martes, agosto 31, 2010

¡Felices Bodas de Plata a Teófilo y Señora!


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En estos 25 otoños que pasaron muy ligero
desde aquel 31 de agosto que te dije “te quiero”
vivimos una historia de amor como pocas
aceptando nuestros triunfos y también derrotas.
En estos 25 inviernos que tú y yo sobrevivimos
soportando tormentas y temporales de frío,
con coraje hicimos frente a los retos del destino
encendiendo al máximo la calefacción a cariño.
En estas 25 primaveras que deleitaron nuestras vidas
disfrutando la belleza del renacer cada día,
llovieron bendiciones que renuevan la esperanza
reverdeciendo cada año más nuestra alianza.
En estos 25 veranos que vivimos juntos
y el calor de la pasión bañó nuestros asuntos,
creo que tú eras para mí, no tengo dudas,
y estas palabras que te digo son muy oportunas.
Estas 100 estaciones... fueron toda una vida
viviendo muy juntitos de noche y de día.
Nuestras bodas de plata vamos a festejar,
homenajeando al amor y a nuestro hermoso hogar.

sábado, agosto 28, 2010

Bloguipausa en Efecto

Amigos, me retiro por este fin de semana para celebrar junto con mi amada nuestro Aniversario de Plata que pronto se avecina. Les invito a explorar el contenido corriente.

viernes, agosto 27, 2010

Recordamos hoy a Santa Mónica de Tagaste

Mónica, la madre de San Agustín, nació en Tagaste (África del Norte) a unos 100 km de la ciudad de Cartago en el año 332.

Formación.

Sus padres encomendaron la formación de sus hijas a una mujer muy religiosa y estricta en disciplina. Ella no las dejaba tomar bebidas entre horas (aunque aquellas tierras son de clima muy caliente ) pues les decía : "Ahora cada vez que tengan sed van a tomar bebidas para calmarla. Y después que sean mayores y tengan las llaves de la pieza donde esta el vino, tomarán licor y esto les hará mucho daño." Mónica le obedeció los primeros años pero, después ya mayor, empezó a ir a escondidas al depósito y cada vez que tenía sed tomaba un vaso de vino. Más sucedió que un día regañó fuertemente a un obrero y éste por defenderse le gritó ¡Borracha ! Esto le impresionó profundamente y nunca lo olvidó en toda su vida, y se propuso no volver a tomar jamás bebidas alcohólicas. Pocos meses después fue bautizada ( en ese tiempo bautizaban a la gente ya entrada en años) y desde su bautismo su conversión fue admirable.

Su esposo.

Ella deseaba dedicarse a la vida de oración y de soledad pero sus padres dispusieron que tenía que esposarse con un hombre llamado Patricio. Este era un buen trabajador, pero de genio terrible, además mujeriego, jugador y pagano, que no tenía gusto alguno por lo espiritual. La hizo sufrir muchísimo y por treinta años ella tuvo que aguantar sus estallidos de ira ya que gritaba por el menor disgusto, pero éste jamás se atrevió a levantar su mano contra ella. Tuvieron tres hijos : dos varones y una mujer. Los dos menores fueron su alegría y consuelo, pero el mayor Agustín, la hizo sufrir por varias décadas.

La fórmula para evitar discusiones.

En aquella región del norte de Africa donde las personas eran sumamente agresivas, las demás esposas le preguntaban a Mónica porqué su esposo era uno de los hombres de peor genio en toda la ciudad, pero que nunca la golpeaba, y en cambio los esposos de ellas las golpeaban sin compasión. Mónica les respondió : "Es que, cuando mi esposo está de mal genio, yo me esfuerzo por estar de buen genio. Cuando él grita, yo me callo. Y como para pelear se necesitan dos y yo no acepto entrar en pelea, pues....no peleamos".

Viuda, y con un hijo rebelde.

Patricio no era católico, y aunque criticaba el mucho rezar de su esposa y su generosidad tan grande hacia los pobres, nunca se opuso a que dedicará de su tiempo a estos buenos oficios.y Quizás, el ejemplo de vida de su esposa logro su conversión. Mónica rezaba y ofrecía sacrificios por su esposo y al fin alcanzó de Dios la gracia de que en el año de 371 Patricio se hiciera bautizar, y que lo mismo hiciera su suegra, mujer terriblemente colérica que por meterse demasiado en el hogar de su nuera le había amargado grandemente la vida a la pobre Mónica. Un año después de su bautizo, Patricio murió, dejando a la pobre viuda con el problema de su hijo mayor.

El muchacho difícil.

Patricio y Mónica se habían dado cuenta de que Agustín era extraordinariamente inteligente, y por eso decidieron enviarle a la capital del estado, a Cartago, a estudiar filosofía, literatura y oratoria. Pero a Patricio, en aquella época, solo le interesaba que Agustín sobresaliera en los estudios, fuera reconocido y celebrado socialmente y sobresaliese en los ejercicios físicos. Nada le importaba la vida espiritual o la falta de ella de su hijo y Agustín, ni corto ni perezoso, fue alejándose cada vez más de la fe y cayendo en mayores y peores pecados y errores.

Una madre con carácter.

Cuando murió su padre, Agustín tenía 17 años y empezaron a llegarle a Mónica noticias cada vez más preocupantes del comportamiento de su hijo. En una enfermedad, ante el temor a la muerte, se hizo instruir acerca de la religión y propuso hacerse católico, pero al ser sanado de la enfermedad abandonó su propósito de hacerlo. Adoptó las creencias y prácticas de una la secta Maniquea, que afirmaban que el mundo no lo había hecho Dios, sino el diablo. Y Mónica, que era bondadosa pero no cobarde, ni débil de carácter, al volver su hijo de vacaciones y escucharle argumentar alsedades contra la verdadera religión, lo echó sin más de la casa y cerró las puertas, porque bajo su techo no albergaba a enemigos de Dios.

La visión esperanzadora.

Sucedió que en esos días Mónica tuvo un sueño en el que se vio en un bosque llorando por la pérdida espiritual de su hijo, Se le acercó un personaje muy resplandeciente y le dijoÑ "tu hijo volverá contigo", y enseguida vio a Agustín junto a ella. Le narró a su hijo el sueño y él le dijo lleno de orgullo, que eso significaba que ello significaba que se iba a volver maniquea, como él. A eso ella respondió: "En el sueño no me dijeron, la madre irá a donde el hijo, sino el hijo volverá a la madre". Su respuesta tan hábil impresionó mucho a su hijo Agustín, quien más tarde consideró la visión como una inspiración del cielo. Esto sucedió en el año 437. Aún faltaban 9 años para que Agustín se convirtiera.

La célebre respuesta de un Obispo.

En cierta ocasión Mónica contó a un Obispo que llevaba años y años rezando, ofreciendo sacrificios y haciendo rezar a sacerdotes y amigos por la conversión de Agustín. El obispo le respondió: "Esté tranquila, es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas". Esta admirable respuesta y lo que oyó decir en el sueño, le daban consuelo y llenaban de esperanza, a pesar de que Agustín no daba la más mínima señal de arrepentimiento.

El hijo se fuga, y la madre va trás de él.

A los 29 años, Agustín decide irse a Roma a dar clases. Ya era todo un maestro. Mónica se decide a seguirle para intentar alejarlo de las malas influencias pero Agustín al llegar al puerto de embarque, su hijo por medio de un engaño se embarca sin ella y se va a Roma sin ella. Pero Mónica, no dejándose derrotar tan fácilmente toma otro barco y va tras de él.

Un personaje influyente.

En Milán; Mónica conoce al santo más famoso de la época en Italia, el célebre San Ambrosio, Arzobispo de la ciudad. En él encontró un verdadero padre, lleno de bondad y sabiduría que le impartió sabios. Además de Mónica, San Ambrosio también tuvo un gran impacto sobre Agustín, a quien atrajo inicialmente por su gran conocimiento y poderosa personalidad. Poco a poco comenzó a operarse un cambio notable en Agustín, escuchaba con gran atención y respeto a San Ambrosio, desarrolló por él un profundo cariño y abrió finalmente su mente y corazón a las verdades de la fe católica.

La conversión tan esperada.

En el año 387, ocurrió la conversión de Agustín, se hizo instruir en la religión y en la fiesta de Pascua de Resurrección de ese año se hizo bautizar.

Puede morir tranquila.

Agustín, ya convertido, dispuso volver con su madre y su hermano, a su tierra, en África, y se fueron al puerto de Ostia a esperar el barco. Pero Mónica ya había conseguido todo lo que anhelaba es esta vida, que era ver la conversión de su hijo. Ya podía morir tranquila. Y sucedió que estando ahí en una casa junto al mar, mientras madre e hijo admiraban el cielo estrellado y platicaban sobre las alegrías venideras cuando llegaran al cielo, Mónica exclamó entusiasmada: " ¿ Y a mí que más me amarra a la tierra? Ya he obtenido de Dios mi gran deseo, el verte cristiano." Poco después le invadió una fiebre, que en pocos días se agravó y le ocasionaron la muerte. Murió a los 55 años de edad del año 387.

A lo largo de los siglos, miles han encomendado a Santa Mónica a sus familiares más queridos y han conseguido conversiones admirables.

En algunas pituras, está vestida con traje de monja, ya que por costumbre así se vestían en aquél tiempo las mujeres que se dedicaban a la vida espiritual, despreciando adornos y vestimentas vanidosas). También la vemos con un bastón de caminante, por sus muchos viajes tras del hijo de sus lágrimas. Otros la han pintado con un libro en la mano, para rememorar el momento por ella tan deseado, la conversión definitiva de su hijo, cuando por inspiración divina abrió y leyó al azar una página de la Biblia.

Fuente: EWTN

El lenguaje es discriminatorio: ¿y qué?

Autor: Juan Carlos Monedero | Fuente: Catholic.net

La cruz permanece mientras el mundo cambia

Discriminar es distinguir. Y confundir es lo contrario de distinguir

Por ende, no discriminar –como machaconamente se nos insiste– equivale a confundir. La bandera de la no discriminación es la bandera de la confusión.

Guste o no, es así. Sólo en una segunda acepción –tal como registra la Real Academia Española– discriminar significa “Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.”. Y esto sería discriminar injustamente; lo que especifica a la discriminación como reprobable es su injusticia. Hoy padecemos la deliberada hipertrofia de la segunda acepción de esta palabra, que ha desplazado su sentido propio y exacto.

El lenguaje es discriminatorio. Veamos por qué

En su formidable libro La rebelión de la Nada, Enrique Díaz Araujo desenmascara entre otros a Paulo Freire. Este ideólogo de la educación y agitador social proponía entre otras maravillas disminuir la cantidad de palabras generadoras: 15 en lugar de 80.

“¿Se dan cuenta? Siempre se había pensado que la cultura consistía en aprender más cosas. Freire ha descubierto que su esencia está en aprender menos cosas. Ha invertido el signo de todas las civilizaciones que el mundo ha conocido.

La revolución copernicana producida por Freire y llamada ‘Revolución Cultural’ supone una simplificación magnífica: antes había que aprender no menos de 80 palabras generadoras; ahora con 15 basta. ¿Basta para qué? ¡Ah, ese es otro asunto! Basta para ser un cuasi-semi-analfabeto” (1).

Si en la palabra yace la cosa, disminuir la cantidad de palabras es… ¿Hacer decrecer las cosas? ¿Destruirlas? ¿Modificarlas en su esencia? Imposible.

Pero disminuir la cantidad de palabras equivale a impedir que la inteligencia vea, comprenda, entienda, aprenda, capte lo que las cosas son.

Cada palabra porta una llama. Cada una de ellas irradia una lux propia en nuestra natural oscuridad

Decir una palabra puede compararse con encender un fuego, lo cual ocurre primero en la mente y casi inmediatamente en nuestros labios; al ser pronunciada la palabra, comienzan a “aparecer” las cosas “que estaban ahí”, junto a nosotros, pero a oscuras: se las puede designar, señalar, nombrar. El nombre es arquetipo de la cosa, enseñó Platón. Cada palabra, distinta de otra, denota por lo mismo una cosa distinta de otra. La riqueza del lenguaje sigue a la riqueza del ser.

El lenguaje porta, lleva, carga, conduce el ser

Si lo anterior es cierto, no hay diferencia entre eliminar del uso común una palabra y apagar una luz, tal como lo difundió Paulo Freire. Por cada palabra arrancada de nuestra lengua, una luz menos. Y por cada luz apagada, algo real que desaparece de nuestra consideración. “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente”, afirmó Wittgenstein.

Cuidadosamente omitidos, existen términos que están cayendo en un intencional desuso. Esto ha quedado patente en la actual polémica en nuestro país respecto del “matrimonio” entre personas del mismo sexo. Pensemos por ejemplo en aquellas palabras que involucran de suyo una reprobación moral de la homosexualidad: «antinaturaleza», «contranaturaleza», «perversión», «desorden», etc. Incluso muchos que reprobaron y reprueban esta ley omitían la pronunciación de estos vocablos.

¿Resultado?: el olvido de la realidad o –por lo menos– la fragilidad de su arraigo en nuestras mentes. Las cosas siguen ahí, es cierto, pero nosotros no logramos ya pronunciarlas. Este flagelo se hace patente en la incapacidad para designar las cosas según sus diferencias, por un lado, y en la conocida impotencia de muchos para reprobar lo malo y ponderar lo bueno sólida y firmemente, debido a una carencia de la adjetivación.

Estamos siendo testigos de este empobrecimiento deliberado de nuestras inteligencias. Nuestro estómago se nutre bien, pero nuestra inteligencia está siendo subalimentada. Ya no abrevamos en lo esencial de las cosas –en aquello que las configura como sustancia– sino en sus accidentes. Más que pensamiento débil, actualmente padecemos el castigo del pensamiento anoréxico.

Ahora, pongámonos en los zapatos del ideólogo

Si yo quiero que la gente pierda la capacidad de distinguir lo normal de lo anormal, lo verdadero de lo falso, la naturaleza de la contranaturaleza, lo bueno de lo malo, la virtud del vicio; si yo quiero aniquilar estas diferencias –siéndome imposible hacerlo en la realidad misma–, lo más que puedo hacer es borrarlas de las mentes, a través de la constante omisión de las palabras que verdaderamente significan y nos llevan a las cosas.

Para ello, debo refundar el idioma. Reelaborarlo, según la idea de hombre que quiero construir.

Debo enterrar aquellas palabras cuya sola mención supone de suyo lo Absoluto. Sepultar los vocablos bien y mal, virtud y vicio, gracia y pecado, verdadero y falso, justo e injusto, etc. Todos ellos comportan un Principio que me niego a admitir: si juzgo algo y afirmo “esto es bueno” o “esto es verdadero”, ingreso inevitablemente en el terreno metafísico. Lo mismo se diga de la justicia y la virtud: la sola pronunciación de estas palabras me coloca en la incómoda atmósfera de las verdades perennes.

A lo sumo podré tolerar que se las mencionen siempre y cuando el tono, la atmósfera y las circunstancias que las rodean sean lo suficientemente frívolas como para que nadie sospeche que me he tomado el atrevimiento de hacer un juicio de carácter absoluto.

Por eso, debo criminalizar la Verdad. Que Ella sea demonizada, que su sola mención mueva a la indignación, a la crispación, al escándalo. Que pronunciarla sea un delito.

Enterradas estas palabras, debo conseguir que únicamente subsistan otras, las imprecisas. Aquellas que no suponen una inteligencia en contacto directo con la realidad –una inteligencia metafísica, con vocación para el ser, con apetito del ente, con deseo de admiración–, sino una inteligencia que puede rodear cómodamente las cosas sin penetrarlas jamás, que habite en sus accidentes sin tocar sus esencias. De ahí que todo deba ser juzgado en estos términos: conveniente/ inconveniente; popular/impopular; moderno/antiguo; moderado/intransigente; mayoritario/ minoritario; tolerante/fanático; constitucional/anticonstitucional.
¿Dónde está la trampa? En que todos estos adjetivos pueden convenir indistintamente tanto a la verdad como al error.

Pero como ideólogo no puedo decir frontalmente que busco estos objetivos

¿Qué debo hacer? Acusar a quienes defienden el Orden Natural de mantener este discurso de forma interesada. No atacar sus argumentos, sino su persona. A través de una constante repetición, mi objetivo es lograr que la gente se olvide de la realidad que está en juego detrás de las palabras.

Debo convencer a mi auditorio de que conozco las intenciones ocultas de mis adversarios, de que sé perfectamente que aunque verbalmente aduzcan motivaciones altruistas, en el fondo, por más que ellos lo nieguen, desean mantener el control, el poder, la dominación.

Debo lograr enlodar a priori su autoridad moral, para que la gente ni bien escuche su argumentación piense: “ellos dicen estas cosas como pretexto y justificación de alguna superioridad económica o bienestar material”.

En una palabra, ejercitando el discurso marxista, debo acusar a mis enemigos de intentar imponer una superestructura de dominación –en este caso, el Orden Natural– a través del lenguaje: “la palabra sigue siendo privilegio de los mismos grupos de poder”, dijo en La Nación Adriana Amado, el 28 de julio (2).

En efecto, ¿por qué creerles a los defensores “del orden natural”, si en el fondo –como afirma el cassette pro homosexualista– son unos mentirosos que buscan mantener sus cómodos privilegios económicos, sus autoritarias estructuras de poder? Y si ellos negaran tales motivaciones, ¿puede esperarse que los mentirosos digan la verdad?

“Si un hombre dice (por ejemplo) que los hombres conspiran contra él, no se le puede discutir más que diciendo que todos los hombres niegan ser conspiradores; que es exactamente lo que harían los conspiradores” (3).

He aquí la fabulosa petición de principio, punto de encuentro de víctimas y victimarios. Chesterton la calificaba de locura. Y por eso no proponía “discutirla” como una herejía, sino “quebrarla” como un encantamiento: “Curar a un hombre no es discutir con un filósofo, es arrojar un demonio”.

El activismo pro homosexual pretende embarrar la causa de la Verdad. Permanentemente lucubra hipótesis respecto a las intenciones personales de sus adversarios. Sus cuadros son especialistas en convertir en odiosas todas las cosas buenas: las enlodan mirándolas según su propia mediocridad.

La pequeñez más lacerante que padece esta ideología es no alcanzar a aceptar la posibilidad del desinterés, del altruismo y heroísmo, imitando la posición sartreana que no veía en el amor sino un disfraz del masoquismo o bien del sadomasoquismo.

Si Sartre sospecha del amor y busca mancharlo, los ideólogos actuales –con la misma pervertida mentalidad– convierten en odioso el Orden Natural, rociándolo con sus envenenadas palabras, a fin de impedir que los bienintencionados descubran la realidad de las cosas.

En algo tienen razón estos sofistas: el lenguaje discrimina. El lenguaje –el verdadero, el que ellos pretenden empobrecer y derrumbar– efectivamente discrimina. Distingue. Diferencia. Demarca. Separa. Divide. Y si su objetivo es confundir, un lenguaje que discrimina no les conviene.

Una manzana no es una pera. Matar en defensa propia no es asesinar. Cobrar un impuesto justo no es un robo. Y un matrimonio no es entre personas del mismo sexo.

Pero, ¿cómo desarticular la acusación según la cual nosotros consideramos a la homosexualidad como enfermedad, como antinaturaleza, movidos exclusivamente por turbulentos intereses económicos? ¿Cómo probar que no estamos interesados en mantener ninguna estructura de poder al defender la Verdad?

Se prueba observando una realidad

Hoy el poder lo tienen ellos. Por eso tuvieron el poder como para pedir en octubre del 2009 el relevo del Presidente de la Asamblea General de la ONU, Alí Abdussalam Treki, que se manifestó contrario a la promoción de su ideología (4); por eso tienen el poder para remover un video de “Youtube” donde podía verse cómo un sacerdote de 84 años era detenido por la policía mientras portaba una cruz, al mismo tiempo que los activistas “pro gay” incurrían en los comportamientos propios de los endemoniados, insultando y befando al Santo Padre y a la Iglesia, sin recibir la más mínima sanción (5); por eso cuentan con el apoyo incondicional del gigante informático IBM; por eso presionaron –y lo obtuvieron– a la Real Academia Española para cambiar los significados de su diccionario, puesto que los consideraban “anacrónicos y discriminatorios” (6).

Pues bien, así trabaja el activismo pro homosexualista: para derribar una supuesta superestructura de dominación, erige la propia.

Vivir en el seno de la contradicción no es sino tomar a la hipocresía como método. El colmo de ésta es acusar al adversario de lo que en los hechos uno mismo realiza.

En el principio era el Logos (Jn. 1,1)

La ideología pro homosexualista odia el Logos y lo combate. Como no puede vencerlo en sí mismo, lo vulnera en su imagen: el intelecto humano.

La guerra al logos participado es la continuación de la guerra al Logos Imparticipado. Nos están colonizando con palabras. Y no nos damos cuenta. Por eso el 22 de julio de 2010, al publicar en el Boletín Oficial la modificación del Código Civil a efectos de legalizar el “matrimonio” homosexual, Cristina Fernández de Kirchner afirmó: “no hemos promulgado una ley, hemos promulgado una construcción social”.

Pero los sofistas modernos tienen un punto débil. Terrible y mortal para ellos, si nos damos cuenta: su supremo interés por eliminar estas palabras nos indica cuál es el principal elemento a defender. Lo que más desean, eso es lo que nosotros debemos primero custodiar. Lo que ellos desean prohibir es exactamente lo que tenemos que hacer.

Donde está la solución, está el peligro

Ordinariamente vemos únicamente el peligro, la persecución, el odio furibundo de estos embaucadores; sin advertir que la virulencia con que ellos nos replican no es sino el disfraz de su propio temor a ser desenmascarados. Este peligro que nos acecha al mencionar las palabras que precisamente ellos desean omitir, no es sino el enrejado que recubre y protege la solución. Su debilidad.

Y si nosotros nos hacemos de la solución, ellos están perdidos.

¿Y cuál es?

La solución es la palabra. La verdadera

Pronunciemos la palabra que juzga metafísicamente, con criterios absolutos: la palabra que no se apoya en construcciones históricas convencionales, ni en modas pasajeras. La palabra que refleja el ser, no su interpretación; la palabra que permanece, no la que evoluciona; la palabra que define, no la que halaga o confunde.

Dejemos de naufragar en los accidentes –objeto de la Sofística– y afirmemos lo esencial, la definición de las cosas, el numen, el arquetipo.

La solución última es la palabra en tanto vehículo de realidades metafísicas, por encima del cambio, independiente de los horizontes culturales, de los puntos de vista. Y esta palabra no puede ser sino el reflejo de la Palabra, Dios mismo. Por eso Ernest Hello ha dicho magníficamente:

“Afirmar es el acto inicial de la palabra. Todo verbo contiene el verbo ser. Toda palabra tiene a Dios por sostén. El que es, es el fundamento del discurso” (7).

La cruz permanece mientras el mundo cambia

En el crucifijo yace –aunque el laicismo en Europa pretenda retirarlo– el Crucificado, Logos Eterno y Verbo Increado del Padre: Nuestro Señor Jesucristo. Testigo Supremo de lo que no cambia en un mundo que cambia constantemente.

(1)Enrique Díaz Araujo. La Rebelión de la Nada o los ideólogos de la subversión cultural, Cruz y Fierro, Buenos Aires, 1984, págs. 202-203.

(2)http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1288952

(3)Chesterton. Ortodoxia, Excelsa, Buenos Aires, 1943, págs. 26-27.

(4)http://www.datum.org.ar/?p=2751

(5)http://www.datum.org.ar/?p=2006#more-2006

(6) http://www.publico.es/espana/277304/rae/gays/diccionario

(7)Ernest Hello. Palabras de Dios. Reflexiones sobre algunos textos sagrados, Difusión, Buenos Aires, pág. 92.

miércoles, agosto 25, 2010

Refranero Puertorriqueño

  • ¿A quién le amarga un dulce?

  • A caballo regalao no se le mira el colmillo.

  • A cada santo le llega su día.

  • A cada cerdo le llega su Nochebuena.

  • A Dios rogando y con el mazo dando.

  • A grandes males, grandes remedios.

  • A la larga todo se sabe.

  • A la mala hora no ladra el perro.

  • A la tercera va la vencida.

  • A la tierra que fueres haz lo que vieres.

  • A lo hecho pecho.

  • A otro perro con ese hueso.

  • A palabras necias oídos sordos.

  • A quien Dios no le da hijos el diablo le da sobrinos.

  • A río revuelto, ganancia de pescadores.

  • A veces sale más caro el collar que el perro.

  • Agua pasada no mueve molino.

  • Agua que no has de beber, déjala correr.

  • Aguja sabe lo que cose.

  • Ahí si hay mucha tela de donde cortar.

  • Al buen entendedor con pocas palabras basta.

  • Al mal tiempo buena cara.

  • Al mejor cazador se la va la liebre.

  • Al pan pan y al vino vino.

  • Al que a buen árbol se arrima buena sombra lo cobija.

  • Al que Dios se lo da San Pedro se lo bendiga.

  • Al que le caiga el sello que se lo ponga.

  • Al son que le tocan, le baila.

  • Alábate pollo que mañana te guisan.

  • Allá ellos que son blancos y se entienden.

  • Amigo en la adversidad es un amigo de verdad.

  • Amigo es un peso en el bolsillo.

  • Amor con amor se paga.

  • Arbol que crece "doblao" jamás su tronco endereza.

  • Aterriza que no hay tocón.

  • Barco grande, ande o no ande.

  • Barriga llena, corazón contento.

  • Borrón y cuenta nueva.

  • Buenas cuentas, conservan amistades.

  • Caballo viejo se vende lejos.

  • Cada cual a lo suyo.

  • Cada cual arrima la sardina a su braza.

  • Cada cual sabe de la pata que cojea.

  • Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.

  • Cada cual se reparte con la cuchara grande.

  • Cada cual siente sus males y Dios siente los de todos.

  • Cada gallina a su gallinero.

  • Cada guaraguao tiene su pitirre.

  • Cada loco con su tema.

  • Calma piojo que el peine llega.
  • - Léelos todos aquí.

    martes, agosto 24, 2010

    Vídeo: Abusos en la Liturgia

    Amigos, continúo catalogando en este blog una serie de recursos y referencias acerca de lo que es y no es permisible en nuestra liturgia latina en vernacular con este vídeo, cortesía del canal Enciende el Fuego de tu Amor en YouTube.


    Accede a la segunda parte de este vídeo aquí.

    domingo, agosto 22, 2010

    Podcasts: Abusos Litúrgicos

    Cortesía de Catholic.net

    Abusos litúrgicos
    Autor: Mauricio I. Pérez
    Aprende qué prescribe la Instrucción "Redemptionis Sacramentum" al respecto de los aspectos de la sagrada liturgia.

    Si deseas el archivo xml para suscribirte manualmente da click aquí


    Abusos Litúrgicos 5 - La Gravedad de Corregirlos
    Autor: Mauricio I. Pérez
    ¿Qué hacer ante los abusos litúrgicos? ¿Cómo corregirlos? Escucha qué sugiere la instrucción Redemptionis Sacramentum.

    Descargar


    Abusos Litúrgicos 4 - La Comunión
    Autor: Mauricio I. Pérez
    Aprendamos qué se debe evitar al comulgar y al distribuir la sagrada comunión.

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    Abusos Litúrgicos 3 - Los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión
    Autor: Mauricio I. Pérez
    Aprendamos de la instrucción Redemptionis Sacramentum cuáles son las normas y abusos litúrgicos al respecto de los ministros extraordinarios de la sagrada comunión.

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    Abusos Litúrgicos 2 - La Homilía y el Saludo de Paz
    Autor: Mauricio I. Pérez
    Aprendamos qué prescribe la instrucción "Redemptionis Sacramentum" acerca de los abusos que se cometen en estas partes de la Santa Misa.

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    Abusos litúrgicos 1 - Laicos, Pan y Vino.
    Autor: Mauricio I. Pérez
    Aprendamos qué prescribe la Instrucción "Redemptionis Sacramentum" al respecto de estos aspectos de la sagrada liturgia.

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    Celebración Litúrgica y Sentido Común
    Autor: Mauricio I. Pérez
    No se necesita ser experto en Liturgia para celebrar la Santa Misa con corrección. Basta con seguir las normas y aplicar nuestro sentido común.

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    sábado, agosto 21, 2010

    Ceremonias ateas de más o menos solemnidad

    El ateismo, sea a nivel mundial sea a nivel local, se va organizando y con ello también organizando su propio proselitismo

    Autor: Alberto Royo Mejía | Fuente: www.religionenlibertad.com vía Catholic.net

    Certificado de Imbecilidad Van quedando lejanos los tiempos en los que el ateismo era cosa de unos pocos, pero muy pocos, cosa de élites intelectuales envenenadas por autores como Feuerbach, Freud o Nietzsche pero que no trascendía al común de los mortales, normalmente sin tantas pretensiones intelectuales, los cuales como mucho se consideraban agnósticos por no saber o no querer dar una respuesta al tema de Dios. A lo largo del siglo XX el fenómeno del ateismo ha ido creciendo y, lo que para mi gusto es peor, se ha ido organizando.

    Por supuesto todos tienen derecho a organizarse, creyentes y no creyentes, no faltaba más, pero da pena ver organizaciones con fines tan poco útiles para el ser humano. Porque, respetando la libertad de conciencia de cada uno, suscribo sin ambages lo que decía años atrás el buen Cardenal De Lubac en su “Drama del humanismo ateo”: “No es verdad que el hombre... no pueda organizar la tierra sin Dios. Lo cierto es que sin Dios no puede, en fin de cuentas, más que organizarla contra el hombre; el humanismo que excluye a Dios es un humanismo antihumano”.

    Pero dejando las consideraciones teóricas -por otro lado de gran importancia si lo que cuenta de verdad es el bien del ser humano, su felicidad y la respuesta a los interrogantes de su corazón- vuelvo a la constatación de cómo el ateismo, sea a nivel mundial sea a nivel local, se va organizando y con ello también organizando su propio proselitismo. Desde cosas tan puntuales pero significativas como los autobuses ateos, a los cuales parece que salió el tiro por la culata, hasta otras iniciativas de mayor calado como asociaciones, foros, fundaciones, etc., las cuales se hacen cada vez más activas en política para ir cambiando poco a poco algunos aspectos poco seculares de la cultura occidental (con el Islam no se atreven, por si salen escaldados).

    En Estados Unidos, un país de profunda religiosidad, son especialmente activos, presionando todo lo que pueden a través de la vía jurídica para eliminar cosas como el día nacional de la oración, el “In God we trust” y cosas similares. En Inglaterra están promoviendo la creación de escuelas públicas laicas, sin ningún tipo de clase de religión, lo cual el nuevo gobierno británico ha dicho que va a estudiar con detenimiento. En España, personajes que antaño fueron católicos fervientes, se han convertido en teóricos del laicismo ateo e influyen no poco en la cultura nuestra actual.

    Todas estas constataciones no dejan de tener su parte triste, pero ésta es superada ampliamente por la esperanza cristiana, que nos ayuda a no desanimarnos ante las dificultades, convencidos de la necesidad que el hombre tiene de Dios.

    Pero el tema del artículo es menos profundo, pues estamos en verano, hace calor y es más fácil leer algo ligero. El ateismo de hoy en día tiene también una parte ritual que se está convirtiendo hasta en folklórica. La primera muestra la tenemos en una curiosa ceremonia sobre la que he leído nada menos que en FOXNews, por lo que no es algo inventado. Se trata del director jurídico de la asociación de ateos americanos, Edwin Kagin, el cual es famoso en aquellas tierras por sus escritos y por la organización anual de campamentos ateos para jóvenes, gran apóstol del ateismo americano.

    El buen señor ahora ha tenido la ocurrencia de hacer una ceremonia pública de “desbautismo”, para simbolizar los que no quieren estar bautizados, y lo ha hecho nada menos que con un secador de pelo, secándole a la gente la cabeza para significar el quitar las aguas del bautismo. Para ello se ha vestido con una túnica monacal y ha dicho fórmulas imitando el latín, que por supuesto no conoce. De traca. Obviamente lo ha hecho para llamar la atención de los medios de comunicación, pero no deja de llamar la atención la celebración de una ceremonia tan peregrina y el hecho que, si no tiene reminiscencias religiosas, no es ceremonia. Y como se suele cumplir aquello de "en casa de herrero cuchillo de palo", el hijo de este señor se hizo ya hace unos años cristiano evangélico y ahora es ministro de una iglesia, para mayor disgusto de su padre.

    En España todavía no las tenemos, gracias a Dios. Las que empezamos a tener aquí y allá son las de “bautismos” laicos. Han sido pocas y tan ridículas que difícilmente cuajarán entre la gente, sobre todo si hay que pagar, pero no faltan algunos profundamente ideologizados que con ello creen poner una pica en Flandes cuando en realidad pierden el tiempo.

    ¿Se acabará publicando un sacramentario ateo? ¿Se creará alguna cátedra de “liturgia” atea en la universidad Carlos III o en otras? ¿Se nombrará un maestro de ceremonias ateo en cada ayuntamiento? Quién sabe, el tiempo lo dirá. La capacidad de asombro de muchos, entre los que me encuentro, cada vez va disminuyendo. Una vez más no es algo nuevo, ya decía Don Quijote aquello de “cosas veredes, amigo Sancho...”

    miércoles, agosto 18, 2010

    Madre de la santa esperanza

    Padre Nicolás Schwizer

    El Concilio definió la Iglesia de hoy como un pueblo en marcha, un pueblo peregrino. Y la esperanza es la virtud de los caminantes. La esperanza resulta la virtud más olvidada de los cristianos, pero la más necesaria para ir por la ruta de la vida. Ella mantiene en pie el corazón de los cristianos. Y hoy necesitamos esa virtud en nuestra patria más que nunca, porque muchos hermanos han perdido la esperanza en un futuro mejor.

    Mientras hay vida hay esperanza. Vivir es tener deseos, vivir es anhelar algo y luchar para alcanzarlo. Siempre estamos esperando alguna cosa: el ascenso en el trabajo, ampliar la casa, un televisor más grande, un par de zapatos nuevos. Y cuando una de estas esperanzas se nos frustra, entonces nos sentimos amargados.

    Sin embargo, lo curioso es que también, muchas veces, nos sentimos vacíos cuando alcanzamos lo que tanto queríamos. Antes creíamos que con eso ya seríamos plenamente felices, que no nos faltaría nada más. Pero a medida que se cumple una esperanza, nos surgen otros anhelos y sentimos que todavía no estamos satisfechos.

    Siempre deseamos algo nuevo, porque lo antiguo, lo que ya tenemos, no nos ha llenado. La fiebre de lo nuevo se ha convertido en una enfermedad para el hombre de hoy.

    Nuestras esperanzas las podemos apoyar sobre arena o sobre roca. Y sabemos que la única roca verdadera es JESUCRISTO. Las cosas de este mundo fueron creadas para conducirnos y acercarnos a Él. Por hermosas y nobles que sean, no son más que hitos en el camino, no pueden saciar toda nuestra esperanza. No podemos apoyar la esperanza de nuestra vida sobre arena.

    Tenemos que edificar sobre la roca de Cristo. Cuando apoyamos nuestras esperanzas sobre Él, entonces tenemos entusiasmo y optimismo para enfrentar la vida.

    Pero, ¿cómo encontrar a Cristo en mi vida concreta? ¿Cómo hacer que la luz de su esperanza me penetre y me llene el corazón?

    Sabemos que la Estrella que nos conduce a Cristo es María, su Madre.

    La Iglesia la llama Madre de la esperanza. Desde la Anunciación, Ella apoya todos sus anhelos en su Hijo. Ella sabe que Cristo es la roca que no pasa y que nunca desengaña. Por eso, espera contra toda esperanza, incluso cuando Él muere, junto a Ella, en la cruz. Para los apóstoles, la muerte de Jesús resulta el tremendo fin de todas sus esperanzas. No así para María: Ella continúa su camino por la oscuridad, pero con el corazón lleno de esperanza.

    Acerquémonos, por eso, a Ella, esa tierra de encuentro y de esperanza que es María. Con su luz, Ella enciende también en nosotros la esperanza de Cristo y nos precede en el camino. Así Ella nos ilumina para saber apoyar en el Señor todas nuestras esperanzas humanas. Y como la vida de María, así también la nuestra se llenará de alegría, de un entusiasmo que no pasa, de una eterna juventud.

    Queridos hermanos, pidámosle, por eso, a la Virgen que nos ayude a construir una Iglesia de la esperanza, pero apoyada sobre la roca de Cristo. Solo sobre este fundamento podremos edificar un futuro mejor de nuestra patria y nuestro pueblo. Para ello, debemos empezar apoyando en esa roca nuestras esperanzas personales.

    Porque una Iglesia de la esperanza sólo se construye con hombres y mujeres de esperanza, alegres y confiadas, que han tenido un encuentro vital con Cristo en el corazón de María. ¡Que la Madre de la santa esperanza nos ayude en esta misión!

    Preguntas para la reflexión

    1. Las tragedias, las enfermedades… ¿son mis temas favoritos de conversación?

    2. Los demás, ¿me ven como una persona optimista, llena de esperanza?

    3. Uso frases del tipo: “eso no va resultar”, “no hay nada que hacer”, “está todo mal”…, etc

    lunes, agosto 16, 2010

    Audio: Punto de Vista: La Escritora Anna Rice

    Ann RiceUna discusión sobre la escritora estadounidense, su conversión al catolicismo hacen 12 años, y su reciente renuncia a esa misma fe.  El audio es cortesía de ACIPrensa.


    domingo, agosto 15, 2010

    Celebramos hoy la Solemnidad de la Dormición y Asunción de Ntra. Señora, María Santísima


    Icono de la Dormición de Nuestra Señora

    Recordamos hoy un hecho de poder: Nuestro Señor Jesucristo llamó para sí a su Madre.

    Para nosotros los cristianos católicos este hecho es tanto simple como grandioso, y consiste en la firme creencia de que la resurrección de los muertos se verificó en María, Madre de Jesús y Madre nuestra. Ya ella recibió su corona de la vida y está tan cerca de Dios como Dios mismo ha permitido que esté criatura alguna. Por eso la Iglesia canta este antiguo himno:

    En verdad eres digna de gloria, o Madre del Señor, la bienaventurada Madre de nuestro Dios. Más honorable que los querubines e incomparablemente más gloriosa que los serafines, quien como virgen dio a luz al Verbo de Dios, verdadera portadora de Dios, te alabamos.
    Dios completó la redención del género humano; un Hombre redimió a la humanidad muriendo en la cruz y por su resurrección nos ganó la vida, curando así la culpa de Adán. Al llamar así a la Mujer, restituyó a su género a su estado original como una Nueva Eva.

    ¡Cuan grandes y poderosos son los designios de nuestro Dios!

    ¡El Señor ha llamado para sí el Arca de su Majestad!

    ¡Este es el día que hizo el Señor! ¡Alegrémonos!

    sábado, agosto 14, 2010

    Diez consejos para practicar y mantener la castidad matrimonial

    Amigos, recientemente un hermano me pidió consejos acerca de cómo mantener la castidad matrimonial, o sea, el uso sacro y puro de nuestro amor sexual dentro del matrimonio exclusivamente dirigido hacia el otro cónyuge. El hermano enfrenta dificultades en esa esfera que quiere conquistar en el Nombre de Jesús. Quiero compartir mi contestación con ustedes:

    Como tú, también soy hombre casado y con hijos. No soy ajeno a este tipo de tentaciones. Gracias al Señor y con la ayuda de su gracia he podido disciplinar mi mente y mi cuerpo para evitar este tipo de tentaciones y canalizar toda mi sexualidad solamente hacia mi esposa, quien debe ser y es la única persona destinada a recibir mi amor en todas sus dimensiones: espiritual, mental, y corporal.

    Como tú, no soy insensible o completamente inmune a las tentaciones de la carne. Las modas corrientes, la cultura popular lasciva, las actitudes casuales, los medios siempre prurientos, etc., conspiran hacer desfalcar a uno en nuestras resoluciones. En base a mi experiencia, te sugiero lo siguiente:

    1. Encuentra un sacerdote fiel y santo que te sirva de Director Espiritual y Confesor. Descubre tu alma ante él y el te sanará en el Nombre de Jesús. Confiésate con él regularmente.

    2. Recibe la Eucaristía con frecuencia. Si no la puedes recibir sacramentalmente, haz un acto de comunión espiritual como este:

    "Creo, Jesús mío, que estáis en el Santísimo Sacramento; os amo sobre todas las cosas y deseo recibiros en mi alma. Ya que ahora no puedo hacerlo sacramentalmente, venid a lo menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya os hubiese recibido, os abrazo y me uno todo a Vos. No permitáis, Señor, que vuelva jamás a abandonaros."

    3. Mortifica tus sentidos: no mires, no busques mirar la hermosura ajena más allá de la mera admiración. Una vez cruces el umbral de la admiración estética al deseo carnal habrás cruzado el umbral a lo prohibido. Los seres humanos no son cosas, no son objetos para la gratificación de uno.

    4. Cuando descubras que estés a punto de caer en la tentación, reza "Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten misericordia de mí un pecador." Reza esa oración muchas veces hasta que la tentación se atenúe y/o desaparezca. Reza con frecuencia.

    5. Practica una "dieta" mental. Cuando surja un pensamiento, no importa qué inocuo, que sabes bien que te llevará a pecar, identifícalo como tal, di la oración anterior, y piensa en otra cosa.

    6. Conócete a ti mismo. Dedicate a buscar la raíz de tu inclinación pecaminosa. Una vez la descubras - con la ayuda de tu confesor - pídele a Jesús que te conceda dominio propio y los medios para vencer y luego sanar la debilidad-raíz que lleva a la tentación.

    7. Cuando le hagas el amor a tu esposa, no pienses en nadie más. En el acto marital, nuestros cuerpos son el don que nos damos el uno al otro. Entrégate a ella completamente sin evadir, sin esconder o resistir nada. Dile a ella con todo tu corazón, "Mi vida, sólo tú y nadie más." Gócense el uno al otro con el amor casto y bueno que Dios les ha dado.

    8. Aléjate de todo lo que sea pornografía. No vean pornografía mientras tú y tu esposa estén juntos. Si eres dueño de material pornográfico, destrúyelos y bótalos.

    9. Reza esta oración diariamente:

    "Señor Jesús, por favor ven y sana mi corazón herido y perturbado. Te ruego que me sanes de los tormentos que causan ansiedad a mi corazón. Te ruego, en forma especial, que traigas sanación sobre todos aquellos que son los causantes de mi pecaminosidad. Te ruego que vengas a mi vida y me sanes de los daños sicológicos ocasionados en mi niñez y de todas las heridas que ellos han causado a través de toda mi vida.

    "Señor Jesús, tú conoces mis cargas. Las rindo todas a tu Corazón de Buen Pastor. Te imploro -- por los méritos de las heridas abiertas en tu corazón -- que sanes las pequeñas heridas que están en el mío. Sáname del dolor de mis memorias, de esa manera ninguna mala experiencia anterior volverá a causar en mí dolor, angustia, ni ansiedad.

    Sana, oh Señor, todas aquellas heridas que han sido las causantes de todo el mal arraigado en mi vida. Quiero perdonar a todos los que me han ofendido. Mira todas las heridas dolorosas que me impiden perdonar. Tú has venido a sanar a los corazones afligidos, por favor, sana mi corazón.

    "Sana, mi Señor Jesús, aquellas profundas heridas que me causan enfermedades físicas. Te ofrezco mi corazón. Acéptalo, Señor, purifícalo y dame los sentimientos de tu Corazón Divino. Ayúdame a ser manso y humilde.

    Sáname, oh Señor, de la opresión causada por el dolor de la muerte de mis seres queridos. Concédeme el poder recuperar la paz y el gozo al saber que tú eres la Resurrección y la Vida. Hazme ser un auténtico testigo de tu Resurrección, tu victoria sobre el pecado y la muerte, tu presencia viviente entre los hombres. Amén."

    10. Reza esta otra también:

    "Padre Celestial, vengo a ti como tu hijo, con gran necesidad de tu ayuda; tengo necesidades de salud física, emocional, espiritual, y de relaciones personales. Muchos de mis problemas han sido causados por mis propias fallas, negligencias, y pecaminosidad, por lo que humildemente ruego tu perdón, Señor. Pero también te pido que perdones los pecados de mis ancestros cuyas fallas han dejado sus efectos en mí y en las tendencias indeseables, patrones de conducta, y defectos en el cuerpo, mente, y espíritu. Sáname, Señor, de todos estos desórdenes.

    "Con tu ayuda perdono sinceramente a cada uno de ellos, miembros vivos y muertos de mi árbol familiar, quienes me han ofendido a mí o a mis seres queridos en cualquier forma, o cuyos pecados han dado como resultado nuestros sufrimientos y desórdenes en el presente. En el nombre de tu divino Hijo Jesús, y en el poder de tu Espíritu Santo, te pido Padre, liberarme a mí y a todos los de mi árbol familiar de la influencia del maligno.

    "Libera de toda forma de la esclavitud del diablo a todos los miembros vivos y muertos de mi árbol familiar, incluyendo a aquellos que han sido adoptados, y aquellos relacionados a la familia extendida. Por tu amorosa preocupación por nosotros, Padre celestial, y por la sangre derramada de tu precioso Hijo Jesús, te ruego que extiendas bendición sobre mí y sobre todos mis parientes vivos y muertos. Sana cada efecto negativo transmitido a través de todas las generaciones pasadas, y previene de tales efectos negativos a las futuras generaciones de mi árbol familiar.

    "Simbólicamente coloco la cruz de Jesús sobre la cabeza de cada persona en mi árbol familiar, y entre cada generación; te pido que dejes que la sangre limpiadora de Jesús purifique las líneas de sangre en mi linaje familiar. Envía a tus ángeles protectores a que permanezcan a nuestro alrededor. Dales especial poder para proteger, guiar, y animar a cada uno de nosotros en nuestras necesidades. Deja que tu poder sanador sea liberado en este mismo instante, y que continúe mientras tu soberanía lo permita.

    "Señor, reemplaza en nuestro árbol familiar toda esclavitud por una integración santa de amor familiar. Que haya siempre una unidad más profunda contigo, Señor, a través de tu Espíritu Santo, hacia tu Hijo Jesús. Permite que la familia de la Santa Trinidad penetre nuestra familia con su tierna, cálida, y amorosa presencia, para que así en nuestra propia familia podamos reconocer y manifestarnos ese amor unos a otros. Todas nuestras necesidades que nos son desconocidas también las incluimos en esta petición que hacemos en el precioso nombre de Jesús. Amén."

    Ante todo, mi hermano, encuentra ese Padre Espiritual que te ayudará a crecer en la amistad con Jesús. Y no te olvides, Jesús, quien es la encarnación de la Divina Misericordia, siempre estará contigo. Que Dios te bendiga a ti y a los tuyos.

    viernes, agosto 13, 2010

    Teoría de género: Visión Crítica de sus postulados y objetivos

    Se usa género para decir algo parecido a sexo, pero con una apertura que permite poner unas ideas nuevas, por ejemplo se habla de «matrimonio» de homosexuales cuando no es matrimonio

    Autor: Luis Garza Medina Fuente: Catholic net

    ¿Qué es la teoría de género?

    Antes de responder a esta pregunta, recordemos qué es el género. Género es un término gramatical que especifica una clase a la que pertenece un nombre sustantivo o un pronombre por el hecho de concertar con él una forma. En las lenguas indoeuropeas estas formas son tres en determinados adjetivos y pronombres: masculino, femenino y neutro.

    El sexo en cambio es lo que un ser es, una determinación entitativa, que afecta los aspectos físicos como una condición orgánica. Así, en los seres humanos el sexo es masculino o femenino.

    Género y sexo en el lenguaje común eran intercambiables hasta que se creó una nueva definición de género. Según esta nueva definición, teoría de género es la teoría (por lo tanto una serie de proposiciones que deben ser demostradas empíricamente) por la cual se afirma que el género es el sistema de papeles culturales y socialmente construidos, atribuidos a los hombres y mujeres, que afectan las relaciones personales, el acceso y el control de los recursos y el poder de tomar decisiones. Estos papeles cambian con el tiempo, pues son construidos por la cultura. El género no se identifica con el sexo, ni tampoco se refiere a los individuos sino más bien a un sistema de relaciones binarias de poder. Se afirma que las mujeres han sido y son oprimidas y necesitan sentirse capaces de tomar las riendas, las decisiones en sus propias vidas y por otro lado, los varones necesitan cambiar su propia conducta[1].

    Extraña que se hable de género cuando en realidad, a lo que se refieren es al sexo.

    ¿Qué se cambia cuando se usa género y no sexo?

    Se pueden añadir otras categorías que no caben en la diferencia de sexos. Así tenemos a las personas de un sexo particular pero con atracción activa al mismo sexo o a ambos sexos.

    Se introduce un elemento supuestamente «cultural» al concepto que permite por tanto explicar la división de los géneros.

    Como explica Álvaro Fernández en su artículo «Ideología de Género: Caballo cultural», en el lenguaje común hablamos de «la mesa» (femenino) o «el vaso» (masculino). Es decir, nosotros asignamos en la cultura arbitrariamente el género masculino o femenino a las cosas. Así, substituyendo el concepto de «sexo» por el de «género», se pretende que la gente elija arbitrariamente a qué género quiere pertenecer, independientemente de su sexo biológico. Cada persona puede construir libremente su género, por lo que se termina en una autoconstrucción de la sexualidad u opción sexual.[2]

    De esta proposición fundamental se derivan muchas más que trataremos de aclarar.

    Postulados

    ¿Qué propone la teoría de género?

    Como se ha dicho ya, el postulado fundamental es que el género es algo construido por la cultura.

    Por tanto, hay una esencial igualdad entre los géneros.
    La diferencia cultural entre el hombre y la mujer ha sido usada con la finalidad de oprimir al sexo débil, colocándolo en una situación de desventaja en relación con el hombre.

    Para liberarse de esta opresión es necesario que la mujer compita con el hombre -y gane- en el mundo profesional, aunque para esto abandone necesariamente su maternidad. Incluso debe lograrse una «fluidez de papeles» hasta el punto de que sean intercambiables: los hombres deben estar más en el hogar, suplir a las mujeres para que ellas salgan a trabajar, que haya «equidad» (es decir, igualdad total) en la división de papeles en el hogar.

    Los géneros, incluyendo a los hombres y mujeres de tendencias sexuales diversas, son también iguales (y deben ser igualmente aceptables en la sociedad) y se asigna a su tendencia una categoría sustantiva, al punto que se habla de que esa tendencia provoca unos ciertos derechos humanos.

    Reflexión crítica

    Antes de hacer una reflexión crítica, deseo mencionar que según parece el término «feministas de género» fue acuñado en primer lugar por Christina Hoff Sommers[3] con el fin de distinguir el feminismo de ideología radical surgido hacia finales de ios años sesenta, del anterior movimiento feminista de «equidad». He aquí las palabras de Hoff Sommers:

    El feminismo de «equidad» es sencillamente la creencia en la igualdad legal y moral de los sexos. Una feminista de equidad quiere para la mujer lo que quiere para todos: tratamiento justo, ausencia de discriminación. Por el contrario, el feminismo de «género» es una ideología que pretende abarcarlo todo, según la cual la mujer está presa en un sistema patriarca! opresivo. La feminista de equidad opina que las cosas han mejorado mucho para la mujer; la feminista del «género» a menudo piensa que han empeorado. Ven señales de patriarcado por doquier y piensan que la situación se pondrá peor. Pero esto carece de base en la realidad. Las cosas nunca han estado mejores para la mujer, que hoy conforma el 55% del estudiantado universitario, mientras que la brecha salarial continúa cerrándose.

    Esta teoría de género tiene muchas debilidades si se analiza críticamente:

    1. Ante todo, aclaro que no se puede hablar de teoría de género, pues no hay ninguna demostración empírica de sus proposiciones. En todo caso, estamos ante una ideología de género. La ideología es una visión reduccionista de la realidad, con la que se quiere explicar todo lo que sucede. Así, la ideología marxista pretende limitar la realidad a la contraposición dialéctica de las clases sociales que explicaría la historia, la sociedad, la cultura, etc. No hay datos empíricos para soportar este postulado, sino que por el contrario, en un esfuerzo contorsionista se transforman los datos para ajustarlos a la ideología. En el caso de la ideología de género, sucede exactamente lo mismo: si los datos niegan los postulados, son los datos los que son erróneos.

    2. Pero la crítica fundamental es que estamos ante una serie de manipulaciones contra las que debemos estar alerta. La primera es una evidente manipulación del lenguaje. El concepto sexo no se prestaba para introducir el elemento cultura! y todo lo que de allí se deriva. Es imposible decir que el sexo de una niña ha sido construido por la cultura. Así se usa género para decir algo parecido a sexo, manteniendo del concepto lo que conviene, pero con una apertura que permite poner unas ideas nuevas, totalmente ajenas al concepto de sexo y que sirven para los fines de la ideología. El abandonar un término para usar otro y meter con calzador un concepto en el término nuevo es una técnica de manipulación usada frecuentemente. Se hace cambiando un término por otro como en el caso que nos ocupa o usando el mismo término pero dándole un sentido nuevo. Así también por ejemplo se habla de «matrimonio» de homosexuales cuando no es matrimonio, sino en todo caso unión, y se habla de familia ajustándola «a la estructura social del momento», definiéndola como «el entorno afectivo que puede incluir la pareja, los abuelos, los hijos o los amigos»[4].

    3. La segunda manipulación es que nos llevan a identificar «igual dignidad» con «igual identidad». Sabemos que el hombre y la mujer tienen la misma dignidad, pero no tienen la misma identidad. No se puede hablar de igual identidad entre el hombre y la mujer (son dos sexos diversos) y sin embargo, estamos casi obligados a aceptar que el hombre y la mujer son totalmente iguales, idénticos porque se han unido los conceptos de igual dignidad y de igual identidad. Y con esto caemos en la trampa, pues negar la igual identidad nos pondría en la situación de negar la igual dignidad, y por tanto negar que tienen los mismos derechos, algo que no podemos hacer. Aquí hay una extensión de un concepto para adherirlo a los conceptos divinizados o talismanes que por la fuerza que tienen en la opinión pública estamos obligados a aceptar. Sucede lo mismo, por ejemplo, cuando queremos exigir algo para un grupo y hacemos pensar que se trata de derechos humanos inalienables propios de ese grupo.

    4. Luego entra en acción la típica dialéctica de contraposición, herencia del marxismo: hay un opresor y un oprimido. Ya no se trata de una manipulación conceptual, como los otras dos, sino emocional. Se parte del supuesto de la igualdad radical y de que las diferencias son sólo culturales y de allí se manipula la pasión de las personas.[5] Si el género es una construcción cultural radicalmente independiente del sexo, el objetivo de la ideología de género será eliminar la bipolaridad sexual: «La meta no es sólo la de terminar con el privilegio masculino, sino con la distinción sexual: las diferencias genitales no tienen importancia cultural»[6].

    Dado que la premisa de la ideología de género (las diferencias son sólo culturales) no se sostiene, la conclusión de que la diferencia construida culturalmente se usa para oprimir, tampoco se sostiene. Sin embargo, a las personas involucradas, en este caso las mujeres, que se sienten dañadas por reales actitudes de desprecio de los varones, se les manipula para que no usen la racionalidad sino su pasión y su deseo de revancha. Ese mismo mecanismo se usa cuando se reduce la relación entre europeos e indígenas americanos a una relación de opresor-oprimido. Independientemente de que en algunos casos haya habido verdadera opresión, reducir todo a esta contraposición produce que el interlocutor quede ya negativamente dispuesto y en cierta forma ideologizado.

    5. En esta situación, viene la cuarta manipulación que es la de proponer a las mujeres la realización por la vía de la competencia contra los varones. Aquí es evidente que se cometen muchas injusticias en relación con las mujeres y se les manipula con fines oscuros y de provecho de grupos y partidos:

    a. Primero porque se les pone a competir con los hombres cuando lo que se debe hacer es proponer la complementariedad. Los sexos no están contrapuestos. Es más, están hechos el uno para el otro. Y el contraponerlos es condenar a la desconfianza y recelo a la inmensa mayoría de la humanidad que vive o vivirá en pareja. Además, no sé si en esta competencia se hace justicia a las mujeres. No creo que necesariamente cada ser humano esté igualmente capacitado para todos los campos de la vida profesional. Es cierto que los estudios modernos apuntan a que las mujeres y los hombres tienen las mismas capacidades en la práctica totalidad de los campos de la vida profesional, pero pudiera darse el caso de algunos sectores para los que los varones tengan diferentes cualidades o sean más proclives que las mujeres. No es que tenga nada en contra del trabajo profesional de las mujeres, sólo que si hubiera esta diversidad, sería injusto hacia las mujeres. Me parece que todos estamos de acuerdo en que deben tener los mismos ingresos por el mismo tipo de trabajo, la misma capacitación y preparación, las mismas oportunidades, pero no veo por qué una mujer deba sentir que no se realiza si no llega al mismo puesto que un hombre en un sector particular (si se hizo una injusticia, se debe corregir la injusticia, pero la vida de la mujer no se define por vencer al varón en todos los campos). Es como si una mujer no se realizara porque no logra vencer a los hombres en una carrera de 100 metros lisos.

    b. Además, por las manipulaciones la mujer termina coaccionada al punto que no puede escoger con libertad qué hacer en la vida y ya no puede mirar a la maternidad y vida familiar como un camino de realización. Un botón de muestra es el informe de Evolución de la Familia en Europa 2007, realizado por el Instituto de Política Familiar. En el año 2006 han nacido en la UE un millón de niños menos que en 1982, lo que supone una reducción del 16, 6%. España tiene la edad media de maternidad mayor de Europa (30,84 años). Estamos ante un desierto demográfico que tendrá tremendas consecuencias para nuestras sociedades. Creo, en cambio, que lo que debemos hacer es ofrecer oportunidades para que las mujeres (y también los hombres) puedan escoger con libertad lo que deseen. Así la mujer integrará su vida como mujer, madre, esposa y su vida profesional en paz y sin presiones sociales que nosotros hemos creado y que terminan verdaderamente dañando a la mujer. Esto es como la presión de las modas y modelos tan delgadas que provoca que las niñas sufran de anorexia.

    6. Al incluir a las personas homosexuales en la ideología de género, se introduce un concepto un tanto extraño. Se hizo mucho esfuerzo para decirnos que la diferencia de los géneros es algo producido por la cultura, es una construcción que hace el ser humano. Sin embargo, en el caso de los homosexuales se está buscando por todos los medios demostrar que la homosexualidad no es una tendencia fruto de una disposición psicológica, sino fruto de algo genético, algo físico. De esta forma se pretende decir que uno es homosexual como es varón para que de allí se puedan exigir, más de lo que se exige ahora, los así llamados derechos de homosexuales. De hecho, ésa es su principal reivindicación política: la consecución de la igualdad legal entre la heterosexualidad y la homosexualidad y sus expresiones, herramienta según ellos imprescindible para enfrentarse a la homofobia cultural.[7] Aunque algún investigador homosexual intenta todavía demostrar lo contrario, estudiosos como Masters, Johnson y Kolodny afirman que «hoy la teoría genética de la homosexualidad está casi totalmente descartada»[8] y Karlen ya en 1971 concluía que «la realidad de los hechos demuestra cada vez más decisivamente que los genes no causan la homosexualidad»[9].

    Hoy, 37 años después, sigue vigente esta afirmación. Se puede admitir la existencia de algunos factores fisiológicos que pueden predisponer a ciertas carencias sexuales, y en consecuencia a la homosexualidad, pero no de factores predeterminados contra los que la persona no pueda sobreponerse y mucho menos del «gen de la homosexualidad». Por lo demás, atribuir la homosexualidad a causas biológicas sería una «condena sin apelación» para la persona homosexual, porque le impediría confiar en la posibilidad de una modificación y bloquearía cualquier intento de crecimiento y cambio.

    Ante esto, hay varios aspectos que debemos aclarar:

    a) No podemos hablar de derechos de una categoría de personas. No hay derechos «humanos» privativos de minorías. Los derechos humanos son inherentes a la persona por ser persona, no por pertenecer a una clase particular. Se basan en su dignidad y se refieren a todos. Se puede hablar de alguna consideración particular porque se pertenece a una categoría más débil, pero no se trata de un derecho humano.

    b) Hablar de que se conceda a esta categoría de personas la posibilidad de contraer matrimonio no corresponde, porque el matrimonio en su definición es la unión de un hombre y una mujer. Se puede hablar de unión pero no de matrimonio. No creo que debamos caer en esta manipulación, al punto que se cambie completamente el concepto del matrimonio.

    c) Además, independientemente de si consideramos moral el comportamiento homosexual (sabemos que hay estados que consideran inmoral la sodomía), me pregunto: ¿debe un Estado reconocer legalmente una unión de este tipo? ¿Cuáles son los criterios para reconocer una unión de dos personas? ¿Basta el deseo de las personas? Yo no soy jurista, pero creo que lo personal no se debe hacer político y el Estado debe atender las instituciones jurídicas con alguna incidencia en el bien común. En el caso de una unión de homosexuales, no veo cómo se construya el bien común pues no aporta nada a la sociedad el que dos personas homosexuales vivan juntas ya que no es una unión fecunda. Entiendo que el Estado pueda establecer acuerdos civiles y ventajas fiscales para algunos tipos de uniones que sirven a la sociedad en que vivimos, pero no por motivo de la tendencia homosexual. Ciertamente el Estado crea marcos jurídicos para la protección del bien privado individual por medio de contratos que regulan el intercambio de bienes, sin embargo, tampoco en este caso, veo cómo se pueda someter como materia sustantiva del contrato la relación homosexual.

    d) Incluso sería menos procedente el que puedan adoptar niños, pues antes de preguntarse si deben recibir niños como padres o tutores, debemos pensar en los niños, pues no conocemos qué sucede con la psicología y desarrollo del niño en una situación de este tipo y nadie puede hacer una experimentación que puede trastornar la vida a un ser indefenso.

    Objetivos. ¿Qué se ha buscado con esto?

    Está claro que estamos ante una seguidilla de manipulaciones y uno no puede no preguntarse cuál es el objetivo de este proceso en el que nos han metido. Si estuviéramos en un juicio, cualquier juez se preguntaría quién se beneficia con esto.

    Vemos que no se benefician las mujeres: ya dijimos que se les coacciona y obliga a desnaturalizarse cuando en realidad lo que debemos hacer es promoverlas y ayudarlas a escoger con libertad la vida que quieren vivir, valorando para ellas y para la sociedad tanto su trabajo profesional como la vida matrimonial, el cuidado de los hijos, etc., cada uno en su justa medida, como se debe hacer también con los varones, de forma que también ellos tomen su responsabilidad en el hogar.[10] Por otro lado, se trastoca todo el orden natural y se hace pensar a las mujeres que su igual dignidad con los varones está no en su ser persona humana, sino en sus habilidades o en el papel que juega su género.

    No se benefician los niños porque evidentemente al valorar que lo único que realiza a los hombres y a las mujeres es el trabajo profesional, se logra sacar del hogar a los padres dejando a los niños desprotegidos. Uno de cada tres niños en Europa nace fuera del matrimonio[11] y en Inglaterra uno de cada cuatro niños crece sin un padre.[12] Hay ya muchos estudios que demuestran que los niños se desarrollan más y mejor, con más estabilidad emocional cuando disponen de una cierta presencia de los padres en el hogar.[13] No se benefician tampoco cuando se permite a los homosexuales adoptar niños. El catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense, Enrique Rojas, afirma que un núcleo familiar con dos padres o dos madres es, a su juicio, claramente perjudicial para el desarrollo personal del menor: «Puede dar lugar a que crezcan niños con una personalidad endeble y con la ausencia de dos patrones de referencia fundamentales». Por ello, Rojas incide en que «es imposible» una educación completa en un ambiente homosexual ya que es «antinatural condenar al niño a una educación privada de padre o madre»[14].

    No se benefician los homosexuales porque se les mantiene engañados y viviendo en una ilusión vacía y sin fecundidad, en lugar de resolver la situación en la que viven. La homosexualidad, dicen algunos psicólogos que no están sometidos a lo políticamente correcto, es una disfunción psicológica.[15]

    No se beneficia la sociedad porque se daña el concepto de familia, de matrimonio, se promueve el descuido de los hijos, etc. Por ejemplo, en España hubo en el 2006 unos 210.132 matrimonios y 145.919 matrimonios rotos -entre divorcios, separaciones y matrimonios declarados nulos[16]-.

    La situación social actual -ambos padres trabajando en horarios que no prestan atención a la familia o a los hijos- ha creado la necesidad de recurrir a instituciones del Estado para cuidar de los infantes. El que regímenes como el de los nazis y el de los comunistas de Rusia y China hayan sacado a los niños de la familia para cuidarlos y educarlos en instituciones del Estado nos da que pensar. No debe ser algo bueno. Es un hecho comprobado que la desatención de los padres de familia suele crear en los hijos personalidades débiles, incapaces de pensamiento crítico, sujetos siempre a la moda imperante y con temor de enfrentar el status quo, y reducidas a una máquina de consumo. Esto sin duda es algo cómodo para algunos grupos que quieren adquirir y mantener el poder político por generaciones y sería ya suficientemente malo de por sí, pero además, es el preludio para manipulaciones de gran envergadura como las que experimentamos en el siglo XX.

    El que se esté buscando conseguir un control político es algo que no podemos negar fácilmente. Basta ver el uso que han dado recientemente a estas ideas algunos políticos y cómo hacen leva sobre las mujeres, sobre los homosexuales, etc., para obtener el poder. Si éste es un objetivo de todas estas manipulaciones, es en realidad una nueva opresión y dictadura; más sutil que las anteriores, pero a fin de cuentas una dictadura. Estamos ante la reivindicación más clara de Gramsci y su estrategia para la obtención del poder.

    Si en cambio, lo que se busca obtener son ventajas financieras al poder colocar más productos para homosexuales, el hacer de la mujer una consumidora activa de nuevos productos, etc. estamos realmente ante una bajeza sin nombre.

    Si por último, lo que se busca es cambiar la cultura por motivos ideológicos, porque se piensa que esto es lo correcto y porque hemos vivido siglos engañados debido a lo reaccionario de la Iglesia y sus postulados, estamos ante un experimento de ingeniería social que puede tener tremendas y nefastas consecuencias ante el que debemos estar todos alerta y oponernos decidida e inteligentemente.

    La ideología de género debe ser completamente rechazada pues nace basada en una serie de equívocos y manipulaciones, y con unos objetivos tan poco claros como éticos y aceptables. Debemos, en cambio, proponer el verdadero feminismo de la diferencia tan propugnado por Juan Pablo II con el fin de hacer nuestra sociedad más humana; debemos ayudar a las personas con tendencias homosexuales con nuestra comprensión, respeto y caridad a entrar dentro de ellos mismos y superar cualquier dificultad que tengan; debemos ayudar al matrimonio y a la familia, instituciones que están bajo tanto ataque, para que puedan seguir siendo la base de la sociedad y el lugar donde las nuevas generaciones aprenden a construir sociedades justas basadas en el esfuerzo, la responsabilidad, la generosidad y la caridad cristiana; y por último debemos ser astutos para damos cuenta que hoy por hoy hay muchas fuerzas que quieren transformar nuestra cultura, por lo que debemos contraponer acciones concertadas e inteligentes que nos lleven a solidificar una cultura basada en los auténticos valores y principios cristianos y humanos, la más alta síntesis del espíritu europeo.

    Recuerden que esta cultura cristiana fue la gran aportación que España, en su momento de máximo esplendor, ofreció al mundo.

    Me pregunto, ¿qué aportará la España de hoy? Con lo que he dicho, creo que a todos nos quedan claros los retos y la tarea.

    Luis Garza Medina
    Ingeniero industrial por la Universidad de Stanford, en California.
    Doctor en Derecho Canónico por la Universidad Gregoriana.
    Licenciado en Filosofía y en Teología.
    Consultor de la Congregación para el Clero.
    Comentarios al autor: lgarza@legionaries.org

    Anotaciones

    [1] Cf. UNITED NATIONS. Office of dic Special Adviser on Gender Issues and Aclvancement of Women. Gender Mainstreami.vg - An overview. New York, 2001.

    [2] Alvaro Fernández, «Ideología de género: caballo cultural». Véase también el libro de Lucia Albino Gilbert Two careers, onefamzly: thepromise of gender inequality, Sage Publications, 1993, en el que sostiene que la historia ha demostrado que las mujeres han sido oprimidas y que la teoría de género postula que las diferencias entre hombre y mujer están determinadas sólo culturalmente, por lo que para acabar con la opresión se debe acabar con esas diferencias culturales.

    [3] En el libro Who Stole Feminism?

    [4] Conclusiones del XV Encuentro Nacional de Mujeres Autoconvocadas, Paraná 2000.

    [5] Para mayor información, véase artículo de la doctora Jutta Burggraf, profesora en la Universidad de Navarra, España, «Perspectiva de género: sus peligros y alcances». Revista Arbil.

    [6] S. Firestone, The dsalectic of sex, Bantam Books, Nueva York, 1970, p. 12.

    [7] Beatriz Gimeno, presidenta de la FELFGT (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), Discurso Inaugural del 3° Congreso de la Federación, Madrid, 20 de mayo 2005.

    [8] 8 W. Masters, V. Johnson, R. Kolodny, Human sexualzty, Little, Brown, Boston, 1985, p. 411.

    [9] A. Karlen, Sexuality and homosexuality: a new view, W. W. Norton, Nueva York, 1971, p. 337.



    [10] Una investigadora demostró que la mayoría de las madres de niños menores de 18 meses preferirían sólo ser madres y no tener que trabajar fuera del hogar y que 4 de cada 3 madres se sentían presionadas de volver al trabajo después de dar a luz a los bebés: Maher, Bridget (ed.), The Family Portrait: a Compilation of Data, Research and PblIc Opinio on the Family, Family Research Council, Washington D. C., 2002.

    [11] Informe Evolución Familia Europea 2007.

    [12] Sunday Telegraph, 15 de abril de 2007.

    [13] Un volumen de ensayo publicado hace poco recoge un impresionante arsenal de evidencias de eruditos de primer orden que defienden el matrimonio y sostienen que sirve al bien común. The Meaning of Marriage: Family, State, Market, and Morais (Spence Publishing) ha sido editado por Robert P. George yjean Bethke Elshtain, profesores de la Universidad de Princeton y de la Universidad de Chicago, respectivamente.

    [14] 11 de junio de 2005.

    [15] Algunas investigaciones psicológicas demuestran que los homosexuales tienden a sufrir en promedio más problemas psicológicos que el resto de la población, así como es mayor que el promedio la incidencia de tendencias suicidas y de automutilación, y hay mayor propensión al abuso de drogas. King, M., & Nazaretb, 1., «The health of people classified as lesbians, gay and bisexual attending family practitioners in London: a controlled study», BMC Public Health, 6,2006, p. 127. King, M., McKeownn, E., Warner, J., Angus, R., Johnson, K., cort, C., Wright, L., Blizard, R., & Davidson, O., «Mental health and quality of life of gay men and lesbians in England and Wales: Controlled cross-sectional study», BritishJournalofPsychiatry, 183, 2003, pp. 552-558. Cochran, S. D., Sullivan, J. G., & Mays, V. M., «Prevalence of Mental Disorders, Psychological Distress, and Mental Health Services Use Among Lesbian, Gay and Bisexual Adults in the United States», Joarnal of Consulting and Clinical Psychology, 71,2003, pp. 53-61. Cochran, S. D., & Mays, V. M., «Lifetime prevalence of suicidal symptoms and affective disorders among men reporting same-sex sexual partners: Results from the NHANES III», American Joarnal of Public Health, 2000, pp. 573-578.

    [16] Agencia de noticias Zenit, 2 de diciembre de 2007

    martes, agosto 10, 2010

    La Meta de Nuestras "Vanguardias" es de Liquidarnos

    Y mientras más pronto, mejor.

    Amigos, esto a propósito de la reciente decisión legislativa en Argentina legalizando el "matrimonio" entre personas del mismo sexo, y las varias reacciones a ello.

    La objeción a "la posición religiosa" por ser esta "religiosa" es una mentira, una falacia inventada precisamente para marginarnos.

    En una democracia nosotros tenemos el derecho de usar nuestras conciencias para influir el bien común. Ese derecho no se disuelve cuando nuestra conciencia es católica. Yo no estoy obligado a dejar mi fe y mis convicciones en la puerta de mi casa para contribuir al bien común. Negarme ese derecho es tiranía.

    Peor aun, no solamente se nos quiere quitar ese derecho, mas también se nos quiere silenciar con el ridículo, el vituperio y la marginación. Los agentes de la "vanguardia" y de la supuesta "tolerancia" quieren usar los órganos del estado para acorralarnos y controlarnos, para imponer su moralidad sobre nuestras conciencias a la vez que gritan y chillan que las víctimas son ellos.

    A la larga, los "tolerantes" buscan hacer de nuestras iglesias y de los pocos espacios de educación que nos queden algo así como las reservaciones de los indios en Norteamérica: corrales subculturales donde no le hagamos supuesto daño a la cultura dominante y donde a la vez nos puedan vigilar, hasta el día que tengan suficiente poder para silenciar nuestra voz permanentemente. A los indios se les afixia lentamente, pero el hacha "progresista" caerá sobre nosotros cuando la mayoría de la población, hipóxica por la porquería que se le inyecta en las escuelas y en los medios, les importe poco o nada el devenir de las personas de conciencia cristiana. Es más, llegarán a pensar que reprimirnos es un castigo merecido. Nos encontramos en la alborada de una nueva tiranía y era de persecución de a gente de conciencia.

    Amigos, esta es la agenda de las vanguardias. Y si ellos creen que vamos a desaparecer en el silencio de la noche sin chistar y con la cabeza baja, se van a llevar tremendo chasco.

    domingo, agosto 08, 2010

    Experiencia argentina nos debe alertar

    Autora: Vivian Maldonado Miranda | Fuente: El Visitante

    La firma de la ley del “matrimonio” entre personas del mismo sexo en Argentina debe alertar a los puertorriqueños, según el Vicario de Pastoral de la Diócesis de Caguas, Padre Feliciano Rodríguez.

    “La votación en Argentina pone al relieve la importancia de que los legisladores asuman posiciones verticales de acuerdo a su conciencia. Los que se abstuvieron y los que se ausentaron al momento de la votación le dejaron el campo libre a los propulsores de la medida para que se convirtieran en mayoría. Una vez más, se percibe cómo una legislatura puede actuar a espaldas y en contra del parecer de la mayoría del pueblo, sin escucharlo, tal como denunciaba Aparecida en el número 79. Es deber del pueblo estar al tanto de a quién coloca en esas posiciones”, declaró el Padre Feliciano.

    El presbítero subrayó que, aún cuando los derechos humanos de las personas con atracción hacia el mismo sexo deben ser protegidos, “algo muy distinto es hablar de matrimonio”.

    De su parte, el portavoz de los Matrimonios Unidos por la Familia (MUF), Juan Carlos Casellas, llamó a los puertorriqueños a proteger la definición del matrimonio, como unión entre un hombre y una mujer, a rango constitucional, ante las amenazas legislativas y judiciales que se están dando en la Isla.

    “Ahora mismo, en Puerto Rico tenemos el caso que está ante la consideración de nuestro Tribunal Supremo, donde dos mujeres están solicitando la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo. Hay una vacante en el tribunal y la nueva persona que nombre el gobernador Luis Fortuño, va a tener en sus manos esta decisión. Esto ya no es algo hipotético, es una realidad que se quiere imponer aquí”, declaró.

    Casellas recordó que el reconocimiento legal de las uniones entre personas del mismo sexo a nivel mundial ha venido acompañado, en varios países y sostenido por el Circuito de Apelaciones de Boston, por la enseñanza en las escuelas de la homosexualidad como ‘un tipo más de amor’, a todos los niños, desde kínder.

    Además, ha desembocado en el procesamiento legal de personas, sacerdotes y obispos que han defendido públicamente la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio.

    En contraste, citó que la protección constitucional del matrimonio fue una promesa de campaña de muchos legisladores, quienes se comprometieron a radicar y apoyar la propuesta para celebrar el referéndum, donde el pueblo decidiría si fortalece o no la definición del matrimonio. En Estados Unidos, 30 estados tienen enmiendas constitucionales para proteger la definición del matrimonio, incluyendo a Florida, donde se celebró el referéndum en las pasadas elecciones.

    “¿Qué vamos a esperar? No se puede dejar que las cosas pasen para luego quejarnos. Hay que proteger el matrimonio ya”, sentenció.

    En declaraciones separadas, Monseñor Felices lamentó que Argentina se haya unido a “esta ideología internacional muy agresiva de desprestigiar el matrimonio como institución divina”.

    “Es un gobierno que está perdiendo simpatía y fue una táctica para ganarse el apoyo de ciertos grupos que siguen siendo minoritarios, pero feroces”, destacó.

    En esa línea, concluyó que -al igual que Cuba y Puerto Rico en asuntos de aborto fueron los que encabezaron “tristemente la liberalización de ese delito”-, “ahora se ve que otros países están tomando la delantera en querer surfear la ola de la supuesta ‘vanguardia’”.

    sábado, agosto 07, 2010

    Misa en Latín Mañana en Río Piedras

    Fuente: El Visitante

    Mañana domingo, 8 de agosto, a las 3pm, Fray Luis O. Padilla celebrará una Misa según la Forma Extraordinaria del Rito Romano , en la Parroquia San Antonio de Padua en Rio Piedras, informó el laico coordinador de estas misas en Puerto Rico, Edgardo Cruz.

    La coordinación de las misas en Latín en Puerto Rico se fundamenta en la carta apostólica en forma de Motus Propio "Summorum Pontificum", decretada por el el Papa Benedicto XVI, el 7 de julio de 2007. Según explicó Cruz a El Visitante, el documento “lo que busca es darle el acceso debido a todos los fieles y sacerdotes, no importa en que parte del mundo se encuentren, a la celebración de la misa, de acuerdo al Misal Romano de 1962, que es la última edición típica del Misal, antes de surgir el post Vaticano II”.

    Cruz subrayó que el rito romano tradicional nunca fue abrogado o abolido por el Concilio Vaticano II, sino que “el hecho de que naciera otro modo, no quiere decir que invalidara el anterior”.

    Informó que para las personas que asistan, están disponibles los misales para fieles latino-español.

    Corto Comentario: La Forma Extraordinaria de nuestro rito latino debe ser la norma y patrón de la forma ordinaria – la cual prefiero. Asistan, y vean cómo es. Necesitamos de la misma paz, paucidad, respeto, y contemplación en nuestra misa vernacular.

    viernes, agosto 06, 2010

    Celebramos hoy la Fiesta de la Transfiguración del Señor

    Fuente: El Arca de Noé

    Textos bíblicos: Mateo 17, 1-9; o bien Marcos 9, 1-9; Lucas 9, 28b-36

    (Icono de Theofhanes de Creta. 1546. Monasterio Stavronikita del Monte Athos. Grecia.)"Te has transfigurado en el monte, oh Cristo Dios, mostrando a tus discípulos tu gloria, según us capacidades.
    Haz resplandecer sobre nosotros tambien tu luz; por las plegarias de la Madre de Dios, oh dador de luz, gloria a ti.

    La Fiesta.
    Para las iglesias de tradición bizantina, la fiesta de la "Transfiguración (Metamòrfosis) de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo" expresa en el modo mas completo la teología de la divinización del hombre. En uno de los himnos de la fiesta se canta en efecto: "En este día en el Tabor, Cristo transformó la naturaleza oscurecida por Adán. Habiéndola cubierto de su esplendor la ha divinizado."

    La solemnidad tiene su origen en la memoria litúrgica de la dedicación de las basílicas del Monte Tabor. Es posterior a la fiesta de la Exaltación de la Cruz, de la que, no obstante, depende su fecha. Según una antigua tradición, la Transfiguración de Jesús habría tenido lugar cuarenta días antes de su crucifixión. La solemnidad, por tanto se fijaría el 6 de Agosto, o sea, cuarenta días antes de la Exaltación de la Cruz, que caía el 14 de septiembre.

    El nexo entre las dos fiestas se comprueba también por el hecho que desde el 6 de agosto se empiezan a cantar los himnos de la Cruz.

    La fiesta entró en uso a finales del siglo V, y ya en el siglo VI encontramos insignes representaciones musivas, que recubren la bóveda del ábside central en la basílicas de Parenzo, San Apolinar en Classe en Rávena, y del Monasterio de Santa Catalina del Sinaí.

    El iconógrafo y la Fiesta.

    Todo iconógrafo, después de haber recibido una consagración de sus manos para ejercitar en la Iglesia este sublime misterio de ser pintor de la belleza y mensajero de la luz que revela la imagen, empieza su servicio pintando precisamente el icono de la Transfiguración del Señor. Entre otras, porque toda imagen es cono un reflejo del rostro luminoso y glorioso del Cristo, como aparece en el Tabor; porque el iconógrafo tiene que plasmar en colores y símbolo la imagen interior contemplada por él en su propia oración, y porque tiene que comunicar a los demás con su arte algo de los rayos divinos que iluminaron a los apóstoles en el monte de la oración.

    En un antiguo manual de arte iconográfico se puede leer: " Quien quiera aprender el arte pictórico, antes se instruya en él y se ejercite por un tiempo dibujando solo y sin cánones, hasta que se haga experto, luego haga invocación al Señor Jesucristo y una oración ante el icono de la Madre de Dios Odigítria." La oración y la invocación eran presenciadas por un sacerdote, que recitaba el himno de la Transfiguración y tras esto bendecía al aprendiz de iconógrafo."

    La contemplación de la imagen evangélica.

    La imagen nos ofrece con fidelidad plástica la narración evangélica de la Transfiguración del Señor, concentrando nuestra atención en una visión total y dinámica. Algunos iconos de este episodio presentan a los lados del monte, a Jesús que sube con sus discípulos a la montaña, y a Jesús que baja ya del monte, diciendo a los suyos que no revelen nada de cuanto ha sucedido.

    Pero generalmente todo se concentra en el episodio que este misterio desvela ante nuestros ojos, poniendo de relieve los protagonistas del encuentro y los dos espacios que parecen juntarse: el cielo y la tierra.

    La fiesta como el icono, constituye para el pintor y para el simple fiel, "según la medida de fe que Dios" ha dado a cada uno, esa experiencia intelectiva y espiritual que permite embocar la vía para desarrollar dentro del corazón de uno mismo la belleza de la luz.

    Dice Gregorio de Nisa (335-395), "La manifestación de Dios le es dada primero a Moisés en la Luz, luego él habló con Él en la nube; y finalmente, devenido más perfecto, Moisés contempla a Dios en la tiniebla".

    Pero, ¿qué significa la entrada de Moisés en la tiniebla y la visión que en ésta tuvo de Dios? "El conocimiento religioso es al principio luz para el que lo recibe: pues lo que es contrario a la piedad es la oscuridad, y la tiniebla se disipa cuando aparece la luz. Pero el Espíritu, en su progresar, llega, tras un empeño siempre más grande y perfecto, a comprender lo que es el conocimiento de las realidades y se acerca a la contemplación cuanto más se da cuenta de que la naturaleza divina es invisible.

    La tiniebla es el término accesible de la contemplación, visión límite, y por tanto "luminosa". La tiniebla simboliza así la oscuridad de la fe y la experiencia de la proximidad de Dios.

    El icono de la Transfiguración, por tanto habla de la luz, revelada a los Apóstoles, manifestación del esplendor divino, gloria sin tiempo. Esta imagen mas que cualquier otra refleja el principio por el que un icono no se mira sino que se contempla.

    El Cristo.

    En el centro de las representaciones iconográficas de la fiesta, resplandeciente de luz, aparece el Cristo. Los iconógrafos a menudo han sabido reproducir con gran maestría el concepto: cualquier parte del icono que se observe, desde los rostros de los personajes a los vestidos, a las rocas del paisaje, todo está iluminado por la luz procedente del Cristo.

    Sus ropas son las blancas, las de la resurrección: la explosión de la divinidad, de la vida, de esa vida que es "la luz de los hombre." Sus vestidos blancos quieren expresar que es la fuente de luz: "Dios de Dios Luz de Luz", como dice la confesión de nuestra fe. Es es blancura esplendorosa de los vestidos que el evangelista Marcos describe con admiración.

    Está situado en un círculo de luz que significa la gloria, la divinidad, el infinito. Es Dios. Es como un sol, con títulos bíblicos que se aplican desde la antigüedad a Jesucristo.

    Él es el Salvador de los hombres, verdadero hombre, con mirada misericordiosa, que irradia un gran amor salvador hacia todos.

    La luz percibida por los discípulos (la luz tabórica) es de tonos apagados -es reproducida, en efecto, con un gris- comparada con aquella tanto más esplendorosa que rodea al Cristo: ésta es sólo una sombra de la luz inaccesible en la que habita el Señor.

    Cristo aparece en algunos iconos de la Transfiguración en medio de una figura geométrica que se llama "mandorla", "almendra". Es el signo pictórico que quiere reflejar la "nube" luminosa que lo cubre. Y la "nube" es el signo bíblico de la presencia de Yahvé, y por lo tanto es un símbolo del Espíritu Santo que está dentro de Jesús, que lo envuelve, que lo empuja, que impregna toda su humanidad de una manera velada, hasta que en la resurrección aparezca esta fuerza en todo su vigor.

    En la revelación de Cristo se desvela y revela toda la Trinidad:
    - el Padre que dice: "Este es mi Hijo muy amado: escuchadle".
    - Cristo, el Hijo amado, revelado como Palabra y complacencia del Padre
    - El Espíritu es la nube que indica la gloria y la presencia sobre el Hijo amado, como en la Encarnación, cuando cubre con su sombra, como una nube, a Maria.

    Moisés y Elías.
    Jesús está acompañado por dos personajes. Uno viejo, que es Elías; otro más joven, que es Moisés, representado a veces con un libro, que significa la ley.

    De Jesús dan testimonio la ley (Moisés) y los profetas (Elías). Podeos preguntarnos por qué están presentes en este misterio precisamente estos dos personajes que son testigos centrales de la economía de la salvación. Los dos son amigos de Dios, hombres de las montañas y de la oración, el hombre del Sinaí (Moisés), el hombre del Carmelo y del Horeb (Elías). Los dos representan la totalidad de los hombres: Moisés a los muertos; Elías a los vivos, ya que el profeta fue arrebatado al cielo, según la tradición bíblica, y llevado por un carro de fuego, la merkabah. Jesús es el Señor de vivos y muertos. Los dos buscaron el rostro de Dios, pero no lo vieron; ahora lo contemplan en el rostro de Cristo, que es imagen del Padre. Entran en la misma gloria de Cristo, son como sus precusores y profetas, sus evangelistas. Representan la Antigua Alianza que está en continuidad con la Nueva. Ante el Cristo de la Transfiguración la ley cede al que es la ley. La manifestación del Señor ya no es la brisa suave del monte Horeb que sorprende a Elías, sino la revelación plena de la palabra del Padre.

    Los Apóstoles.
    En la parte inferior del icono están los tres discípulos predilectos de Jesús: Pedro, Juan, Santiago. Es contraste de su postura es evidente. Jesús y sus dos testigos del Antiguo Testamento parecen reflejar ya la paz de una vida eterna. Los discípulos aparecen aterrados por la gloria del Señor, echados por tierra, en postura de terror sagrado. Quizá el iconógrafo quiere decir que nadie puede ver a Dios sin quedar totalmente sacudido por la fuerza de la visión. La luz y la voz del trueno los desconciertan. San testigos que han experimentado la fuerza arrebatadora de una revelación tan fuerte y tan extraña. 

    Pedro vuelto hacia Jesús, todavía tiene ánimo para decir algo: "hagamos tres tiendas..." Parece que quiere que este instante quede eternizado en un gozo sin fin.

    Juan, el mas joven, el testigo del Verbo, parece lanzado por una fuerza vigorosa; parece que quiere huir y tropieza. Se cubre el rostro ante el resplandor de una luz que parece cegar, más que la del mismo sol.

    Santiago, también por tierra, se cubre el rostro, incapaz de contemplar la gloria de su Maestro cara a cara.

    Los tres están llenos de gloria. San testigos de la gloria y de la divinidad de Jesús, como serán testigos lejanos de la agonía de Jesús, de su verdadera humanidad, sujeta a los temores de la muerte.

    martes, agosto 03, 2010

    ¿Existe el demonio?

    Padre Nicolás Schwizer

    Duccio: The Temptation on the Mountain
    En el Evangelio solemos oír relatos de la expulsión de demonios por Jesús. Tal vez, este hecho nos suena a nosotros un poco raro. Porque el estar poseído por un demonio nos parece algo exclusivo de aquellos tiempos. Sin embargo sucede también en nuestros días, aunque sea poco frecuente.

    Pero el problema de fondo para el hombre de hoy es la pregunta, si el demonio como persona existe o no. Resulta que el hombre moderno e incluso el cristiano moderno apenas creen en el demonio. Éste ha conseguido realizar, en nuestros días, su mejor maniobra: hacer que se dude de su existencia.

    Queremos, por eso, ahora reflexionar un poco sobre el diablo y su actuar en el mundo y en nuestra vida.

    Los habitantes del infierno buscan, contrarrestar el poder y dominio de Dios. Y porque no les es dado enfrentarse directa­mente con Dios, lo hacen indirectamente. Tratan de arrebatarle su creatura preferida de la tierra: el hombre.

    Así cada uno de nosotros es un campo de lucha en que se enfrentan el bien y el mal, las fuerzas divinas y las fuerzas diabólicas.

    ¿Quién negaría tal realidad? Nadie de noso­tros va a ser tan ingenuo de creerse fuera de esa lucha permanente. Cada uno de nosotros experimen­ta esta tensión, este conflicto en su propio cuerpo y en su propia alma. Nos damos cuenta de que un ser fuerte obra en nosotros y nos quiere imponer su voluntad, y que necesitamos a otro más fuerte para liberarnos.

    Fuimos liberados ya el día de nuestro bautismo. Pero el demonio ­volvió a nosotros y lo dejamos entrar de nuevo, por medio de nuestros pecados.

    La gran obra del diablo es el pecado. Él es el “padre del pecado”. La realidad del mal - que lleva a los hombres a matar, robar y engañar; que hace triunfar al injusto y sufrir al justo.

    Que vuelve egoístas a los que tienen ya demasiado y lleva a la desesperación a los marginados - todo esto y mucho más es su obra, bien presente y actual en nuestro mundo.

    Realmente, el hombre no vive solo su destino. Es incapaz de ser absolutamente independiente. O se entrega a Dios o es encadenado por el demonio. Tanto en el bien como en el mal, no somos nosotros los que vivimos: es Cristo o Satanás el que vive y triunfa en nosotros. ¡O somos hijos de Dios o somos hijos del diablo!

    Jesucristo choca, desde el comienzo de su misión, con esta potencia del mal increíblemente activa y extendida por el mundo. Por todas partes Jesús la descubre, la expulsa, la destrona. En este contexto debemos ver también los textos del Evangelio. En el centro de los textos no está el poseído por el demo­nio, sino Cristo mismo. En Él debe fijarse nuestra mirada.

    Porque nosotros mismos no lograremos soltar­nos del poder del demonio. Con nuestras propias fuerzas no podremos vencer el mal dentro de noso­tros. Es necesario que Cristo nos fortalezca en nuestra lucha diaria contra el enemigo. Es nece­sario que Cristo nos libere, paso a paso, de su poder destructor. También María, la vencedora del diablo, ha de ayudarnos en ello.

    Como Cristo procedió en el Evangelio con los poseídos, así quiere expulsar la injusticia, la mentira, el odio y todo el mal de esta tierra. Quiere en nosotros y por nosotros crear un mundo nuevo mejor, renovar la faz de la tierra. Quiere construir una Nación de Dios, donde reinan la verdad, la justicia y el amor.

    Queridos hermanos, también nosotros seremos, un día, totalmente libres de la influencia del maligno. Será en el día feliz de nuestro encuen­tro final con Dios, de nuestra vuelta a la Casa del Padre.

    Preguntas para la reflexión

    1. ¿Creo realmente en la acción del demonio?

    2. ¿Soy consciente de la lucha que se libra en mi interior?

    3. ¿Conozco mi punto débil, que es donde más me ataca el demonio?