miércoles, octubre 31, 2012

Sandy nos dejó...

Hermanos: Paz y Bien a todos.

El huracán Sandy ya terminó su visita a nuestro vecindario y nos encontramos bien de salud física y espiritual, sin ningún daño material. Sin embargo, la agonía apenas comienza para otros. Por lo tanto, oremos:
Padre, recibe en tu Reino a aquellos que llamaste durante esta tormenta y reconforta a sus familias. Por tu gracia restaura la salud y las posesiones a aquellos que las perdieron en estos días y a quienes aun pueden perderlas. Ayúdanos a ayudar a los demás, ayúdanos a ser las manos santas que brinden salud y alivio a los necesitados. Te lo pedimos en el nombre de tu Hijo Jesús, que contigo vive reina en la unidad del Espíritu Santo, un sólo Dios, por los siglos de los siglos, Amén.