miércoles, junio 30, 2010

Vídeo: Este Puertorriqueño Sí Que Canta

Amigos, conozcan a Carlos Aponte, 24. Estaba viendo por casualidad el programa de la cadena estadounidense de televisión NBC, America's Got Talent y la verdad es que me impresionó. Juzguen ustedes mismos. Y a Carlos le deseo muchas bendiciones y éxitos.

martes, junio 29, 2010

Celebramos hoy la fiesta de los Santos Pedro y Pablo

¡Hoy es el día de mi santo!

Tan atrás como en el siglo cuarto se celebraba una fiesta en memoria de los Santos Pedro y Pablo en el mismo día, aunque el día no era el mismo en Oriente que en Roma. El Martirologio Sirio de fines del siglo cuarto, que es un extracto de un catálogo Griego de santos del Asia Menor, indica las siguientes fiestas en conexión con la Navidad (25 de diciembre): 26 dic. San Estéban; 27 dic. Santos Santiago y Juan; 28 dic. Santos Pedro y Pablo.

La fiesta principal de los Santos Pedro y Pablo se mantuvo en Roma el 29 de junio tan atrás como en el tercero o cuarto siglo. La lista de fiestas de mártires en el Cronógrafo de Filócalo coloca esta nota en la fecha - "III. Kal. Jul. Petri in Catacumbas et Pauli Ostiense Tusco et Basso Cose." (=el año 258) . El "Martyrologium Hieronyminanum" tiene, en el Berne MS., la siguiente nota para el 29 de junio: "Romae via Aurelia natale sanctorum Apostolorum Petri et Pauli, Petri in Vaticano, Pauli in via Ostiensi, utrumque in catacumbas, passi sub Nerone, Basso et Tusco consulibus" (ed. de Rossi--Duchesne, 84).

La fecha 258 en las notas revela que a parir de ese año se celebraba la memoria de los dos Apóstoles el 29 de junio en la Vía Apia ad Catacumbas (cerca de San Sebastiano fuori le mura), pues en esta fecha los restos de los Apóstoles fueron trasladado allí (ver arriba). Más tarde, quizá al construirse la iglesia sobre las tumbas en el Vaticano y en la Vía Ostiensis, los restos fueron restituidos a su anterior lugar de descanso: los de Pedro a la Basílica Vaticana y los de Pablo la iglesia en la Vía Ostiensis.

En el sitio Ad Catacumbas se construyó, tan atrás como en el siglo cuarto, una iglesia en honor de los dos Apóstoles. Desde el año 258 se guardó su fiesta principal el 29 de junio, fecha en la que desde tiempos antiguos se celebraba el Servicio Divino solemne en las tres iglesias arriba mencionadas (Duchesne, "Origines du culte chretien", 5ta ed., París, 1909, 271 sqq., 283 sqq.; Urbano, "Ein Martyrologium der christl. Gemeinde zu Rom an Anfang des 5. Jahrh.", Leipzig, 1901, 169 sqq.; Kellner, "Heortologie", 3ra ed., Freiburg, 1911, 210 sqq.). La leyenda procuró explicar que los Apóstoles ocupasen temporalmente el sepulcro Ad Catacumbas mediante la suposición que, enseguida de la muerte de ellos los Cristianos del Oriente deseaban robarse sus restos y llevarlos al Este. Toda esta historia es evidentemente producto de la leyenda popular.

Una tercera festividad de los Apóstoles tiene lugar el 1 de agosto: la fiesta de las Cadenas de San Pedro. Esta fiesta era originariamente la de dedicación de la iglesia del Apóstol, erigida en la Colina Esquilina en el siglo cuarto. Un sacerdote titular de la iglesia, Filipo, fue delegado papal al Concilio de Éfeso en el año 431. La iglesia fue reconstruida por Sixto II (432) a costa de la familia imperial Bizantina. La consagración solemne pudo haber sido el 1 de agosto, o este fue el día de la dedicación de la anterior iglesia. Quizá este día fue elegido para sustituir las fiestas paganas que se realizaban el 1 de agosto. En esta iglesia, aún en pié (S. Pietro en Vincoli), probablemente se preservaron desde el siglo cuarto las cadenas de San Pedro que eran muy grandemente veneradas, siendo considerados como reliquias apreciadas los pequeños trozos de su metal.

De tal modo, la iglesia desde muy antiguo recibió el nombre in Vinculis, convirtiéndose la fiesta del 1 de agosto en fiesta de las cadenas de San Pedro (Duchesne, op. cit., 286 sqq.; Kellner, loc. cit., 216 sqq.). El recuerdo de ambos Pedro y Pablo fue más tarde relacionado con dos lugares de la antigua Roma: la Vía Sacra, en las afueras del Foro, adonde se decía que fue arrojado al suelo el mago Simón ante la oración de Pedro y la cárcel Tullianum, o Carcer Mamertinus, adonde se supone que fueron mantenidos los Apóstoles hasta su ejecución.

También en ambos lugares se erigieron santuarios de los Apóstoles y el de la cárcel Mamertina aún permanece en casi su estado original desde la temprana época Romana. Estas conmemoraciones locales de los Apóstoles están basadas en leyendas y no hay celebraciones especiales en las dos iglesias. Sin embargo, no es imposible que Pedro y Pablo hayan sido confinados en la prisión principal de Roma en el fuerte del Capitolio, de la cual queda como un resto la actual Carcer Mamertinus.

- Fuente: ACIPrensa

Lo prometido es deuda: serie sobre el antisemitismo ahora en formato PDF

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Amigos, como lo prometido hace un tiempo, hago disponible para ustedes, dentro de un sólo documento en formato PDF mi serie de ensayos contra el antisemitismo del blog Santa Iglesia Militante. Este blog despliega en su marginal derecho un enlace a los Protocolos de Los Sabios de Sión, una farsa antisionista. Le llamé la atención al bitacorista, quien usa el nombre de pluma “Constantino”  el año pasado y su respuesta – y la de sus seguidores - se convirtió en una racha de odios estrafalarios sin ton ni son.

Por la gracia de Dios, me dediqué a responderle punto por punto en una serie especial accesible aquí. Ahora este serie está disponible, como ya les dije, en formato PDF para descargarse desde Google Docs, con un nuevo título:

 
Apunten al título o a la imagen a la derecha y presionen para descargarlo.
Se los presento este día que recordamos las memorias conjuntas de los santos Simón Bar Joná y Saulo, piedra y columna de la Iglesia. Que por su interecesión el Señor preserve a la Iglesia de todo pecado y principalmente, del cáncer del antisemitismo. Amen.

lunes, junio 28, 2010

Si callamos, hablarán las piedras

Autor: Mons. Jaime Capó Bosch | Fuente: El Visitante

Fue y es un hecho que la “sangre de mártires es semilla de cristianos”.

Los primeros cristianos tomaban en serio lo que se lee en S. Mateo (19,32-33) donde Jesús promete “declarar ante el Padre a quienes lo declaren ante los hombres, y negarles ante el Padre a quienes lo nieguen ante los hombres”.

No es más difícil ahora que entonces. La lista de mártires y perseguidos lo atestiguan. Las catacumbas confirman que los cristianos no podían vivir a la luz del día. A pesar de tanto peligro decía Jesús: “No les tengáis miedo”, y manda proclamar la verdad a la luz del día, y dejar oír la voz (Mt 10,26) desde las terrazas.

Es un hecho recurrente en la historia la persecución que sufre la Iglesia. Con ello se intenta anular su influencia en la sociedad, ridiculizando lo religioso, universalizando el error y horror de sacerdotes, propugnando un atroz relativismo. Las dictaduras y tiranías, aun con nombre de democracia, no resisten que Jesús en y por su Iglesia enseñe que “la verdad nos hará libres”.

Decía un general español, al inicio de la revolución marxista de Castro: “No queremos mártires, sino apóstatas”. En su táctica emplean un doble elemento: acallar la voz de la Iglesia, y desatar los instintos, haciéndoles irracionales, y creando conciencias aberrantes enemigas de la ética y de la moral evangélica.

Así lo vemos en la misma España, donde, por ley, el aborto no es un crimen sino un derecho; donde la unión antinatural de dos personas del mismo sexo cobra carta de ciudadanía. Se reconoce, como derecho, que dos lesbianas puedan adoptar; se dan subvenciones a las lesbianas de Zambia, se ridiculiza el matrimonio estable y se aplica el “divorcio exprés”.

Me pregunto: ¿Los cristianos no confundiremos acaso la pasividad y el miedo con prudencia?  Es la hora de hablar, de proclamar y defender lo que debe ser, pero sólo el que es puede arriesgarse.

Tales ideas y conductas no se dan en el templo o en las reuniones pías.  Con un término, quizás no comprendido, llaman “realidades temporales a la comunidad civil, la familia, la escuela, los clubes, la prensa, el deporte, las amistades, la universidad y el noviazgo; áreas de específica responsabilidad del laico. Es demasiado cómodo y perjudicial esperar que la defensa de los valores éticos y religiosos deba provenir de la jerarquía.

¡Hay que reconquistar la calle para Cristo! En el cumplimiento de esta misión que dio Jesús a su Iglesia, tiene el laico su principal responsabilidad y reto. Benedicto XVI alentó, en Portugal, a formar “un laicado que no tenga vergüenza de su fe cristiana“, anunciándola con libertad en la vida pública; e instó a promover y acompañar a los nuevos movimientos eclesiales que son un don para la Iglesia.

Añadió: “no faltan los creyentes que se avergüenzan y que dan una mano al secularismo, constructor de una barrera a la inspiración cristiana”.

Recordó la necesidad de contar con cristianos que testimonien con su vida el encuentro personal con Cristo, para que la fe católica se reintegre en la sociedad como su patrimonio común y más personas se sientan atraídas “hacia la gracia de Cristo, dando testimonio de Él”.

Los católicos hemos descuidado la dimensión social de nuestras convicciones. No pocas veces hemos intentado sacralizar lo que por naturaleza es laico. En este quehacer social hay que contra distinguir “laico” de “laicismo antirreligioso” que pretende destruir toda norma ética y moral.

Los partidos políticos son opciones de los individuos que deberían basarse en criterios de servicio al bien común. El bien común es el fin. Si todos los partidos buscan el bien común, debería percibirse la voluntad concurrente en un mismo objetivo, respetando la legítima diversidad de modos en su logro.

¿En este campo la Iglesia tiene un lugar?  En la política sí, en los partidos políticos, no.  Este es el campo de los laicos. Como cristianos hay que defender la ética y moral en la política. La Iglesia, superando las diferencias, debe realizar su tarea de maestra de la moral e intérprete de la ética.

El laico goza de plena libertad en enjuiciar el modo que crea más útil al bien común. Pero su opción político-partidista exige conformidad ética y moral objetivas.

(El Padre Jaime Capó Bosch es eslabón del Movimiento Cursillos de Cristiandad en Puerto Rico. Actualmente reside en España.)


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domingo, junio 27, 2010

XIII Domingo del tiempo ordinario

Amigos, comparto con ustedes las lecturas de la misa de hoy.

sábado, junio 26, 2010

“Debemos renunciar al iconoclasmo”

Triumph of Orthodoxy

Debemos renunciar al iconoclasmo. Haciéndolo nos pone en oposición inherente a ciertas fuerzas dentro de la modernidad. La verdad es escatológica, lo que quiere decir que yace en el futuro, pero nosotros también creemos que esta realidad escatológica se encarnó en Cristo, el Principio y el Fin, el Alfa y la Omega. Al abrazar la Tradición que hemos recibido no hace que nos opongamos al futuro. Abrazamos el futuro que viene en la Verdad, en vez de las falsas utopías que vienen de la imaginación del hombre moderno.Padre Esteban

Renuncio expresamente al iconoclasmo en todas sus formas. Rechazo todas su manifestaciones malignas halladas en toda teología, filosofía, o duda materialista. Creo en Jesucristo, el Verbo de Dios encarnado, quien puede ser representado visualmente y su imagen venerada como un medio para que nuestra mente y espíritu aciendan a El. Recibo con fe perfecta lo que la Iglesia Católica enseña acerca de la veneración de íconos e imágenes.

Vídeo: Dos Carmelitas Interpretados

Amigos, para que reflexionen y que la gracia de Dios les lleve a la contemplación.

 

 

viernes, junio 25, 2010

¿Es frágil la fe?

Tener fe es elegir entre dos modos de ver la vida
Fuente: www.interrogantes.net vía Catholic.net

He perdido la fe

«Recuerdo -me contaba en confianza un antiguo compañero mío- aquellas devociones de mi niñez y mi primera adolescencia, y la verdad es que siento haber perdido la fe. Pero así ha sido.

Cuando mi pensamiento vuelve, con nostalgia, a aquellos recuerdos, aún adivino que había en ellos algo grande y valioso. Me sentía a gusto entonces, en esa inocencia, pero ahora pienso que todo aquello era demasiado místico, que la realidad no es así.

Mi afición a la filosofía y aquellas ávidas lecturas de juventud deshicieron enseguida, como un terrón de azúcar en el café, aquel clima religioso de la niñez. La imprecisión y vaguedad de mi fe infantil se convirtió con los años en una demoledora duda intelectual. Yo quisiera creer, pero ahora no me parece serio creer. La razón me lo estorba.»

En muchas ocasiones, como sucede en esta, una persona avanza con los años en su preparación profesional, en su formación cultural, en su madurez afectiva e intelectual..., pero, sin embargo, su conocimiento de la fe se queda estancado en unos conceptos elementales aprendidos en la niñez.

Y a ese desfase hay que añadir, en algunos casos, el triste hecho de que esa formación religiosa quizá fue impartida por personas de conducta poco coherente.

Cuando todo esto sucede, la fe va dejando de informar la vida, y se va rechazando poco a poco, de una manera insensible. Y esas personas acaban por decir que Dios no les interesa, que no tiene sitio en su vida, o que para ellos es poco importante.

Este proceso, lamentablemente corriente, demuestra la fragilidad de la fe en personas que se educaron asumiendo unas simples prácticas religiosas sin preocuparse por alcanzar un conocimiento real y profundo de la fe. La vida espiritual no puede reducirse a una actividad sentimental ajena a lo racional.

El creyente debe buscar en su vida espiritual una fuente de luz que facilite una vida intelectual rigurosa.

¿Y cuando aparecen las dudas?

Es natural que a veces se presenten dudas. Pero eso no es perder la fe, pues se puede conservar la fe mientras se profundiza en la resolución de esas dudas. Es más, en muchos casos la duda abre la puerta a la reflexión y a la profundización, para así alcanzar una fe más madura: en ese sentido puede incluso resultar positiva.

Es preciso buscar respuesta a las dudas, a esas aparentes contradicciones, aunque no siempre se llegue a comprender todo enseguida. Así lo explicaba Joseph Ratzinger: La fe no elimina las preguntas; es más, un creyente que no se hiciera preguntas acabaría encorsetándose.

Por otra parte, aunque sea cierto que el creyente puede sentirse amenazado por la duda, hay que recordar que tampoco el no creyente vive en una existencia cerrada a la duda. Incluso aquel que se comporte como un ateo total, que ha logrado acallar casi por completo la llamada de lo sobrenatural, siempre sentirá la misteriosa inseguridad de si su ateísmo será un engaño.

El creyente puede sentirse amenazado por la incredulidad, pero quien pretenda eludir esa incertidumbre de la fe, caerá en la incertidumbre de la incredulidad, que no puede negar de manera definitiva que la fe sea verdadera. Al ateo y al agnóstico siempre les acuciará la duda de si la fe no será real. Nadie puede sustraerse a ese dilema humano. Sólo al rechazar la fe se da uno cuenta de que es irrechazable.

«Es inevitable -ha escrito Rosario Bofill- que a veces tengamos que caminar entre nieblas.

En cierta manera, la fe es la capacidad de soportar la duda.

Y de vez en cuando, una persona, una reflexión, o una lectura nos hacen atisbar un poco de ese misterio por el que uno ha optado. Cada creyente sabe que alguna vez ha tenido evidencias de la existencia de Dios, pequeñas pruebas que quizá vistas por otro, fuera de su contexto, le harían sonreír displicente...

Y a lo largo de los siglos la mayoría de los hombres han experimentado esa necesidad de Dios. ¿Es esto una prueba de que existe? Pienso que sí, invocado de distinta forma en las distintas religiones y en los distintos siglos.

Si me repugna creer que el mundo está abocado al absurdo, debo creer que más allá de la muerte hay algo, que tendremos otra vida distinta a la de ahora. Hay una razón de justicia que me parece imperiosa: ¿cómo Dios no va a dar a los pobres, a los desheredados, a los que viven en la miseria, a los que sufren tanto en esta vida, su parte de felicidad? Ha de haber algo que restablezca el orden y dé a los que aquí no han tenido nada, la plenitud. Y que los que aquí han amado no vean acabado su amor.

Siento una voz íntima, un grito interior que me hace creer que es imposible un mundo sin Dios, un mundo del absurdo. Porque un mundo sin Dios me parece un absurdo total. ¿A qué esa sed interior, esa angustia, ese deseo de vida del hombre? Ese amasijo de sentimientos, inteligencia, deseos, nostalgia, que somos las mujeres y los hombres, cada uno a su manera, ¿qué sentido tienen perdidos en el cosmos sin un Dios que al fin dé respuesta a tanto deseo, tanto vacío, tanto anhelo?

He tenido que madurar mi educación religiosa de la infancia y la juventud, pero recibí unos principios básicos a los que he sido fiel. Hay gente que cuando se hace adulta rechaza lo que le enseñaron y cómo le educaron. Sin duda al hacerse adulto uno tiene que reflexionar sobre su fe y madurar, pero creo que es una suerte haber vivido rodeada de gente que ha vivido a fondo su fe, y también haberse encontrado con personas críticas, buenos creyentes, que son los que más me han ayudado. La fe es como una herencia que no quisiera echar por la borda y a la que en lo más hondo de mí estoy muy agradecida».

A veces lo que plantea dudas no es la fe, sino la práctica de la fe: lo difícil no es creer, sino vivir lo que se cree. Todo el mundo siente esa tensión en su interior. Todo hombre se siente atraído por extremos diferentes, y experimenta el tirón de lo que sabe que va contra sus convicciones. Pero eso no significa una rotura.

De vez en cuando pueden surgir dudas sobre la propia capacidad de vivir la fe. Se nos puede hacer un poco más cuesta arriba. Es preciso entonces seguir esforzándose por mejorar, con la confianza de que precisamente gracias a esa fe, iremos recibiendo más luz y más fortaleza, profundizaremos más en esa fe y la viviremos mejor. La fe ayuda a vivir esa coherencia de vida, sin que esas tensiones tengan por qué producir frustración o ruptura.

Pero muchos, en esa cuesta arriba, abandonan la práctica religiosa. Suele suceder cuando se ve la práctica religiosa como un fin y no como un medio. Por eso es importante levantar la vista por encima del acontecer diario para atisbar la meta a la que nos dirigimos. Ser buen cristiano puede a veces resultar costoso, pero merece la pena. Además, esos momentos de cuesta arriba siempre brindan al hombre una oportunidad de dar lo mejor de sí mismo. Son la piedra de toque que identifica la calidad del edificio que estamos construyendo con nuestra vida.

“El ser humano -escribe Javier Echevarría- posee una capacidad de infinito que sólo el Infinito, Dios mismo, puede saciar. Hay en nosotros un fondo que nada ni nadie, excepto Dios, logra llenar; y, en consecuencia, existe -incluso en las más grandes amistades y en los más grandes amores- una cierta experiencia de límite, de soledad no superada. En ocasiones, esa experiencia engendra miedo, repliegue sobre sí mismo para conservar un reducto de intimidad en el que nadie entre; en otras, impulsa hacia adelante, a buscar algo más. De este modo se encauza una inquietud del espíritu que sólo en Dios puede encontrar finalmente reposo”.

¿Está anticuada la Iglesia?

A ojos de muchos, la Iglesia aparece como algo anticuado, cuyos métodos se han ido anquilosando. Son muchos, en efecto, los que tienen esa extraña imagen. Pienso que si conocieran la fe y la realidad de la Iglesia con mayor profundidad, comprobarían que en la Iglesia sopla un aire fresco de novedad y de ideales grandes. Verían que brinda una espléndida posibilidad de transformar la propia vida.

Por eso es importante que los cristianos promuevan, por decirlo así, una cierta curiosidad por lo que significa realmente ser cristiano, y que fomenten el interés por contemplar la riqueza que la fe contiene, su variedad, su capacidad de resolver los problemas del hombre de hoy. Para descubrirlo hay que acercarse un poco, pues la fe se entiende mucho mejor cuando uno se pone en camino.

Algunos ven la fe como una simple coraza que el hombre se fabrica para sentirse mejor consigo mismo. La religión da respuesta a muchas preguntas y miedos que el hombre lleva consigo, y le ayuda a superarlos. En ese sentido, es cierto que ayuda a sentirse mejor con uno mismo. Pero aunque tenga esos efectos psicoterapéuticos, la fe no es eso, es mucho más.

En todas las épocas de la humanidad ha existido la tendencia del hombre hacia lo eterno, hacia Dios. Y de la misma manera que el hombre se siente mejor cuando lleva bien sus relaciones humanas, es lógico que sienta lo mismo, y con más intensidad, cuando lleva bien su relación con Dios.

Vivir sin fe

Parece bastante más fácil no creer que creer. Puede parecer más sencillo, o más cómodo, en el sentido de que quien no cree no se liga a nada. En ese sentido es fácil. Pero vivir sin fe no es tan fácil. La vida sin fe es complicada generalmente, porque el hombre no puede vivir sin puntos de referencia. No tenemos más que recordar la filosofía de Sartre, Camus, o de otros muchos, para comprobarlo enseguida.

La carga que conlleva la falta de fe es mucho más pesada. Tener fe es, en cierta manera, una opción. Elegir entre dos modos de ver la vida. Ambos modos -vivir con fe o sin ella- se presentan como dos posibilidades coherentes. Sin embargo, pienso que la razón y la observación de la naturaleza y del hombre llevan indefectiblemente hacia la fe. De todas formas, al final hay siempre una decisión de la voluntad. Una decisión perfectamente compatible con que después uno pueda sentir a veces el atractivo de la otra opción.

La vida con fe es más esperanzada, más optimista, más alegre.

miércoles, junio 23, 2010

Máximas para la vida

Las personas son irrazonables, ilógicas y centradas en si mismas,
AMALAS DE TODAS MANERAS
Si haces el bien, te acusarán de tener motivos egoístas,
HAZ EL BIEN DE TODAS MANERAS
Si tienes éxito ganarás falsos y verdaderos enemigos,
TEN EXITO DE TODAS MANERAS
El bien que hagas se olvidará mañana,
HAZ EL BIEN DE TODAS MANERAS
La honestidad y la franqueza te hacen vulnerable,
SE HONESTO Y FRANCO DE TODAS MANERAS
Lo que te tomó años en construir puede ser destruido en una noche,
CONSTRUYE DE TODAS MANERAS
La gente de verdad necesita ayuda pero te podrían atacar si lo haces,
AYUDALES DE TODAS MANERAS
Dale al mundo lo mejor que tienes y te patearán en los dientes,
DALE AL MUNDO LO MEJOR QUE TIENES DE TODAS MANERAS
-Madre Teresa de Calcuta

domingo, junio 20, 2010

La imposibilidad demográfica de la independencia de Puerto Rico

Amigos, el colega Phillip Pennance ha completado un análisis agudo acerca de las consecuencias que se ven y verán en Puerto Rico a causa de la mentalidad abortista, anticonceptiva y la política de esterilización masiva que nos domina. Phil hace un caso convincente y lo pone en el contexto del invierno demográfico en los países avanzados de occidente. Y por si fuera poco, explica por qué la independencia política, si antes era improbable, ahora es “imposible”.

El escrito es en inglés y se titula On the Demographic Impossibility of Puerto Rican Independence. Leánlo que es bueno.

Anuncio frente a una iglesia


de-rodillas-churchsign

Pues muy bien, es cierto, ese lo manufacturé yo. Vayan al URL impreso en la foto para que construyan el suyo.

XII Domingo en Tiempo Ordinario

Lecturas de la Misa de Hoy

sábado, junio 19, 2010

El Cuarto Mandamiento y los Deberes de los Hijos Hacia sus Padres

Amigos, continuamos nuestro repaso del cuarto mandamiento en estas vísperas del día que el comercio y el negocio han determinado deben dedicarse a los padres. El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña con gran claridad acerca de los deberes que los hijos tienen para con sus padres. Veamos:

 

2214 La paternidad divina es la fuente de la paternidad humana (cf Ef 3, 14); es el fundamento del honor debido a los padres. El respeto de los hijos, menores o mayores de edad, hacia su padre y hacia su madre (cf Pr 1, 8; Tb 4, 3-4), se nutre del afecto natural nacido del vínculo que los une. Es exigido por el precepto divino (cf Ex 20, 12).

2215 El respeto a los padres (piedad filial) está hecho de gratitud para quienes, mediante el don de la vida, su amor y su trabajo, han traído sus hijos al mundo y les han ayudado a crecer en estatura, en sabiduría y en gracia. “Con todo tu corazón honra a tu padre, y no olvides los dolores de tu madre. Recuerda que por ellos has nacido, ¿cómo les pagarás lo que contigo han hecho?” (Si 7, 27-28).

2216 El respeto filial se expresa en la docilidad y la obediencia verdaderas. “Guarda, hijo mío, el mandato de tu padre y no desprecies la lección de tu madre [...] en tus pasos ellos serán tu guía; cuando te acuestes, velarán por ti; conversarán contigo al despertar” (Pr 6, 20-22). “El hijo sabio ama la instrucción, el arrogante no escucha la reprensión” (Pr 13, 1).

2217 Mientras vive en el domicilio de sus padres, el hijo debe obedecer a todo lo que éstos dispongan para su bien o el de la familia. “Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque esto es grato a Dios en el Señor” (Col 3, 20; cf Ef 6, 1). Los niños deben obedecer también las prescripciones razonables de sus educadores y de todos aquellos a quienes sus padres los han confiado. Pero si el niño está persuadido en conciencia de que es moralmente malo obedecer esa orden, no debe seguirla.

Cuando se hacen mayores, los hijos deben seguir respetando a sus padres. Deben prevenir sus deseos, solicitar dócilmente sus consejos y aceptar sus amonestaciones justificadas. La obediencia a los padres cesa con la emancipación de los hijos, pero no el respeto que les es debido, el cual permanece para siempre. Este, en efecto, tiene su raíz en el temor de Dios, uno de los dones del Espíritu Santo.

2218 El cuarto mandamiento recuerda a los hijos mayores de edad sus responsabilidades para con los padres. En la medida en que ellos pueden, deben prestarles ayuda material y moral en los años de vejez y durante sus enfermedades, y en momentos de soledad o de abatimiento. Jesús recuerda este deber de gratitud (cf Mc 7, 10-12).

«El Señor glorifica al padre en los hijos, y afirma el derecho de la madre sobre su prole. Quien honra a su padre expía sus pecados; como el que atesora es quien da gloria a su madre. Quien honra a su padre recibirá contento de sus hijos, y en el día de su oración será escuchado. Quien da gloria al padre vivirá largos días, obedece al Señor quien da sosiego a su madre» (Si 3, 2-6).

«Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza. Aunque haya perdido la cabeza, sé indulgente, no le desprecies en la plenitud de tu vigor [...] Como blasfemo es el que abandona a su padre, maldito del Señor quien irrita a su madre» (Si 3, 12-13.16).

2219 El respeto filial favorece la armonía de toda la vida familiar; atañe también a las relaciones entre hermanos y hermanas. El respeto a los padres irradia en todo el ambiente familiar. “Corona de los ancianos son los hijos de los hijos” (Pr 17, 6). “[Soportaos] unos a otros en la caridad, en toda humildad, dulzura y paciencia” (Ef 4, 2).

2220 Los cristianos están obligados a una especial gratitud para con aquellos de quienes recibieron el don de la fe, la gracia del bautismo y la vida en la Iglesia. Puede tratarse de los padres, de otros miembros de la familia, de los abuelos, de los pastores, de los catequistas, de otros maestros o amigos. “Evoco el recuerdo [...] de la fe sincera que tú tienes, fe que arraigó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y sé que también ha arraigado en ti” (2 Tm 1, 5).

Por favor, continúa leyendo acerca de los deberes que tienen los padres para con los hijos aquí.

viernes, junio 18, 2010

El neopaganismo sigue avanzando en el mundo con apoyo institucional

Fuente: Forum Libertas.org

Algunos ejemplos: días festivos para policías paganos, clases de brujería que desgravan, ‘consejo espiritual’ de brujas a presos y satanismo en la Armada

El neopaganismo sigue encontrando apoyo institucional. En Inglaterra, los policías que lo deseen podrán disfrutar de ocho días festivos al año para celebrar sus creencias religiosas. Así lo ha establecido el ministerio británico de Interior. Esos festivos hacen referencia a ‘Halloween’, el solsticio de verano, la fiesta de las ‘ovejas lactantes’ y un festival de primavera dedicado al dios sol durante el cual los matrimonio pueden practicar la promiscuidad abiertamente.

Este ‘logro’ lo ha hecho posible la campaña iniciada por un agente del condado de Hertfordshire, Andy Pardy, que integra la Asociación de Policías Paganos. Pardy es adorador de dioses vikingos y quería dejar de librar fiestas como la Navidad para elegir sus propias fiestas paganas. Los quinientos funcionarios que engrosan la lista de partidarios de esta opción son los que componen la Asociación.

De este modo los policías islámicos podrán cambiar las fiestas navideñas por días que se celebra en su confesión como, por ejemplo, el Ramadán. El neopaganismo es una tendencia que se va imponiendo en el mundo occidental y que desplaza las raíces cristianas de Europa, pero ¿es nuevo el apoyo institucional que recibe?

La brujería, ‘sin IVA’ y las cárceles, con paganismo

En el año 2005, un tribunal holandés dictaminó que los costes de las lecciones de brujería tuvieran beneficios fiscales. El tribunal del distrito de Leeuwarden dictaminó que fuera legal sustraer los costes de la enseñanza –incluyendo la brujería- de la declaración de la renta.

Una ‘bruja’ consultada por Associated Press en aquel momento, Margarita Ronden afirmó que sus talleres costaban más de 200 dólares por fin de semana, y más de 2.600 dólares por un curso completo. Ronden declaró que había ‘entrenado’ a más de 160 discípulos en las últimas cuatro décadas.

Otro hecho insólito sucedió en la prisión de Kingston en Portsmouth, donde tres internos convertidos al paganismo recibieron la autorización para ser visitados por un sacerdote pagano. Según las normas de la prisión podrán recibir ‘consejo espiritual’ como los cristianos y otros credos religiosos.

En 2002 el capellán de prisiones nombrado en el Estado de Wisconsin (Estados Unidos) fue la reverenda Jamyi Witch. Como revela su nombre, ‘Witch’ es precisamente una bruja o sacerdotisa de wicca.

En Wisconsin, el culto neopagano es una religión reconocida oficialmente, igual que el catolicismo o el Islam. Otros Estados, como California, permiten la presencia de ‘brujas’ en las cárceles, pero sólo como voluntarios.

Son muchos los autores (por ejemplo, la periodista norteamericana Catherine Edwards Sanders, en su libro Wicca’s Charm) que recuerdan que los rituales y conjuros de los neopaganos (wiccas) no tienen raíces anteriores al año 1900, y son el resultado de invenciones y adaptaciones de un grupo de hombres, especialmente los ocultistas Aleister Crowley y Gerald Gardner. Lejos de ser un renacimiento de cierto paganismo antiguo matriarcal, el wicca es una invención moderna masculina.

El satanismo en la Armada británica

En el año 2004, la Armada Real británica dio reconocimiento oficial, por primera vez, a la práctica del satanismo. Según un reportaje del Telegraph del 24 de octubre, a Chris Cranmer, técnico naval que prestaba servicios en la fragata Cumberland, se le permitió llevar a cabo rituales satánicos a bordo del barco. También podía tener un funeral oficiado por la Iglesia de Satán si muriera en acto de servicio. Según el Telegraph, la Iglesia de Satán fue fundada en San Francisco en 1966 por Anton Szandor LaVey, autor de La Biblia Satánica.

Un portavoz de la Armada Real afirmó entonces que las creencias poco convencionales de Cranmer no causarían problemas a bordo del barco y subrayó: “Damos empleo con igualdad de oportunidades y no dejaremos fuera a nadie por sus propios valores religiosos”.

jueves, junio 17, 2010

Reglas del diálogo conyugal – I

Padre Nicolás Schwizer

Para que el diálogo sea enriquecedor y fecundo, hay que cumplir determinados requisitos. Cada pareja, al poseer una identidad propia, tendrá que encontrar su manera peculiar. Existen, no obstante, determinadas reglas básicas. ¿Cuales son estas reglas del diálogo conyugal? Se pueden resumir así: el diálogo conyugal, para que sea eficaz y creador, debe ser: humilde, paciente, simpático.

1. Humilde. La primera cualidad del diálogo es la humildad. No se debe avanzar hacia el otro hinchado por su propia perfección, seguro de lo definitivo de sus razones. No existe el cónyuge ideal, ni tampoco nadie es dueño de toda la verdad. Semejante actitud imposibilita el intercambio desde el origen.

El peligro de todo diálogo conyugal es que, frecuentemente, se vuelva una acusación: se tortura, se ataca, se acusa recíprocamente, y se sale de esta situación más apartado que nunca. Por eso conviene que los esposos, a la hora de iniciar el diálogo, tengan la prudencia de ejercer la autocrítica.

Es algo básico. Hay que tener un gran cuidado - a la hora de las recriminaciones, críticas, preguntas embarazosas - para examinarse a sí mismo y verificar hasta qué punto puede uno mismo ser sujeto de censura. No es tan raro que uno proyecte sus fallas y limitaciones en el otro. Con una actitud de humildad y autocrítica, la conversación se desarrollará en un clima de lucidez, calma y comprensión.

2. Paciente. En un solo día no se conseguirá la comprensión del cónyuge. Como todo, la vida de dos juntos requiere un largo aprendizaje, una permanente educación.

Y toda educación descansa sobre la paciencia. Sabemos que consiste, antes que nada, en repetición incansable, en incesante recomenzar. Así ocurre entre marido y mujer. A veces, será necesario repetir durante toda una vida la misma observación, formular la misma petición.

No es que el otro tenga mala voluntad; sucede que simplemente se le olvida o no logra crear el hábito, que sólo nace con la repetición. Lo importante, pues, es saber repetir con una paciencia que, además, es atributo de la fortaleza. En el caso de la vida matrimonial, esta paciencia es aún más importante, ya que la mayor parte de las veces, están en juego solamente detalles. Pero estas pequeñeces sin importancia, al multiplicarse, se hacen irritantes. La impaciencia crece y amenaza con manifestarse en los momentos de charla. Y es eso lo que hay que evitar. La paciencia dará al diálogo un clima de calma, de serenidad, sin tensiones e irritación.

3. Simpático. Para que el diálogo conyugal sea un instrumento de aproximación, no debe llevarse a cabo en términos agresivos, sino por el contrario, de la forma más simpática. De otro modo, no podrán menos que defenderse y volver a atacar.

En el momento en que los dos se encuentran cara a cara para iniciar un análisis de la situación conyugal, importa mucho el sentirse amado.

Los roces inevitables de la vida en común crean, al multiplicarse, una antipatía reprimida que, tarde o temprano, hará explosión. Si triunfa la antipatía por encima de la simpatía, el clima del diálogo se hace denso y llega a sofocar. Y entonces las personas se cierran en seguida, se recogen en sí mismas o se irritan. La conversación se hace entonces imposible, inútil. En tales condiciones se da un extraño diálogo de sordos en el que nadie quiere escuchar a nadie. Sólo la simpatía presente en cada momento, asegura un intercambio fructífero.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Contesto antes que el otro termine de hablar?

2. ¿Me pongo impaciente cuando otros hablan?

3. ¿Con los demás, tengo un diálogo de sordos?

miércoles, junio 16, 2010

El Cuarto Mandamiento

Amigos, debido a la proximidad del día que el comercio y el negocio le dedican al padre, y recién pasado el dedicado a la madre, quiero compartir con ustedes el contenido del Cuarto Mandamiento según lo explica el Catecismo de la Iglesia Católica.

Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar (Ex 20, 12).

Vivía sujeto a ellos (Lc 2, 51).

El Señor Jesús recordó también la fuerza de este ‘mandamiento de Dios’ (Mc 7, 8 -13). El apóstol enseña: ‘Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor; porque esto es justo. «Honra a tu padre y a tu madre», tal es el primer mandamiento que lleva consigo una promesa: «para que aseas feliz y se prolongue tu vida sobre la tierra»’ (Ef 6, 1-3; cf Dt 5 16).

2197 El cuarto mandamiento encabeza la segunda tabla. Indica el orden de la caridad. Dios quiso que, después de El, honrásemos a nuestros padres, a los que debemos la vida y que nos han transmitido el conocimiento de Dios. Estamos obligados a honrar y respetar a todos los que Dios, para nuestro bien, ha investido de su autoridad.

2198 Este precepto se expresa de forma positiva, indicando los deberes que se han de cumplir. Anuncia los mandamientos siguientes que contienen un respeto particular de la vida, del matrimonio, de los bienes terrenos, de la palabra. Constituye uno de los fundamentos de la doctrina social de la Iglesia.

2199 El cuarto mandamiento se dirige expresamente a los hijos en sus relaciones con sus padres, porque esta relación es la más universal. Se refiere también a las relaciones de parentesco con los miembros del grupo familiar. Exige que se dé honor, afecto y reconocimiento a los abuelos y antepasados. Finalmente se extiende a los deberes de los alumnos respecto a los maestros, de los empleados respecto a los patronos, de los subordinados respecto a sus jefes, de los ciudadanos respecto a su patria, a los que la administran o la gobiernan.

Este mandamiento implica y sobrentiende los deberes de los padres, tutores, maestros, jefes, magistrados, gobernantes, de todos los que ejercen una autoridad sobre otros o sobre una comunidad de personas.

2200 “El cumplimiento del cuarto mandamiento lleva consigo su recompensa: ‘Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar’ (Ex 20, 12; Dt 5, 16). La observancia de este mandamiento procura, con los frutos espirituales, frutos temporales de paz y de prosperidad. Y al contrario, la no observancia de este mandamiento entraña grandes daños para las comunidades y las personas humanas.

Por favor, vete aquí para leer la sección subsiguiente a esta.

lunes, junio 14, 2010

Nuevo sitio dedicado a nuestro Beato Carlos Manuel

Amigos, quiero informarles de un nuevo sitio-web dedicado a nuestro Beato Carlos Manuel Rodríguez. Puede ser accedido en el siguiente URL:

http://site.beatocarlosmanuel.info/

No se olviden tampoco de hacerse miembro de su grupo en Facebook:

http://www.facebook.com/group.php?gid=9174953434

El Papa ante el escándalo de abuso sexual clerical: los hechos

Autor: R.P. John Flynn, L. C. | Traducido por Justo Amado | Fuente: Zenit.org

Lo que ha hecho Ratzinger ante las denuncias

ROMA, domingo, 13 de junio de 2010 (ZENIT.org).-Las revelaciones actuales de abusos sexuales por parte de sacerdotes en la Iglesia católica están atrayendo una atención sin precedentes sobre el papel del Vaticano y, sobre todo, sobre las acciones de Benedicto XVI. En medio de la cascada de reportajes, existe, sin embargo, el peligro de que los hechos puedan quedar oscurecidos por la intensidad de las opiniones expresadas.

Un ejemplo reciente es la noticia de portada de la revista Time del 7 de junio. Sobre una foto del Papa con la cabeza vuelta se leía el titular: "Por qué ser Papa significa nunca decir perdón". Un vistazo rápido a la sección de la página web del Vaticano dedicada a los abusos sexuales revela, por el contrario, que en repetidas ocasiones Benedicto XVI ha expresado su remordimiento por los abusos de niños y adolescentes. De hecho, el link superior es un vídeo con una lectura del párrafo 6 de la carta del Papa a los católicos de Irlanda del 19 de marzo en la que dice: "Habéis sufrido intensamente y eso me apesadumbra en verdad".

Para ayudar a aclarar estos temas, Gregory Erlandson y Matthew Bunson acaban de publicar el libro titulado: "Pope Benedict XVI and the Sexual Abuse Crisis" (El Papa Benedicto XVI y la Crisis de los Abusos Sexuales) (Our Sunday Visitor). Los autores saben bastante sobre el tema. Erlandson es el presidente y editor de Our Sunday Visitor Publishing Company, mientras que Bunson es el redactor jefe del Catholic Almanac y también de la revista Catholic Answers.

Comienzan por señalar que una de las lecciones de los escándalos de abuso sexual es no tener miedo a la verdad. "Hay que enfrentarse a los hechos, pero también deben examinarse con equilibrio y honestidad", observa el prólogo.

Las cuestiones sobre el modo de actuar de Benedicto XVI surgieron con la publicación de reportajes sobre cómo trató a un sacerdote cuando el futuro Papa era arzobispo de Munich. Siguieron otras acusaciones, sobre las decisiones que tomó cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre los casos de abusos en Estados Unidos. Los medios acusaron al Pontífice de negligencia, encubrimiento, y falta de preocupación por las víctimas de abusos.

Benedicto XVI difamado

Los autores del libro rechazan estas afirmaciones como falsas, pero admiten que a la mayor parte del público le habrá resultado difícil llegar hasta puntos de vista que les condujeran a una comprensión más correcta de la situación. El resultado es que se ha difamado a Benedicto XVI, y también se ha pasado por alto la actuación de la Iglesia católica en Estados Unidos. Durante los últimos años la adopción de nuevas normas y procedimientos ha llevado a cambios drásticos en el área de los abusos sexuales, precisa el libro. Aún así, la mayor parte de la cobertura de los medios presenta la situación como si estos cambios nunca hubieran ocurrido.

En relación al papel del Pontífice cuando presidía la Congregación para la Doctrina de la Fe, los autores presentan dos puntos importantes. Primero; antes de 2001, la responsabilidad de tratar los casos de abusos sexuales estaba dividida entre varias oficinas vaticanas, y no fue hasta la publicación de la carta apostólica del 18 de mayo de aquel año que todos aquellos sacerdotes acusados de abusos fueron asignados a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Segundo, cuando el entonces cardenal Joseph Ratzinger asumió el control de estos casos, experimentó un cambio de actitud y se dio cuenta más claramente de la gravedad de la situación y de la necesidad de una actuación mucho más decidida.

Esto le llevó  a las palabras que escribió para las meditaciones de las Estaciones del Vía Crucis, el Viernes Santo de 2005, poco antes de la muerte de Juan Pablo II. En la Novena Estación clamaba: "¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar completamente entregados a él!".

Una vez que la Congregación para la Doctrina de la Fe se encargó de tratar los casos de sacerdotes que habían cometido abusos sexuales actuó rápidamente para resolverlos. Esto se explicaba en una entrevista concedida por monseñor Charles J. Scicluna al periódico católico italiano Avvenire en febrero de este año. Cerca del 60% de los casos no llegaron a juicio debido a la avanzada edad de los acusados, pero fueron sometidos a una actuación disciplinaria y alejados de cualquier ministerio público. En general, en un gran número de casos se permitió a los obispos locales que tomaran medidas disciplinarias inmediatas, de manera que no se retrasaran la puesta en marcha de estas medidas antes de que tuvieran lugar los juicios.

Algunos de los reportajes de los medios han criticado la lentitud o la falta de actuación de Roma al tratar a los sacerdotes culpables de abusos. Pero los autores del libro citan varias fuentes que demuestran que los retrasos fueron mucho más responsabilidad de los obispos locales norteamericanos que de cualquier negligencia del cardenal Ratzinger o de los encargados en su oficina de tratar estos asuntos.

De hecho, los autores del libro señalan que uno de los factores que agravaron los problemas de abusos sexuales fue la falta de aplicación, por parte de los obispos, de las leyes y normas de la Iglesia sobre cómo deberían tratarse estos casos. No obstante, no se trató sólo de un fallo de los obispos. Cuando muchos de estos abusos tuvieron lugar, en ocasiones hace varias décadas, los psiquiatras y otros miembros de la sociedad de aquella época no comprendieron la intensidad del mal que estaba detrás de tales actos.

Aunque se han hecho muchos progresos, Erlandson y Bunson también plantean algunas sugerencias sobre medidas adicionales que puede adoptar la Iglesia. Primero, es necesario que continúe el tono claro de asunción de responsabilidades que ha establecido Benedicto XVI, y los infractores deben responder de sus actos. Segundo, el Vaticano debería considerar la publicación de algunas normas mundiales, tanto para asegurar que se informa a las autoridades civiles de los casos de abuso sexual como también que existe una consistencia al tratar con los casos de abusos. Tercero, debe seguir adelante la renovación espiritual del sacerdocio y la vida religiosa.

Papel decisivo

Erlandson y Bunsen concluyen su estudio afirmando que la crisis de los abusos sexuales del clero muy probablemente defina el pontificado de Benedicto XVI. Esto no se deberá tanto a la cantidad de los escándalos revelados, sino al papel de liderazgo que ha tomado.

Antes de llegar a ser Papa, llevó a cabo actuaciones decisivas para que la Congregación para la Doctrina de la Fe tratara a los sacerdotes abusadores. Una vez elegido Papa, se ha encontrado con numerosas víctimas, ha reprendido a los sacerdotes culpables y ha desafiado a los obispos. También ha estado en la vanguardia de las reformas de procedimientos que han dado como resultado que la Iglesia sea capaz de responder más rápidamente cuando se trata de casos de abusos sexuales. El libro cita al cardenal Sean O'Malley de Boston que afirmó que, durante una década, el aliado más fuerte que tenían los obispos norteamericanos en Roma al tratar los casos de abusos sexuales fue el entonces cardenal Ratzinger.

Una vez elegido, Benedicto XVI escogió como sucesor en la Congregación para la Doctrina de la Fe a un norteamericano, el cardenal William J. Levada, alguien que era muy consciente del alcance de los escándalos. En sus mensajes sobre los abusos sexuales, el Pontífice ha hablado con claridad y con fuerza. También es consciente de la necesidad de una renovación espiritual, que expresó claramente en su carta a los católicos irlandeses, observa el libro.

Los autores admiten que, como muchos de su generación, el actual Papa fue al principio lento a la hora de darse cuenta de la gravedad, pero cambió hasta el punto "de convertirse en el defensor histórico de la reforma y la renovación de la Iglesia, y comprende el significado del problema".

En otras palabras, Benedicto XVI no es un obstáculo para afrontar con eficacia el problema de los abusos sexuales, sino una parte vital de la solución.

sábado, junio 12, 2010

Vídeo: Gobierno del PSOE Vandaliza Imagen de la Piedad

Amigos, esto de acuerdo a ACIPrensa:

Comentario. ¡Pues claro! No es el primer asalto que el gobierno de Zapatero efectúa contra el patrimonio nacional español. Pero que lo realicen y después lo tapen con descaro es algo nuevo. La hubris del socialista no conoce fronteras.

Entérate más aquí y aquí.

«Gays» Transformados por el Espíritu Santo

Autora: Vivian Maldonado Miranda | Fuente: El Visitante

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A los 22 años, José descubrió que su verdadera identidad es “ser un hijo de Dios”. Fue a los 5 años de edad que tuvo la primera experiencia que marcó su vida. Un niño de 6 años que era abusado en su casa, repitió contra José el abuso que cometían con él. Desde entonces, empezó a tener sueños “surrealistas”, que ni siquiera entendía.

Pero no tenía la confianza de contárselo a sus padres. De hecho, creció con rencor contra su papá, quien maltrataba a su mamá y, por ende, con quien sentía que jamás podría identificarse. Luego, sus padres se fueron de crucero y lo dejaron durante una semana en la casa de un familiar. Allí, fue abusado por un miembro de la familia. Jamás lo dijo. Explica que, con el tiempo, no le costó trabajo perdonar al agresor, pues escuchaba que Jesús nos llama a perdonar. Sin embargo, era incapaz de perdonarse a sí mismo y se sentía culpable por lo que había ocurrido.

Llegó la adolescencia y le dijeron ‘pato’ en la escuela. No entendía por qué se lo decían. De los 15 minutos que caminaba de regreso a casa, cinco los pasaba llorando. Ante su familia, no lo demostraba. Mientras, acumulaba más heridas y rencores contra su papá, de quien no recuerda una sola salida al parque, algún pasatiempo o juego juntos, ni, al menos, algún abrazo. Papá traía dinero a la casa, pero la mente de José se queda en blanco cuando le preguntan de algún momento feliz a su lado.

Comenzaron los intentos de suicidio. Hasta dormía con un cuchillo bajo su almohada. Para José, la atracción hacia personas del mismo sexo que empezó a sentir fue sólo la “punta del iceberg”, con la que él buscaba en otros hombres, el cariño del padre que nunca tuvo. Puesta ya su homosexualidad al descubierto, afirma que no recibió más rechazo social: “Nadie me dijo que la homosexualidad fuera mala. Sin embargo, mi naturaleza me decía que algo andaba mal y mis deseos de suicidio no eran porque la sociedad me estuviera rechazando, sino porque dentro de mi ser yo sabía que estaba mal”.

Hasta que se encontró con el apostolado Courage, donde explica que comprendió por primera vez que él es “una persona”, liberándose así del “sello” de ser “un gay”.

Afirma que su historia, es la de muchos.  Ahora José es el coordinador laico del Capítulo de Courage de la Arquidiócesis de San Juan. El Apostolado brinda atención espiritual a las personas que sienten atracción hacia el mismo sexo y a sus familiares y amigos.

“Nuestro objetivo es lograr que cada persona con atracción al mismo sexo tenga una relación íntima con Jesucristo”, lee el material informativo de la organización. Las metas son: vivir la virtud de la castidad de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia, oración y dedicación a Cristo, apoyo y buen ejemplo. En palabras del sub-coordinador, Taín Alejandro, cuando la persona tiene una herida, se enfrenta a varias alternativas: o la sanas con la ayuda de Dios, o buscas sanarla en otras personas o “te quedas con la herida abierta y en venganza, buscas hacer caer a alguien más”. Para José, lo más liberador fue el saber que “soy un ser humano, creación de Dios y que mi verdadera identidad es ser hijo de Dios”.

“Alguien me puede decir que hay felicidad en el ambiente gay y yo le respondo ‘sabes, no estás hablando con alguien que no vivió en ese ambiente, a quien puedas venderle ese paquete de felicidad. Yo sé del dolor, del sufrimiento, de la búsqueda de amor a través de otras personas. No hay manera de comparar la felicidad real y la paz que Dios da a uno, con la incertidumbre, la soledad, la angustia y la depresión de vivir en ese ambiente”, prosiguió. El Apostolado ahora tiene dos nuevos proyectos. El primero, “Encourage”, dirigido a ofrecer apoyo a los familiares de personas con atracción hacia el mismo sexo. Según el asesor laico coordinador de Encourage, Gabriel Spes, no es necesario que sus hijos estén en Courage, para poder participar de esta nueva iniciativa.

El apostolado está trabajando además en una ronda de talleres titulados “Comprendiendo la homosexualidad”, dirigidos a los ambientes universitarios.

Para más información, escribir a sanjuanpr@courage-latino.org Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla , o llamar al 787-360-0875

viernes, junio 11, 2010

Celebramos hoy la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús

“Procura ejercitarte y frecuentar con piadosa devoción el culto del piadosísimo Corazón de Nuestro Señor Jesucristo, copiosísimamente comunicativo de amor y misericordia; besándole y entrándote en él espiritualmente. Cuanto pidieres, pídelo por este dulcísimo Corazón, ofreciendo por él tus ejercicios; porque es el tesoro de todas las gracias, y la puerta por donde nos llegamos a Dios y Dios a nosotros. Pon alguna imagen del Corazón de este Señor en algún lugar por donde has de pasar frecuentemente, para recuerdo e incentivo de tu amor. ... Conviene, y es ejercicio muy piadoso, rendir devotos obsequios al Corazón de Jesús; en el debes refugiarte en todos tus trabajos y peligros: pues en él hallarás consuelo y gracia; y cuando te desampararen y engañaren todos los corazones de los mortales, está seguro que este fidelísimo Corazón no te dejará ni te engañará”. - Juan Lanspergio de Colonia, Cartujo.

Oremos: “¡Oh Padre Eterno! Por medio del Corazón de Jesús, mi vida, mi verdad y mi camino, llego a Vuestra Majestad: por medio de este adorable Corazón, os adoro por todos los hombres que no os adoran; os amo por todos los que no os aman; os conozco por todos los que voluntariamente ciegos no quieren conoceros: por este divinísimo Corazón deseo satisfacer a Vuestra Majestad las obligaciones que os tienen todos los hombres. Doy vuelta con el pensamiento a todo el mundo, buscando las almas redimidas por la preciosa Sangre de mi Esposo, para satisfacer por ellas a Vuestra Majestad por medio de este Sacrosanto Corazón: a todas abrazo, y os las presento por el Corazón de Jesús: pido a Vuestra Majestad la conversión de todas por el mismo suavísimo Corazón. ¡Ah! No permitáis que sea por más tiempo ignorado de ellas mi amado Jesús! Haced que vivan por Jesús, que murió por todas. Estáis viendo, Padre Divino, que muchas almas están ciertamente muertas; ¡Ah¡ Haced, os ruego encarecidamente por este divino Corazón de Jesús que, finalmente, empiecen ya a vivir. Presento a Vuestra Majestad, sobre este santísimo Corazón, a vuestros siervos NN. (aquí se pueden poner los nombres de los que fueren de la devoción de cada uno): pídoos por mi divino Esposo que, siendo su protector el mismo deífico Corazón, merezcan estar con vos eternamente”. Venerable María de la Encarnación, Ursulina.

jueves, junio 10, 2010

Haikú: ¡Sácame de las aguas!


¡Sáname Jesús,
Sácame de las aguas
y dame más fe!

“Jesucristo Hombre” Tiene un Blog

José Luis De Jesús Miranda, alias “Jesucristo Hombre,” alias “El Anticristo” Amigos, José Luis De Jesús Miranda, alias “Jesucristo Hombre,” alias “El Anticristo” tiene un blog basado en la página-web del tabloide puertorriqueño, El Vocero.

Como se sabe, Miranda es el jefe de "Creciendo en Gracia," un cultejo basado en Miami cuyo objetivo es enriquecerlo gracias a una masa de seguidores crédulos que le carga las botas y le rinde pleistesía. En esta entrada de su blog, Miranda nos regala su "sabiduría" bíblica mientas nos aplica el mote de "apóstata". Esto de un hombre que dice ser que es Jesucristo y una vez, hasta San Pablo.

Cada loco con su tema digo yo pero si buscan alivio cómico, dénse una vuelta por el blog de Miranda. La entrada se le atribuye al farsante pero se refiere a éste en tercera persona.

Mientras tanto, recordemos lo siguiente:

Vendrán muchos que, usando mi nombre, dirán: "Yo soy el *Cristo" , y engañarán a muchos.  - Mateo 24:5

Entonces, si alguien les dice a ustedes: "¡Miren, aquí está el Cristo!" o "¡Allí está!" , no lo creanMateo 24:23

Porque surgirán falsos Cristos y falsos profetas que harán grandes señales y milagros para engañar, de ser posible, aun a los elegidos.Mateo 24:24

Los mirandistas no cortaron los cuatro evangelios de su biblia despedazada por nada, si no porque los encontraron inconvenientes. ¡No se dejen engañar de este farsante!

miércoles, junio 09, 2010

Visiones de Puerto Rico

Amigos estas son algunas fotos que tomé en un reciente viaje a Puerto Rico.

Lo que veía de la ventana de mi hotel, en el sector Condado de San Juan.

Otra vista desde mi ventana. Por las noches el “ruido” no me dejaba dormir.

La Casa de Aduanas en el sector Playa de Ponce. Antes de ser la Aduana estadounidense, lo fue española.

martes, junio 08, 2010

Felicidades al Padre Benigno José Pascual Benabarre

Amigos, esto fue publicado en El Visitante:

 Padre Benigno José Pascual Benabarre, OSBLa celebración de los 95 años de Padre Benigno José Pascual Benabarre, OSB, y sus 72 años de entrega a la vida sacerdotal-misionera nos convocan a pensar detenidamente en el sacramento del Orden Sacerdotal.

Y ahora que llega a su fin la celebración del Año Sacerdotal recordemos unas palabras del Patrón de los sacerdotes, San Juan María Vianney. El llegó a decir:

“Si no tuviéramos el sacramento del Orden, no tendríamos a nuestro Señor. ¿Quién lo ha puesto en el Tabernáculo? El Sacerdote. ¿Quién ha abierto a nuestra alma las puertas a la vida nueva? El sacerdote. ¿Quién la alimenta para darle la fuerza necesaria para hacer el camino? El sacerdote. ¿Quién la preparará para aparecer ante Dios, lavando su alma por última vez en la Sangre de Jesucristo? El sacerdote, siempre el sacerdote. Y si esta alma va a morir, ¿quién la resucitará, quién le devolverá la calma y la paz? También el sacerdote.”

Cierto es que aquel que responde al llamado del Señor, quiere que todos le conozcan y le amen. Padre Benabarre sólo tuvo que dejarse guiar, agradecer su vocación y ser fiel.

Aun lejos de la Isla, él se mantiene “activo” entre los residentes de Puerto Rico, en especial en aquellas áreas de Gurabo y Humacao, donde llevó la palabra del Señor en su catequesis. No lo ha abandonado: ahora catequiza mediante su columna semanal de Catequesis en este Semanario.

Un dato íntimo que podemos comentar a nuestros lectores es el por qué del nombre Benigno, confesado por él mismo. Fue el nombre que recibió cuando entró al noviciado como monje benedictino, en el 1931. Por otro lado, el nombre de Pascual lo celebra, así ratificado por su santa madre, el día de su nacimiento que ocurrió un 17 de mayo, fiesta de san Pascual Bailón.

Padre, a los 95 años, ¿cómo recuerda el origen de su vocación sacerdotal?

Primero quise ser un sacerdote secular, pero la familia no podía pagar la pequeña cantidad requerida a los seminaristas. Entré al monasterio de Nuestra Señora del Pueyo, en la diócesis de Barbastro en España. Allí los benedictinos tenían una casa de formación para futuros misioneros en Filipinas.

Como benedictino, mi vida es maravillosa y podemos decir gratificante. La vida es un regalo de Dios, algo que tenemos que cuidar y disfrutar, de acuerdo con la Regla de San Benedicto. Es una vida balanceada en oración y trabajo.

En el 1946, los Superiores de mi Comunidad me mandaron a estudiar a España y también a los Estados Unidos, y recibí una buena educación. Desde el 1947 al 1950 me preparé para obtener un grado de Maestría en Filosofía, en la Universidad Católica de América en Washington, DC. Además, estuve por 17 años en Manila hablando más inglés que español. Aquí obtuve un grado doctoral en Educación.

¿Cuál es su mejor experiencia como párroco en Puerto Rico?

El ser apreciado por los feligreses. Atesoro ese pensamiento como algo especial ya que siempre me dí de lleno a ellos. Todavía guardo las publicaciones de seis volúmenes de homilías, tres sobre las lecturas y otros tantos sobre las oraciones variables de las misas. Recuerdo también aquellos momentos de lucha para mejorar las iglesias en los barrios de Patagonia, Junquito, Pasto Viejo y la parroquia de Humacao. Puedo decir que las más tristes experiencias han sido no ver el fruto de tanto trabajo.

Hablemos de su ministerio en la Isla.

Muy agradable en general. En ningún momento dejé de decir la verdad, ¡que siempre molesta a alguno! No recuerdo cuando comencé a escribir en nuestro querido El Visitante, pero en 1988 ya había publicado 38 artículos.

Padre, ¿cuál es la hora del día que más le gusta y por qué?

Me levanto cada día hacia las cinco de la mañana. Veinte minutos más tarde rezo los “Laudes” con la comunidad. Y luego, a renglón seguido, tenemos la Santa Misa. ¡Esas son las horas más felices del día!

Nos despedimos, hasta la próxima semana, cuando a través de su Catequesis, recibiremos la enseñanza de un sacerdote que predica el camino para llegar al Cielo.

Comentario. Yo simplemente añado que es un placer reproducir muchas veces las meditaciones del Padre quien con gran generosidad me ha dado permiso para diseminarlas en esta humilde obra.

Ser sacerdote es ser un hombre especial. Cuando la gracia se posesiona en un hombre de modo tan particular, rinde fruto para la vida eterna, no solamente de este hombre privilegiado, más también el destino eterno de las almas que se nutren de él. Padre Benigno, es usted in vero, alter Christus.

domingo, junio 06, 2010

¿Qué es la Transubstanciación?

 Estimemos por «justa y conveniente» la palabra exacta que expresa la conversión del pan y del vino: ¡Transubstanciación!

Autor: P. Carlos Miguel Buela, VE | Fuente: www.iveargentina.org via Catholic.Net

«La Presencia Real»

1. Verdadera, real y sustancial


Nos enseña la santa fe católica que Nuestro Señor Jesucristo está verdadera, real y sustancialmente presente, en el Santísimo Sacramento del altar. Es sacramento porque es signo sensible -pan y vino-, y eficaz -produce lo que significa-, de la gracia invisible y porque contiene al Autor de la gracia, al mismo Jesucristo nuestro Señor.

¿Qué quiere decir verdadera?

Verdadera quiere decir que su presencia no es en mera figura (como en una foto), como quería Zwinglio, sino en verdad.

¿Qué quiere decir realmente?

Realmente quiere decir que su presencia no es por mera fe subjetiva (no porque uno así lo opine), como quería Ecolampadio, sino en la realidad.

¿Qué quiere decir sustancialmente?

Sustancialmente quiere decir que la presencia del Señor en la Eucaristía no es meramente virtual (como la usina eléctrica está virtualmente presente en el foco de luz), como quería Calvino, sino según el mismo ser de su Cuerpo y Sangre que asumió en la Encarnación.

El Concilio de Trento enseña que: «Si alguno negare que en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía se contiene verdadera, real, y sustancialmente el Cuerpo y la Sangre, juntamente con el alma y la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo y, por ende, Cristo entero; sino que dijere que sólo está en él como en señal y figura o por su eficacia, sea anatema».

Doctrina que recoge el reciente Catecismo de la Iglesia Católica: «Cristo Jesús que murió, resucitó, que está a la derecha de Dios e intercede por nosotros (Ro 8,34), está presente de múltiples maneras en su Iglesia: en su Palabra, en la oración de su Iglesia, allí donde dos o tres estén reunidos en mi nombre (Mt 18,20), en los pobres, los enfermos, los presos, en los sacramentos de los que Él es autor, en el sacrificio de la misa y en la persona del ministro. Pero, “sobre todo (está presente), bajo las especies eucarísticas”.

El modo de presencia de Cristo bajo las especies eucarísticas es singular. Eleva la Eucaristía por encima de todos los sacramentos y hace de ella “como la perfección de la vida espiritual y el fin al que tienden todos los sacramentos”. En el santísimo sacramento de la Eucaristía están “contenidos verdadera, real y substancialmente el Cuerpo y la Sangre junto con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y, por consiguiente, Cristo entero.” “Esta presencia se denomina ´real´, no a título exclusivo, como si las otras presencias no fuesen ´reales´, sino por excelencia, porque es substancial, y por ella Cristo, Dios y hombre, se hace totalmente presente”».

De tal modo, que Nuestro Señor Jesucristo está presente en la Eucaristía con el mismo Cuerpo y Sangre que nació de la Virgen María, el mismo cuerpo que estuvo pendiente en la cruz y la misma sangre que fluyó de su costado.

2. De la Transubstanciación

Nuestro Señor se hace presente por la conversión del pan y el vino en su Cuerpo y Sangre. Esa admirable y singular conversión se llama propiamente «transubstanciación», no consustanciación, como quería Lutero.

Se dice admirable porque es un misterio altísimo, superior a la capacidad de toda inteligencia creada. ¡Es el Misterio de la fe! Se dice singular porque no existe en toda la creación ninguna conversión semejante a esta.

En la transubstanciación toda la substancia del pan y toda la sustancia del vino desaparecen al convertirse en el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Cristo. De tal manera que bajo cada una de las especies y bajo cada parte cualquiera de las especies, antes de la separación y después de la separación, se contiene Cristo entero.

Es de fe, por tanto, que de toda y sola la substancia del pan y del vino se transubstan­cia en toda y sola la sustancia del cuerpo y sangre de Cristo. Ahora bien, ¿qué es lo que permanece? Permanecen, sin sujeto de inhesión, por poder de Dios, en la Eucaristía los accidentes, especies o apariencias del pan y del vino.
¿Cuáles son? Los accidentes que permanecen después de la transusbtanciación son: peso, tamaño, gusto, cantidad, olor, color, sabor, figura, medida, etc, de pan y de vino. Sólo cambia la sustancia.

Por la fuerza de las palabras bajo la especie de pan se contiene el Cuerpo de Cristo y, por razón de la compañía o concomitancia, junto con el Cuerpo, por la natural conexión, se contiene la Sangre, y el alma y, por la admirable unión hipostática, la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo.

Y, ¿qué se contiene por razón de las palabras bajo la especie del vino? Por razón de las palabras se contiene la Sangre de Cristo bajo la especie del vino y, por razón de la concomitancia, junto con la Sangre, por la natural conexión, se contiene el Cuerpo, el Alma y, por la unión hipostática, la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo.

Enseña el Catecismo de la Iglesia Católica: «Mediante la conversión del pan y del vino en su Cuerpo y Sangre, Cristo se hace presente en este sacramento. Los Padres de la Iglesia afirmaron con fuerza la fe de la Iglesia en la eficacia de la Palabra de Cristo y de la acción del Espíritu Santo para obrar esta conversión. Así, san Juan Crisóstomo declara que: “No es el hombre quien hace que las cosas ofrecidas se conviertan en Cuerpo y Sangre de Cristo, sino Cristo mismo que fue crucificado por nosotros. El sacerdote, figura de Cristo, pronuncia estas palabras, pero su eficacia y su gracia provienen de Dios. Esto es mi Cuerpo, dice. Esta palabra transforma las cosas ofrecidas”.

Y san Ambrosio dice respecto a esta conversión: “Estemos bien persuadidos de que esto no es lo que la naturaleza ha producido, sino lo que la bendición ha consagrado, y de que la fuerza de la bendición supera a la de la naturaleza, porque por la bendición la naturaleza misma resulta cambiada... La palabra de Cristo, que pudo hacer de la nada lo que no existía, ¿no podría cambiar las cosas existentes en lo que no eran todavía? Porque no es menos dar a las cosas su naturaleza primera que cambiársela”».

Sigue diciendo el Catecismo de la Iglesia Católica: «El Concilio de Trento resume la fe católica cuando afirma: “Porque Cristo, nuestro Redentor, dijo que lo que ofrecía bajo la especie de pan era verdaderamente su Cuerpo, se ha mantenido siempre en la Iglesia esta convicción, que declara de nuevo el Santo Concilio: por la consagración del pan y del vino se opera el cambio de toda la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo nuestro Señor y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su Sangre; la Iglesia católica ha llamado justa y apropiadamente a este cambio transubstanciación”».

3. Omnipotencia de Dios


El sacerdote ministerial predica la Palabra de Dios, presenta a Dios los dones de pan y vino, los inmola y los ofrece al transubstanciarlos en el Cuerpo y la Sangre del Señor, obrando en nombre y con el poder del mismo Cristo, de modo tal que, por sobre él sólo está el poder de Dios, como enseña Santo Tomás de Aquino: «El acto del sacerdote no depende de potestad alguna superior, sino de la divina», de tal modo, que ni siquiera el Papa, tiene mayor poder que un simple sacerdote, para la consagración del Cuerpo de Cristo: «No tiene el Papa mayor poder que un simple sacerdote». 

«Al mandar a los Apóstoles en la Última Cena: Haced esto en memoria mía (Lc 22,19; 1Cor 11,24.25), les ordena reiterar el rito del Sacrificio eucarístico de mi Cuerpo que será entregado y de mi Sangre que será derramada (Lc 22,19; 1Cor 11,24.25). Enseña el Concilio de Trento que Jesucristo, en la Última Cena, al ofrecer su Cuerpo y Sangre sacramentados: “a sus apóstoles, a quienes entonces constituía sacerdotes del Nuevo Testamento, a ellos y a sus sucesores en el sacerdocio, les mandó ... que los ofrecieran”».

Y esto por el poder divino, ya que existe «en la misma transformación, una selección que indica penetración extraordinaria; dentro de una misma cosa material hay algo que cambia y algo que permanece inmutable; además el cambio produce algo nuevo...». En la Divina Invocación, como llamaban muchos Santos Padres a la consagración, se da:

1. Una selección: entre la substancia y los accidentes;
2. Una penetración extraordinaria: distinguir ambos elementos, para que desaparezca uno y permanezca el otro;
3. Algo nuevo aparece: el Cuerpo entregado y la Sangre derramada de Cristo, bajo especie ajena, o sea, sacramental.

Por esto, la conversión del pan y del vino en la Misa, implica dificultades más grandes que respecto a la creación del mundo, como dice Santo Tomás de Aquino: «En esta conversión hay más cosas difíciles que en la creación, en la que sólo es difícil hacer algo de la nada. Crear, sin embargo, es propio de la Causa Primera, que no presupone nada para su operación. Pero en la conversión sacramental (de la Eucaristía) no sólo es difícil que este todo (el pan y el vino) se transforme en este otro todo (el Cuerpo y la Sangre de Cristo), de modo que nada quede del anterior, cosa que no pertenece al modo corriente de producir, sino que también queden los accidentes desaparecida la substancia...».

Queridos hermanos y hermanas:

Crezcamos siempre en la fe y el amor a Nuestro Señor presente en la Eucaristía. Estimemos por «justa y conveniente» la palabra exacta que expresa la conversión del pan y del vino: ¡Transubstanciación!, que debería sonar en nuestros oídos como música celestial.
Y admiremos siempre el poder de Dios que allí se manifiesta, como lo hace el pueblo fiel que dice, con las palabras del Apóstol Tomás, después de ocurrida la transustanciación: ¡Señor mío y Dios mío! (Jn 20,28).

viernes, junio 04, 2010

Martirio es...

"Martirio es el dolor de cada día,
si en Cristo y con amor es aceptado,
fuego lento de amor que en la alegría
de servir al Señor es consumado. "

miércoles, junio 02, 2010

El Sagrado Corazón y nuestro corazón

Padre Nicolás Schwizer


La devoción al Corazón de Jesús se basa en el pedido del mismo Jesucristo en sus apariciones a Santa Margarita María de Alacoque. Él se mostró a ella y señalando, con el dedo, el corazón, dijo: “Mira este corazón que tanto ha amado a los hombres y a cambio no recibe de ellos más que ultrajes y desprecio. Tú, al menos ámame”. Esta revelación sucedió en la segunda mitad del siglo diecisiete.

El corazón de Jesús. Cuando hablamos del Corazón de Jesús, importa menos el órgano que su significado. Y sabemos que es símbolo del amor, del afecto. Y el corazón de Jesús significa amor en su máximo grado; amor hecho obras.

Cuando Cristo mostró su propio corazón, no hizo más que llamar nuestra atención distraída sobre lo que el cristianismo tiene de más profundo y original; el amor de Dios. También nos llama nuevemente a nosotros: ¡Mirad cómo os he amado! ¡Sólo os pido una cosa: que correspondáis a mi amor!

Nuestro corazón. Nuestra respuesta del amor, en general, no es muy adecuada a su llamada. Porque sufrimos una grave y crónica afección cardíaca, que parece propia de nuestro tiempo: Somos todos enfermos del corazón, en menor o mayor grado, que va desde insuficiencia cardíaca hasta parálisis cardíaca. Está disminuyendo e incluso muriendo el amor; el corazón se enfría y ya no es capaz de amar ni de sentirse amado.

Se convierte en un amor desordenado y desequilibrado, enfermo y raquítico, un amor no dispuesto al sacrificio. Triunfa el amor egoísta, que cultiva toda forma de apego y esclavización al YO, que llega hasta el endiosamiento de sí mismo. Se pierde el amor personal y hace lugar a un amor frío e impersonal.

¿Quién de nosotros no sufre bajo esta enfermedad del tiempo actual? ¿Quién de nosotros no sufre bajo esta falta de amor desinteresado hacia Dios y hacia los demás?

¿Quién de nosotros no se siente cautivo de su propio egoísmo, el cual es el enemigo mortal de cada amor auténtico? ¿Y quién de nosotros no experimenta, día a día, que no es amado verdaderamente por los que lo rodean?

Cuántas veces nuestro amor es fragmentario, defectuoso, porque no encierra la personalidad total del otro.

Amamos algo en el otro, tal vez un rasgo característico, tal vez un atributo exterior, su lindo rostro, su peinado, sus movimientos graciosos, pero no amamos la persona como tal, con todas sus propiedades, con todas sus riquezas y también con todas sus fragilidades.

Intercambio de corazones. He aquí, pues, el sentido y la actualidad de nuestra devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Le entregamos, le regalamos nuestro corazón enfermo y esperamos de ello una profunda transformación. Y le pedimos que una nuestro corazón con el suyo, que lo asemeje al suyo. Le pedimos un intercambio, un transplante de nuestro pobre corazón, reemplazándolo por el suyo, lleno de riqueza.

¡Que tome de nosotros ese egoísmo tan penetrante, que reseca nuestro corazón y deja inútil e infecunda nuestra vida! ¡Que encienda en nuestro corazón el fuego del amor, que hace auténtica y grande nuestra existencia humana!

Debiéramos juntarnos también con la Santísima Virgen María, con su Inmaculado Corazón. Ella tiene tan grande el corazón que puede ser Madre de toda la humanidad. ¡Que, con cariñoso corazón maternal, ella nos conduzca en nuestros esfuerzos hacia un amor de verdad, sin egoísmo y sin límites!

Preguntas para la reflexión

1. ¿Cultivo la devoción al Sagrado Corazón?

2. ¿Cómo puedo aumentar mi devoción?

3. ¿Qué le pido que cambie de mi corazón?