerra de Corea. Allí voló en 78 misiones de combate partiendo desde el portaaviones USS Essex.

Después de haber reunido suficiente experiencia en la Marina, en 1952 Armstrong se unió al Comité Consultivo Nacional (NACA). Su primera tarea la desarrolló en el Centro de Investigaciones Lewis, cerca de Cleveland, Ohio. En los siguientes 17 años trabajó de ingeniero, piloto de pruebas, astronauta y administrador de la NACA y su agencia sucesora, la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA).

Hacia mediados de la década de 1950, Armstrong se trasladó al Centro de Vuelos Edwards de la NASA en California, donde se convirtió en piloto de investigaciones en muchas de las aeronaves de gran velocidad, incluyendo el conocido X-15, que alcanzaba una velocidad de más de 6300 kilómetros por hora. Armstrong voló en más de 200 modelos diferentes de aviones, incluyendo aviones de reacción, cohetes, helicópteros y planeadores. Mientras tanto, buscaba alcanzar estudios de graduación, por lo cual recibió un máster en ciencias de ingeniería aeroespacial de la Universidad del Sur de California.

Armstrong obtuvo una plaza de astronauta en 1962, uno de los nueve astronautas de la NASA en la segunda clase para ser elegidos. Por tal efecto, se mudó a El Lago, Texas, cerca del Centro de Vuelos Espaciales de Houston, para comenzar con su instrucción. Allí fue sometido a cuatro años de duro entrenamiento para que el programa Apolo lograra la meta de llevar al primer hombre a la Luna antes de que finalizara la década, tal y como había prometido en 1961 el presidente John Fitzgerald Kennedy.

El 16 de marzo de 1966 voló en su primera misión espacial como comandante del Gemini 8, con David Scott. Durante esa misión, Armstrong condujo la Gemini 8 a un exitoso acoplamiento con el Agena, que ya estaba en órbita. A pesar de que el acoplamiento fue perfecto, las dos naves empezaron a realizar un movimiento de cabeceo y giro rápidamente. Aunque Armstrong pudo desacoplar la Gemini y usó los retrocohetes para estabilizar el control de su nave, los astronautas tuvieron que hacer un aterrizaje de emergencia en el Océano Pacífico.

El 7 de agosto de 2012, Armstrong, quien acababa de cumplir 82 años, se sometió a cirugía de bypass en el corazón para aliviar arterias coronarias bloqueadas.2 3 Murió el 25 de agosto de 2012, en un hospital en Columbus, Ohio, por complicaciones tras la cirugía. Horas más tarde el presidente Obama publicó una declaración sobre la muerte de Armstrong describiéndolo "Entre los más grandes héroes americanos, no sólo de su tiempo, sino de todos los tiempos".4 5 Tras su fallecimiento, su familia dijo, "Para honrar a Neil, tenemos una simple solicitud. Honrar su ejemplo de servicio, cumplimiento, modestia y la próxima vez que camine afuera en una noche clara y vea la Luna sonriente, creo que Neil le dará un guiño."6

Fuente: Wikipedia

jueves, agosto 23, 2012

Abramos el alma al Espíritu Santo

Autor: P. José P. Benabarre Vigo | Fuente: El Visitante


La teología católica enseña que las acciones “ad extra” de la Santísima Trinidad son comunes a las tres divinas Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. No obstante, la misma teología habla del Padre como creador, del Hijo como salvador, y del Espíritu Santo cono santificador.
 
Jesús nos envió el Espíritu Santo
 
Misteriosamente, “parece” que el Espíritu Santo estuvo fuera de este mundo (Juan 7, 39) mientras Jesús vivió con sus discípulos ya que, antes de separarse definitivamente de los mismos al subirse al cielo, les prometió solemnemente que se lo enviaría una vez llegado allí (Juan 15, 26). La Iglesia celebra ese envío del Espíritu Santo el Día de Pentecostés (Hechos de los Apóstoles 2, 1-13). Es este Espíritu Santo el que ahora rige a la Iglesia, a la cual da a conocer toda la verdad (Juan 16, 13), y a la cual santifica.
Santificador de las almas
 
Al final del Símbolo de los apóstoles, confesamos que nuestra Iglesia -LA CATOLICA- es santa. Lo es en sí misma y en sus miembros. En sí misma, por su origen - Jesús de Nazaret, Dios y hombre verdadero; por sus enseñanzas - la Biblia entera y la Tradición; por los medios de santificación que ofrece a todos - los sacramentos. Y lo es, también, por los grandes ejemplos de santidad de muchos de sus hijos, especialmente los sacerdotes, los miembros de las órdenes y congregaciones religiosas (Hermanitas de los Pobres, Hermanitas de los Ancianos Desamparados, Siervas de la Caridad, las Hijas de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta, ya Beata), y cientos de otras congregaciones y órdenes religiosas.
 
No negamos nuestros pecados que, gracias a la acción del Espíritu Santo, son siempre menos que las virtudes. Por eso decimos que nuestra Iglesia es, a la vez, santa y pecadora. Públicamente y varias veces hacemos confesión de nuestros pecados en la santa Misa.
Abramos nuestras almas
 
Todo cristiano es llamado a ser santo (Levítico 20, 26; Mateo 5, 48; 1 Tesalonicenses 4, 3), santidad que es posible por la acción del Espíritu Santo en nuestras almas (Catecismo 749). Para que esta santidad, -unión íntima de nuestra voluntad con la de Dios-, sea posible, necesitamos abrirle de par en par nuestras almas, sin posible reserva o limitación.
 
Cada uno, según su estado, puede usar y aún gozar de las cosas buenas de este mundo -para eso las creó Dios-; pero si no nos entregamos a Él en cuerpo y alma, de tal modo que de veras prefiramos morir mil veces antes que ofenderle con un pecado mortal, la santidad verdadera es imposible, cualesquiera que sean las señales exteriores que pudiera haber de la misma (Mateo 7, 22). Incluso el pecado venial, sabido y consentido, hace imposible la santidad, pues denota falta de delicadeza con Dios.
 
¿Difícil, no? Sí lo es para nosotros, pero no para el Espíritu Santo (Mateo 19, 26), cuya asistencia efectiva podemos conseguir mediante la oración humilde, totalmente confiada y frecuente. Así nos lo prometió el buen Jesús (Mateo 21, 22; Marcos 11, 24; Juan 14, 13; Santiago 1, 6). ¡Y su promesa no puede fallar!

domingo, agosto 19, 2012

Nuestro dogma principal es el Amor

Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos ustedes.

Algunos de ustedes quizás habrán visto la hilera de comentarios que un individuo, usando el nombre de "Iglesia Católica" como alias, me dejó en esta entrada.

Recordemos que cuando representamos a la Iglesia Católica ante otros y ante el público - y todo aquel que se considere uno lo hace todo el tiempo - tenemos que enfatizar que lo hacemos en nuestro carácter individual, de acuerdo a lo que entendemos de su doctrina y enseñanza, siempre abiertos a la posibilidad de recibir corrección. Por eso cuando alguien asume el nombre de la Iglesia en su alias es cosa que inmediatamente me hace sospechar de que la persona en cuestión tiene ciertas ínfulas de ser "mas papista que el papa" como dicen por ahí. Sin embargo, esto no es lo que más me llamó la atención del comentarista anónimo; fue esto que dijo:
Apegarse a los dogmas es la forma más fiel de ser un verdadero Católico, en ellos esta Pedro, y en Pedro el Espíritu Santo, y en el Espíritu Santo, Dios, y en Dios la Verdad.
Esto lo dijo el anónimo en contrapunto a los que este considera los falsos e ilegítimos pontificados desde el Beato Juan XXIII en adelante. Así es como el comentarista se justifica no solamente en su desdén hacia el Sucesor de Pedro en Roma, mas también su odio teológico contra los protestantes y particularmente, los judíos. El comentarista olvida - es que no lee la Escritura - que el primer dogma de la Iglesia es el Amor:
Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.(San Juan 3:16, BdeJ)
Pero el comentarista pretende juzgar, aun aquellos que somos católicos, que nuestro destino eterno está en peligro porque no aceptamos su disidencia cismática particular. Y ni hablar de lo que piensa de nuestros hermanos separados y peor, de los judíos, nuestros hermanos mayores en la fe. Como dije antes, nuestro primer dogma es el Amor. ¿Saben por qué? Porque ...el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor (1 San Juan 4:8-9, BdeJ).

El comentarista anónimo que se hace pasar por la Iglesia vive en el miedo, olvidando que No hay temor en el amor; sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor mira el castigo; quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor (1 San Juan 4:18-19, BdeJ). De hecho, la Sagrada Escritura llama a nuestro comentarista un mentiroso, porque Si alguno dice: Amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve (1 San Juan 4:20, BdeJ). Este hermano confundido aparentemente no sabe que hemos recibido de Dios este mandamiento: quien ama a Dios, ame también a su hermano (1 San Juan 4:21, BdeJ). ¿Y cómo funciona este Amor? Como nos dice San Pablo:
La caridad [o sea el Amor ágape]es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta.(1 Cor. 13:4-7. BdeJ)
Una cosa es emprender una defensa de la fe vigorosa y caritativa, y otra es juzgar el estado interno de las conciencias de los individuos. Jesús mismo nos lo advirtió:
No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá.(San Lucas 6:37-38, BdeJ)
El amor nos mueve a decir la verdad siempre, pero la aprehensión de la verdad por parte de las conciencias de las personas es algo que se nos sustrae, que ni los ángeles conocen: solamente Dios lo sabe. Todo dogma de la Iglesia tiene que ser medido dentro del marco del Amor.

Los peores errores históricos que en nuestra práctica cristiana, en nuestra falta de ortopraxis, hemos cometido como Iglesia han surgido cuando olvidamos que el primer dogma de nuestra fe es amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente y amarás a tu prójimo como a ti mismo (San Mateo 22: 37,39). En el caso de nuestras relaciones con nuestros hermanos judíos este olvido ha llevado a grandes desastre e injusticias contra ellos por parte nuestra, cuando toleramos o aprobamos durante siglos su opresión, persecución y marginalización en varios lugares y sociedades.

A la luz del Holocausto, del shoá del Siglo XX, tenemos que ahora, más que nunca, abrazarnos a la ley del amor cuando demos respuesta a todos aquellos que nos pidan razón por nuestra esperanza, pero con dulzura y respeto como lo dijo San Pedro (I San Pedro 3:15-16), y así evitar toda perversión del evangelio que induzca el odio teológico contra judíos y protestantes. En fin, que el apego a nuestra tradición dogmática no sea un taparrabos y justificación de nuestro odio disimulado, porque si por un lado proclamamos nuestra adhesión al Magisterio de la Iglesia y por el otro odiamos a nuestro prójimo y le juzgamos y proyectamos su destino eterno, entonces sí que nos condenaremos.

Que Dios Espíritu Santo nos ilumine en nuestra labor apostólica y apologética, mientras proclamamos el Evangelio y la verdad acerca del ser humano, a todos los pueblos y personas sin distinción, a tiempo y a destiempo, con el mismo amor que Jesucristo demostró cuando caminó en su carne mortal entre nosotros. Que nos nutra su Eucaristía y nos fortalezcan sus sacramentos y el ejemplo de su Santa Madre María Santísima mientras nos atrevemos a decir: Padre nuestro...Amén.

jueves, agosto 16, 2012

En los brazos de Nuestra Señora

Hermanos: Gracia y Paz a todos en Cristo Jesús nuestro Señor.

Vi este hermoso cuadro en la Parroquia San Juan Bautista cerca de Salt Lake City, en el estado de Utah, y lo quiero compartir con Uds.



Me parece significativo y elocuente del amor que el Beato Papa Juan Pablo Magno sentía por Nuestra Santa Madre María, amor reciprocado por ella misma a su insigne hijo.

Mis hermanos, deseo recalcarles este gran misterio: quien tiene a Dios por Padre y a Jesús por hermano, así como al Espíritu Santo como dulce huésped del alma, tiene por obligación a María por madre, lo reconozcan o no.

María de Nazaret no reclama nada para sí misma. Todo lo que ella busca y desea es depositarnos con sus manos maternales en los brazos de su hijo Jesús, el Salvador. Su poder y su dignidad de Madre y Reina derivan de su fidelidad humilde a la invitación del ángel: Soy la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. En estas palabras la Madre nos ilustra nuestro deber cristiano, nuestra vocación fundamental.

¡Hay tantos que la denigran hoy día! Unos, porque dicen que la tratamos como una diosa, lo que no es cierto: la tratamos como Madre. Otros dicen que su ejemplo es uno indigno a seguirse porque ilustra el sometimiento de la mujer a la tiranía patriarcal de los varones. No es verdad tampoco, porque la vocación de sumisión filial a Dios es igual de obligatoria para los varones como para las mujeres.

Y esto es lo que ejemplifica esta imagen: que el beato "Siervo de los Siervos de Dios" fue también siervo de esa Sierva del Señor cuyo "hágase" culminó la historia de nuestra salvación.

Finalmente, recordemos que solamente los humildes verán a Dios y que la humildad conlleva reconocer la majestad de otros, empezando por la de Dios. No, nuestro Dios no es igualitario, pues el despacha sus gracias y sus dones como quiere. Por mejores y más grandes que nos creamos, siemprem habrá alguien que nos supere en gracia y estatura. Reconocer esto es reconocer la Puerta del Cielo - que, dicho sea de paso, es un título de Nuestra Madre.

Demos gracias al Señor, Dios nuestro, por todos sus regalos, por darnos a su Hijo de sí mismo, a María por Madre y a pastores como Juan Pablo Magno.

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lunes, agosto 13, 2012

Como ovejas sin pastor

Padre Nicolás Schwizer

“Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor…”.

Una oveja sin pastor no es una oveja libre, aunque parezca, sino que es una oveja descarriada y perdida. Va errando por los montes sin saber adonde ir, y está expuesta al asalto de cualquier enemigo.

También los hombres, para ser verdaderamente libres, necesitamos un pastor que oriente nuestros pasos, que ilumine nuestras mentes. Porque la libertad humana es una libertad atada y sólo puede realizarse cuando el hombre escucha y responde a una llamada. Necesitamos un pastor que nos llame.

Pero, ¿quién será ese pastor? ¿Acaso será otro hombre? No, porque sólo Dios puede ponerse delante del hombre. Por eso dice el Señor, después de condenar a los falsos pastores de Israel: “Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas”.

Jesús es el Dios con nosotros. Jesús está delante de nosotros, el único pastor, el Buen Pastor que reúne a las ovejas descarriadas y perdidas.

Por eso, en el Evangelio, Jesús se compadece de la gente, al ver que andan desorientados, como ovejas sin pastor. Él ve la miseria espiritual del pueblo: por eso comienza a enseñarle. Y el milagro que hará posteriormente, la multiplicación del pan, será la señal de su inmenso amor de pastor.

También hoy en día mucha gente anda desorientada, también hoy en día muchos caminan por el mundo como ovejas sin pastor. Parece que cada vez tenemos más problemas y menos soluciones:

    • ¿Qué debemos hacer?
    • ¿Qué debemos creer?
    • ¿En quién podemos confiar?
Antes, todo era más simple, más claro y definido. Las verdades de la fe y de la religión parecían inmutables.

Pero ahora todo es más complejo y enredado. Ahora todo se mueve, todo se cuestiona, todo se pone en duda. Y eso a muchos les produce incertidumbre y hasta angustia.

Porque no están acostumbrados a vivir bajo la influencia de tantas opiniones y tan contradictorias.

Pero esto es muy peligroso para la verdadera libertad. Porque el miedo y la angustia fácilmente nos llevan a someternos incondicionalmente a otros hombres. Y no hay peor desorientación para el ser humano que la de ser oveja de otro hombre. Muchos países han experimentado esto larga y dolorosamente.

Conviene distinguir claramente entre la “libertad de” y la “libertad para”. Porque hay una LIBERTAD DE los prejuicios, los intereses egoístas, las ideologías, los falsos pastores. Y otra LIBERTAD PARA buscar la verdad, para amar al prójimo, para hacer la justicia, para seguir al Buen Pastor.

El paso de la simple libertad de los falsos pastores a la libertad para seguir al Buen Pastor es lo que llamamos FE. La fe nos da la verdadera seguridad en Dios y nos hace superar toda desorientación, duda o incertidumbre.

Sin embargo, es esta fe la que nos da la verdadera seguridad en Dios y que nos hace superar toda desorientación, duda e incertidumbre.

Cuando todas las verdades parecen cuestionables, cuando no hay quien encuentre el camino, cuando la vida se convierte en problema entonces el Buen Pastor nos llama diciéndonos: “Yo soy el camino y la verdad y la vida”.

Pidamos al Señor insistentemente, que nos regale más pastores, porque “la cosecha es grande pero los obreros son pocos”. 

Preguntas para la reflexión 

1. ¿Me siento libre para decir sí a Dios?

2. ¿Busco al buen pastor, sólo en las crisis?

3. ¿Soy de los que se quejan de la vida?

jueves, agosto 09, 2012

Vivamos el momento presente

Autor: P. José P. Benabarre Vigo | Fuente: El Visitante

Las malas experiencias del pasado -que ya no existe- y los temores del futuro -que no sabemos si llegará-, no dejan vivir -lo que se llama “vivir”-, el momento presente, que es el único real.

Confuso, tengo que confesar que yo he sido no pocas veces una de las víctimas de esa irracionalidad. Desde luego es una majadería dejarse llevar por el pasado, que sólo es un recuerdo en la mente; o temer o anhelar un futuro que sólo está en nuestra imaginación. Quizás la reflexión que me estoy haciendo ayude a alguno de mis lectores a evitar sufrimientos inútiles, por evitables.

La vida y el tiempo vienen de Dios

No hay necesidad de insistir en que la vida, en último análisis, nos viene de Dios y que totalmente depende de Él; y que el tiempo, del cual tantas veces hablamos, se nos escapa siempre de nuestras manos. Ambos tienen un único hacedor: DIOS. Si esto es así, cabe la pregunta, ¿por qué sufrimos tanto pensando en el pasado, o abrigar temores por un futuro, cuya naturaleza no está en nuestras manos determinar? Parece como si, en no pocas ocasiones, prescindiéramos de las facultades alma, memoria, entendimiento y voluntad.

Providencia y razón

Si queremos ahorrarnos no pocos y dolorosos sufrimientos, y gozar plenamente el momento actual o presente -el único real-, debemos enterrar bien hondo el pasado, y dejar totalmente el futuro en las manos de Dios que, sabemos por la fe, es bueno, sabio y poderoso, y que nos ama mucho más de lo que podemos desear y pensar.

Al hacer algo en el momento en que vivimos -que es lo único real-; o, si necesitamos hacer planes humanos para el futuro que, aun en este caso, debemos pensar que, posiblemente, no sean los de Dios, tengamos presente estas dos grandes verdades, si es que no queremos llevarnos innecesarios disgustos: que Dios, nuestro buen Padre, jamás se olvida de nosotros, aun en el caso en el que le cerremos formalmente las puertas de nuestra alma; y que todo lo que planeemos hacer en el futuro, debemos planearlo condicionalmente, es decir, SI DIOS LO QUIERE.

Correspondencia al amor de Dios

Al llegar aquí, es natural que una pregunta salte en nuestra mente: Si Dios es nuestro Padre y nos ama tanto, ¿cómo es que nos envía tantos sufrimientos? Tengo dos respuestas. Primera: Quien no sea profeta de verdad, que no se atreva a preguntarse tal cosa, pues es un pecado. Sabemos que Dios LO PERMITE TODO; mas PERMITIR no es lo mismo que ENVIAR. Si Dios permite incluso que le ofendamos, es porque respeta el don de la libertad, que El generosamente nos dio. Y depende por entero de nosotros el que cualquier mal se convierta en un bien; basta con que lo aceptemos con paciencia y humildad.

Dios lo ha ordenado todo sabiamente; somos nosotros quienes lo estropeamos todo. Bueno es el vino, según afirma la Biblia (Salmo 104(103), 15), tomado con sobriedad y a su tiempo; pero que no se quejen los borrachos si terminan contrayendo la penosa cirrosis. Ese castigo no viene de Dios; se lo han buscado ellos mismos.

martes, agosto 07, 2012

Cardenal Koch compara a lefebvreristas con Lutero

Hermanos, Paz y Bien a todos. Esto, de acuerdo a ACIPrensa:
VATICANO, 03 Ago. 12 / 09:07 pm (ACI/EWTN Noticias).- El presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, Cardenal Kurt Koch, defendió la importancia del diálogo interreligioso y del Concilio Vaticano II, e indicó que la posición que toma la Fraternidad Sacerdotal San Pío X sobre este documento, los acerca más a Martín Lutero.

En una entrevista a la agencia Apic-Kipa, retomada por L´Osservartore Romano el 2 de agosto, el Cardenal insinuó que es difícil alcanzar un acuerdo con este grupo cismático a pesar de la apertura mostrada por el
Papa Benedicto XVI para que vuelvan a la Iglesia.

Asimismo, abordó la posición de la Fraternidad que señala que el Concilio Vaticano II fue un error. “El concepto según el cual un concilio también puede ser un error se remonta históricamente a Martín Lutero”, por lo que advirtió a los miembros de la Fraternidad que “tomando en consideración sólo esto, deberían preguntarse en dónde están efectivamente¨.

"A nadie se le ocurriría afirmar que el Concilio de Trento haya tenido un nivel inferior. Entonces, desde el punto de vista puramente formal, es posible encontrar algunas diferencias, pero no se puede aceptar verdaderamente que se hagan diferencias con respecto al carácter estricto del contenido de estos documentos", añadió.

El Purpurado explicó que "el Vaticano II adoptó cuatro constituciones, nueve decretos y tres declaraciones. En términos puramente formales, se puede hacer una diferencia entre estos tres géneros. Pero luego surge un problema, si se considera que el Concilio de Trento (1545-1563) no publicó más que decretos y ninguna constitución".

Asimismo, dijo que el diálogo interreligioso “no es un tema secundario, sino central del Concilio, como recordó una vez Juan Pablo II. Es por ello que hoy debe ser un tema central de la Iglesia. Además, la declaración conciliar sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas, particularmente con el judaísmo, la ‘Nostra aetate’, también se basa en la constitución dogmática sobre la Iglesia”.
Comentario. Eso es así. Como siempre digo, es la FSSPX quien tiene que regresar a la Iglesia y no la Iglesia a la FSSPX. Esta manía de la cúpula de la FSSPX de adoptar posturas negativas y protagonismo es una vergonzosa. Lo que ellos necesitan es hacer penitencia, no hacerse la novia escurridiza que se casa por obligación, "a la cañona." La referencia que hace el Cardenal Koch a Nostra Aetate también es muy pertinente, ya que la FSSPX no solamente se esconden antiecumenistas, sino también antisemitas y el antisemitismo, como ya lo he discutido anteriormente en una serie especial, es un cáncer en nuestra Iglesia que tiene que ser extirpado para siempre jamás.

La reconciliación con la FSSPX no puede puede ser al costo de nuestra identidad católica - lo que irónicamente, la FSSPX dice defender. No, ni por medio de privilegios que le conceda a la cúpula de la FSSPX un espacio protegido para ejercer su disidencia y prejuicios antiecuménico y antisemita. Recordemos lo que nos dijo el Maestro: "Todo reino dividido contra sí mismo queda devastado. No hay casa que permanezca, si internamente está dividida" (Lucas 11:17b, RVC).

La Iglesia sufre con la disensión interna de gente como Hans Küng, no necesitamos la "contribución" de la FSSPX para agudizar las disensiones internas dentro de la Iglesia Católica. Oremos porque la FSSPX se reuna y regularice con la Iglesia Católica de manera justa y ordenada y con la debida penitencia. Sólo así su contribución a la Iglesia será auténtica y legítima y rendirá frutos; súlo así todos seremos subsanados de este cisma.

domingo, agosto 05, 2012

Día de gracia y de descanso del trabajo

Hermanos: Gracia y Paz a todos. Comparto esto del Catecismo de la Iglesia Católica:

2184 Así como Dioscesó el día séptimo de toda la tarea que había hecho’ (Gn 2, 2), así también la vida humana sigue unritmo de trabajo y descanso. La institución del día del Señor contribuye a que todos disfruten del tiempo de descanso y desolaz suficiente que les permita cultivar su vida familiar, cultural, social y religiosa (cf GS 67, 3).

2185 Durante el domingo y las otras fiestas de precepto, los fieles se abstendrán de entregarse a trabajos o actividadesque impidan el culto debido a Dios, la alegría propia del día del Señor, la práctica de las obras de misericordia, el descansonecesario del espíritu y del cuerpo. Las necesidades familiares o una gran utilidad social constituyen excusas legítimasrespecto al precepto del descanso dominical. Los fieles deben cuidar de que legítimas excusas no introduzcan hábitosperjudiciales a la religión, a la vida de familia y a la salud.

El amor de la verdad busca el santo ocio, la necesidad del amor cultiva el justo trabajo. [S. Agustín, civ. 19, 19).

2186 Los cristianos que disponen de tiempo de descanso deben acordarse de sus hermanos que tienen las mismasnecesidades y los mismos derechos y no pueden descansar a causa de la pobreza y la miseria. El domingo estátradicionalmente consagrado por la piedad cristiana a obras buenas y a servicios humildes para con los enfermos, débiles yancianos. Los cristianos deben santificar también el domingo dedicando a su familia el tiempo y los cuidados difíciles deprestar los otros días de la semana. El domingo es un tiempo de reflexión, de silencio, de cultura y de meditación, quefavorecen el crecimiento de la vida interior y cristiana.

2187 Santificar los domingos y los días de fiesta exige un esfuerzo común. Cada cristiano debe evitar imponer sinnecesidad a otro lo que le impediría guardar el día del Señor. Cuando las costumbres [deportes, restaurantes, etc.] y loscompromisos sociales (servicios públicos, etc.) requieren de algunos un trabajo dominical, cada uno tiene laresponsabilidad de dedicar un tiempo suficiente al descanso. Los fieles cuidarán con moderación y caridad evitar losexcesos y las violencias engendrados a veces por espectáculos multitudinarios. A pesar de las presiones económicas, lospoderes públicos deben asegurar a los ciudadanos un tiempo destinado al descanso y al culto divino. Los patronos tienenuna obligación análoga con respecto a sus empleados.

2188 En el respeto de la libertad religiosa y del bien común de todos, los cristianos deben esforzarse por obtener elreconocimiento de los domingos y días de fiesta de la Iglesia como días festivos legales. Deben dar a todos un ejemplopúblico de oración, de respeto y de alegría, y defender sus tradiciones como una contribución preciosa a la vida espiritualde la sociedad humana. Si la legislación del país u otras razones obligan a trabajar el domingo, este día debe ser al menosvivido como el día de nuestra liberación que nos hace participar en esta ‘reunión de fiesta’, en esta ‘asamblea de losprimogénitos inscritos en los cielos’ (Hb 12, 22-23).

Espero disfruten este día de reposo en el Señor.