lunes, diciembre 13, 2010

Yorubas (Santeros) de Puerto Rico Demandan Respeto

OK, pero…

Amigos, esto lo leí en el periódico puertorriqueño El Vocero recientemente:

Se defienden los Yorubas

Carmen Milagros Díaz, EL VOCERO

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Artistas, jueces y políticos como ex gobernantes, legisladores y alcaldes son santeros pero siempre ha sido un secreto a voces, hasta ayer cuando representantes de esta religión decidieron salir públicamente en la primera conferencia de prensa que realizan para informar quiénes son los Yoruba. Reportajes publicados por EL VOCERO dieron paso a este primer paso que podría generar que inclusive eventualmente se escriba un libro.

De acuerdo con la Asociación de Yorubas de Puerto Rico, la secretividad de los practicantes de la santería es producto del aprendizaje heredado de los africanos que traían a la Isla como esclavos y que para proteger sus vidas se ocultaban. La atribuyeron además a la falta de aceptación de la Iglesia Católica aún cuando asisten a misa con regularidad y se bautizan, así como alegaron que aún son perseguidos por la sociedad en general.

“Por muchos años hemos estado en el secretismo y nos convertimos en ocultismo. Ya podemos salir”, expresó el presidente de la Asociación de Yorubas, Kimmy Solís.

Entre América y África hay ciento diez millones de personas que en su mayoría han sido iniciados en la religión Yoruba. Además, se estima que otros cuarenta y ocho millones son simpatizantes y en algún momento han utilizado los remedios que la religión brinda para combatir sus males.

El máximo líder de la Asociación y el babalao (sacerdote Yoruba) José Ramírez admitieron que una persona podría desvirtuar la religión para cometer actos no aceptados dentro del código o dogma, pero señalaron que esto no significa que “represente a los santeros” y que no se les debería permitir participar en rituales.

“Yo dudo que alguien que esté en conocimiento pueda cometer errores. Nosotros aceptamos al delincuente, al juez, al policía, al homosexual y al ‘straight’ porque lo que importa no es la condición, es el contenido”, afirmó Solís.

La religión está representada por plantas, piedras, envases tipo soperas, lebrillo, ánforas y herramientas alegóricas a la divinidad. Para llegar a ser santero, la persona debe pasar por un año de sacrificio para purificarse. Esto implica vestirse todo un año de blanco, raparse la cabeza y no mirarse al espejo. Los sacrificios de los animales dedicados a las deidades y su sangre son parte de los rituales que los representantes Yoruba emulan del pasaje bíblico en Levítico 4:4 en donde se cita que Dios le pidió a Moisés un sacrificio.

“Quizás nuestra religión no ha tenido un líder como Moisés, Mahoma, Cristo, Zoroastro o Hermes para dirigirla, pero cuenta con divinidades como Changó, Obatalá, Yemayá, Ochún y Orula para mostrarnos la fuerza que necesita el ser humano para ser mejores personas y llegar hasta Dios”, manifestó Solís.

Comentario. Primero, quiero dejar claro que en Puerto Rico existe la libertad de culto y que cada cual puede creer en cualquier cosa o no creer en nada, sin que la persona pierda por eso sus derechos civiles o su dignidad humana. Pero, quiero resaltar esta queja, enfocándome en lo que está subrayado y en negrita:

De acuerdo con la Asociación de Yorubas de Puerto Rico, la secretividad de los practicantes de la santería es producto del aprendizaje heredado de los africanos que traían a la Isla como esclavos y que para proteger sus vidas se ocultaban. La atribuyeron además a la falta de aceptación de la Iglesia Católica aún cuando asisten a misa con regularidad y se bautizan, así como alegaron que aún son perseguidos por la sociedad en general.

La doctrina de la Iglesia Católica es clara, y cualquiera puede leerla en el Catecismo de la Iglesia Católica:

III ‘No habrá para ti otros dioses delante de mí’

2110 El primer mandamiento prohíbe honrar a dioses distintos del Unico Señor que se ha revelado a su pueblo. Proscribe la superstición y la irreligión. La superstición representa en cierta manera una perversión, por exceso, de la religión. La irreligión es un vicio opuesto por defecto a la virtud de la religión.

La superstición

2111 La superstición es la desviación del sentimiento religioso y de las prácticas que impone. Puede afectar también al culto que damos al verdadero Dios, por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de algún modo, mágica a ciertas prácticas, por otra parte, legítimas o necesarias. Atribuir su eficacia a la sola materialidad de las oraciones o de los signos sacramentales, prescindiendo de las disposiciones interiores que exigen, es caer en la superstición (cf Mt 23, 16-22).

La idolatría

2112 El primer mandamiento condena el politeísmo. Exige al hombre no creer en otros dioses que el Dios verdadero. Y no venerar otras divinidades que al único Dios. La Escritura recuerda constantemente este rechazo de los ‘ídolos, oro y plata, obra de las manos de los hombres’, que ‘tienen boca y no hablan, ojos y no ven...’ Estos ídolos vanos hacen vano al que les da culto: ‘Como ellos serán los que los hacen, cuantos en ellos ponen su confianza’ (Sal 115, 4-5.8; cf. Is 44, 9-20; Jr 10, 1-16; Dn 14, 1-30; Ba 6; Sb 13, 1-15,19). Dios, por el contrario, es el ‘Dios vivo’ (Jos 3, 10; Sal 42, 3, etc.), que da vida e interviene en la historia.

2113 La idolatría no se refiere sólo a los cultos falsos del paganismo. Es una tentación constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios. Hay idolatría desde el momento en que el hombre honra y reverencia a una criatura en lugar de Dios. Trátese de dioses o de demonios (por ejemplo, el satanismo), de poder, de placer, de la raza, de los antepasados, del Estado, del dinero, etc. ‘No podéis servir a Dios y al dinero’, dice Jesús (Mt 6, 24). Numerosos mártires han muerto por no adorar a ‘la Bestia’ (cf Ap 13-14), negándose incluso a simular su culto. La idolatría rechaza el único Señorío de Dios; es, por tanto, incompatible con la comunión divina divina(cf Gál 5, 20; Ef 5, 5).

2114 La vida humana se unifica en la adoración del Dios Unico. El mandamiento de adorar al único Señor da unidad al hombre y lo salva de una dispersión infinita. La idolatría es una perversión del sentido religioso innato en el hombre. El idólatra es el que ‘aplica a cualquier cosa, en lugar de a Dios, la indestructible noción de Dios’ (Orígenes, Cels. 2, 40).

Adivinación y magia

2115 Dios puede revelar el porvenir a sus profetas o a otros santos. Sin embargo, la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto. Sin embargo, la imprevisión puede constituir una falta de responsabilidad.

2116 Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone ‘desvelan’ el porvenir (cf Dt 18, 10; Jr 29, 8). La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a ‘mediums’ encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.

2117 Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -aunque sea para procurar la salud -, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios. Llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legítima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo.

Amigo o amiga que me lees: tú no puedes practicar el cristianismo católico y el culto yoruba simultáneamente. Los dos cultos enseñan y practican cosas opuestas. Aunque puedes ir a Misa y aprovecharte de las gracias vertidas ahí, no puedes recibir el Cuerpo y la Sangre del Señor mientras practiques la santería. ¿Por qué? Porque la santería violenta el primer mandamiento ya que en ese culto se practica la superstición, la idolatría, la adivinación, y la magia – como lo demuestra el recurso a “trabajitos” para lograr esto o aquello. El único sacramento que puedes recibir por el momento es el de la Reconciliación.

Los sacrificios de animales fueron abolidos por el único Sacrificio de Cristo en la Cruz, el cual presenciamos de nuevo cuando acudimos a la Santa Misa. No hay necesidad de matar animales para agradar a Dios. Así que aunque los santeros y yorubas tienen la libertad civil de tener la religión que quieran, y merecen respeto como seres humanos dotados de dignidad particular, el rechazo que nosotros en la Iglesia Católica hacemos de su culto se basa en el Decálogo. Lo siento, pero no lo aprobamos ayer, ni hoy, ni lo aprobaremos mañana.

¿Quieres asegurarte de tu salvación eterna, de practicar la excelencia moral, de hacer el bien mientras vivas con los mejores valores posibles? Regresa a la Iglesia Católica y vive tu llamado peregrinando dentro de ella.

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