lunes, febrero 27, 2012

Oraciones de/por los enfermos

Fuente: Devociones.org

Oremos por la salud de S.E.R. Luís Cardenal Aponte Martínez

 

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Hermanos: Paz y Bien a todos en Cristo Jesús. El Arzobispo Emérito de San Juan de Puerto Rico, Cardenal Luís Aponte Martínez (arriba con el Beato Juan Pablo Magno), ha estado hospitalizado por razones de gravedad en estos últimos días. Les pido elevar esta plegaria por su salud y recuperación.

Oración a María Santísima por la salud de los enfermos

Autor: Su santidad Juan Pablo II

Oh Virgen María, Salud de los enfermos,

que has acompañado a Jesús en el camino del Calvario

y has permanecido junto a la cruz en la que moría tu Hijo,

participando íntimamente de sus dolores,

acoge nuestros sufrimientos y únelos a los de Él,

para que las semillas esparcidas durante el Jubileo

sigan produciendo frutos abundantes en los años venideros.

Madre misericordiosa, con fe nos volvemos hacia Ti.

Alcánzanos de tu Hijo el que podamos volver pronto,

plenamente restablecidos, a nuestras ocupaciones,

para hacernos útiles al prójimo con nuestro trabajo.

Mientras tanto, quédate junto a nosotros en el momento

de la prueba y ayúdanos a repetir cada día contigo nuestro "sí",

seguros de que Dios sabe sacar de todo mal un bien

más grande.

Virgen Inmaculada, haz que los frutos del Año Jubilar

sean para nosotros y para nuestros seres queridos,

prenda de un renovado empuje en la vida cristiana,

para que en la contemplación del Rostro de Cristo Resucitado

encontremos la abundancia de la misericordia de Dios

y la alegría sin fin del Cielo.

¡Amén!

viernes, febrero 24, 2012

Tomás de Kempis: Máximo respeto al recibir a Cristo

Hermanos y hermanas, gracia y paz, paz y bien a todos. Esta meditación se encuentra en el capítulo I de la parte IV de la Imitación de Cristo y a propósito de la Cuaresma la quiero compartir con Uds.

Discípulo:

1. Éstas son tus palabras, Cristo, Eterna Verdad,

aunque no las dijiste en el mismo tiempo

ni luego se escribieron en un solo lugar.

Pero porque tuyas son, y verdaderas

te las agradezco y a todas ellas las recibo con fe.

Son tuyas porque tú las proclamaste

pero también son mías

porque las dijiste para mí.

Con gusto las recibo de tus labios

para introducirlas profundamente en mi corazón.

Animan palabras tan piadosas

llenas de bondad y amor.

Pero me atemorizan mis propias maldades

y mi conciencia manchada se resiste a recibir

misterio tan grande.

2. Ordenas que llegue a ti confiadamente

si quiero participar contigo

y que reciba este alimento inmortal

si deseo obtener vida y gloria eterna.

Dices: “Vengan a mí todos los que están cansados

por el esfuerzo y agobiados

porque yo los aliviaré”. (Mt 11,28).

¡Con qué agradables y amistosas palabras

para los oídos de un pecador,

invitas tú, Señor Dios mío al necesitado y pobre

a la comunión de tu Santísimo Cuerpo!

Pero ¿quién soy yo, Señor

para que me atreva a acercarme a ti?

Todo el cielo no es suficiente para darte cabida

y tú dices: ¡Vengan a mí!

3. ¿Qué quiere decir esta bondadísima atención

y esta invitación tan amigable?

¿Cómo voy a atreverme yo a venir

si no encuentro nada en mi conciencia

de lo que pueda enorgullecerme?

¿Cómo voy a invitarte a entrar en mi casa

habiendo ofendido tu presencia tantas veces?

Te reverencian los ángeles y arcángeles,

se atemorizan los santos y justos,

y tú dices ¡Vengan a mí todos!

Si no fuera, Señor, porque tú lo dices

¿quién creería que es cierto?

Y si Tú no ayudaras

¿quién intentaría acercarse?

4. Hasta el mismo Noé, persona justa,

trabajó cien años fabricando el arca

para poderse salvar con pocos

y yo ¿cómo podré prepararme en una hora

para recibir con el mayor respeto

a quien fabricó el Universo?

Moisés, tu gran servidor y especial amigo tuyo

hizo un arca con maderas finísimas

y la recubrió con el oro más puro,

para colocar dentro de ella las tablas de la ley.

Y yo, ser despreciable

¿me atreveré tan fácilmente a recibirte a ti,

hacedor de la ley y Dador de la vida?

Salomón, el sabio rey de Israel,

demoró 7 años en edificar un templo en tu honor

y durante 8 días festejó su consagración

ofreció mil sacrificios en señal de paz contigo

y colocó solemnemente el Arca de la Alianza

en medio del clamor de las trompetas y del júbilo;

Y yo, infeliz y pobrísimo

¿cómo voy a invitarte a entrar en mi casa

si apenas aprendía pasar media hora con devoción?

¡y ojalá que alguna vez emplease bien media hora!

5. Dios mío, ¿qué cosa no hicieron ellos para agradarte?

¡Qué poco es lo que yo hago!

¡Qué mal empleo el corto tiempo

que dedico a prepararme a recibirte!

Rara vez estoy de verdad recogido

y rarísima vez me libero de toda distracción.

Y claro está, en la saludable presencia de tu Divinidad

no debería ocurrírseme ningún pensamiento indecente ni pensar en alguna otra cosa ya que voy a brindar hospitalidad, no a un ángel, sino al Señor de los Ángeles.

6. Por supuesto, hay gran distancia entre el Arca de la Alianza con su contenido

y tu Purísimo Cuerpo con sus indescriptibles virtudes,

entre esos sacrificios de la antigua ley que simbolizan los futuros,

y la verdadera ofrenda de tu Cuerpo

que da sentido a todos esos antiguos sacrificios.

7. ¿Por qué, pues, no me enciendo ante tu presencia?

¿Por qué no me preparo con mayor solicitud a tu Santa Comunión

cuando todos esos santos y profetas de antaño,

reyes y gobernantes con el pueblo entero

demostraron tan afectuosa disposición para el culto divino?

8. El rey David bailó con todas sus fuerzas ante el Arca de la Alianza

conmemorando los beneficios que en tiempo pasado habías otorgado a sus antecesores,

Compuso diversas melodías,

creó salmos y mandó que se cantasen con alegría;

el mismo, inspirado por el Espíritu Santo,

los acompañó frecuentemente con instrumentos,

enseñó al Pueblo de Israel a festejar a Dios de corazón,

a bendecirlo y manifestarlo con voces armoniosas.

Si entonces era tan grande la disposición y el afán de festejar a Dios ante el Arca de la Antigua Alianza

¿Cómo deberá ser ahora para mí y todo el pueblo cristiano

el respeto y devoción en presencia del Sacramento

en el que se recibe el incomparable Cuerpo de Cristo?

9. Muchos emprenden peregrinaciones a diversos lugares

para visitar los sitios donde se encuentran los restos de los santos,

Y maravillados escuchan sus historias,

admiran la arquitectura de los grandes santuarios

inspeccionan y veneran los huesos de los santos

envueltos en sedas y oro.

¡Y Tú Dios mío, Santísimo, Creador de la Humanidad y Señor de los Ángeles,

te encuentras aquí mismo, en el altar, junto a mí!

Con frecuencia las personas realizan tales visitas por la novelería

y por la curiosidad de apreciar cosas que nunca han visto.

Y esto les sirve de poco para reformarse

principalmente cuando lo hacen por motivos superficiales sin intención seria de reformarse.

En cambio aquí, en el Sacramento del Altar

estás todo presente, mi Dios y verdadero Hombre Cristo Jesús.

Y en este lugar sí se cosechan frutos abundantes de salud eterna

cada vez que se quiere recibirlos con dignidad y devoción.

A esto, de verdad, no nos empuja alguna ligereza, curiosidad o sensiblería

sino la sólida fe, la decidida confianza y el sincero amor.

10. Creador Invisible del Universo, Dios mío,

¡qué maravillosamente haces todo para nosotros!

¡Con cuánta delicadeza y condescendencia te portas con tus elegidos

ofreciéndote en el Sacramento para que te reciban!

Esto de verdad, supera toda capacidad intelectual

y por lo mismo atrae especialmente las voluntades de las personas creyentes

y enciende su afecto.

Los que sinceramente son fieles a ti, y están dispuestos a reformar toda su vida,

reciben de este excelente Sacramento la gracia de una excelente disposición de voluntad y amor a la virtud.

11. ¡Qué admirable y escondido poder del Sacramento que sólo conocen los fieles a Cristo

y no pueden experimentar los incrédulos o los que te sirven mal!

En este Sacramento se otorga la gracia del Espíritu

se restituye la virtud perdida y nuestro interior recobra la belleza deformada por el pecado.

Esta gracia es tan abundante, algunas veces,

que con los bienes que otorga no sólo la mente recibe provecho

sino hasta el cuerpo débil siente aumentar su vitalidad.

12. Sin embargo, debemos arrepentirnos y apenarnos mucho por nuestra tibieza y negligencia

porque no sentimos atracción mayor a recibir a Cristo en quien se sustenta toda la esperanza y mérito de los que se salvarán.

El mismo es nuestra santificación y redención

es descanso de los peregrinos y eterno gozo de los santos.

También debe causarnos tristeza el hecho de que tantos presten tan poca atención a este misterio de la Salvación

que alegra al Cielo y conserva todo el Universo.

¡Qué ceguera y dureza del corazón humano

que muchos no atienden más a este inexplicable

Obsequio y diariamente cometen el enorme error de descuidarlo!

13. Si el Misterio de este santísimo Sacramento se celebrase en un solo lugar y fuese consagrado por un solo ministro en el mundo

¿con qué deseo crees que todas las personas se dirigirían a ese lugar y a ese celebrante para poder participar de los divinos Misterios?

Ahora, en cambio, hay muchos ministros del Altar y en muchas partes se ofrece Cristo

para que mejor se manifieste la bondad y el amor

de Dios a las personas

en la medida que se extiende por el mundo la Sagrada Comunión.

Te agradezco, Jesús Bueno, Pastor Eterno

porque a nosotros, pobres y desterrados,

has querido nutrirnos con tu precioso Cuerpo y Sangre.

E invitarnos también a recibir estos Santos Misterios diciendo con tus propias palabras:

“Vengan a mí todos los que están cansados por el esfuerzo y agobiados,

porque yo los aliviaré” (Mt 11,28).

miércoles, febrero 22, 2012

Hoy es Miércoles de Ceniza


Venid, adoremos a Cristo, el Señor, que por nosotros fue tentado y por nosotros murió.

martes, febrero 21, 2012

Palabras con luz de Winston Churchill

Cuando viajo por el exterior, sigo la regla de nunca atacar ni criticar el gobierno de mi propio país. Cuando regreso a casa, repongo el tiempo perdido. ~
Winston Churchill

lunes, febrero 20, 2012

Caso contra el Papa archivado por miedo a desestimación

Hermanos, Paz y Bien a todos en Cristo Jesús. Esto, de acuerdo a Zenit.org:

ROMA, domingo 19 febrero 2012 (ZENIT.org).- La denuncia del abogado estadounidense Jeff Anderson, contra Benedicto XVI, que pretendía incluso que el papa fuera a declarar en Estados Unidos como imputado, concluyó con el retiro del proceso por parte del demandante pues temía un fallo negativo de la justicia.

Es el caso llamado "John Doe 16 vs Santa Sede" fue presentado en abril de 2010 y causó gran escándalo en los medios. Se acusaba al papa y al Vaticano de haber encubierto al sacerdote de Wisconsin P. Lawrence Murphy, quien abusó sexualmente de cientos de menores entre 1950 y 1974 en una escuela para sordos en Milwaukee.

Cuando los abogados de la Santa Sede pidieron que se presentaran las pruebas, Jeff Anderson consideró que era más prudente retirar el juicio y así el viernes 10 de febrero en la Corte del Distrito de Wisconsin, presentó un pedido de archivación de la acción denominada "John Doe 16 v. Holy See".

Esto comporta “la archivación inmediata del juicio sin que sea necesario una sentencia por parte de la corte” indicó el abogado de la Santa Sede Jeffry S.Lena. O sea la demostración que las acusaciones eran inconsistentes.

El abogado de la Santa Sede Jeffrey Lena indicó que el proceso, pretendía que la Santa Sede y su número uno, el papa, fuera el responsable de todas las acciones de los cuatrocientos mil sacerdotes que existen en el mundo.

Además, si bien la responsabilidad penal es individual, eventualmente dichos clérigos dependen primero de sus obispos o superiores religiosos y no del Vaticano

Los abogados de la parte demandante "retiraron el caso porque sabían que iban a perder si el caso proseguía. Y era claro que no querían un fallo negativo por parte de la corte", declaró Lena a la agencia de noticias ACI prensa.

La misma agencia indica que por cada demanda que Anderson ha ganado contra la Iglesia, obtuvo entre 25 y 40% del total acordado.

Jeff Anderson además no era nuevo en casos de este tipo pues ha presentado en su vida profesional más de 1.500 demandas contra la instituciones eclesiásticas.

La Radio Vaticano por su parte recordó el enfático anuncio que hizo el abogado Anderson avisando que tenía informaciones según las cuales se demostraba que existía “una acción conjunta de nivel mundial” de la Iglesia conectada a los abusos sexuales, la cual era dirigida directamente por el Vaticano.

El abogado de la Santa sede considera incluso, que la teoría de la acusación haya sido cuidadosamente montada para favorecer un escándalo mediático: “Sobre una teoría tan vieja como desmentida fue creada para los medios de comunicación una secuencia de eventos que trasformó un hecho gravísimo, la violencia sexual contra un menor, en un instrumento de falsedad sobre la presunta responsabilidad de la Santa Sede” dijo.

El legal de la Santa Sede recordó además el empeño de la Iglesia en la lucha contra los abusos: “Fue principalmente el derecho canónico y no el civil que instituyó la obligación de la denuncia”. Y consideró que el caso “no es otra cosa que una instrumentalización”.

“No debemos olvidar --añadió el abogado defensor- que muchos años atrás John Doe 16, un joven solo y diversamente hábil, fue objeto de terribles abusos. Y que Benedicto XVI indicó como cada abuso, sea en una institución pública que privada, por cualquier persona, del credo o afiliación religiosa que sea es un pecado y un crimen”.

Comentario. Estos procesos legales contra la Iglesia en general y contra el Papa en particular ya no buscan justicia para las víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes y religiosos. Lo que buscan es destruir el patrimonio material de la Iglesia, reducir su presencia moral en la arena pública, y enriquecer – al ritmo del 50% – a los abogados de las víctimas. Pero el jueguito se le está acabando a Taylor y a sus imitadores. La Iglesia no es una corporación comercial y las leyes que gobiernan este tipo de asociaciones no aplican a la Iglesia. Claro, que en el fuero internacional, el status de la Santa Sede como organismo independiente la protege en algo de los traspiés de los obispos locales. Es por eso que el objetivo último de estos procesos es de destruir la inmunidad diplomática de la Santa Sede y su desreconocimiento con entidad soberana internacional. Tenemos que permanecer vigilantes ante cualquier progreso de este atropello en los foros judiciales de los diversos países.

sábado, febrero 18, 2012

Crecer en la vinculación a Dios Padre

Padre Nicolás Schwizer

Existe una propuesta del Padre Kentenich, fundador del Movimiento de Schoenstatt, para crecer en nuestra cercanía y vinculación al Padre. Él la llama: caminar en la presencia de Dios. Consiste en tres actos sencillos: “mirar frecuentemente a Dios, con ojos de fe; conversar a menudo con Dios; con amor filial; ofrecer con frecuencia sacrificios a Dios”.

Y agrega: Si quieren saber por qué no llegan a una vinculación profunda con Dios, sólo tienen que preguntarse: ¿Cuál o cuáles de estos tres elementos no estoy viviendo?

1. Mirar frecuentemente al Padre con ojos de fe. Ahora, ¿cómo puedo hacerlo, a pesar de mis actividades? Recordemos el tiempo de nuestro noviazgo. Es evidente, cuando dos se quieren, se recuerdan y se comunican mutuamente. De esa experiencia tengo que aprender para cultivar mi amor a Dios. Lo que hice en aquel tiempo de modo espontáneo, ahora tengo que aprenderlo a través del ejercicio. Debo entrenarme mirando al Padre varias veces al día. Sin ese esfuerzo nunca llegaré a una relación más personal con Él.

En concreto, debería aprovechar mejor mis momentos de oración, de lectura espiritual y de meditación para que sean realmente encuentros de persona a persona con Dios.

2. Conversar a menudo con el Padre con amor filial. ¿Cómo puedo conversar a menudo con el Padre? A muchos nos cuesta todavía rezar, entrar en un diálogo profundo y personal con Él.

Sin embargo, la oración es absolutamente necesaria, porque es la respiración del alma; sin ella no podemos sobrevivir. Cada momento de oración debe acrecentar en nosotros el amor a Dios, la entrega amorosa al Padre Dios.

Tengo que aprender a dialogar con Dios Padre sobre las cosas diarias de mi vida. El Padre Kentenich opina que seríamos más serenos interiormente y más sanos psíquicamente, si nuestros problemas diarios los lleváramos a Dios, los conversáramos con Él, si reflexionáramos sobre los encuentros diarios con Dios.

Creo que en todo eso debemos buscar un trato más cercano, más espontáneo, más sencillo y filial con Dios Padre.

El ideal al que debemos aspirar es rezar no sólo frecuentemente, sino rezar siempre. Lo dice también San Pablo: “Orad sin cesar” (1 Tes 5, 17). ¿Qué se entiende por ello? Es la disponibilidad del corazón de no negar nunca nada a Dios: una apertura permanente para sus deseos, una actitud de responderle siempre que sí, una disposición interior de adorar la voluntad del Padre en cada circunstancia.

Es la experiencia misteriosa de que no estoy nunca solo, porque Dios está siempre conmigo y en mí. Ese contacto permanente con el Padre supone que mi alma está captada por Dios hasta el subconsciente. Eso sólo es posible si el Espíritu Santo nos regala sus dones.

3. Ofrecer con frecuencia sacrificios al Padre.

Si quiero aprender a vivir en la presencia de Dios, entonces es evidente que debo también ofrecerle sacrificios. Con mi naturaleza humana tan frágil y limitada, no puedo pretender llegar a una vinculación llena de amor, sin un espíritu de mortificación heroica. Bajo el orden del pecado y de la cruz no existe el amor sin sacrificio.

¿Y que es lo que podría ofrecerle? Cosas de la vida diaria. P. ej. los sacrificios que aseguran la educación de mi temperamento o carácter; el sacrificio que significa para muchos de nosotros, nuestro trabajo profesional ejemplar; nuestra lucha por llevar adelante con altura el matrimonio y la familia…

Preguntas para la reflexión

1. ¿Tengo momentos de encuentro con Dios?

2. ¿Le cuento mis alegrías y penas?

3. ¿Me cuesta hacer sacrificios y ofrecerlos a Dios?

lunes, febrero 13, 2012

Bloguipausa en efecto

Hermanos, Paz y Bien.

Como ya sabrán, he terminado mi misión militar en Afganistán y me encuentro en el proceso de regresar a casa. Durante esta transición, el "blogueo" estará en pausa. Les invito a explorar el contenido presente.

jueves, febrero 09, 2012

Gracias a todos por sus oraciones

Hermanos: Paz y Bien a todos ustedes en Cristo Jesús.

Gracias a Dios, a la Virgen, a los ángeles y a los santos del cielo y de la tierra, en fin, gracias a las oraciones de muchos de ustedes, mi misión de casi un año en Afganistán llegó a su fin y ya estoy en los EE.UU. de camino a casa. Recemos por los que se quedaron en ese aciago país y por ese país, para que la paz despunte ahí pronto y para que sus habitantes puedan vivir en paz, seguridad y prosperidad. Esta es mi última Nota de Ultramar.

lunes, febrero 06, 2012

Vídeo: Confirmados restos del Apóstol San Pablo en basílica romana

Hermanos: Paz y bien a todos en Cristo Jesús. Esto, de acuerdo a Rome Reports:


Comentario. Este hallazgo, junto a la confirmación de los restos de San Pedro en el antiguo cementerio bajo la basílica dedicada a este, nos prueba lo que siempre se ha sabido: que el apóstol primado y el apóstol de las gentes esperan su resurrección en Roma y que esta ciudad fue, desde el principio, el eje de la Iglesia. Nuestra hermana Iglesia Ortodoxa también reconoce este hecho, como pueden ver en el vídeo, a su Patriarca Ecuménico, orando junto al Siervo de los Siervos de Dios, ante la tumba de San Pablo. Solamente los protestantes más rabiosos son los que aun continúan en su negación irracional de los hechos.

Oremos:
Glorioso apóstol San Pablo, vaso escogido del Señor para llevar su santo nombre por toda la tierra; por tu celo apostólico y por tu abrasada caridad con que sentías los trabajos de tus prójimos como si fueran tuyos propios; por la inalterable paciencia con que sufriste persecuciones, cárceles, azotes, cadenas, tentaciones, naufragios y hasta la misma muerte; por aquel celo que te estimulaba a trabajar día y noche en beneficio de las almas y, sobre todo, por aquella prontitud con que a la primera voz de Cristo en el camino de Damasco te rendiste enteramente a la gracia, te ruego, por todos los apóstoles de hoy, y que me consigas del Señor que imite tus ejemplos oyendo prontamente la voz de sus inspiraciones y peleando contra mis pasiones sin apego ninguno a las cosas temporales y con aprecio de las eternas, para gloria de Dios Padre, que con el Hijo y el Espíritu Santo vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén.

domingo, febrero 05, 2012

Los Leprosos

Padre Nicolás Schwizer

En el Nuevo Testamento se habla de la curación de leprosos. La lepra era (y sigue siendo) una enfermedad espantosa, porque excluía de la comunión con el pueblo de Dios. El leproso, además de ser un “castigo de Dios”, era un enfermo del que había que huir, en nombre de la ley y de la higiene.

El libro Levítico nos presenta una parte significativa de las minuciosas disposiciones contenidas, con el propósito de evitar cualquier contacto con el leproso. Tiene que vivir fuera del campamento y, después, fuera de la ciudad.

La lepra era la imagen más apropiada de todo lo que es “impuro”, tanto desde el punto de vista moral como religioso. La relación con un leproso “ensuciaba”, lo mismo que el contacto con un cadáver. Por eso, se le consideraba como un muerto. Y una curación se tomaba como una verdadera resurrección.

Es triste constatar como en una comunidad se toma casi siempre el camino más fácil del rechazo frente al elemento extraño que molesta, crea problemas, representa una amenaza para la tranquilidad ‑ en vez de responder con amor y confianza, y elegir la vía del diálogo y de la paciencia.

El esquema disciplinario con mucha frecuencia resulta mucho más desarrollado y sofisticado, que el código de la misericordia y del perdón evangélico. La legalidad cuenta más que la fraternidad y hasta que la humanidad.

Entre todas las imposiciones, la más cruel era la que obligaba al leproso a “proclamar” su impureza: “Andará harapiento y despeinado, con la barba tapada y gritando: ¡Impuro, impuro!”. Tiene el deber de advertir a los otros su peligrosidad social, ponerlos en guardia contra la propia persona “infectada”, a invitarlos a permanecer a distancia.

Se trata de un mecanismo perfecto, para que el pobre desgraciado se dé cuenta de que está enfermo por una culpa personal.

A esta lógica del egoísmo se opone la lógica de Jesús. No le recomienda al leproso “es justo que aceptes la condición deshonrosa por razones de salud pública y por la salvación del alma”.

Sino que le dice: “Quiero, queda limpio”. No le exhorta “ten paciencia, aguanta”, sino que le hace entender: no acepto, no puedo soportar que te sigan tratando de esta manera, que aguantes esta vergonzosa discriminación.

Jesús desafía al contagio, no evita el contacto con el impuro. No duda en infringir el reglamento, romper el cordón sanitario, hacer saltar los mecanismos de exclusión.

En todo el Evangelio, Jesús aparece como uno que suprime las fronteras, tira los muros de separación, salta por encima de los prejuicios, no acepta las discriminaciones raciales o religiosas. A los ojos de Cristo solamente existe el hombre sin adjetivos, con quien entablar una relación, una amistad, un intercambio.

¿Y nosotros? Si tuviéramos el coraje de mirar a la cara la realidad, caeríamos en la cuenta de que quizás son muchos los “leprosos” que mantenemos a distancia.

Nos cuesta aceptar y acoger los “leprosos” que están a nuestro lado, los que nosotros “convertimos” en leprosos. Los que no comparten nuestras ideas, los que no nos son simpáticos, se muestran aburridos o inoportunos, nos fastidian con sus problemas, nos molestan con sus miserias, no respetan nuestros programas, nos interrumpen poniendo en discusión nuestra comodidad y nuestros privilegios.

¿Cómo tratamos a los demás? Pidámosle a Jesús que nos regale la gracia de abrir más nuestro corazón a los hermanos que se acercan y que necesitan de nuestro apoyo, comprensión y amor.

Preguntas para la reflexión

1. ¿No será que también defendemos nuestro campamento privado?

2. ¿Tenemos a algunos, fuera de nuestra tienda?

3. ¿Cómo trato a los “distintos”?

sábado, febrero 04, 2012

La santidad particular de acuerdo al Beato Juan XXIII

Hermanos, Paz y Bien a todos en Cristo Jesús nuestro Señor.

El Beato Juan XXIII escribió esta resolución en su diario en 1903, y la quiero compartir y discutir brevemente con Uds:
De los santos tengo que tomar la sustancia, no los accidentes de sus virtudes. No soy ni San Luis ni debo de buscar la santidad en su manera particular, mas de acuerdo a los requisitos de mi propia naturaleza, carácter y las condiciones diferentes de mi vida. No debo ser una copia seca y sin sangre en las venas de un modelo, no importa qué tan perfecto. Dios desea que sigamos los ejemplos de los santos absorbiendo la savia de sus virtudes y conviertiéndola en nuestra propia vida, adaptándo sus ejemplos a nuestras capacidades individuales y circunstancias particulares. Si San Luis hubiese sido como yo, él se habría hecho santo de modo distinto.~ Diario de un alma
Esta fue una lección que mis maestros redentoristas, franciscanos, diocesanos y laicos me enseñaron desde joven, que uno está llamado a ser santo de acuerdo a nuestra propia personalidad y carácter, que no somos llamados a ser réplicas de otros santos. Que estamos llamados a emularles, no a ser reproducciones vacantes de ellos. Estamos llamados a "ser Jesús para otros" de acuerdo a nuestro modo particular.

Dios nos pensó y nos amó a cada uno de nosotros, de modo exclusivo y particular, desde toda la eternidad, antes de nuestro existir en el tiempo. Ese amor Dios no lo repite en otros del mismo modo. En cada cristiano, Cristo se encarna otra vez para la redención del mundo.

Entonces, la santidad consiste en esto: en realizar el plan y amor de Dios en nosotros. La santidad nos hace plenamente humanos; nos realiza e integra como personas. La santidad nos hace fuertes como Jesús lo es, hombres y mujeres plenos de acuerdo a su medida. La santidad es la norma de la vida cristiana, no la excepción.

Para ser santos, el primer paso es quere serlo. ¡Atrévete a ser santo!