martes, noviembre 30, 2010

El Papa en lo correcto en su apreciación del fracaso de los condones de impedir el SIDA en Africa

Amigos, esto de acuerdo al principal diario estadounidense, The Washington Post":

Cuando el Papa Benedicto XVI comentó este mes que la distribución de condones no ayuda, y que tal vez hasta empeora, la diseminación de VIH/SIDA en Africa, provocó una tormenta de protesta. La mayor parte del comentario no-católico fue bien crítico contra el Papa. Una caricatura publicada en el Philadelphia Inquirer, republicada en este diario, pintó al Papa monstruosamente diciéndole a un grupo de africanos: "Bienaventurados los enfermos, porque no usan condones."

Sin embargo, la verdad es que la evidencia empírica lo apoya.

Cuando nosotros los liberales que trabajamos en el campo global de VIH/SIDA y planificación familiar enfrentamos un terrible riesgo profesional cuando le apoyamos en un tema tan divisivo como este. El condón se ha convertido en un símbolo de la libertad y, junto con los anticonceptivos, de la emancipación femenina, y por eso a quienes cuestionen la ortodoxia de los condones se les acusa de estar en contra de dichas causas. Mis comentarios se limitan a la cuestión de si los condones funcionan para detener la diseminación de SIDA en las epidemias generalizadas en Africa y en ningún otro lugar.

En el 2003, Norman Hearst y Sanny Chen de la Universidad de California llevaron a cabo un estudio sobre la efectividad del condón para el programa de SIDA de la ONU y no encontraron evidencia alguna de que los condones funcionaban como una medida de prevención primaria para prevenir el VIH en Africa. Esa agencia de la ONU terminó repudiando calladamente el estudio. (Los autores eventualmente pudieron publicar sus hallazgos en la revista trimestral Studies in Family Planning.) Deste entonces, otros artículos sustanciales publicados en revistas científicas como el Lancet, Science y BMJ han confirmado que los condones no han funcionado como medios primarias de intervención en las epidemias poblacionales de Africa. En un artículo publicado en el 2008 en Science titulado "Reevaluando la Prevención de SIDA" diez expertos en SIDA concluyeron que "el uso consistente del condón no ha alcanzado alto nivel alguno, aun después de muchos años de promoción amplia y agresiva, para producir un efecto conmsesurable alguno en disminuir el número de nuevas infecciones en las epidemias generalizadas en Africa al sur del Sahara."

Léelo todo en inglés aquí.

Comentario. ¿Se recuerdan del escándalo formado el año pasado cuando el Papa dijo esto mismo durante su viaje a ese continente? Hasta el comentarista mexico-boricua Mario Alegre Barrios, se puso a ponerle apodos sórdidos. Parlamentarios europeos se pusieron a ladrar también y hasta el cabildo de San Francisco en California hizo sus pronunciamientos y condenas. Y los cansados comentaristas de aquel entonces, ni hablar.

Pero como pueden ver, el Santo Padre estaba en lo correcto.

Es bueno ver a este autor reconociendo la verdad y me gustaría ver a los otros críticos haciendo lo mismo.

Pero eso no sucederá porque lo que impulsaba - y sigue impulsando - a esos críticos no es el respeto a la ciencia, sino el odio ventral que sienten hacia el Papa, la Iglesia y en el último término, a Dios en Cristo. Ellos no necesitan de razones para odiarles. Ellos se las inventan de ser necesario.

El Consejo Evangélico de la Pobreza

Padre Nicolás Schwizer

Nadie puede ser santo si está interiormente esclavizado a bienes terrenos. Es más, según San Agustín lo último y lo más difícil de la santidad es ese amor a la pobreza y la renuncia a los bienes. ¿Y por qué? Porque la codicia y el apego a las cosas materiales son los mejores argumentos del diablo. Una de las heridas que dejó el pecado original en nuestra naturaleza es el impulso desordenado a poseer. Ese impulso irracional hace apegarnos a bienes pasajeros, nos hace creer que es indispensable vivir rodeados de mil comodidades. Nos apega desordenadamente a lo terreno, nos amarra a valores que no son esenciales. San Pablo llama por eso al afán de poseer “la raíz de todos los males” (1 Tim 6,10) y el Eclesiástico dice que “los codiciosos son como perros hambrientos que nunca se sacian”.

¿Cuál es, entonces, el sentido de nuestro espíritu de pobreza? Me parece que el sentido principal es: no atarnos a las cosas, para poder ser libres para Dios y, a la vez, ser libres para los hermanos.

Llenarnos de Dios. El primer sentido de nuestra pobreza es: no llenarnos de las cosas de este mundo, sino llenarnos de Dios, ser libres para Dios, no obstaculizar el paso de Dios por nuestra vida, y por el mundo. Porque nuestra riqueza es Dios y su Reino y por eso no necesitamos otras riquezas. “Bienaventurados los pobres porque de ellos es el Reino de Dios” (Lc 6,20).

Ser pobre es, por eso, ser libre del propio yo. Es ser libre de todas las cadenas o barreras que pone mi egoísmo. El pobre es el hombre capaz de amar. Porque en su corazón hay espacio para Dios y para los demás. Por eso tenemos que romper esas barreras que nos impiden salir de nosotros mismos, de nuestro mundo estrecho. Santidad es desprenderse de sí mismo. Tenemos que romper esas barreras, para poder abrirnos al mundo que nos rodea y para entregarnos a Dios y a los hermanos.

Grados de pobreza. Existen tres grados de pobreza y podemos saber fácilmente dónde nos encontramos y qué pasos nos hacen falta dar para llegar a la altura de este Consejo evangélico.

1. Saber renunciar a lo superfluo. Por un amor sencillo y auténtico a Dios, renunciar voluntariamente a cosas superfluas. Lo superfluo se entiende como aquello que no corresponde a mi estado de vida o mi nivel social.

¿Qué cosas son superfluas para mí? Nadie me responderá a esta pregunta. Sólo yo mismo podré dar la respuesta.

2. Saber renunciar a lo necesario. No se trata de lo necesario para la existencia, sino otra vez de lo que yo creo necesario según mi estado de vida y mi nivel social.

¿Nos sentimos capaces de renunciar a cosas necesarias en ese sentido? Y también aquí, esa actitud tiene que partir de un auténtico amor a Dios y a los demás.

3. Conquistar una actitud de mendigo ante Dios. Soy consciente de mi total dependencia de Dios. Aplicado a la pobreza significa: Mis cosas y mis bienes son propiedad de Dios; Él me los ha prestado. Soy simplemente su administrador.

Pero entonces Él me los puede quitar otra vez. Esta actitud de mendigo es el grado más alto de pobreza: libertad interior frente a todas las cosas materiales. Dios puede hacer conmigo lo que Él quiere. Y yo quiero ser tratado como mendigo.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Cómo vivo el Consejo Evangélico de la pobreza?

2. ¿Qué acción concreta realizo por los demás?

3. ¿Me angustia perder algunos bienes materiales?

domingo, noviembre 28, 2010

Doscientos millones de cristianos perseguidos por el mundo

Amigos, esto de acuerdo a ACIPrensa:

MADRID, 28 Nov. 10 / 04:13 pm (ACI)
El Informe 2010 sobre la libertad religiosa en el mundo, elaborado por la organización internacional con sede en Alemania, Ayuda a la
Iglesia que Sufre (AIS), una verdadera radiografía del estado de la libertad religiosa en 194 países del mundo, fue presentado, como lo hace cada dos años, esta semana en Roma.

El informe llega a la conclusión de que casi 400 millones de creyentes en el mundo son discriminados o perseguidos por su religión, de los cuales 200 millones son cristianos. El 23 de noviembre el informe de AIS fue presentado en Madrid.

El informe de AIS indica que en Europa, los católicos no son perseguidos aunque son objeto de mofa y burla. Desde el anterior informe, la situación no mejoró, según pone de manifiesto esta benemérita organización que presta ayuda a cristianos de todo el mundo, en proyectos de apoyo a Iglesias locales, como becas para sacerdotes, apoyo a la construcción de iglesias, traducción de libros, etc.

AIS sostiene que la tendencia creciente a la persecución y discriminación por la religión que se profesa se debe tanto a la radicalización del mundo islámico, como a la cristianofobia, y a la facilidad con que se ridiculiza a la Iglesia en algunos países desarrollados.

Al presentar el informe, Javier Menéndez Ros, director de AIS en España, y el misionero salesiano en Pakistán, Miguel Ángel Ruiz, citaron lo que dijo Benedicto XVI en la víspera de la beatificación del Cardenal Newman: "En nuestro tiempo, el precio que hay que pagar por la fidelidad al Evangelio ya no es ser ahorcado o descuartizado, sino que frecuentemente implica ser excluido, ridiculizado y objeto de burla".

El informe analiza la situación en 194 países, con problemas en unos noventa, entre ellos varios de los más poblados del mundo: China, India, Indonesia, Rusia y Pakistán. El empeoramiento de la situación, según subrayó Menéndez, se debe especialmente a una mayor radicalización en el ámbito musulmán, con mayor fanatismo, intolerancia y vejaciones a practicantes de otras religiones.

Los países donde mayores violaciones a la libertad religiosa se producen son Arabia Saudita, Bangladesh, Egipto, India, China, Uzbekistán, Eritrea, Nigeria, Vietnam, Yemen y Corea del Norte.

Menéndez subrayó que "donde no existe la libertad religiosa no existe la libertad democrática", y recalcó "la obligación de cualquier ser humano de respetar el derecho al culto, a evangelizar y a vivir de acuerdo con su fe".

En Egipto está en vigencia una ley de libertad religiosa pero los cristianos sufren discriminaciones y ataques, según AIS, permitidos por el gobierno de Hosni Mubarak.

El misionero salesiano Miguel Ángel Ruiz describió la situación en Pakistán. Manifestó que el terrorismo islámico no afecta sólo a los cristianos, sino a "todos los que no piensan como los fundamentalistas". "Si el terrorismo se centrase sólo en los cristianos, lo pasaríamos mucho peor que ahora", afirmó.

En su opinión, tanto Estados Unidos como Europa han fallado mucho: "Si Europa y particularmente España no despiertan, mal vamos", dijo. Y recomendó que los europeos den el siguiente mensaje a los inmigrantes de otras religiones y culturas: Ustedes son bienvenidos aquí, pero respétennos".

El misionero, que dirige un centro de formación profesional para jóvenes en Lahore, reconoció que descubrió "una fe profunda" entre los cristianos paquistaníes, ya que "al final del día, uno se pregunta por qué esta gente no se hace musulmana para evitar una vida de presión y discriminación".

El Informe sobre Libertad Religiosa en el Mundo 2010 de AIN está en: http://www.libertadreligiosaenelmundo.com/

Comentario. Shhh. Escuchen esto…es el sonido del silencio. Nadie dice nada, los grandes no condenan esta persecución. Apenas se ve en los medios. Los cristianos no contamos. Pero si cuando China aplasta a los budistas del Tibet, todas las cámaras se van hacia allá, hay protestas frenta a la ONU y otras coberturas. Bueno por ellos, digo yo, pero malo para el resto. Los cristianos que se joroben.

sábado, noviembre 27, 2010

Primer Domingo de Adviento, AD 2010


Oficio de Lecturas del Día
Las dos parusías de Cristo - San Cirilo de Jerusalén - Catequesis 15,1-3

Anunciamos la venida de Cristo, pero no una sola, sino también una segunda, mucho más magnífica que la anterior. La primera llevaba consigo un significado de sufrimiento; esta otra, en cambio, llevará la diadema del reino divino.

Pues casi todas las cosas son dobles en nuestro Señor Jesucristo. Doble es su nacimiento: uno, de Dios, desde toda la eternidad; otro, de la Virgen, en la plenitud de los tiempos. Es doble también su descenso: el primero, silencioso, como la lluvia sobre el vellón; el otro, manifiesto, todavía futuro.

En la primera venida fue envuelto con fajas en el pesebre; en la segunda se revestirá de luz como vestidura. En la primera soportó la cruz, sin miedo a la ignominia; en la otra vendrá glorificado, y escoltado por un ejército de ángeles.

No pensamos, pues, tan sólo en la venida pasada; esperamos también la futura. Y, habiendo proclamado en la primera: Bendito el que viene en nombre del Señor,diremos eso mismo en la segunda; y, saliendo al encuentro del Señor con los ángeles, aclamaremos, adorándolo: Bendito el que viene en nombre del Señor.

El Salvador vendrá, no para ser de nuevo juzgado, sino para llamar a su tribunal a aquellos por quienes fue llevado a juicio. Aquel que antes, mientras era juzgado, guardó silencio refrescará la memoria de los malhechores que osaron insultarle cuando estaba en la cruz, y les dirá: Esto hicisteis y yo callé.

Entonces, por razones de su clemente providencia, vino a enseñar a los hombres con suave persuasión; en esa otra ocasión, futura, lo quieran o no, los hombres tendrán que someterse necesariamente a su reinado.

De ambas venidas habla el profeta Malaquías: De pronto entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis.He ahí la primera venida.

Respecto a la otra, dice así: El mensajero de la alianza que vosotros deseáis: miradlo entrar -dice el Señor de los ejércitos-. ¿Quién podrá resistir el día de su venida?, ¿quién quedará en pie cuando aparezca? Será un fuego de fundidor, una lejía de lavandero: se sentará como un fundidor que refina la plata.

Escribiendo a Tito, también Pablo habla de esas dos venidas, en estos términos: Ha aparecido la gracia de, Dios que trae la salvación para todos los hombres; enseñándonos a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, y a llevar ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo. Ahí expresa su primera venida, dando gracias por ella; pero también la segunda, la que esperamos.

Por esa razón, en nuestra profesión de fe, tal como la hemos recibido por tradición, decimos que creemos en aquel que subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Vendrá, pues, desde los cielos, nuestro Señor Jesucristo. Vendrá ciertamente hacia el fin de este mundo, en el último día, con gloria. Se realizará entonces la consumación de este mundo, y este mundo, que fue creado al principio, será otra vez renovado. Fuente: El Testigo Fiel

viernes, noviembre 26, 2010

Vídeo: El Papa no cambia la enseñanza de la Iglesia sobre el preservativo ("condón")

Amigos, he escogido no cubrir este tema porque lo considero cursi (“cafre” diríamos en Puerto Rico) y su cobertura bien distorcionada y desproporcionada por los medios. Pero creo que debo comentar algo y por eso les comparto este vídeo que lo dice todo por sí solo. Y ahí dejo el asunto.

Se oponen a las terapias de reorientación sexual en México y en Ecuador

Amigos, esto de acuerdo a la Voz de América:

En México y Ecuador se registran casos donde instituciones ofrecen tratamiento para curar la homosexualidad, lo que ha generado una fuerte polémica. Primero fue la Cámara de Diputados de México que se vio sorprendida y molesta por la decisión que había tomado el secretario de gobierno estatal, Fernando Guzmán Pérez Peláez, de destinar dineros públicos para financiar un proyecto religioso que tenía como objetivo “curar a homosexuales”.

El referido movimiento considera a la homosexualidad como una enfermedad y promete terapias para ayudar a los homosexuales. En Ecuador, también se denuncia por parte de colectivos de homosexuales la existencia de clínicas privadas donde se ofrece exactamente lo mismo: “curar la homosexualidad y el lesbianismo”. Esto ha provocado la reacción de varias organizaciones sociales de derechos humanos, quienes consideran que constituye una violación al derecho de las personas de elegir libremente la orientación sexual.

En el caso de Ecuador, además, representa una violación de la Constitución del 2008 en la que se reconocen los derechos de los homosexuales. En dialogó con voanoticias.com, Sandra Álvarez, primera lesbiana que es Asambleista alterna y a la vez presidenta ejecutiva de la Organización Ecuatoriana de Lesbianas, ratificó la denuncia sobre la existencia de este tipo de clínicas y el rechazo de su organización a este tipo de ofertas.

La violación de los derechos humanos es uno de los puntos que denuncian las organizaciones de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGTB). Álvarez también criticó que el estancamiento en el tratamiento del proyecto de ley para legalizar los matrimonios entre homosexuales, y la discriminación en la sociedad, así como la falta de entendimiento y tolerancia, especialmente en los países en vías de desarrollo, siguen afectando directamente a los homosexuales.

Pero, ¿y si hay personas que quieren reorientar su sexualidad, estas no tienen derecho a hacerlo? Una persona "transgénero" tiene derecho a operarse, ¿pero una persona que quiere reorientarse, no puede? Esto de tránsito en una sola vía es harto conveniente para los homosexualistas, excluyendo a quienes no quieren serlo. Y los derechos de los demás, ¿en dónde quedan?

Oigan, ¿y no ven la contradicción? En Ecuador los homosexualistas condenan estas terapias porque lo ven como una "una violación al derecho de las personas de elegir libremente la orientación sexual". ¿No dicen en otros espacios que los homosexuales no escogen su orientación, sino que nacen con ella, que no se puede hacer nada? Y si la orientación sexual no se escoge libremente, ¿cómo es que los tratamientos de reorientación violan un derecho constitucional?

Contemplen ustedes la contradicción y no se dejen confundir.

- Visita el sitio-web de Courage Latino, un apostolado de la Iglesia Católica fundado por hombre y mujeres que sufren de atracción a personas del mismo sexo y que buscan una alternativa al estilo de vida homosexual, en sintonía con sus valores, su fé y proyecto de vida.

- Si el sitio-web de Courage Latino está inaccesible, visita el sitio en inglés de Courage.

jueves, noviembre 25, 2010

Ser agradecido podría salvar tu vida...

‎"Si la única oración que dijeses en tu vida fuese, 'gracias,' sería suficiente." ~ Meister Eckhart

¡Felíz Día de Acción de Gracias!

lunes, noviembre 22, 2010

Abejas o escarabajos

Padre Nicolás Schwizer

Padre Nicolás SchwizerLa indulgencia es una virtud de mucha importancia, pero bastante difícil en la vida en comunidad. La indulgencia con las faltas de los hermanos, se traduce en perdonarlas, expiarlas, comprenderlas, ignorarlas. El Padre Kentenich, fundador del Movimiento de Schoenstatt, explica: “la comunidad no es sólo gracia condensada, sino también pecado original condensado. El realismo cristiano nos indica, entonces, que los grupos humanos no son solamente una “comunidad de santos”, sino también “una comunidad de pecadores”.

Y cuando me entero de la falla de un hermano, la tentación es muy grande de criticarlo enseguida o en forma indebida (a sus espaldas). Es en estos momentos en que tenemos que cuidar nuestra lengua. Si quieren examinar si han tomado en serio el amor entre ustedes, en este punto pueden verificarlo. Y tenemos los criterios cuando se trata de criticar a un hermano ausente:

1. A sus espaldas yo digo sólo aquello que diría también en su presencia.

2. A sus espaldas yo digo sólo aquello que quisiera que se diga de mí en un caso semejante.

Ahora, ¿cómo debo actuar, cómo debo comportarme cuando descubro faltas y deficiencias en los hermanos? El P. Kentenich propone dos actitudes y un método práctico.

¿Cuáles son esas dos actitudes?

1. Tenemos que considerar las miserias humanas como algo evidente. Porque todos somos seres cargados con el lastre del pecado original. Esto no lo debemos ni lo podemos olvidar nunca. Es natural que yo tenga faltas. Es natural que también mis hermanos tengan fallas. Y así como tengo que soportar diariamente mis propios defectos y limitaciones, así he de aguantar también las debilidades ajenas.

2. Siendo así la situación del hombre, debemos, en segundo lugar, acercarnos al hermano que falla con mucha benevolencia. Nadie de nosotros es juez, ni de vivos ni de muertos.

Benevolencia es un “cierto disimulo que parece no ver ciertas deficiencias notables”. Es todo lo contrario de “aquella triste perspicacia que tienen algunos para ver defectos ocultos”. Benevolencia presupone también una cierta ingeniosidad para descubrir el oro en cada uno. Y, en cada uno de nosotros hay cantidades de lingotes de oro. Sólo precisamos un sentido para descubrir lo bueno en el hermano.

Y entonces el Padre Kentenich hace una comparación: no debemos ser como el escarabajo. El escarabajo puede pasar por los manjares más ricos y delicados, pero no le interesan. Busca sólo los desperdicios, lo descompuesto. Nosotros debemos ser como la abeja. Ella revolotea por todas partes, pero sólo se detiene en el néctar.

El método práctico cuando descubro en un hermano un defecto

1. Debo preguntarme: ¿acaso no tengo yo el mismo defecto? Y muchas veces tendré que contestar que lo tengo. Tal vez se manifieste de manera diferente. O tal vez no tenga la misma falla, pero he de reconocer que tengo otras y aún mayores que mi hermano.

2. En segundo lugar, antes de llamarle la atención al hermano, debo tratar de vencer en mí mismo ese defecto. Debo esforzarme en ese campo, al menos durante un cierto tiempo.

Y después de haber cumplido con esas dos condiciones, puedo hablar con mi hermano y decirle mi crítica. Podré ser más objetivo, y el modo de llamarle la atención necesariamente será más cuidadoso, moderado y digno.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Tenemos mentalidad de escarabajo o de abeja?

2. ¿Hablo en ausencia de los demás?

3. ¿Me es fácil ver lo positivo de los demás?

domingo, noviembre 21, 2010

Adoramos Hoy a Jesucristo, Rey de la Creación


Cristo es el Rey del universo y de cada uno de nosotros.

Es una de las fiestas más importantes del calendario litúrgico, porque celebramos que Cristo es el Rey del universo. Su Reino es el Reino de la verdad y la vida, de la santidad y la gracia, de la justicia, del amor y la paz.

Un poco de historia

La fiesta de Cristo Rey fue instaurada por el Papa Pío XI el 11 de Marzo de 1925.

El Papa quiso motivar a los católicos a reconocer en público que el mandatario de la Iglesia es Cristo Rey.

Posteriormente se movió la fecha de la celebración dándole un nuevo sentido. Al cerrar el año litúrgico con esta fiesta se quiso resaltar la importancia de Cristo como centro de toda la historia universal. Es el alfa y el omega, el principio y el fin. Cristo reina en las personas con su mensaje de amor, justicia y servicio. El Reino de Cristo es eterno y universal, es decir, para siempre y para todos los hombres.

Con la fiesta de Cristo Rey se concluye el año litúrgico. Esta fiesta tiene un sentido escatólogico pues celebramos a Cristo como Rey de todo el universo. Sabemos que el Reino de Cristo ya ha comenzado, pues se hizo presente en la tierra a partir de su venida al mundo hace casi dos mil años, pero Cristo no reinará definitivamente sobre todos los hombres hasta que vuelva al mundo con toda su gloria al final de los tiempos, en la Parusía.

Si quieres conocer lo que Jesús nos anticipó de ese gran día, puedes leer el Evangelio de Mateo 25,31-46.

En la fiesta de Cristo Rey celebramos que Cristo puede empezar a reinar en nuestros corazones en el momento en que nosotros se lo permitamos, y así el Reino de Dios puede hacerse presente en nuestra vida. De esta forma vamos instaurando desde ahora el Reino de Cristo en nosotros mismos y en nuestros hogares, empresas y ambiente.

Jesús nos habla de las características de su Reino a través de varias parábolas en el capítulo 13 de Mateo:

“es semejante a un grano de mostaza que uno toma y arroja en su huerto y crece y se convierte en un árbol, y las aves del cielo anidan en sus ramas”;

“es semejante al fermento que una mujer toma y echa en tres medidas de harina hasta que fermenta toda”;

“es semejante a un tesoro escondido en un campo, que quien lo encuentra lo oculta, y lleno de alegría, va, vende cuanto tiene y compra aquel campo”;

“es semejante a un mercader que busca perlas preciosas, y hallando una de gran precio, va, vende todo cuanto tiene y la compra”.

En ellas, Jesús nos hace ver claramente que vale la pena buscarlo y encontrarlo, que vivir el Reino de Dios vale más que todos los tesoros de la tierra y que su crecimiento será discreto, sin que nadie sepa cómo ni cuándo, pero eficaz.

La Iglesia tiene el encargo de predicar y extender el reinado de Jesucristo entre los hombres. Su predicación y extensión debe ser el centro de nuestro afán vida como miembros de la Iglesia. Se trata de lograr que Jesucristo reine en el corazón de los hombres, en el seno de los hogares, en las sociedades y en los pueblos. Con esto conseguiremos alcanzar un mundo nuevo en el que reine el amor, la paz y la justicia y la salvación eterna de todos los hombres.

Para lograr que Jesús reine en nuestra vida, en primer lugar debemos conocer a Cristo. La lectura y reflexión del Evangelio, la oración personal y los sacramentos son medios para conocerlo y de los que se reciben gracias que van abriendo nuestros corazones a su amor. Se trata de conocer a Cristo de una manera experiencial y no sólo teológica.

Acerquémonos a la Eucaristía, Dios mismo, para recibir de su abundancia. Oremos con profundidad escuchando a Cristo que nos habla.

l conocer a Cristo empezaremos a amarlo de manera espontánea, por que Él es toda bondad. Y cuando uno está enamorado se le nota.

El tercer paso es imitar a Jesucristo. El amor nos llevará casi sin darnos cuenta a pensar como Cristo, querer como Cristo y a sentir como Cristo, viviendo una vida de verdadera caridad y autenticidad cristiana. Cuando imitamos a Cristo conociéndolo y amándolo, entonces podemos experimentar que el Reino de Cristo ha comenzado para nosotros.

Por último, vendrá el compromiso apostólico que consiste en llevar nuestro amor a la acción de extender el Reino de Cristo a todas las almas mediante obras concretas de apostolado. No nos podremos detener. Nuestro amor comenzará a desbordarse.

Dedicar nuestra vida a la extensión del Reino de Cristo en la tierra es lo mejor que podemos hacer, pues Cristo nos premiará con una alegría y una paz profundas e imperturbables en todas las circunstancias de la vida.

A lo largo de la historia hay innumerables testimonios de cristianos que han dado la vida por Cristo como el Rey de sus vidas. Un ejemplo son los mártires de la guerra cristera en México en los años 20´s, quienes por defender su fe, fueron perseguidos y todos ellos murieron gritando “¡Viva Cristo Rey!”

La fiesta de Cristo Rey, al finalizar el año litúrgico es una oportunidad de imitar a estos mártires promulgando públicamente que Cristo es el Rey de nuestras vidas, el Rey de reyes, el Principio y el Fin de todo el Universo.

Fuente: Catholic.net

sábado, noviembre 20, 2010

Concilio Vaticano II: “Sólo la Jerarquía puede introducir cambios en la Liturgia”

Para el comentarista que me llamó "fanático" porque no estoy dispuesto a justificar de modo alguno el Disparate Litúrgico en Caguas, Puerto Rico:

El insulto, el ataque personal, es el recurso infalible del necio, particularmente cuando este descubre que carece de razón y siente vergüenza ante ello.

Los fieles católicos tenemos un derecho inalienable a asistir y participar plenamente en una liturgia celebrada "por el libro," de acuerdo a las rúbricas, sin esperpentos de ninguna clase. Nadie puede violentarnos este derecho a la cañona.

La Constitución Dogmática sobre la Sagrada Liturgia del Concilio Vaticano II establece claramente:

Sólo la Jerarquía puede introducir cambios en la Liturgia

22. §1. La reglamentación de la sagrada Liturgia es de competencia exclusiva de la autoridad eclesiástica; ésta reside en la Sede Apostólica y, en la medida que determine la ley, en el Obispo.

§ 2. En virtud del poder concedido por el derecho la reglamentación de las cuestiones litúrgicas corresponde también, dentro de los límites establecidos, a las competentes asambleas territoriales de Obispos de distintas clases, legítimamente constituidos.

§3. Por lo mismo, nadie, aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la Liturgia.

Y también:

D) Normas para adaptar la Liturgia a la mentalidad y tradiciones de los pueblos

37. La Iglesia no pretende imponer una rígida uniformidad en aquello que no afecta a la fe o al bien de toda la comunidad, ni siquiera en la Liturgia: por el contrario, respeta y promueve el genio y las cualidades peculiares de las distintas razas y pueblos. Estudia con simpatía y, si puede, conserva integro lo que en las costumbres de los pueblos encuentra que no esté indisolublemente vinculado a supersticiones y errores, y aun a veces lo acepta en la misma Liturgia, con tal que se pueda armonizar con el verdadero y auténtico espíritu litúrgico.

38. Al revisar los libros litúrgicos, salvada la unidad sustancial del rito romano, se admitirán variaciones y adaptaciones legítimas a los diversos grupos, regiones, pueblos, especialmente en las misiones, y se tendrá esto en cuenta oportunamente al establecer la estructura de los ritos y las rúbricas.

39. Corresponderá a la competente autoridad eclesiástica territorial, de la que se habla en el artículo 22, § 2, determinar estas adaptaciones dentro de los límites establecidos, en las ediciones típicas de los libros litúrgicos, sobre todo en lo tocante a la administración de los Sacramentos, de los sacramentales, procesiones, lengua litúrgica, música y arte sagrados, siempre de conformidad con las normas fundamentales contenidas en esta Constitución.

40. Sin embargo, en ciertos lugares y circunstancias,urge una adaptación más profunda de la Liturgia, lo cual implica mayores dificultades. Por tanto:

1). La competente autoridad eclesiástica territorial, de que se habla en el artículo 22, § 2, considerará con solicitud y prudencia los elementos que se pueden tomar de las tradiciones y genio de cada pueblo para incorporarlos al culto divino. Las adaptaciones que se consideren útiles o necesarias se propondrán a la Sede Apostólica para introducirlas con su consentimiento.

2). Para que la adaptación se realice con la necesaria cautela, si es preciso, la Sede Apostólica concederá a la misma autoridad eclesiástica territorial la facultad de permitir y dirigir las experiencias previas necesarias en algunos grupos preparados para ello y por un tiempo determinado.

3). Como las leyes litúrgicas suelen presentar dificultades especiales en cuanto a la adaptación, sobre todo en las misiones, al elaborarlas se empleará la colaboración de hombres peritos en la cuestión de que se trata.

Lo subrayado y en negrita es mío para enfatizar lo relevante al caso.

El Disparate Litúrgico en Caguas, Puerto Rico sucedió porque quienes lo ejecutaron ignoraron, y tal vez desobedecieron, las instrucciones claras y precisas emitidas por los Padres del Concilio Vaticano II. Es bien fácil citar el Concilio Vaticano II para justificar un sinnúmero de abusos, pero pocos, de hecho, ninguno de los innovadores hallarán justificación alguna para sus innovaciones en la letra de los documentos del Concilio.

Advierto lo siguiente y lo digo con toda caridad: de llegarme noticia alguna de que innovaciones como estas hayan sucedido otra vez, yo informaré por escrito con todos los datos pertinentes a la Congregación del Culto Divino y de la Disciplina de los Sacramentos en Roma, con respetuosa copia de cortesía al señor obispo de la localidad, pidiendo orientación específica sobre el tema y preguntando directamente si la “modificación” en ciernes es permisible o no, para que sea ese dicasterio quien determine autoritativamente si hubo abuso o no. A ver si así las normas litúrgicas se acatan al fin.

El celo por su casa me consume.
A la liturgia SE RESPETA
y corresponde a todo el Pueblo de Dios,
al clero, a los religiosos y a los laicos,
DARLA A RESPETAR.

Mi trabajo de documentación litúrgica para informar y formar a mis hermanos y hermanas mediante este humilde foro continuará sin cesar. La lista de referencias litúrgicas y de argumentos contra los abusos seguirá creciendo en Vivificat bajo las siguientes etiquetas:

jueves, noviembre 18, 2010

Vídeo: El Cardenal Arinze rechaza la mal llamada "danza litúrgica"

Amigos, siguiendo el tema del claro abuso litúrgico que la llamada "danza litúrgica" representa, y queriendo acrecentar la base de información sobre este grave asunto, quiero compartir este vídeo en el que podemos ver cómo el Cardenal Francisco Arinze de Nigeria, Prefecto Emérito de la Congregación del Culto Divino y de la Disciplina de los Sacramentos, responde a una pregunta acerca de la permisibilidad de esta actividad. El vídeo es en inglés, pero si necesitan una traducción breve, aquí se la proveo: el Cardenal dijo que no, que de ningún modo la danza es permisible en la liturgia. Les presento al Cardenal Arinze de Nigeria, alguien que del tema de la inculturación, el sí que sabe.

miércoles, noviembre 17, 2010

"Cristo es el centro de la Misa"

Autora: Vivian Maldonado Miranda | Fuente: El Visitante

Cristo mismo se hace presente en la misa. Por lo tanto, el centro debe ser Cristo y no los hombres.

Y es que según el Padre Brian Harrison, “en las últimas décadas se han malentendido las directrices del Concilio Vaticano II”, dando en ocasiones más énfasis en la misa al ser humano, que a Dios.

“La misa se divide en dos partes. En la primera, escuchamos la Palabra de Dios para meditarla y preparar los corazones y las mentes, para entrar más profundamente en adoración a Cristo”, afirmó.

Entonces, se pasa a la parte “más sobrenatural, que es cuando el pan y el vino se cambian en el cuerpo y la sangre de Cristo”. En ese momento, Cristo se ofrece nuevamente al Padre, “entregando todo su ser por nuestra salvación”. Entonces, “debemos ofrecer nuestra vida a Jesús y entregarnos juntamente con Él”.

Desde “toda esa perspectiva”, opinó que se entiende mejor por qué la Iglesia no quiere que se introduzcan elementos dentro de la misa que puedan desviar la atención de los fieles hacia lo humano, aunque en otro momento del día no haya problema alguno.

Al respecto, amplió que el dilema no está en la calidad de alguna canción, danza o representación artística particular, sino en que “esa clase de actividad, por bueno que sea, en el contexto de la misa puede convertirse en una forma de entretenimiento, en que aplaudamos la habilidad del ser humano y su ‘performance’ [desempeño artístico]”.

El 8 de junio de 1995, la Conferencia Episcopal Puertorriqueña emitió un Directorio sobre la liturgia. En el documento, se destacan los principios pastorales que brotan del Concilio Vaticano II. Estos son: la participación activa de los fieles por medio de una catequesis que les permita entender el misterio que se comunica durante la celebración, una “noble sencillez” y la “inculturación”.

Asimismo, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, publicado en el 2002, enunció:

“El canto se asocia instintivamente, en algunos pueblos, con el tocar las palmas, el movimiento rítmico del cuerpo o pasos de danza. Tales formas de expresar el sentimiento interior, forman parte de la tradición popular, especialmente con ocasión de las fiestas de los santos Patronos; es claro que deben ser manifestaciones de verdadera oración común y no un simple espectáculo. El hecho de que sean habituales en determinados lugares, no significa que se deba animar su extensión a otros lugares, en los cuales no serían connaturales”.

Comentario. Para buen entendedor pocas palabras bastan. Todo lo que sea ajeno a la Santa Misa, como el baile, la canción popular, el montaje teatral, que detraigan de la acción litúrgica, no pertenecen en la Santa Misa. El que quiera entender, que entienda.

martes, noviembre 16, 2010

Cómo añadirle pecas a la pecosa

Amigos, leí artículo de Chris Wilson en Slate y sé que lo encontrarán simpático, particularmente mis cohermanos que como yo apoyan la admisión de Puerto Rico como un estado de EE.UU. Dicho sea de paso, "La Pecosa" es un sobrenombre que en Puerto Rico se la daba a la bandera estadounidense.



Tres semanas atrás, un comité del senado estadounidense escuchó testimonio acerca de un proyecto de ley que podría poner a Puerto Rico un paso más cerca de convertirse en el quincuagésimo-primer estado de los EE.UU. La llamada "Acta de Democracia Para Puerto Rico 2010" la cual fue aprobada por la Cámara de Representantes el paso abril le concedería a los residentes del territorio un voto para cambiar su estado político, con opciones que incluirían su admisión como estado o su independencia política. Si Puerto Rico se convirtiese en el estado número 51 de los EE.UU. - algo que queda al menos a cuatro largos pasos de distancia - la ley federal exige que a la bandera estadounidense se le añada una estrella. Uno se pregunta, ¿pero en dónde?

Así que se lo pregunté al matemático Skip Garibaldi, quien hizo lo que cualquier otro hubiese hecho en esta situación: escribió un programa de computadora para averigüar todas las combinaciones posibles de cualquier número de estrellas en la bandera. Para lograrlo, examinó tidas las banderas nacionales izadas alguna vez a través de toda la historia de los EE.UU, identificó todos los esquemas, y determinó todos los patrones que funcionan con un número dado de estrellas. Garibaldi me envió su programa, el cual usé para crear este calculador interactivo que despliega las configuraciones de estrellas más comunes de acuerdo a los seis patrones más comunes:



- Lee el artículo original de Chris Wilson en Slate.

lunes, noviembre 15, 2010

Testimonio de un iconógrafo católico

Autor: R.P. José R. Prieto Santana | Fuente: Los Iconos: Un Camino a la Espiritualidad

R.P. José R. Prieto SantanaSoy sacerdote diocesano católico desde el año 1979. Diez años después de mi ministerio sacerdotal recibí el don de pintar iconos. Otro ministerio con la misma finalidad el entregar a Cristo. Pintar iconos es un carisma y como don lo he recibido. Me sentía profundamente atraído por la Belleza que irradia el icono. Y un día, sin darme cuenta de mi atrevimiento, impulsado por un deseo profundo, me puse a "escribir" un icono con pigmentos y huevo tal como lo describía un libro que encontré en Roma y que posteriormente comprobé tenia grandes lagunas y muchos errores. Fueron muchos los comienzos. Lo último que se hace en la ejecución del icono es ponerle el nombre. Bíblicamente el nombre Dios es uno de los lugares su Presencia. A quien yo podía ponerle el nombre era un trabajo de gran belleza, vida y fuerza. La técnica tenía mucho que desear. Seguramente si hubiera conocido la responsabilidad de lo que significa pintar un icono. Con toda seguridad, hoy no me hubiera atrevido a realizarlo con la ligereza que lo hice.

Como un nuevo regalo, conocí en Tierra Santa una iconografa que me enseqó muchas claves técnicas y espirituales. Esas claves fueron llaves fundamentales para pintar iconos. Después pude enterarme que esta persona tenia fama de no enseqar a nadie. Conmigo, en unos pocos d´as y en algunas horas, mostró una gran generosidad aclarándome muchas dificultades que yo tenia. Agradezco al Seqor esta nueva confirmación del carisma que en el momento pone las personas y las circunstancias propicias. Cuando comienzo un icono lo hago con " temor y temblor " y siempre desde la oracisn. Vivo cada momento de la ejecución como momento de Dios. Me siento en sus manos. No puedo pensar en el resultado final. Si así lo hago vivo la sensación de que no seré capaz de terminarlo. Durante la ejecución del icono oro y pido al Divino Iconógrafo, al Espíritu de la Verdad que yo sea dócil que dirija mi corazón y mis manos. Les presento a todos los que - si es su Voluntad - van a orar No se como será. Y si me situo en "mis expectativas" inmediatamente tengo la ante el "altar" que tengo ante mi. Pido que se haga la luz en mi vida, en sus vidas, en la humanidad entera. Siento como si las lmneas finas y agudas y el color que pongo fueran como un canto de alabanza, como una canción para el Señor.

Un icono es Luz. Me sorprende siempre su luz. Es un misterio. Es la luz de Dios, la luz del Tabor que viene a iluminar nuestras sombras. Nos habla de Dios. La misma ejecución técnica tiene como procedimiento el llamado "esclarecimiento", es decir, sacar de la oscuridad, la luz. Lo que será icono comienza siempre en un altar donde la ofrenda es la materia marcada por la oscuridad, la disponibilidad del iconógrafo y la obra del Espíritu de Verdad que va a transformar todo en materia redimida, arco iris de Luz, el Icono. La luz surge desde la profundidad de la materia, desde el fondo del icono, desde la profundidad del alma. En una conjunción de profundidades clama el Espíritu, "aBBa Padre" y canta un cántico nuevo, una canción de alabanza antigua pero siempre nueva y distinta: el icono.

La luz del Tabor ha sido sembrada en mi, se me ha regalado para que sea cauce de una entrega, la de la Belleza Inagotable que se derrama hasta hacerse Presencia por su semejanza con el Arquetipo en los santos iconos. Desde que comencé a pintar nunca he firmado un icono. Conozco quien es el autor. Algunos de mis amigos me han pedido que firmara los iconos. Siempre me he negado. Quien contemple la obra terminada sabrá que está firmada por el Iconógrafo Divino que me utiliza a mi como un medio.- Esa es precisamente la razón de mi alegría, cuando en el "arte" del icono yo me convierto en fin, la obra queda milagrosamente desdibujada, pierde su luz.

Icono de la TransfiguraciónNo todo lo que se nos ofrece hoy en el mercado son iconos. A unos les falta la luz física signo de una técnica que desconoce la tradición. Así he visto como en escuelas de Bellas artes de Grecia buscan el camino mas corto como si se tratara de pintar un fresco o una tabla al temple. Pero les falta sobre todo la luz espiritual, la luz que viene cuando uno se siente "instrumentos pobres" en las manos del Espíritu. El iconógrafo pinta allá donde pierde pie, donde su arte no lo posee sino que es poseido, allá donde se deja hacer, allá donde se refleja la imagen icónica de Dios, la belleza del Señor. Allá donde hay un mundo que se me da y que yo no lo puedo forzar. Solo desde aqui puedo comprender que un icono es "imagen sagrada". A diferencia de la "imagen religiosa" en la que el artista expresa su fantasía y visión personal el iconógrafo adapta su sensibilidad personal a la obra del Espiritu Santo y por lo mismo a la Iglesia quien lo consagra.

La imagen religiosa es utilizada como elemento ornamental, el icono es "imagen sagrada" por la que "recordamos todos los prototipos y somos conducidos ante ellos" (Horos de Nicea, Nicea II) como forma de lenguaje es comparable a la Escritura "lo que el libro nos dice por la palabra, el icono nos lo anuncia por el color y nos lo presencializa (Smnodo del 861) Pero son ademas símbolos de la realidad viva y omnipresente que representan, no sólo por las formas, los colores y las lmneas que hablan y que tienen sus propias reglas, las del más allá y por lo mismo de extraordinaria belleza, revela la eternidad , visión mas objetiva, plena y rica que la de nuestros ojos. Abarca toda la experiencia terrestre y llega a ser símbolo del mundo espiritual, el lugar donde Dios se une al hombre y el hombre a Dios, el lugar de la semejanza. Templo de oración. A través de ellos Cristo eleva nuestros corazones, de modo que Dios comulga con nosotros y nosotros con EL. Son como un sacramento - sacramental - que hace presente el misterio de Dios, ventanas que unen cielo y tierra. Ojos que me miran y a su vez ojos que pueden ser mirados por mi. Por el hecho de mirarlo, de exponerme a su mirada soy transformado porque el icono no solamente es el medio de hacer presente el modelo representado sino que participando del arquetipo se posesiona de la fuerza divina. Y como energía divina se transmite, Independientemente de quien las mira el icono consagrado tiene energía, es decir, gracia del Espíritu Santo, capacidad y fuerza milagrosa como p.ej. curar enfermedades. Esta fuerza es la que adoramos cuando besamos y veneramos un icono, rindiendo culto al único Dios Trinidad. Si nos dejamos mirar por el icono notaremos como nos llena de paz y de gozo verdaderos que invaden todo el ser, la alegría de la resurrección entra en el corazón y gustamos ya las primicias del paraímso. Representan el Reino de los Cielos. Son imágenes de la nueva creación, las del 8vo. día, las del mundo perdurable y eterno. Detrás de la humilde materia del icono se oculta la fuerza de Dios, que ha santificado a los santos y que por medio de ellos ha hecho milagros.

Quien descubre los iconos quedan fascinados por lo que se les presenta. Los efectos son fulgurantes: la paz y el gozo verdaderos invaden todo el ser, las alegría de la resurreccisn entre en el corazán y gustamos ya las primicias del paraíso La técnica del icono se inspira en el Génesis, en el paso del caos a la vida. La pintura del icono se convierte en un reflejo exterior de la iluminación de nuestras tinieblas interiores.

sábado, noviembre 13, 2010

Vídeo: Alegorías Bíblicas Sobre la Eucaristía

 
La Eucaristía prefigurada en las Escrituras Hebreas

Presentan Verbum Domini: Exhortación apostólica de Benedicto XVI sobre la Palabra de Dios

Fuente: ACIPrensa

Recientemente  se presentó en la Sala de Prensa de la Santa Sede la exhortación apostólica postsinodal del Papa Benedicto XVI "Verbum Domini", sobre la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia. Este documento del Santo Padre es fruto del Sínodo realizado del 5 al 26 de octubre de 2008.

Intervinieron en la conferencia de prensa el Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos; el Arzobispo Gianfranco Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo de la Cultura; el Arzobispo Nikola Eterovic y Mons. Fortunato Frezza, respectivamente Secretario general y Subsecretario del Sínodo de los Obispos.

El documento presentado hoy y con fecha 30 de septiembre, memoria de San Jerónimo, es fruto de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, celebrada en Roma del 5 al 26 de octubre de 2008. Se ha publicado en latín, italiano, inglés, francés, español, alemán, portugués, polaco. Consta de una introducción, tres partes y una conclusión.

Primera parte

Mons. Eterovic explicó que en la primera parte, titulada "Verbum Dei", el Papa hace hincapié "en el papel fundamental de Dios Padre, fuente y origen de la Palabra, así como la dimensión trinitaria de la revelación".

En el primer capítulo, "El Dios que habla", se resalta "la voluntad de Dios de abrir y mantener un diálogo con el ser humano, en el que Dios toma la iniciativa y se revela de diversas maneras". Asimismo "se destaca el aspecto cristológico de la Palabra, subrayando al mismo tiempo la dimensión pneumatológica". En esta parte se afronta la relación entre Escritura y Tradición, así como el tema de la inspiración y verdad de laBiblia.

"La respuesta del hombre al Dios que habla" es el título del segundo capítulo. "El hombre está llamado a entrar en la Alianza con su Dios que lo escucha y responde a sus preguntas. A Dios que habla, el hombre responde con la fe. La oración más indicada es la realizada mediante las palabras que el mismo Dios ha revelado y que se mantienen escritas en la Biblia".

El tercer capítulo está dedicado al tema "La hermenéutica de la Sagrada Escritura en la Iglesia". Se dice que "la Sagrada Escritura debería ser, como lo manifiesta la Constitución dogmática "Dei Verbum" sobre la divina revelación, "el alma de la teología sagrada".

Se afirma que "la hermenéutica bíblica del Concilio Vaticano II debe ser redescubierta a fin de evitar un cierto dualismo de la hermenéutica secularizada, que podría dar lugar a una interpretación fundamentalista o espiritualista de la Sagrada Escritura. La recta hermenéutica exige la complementariedad del sentido literal y espiritual, una armonía entre fe y razón. Por lo que concierne a la relación entre cristianos y judíos con referencia a las Escrituras, "se subraya que es muy especial porque comparten buena parte de ellas".

Segunda parte

La segunda parte se titula "Verbum in Ecclesia". En el primer capítulo, "La Palabra de Dios y la Iglesia", "se subraya que gracias a la Palabra de Dios y a la acción sacramental, Jesucristo es contemporáneo a los hombres en la vida de la Iglesia".

"La Liturgia, lugar privilegiado de la Palabra de Dios" es el título del segundo capítulo, en el que se insiste "en el nexo vital entre la Sagrada Escritura y los sacramentos, en particular, la Eucaristía". Se recuerda la importancia del Leccionario y de la proclamación de la Palabra y del ministerio de lectorado, insistiendo sobre todo en la preparación de la homilía, un tema de gran importancia en la Exhortación Apostólica post-sinodal.

El tercer capítulo está dedicado a "La Palabra de Dios en la vida de la Iglesia", donde se destaca "la importancia de la animación bíblica de la pastoral, la dimensión bíblica de la catequesis, la formación bíblica de los cristianos, la Sagrada Escritura en los grandes encuentros eclesiales, y la Palabra de Dios en relación con las vocaciones". También "se presta una especial atención a la Lectio divina y a la oración mariana".

Tercera parte

La tercera parte, titulada "Verbum mundo", subraya "el deber de los cristianos de anunciar la Palabra de Dios en el mundo en el que viven y trabajan. En el primer capítulo, "La misión de la Iglesia: anunciar la Palabra de Dios al mundo", se señala que la Iglesia está orientada al primer anuncio, "ad gentes", a los que todavía no conocen al Verbo, Palabra de Dios, pero también a aquellos que han sido bautizados pero que necesitan una nueva evangelización para redescubrir la Palabra de Dios".

"Palabra de Dios y compromiso en el mundo", es el título del segundo capítulo. En él se recuerda que "los cristianos están llamados a servir al Verbo de Dios en los hermanos más pequeños y, por tanto, a comprometerse en la sociedad para la reconciliación, la justicia y la paz entre los pueblos".

El tercer capítulo está dedicado a "La Palabra de Dios y las culturas". Se pone de manifiesto "el deseo de que la Biblia sea mejor conocida en las escuelas y universidades y que los medios de comunicación social usen todas las posibilidades técnicas para su divulgación. El tema de la enculturación de la Sagrada Escritura está vinculado a las traducciones y a la difusión de la Biblia, que hay que incrementar".

"Palabra de Dios y diálogo interreligioso", es el tema del cuarto capítulo. "Después de haber puesto de relieve el valor y la actualidad del diálogo interreligioso, la "Verbum Domini" ofrece unas indicaciones útiles sobre el diálogo entre cristianos y musulmanes, así como con los pertenecientes a otras religiones no cristianas, en el marco de la libertad religiosa, que implica no sólo la libertad de profesar la propia fe en privado y en público, sino también la libertad de conciencia, es decir, de elegir la propia religión".

En la conclusión, dijo el arzobispo Eterovic, el Santo Padre reitera la exhortación a todos los cristianos a "esforzarse para tener cada vez más familiaridad con la Sagrada Escritura".

Para leer el documento completo puede ingresar a: http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/apost_exhortations/documents/hf_ben-xvi_exh_20100930_verbum-domini_sp.pdf

viernes, noviembre 12, 2010

La Ley Natural - Parte II - El plan de Dios escrito en nuestros corazones

Autor: Donald Wuerl, Arzobispo de Washington | Source: El Pregonero

En una reciente reunión con personas de distintas religiones, yo me sentí particularmente satisfecho cuando una buena cantidad de participantes destacó que aunque nosotros podamos tener desacuerdos en muchos temas doctrinales e interpretaciones de la revelación, existe un terreno común en el cual todos podemos mantenernos de pie - descrito en forma variada por los participantes como “la sabiduría de Dios escrita en nuestros corazones”, “la sabiduría de la creación”, “la ley natural”.

Aunque tal vez utilizamos un lenguaje diferente para describir el fenómeno, de lo que estábamos hablando era de un sentimiento sobre lo correcto y lo errado, que se deriva simplemente del hecho de que nosotros somos seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios.

La Iglesia utiliza la “ley natural” en un sentido clásicamente cristiano. Para nosotros, la “ley natural” significa el plan de Dios relacionado con la vida y el comportamiento humano, hasta donde la mente humana puede asir el plan, en esta vida, y compartir con Dios el papel de dirigir la vida humana, de acuerdo con Él. (cf. De la Dignidad Humana 3).

Santo Tomás de Aquino describe nuestro limitado conocimiento humano del plan de Dios como la ley natural. El “Doctor Angélico” define la ley natural como “no otra cosa que la luz de la inteligencia puesta en nosotros por Dios; por ella conocemos lo que es preciso hacer y lo que es preciso evitar. Esta luz o esta ley Dios la ha dado a la creación” (Santo Tomás de Aquino, Dec. praec. I; CCC 1955).

Dado que nosotros, con nuestra inteligencia, somos capaces de comprender algo de nuestra propia naturaleza humana y las leyes del mundo creado por Dios, estamos obligados a seguirlas. No hay nada misterioso sobre la ley natural; ella es tan evidente como el sentido común.

Al explorar la definición de ley natural, el Catecismo nos dice que ella “está presente en el corazón de todo hombre y establecida por la razón” y que ella “es universal en sus preceptos y en su autoridad” (1956). Dado que la ley moral natural existe dentro de nuestra naturaleza humana y todos nosotros compartimos esa naturaleza, la ley moral se aplica a todo el mundo. Dado que nuestra naturaleza humana es inalterable aunque sus manifestaciones se presenten en formas diferentes, la ley permanece inmutable.

En una carta encíclica sobre la verdad moral titulada El Esplendor de la Verdad, el Papa Juan Pablo II reafirmó la obligación de la Iglesia y su autoridad para enseñar sobre temas morales, de modo que nunca haya confusión entre los fieles acerca de lo que es correcto o incorrecto en materias específicas, y algunas veces complejas.

En este documento encontramos una presentación concisa y autorizada de la comprensión de la autoridad de la Iglesia para enseñar sobre materias que están claramente enraizadas en nuestra naturaleza humana, manifestadas en la ley moral natural y confirmadas, en una forma general, en la revelación de Dios. A lo que nosotros podríamos conocer de nuestra razón humana, si tuviésemos el tiempo, la habilidad y la inclinación para hacerlo, la Iglesia agrega ahora su autoridad, y la voz de Cristo hablándonos hoy, a medida que enfrentamos dilemas morales contemporáneos.

Nosotros no deberíamos sorprendernos de esa provisión tomada por Cristo para su Iglesia. Las materias morales complejas no son temas académicos discutidos en teoría, sin implicaciones prácticas. Por lo general, existen la vida y la muerte, la bondad moral y los hechos diabólicos, y como la luz que nos guía hacia toda la verdad, la iglesia nos llama no sólo a reconocer la verdad, sino también a vivir de acuerdo con ella.

La nuestra es una época que está inconforme con los absolutos morales, y que reclama de la Iglesia que sea capaz de hablar por Cristo y su evangelio, particularmente cuando dichas enseñanzas corren en contra de las costumbres seculares prevalecientes. Aunque vivimos en una sociedad secular que en forma creciente encuentra poco lugar para Dios o una comprensión de la creación de Dios y nuestra obligación moral a la luz de esa realidad, nosotros no quedamos absueltos de reconocer la verdad y la obligación de la ley moral. Sus preceptos toman precedencia sobre cualquier ley civil positiva. Es debido a este entendimiento que nosotros somos llamados a trabajar en nuestra sociedad para ver que todas las políticas públicas estén en consonancia con el orden moral natural.

Muy profundamente adentro de nosotros está la voz de la ley moral natural de Dios que encuentra su expresión en nuestra conciencia. Incluso cuando esa voz ha sido silenciada por tantos puntos de vista alternativos sobre la vida en nuestro mundo altamente secular y materialista, ella continúa haciendo eco en nuestros corazones. Algunas cosas que conocemos son correctas, y otras son erradas. Sólo los seres humanos tienen el don de reconocer qué es lo que “debemos hacer”. El reconocimiento de esta distinción tan crítica para una civilización de amor está enraizado en la ley moral grabada por Dios en nuestro propio ser al momento de nuestra creación.

jueves, noviembre 11, 2010

Hoy, Día del Veterano en los EE.UU., Recordamos a San Martín de Tours, Protector de los Soldados

Fuente: ChurchForum.Org

Martín significa: "el batallador". (De Mart = batalla).

San Martín es un gran santo queridísimo para los franceses, y muy popular en todo el mundo.

Nació en Hungría, pero sus padres se fueron a vivir a Italia. Era hijo de un veterano del ejército y a los 15 años ya vestía el uniforme militar.

Durante más de 15 siglos ha sido recordado nuestro santo por el hecho que le sucedió siendo joven y estando de militar en Amiens (Francia). Un día de invierno muy frío se encontró por el camino con un pobre hombre que estaba tiritando de frío y a medio vestir. Martín, como no llevaba nada más para regalarle, sacó la espada y dividió en dos partes su manto, y le dio la mitad al pobre. Esa noche vio en sueños que Jesucristo se le presentaba vestido con el medio manto que él había regalado al pobre y oyó que le decía: "Martín, hoy me cubriste con tu manto".

Sulpicio Severo, discípulo y biógrafo del santo, cuenta que tan pronto Martín tuvo esta visión se hizo bautizar (era catecúmeno, o sea estaba preparándose para el bautismo). Luego se presentó a su general que estaba repartiendo regalos a los militares y le dijo: "Hasta ahora te he servido como soldado. Déjame de ahora en adelante servir a Jesucristo propagando su santa religión". El general quiso darle varios premios pero él le dijo: "Estos regalos repártelos entre los que van a seguir luchando en tu ejército. Yo me voy a luchar en el ejército de Jesucristo, y mis premios serán espirituales".

En seguida se fue a Poitiers donde era obispo el gran sabio San Hilario, el cual lo recibió como discípulo y se encargó de instruirlo.

Como Martín sentía un gran deseo de dedicarse a la oración y a la meditación, San Hilario le cedió unas tierras en sitio solitario y allá fue con varios amigos, y fundó el primer convento o monasterio que hubo en Francia. En esa soledad estuvo diez años dedicado a orar, a hacer sacrificios y a estudiar las Sagradas Escrituras. Los habitantes de los alrededores consiguieron por sus oraciones y bendiciones, muchas curaciones y varios prodigios. Cuando después le preguntaban qué profesiones había ejercido respondía: "fui soldado por obligación y por deber, y monje por inclinación y para salvar mi alma".

Un día en el año 371 fue invitado a Tours con el pretexto de que lo necesitaba un enfermo grave, pero era que el pueblo quería elegirlo obispo. Apenas estuvo en la catedral toda la multitud lo aclamó como obispo de Tours, y por más que él se declarara indigno de recibir ese cargo, lo obligaron a aceptar.

En Tours fundó otro convento y pronto tenía ya 80 mojes. Y los milagros, la predicación, y la piedad del nuevo obispo hicieron desaparecer prontamente el paganismo de esa región, y las conversiones al cristianismo eran de todos los días. A los primeros que convirtió fue a su madre y a sus hermanos que eran paganos.

Un día un antiguo compañero de armas lo criticó diciéndole que era un cobarde por haberse retirado del ejército. Él le contestó: "Con la espada podía vencer a los enemigos materiales. Con la cruz estoy derrotando a los enemigos espirituales".

Recorrió todo el territorio de su diócesis dejando en cada pueblo un sacerdote. Él fue fundador de las parroquias rurales en Francia.

Dice su biógrafo y discípulo, que la gente se admiraba al ver a Martín siempre de buen genio, alegre y amable. Que en su trato empleaba la más exquisita bondad con todos.

Un día en un banquete San Martín tuvo que ofrecer una copa de vino, y la pasó primero a un sacerdote y después sí al emperador, que estaba allí a su lado. Y explicó el por qué: "Es que el emperador tiene potestad sobre lo material, pero al sacerdote Dios le concedió la potestad sobre lo espiritual". Al emperador le agradó aquella explicación.

En los 27 años que fue obispo se ganó el cariño de todo su pueblo, y su caridad era inagotable con los necesitados. Los únicos que no lo querían eran ciertos tipos que querían vivir en paz con sus vicios, pero el santo no los dejaba. De uno de ellos, que inventaba toda clase de cuentos contra San Martín, porque éste le criticaba sus malass prisioneros para que declararan sus delitos. Nuestro santo se oponía totalmente a esto, y aunque por ello se ganó la enemistad de altos funcionarios, no permitía la tortura.

Supo por revelación cuándo le iba a llegar la muerte y comunicó la noticia a sus numerosos discípulos. Estos se reunieron junto a su lecho de enfermo y le suplicaban llorando: "¿Te alejas padre de nosotros, y nos dejas huérfanos y solos y desamparados?". El santo respondió con una frase que se ha hecho famosa: "Señor, si en algo puedo ser útil todavía, no rehuso ni rechazo cualquier trabajo y ocupación que me quieras mandar".

Pero Dios vio que ya había trabajado y sufrido bastante y se lo llevó a que recibiera en el cielo el premio por sus grandes labores en la tierra.

El medio manto de San Martín (el que cortó con la espada para dar al pobre) fue guardado en una urna y se le construyó un pequeño santuario para guardar esa reliquia. Como en latín para decir "medio manto" se dice "capilla", la gente decía: "Vamos a orar donde está la capilla". Y de ahí viene el nombre de capilla, que se da a los pequeños salones que se hacen para orar.

Que el simpático San Martín nos obtenga de Dios la gracia de recordar siempre que todo favor que hacemos al prójimo lo recibe y lo paga Jesucristo, como si se lo hubiéramos hecho a Él en persona.

Si tenéis fe, nada será imposible para vosotros (Jesucristo. Mt. 17,20).

martes, noviembre 09, 2010

Al Qaeda amenaza al Vaticano y a los cristianos en general

Fuente: ACIPrensa

A tres días de la masacre de decenas de católicos en la Catedral de Bagdad, el Estado Islámico de Irak (EII) –un conglomerado de grupos terroristas musulmanes liderado por Al Qaeda- amenazó al Vaticano con desatar "mares de sangre" y declaró a los cristianos "blancos tangibles allá donde estén".

Según recoge la prensa internacional, el EII difundió un comunicado en un conocido sitio web usado por grupos radicales, en el que exige al Vaticano que se desvincule de los católicos coptos de Egipto para no ser blanco de los ataques de Al Qaeda.

"Que sepan estos infieles y a su cabeza el Vaticano que la espada de la muerte no se va a levantar de los cuellos de sus seguidores hasta que (el Vaticano) anuncie que no tiene nada que ver con lo que hacen los perros de la Iglesia egipcia (...) para poner fin a los crímenes y poner en libertad a las detenidas en las cárceles de sus monasterios", dice en la nota en alusión a la supuesta retención de cristianas conversas al Islam.

Los terroristas arguyen que si los dirigentes de la Iglesia Católica no toman esta postura "se abrirán las puertas de la destrucción y los mares de sangre".

El texto anuncia "que todos los centros, organizaciones y organismos cristianos, con sus dirigentes y seguidores, son objetivos legítimos para los muyahidin allá donde puedan ser alcanzados".

El último domingo, al menos 58 personas –incluyendo dos sacerdotes católicos, numerosas mujeres y niños- murieron en la Catedral de Sayida An Nayá en Bagdad en un ataque terrorista y posterior operación para liberar a las decenas de fieles retenidos en el templo mientras se celebraba una Misa.

La supuesta retención de musulmanes en conventos ha sido desmentida por la Iglesia en Egipto.

Lee también: Habrá más ataques contra cristianos en Irak, alerta sacerdote católico

Comentario. A los cristianos nos están matando a diestra y siniestra y, ¿qué escuchamos de las grandes voces internacionales, de los líderes de vanguardia, o del mismo Premio Nóbel de la Paz, el Presidente Barack Obama? Ni esta boca es mía. Grillitos y chicharras en el trasfondo. ¿Y la calle musulmana, que se tira a protestar a la más leve "distorsión" de su fe? Nada de nada y el que calla, otorga.

Para que se den cuenta todos ustedes, mis amigos lectores, de la hipocresía reinante.

lunes, noviembre 08, 2010

Recordamos hoy a la Beata Isabel de la Trinidad

Fuente: EWTN.

Beata Isabel de la Trinidad, una contemporánea de Santa Teresita del Niño Jesús

Isabel Catez Rolland, hija de Francisco José y de María, nació en Bourges, Francia, el 18 de Julio de 1880. Desde su más tierna edad se distinguió por su temperamento apasionado, propenso a arrebatos de cólera y de una sensibilidad exquisita. Cuando contaba siete años, perdió a su padre, lo que fue causa de su "conversión" y de su cambio de carácter como fruto de su vida de asceis y oración. Aunque tomaba parte en las fiestas y participaba en los compromisos sociales, fue siempre fiel a sus promesas bautismales.

A los 14 años hizo voto de virginidad y a los 19 empezó a recibir las primeras gracias místicas. Estaba dotada de gran talento musical y se ofreció a Dios como víctima por la salvación de Francia. El 2 de enero de 1901, a los 21 años de edad, ingresaba en el convento carmelitano de Dijón, ciudad donde vivía con su familia. Isabel -que en el Carmelo se llamaría Sor Isabel de la Trinidad- se propuso como lema ser "Alabanza de gloria de la Santísima Trinidad" y crecer de día en día "en la carrera del amor a los Tres". Vistió el hábito el 8 de diciembre de 1902 y el 11 de noviembre de 1903 saltaba de gozo al emitir sus votos religiosos en la Orden del Carmen, a la que amaba con toda su alma. Con su vida y su doctrina -breve pero sólida- ha ejercido un gran influjo en la espiritualidad de nuestros días, debido, sobre todo, a su experiencia trinitaria. Preciosas son sus Elevaciones, Retiros, Notas Espirituales y sus Cartas.

Corrió, voló, en el camino de la perfección y el 9 de noviembre de 1906 expiraba a cuasa de una úlcera de estómago. En el capítulo "El Carmelo escuela de santidad", recordamos una bella anécdota entre el Cardenal Mercier y la M. Priora de Dijón, sobre esta veloz carrera hacia la meta de la santidad de Sor Isabel de la Trinidad. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 25.11.1984, fiesta de Cristo Rey. Su fiesta se celebra el 8 de noviembre.

Su espiritualidad

Fue más su vida misma que su doctrina. Esta sólo en parte fue escrita por ella. Sor Isabel es un alma interior que se transforma de día en día en el Misterio Trinitario. El silencio, la soledad, la oración contemplativa son la palestra que la disponen a ser dócil a la voluntad divina, que cumple siempre y en todo a la mayor perfección. Enamorada de Cristo, que es "su libro preferido", se eleva a la Trinidad hasta que "Isabel desaparece, se pierde y se deja invadir por los Tres".

"La Trinidad: aquí está nuestra morada, nuestro hogar, la casa paterna de la que jamás debemos salir... Me parece que he encontrado mi cielo en la tierra, puesto que el cielo es Dios y Dios está en mi alma. El día que comprendí eso todo se iluminó para mí."

"Creer que un ser que se llama El Amor habita en nosotros en todo instante del día y de la noche y que nos pide que vivamos en sociedad con El, he aquí, os lo confío, lo que ha hecho de mi vida un cielo anticipado"

'Mi Esposo quiere que yo sea para El una humanidad adicional en la cual El pueda seguir sufriendo para gloria del Padre y para ayudar a la Iglesia"

Amó profundamente su vocación carmelita y trató de amar y de imitar a la "Janua coeíi", como llamaba a la Virgen Purísima. Murmurando casi como en un canto "Voy a la luz, al amor, a la vida", expiró."

Su mensaje

Que corramos por el camino de la santidad, que el Espíritu Santo eleve nuestro espíritu, que seamos siempre "alabanza de gloda de la Sma. Trinidad", que seamos dóciles a las mociones del Espíritu.

Su oración

Oh Dios, rico en misericordia, que descubriste a la Beata Isabel de la Trinidad el misterio de tu presencia secreta en el alma del justo e hiciste de ella una adoradora en espíritu y verdad, concédenos, por su intercesión, que también nosotros, permaneciendo en el amor de Cristo, merezcamos ser transformados en templos del Espíritu de Amor, para alabanza de tu gloria. Amén.

Lo que enseña la Iglesia sobre el espiritismo

Autora: Julia Lopez Fuente: El Visitante

La Iglesia Católica prohíbe las prácticas espiritistas.

Los rituales de adivinación y evocación de los espíritus, en los que se pretenden capacitar potencias ocultas, son objetados por la fe católica, por proponer la desviación de las virtudes dogmáticas de fidelidad, respeto y culto a Dios.

El Catecismo de la Iglesia Católica los describe como actos contrarios a la virtud de la religión por su búsqueda de otorgar al individuo un poder sobrenatural sobre el prójimo.

Las sagradas escrituras manifiestan en el libro de Levítico: “Si alguien recurre a espíritus y adivinos, y se corrompe por seguirlos yo me pondré en contra de esa persona y la eliminaré de entre su pueblo”.

Según el sacerdote jesuita Juan José Asemjo, el versículo expone la prohibición de la comunicación con los espíritus a través de espiritistas, ya que esa comunicación subliminal constituye una falta a nuestra fe.

La Iglesia enseña que los santos pueden interceder por las personas. “Las escrituras bíblicas”, aclaró Asemjo, “nos prohíben, terminantemente, la búsqueda de la comunicación a través del espiritismo con seres fallecidos. Eso sólo hay que dejarlo en manos de Dios”, enfatizó el sacerdote.

Sin embargo, Andrés Díaz, director del Instituto de Estudios Espiritistas en Arecibo, dijo que los preceptos que defiende la comunidad espiritista como parte de su ideología científica han sido mal interpretados por la comunidad religiosa del País.

“Para entender la complejidad del espiritismo es necesario profundizar y estudiarlo como ciencia filosófica para no ser censurados. Esa ha sido la causa del desconocimiento general”, sostuvo el director.

Entre tanto, enfatizó en la defensa de la reencarnación como argumento irrefutable de la doctrina espiritista. Sin embargo, la Biblia establece que los seres humanos mueren una sola vez y de esa manera pasan al juicio. (Hebreos 9, 21)

Al cuestionarle sobre las personas que acuden a centros espiritistas, Díaz sostuvo que quien le consulta es “gente perturbada que busca llenar sus necesidades espirituales”.

La Iglesia Católica expresa en su Catecismo que toda aquella interpretación de presagios, fenómenos de visión y recurso a ‘mediums’ contradicen el honor, el respeto y el temor amoroso que debemos a Dios.

Por esto, la verdad dogmática de la Iglesia nos invita a rechazar recursos astrológicos que contradicen la fe cristiana. La sumisión de una actitud católica confiada en las manos de la providencia nos protege de la curiosidad dañina al respeto. Aunque aclara que el simple descuido puede ser considerado como “una falta de responsabilidad”. (Catecismo 2115)

sábado, noviembre 06, 2010

Una norma para la conducta humana: La Ley Natural - Parte I

Autor: Donald W. Wuerl, Arzobispo de Washington, DC | Fuente: El Pregonero

Al final de la Segunda Guerra Mundial muchos dirigentes nazis fueron sometidos a juicio. Esos juicios realizados en Nuremberg claramente habrían carecido de jurisdicción si no hubiera sido por la interpretación básica de sentido común articulada por el Papa Pío XII de que existen “crímenes contra la humanidad”. Tales crímenes no necesitan estar incluidos en un código de ley civil porque ellos ya están escritos en los corazones de los seres humanos. Aquéllos que violan esas leyes son considerados responsables.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos dice que “la ley moral es obra de la sabiduría divina... Ella prescribe al hombre los caminos, las reglas de conducta que llevan a la bienaventuranza prometida” (1950). San Pablo señala, al escribir a los romanos, que “cuando los paganos, que no tienen ley, cumplen naturalmente lo que manda la ley, están escribiendo ellos mismos esa ley que no tienen, y así demuestran que las exigencias de la ley están grabadas en sus corazones. Serán juzgados por su propia conciencia y les acusará o les aprobará su propia razón”. (Rom 2,14-15). La bondad viene desde adentro, igual que la maldad.

Algunas cosas parecen tan claras que desafían cualquier cuestionamiento. Una de esas realidades es la ley moral universal o la ley natural, como se le llama algunas veces. El fundamento para esta patente manifestación de la experiencia humana, es nuestra naturaleza humana común. Mientras los humanos se diferencian de acuerdo a una variedad de distinciones superficiales como el color de la piel, el peso, la altura y el idioma, existe una realidad común que todos compartimos -la naturaleza humana-. Dado que todos nosotros somos uno, en algo tan básico como nuestra naturaleza humana, no es de sorprenderse que todos compartamos las mismas aspiraciones, alimentemos los mismos sueños y alberguemos los mismos temores.

Sin embargo, existe actualmente una gran cantidad de personas que contestaría “no” a la pregunta “¿existe una ley moral universal que sea obligatoria para todas las personas?” Para ellos solamente existe lo que llamamos la ley civil o “positiva”. En esta teoría, la ley no evoluciona desde la propia naturaleza de la creación, de la vida humana, y de la interrelación de los seres humanos de acuerdo con el plan de Dios, sino más bien de la voluntad de quien promulga la ley. Este enfoque sobre la ley nos ha llevado hoy a una encrucijada.

Si decidimos hacer a un lado la milenaria tradición de entender la ley a la luz de nuestra naturaleza humana, y de las demandas de esa naturaleza expresadas con más frecuencia en un simple sentido común, lo único que nos queda, como la norma para la vida humana, es solo la experiencia política o la corrección política, como se le conoce más comúnmente hoy. Se necesita una legislación más y más detallada, dado que el sentido común ya no es formativo, y el resultado es la amplia apelación por más leyes y más intervenciones de las cortes para regular la actividad humana.

También debemos hacer notar aquí que si una sociedad alega que no existe el bien o el mal intrínseco, y que por lo tanto no hay una obligación moral común colocada sobre nosotros, entonces aflora rápidamente la lógica conclusión de que cualquier tipo de dirección civil debe ser impuesta desde afuera. Si no existe una moral imperativa -no hay ni bien ni mal absoluto- entonces todo es cuestión de opinión. Para hacer cumplir la opinión social se necesita más y más fuerza externa. Tal vez la falta de una interpretación compartida del bien y del mal universal explica porque nosotros, como sociedad, hemos sido testigos, en décadas recientes, de una explosión en la población de nuestras prisiones, y de un nivel de violencia que convulsiona la mayoría de nuestras más grandes áreas metropolitanas.

Al comienzo de la creación, Dios colocó dentro de las obras de su mano una ley que habría de gobernar la creación. La ley física natural expresada en algo tan simple como la ley de la gravedad o las leyes de la física, está incorporada dentro de la creación. Por lo tanto existe con la ley moral natural. Nosotros, como seres humanos, somos racionales y capaces de entender el plan de Dios para nosotros, y la forma en que debemos actuar.

La Iglesia habla de “esos principios de orden moral que fluyen de la misma naturaleza humana” (De la Dignidad Humana, 14). Por ejemplo, el Concilio Vaticano Segundo asegura en una sección sobre hostilidades internacionales: “Teniendo presente esta postración de la humanidad, el Concilio pretende recordar ante todo la vigencia permanente del derecho natural de gentes y de sus principios universales” (Gaudium et Spes/Sobre la Iglesia en el Mundo Actual, 79).

Lo que el Concilio trae una vez más a nuestra atención es destacado nuevamente en el Catecismo Católico para los Adultos de Estados Unidos: “Nosotros llegamos a conocer el designio de Dios para nuestra salvación con la asistencia de su ley escrita en nuestra naturaleza humana y revelada a nosotros en su palabra… Llegamos a conocerlo mediante nuestra razón humana y mediante su confirmación en la Divina Revelación” (Capítulo 24).

viernes, noviembre 05, 2010

Seguidores y admiradores de Cristo

Padre Nicolás Schwizer

¿Cuál es la importancia de los Santos? Ellos son nuestros intercesores ante el trono de Dios. Pero también y ante todo, ellos son los grandes modelos para nuestra propia vida. Quieren ser nuestros guías en el camino hacia Dios Padre.

Ahora, ¿de dónde sacaron los santos la fuerza para vivir su vida de manera ejemplar? ¿Cuál es el misterio de su vida?

El misterio de su vida se llama Jesucristo. El misterio de su vida es: seguirle a Cristo por todos sus caminos. Desde que fueron llamados por el Señor le siguieron generosa y fielmente, cumpliendo su misión. Muchos, incluso se fueron a países lejanos y desconocidos para anunciar el mensaje de su Maestro.

Seguirle a Cristo es y debe ser el misterio de vida de cada cristiano, también de cada uno de nosotros. Porque toda la predicación de Jesús es invitación para seguirle, y está dirigida ‑ como sabemos ‑ a cada ser humano.

También nosotros, en nuestro Bautismo, fuimos llamados, por primera vez, a la imitación de Cristo. Y desde entonces, Dios repitió y renovó esta invitación muchas veces y de muchas maneras. También hoy en día Dios vuelve a llamarnos de diversas maneras.

Podemos distinguir dos clases de cristianos: los seguidores y los admiradores de Cristo. El admirador no compromete su persona: admira, mira desde afuera y no se esfuerza en ser como lo que admira. El seguidor, en cambio, es o procura ser lo que admira.

Jesús mismo insiste siempre en que es necesario seguirle. Jamas dice que busca admiradores. Deja bien en claro que los suyos deben seguirle en su vida y no sólo aceptar su doctrina. Porque una fe que no se traduce en vida, no vale nada y no consigue preservar de la perdición eterna.

¿Cómo podemos seguirle a Jesús? La condición fundamental para la imitación del Señor es el encuentro personal con Él. Para poder y querer seguirle a Cristo tenemos que conocerlo a Él, mirando su vida, escuchando sus enseñanzas. Si no lo conocemos, si no sabemos nada de su generosidad, ni de su entrega desinteresada, ni de su amor desbordante hacia nosotros, nunca vamos a tener ganas de seguirle verdaderamente.

No tenemos la suerte de los apóstoles, de haber nacido en tiempos de Jesús. Sin embargo existen muchos caminos, muchos lugares de encuentro con Cristo, si lo buscamos sinceramente.

Allí está por ejemplo en la Eucaristía que celebramos juntos. En el Evangelio, Jesús nos habla personalmente a cada uno de nosotros. Y en la comunión, Él mismo nos invita a comer su Cuerpo y tomar su Sangre entrando así en la más profunda comunión con Él.

Seguir a Cristo es penetrar en el camino del amor. Pero quien comienza a amar, comienza a sufrir. Y Jesús nunca ocultó que seguirle es duro. No ofrece seguridad sino riesgo. No nos ofrece caminos de triunfo, sino el fracaso de la cruz. Porque el que le sigue, acepta también la suerte de su Maestro: el sufrimiento y la cruz.

En la vida de nuestros santos tampoco faltó dolor y sufrimiento. Lo aceptaron por amor a Cristo. Y siguieron a su Maestro hasta la última entrega: coronaron su vida por el martirio.

Seguir a Cristo incluye sufrimiento y cruz, pero también nos colma de una alegría profunda y una paz permanente. Y al fin del camino nos espera, en comunión con todos los santos, la felicidad de Cristo para siempre.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Tengo temor a la cruz de Cristo?

2. ¿Soy más admirador o más seguidor?

3. ¿Qué es Cristo para mí?

miércoles, noviembre 03, 2010

Recordamos hoy a San Martín de Porres

Fuente: ACIPrensa

San Martín de PorresNació en la ciudad de Lima, Perú, el día 9 de diciembre del año 1579. Fue hijo de Juan de Porres, caballero español de la Orden de Calatrava, y de Ana Velásquez, negra libre panameña. Martín es bautizado en la iglesia de San Sebastián, donde años más tarde Santa Rosa de Lima también lo fuera. Son misteriosos los caminos del Señor: no fue sino un santo quien lo confirmó en la fe de sus padres. Fue Santo Toribio de Mogrovejo, primer arzobispo de Lima, quien hizo descender el Espíritu sobre su moreno corazón, corazón que el Señor fue haciendo manso y humilde como el de su Madre. A los doce Martín entró de aprendiz de peluquero, y asistente de un dentista. La fama de su santidad corre de boca en boca por la ciudad de Lima. Martín conoció al Fraile Juan de Lorenzana, famoso dominico como teólogo y hombre de virtudes, quien lo invita a entrar en el Convento de Nuestra Señora del Rosario. Las leyes de aquel entonces le impedían ser religioso por el color y por la raza, por lo que Martín de Porres ingresó como Donado, pero él se entrega a Dios y su vida está presidida por el servicio, la humildad, la obediencia y un amor sin medida. San Martín tiene un sueño que Dios le desbarata: "Pasar desapercibido y ser el último". Su anhelo más profundo siempre es de seguir a Jesús. Se le confía la limpieza de la casa; por lo que la escoba será, con la cruz, la gran compañera de su vida. Sirve y atiende a todos, pero no es comprendido por todos. Un día cortaba el pelo a un estudiante: éste molesto ante la mejor sonrisa de Fray Martín, no duda en insultarlo: ¡Perro mulato! ¡Hipócrita! La respuesta fue una generosa sonrisa. San Martín llevaba ya dos años en el convento, y hacía seis que no veía a su padre, éste lo visita y… después de dialogar con el P. Provincial, éste y el Consejo Conventual deciden que Fray Martín se convierta en hermano cooperador. El 2 de junio de 1603 se consagra a Dios por su profesión religiosa. El P. Fernando Aragonés testificará: "Se ejercitaba en la caridad día y noche, curando enfermos, dando limosna a españoles, indios y negros, a todos quería, amaba y curaba con singular amor". La portería del convento es un reguero de soldados humildes, indios, mulatos, y negros; él solía repetir: "No hay gusto mayor que dar a los pobres". Su hermana Juana tenía buena posición social, por lo que, en una finca de ella, daba cobijo a enfermos y pobres. Y en su patio acoge a perros, gatos y ratones. Pronto la virtud del moreno dejó de ser un secreto. Su servicio como enfermero se extendía desde sus hermanos dominicos hasta las personas más abandonadas que podía encontrar en la calle. Su humildad fue probada en el dolor de la injuria, incluso de parte de algunos religiosos dominicos. Incomprensión y envidias: camino de contradicciones que fue asemejando al mulato a su Reconciliador. Los religiosos de la Ciudad Virreinal van de sorpresa en sorpresa, por lo que el Superior le prohíbe realizar nada extraordinario sin su consentimiento. Un día, cuando regresaba al Convento, un albañil le grita al caer del andamio; el Santo le hace señas y corre a pedir permiso al superior, éste y el interesado quedan cautivados por su docilidad. Cuando vio que se acercaba el momento feliz de ir a gozar de la presencia de Dios, pidió a los religiosos que le rodeaban que entonasen el Credo. Mientras lo cantaban, entregó su alma a Dios. Era el 3 de noviembre de 1639. Su muerte causó profunda conmoción en la ciudad. Había sido el hermano y enfermero de todos, singularmente de los más pobres. Todos se disputaban por conseguir alguna reliquia. Toda la ciudad le dio el último adiós. Su culto se ha extendido prodigiosamente. Gregorio XVI lo declaró Beato en 1837. Fue canonizado por Juan XXIII en 1962. Recordaba el Papa, en la homilía de la canonización, las devociones en que se había distinguido el nuevo Santo: su profunda humildad que le hacía considerar a todos superiores a él, su celo apostólico, y sus continuos desvelos por atender a enfermos y necesitados, lo que le valió, por parte de todo el pueblo, el hermoso apelativo de "Martín de la caridad". Su fiesta se celebra el 3 de Noviembre.

Comentario. Para mí San Martín de Porres siempre ha sido un santito especial. Mi mamá una vez me dijo que ella lo vió al lado de mi cuna, inclinado y bendiciéndome. Sin entrar en el análisis sobre la realidad objetiva de su experiencia, escojo pensar que sucedió según lo narrado y que desde mi infancia disfruto de la protección especial de este dulce santo. Gloria a Dios y a su siervo Martín.