miércoles, septiembre 30, 2009

Lastimosos sucesos en Puerto Rico

Amigos, dominan las noticias de hoy desde la Isla las protestas, paros, manifestaciones y la voluntad de varios sectores de la sociedad de paralizar al país ante el justo intento de la administración del gobernador Luis Fortuño de reducir el tamaño gigante del estado y el consecuente gasto al erario público.

Los ánimos están caldeados y ya no hay razón que medie. El argumento que los protestadores, manifestantes, y huelguistas están haciendo en nada tiene que ver con el penoso estado del erario público, más bien se ha convertido en uno emocionalista: que si los padres de familia, que si el arroz y las habichuelas, que si el desempleo, que si cómo le vamos a hacer, etc. etc. Apelar a la responsabilidad social, al costo insotenible del gobierno agigantado y de la nómina pública, ni aun argumentando que las consencuencias que la hipotequización de Puerto Rico tendrán sobre las generaciones futuras, forzándoles a que paguen los excesos presentes y del pasado, tendrán impacto alguno ante el ¡ay bendito! de los querellantes.

Lo que es peor, este clima de incertidumbre y polarización facilita las actividades nefarias de los protestadores profesionales y de nuestras izquierdas ya que este ambiente les ayuda a medrar y a acaparrar protagonismo y poder que de otra forma no obtendrían.

Hay que orar, hay que orar por un Puerto Rico mejor. No, no, mejor todavía: hay que orar para que los puertorriqueños seamos mejores seres humanos. Dios, ayúdanos. Amén.

martes, septiembre 29, 2009

Celebramos hoy la fiesta de los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

Lectura del Oficio de Lecturas de la Fiesta
De una Homilía del Papa San Gregorio Magno


Hay que saber que el nombre de «ángel» designa la función, no el ser del que lo lleva. En efecto, aquellos santos espíritus de la patria celestial son siempre espíritus, pero no siempre pueden ser llamados ángeles, ya que solamente lo son cuando ejercen su oficio de mensajeros. Los que transmiten mensajes de menor importancia se llaman ángeles, los que anuncian cosas de gran trascendencia se llaman arcángeles.

Por esto, a la Virgen María no le fue enviado un ángel cualquiera, sino el arcángel Gabriel, ya que un mensaje de tal trascendencia requería que fuese transmitido por un ángel de la máxima categoría.

Por la misma razón, se les atribuyen también nombres personales, que designan cuál es su actuación propia. Porque en aquella ciudad santa, allí donde la visión del Dios omnipotente da un conocimiento perfecto de todo, no son necesarios estos nombres propios para conocer a las personas, pero sí lo son para nosotros, ya que a través de estos nombres conocemos cuál es la misión específica para la cual nos son enviados. Y, así, Miguel significa: «¿Quién como Dios?», Gabriel significa: «Fortaleza de Dios» y Rafael significa: «Medicina de Dios».

Por esto, cuando se trata de alguna misión que requiera un poder especial, es enviado Miguel, dando a entender por su actuación y por su nombre que nadie puede hacer lo que sólo Dios puede hacer. De ahí que aquel antiguo enemigo, que por su soberbia pretendió igualarse a Dios, diciendo: Escalaré los cielos, por encima de los astros divinos levantaré mi trono, me igualaré al Altísimo, nos es mostrado luchando contra el arcángel Miguel, cuando, al fin del mundo, será desposeído de su poder y destinado al extremo suplicio, como nos lo presenta Juan: Se trabó una batalla con el arcángel Miguel.

A María le fue enviado Gabriel, cuyo nombre significa «Fortaleza de Dios», porque venía a anunciar a aquel que, a pesar de su apariencia humilde, había de reducir a los Principados y Potestades. Era, pues, natural que aquel que es la fortaleza de Dios anunciara la venida del que es el Señor de los ejércitos y héroe en las batallas.

Rafael significa, como dijimos: «Medicina de Dios»; este nombre le viene del hecho de haber curado a Tobías, cuando, tocándole los ojos con sus manos, lo libró de las tinieblas de su ceguera. Si, pues, había sido enviado a curar, con razón es llamado «Medicina de Dios».

Fuente: El Testigo Fiel.

lunes, septiembre 28, 2009

Puerto Rico "Al Borde del Precipicio"

Amigos, muy buena entrada del Rdo. Pablo Jiménez, pastor en la denominación Discípulos de Cristo, en su blog de El Nuevo Día. Citas citables:
  • Rdo. Dr. Pablo JiménezEs evidente que Puerto Rico atraviesa una profunda y multiforme crisis financiera. Y creo que también es evidente que la mayor parte de la gente está en negación, minimizando la crisis o hasta negando su existencia.

  • Hace unos meses nuestra denominación invitó a un economista para que nos explicara la situación fiscal del País. Más de 200 personas asistieron a este evento, en el que el economista explicó que Puerto Rico tiene un “déficit estructural”, es decir, permanente, de varios miles de millones de dólares. Explicó, además, que dicho déficit se originó a finales de la década de los 90 y que se ha agudizado hasta llegar a más de 3,000 millones de dólares anuales.

  • Cual no fue mi sorpresa cuando escuché protestar a un profesor universitario. El amigo esperaba que el economista dijera que no hay déficit alguno, sino que todo es una patraña del partido del gobierno para despedir empleados de otros partidos y llenar luego las plazas vacantes con personas de su partido. Las protestas de mi amigo continuaron cuando el economista indicó que Puerto Rico está llegando al borde de su capacidad de crédito y que sólo quedaban dos maneras de atajar el déficit: aumentar los recaudos o bajar los gastos del gobierno. La protesta llegó a su punto alto cuando el economista afirmó que el gobierno de Puerto Rico no tiene posibilidad alguna de reducir sus gastos de manera significativa sin despedir empleados públicos.
  • Comentario. Esta crisis económica era algo que yo veía venir desde la década de los noventa. El gobierno acaparrador y gigantista, el modelo prevaleciente en Puerto Rico desde la era muñocista simplemente no es sustentable, porque "vive del fiao" y le pasa la cuenta al futuro. Ninguno de los gobiernos alternantes, sea "popular" ó "penepé" ha cambiado los fundamentos de este sistema obsoleto. De hecho, el Dr. Rosselló amplificó la tradición muñocista con su "reforma de salud" a finales de los 90, agigantando el estado y tornándolo más lento y menos eficiente en cuanto a la cantidad y la calidad de su servicio. A través de todo esto lo que aumenta es la deuda que le dejamos a las generaciones venideras.

    Multiplíquese eso por el agravente del alto nivel desempleo, el costo de la economía subterránea, las actitudes consumistas del pueblo, el poco ahorro, el montón de regulaciones, reglamentos y permisos, y la fuga de cerebros y el cuadro que queda es uno que indica que Puerto Rico carecerá de riqueza crónicamente a menos que se realice un cambio fundamental en la manera de crear riqueza en la Isla y en las actitudes de la gente.

    El gobierno no puede seguir siendo la principal fuente de empleos de Puerto Rico a costa de la empresa pequeña. Es que no puede ser así. Hay que desmontar este torpe gigante que llamamos "gobierno" y potenciar a la población a que se haga responsable de sus propios destinos.

    La factura de generaciones anteriores se está empezando a pagar ahora y ya ven ustedes las dolorosas consecuencias. Imagínense lo que nos espera en el futuro a nuestro país de seguir pasándole "el bill" a nuestros hijos.

    Por eso, por más que duela, el despido de estos empleados y la reducción del tamaño del gobierno son tareas responsables y necesarias para el bien y estabilidad del país. El derroche de otros lo estamos pagando ahora; que se pague ahora y que nuestros hijos crezcan sin una deuda pública "estructural."

    Gracias, Pastor Jiménez, por compartir estas observaciones con nosotros. No espere que las uniones, sindicatos, los hostosianos y sus amigos de la UPR le aplaudan.

    Video: Se llamaba María

    Hacía mucho tiempo que no escuchaba este himno. Conocí y llegué a tocar guitarra junto con el autor y los intérpretes originales, en otro sitio, en otra vida. Disfrútenla.

    domingo, septiembre 27, 2009

    Vigésimo sexto Domingo del tiempo ordinario

    Amigos, estas son las lecturas del día. ¡Disfruten el Día de Descanso Cristiano!

    sábado, septiembre 26, 2009

    Puerto Rico: Proyecto de Ley Atenta Contra la Libertad Religiosa

    Lo hacen para intimidarnos.

    Amigos, leí esto en la versión digital de El Nuevo Día, uno de los rotativos principales de Puerto Rico:

    El proyecto de ley de la Cámara de Representantes que busca prohibir el discrimen en el empleo por orientación sexual parecer estar estancado en la Comisión de lo Jurídico, que preside Liza Fernández, la autora.

    La medida no se discute desde que se celebró una vista pública el 15 de julio. Un día antes, en otra audiencia, varias agencias como el Departamento de Justicia y la Oficina de Recursos Humanos del Estado Libre Asociado (ORHELA) apoyaron la medida.

    En la vista, la representante de ORHELA manifestó que ni la Constitución ni las leyes del País proveen una causa de acción para reclamar judicialmente por discriminación por orientación sexual. Justicia calificó la medida de “necesaria, justa y loable”.

    Desde ese día, Fernández ha señalado que quiere reunirse con líderes religiosos para conocer su parecer, aunque el proyecto los excluye de su cumplimiento. Justicia sugirió incluir esa disposición, a la luz de las experiencias legales de Connecticut y Colorado.

    “He estado evaluándolo y pensándolo. No creo que hay razón para que (los líderes religiosos) se puedan oponer al proyecto. No he descartado que me vaya a reunir con ellos, pero lo estoy evaluando”, dijo Fernández.

    Se votará en esta sesión

    “Pero se va a bajar el proyecto en esta sesión”, aseguró la representante.

    En entrevista por separado, el coautor de la medida, el representante popular Héctor Ferrer, dijo que había que respetar la agenda de Fernández.

    Cuando se le pidió una reacción sobre la postura de Justicia, Ferrer argumentó que el Tribunal Supremo ha resuelto que el Gobierno no puede interferir en las creencias o el dogma que cualquier religión pueda profesar.

    “En cuanto a las leyes laborales, la Iglesia entra como cualquier otro patrono”, dijo. “Tienen que cumplir con la ley”, apuntó.

    En la misma línea se expresó el activista de los derechos humanos, Pedro Julio Serrano.

    “¿Cómo le vas a dar una excepción a las iglesias para que no contraten a negros si quieren sólo a blancos en su iglesia? Ellos pueden establecer quienes van a correr su iglesia, pero no pueden pretender ser eximidos del cumplimiento de la ley”, dijo Serrano.

    “No pueden imponerle al Estado que les exima de la protección que el Estado le tiene que dar a todos los ciudadanos”, agregó.

    Reinado Arroyo, presidente del Comité de Asuntos legislativos de la Frape, dijo que no emitiría comentarios hasta que no tenga consigo la medida. Pero indicó que le interesaría participar del proceso de vistas públicas. “Hay que ver el proyecto completo”, apuntó.

    Comentario. Quiero llamar la atención a estas declaraciones:

    “En cuanto a las leyes laborales, la Iglesia entra como cualquier otro patrono”, dijo. “Tienen que cumplir con la ley”, apuntó.

    “¿Cómo le vas a dar una excepción a las iglesias para que no contraten a negros si quieren sólo a blancos en su iglesia? Ellos pueden establecer quienes van a correr su iglesia, pero no pueden pretender ser eximidos del cumplimiento de la ley”, dijo Serrano.

    “No pueden imponerle al Estado que les exima de la protección que el Estado le tiene que dar a todos los ciudadanos”, agregó.

    Una vez más nuestros políticos piensan que somos bobos, que nos chupamos los dedos. Primero, que la cuestión de la preferencia sexual de cada cual en nada se compara con el distintivo racial; no es lo mismo ni se escribe igual. Segundo, que el estado carece de derecho legal para imponernos su moralidad y que quede claro, que el estado es imparcial en esto es una ficción, una mentira. Al fin, que esto es una medida que busca intimidarnos, que busca callarnos la boca, para castigarnos por nuestra oposición pública a los embelecos que quieren imponernos como el matrimonio entre personas del mismo sexo y la ideología de género. Ahora nos quieren imponer a contratar a personas que no viven la moralidad cristiana porque el estado, a la hora de la verdad – piensan ellos – pueden imponernos a las personas de conciencia los que le venga en gana.

    Eso es abuso, eso es tiranía. No te dejes engañar y en las próximas elecciones, vótale en contra a estos deslegisladores.

    viernes, septiembre 25, 2009

    Ideología de género fomenta fobia a la maternidad y al matrimonio

    Fuente: ACIPrensa

    En un artículo publicado en el diario El Colombiano, la filósofa Ana María Restrepo manifestó su rechazo a la llamada "Clínica de la Mujer" un proyecto que además del aborto busca promover la ideología de género, cuyos planteamientos "están imbuidos de una verdadera fobia a la maternidad y al matrimonio".

    En el artículo, Restrepo recuerda que "miles de ciudadanos antioqueños nos oponemos a que utilicen 17 mil millones de pesos de nuestros impuestos para difundir una ideología que tiene una clara repercusión negativa sobre la familia y sobre la sociedad".

    Asimismo señala que "nos oponemos a que nuestras niñas, mujeres, jóvenes, queden inmersas en una cultura que las desmaterniza. Todos los planteamientos de la ideología de género están imbuidos de una verdadera fobia a la maternidad y al matrimonio. La ideología de género promueve aversión, rechazo y aborto hacia todo lo femenino: matrimonio, familia, embarazo, hogar, hijos".

    "Más que una teoría feminista parece ser una teoría femifóbica", agrega.

    "¡Hombres, mujeres y madres antioqueñas consideramos que la maternidad y la familia son una fuente de realización y felicidad! Aun en la pobreza", continúa Restrepo.

    Para ilustrar este punto recuerda que en la época en que la Corte Constitucional despenalizó el aborto en tres supuestos, el Concejo de Medellín llevó a la abortista Mónica Roa para que "les echara el cuento del aborto". "Sentado a mi lado, curiosamente, estaba un niño que no tenía más de 9 años. Una de las expositoras pro-aborto empezó a decir que el aborto era importante, pues muchas mujeres pobres que quedan en embarazo no podían cuidar a sus hijos y eso incrementaba la pobreza. El niño, muy atento a lo que la ideóloga de género decía, le dijo a otro niño que está a su lado: 'Mi mamá es pobre y mi mamá me cuida'", relató.

    "Nos oponemos a la Clínica de la Mujer de ideología de género porque consideramos que no se acaba la pobreza abortando a los hijos de los pobres", agregó y solicitó a los gobernantes que "la Clínica de la Mujer apoye a la mujer en embarazo y con problemas; a las ideólogas de género no les interesa esto".

    jueves, septiembre 24, 2009

    El Combate Espiritual

    Autor: Padre José Pascual Benabarre Vigo | Fuente: El Visitante

    Dios habló a Job desde la tormenta. Que nos aterrorizan las tormentas naturales y que, con frecuencia, causan grandes estragos en la naturaleza, lo experimentamos con harta frecuencia. Por desgracia, es muy poco lo que podemos hacer para guardarnos de tales tormentas. Pero hay otras no menos dañinas, contra las que sí podemos luchar: son las tormentas espirtuales que el mundo, demonio y carne nos provocan. Afortunadamente, podemos vencerlas e incluso, convertirlas en grandes bonanzas, como hizo Jesús contra la que se desató en el Mar de Galilea cuando sus discípulos quisieron atravesarlo, mientras Él dormía tranquilamente en la popa. No hay ola tan encrespada que pueda engullirnos si Jesús está a nuestro lado.

    Situación continua de lucha

    Por estar hechos de alma y cuerpo y más, si uno quiere vivir como buen cristiano, el hombre es un especial y continuo campo de batalla: mientras las pasiones exigen libre satisfacción de sus apetitos, el espíritu, deseoso de servir bien siempre a Dios, se opone decididamente a tales exigencias. El sexo extramarital, el alcohol, las drogas, la avaricia, el arrogante disfrute del poder y cien alicientes más, son tentaciones que todos experimentamos con mayor o menor frecuencia y violencia. Su fuerza maléfica es diferente en cada individuo.

    Podemos vencer

    Ante el ímpetu de las pasiones, el hombre puede adoptar dos distintas actitudes: dejarse llevar por ellas sin ofrecerles resistencia alguna y, peor aún, darles la bienvenida; o bien enfrentarse y luchar contra las mismas a brazo partido sabiendo que, si quiere, puede vencerlas.

    Para vencerlas, necesitamos tres cosas: decisión de luchar hasta el final; humildad en la estimación de nuestras fuerzas espirituales; y, recurso a la invencible fuerza que Dios liberalmente nos ofrece en la oración y en los sacramentos.

    Por defecto natural o adquirido, no es infrecuente encontrar personas aparentemente carentes de voluntad: no les importa nada de nada. Son los abúlicos, los popularmente conocidos como pasotas. Son verdaderos juguetes de sus pasiones.

    Hay un segundo grupo que, por sobreestimar sus fuerzas espirituales y no conocerse bien, caen una y otra vez en el pecado. Son los soberbios.

    El tercer grupo está formado por aquellos que, fieles a Dios y a su conciencia, en todo momento, están resueltos a luchar hasta vencer. Más que en sus fuerzas, ponen su esperanza en la ayuda de Dios, e imploran en todo momento. Son los prudentes y esforzados.

    Armas para vencer

    Para salir victoriosos en nuestra lucha contra el mundo, demonio y carne, Dios nos ofrece generosamente las armas que necesitamos. Ya he indicado dos: la humildad y el recurso a la oración. La humildad es imprescindible, pues “Dios da su gracia a los humildes y resiste a los soberbios” (Stgo 4: 6). Esta repulsa a los soberbios es bien natural, pues son tan atrevidos que hasta quieren robar a Dios lo que exclusivamente le pertenece: poder vencer el mal (2 Tim 4; 18; Stgo 4: 8). Y es necesario recurrir a Dios mediante la oración, pues sin Él y sin su ayuda, no podemos hacer nada (Jn 15: 5). Pero aun hay otras buenas armas que Dios nos ofrece para vencer el mal; éstas que siguen son algunas.

    La confesión frecuente y bien preparada. Dios nos la ofrece para levantarnos de nuestras miserias y procurar no caer más. Hagámosla seriamente, y no tratemos de engañarnos a nosotros mismos y al confesor. Ciertamente, no podemos engañar a Dios.

    Huir de las ocasiones voluntarias de pecar es otro medio de no caer en la tentación. Estemos convencidos de que si ponemos la mano en el fuego, nos quemaremos sin remedio.

    Pero la mejor arma no sólo para no caer en la tención sino también para avanzar en la virtud es la diaria participación en la santa Misa y la recepcción devota de la Comunión, seguida de prolongada y sentida acción de gracias. Es aquí donde es Cristo más bien que nosotros el que se opone con su Cuerpo a la debilidad del nuestro; con su humildad al hacerse hombre y visitarnos, a nuestra soberbia; y donde las pretensiones del mundo son vencidas de nuevo por el buen Jesús (Jn 16: 33).

    Aun prescindiendo de los grandes premios que Dios promete a los que vencieren (Ap 2: 7; 17: 26, etc.), valdría la pena enfrentarnos al mundo, el demonio y la carne sabiendo que podemos vencerlos. ¡Con la ayuda de Dios, somos más fuertes que ellos!

    miércoles, septiembre 23, 2009

    El testimonio de la verdad

    Autor: P. Ángel M. Santos Santos | Fuente: El Visitante

    Desde hace tiempo se desarrolla una pugna contra la fe cristiana, en particular, un esfuerzo por alterar la enseñanza moral de la Iglesia. Muchos intentan influir en los fieles católicos para que avalen el aborto y las relaciones homosexuales. No se debe afirmar la existencia de un conflicto entre conjuntos de personas que sería una concepción de la humanidad dividida entre justos y pecadores. Sin embargo, hay que admitir que esta lucha se percibe en la cultura y en la difusión de las ideas.

    Las palabras no son suficientes para detener la extensión del mal. El testimonio de una vida en el amor es la señal para que el mundo crea en Jesús, se convierta a Dios y abandone la mala vida (Jn 17: 21-23; 13: 34-35). El mundo actual observa atentamente a los cristianos para comprobar si viven lo que predican.

    Las personas que prestan atención a la Iglesia desde fuera quieren verificar si realmente los cristianos están dispuestos a vivir lo que enseñan y a sufrir por la verdad del mensaje de Jesús. Si el mundo confirma que los discípulos de Jesús viven como paganos impíos, no se aceptará el Evangelio como el mensaje de salvación que da sentido a la vida humana.

    Muchas veces se intenta desacreditar el mensaje de la Iglesia descubriendo los deslices de los cristianos para tener el pretexto de no aceptar a Cristo como el único Salvador de la vida (II Pedro 2: 2). En la práctica de las virtudes de la moderación y la paciencia, que vienen del Espíritu de Dios, el cristiano debe ser profeta: es decir, debe vivir y anunciar sin miedo la verdad íntegra del Evangelio.

    Siempre han existido predicadores deficientes por la poca afirmación de la verdad transformadora del Evangelio. Hoy son necesarios cristianos que estén dispuestos a ser servidores de la verdad esperanzadora de Cristo, sin importar las consecuencias de la persecución (I Pedro 3: 16).

    La comunión diaria

    Muchos fieles laicos asisten todos los días a la Misa dando testimonio de su fe y del beneficio curativo de la sagrada Comunión, como lo entiende san Pablo (I Cor 11: 30). Una de las obligaciones del sacerdote es la celebración de la Eucaristía. Este servicio pastoral, que el presbítero ofrece por la comunidad, es de gran ayuda tanto para sí mismo como para sus feligreses en el crecimiento hacia la santidad.

    Nadie es digno de ejercer el ministerio sacerdotal, pero tan pronto un hombre responde a esta vocación divina, debe vivirla santamente. Por el bien espiritual de los fieles, la Iglesia en sus leyes “recomienda al presbítero” la celebración diaria de la santa Misa (canon 904), y la mayoría de los sacerdotes, desde el día de su ordenación, la celebra cotidianamente.

    El mensaje Jesús

    Desde la santa Misa, la Iglesia es servidora del mundo, ofreciendo el mensaje del Evangelio que da sentido a la vida de cada persona. La proclamación de los valores del Reino, la difusión de la fe, la enseñanza de la moral católica y la certeza de la entrega de Cristo realmente presente en la Liturgia, iluminan nuestra cultura, sanan la humanidad y ayudan a todos a caminar en santidad.

    lunes, septiembre 21, 2009

    Sobre la integridad y confiabilidad de los textos primarios del Nuevo Testamento

    Cuestionemos la doble-vara de medir que usan los escépticos para tirarle piedras a nuestra fe.

    Amigos, estaba leyendo este artículo publicado recientemente en la versión digital de la revista Time, titulada en inglés The Burial Box of Jesus' Brother: A Case Against Fraud ("El caso a favor de la autenticidad del osuario del hermano de Jesús"), no solamente porque la controversia ha estado vigente desde hace un tiempo, mas también por la importancia relativa de dicho hallazgo de ser probado auténtico. Sin embargo, el párrafo introductorio me defraudó, aunque eso es algo a lo que yo estoy acostumbrado cuando de estos "expertos" se trata. Esto es lo que dijeron:

    El mundo de la arqueología bíblica se conmovió en el 2002 cuando expertos develaron una caja funeraria de piedra caliza inscrita con la frase en aramemo Yaakov bar Yosef akhui di Yeshua ("Jacobo, hijo de José, hermano de Jesús"). Se alega que dicha caja data de la era contemporánea con Cristo y esta combinación de nombres presenta una secuencia de nombres cuyo significado potencial es inmenso: Jacobo (o Santiago) era el mismo nombre de un personaje del Nuevo Testamento conocido como el hermano de Jesús, ambos obviamente hijos de José el carpintero, el esposo de María. Si su datación es genuina, esta caja funeraria - u osuario - bien podría ser evidencia circunstancial de la existencia de Jesús de Nazaret, una noción apoyada solamente por los evangelios y otras escrituras escritas, como mínimo, una generación después de su crucifixión y, por supuesto, por la fe de cientos de millones a lo largo de 2,000 años.

    ¿Qué es lo que se asume aquí y no se dice? Primero, que el Nuevo Testamento no es una fuente confiable para probar la historicidad objetiva de Jesús de Nazaret y segundo, que con lo único que contamos es con esta "pobre" evidencia sostenida en el último análisis por la fe insustancial de millones de personas. Por eso se necesita evidencia externa para sustanciar la existencia de Jesús y de su historia, evidencia como la presentada supuestamente por este osuario.

    Aquellos que se apegan a estos suspuestos probablemente ignoran el hecho de que si ellos fuesen a aplicar esta misma medida de suspicacia y duda a otros documentos recibidos de la antigüedad y reconocidos como fuentes históricas, quedarían descartados del mismo modo como poco confiables de los hechos que dicen narrar. La tabla siguiente ilustra y compara la antigüedad y cantidad disponible de la evidencia manuscrita del Nuevo Testamento con estos otros documentos antiguos considerados comúnmente como "históricos." La tabla enfoca atención particular al tiempo transcurrido entre los hechos históricos que estos documentos narran y el tiempo en que los sucesos fueron puestos por escrito. Fuente: The New Evidence That Demands A Verdict ("La Nueva Evidencia Que Demanda Un Veredicto").

    AUTOR

    LIBRO

    FECHA

    ESCRITO

    COPIAS MAS ANTIGUAS DISPONIBLES

    LAPSO EN AÑOS

    NO. DE COPIAS

    Homero

    La Ilíada

    800 AC

    c. 400 BC

    c. 400

    643

    Herodoto

    Historia

    480-425 AC

    c. AD 900

    c. 1,350

    8

    Tucícides

    Historia

    460-400 AC

    c. AD 900

    c. 1,300

    8

    Platón

    Obras Completas

    400 AC

    c. AD 900

    c. 1,300

    7

    Demóstenes

    Obras Completas

    300 AC

    c. AD 1100

    c. 1,400

    200

    César

    Las Guerras Gálicas

    100-44 AC

    c. AD 900

    c. 1,000

    10

    Livio

    Historia de Roma

    59AC-AD 17

    Siglo IV (parcial) mayormente del siglo X

    c. 400-1,000

    1 parcial
    19 copies

    Tácito

    Anales

    AD 100

    c. AD 1100

    1,000

    20

    Plinio el Joven

    Historia Natural

    AD 61-113

    c. AD 850

    c. 750

    7

    Nuevo Testamento

    27 libros y cartas

    AD 50-100

    c. 114 (fragmentos)
    c. 200 (libros)
    c. 250 (casi todo el NT)
    c. 325 (todo el NT)

    +50
    100
    150
    225

    5,366

    Dudo mucho que leamos en el futuro cercano en la revista Time a algún experto negando a priori la historicidad de Herodoto, Tucídides, Platón y los demás y apuntando a algún artefacto externo para sustanciar la marcada escasez de evidencia manuscrita de sus obras, evidencia de por sí sostenida por la "fe" de algunos pocos cientos de clasicistas. Tampoco esperes leer pronto en dicha revista, o cualquiera otra publicación principal, artículo de experto alguno que se atreva a explorar la dependencia literaria del Corán de leccionarios bíblicos cristianos en lengua siríaca. Es que de hacer algo así pondrían su vida en juego y no se atreverán a insultar a los musulmanes. Los cristianos, pues como ellos siempre ofrecen la otra mejilla, no representan peligro alguno para ellos.

    Amigos, como pueden ver, estos expertos utilizan una doble-vara: una para medir al Nuevo Testamento al que siempre encontrarán insuficiente, y otra para medir todo lo demás. Al fin y al cabo no necesitamos que este supuesto "Osuario de Jacobo" sea el objeto real necesario para sustanciar la base racional e histórica de nuestra fe. Contamos con evidencia literaria a tutiplén, la acepten o no los mal-llamados "expertos."

    ¿No quieres envejecer? ¡Ama!

    Autor: Padre José P. Benabarre Vigo  | Fuente: El Visitante

    Hace algún tiempo escribí otro artículo con este título: “¿Quiéres vivir? ¡Ama!” Porque no envejecer no es lo mismo que vivir, he decidido preparar este otro con la esperanza de dar un poco de aliento a aquellos que se van acercando a la edad de la cual nadie pasa.

    Qué es envejecer

    Envejecer es el proceso, a la vez psicológico y orgánico, por el cual uno se va acercando a los 70-80 años. Envejecer es ir perdiendo fuerzas, no tanto espirituales cuanto materiales; envejecer es, sobre todo, perder la ilusión de ser útil, de vivir y de amar. ¡Desgraciado el que envejece tanto y de esa manera! ¿Hay algún remedio para retrasar notablemente – evitarlo no se puede, pues los años no perdonan – el envejecimiento? La respuesta categórica es que sí lo hay. Y no sólo uno. Y todos son más o menos eficientes.

    Amar

    Recientemente, ha corrido por las misteriosas autopistas de internet esta frase tan feliz como verdadera: “No dejamos de amar porque envejecemos; al contrario, envejecemos porque dejamos de amar”. Me llamó la atención y me ha dado que pensar. El resultado son estas líneas.

    Para evitar el envejecimiento prematuro y, sobre todo, la decrepitud anticipada, no hay remedio más eficiente que amar de veras: amar la vida; amar a los que tan gratuitamente nos la dieron: Dios y nuestros padres; amar de verdad al prójimo; seguir amando lo que hemos amado en la vida, especialmente aquellas cosas o circunstancias que nos han proporcionado mayor alegría. Amar de tal modo la voluntad de Dios que estemos siempre y bien dispuestos a cumplirla.

    Amor de obra

    Aunque ya lo he explicado varias veces, conviene recordarlo. Hay dos clases de amor: uno, bonito, pero ineficaz, por engañoso: es el romántico; el otro es el llamado amor de obra, el único que merece tal nombre.

    El amor romántico se diluye en palabras bien sonantes, pero vacías; en gestos huecos de sentido y en promesas que no se cumplen si resultan onerosas. Por el contrario, el amor de obra es aquel que traduce en actos de benevolencia los sentimientos buenos que abriga el corazón. Tal amor no se concentra en el amante, sino en la persona amada; no busca ni solapadamente el regocijo y bien propios, sino los del prójimo, de tal modo que se llega a estar dispuestos a sacrificar la propia vida por la persona amada. ¡Es la glorificación del “amor de obra”! (Jn 15: 13).

    En la medida en que en nuestro diario vivir practiquemos esa clase de amor, en esa misma medida iremos retrasando nuestro envejecimiento real. Si llegamos a enamorarnos de Dios – lo que se dice enamorarse –, la cuenta de los años no se detendrá, pero sí el envejecimiento psicológico, que también tendrá sus reflejos en el orgánico.

    Pequeños amores

    Como, para bien o para desgracia, el hombre/mujer es tanto alma como cuerpo, también nos ayudará a retrasar nuestro envejecimiento el amar intensamente todas aquellas cosas que, en el decurso de la vida, nos han proporcionado algún placer. Esto se explica porque el placer acelera los latidos del corazón y esos latidos mueven la sangre; y ya sabemos que en la sangre va, en parte, la vida.

    Llegado a este punto, el escritor se encuentra algo cohibido para insinuar consejos, pues cada persona es diferente; y lo que es bueno para ciertos temperamentos, no lo es tanto para otros. Quizás las siguientes ideas sean provechosas para muchos.

    Amemos y vivamos incesante la vida que Dios no ha dado, tratando de recordar con frecuencia sus mejores momentos.

    Amemos locamente el gran sueño – alcanzar la santidad –, y tengamos algunos otros sueñecitos que nos espoleen a movernos, a pensar y desear.

    Amemos la actividad – ¡hay esas horas tan largas ante la televisión! –. Hagamos algo útil que nos guste, pero que no nos fatigue. Mejor si nos obliga a movernos. Esto ayuda a Dios, de quien depende nuestra vida minuto a minuto, a que prolongue la vida.

    Amemos a todos y no envidiemos ni odiemos a nadie, pues estos sentimientos endurecen y hielan el corazón, limitando sus latidos.

    Amemos de tal modo a nuestro Justo Juez, Cristo Jesús (2 Tim 4: 8) que nuestro amor nos obligue a un comportamiento espiritual tal, que no nos haga temblar ante la certeza de que habremos de darle cuenta a El de nuestra vida.

    domingo, septiembre 20, 2009

    XXV Domingo en Tiempo Ordinario

    ¿Qué haces aquí? Hoy es domingo y tienes que ir a la Santa Misa y pasar tiempo con tu familia. Muy bien, aquí tienes las lecturas de la Misa de hoy: léelas, medítalas y ¡vete!

    sábado, septiembre 19, 2009

    Al fin vi a los Piratas jugar…y ganar

    Amigos, ayer mi hijo menor y yo tuvimos la oportunidad de asistir a nuestro primer juego de béisbol de grandes ligas y ver a nuestros Piratas de Pittsburgh derrotar a los Padres de San Diego 5 a 1. Lo pasamos muy bien y muy contentos en el bello Parque PNC, la sede de los Piratas y como podrán ver en las fotos abajo, tuvimos una gran vista de todo.

    En esta foto vemos a los empleados del parque preparando el campo de juego.

     

    5

    Esta es la vista de Pittsburgh que teníamos desde nuestros asientos:

    4

    Y aquí una vista del juego en pleno

     

    1

    Lo disfrutamos muchos y al fin pude realizar un viejo sueño de mi niñez, desde que me percaté de la existencia de nuestro astro Roberto Clemente, de asistir a un juego de los Piratas y verles triunfar. Deo gratias.

    viernes, septiembre 18, 2009

    Educación a la pureza

    Padre Nicolás Schwizer

    La pureza que en María fue un don, es para nosotros una ardua tarea. ¿Por qué?

    a) Por el pecado original. El hombre antes del pecado original poseía el don de la integridad: Armonía entre razón, voluntad y corazón: “armonía entre el animal, el ángel y el hijo de Dios en nosotros”.

    b) Por el ambiente en que vivimos. Nuestra época se caracteriza por el alejamiento de Dios, por la pérdida de su orientación sobrenatural. Lo material, lo exterior pasa a primer plano. Se ha llegado a una sexualización: el ver en la mujer sobre todo lo físico, lo corporal. Hay también una pérdida creciente de pudor, de delicadeza y de los valores protectores de la pureza. Influye en esta situación la carencia de un auténtico amor en los hogares que lleva a los jóvenes a buscar amor en otra parte, a pesar de que emocional y psicológicamente no están preparados y maduros para ello.
    ¿Qué es el cuerpo? El Padre Kentenich fundador del Movimiento Apostólico de Schoenstatt, aclara que “el cuerpo es espejo, compañero e instrumento del alma”.

    a) Espejo o expresión del alma: El alma se manifiesta a través del cuerpo, se expresa en lo exterior (en el modo de pensar, sentir, actuar o vestirse). Las expresiones exteriores sin contenido espiritual, son expresiones sin sentido (caricias sin verdadero amor). Lo que hago, debe expresar lo que soy (¡autenticidad!)

    b) Compañero del alma: No podemos tener una actitud de rechazo, de mera convivencia pacífica con el cuerpo o despreciar el cuerpo, pero tampoco podemos divinizarlo en un culto que no le corresponde: Según el Padre Kentenich, la actitud adecuada es el cultivo del cuerpo. Tiene que haber una íntima relación: una valorización, un cuidado y una responsabilidad con el cuerpo.

    c) Instrumento del alma: Cuando el alma quiere actuar necesita del cuerpo como instrumento. Pero el cuerpo debe estar dirigido por el alma, es decir por la razón y la voluntad. No deben invertirse los papeles.

    Todo esto ilumina el trato que debemos dar al cuerpo. El Padre Kentenich dice que debemos tratarlo con “amor respetuoso y con sabia severidad”.

    Con amor respetuoso porque es un templo de Dios, una morada de Dios, un Santuario. En nosotros habita Dios, nuestro cuerpo es una realidad consagrada.

    El cuerpo debemos utilizarlo como le agrada al Señor. Sobre todo, debemos tratarlo con respeto: por ejemplo no jugar con él, ni con los instintos; respeto en el actuar, en la manera de vestirse, en el modo de hablar.

    Eso tiene sus consecuencias para la alimentación: comida sana y adecuada a la salud de cada uno, cantidad; para el descanso: dormir suficiente, vacaciones, deporte, etc.

    Además, debemos tratarlo al cuerpo con sabia severidad. Por el pecado original se ha roto la armonía entre cuerpo y alma. El cuerpo trata de imponerse al alma y de someterla a sus caprichos y gustos. Esto exige que lo tratemos con severidad, pero no en forma autócrata, sino sabia y diplomáticamente.

    Hemos de aplicar la ley del “agere contra” (actuar en contra): hacer lo contrario de lo que me dictan los instintos e impulsos. Hacer sacrificios que ayudan al cuerpo a ser más noble y superar sus caprichos: pereza, gula, tendencia a gozar en exceso, comodidad, menor esfuerzo, manía de los calmantes, esclavitud del cigarrillo, etc. Hemos de buscar nuestro punto débil en este sentido y no perderlo nunca de vista.

    Preguntas para la reflexión

    1. ¿Cuido a mi cuerpo, cómo lo cuido?
    2. ¿Cuáles son mis debilidades?
    3. ¿A qué puedo renunciar para fortalecer mi voluntad?

    jueves, septiembre 17, 2009

    "Erudito" británico distingue entre "el buen Jesús" y el "Cristo canalla"

    Ateo militante acusa a San Pablo de haber inventado al Cristo de la fé.

    Recurre al género de la literatura infantil para exponer sus ideas.


    Amigos, esto de acuerdo a ACIPrensa:
    Philp PullmanEl escritor inglés Philip Pullman, que en los últimos años ha ganado fama y fortuna con novelas anticatólicas para niños, enfiló sus baterías contra Jesucristo y anunció el próximo lanzamiento de un nuevo libro en el que presenta al Señor como un "canalla" y a San Pablo como un fantasioso que le adjudicó poderes sobrenaturales.

    El libro, que será puesto a la venta en la próxima Semana Santa, se titula "Jesús el Buen Hombre y el Cristo canalla" ("The Good Man Jesus and the Scoundrel Christ"). Su argumento de fondo es que San Pablo transformó la personalidad de Jesús y, usando su "ferviente imaginación" adjudicó atributos divinos a un hombre normal.

    Pullman, que se proclama ateo y forma parte de la Sociedad Nacional Secular, justificó su insólito argumento alegando que "San Pablo comenzó a transformar la historia de Jesús en algo distinto y extraordinario en el tiempo en que escribieron los Evangelios y parte de su versión influyó en lo que escribieron los evangelistas".

    Para Pullman, "Pablo era un literato y un genio de la imaginación que tuvo más influencia en su mundo que cualquier otro, incluyendo Jesús. Tuvo la gran habilidad de persuadir a otros y sus habilidades retóricas han convencido a la gente por unos 2,000 años".

    El novelista, autor de "La brújula dorada", agrega que su historia parte de la "tensión en la naturaleza dual de Jesucristo" y tiene partes de "historia y partes de cuento de hadas".

    El Obispo Auxiliar de Birmingham, Mons. David McGough, ha criticado el libro y en una columna del periódico The Catholic Herald, recordó que "no hay evidencia alguna de que San Pablo haya influenciado los Evangelios. Ningún académico respetable podría haber escrito algo sobre la teoría" de Pullman.
    Comentario. Este verano que acabamos tuve el privilegio de avanzar en un montón de lectura, Deo gratias, sobre este tema de San Pablo y de la composición original de los evangelios, entre otras cosas. Particularmente me instruyeron mucho los escritos de un compatriota de míster Pullman, el obispo anglicano N.T. Wright, quien de manera meticulosa y desde el punto de vista del historiador ha dispuesto de la hipótesis prpulsada por Pullman y sus secuaces, clara y terminantemente. De hecho, muchos de estos escritos se encuentra disponibles en inglés aquí. Recomiendo encarecidamente los libros del obispo Wright sobre estos temas.

    Como decimos en Puerto Rico, en donde somos expertos en este tipo de afirmaciones categóricas, Pullman no sabe lo que dice y está completamente equivocado. Como muchos ateos "ilustrados" con quienes he llegado a "conversar" por este medio, Pullman demuestra ser un producto de un sistema educacional seglar que francamente, no sabe cómo considerar ni la evidencia ni los argumentos relevantes de forma sistemática, cuidadosa y constructiva. Sin irse a lo hondo, Pullman se contenta en quedarse en la orillita del asunto, y por eso sus argumentos son llanos, incompleto,s y sin darse cuenta de esas cruentas limitaciones, arrogantes, jactanciosos, soberbio sy en el último análisis, necios. Es el mismo dulce con diferente palito.

    Sin embargo, creo que el género infantil es el género más apropiado para Pullman expresar sus ideas porque en un foro adulto, maduro y de verdadera profundidad, sus argumentos sin evidencias ni análisis no convencerían a nadie que mirase la evidencia con seriedad. Pullman piensa que es más fácil coger a los niños de bobos y robarles el dulce sin tener que enfrentar consecuencias mayores.

    A pesar de las vastas lagunas en sus conocimientos y de la mediocridad de su razonamiento, Philip Pullman cumple una función social: la de ser arquetipo del ateo militante. El caballero es una advertencia ambulante de lo que pasa hoy día como sabio conocedor ilustrado que es en realidad es un emperador sin ropa. Sin lugar a dudas los mismos niños que Pullman busca adoctrinar serán los primeros en apuntarlo.

    Los niños no son tan bobos ná'. Los que son bobos son los adultos que distorsionan la imagen de Jesucristo en base a argumentos hace tiempo descartados como los que Pullman utiliza. Estos defectos son incurables y hacen de la obra de Pullman una desahuciada y bien encaminada al basurero de la literatura menor.

    miércoles, septiembre 16, 2009

    Si alguien te dice que"la pornografía no victimiza a nadie," te mienten

    Muchas veces, blogueros que abrazan una visión pornográfica de la vida y que viven en el placer vacío, en el hedonismo, y que encuentran placer en vandalizar todo lo que sea puro e inocente, alegan en su defensa que sus vicios no producen víctimas.

    No les crean. Mienten.

    Este emocionante vídeo documenta las numerosas muertes de las "estrellas" pornográficas durante los últimos 20 años. Me atreveo a decir que ellos ya habían muerto "por dentro" antes que la muerte corporal les alcanzara.


    Ustedes, los vendedores, traficantes y consumidores de pornografía son también parcialmente responsables de estas muertes de estos hijos de Dios.

    Si eres uno de estos, arrepiéntete. Cambia tu vida. Pide perdón y perdona antes de que sea demasiado tarde.

    martes, septiembre 15, 2009

    María, la Virgen dolorosa

    Autor: P. Marcelino de Andrés | Fuente: Catholic.net

    Cuánto admiramos a la Virgen dolorosa por haber sufrido como sufrió, por haber amado como amó. ¡Cómo quisiéramos ser como Ella!

    El dolor, desde que entró el pecado en el mundo, se ha aficionado a nosotros. Es compañero inseparable de nuestro peregrinar por esta vida terrena. Antes o después aparece por el camino de nuestra existencia y se pone a nuestro lado. Tarde o temprano toca a nuestras puertas. Y no nos pide permiso para pasar. Entra y sale como si fuese uno más de casa.

    El sufrimiento parece que se aficiona a algunas personas de un modo especial. La vida de la Santísima Virgen estuvo profundamente marcada por el dolor. Dios quiso probar a su Madre, nuestra Madre, en el crisol del sacrificio. Y la probó como a pocos. María padeció mucho. Pero fue capaz de hacerlo con entereza y con amor. Ella es para nosotros un precioso ejemplo también ante el dolor. Sí, Ella es la Virgen dolorosa.

    Asomémonos de nuevo a la vida de María. Descubramos y repasemos algunos de sus padecimientos. Y sobre todo, apreciemos detrás de cada sufrimiento el amor que le permitió vivirlos como lo hizo.

    El dolor ante las palabras de Simeón.

    El anciano profeta no le predijo grandes alegrías y consuelos a nivel humano. Al contrario: “este niño será puesto como signo de contradicción, -le aseguró-. Y a ti una espada de dolor te atravesará el alma”.
    María, a esas alturas, sabía de sobra que todo lo que se le dijese con relación a su Hijo iba muy en serio. Ya bastantes signos había tenido que admirar y no pocos acontecimientos asombrosos se habían verificado, como para tomarse a la ligera las palabras inspiradas del sabio Simeón.

    Seguramente María tuvo esa sensación que nos asalta cuando se nos pronostica algo que nos va a costar horrores. Como cuando nos anuncian un sufrimiento, un dolor, una enfermedad terrible, o la muerte cercana... Algo similar debió sentir María ante semejantes presagios.

    Pero en su corazón no acampó la desconfianza, el desasosiego, la desesperación. En lo profundo de su alma seguía reinando la paz y la confianza en Dios. Y en su interior volvería a resonar con fuerza y seguridad el fiat aquel lleno de amor de la anunciación.

    Para nosotros Cristo mismo predijo no pocos males, dolores y sufrimientos. Cristo nos pidió como condición de su seguimiento el negarse a uno mismo y el tomar la propia cruz cada día. Nos prometió persecuciones por causa suya. Nos aseguró que seríamos objeto de todo género de mal por ser sus discípulos; que nos llevarían ante los tribunales; que nos insultarían y despreciarían; que nos darían muerte. ¡Qué importante es, ante estas exigencias, recordar el ejemplo de nuestra Madre! El verdadero cristiano, el buen hijo de María, no se amedrenta ni se echa atrás ante la cruz. Demuestra su amor acogiendo la voluntad de Dios con decisión y entereza, con amor.

    Sigue leyendo aquí.

    lunes, septiembre 14, 2009

    Celebramos hoy la Exaltación de la Santa Cruz

    Lectura del Oficio de Lecturas del día
    La cruz es la gloria y exaltación de Cristo
    San Andrés de Creta, obispo


    Icono de la Exaltación de la Santa CruzPor la cruz, cuya fiesta celebramos, fueron expulsadas las tinieblas y devuelta la luz. Celebramos hoy la fiesta de la cruz y, junto con el Crucificado, nos elevamos hacia lo alto, para, dejando abajo la tierra y el pecado, gozar de los bienes celestiales; tal y tan grande es la posesión de la cruz. Quien posee la cruz posee un tesoro. Y, al decir un tesoro, quiero significar con esta expresión a aquel que es, de nombre y de hecho, el más excelente de todos los bienes, en el cual, por el cual y para el cual culmina nuestra salvación y se nos restituye a nuestro estado de justicia original.

    Porque, sin la cruz, Cristo no hubiera sido crucificado. Sin la cruz, aquel que es la vida no hubiera sido clavado en el leño. Si no hubiese sido clavado, las fuentes de la inmortalidad no hubiesen manado de su costado la sangre y el agua que purifican el mundo, no hubiese sido rasgado el documento en que constaba la deuda contraída por nuestros pecados, no hubiéramos sido declarados libres, no disfrutaríamos del árbol de la vida, el paraíso continuaría cerrado. Sin la cruz, no hubiera sido derrotada la muerte, ni despojado el lugar de los muertos.

    Por esto, la cruz es cosa grande y preciosa. Grande, porque ella es el origen de innumerables bienes, tanto más numerosos, cuanto que los milagros y sufrimientos de Cristo juegan un papel decisivo en su obra de salvación. Preciosa, porque la cruz significa a la vez el sufrimiento y el trofeo del mismo Dios: el sufrimiento, porque en ella sufrió una muerte voluntaria; el trofeo, porque en ella quedó herido de muerte el demonio y, con él, fue vencida la muerte. En la cruz fueron demolidas las puertas de la región de los muertos, y la cruz se convirtió en salvación universal para todo el mundo.

    La cruz es llamada también gloria y exaltación de Cristo. Ella es el cáliz rebosante, de que nos habla el salmo, y la culminación de todos los tormentos que padeció Cristo por nosotros. El mismo Cristo nos enseña que la cruz es su gloria, cuando dice: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él, y pronto lo glorificará. Y también: Padre, glorifícame con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese. Y asimismo dice: «Padre, glorifica tu nombre». Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado y volveré a glorificarlo», palabras que se referían a la gloria que había de conseguir en la cruz.

    También nos enseña Cristo que la cruz es su exaltación, cuando dice: Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí. Está claro, pues, que la cruz es la gloria y exaltación de Cristo.

    Fuente: El Testigo Fiel.

    domingo, septiembre 13, 2009

    Lecturas de la Misa del Día

    Is 50,5-9a: Ofrecí la espalda a los que me apaleaban.

    El Señor me abrió el oído;
    yo no resistí ni me eché atrás:
    ofrecí la espalda a los que me apaleaban,
    las mejillas a los que mesaban mi barba;
    no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos.
    El Señor me ayuda,
    por eso no sentía los ultrajes;
    por eso endurecí el rostro como pedernal,
    sabiendo que no quedaría defraudado.
    Tengo cerca a mi defensor,
    ¿quién pleiteará contra mí?
    Comparezcamos juntos.
    ¿Quién tiene algo contra mí?
    Que se me acerque.
    Mirad, el Señor me ayuda,
    ¿quién me condenará?

    Sal 114,1-2.3-4.5-6.8-9: Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida.

    Amo al Señor, porque escucha
    mi voz suplicante,
    porque inclina su oído hacia mí
    el día que lo invoco.

    Me envolvían redes de muerte,
    me alcanzaron los lazos del abismo,
    caí en tristeza y angustia.
    Invoqué el nombre del Señor:
    «Señor, salva mi vida.»

    El Señor es benigno y justo,
    nuestro Dios es compasivo;
    el Señor guarda a los sencillos:
    estando yo sin fuerzas, me salvó.

    Arrancó mi alma de la muerte,
    mis ojos de las lágrimas,
    mis pies de la caída.
    Caminaré en presencia del Señor
    en el país de la vida.

    St 2,14-18: La fe, si no tiene obras, está muerta.

    ¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene si no tiene obras? ¿Es que esa fe lo podrá salvar?
    Supongamos que un hermano o una hermana andan sin ropa y faltos del alimento diario, y que uno de vosotros les dice: «Dios os ampare; abrigaos y llenaos el estómago», y no les dais lo necesario para el cuerpo; ¿de qué sirve?
    Esto pasa con la fe: si no tiene obras, por sí sola está muerta.
    Alguno dirá: «Tú tienes fe, y yo tengo obras. Enséñame tu fe sin obras, y yo, por las obras, te probaré mi fe.»

    Mc 8,27-35: Tú eres el Mesías... El Hijo del hombre tiene que padecer mucho.

    En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Felipe; por el camino, preguntó a sus discípulos:
    - «¿Quién dice la gente que soy yo?»
    Ellos le contestaron:
    - «Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas.»
    Él les preguntó:
    - «Y vosotros, ¿quién decís que soy?»
    Pedro le contestó:
    - «Tú eres el Mesías.»
    Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie.
    Y empezó a instruirlos:
    - «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días.»
    Se lo explicaba con toda claridad. Entonces, Pedro se lo lle­vó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro:
    - «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!»

    viernes, septiembre 11, 2009

    Antropóloga explica la presencia de la brujería en Puerto Rico

    Fuente: Agencia EFE vía RIES

    Durante más de dos décadas la antropóloga Raquel Romberg ha estudiado las prácticas de la llamada ‘brujería’ en Puerto Rico y en su segundo libro destaca el poder curativo de los ritos de brujería. En este segundo volumen, titulado Healing Dramas— Divination and Magic in Modern Puerto Rico, Romberg profundiza en las historias que presentó en su primer libro Witchcraft and Welfare— Spiritual Capital and the Business of Magic in Modern Puerto Rico, en el que explica los orígenes de la brujería en la isla.

    Según explica la agencia Efe, se refiere a la mezcla sincrética de elementos del catolicismo, religiones afro-latinas, espiritismo francés y protestantismo y explora cómo se ha adaptado la práctica a las circunstancias políticas y económicas de la isla. Romberg respalda el apelativo de brujería, a pesar de que éste no goce del prestigio social que actualmente se le concede a las prácticas de santería y espiritismo.

    Sin embargo, aclara que dichas prácticas pueden situarse dentro del marco de la brujería, que igualmente puede incluir trabajos para el bien o para el mal, según sus practicantes. “Se le considera como brujo a un espiritista que no sólo se comunica con los espíritus iluminados sino que también doma y exorciza a los maléficos”. En este segundo libro, Romberg retoma el estilo evocativo del primero, describiendo sus observaciones en una narrativa íntima, lo cual distingue al texto de otras obras sobre el tema.

    Aunque se trata de un libro académico, las historias de los practicantes de brujería con quienes Romberg convivió, y a quienes llegó a apreciar mucho más allá de la observación profesional, componen una narrativa separada que bien puede leerse independientemente del análisis antropológico. Romberg describe las leyendas e historia del pueblo de Loíza, conocido según ella, como “el más negro y el más pobre de la isla”.

    Ese testimonio de la herencia esclava durante la época colonial es lo que, según la autora, favoreció que se estableciera allí una comunidad donde las prácticas y creencias de la brujería pudieran enraizarse. Es allí donde Romberg conoce a Tonio Lacén, “uno de los brujos más importantes de la isla” y a su colega, Haydée Trinidad. Son ellos quienes proveen una gran parte del material que Romberg da a conocer, lo cual también comprende la parte más evocativa del mismo.

    Lo primero que llamó la atención a la antropóloga es que al conocer a Lacén, éste enmarcara su discurso en una narrativa católica, usando oraciones y gestos rituales de esta religión en sus prácticas espiritistas. “Tú sabes, Raquel, que el rosario te protege, sobretodo el Salve”, escribe Romberg citando a Lacén. Le cuenta también que cuando tenía siete años, la Virgen se le apareció pidiéndole refugio, lo cual marcaría su llamado como un trabajador de la fe.

    En su estudio, Romberg concluye que el uso de prácticas católicas y sobretodo su simbología se asocia menos a la subyugación bajo la dominación del catolicismo durante la época colonial que al deseo de manejar sus símbolos de poder.

    Un Minuto

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    Un minuto de silencio en honor a las víctimas y de los héroes del 11 de septiembre, 2001.

    jueves, septiembre 10, 2009

    El maravilloso poder del sacerdote

    Autor: Dr. Benjamín Martín Sánchez | Fuente: El Visitante

    Para comprender los grandes poderes que tiene el sacerdote hemos de contemplarle en el altar, en el confesionario y en el púlpito o donde expone la palabra de Dios.

    En el altar. ¡Qué espectáculo tan digno de admiración! Véanle en el momento de la consagración: el sacerdote inclina la cabeza, sus labios pronuncian aquellas palabras: Esto es mi cuerpo, y con la rapidez de la luz, Jesucristo desciende de su trono elevado, desaparece la sustancia del pan y viene a las manos santas y puras del sacerdote, su Creador, su Redentor, y su Juez.

    Y al pronunciar momentos después aquellas otras palabras: Esta es mi sangre, vuelve de nuevo a consumarse místicamente sobre el altar el sacrificio del Calvario.

    ¿Qué dignidad puede igualar a la del sacerdote católico? ¿Qué hombre hay fuera de él, a cuya palabra baje todo un Dios desde el cielo a la tierra y lo dé en alimento a los fieles y lo coloque en el sagrario para ser nuestro compañero?.... Nadie; esto sólo lo puede hacer el sacerdote.

    En el tribunal de la penitencia. Veamos qué les ha dicho Jesucristo sólo a los sacerdotes: “A quienes perdonaréis los pecados, les serán perdonados, y a los que se los retuviereis les serán retenidos” (Jn 20, 23).

    Sólo el sacerdote puede quitar las manchas que ha dejado el pecado en nuestras almas; sólo él puede perdonar nuestros crímenes y devolvernos la hermosa vestidura de la gracia. ¡Qué poder más grande es éste! Admirados un día los judíos de este poder, dijeron: “¿Quién puede perdonar nuestros pecados sino Dios?” (Mc 2, 7). Luego el sacerdote en la Nueva Ley, al perdonar los pecados, es el representante de Dios, con autoridad y poderes absolutos.

    En el púlpito. Conforme al mandato de Cristo: “Id, predicad el Evangelio a toda criatura…”, el sacerdote está revestido también del poder de anunciar a su pueblo la palabra de Dios, explicar y hacer gustar el santo Evangelio y su rigor austero, predicar todas las virtudes, estigmatizar todos los vicios, consolar, ilustrar, perfeccionar y dirigir a millares de almas por el camino del cielo. ¿Qué poder no es éste?

    Y cuando la eficacia de la divina palabra convierta a miles de pecadores, al hacerles ver que la misericordia de Dios es mayor que sus pecados, ¿a quién representa sino a Dios? Grande ciertamente es la dignidad del sacerdote. (Ab. Dubois)

    ¿Es necesario el sacerdote?

    Un día los católicos franceses, alarmados también por la escasez del clero, pusieron en circulación una hermosa hoja, que es como un llamamiento de la Iglesia, y decía así:

    “Yo soy la Iglesia de Jesucristo y todas las almas bautizadas me llaman su Madre. Yo amo las almas de los niños, veo con amor lo que la gracia hace en ellos. Pero veo que a la medida que crecen pierden un poco su candor, su sencillez, su inocencia. Es preciso una voz para guiarlas: el sacerdote; una voz que las enseñe a ir a Dios: el sacerdote; una fuerza para sostener su voluntad y un afecto divino para amarle: el sacerdote. ¡Y faltan sacerdotes!

    ¡Ustedes a quienes su Madre ama tanto, ayúdenla para hacer sacerdotes; socorran esas casas que se llaman seminarios, donde en la paz y el amor de Dios se forman los corazones de sus enviados! ¡Si supieran lo que es el sacerdote! Sin él, dice el santo Cura de Ars, no tendríamos a Jesucristo en medio de nosotros.

    ¿Quién lo ha puesto en el Sagrario? El sacerdote. ¿Quién ha recibido su alma al entrar en la vida? El sacerdote. ¿Quién la alienta y da fuerzas para su peregrinación? El sacerdote. ¿Quién le prepara para comparecer delante de Dios, purificándola y dándole por última vez el cuerpo de Cristo? El sacerdote, siempre el sacerdote.

    Y si su alma llegara a morir por el pecado, ¿quién la resucitará, quién le dará la calma y la paz? El sacerdote. “¡Fomenten, pues, las vocaciones sacerdotales, den para hacer un sacerdote, den de buena voluntad!”

    Importancia del sacerdote

    El santo Cura de Ars manifestó bien claro su necesidad con esta expresión: “Dejad veinte años a un pueblo sin sacerdote, y en ese pueblo se adorará a las bestias”.

    El sacerdote es el que “en medio de los errores… y de la corrupción espantosa de la malicia humana, se yergue, como el faro que con sus luces durante la noche dirige el curso de los barcos… El es el que nos enseña el camino recto que debemos seguir, el camino de la virtud y del bien.

    El sacerdote es el ministro de Cristo y oficial intercesor de la humanidad para con Dios, y quien ha recibido el encargo y el mandato de ofrecer a Dios, en nombre de la Iglesia, no sólo el real y verdadero sacrificio del altar, sino también el “sacrificio de la alabanza” con la plegaria pública y oficial (Pío XI).

    De la importancia del sacerdote en la sociedad nos hablan los reiterados ataques que los enemigos de la Iglesia lanzan contra él para arrancarlo de ella si fuera posible.

    ¿Por qué hoy combaten muchos al sacerdote católico y le odian? Sencillamente, porque molesta a los que obran mal, recordándoles que hay un Dios, un infierno, un cielo, una eternidad.

    “Todos los pillos, dice Monseñor de Ségur, todos los borrachos, todos los ladrones, todos los malos sujetos, son enemigos de los curas. El hecho es cierto. Por otro lado, la gente buena, los hombres de bien, las personas honradas, estimables, delicadas, todas miran con simpatía al sacerdote. Hay que concluir, entonces, que se anda con muy malas compañías cuando se combate a los sacerdotes”.

    ¿Quién puede ser sacerdote?

    Es evidente que son necesarios los sacerdotes; pero dirá alguno: ¿quién puede ser sacerdote? He aquí una norma general: todo aquel que se sienta movido a consagrarse al servicio de Dios y de la salvación de las almas, el que a este fin cuente con dotes físicas, intelectuales y morales, ese puede ser sacerdote, llamado por Dios al sublime ministerio sacerdotal.

    Pero si yo he pecado mucho, ¿esto no me impedirá serlo? No, no te impedirán tus pecados el acceso al sacerdocio con tal que empieces a detestarlos.

    Tal vez algunos de los que leen estas páginas vayan por caminos torcidos, pero pueden rectificar, salir del pecado e ir por la senda del bien e incluso ser sacerdotes apóstoles de sus hermanos los hombres, como lo hicieron un día Agustín de Hipona y Pablo de Tarso, que en su juventud, el uno se dejó arrastrar por las pasiones y el otro fue blasfemado y perseguidor de la Iglesia, pero se volvieron a Dios y fueron grandes santos y apóstoles del bien.

    En los seminarios no entran los santos; se entra para serlo. Hay defectos, vicios quizá y malas inclinaciones, y es preciso irlas corrigiendo, y aquel que se deje moldear y no oponga resistencia tenaz a la reforma de sus defectos, será apto y digno para el sacerdocio. Piensen en el sacerdocio. Grande es, como tenemos dicho, la dignidad sacerdotal, pues “nada hay en la tierra que la pueda igualar” (San Ambrosio).

    ¿Abrazar el sacerdocio?

    A muchos les cuesta vencer las pasiones o abrazarse al celibato, a una vida de vencimiento, pero lo logrará si antepone el amor a Dios a todos los amores terrenos, si se esfuerza con la gracia de Dios, recibe con frecuencia los sacramentos e implora la protección de la Virgen Inmaculada, y lleva vida de oración y vigilancia de los sentidos.

    martes, septiembre 08, 2009

    Caballeros de Colón de Puerto Rico escriben Carta Abierta a los directores y dueños de los medios de comunicación

    He aquí el texto de la "carta abierta" que los Caballeros de Colón de Puerto Rico escribieron a los directores y dueños de los medios de comunicación social en la Isla, debida a la falta de entusiasmo y diligencia por parte de estos responsables en informar adecuadamente a sus audiencias y a la ciudadanía acerca de las leyes que buscan proteger del “discrimen por orientación sexual” y varios otros asuntos que afectan la familia y el derecho a la vida:
    Una verdadera libertad de prensa requiere reconocer el derecho de todo ciudadano a ser informado con objetividad, con todos los hechos pertinentes, de modo que sea el ciudadano quien pueda formar su opinión, libremente y sin coacción.

    Entendemos que el derecho a la libertad de prensa se fundamenta en el derecho de los ciudadanos a estar informados. Por lo tanto, exigimos que ese derecho sea respetado por los directores y dueños de los medios de comunicación del país.

    Más allá de las líneas ideológicas, existen unos hechos que no pueden ausentarse en la discusión de los asuntos relacionados a la legislación que afecta la vida y la familia puertorriqueña:
    1. Que la legislación del no-discrimen por orientación sexual en empleo y vivienda provocó que el tribunal supremo de Massachusetts, Connecticut y California, ordenara establecer el matrimonio entre personas del miso sexo en esos estados.

    2. Que esa misma legislación en Canadá provocó que los ciudadanos con convicciones religiosas recibieran multas en sus negocios personales.

    3. Que el reconocimiento legal de las uniones entre personas del mismo sexo, bajo el nombre de "sociedades domésticas" en California y "uniones civiles" en Connecticut, provocó que el tribunal supremo de esos estados declarara inconstitucional el matrimonio entre un hombre y una mujer, estableciendo así el ‘matrimonio’ entre personas del mismo sexo. Esta legislación es lo mismo que se propuso para Puerto Rico como "parejas de hecho" en los borradores del Código Civil.

    4. Que el efecto inmediato del reconocimiento legal de las uniones entre personas del mismo sexo fue el impacto en la educación, con libros para niños desde kindergarden, que presentan imágenes de las parejas del mismo sexo como "diferentes formas de familia".

    5. Que la aprobación de la enmienda constitucional que define el matrimonio como solamente entre un hombre y una mujer, no provocó hijos ilegítimos ni en California, ni en Florida, ni en ninguno de los 30 estados que tienen enmiendas constitucionales relacionadas al matrimonio.

    6. Que los borradores del Código Civil en Puerto Rico proponían reconocer en la Isla el matrimonio entre personas del mismo sexo celebrado en el extranjero, así como la adopción de niños.

    7. Que los borradores del Código Civil también incluían la procreación asistida "post-mortem", o sea, testamentos para procrear niños de padres muertos. Además, los experimentos con embriones humanos, la procreación asistida en mujer soltera de donante anónimo, la paga por óvulos y espermatozoides y los contratos de maternidad subrogada.

    8. Que cuando se habla de experimentos con embriones humanos, también conocidos como células madres embrionarias o embryonic stem cells, la objeción responde a que significa procrear vidas humanas “in vitro” que van a ser destruidas en su primera semana del desarrollo. O sea, seres humanos que son procreados para morir, pues no llegarán hasta el nacimiento.

    9. Que los borradores del Código Civil también proponían el cambio de sexo en el certificado de nacimiento. Además, declaraban como hijos "consanguíneos" (no adoptados) de acuerdo a la intención de las personas y no a la realidad biológica. Así, un hombre que se cambiara el sexo, podría pagar por óvulos y pagarle a una mujer para que llevara un niño en el vientre. Entonces, se declararía al transexual como la madre biológica del niño así procreado, aunque él no haya hecho aportación genética alguna.6
    Exigimos respeto hacia todos los ciudadanos, profesionales y expertos en diversas áreas que fueron a deponer en las vistas públicas del Código Civil y de la propuesta enmienda constitucional y que por favorecer la visión mayoritaria del pueblo puertorriqueño, fueron tratados en los medios de comunicación como "moralistas", "fundamentalistas" y "oscurantistas".

    Nos comprometemos a no comprar ni auspiciar aquellos medios que insistan en promover los valores contrarios a la idiosincrasia de nuestro pueblo.
    Para leer el texto original y añadir tu firma, haz clic aquí.

    Comentario. El propósito de las leyes diseñadas para proteger del "discrimen por orientación sexual" es claro: el de fomentar litigios legales que lleven a las cortes a imponer unilateralmente el matrimonio entre personas del mismo sexo. Legislaciones de este tipo son caballos de Troya que los homosexualistas militantes utilizarán para imponer su punto de vista de manera antidemocrática sobre cualquier mayoría que se les oponga. ¡No te dejes engañar!

    Y esta es solamente la punta del témpano. Sucede que las élites culturales en Puerto Rico se autocensuran en los medios y por esto se desconoce sus ambiciones y las consecuencias amplias de sus posturas. Peor, estos mismos medios - y sus reporteros - fallan en reconocer los prejuicios propios que los llevan a reportar las cosas de cierta manera y con poco disimulo en su hostilidad hacia opiniones pro-Vida y pro-Familia.

    La carta de los Caballeros de Colón es una a tiempo y necesaria para hacerle frente a la corriente de desinformación que circula en Puerto Rico acerca de asuntos tan vitales como lo son la familia, el matrimonio, y el derecho a la vida.

    domingo, septiembre 06, 2009

    Nacionalizan la educación en Venezuela

    Incluyendo la educación privada.

    Amigos, esto de acuerdo a ACIPrensa:


    El Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, Mons. Roberto Lückert, advirtió que tras la aprobación de la polémica ley de educación impulsada por el gobierno socialista de Hugo Chávez, "igual como ocurre en el sistema educativo cubano, aquí se va a utilizar la escuela como instrumento para imponer la ideología comunista".

    El también Arzobispo de Coro alertó además que todos los estudiantes, sin importar ewl grado en el que estén, van a ser instruidos "de acuerdo a un proyecto político del gobierno que lo tiene copiado de Cuba, y atropella la Constitución".

    Mons. Lückert explicó además que esta controvertida ley fue aprobada "entre gallos y medianoche" y que el gobierno no realizó una amplia consulta con los organismos e instituciones que tienen que ver con la educación, como universidades, estudiantes y la propia Iglesia.

    Por su parte, el Rector de la Universidad Católica Andrés Bello, P. Luis Ugalde, indicó que "la imitación es total", en referencia al parecido casi total que existe entre la nueva ley de educación en Venezuela y la de Cuba.

    El Artículo 5 de la ley, uno de los más polémicos, establece que el Estado venezolano tendrá la posibilidad prácticamente ilimitada de intervenir y controlar instituciones educativas privadas. Señala literalmente que el Estado tendrá potestad de evaluar "la idoneidad de las personas naturales y jurídicas para el cumplimiento de los requisitos éticos, económicos, académicos, científicos, de probidad, eficiencia, legitimidad y procedencia de los recursos para fundar y mantener instituciones educativas privadas''.

    Este intervencionismo del Estado también ha sido severamente criticado por los obispos de Venezuela, quienes han defendido en todo momento el derecho que tienen los padres de educar de acuerdo a sus convicciones a sus hijos, así como el derecho de los hijos a recibir la educación religiosa, que ahora queda "expulsada" de las escuelas.

    Comentario. El caudillo de la sufriente república de Venezuela, Hugo Chávez, no está haciendo nada extraño al libreto que abrazó abiertamente en un discurso dado en junio del 2007, durante el cual hizo suyo el análisis del fenecido comunista italiano, Antonio Gramsci (1891-1937). Lo que está haciendo Chávez es justificando y ejecutando la hegemonía de su régimen en todos los sectores de la sociedad venezolana, con el fin último de ostentar el poder total sobre ellas. El discurso se puede leer aquí, aunque haya que navegar hasta la mitad para entresacarlo de la verborrea narcisista y egocéntrica que caracteriza al líder cuando desparrama su sabiduría a las masas.

    Venezuela ha entrado en su Edad Oscura. Las luces se apagan. El barbarismo bajo el color del estado corre por las calles con odio vandálico, llamando “bueno” a lo “malo” y “malo” a lo bueno. El tintineo de los sables del líder resuenan ya en sus países vecinos donde la mal-llamada “revolución bolivariana” busca su lebensraum.

    Hace bien la Iglesia en hacerle frente al nuevo hegemón venezolano. Los obispos están siendo verdaderos profetas llamando la atención a lo que le ha sobrecaido a Venezuela. Oremos por ellos y por todos los católicos venezolanos que viven en esta Edad Oscura de su país. Nosotros hemos sobrevivido otras persecuciones y otras edades oscuras, con la ayuda de Dios, sobreviviremos también en ese sufriente país.

    viernes, septiembre 04, 2009

    Un Corazón Limpio

    Autor: P. Ángel M. Santos Santos | Fuente: El Visitante

    Muy a menudo se valora el ser humano por su imagen externa, la perfección del cuerpo y sus costosos vestidos; pero se ignora que lo más importante se lleva dentro y es invisible a los ojos. Los cristianos actuamos de otro modo. “No nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve. Lo que se ve es transitorio; lo que no se ve es eterno” (II Cor 4: 18).

    La apariencia

    Algunos prefieren parecer exitosos en el mundo que ser santos ante Dios. El prestigio y la buena fama son un tesoro precioso cuando van unidos a la rectitud moral y a la entrega al Señor Jesús por la gracia. De lo contrario, la persona se convierte en un caparazón seductor para la gente, pero vano delante de Dios (Lc 12, 21).

    No podemos negar la eficacia higiénica de la limpieza que practicaban los fariseos y los demás judíos. Ellos no comían sin lavarse las manos hasta el codo. Al volver de la plaza o del mercado si no se bañaban, no comían. También fregaban vasos, jarras y ollas (Mc 7: 3-4). Esta práctica es útil para prevenir las enfermedades, pero Jesús quería inculcar el culto al Dios vivo en espíritu y verdad (Jn 4: 23-24). Dentro del corazón nace la adoración al Todopoderoso (Mc 7: 6-7). Por tanto, hay que cuidar el interior para que esté bien dispuesto para practicar la auténtica religión.

    El corazón limpio

    Lo que hace pecar al hombre comienza en su interior. De su corazón surgen los malos propósitos, las adicciones, el aborto, el suicidio, la violencia doméstica, el maltrato de niños, el abuso de menores, el abandono de los ancianos, la corrupción pública y privada, el tráfico ilegal de armas y drogas, el robo y el homicidio. “Todas esas maldades salen de dentro y contaminan al hombre” (Mc 7: 23).

    Igual que el cuerpo requiere bañarse para estar limpio, el alma necesita purificarse con el arrepentimiento, la confesión y la penitencia. Como el cuerpo demanda alimento para mantenerse saludable, el espíritu requiere el Pan de Vida, Cristo como Palabra y Eucaristía. Lo mismo que el organismo humano precisa del ejercicio vigoroso para mantenerse funcionando bien, el corazón necesita de la oración, la caridad y el apostolado para crecer espiritualmente.

    Recuerda el Papa Benedicto XVI: “El desinterés por las almas, el empobrecerse del hombre interior, no sólo destruye a la persona misma, sino que además amenaza el destino de la humanidad en su conjunto. Sin la curación de las almas, sin la curación del hombre desde dentro, no puede haber salvación para la humanidad” (Homilía, 29 de junio de 2009).

    La purificación

    Jesucristo purifica el interior de sus discípulos con la verdad liberadora (Jn 15: 3). Por eso el Papa asegura: “La obediencia a la verdad es lo que purifica el alma. La convivencia con la mentira es lo que contamina. La obediencia a la verdad comienza con las pequeñas verdades de la vida diaria, que a menudo pueden ser costosas y dolorosas” (Benedicto XVI, Homilía, 29 de junio de 2009).

    Después de recibir la verdad de Jesús, la purificación se completa con la obediencia que lleva a una vida nueva en el Espíritu. Santiago afirma que la religión pura e intachable delante de Dios Padre es socorrer a las personas atribuladas y no mancharse las manos con este mundo (Stgo 1: 26). Para conservarse incontaminados de pecado se debe cuidar la vida en el Espíritu. Así el cristianismo no será pura presunción, sino una realidad admirable que brota del interior lleno del amor de Dios.

    miércoles, septiembre 02, 2009

    Las tormentas de nuestra vida

    Padre Nicolás Schwizer

    Hay en Palestina dos lagos. Uno, el Muerto, en permanente calma. No hay en él olas ni tempestades. El otro, el de Genesaret, cobra todos los años varias vidas humanas: la tempestad surge en él tremenda e inesperada, los vientos le sacuden, sus olas llegan a alcanzar varios metros. Pero los pescadores eligen este segundo lago.

    Porque en el Mar Muerto no se encuentra jamás una barca, ya que en él no hay rastro de vida. En el lago de Genesaret el riesgo es compensando con la abundancia de la pesca.

    Jesús también eligió para sus apóstoles el lago del riesgo y de la vida. Porque vida plena y fecunda incluye riesgo, cruz y fracaso. Por eso les anuncia sin rodeos: lucharán, sufrirán, serán azotados, morirán violentamente. Serán odiados por su nombre y les perseguirán de ciudad en ciudad.

    La barca es un antiguo símbolo de la iglesia. Y esta barca pasó, a lo largo de los siglos, por muchas tormentas que alternaron con tiempos de calma y tranquilidad. Y sabemos que estas tormentas no van a acabarse hasta el final de los tiempos.

    Algo semejante puede decirse también de los pueblos, familias, personas, de cada uno de nosotros. La barca de nuestra vida atraviesa muchas tormentas. Es inevitable. Pertenece a la existencia humana. Pensemos, por ej., en las tormentas de la:
    • Vida familiar: problemas materiales, dificultades en el matrimonio, en la educación de los hijos

    • Vida profesional: falta de trabajo, cesantía, injusticias

    • Vida religiosa: crisis y dudas de fe, desilusiones con sacerdotes, alejamiento de la Iglesia y de Dios

    • Vida personal: limitaciones físicas o síquicas, enfermedades, tentaciones, enemistades, golpes del destino como la muerte de un ser querido.
    En estas tormentas de la vida, los cristianos debemos distinguirnos de los demás. Sabemos que no estamos solos en nuestra barca de vida. Sabemos que Jesús nos acompaña aún cuando parezca no preocuparse por nosotros. La fe nos dice que Él vela por nosotros. Porque Él está comprometido, está metido dentro de la misma barca nuestra.

    Dios es fiel a su compromiso. Pero Dios puede estar como estuvo en la barca de Pedro, es decir, dormido (Mt 8, 23ss). Pedro trató de luchar solo contra la tempestad. Y cuando estuvo en el colmo de la angustia se acordó que estaba el Señor y lo despertó. A nosotros nos pasa así también: nos olvidamos que Él está, dejamos que se quede dormido. Queremos luchar solos y recién cuando estamos muy desesperados nos acordamos del pasajero que es el más importante.

    Dios es un Dios de la vida. Está presente permanentemente en nuestra vida. Y sobre todo está presente cuando más lo necesitamos: en medio de las tormentas. Sólo que en estos momentos es más difícil creer en su presencia, tal como les pasó a los apóstoles en medio del lago.

    Porque la fe no es aceptar artículos de fe: es creer en una persona, es creer en Jesucristo, es confiar en Él, es confiarse a Él. La fe es un acto personal, entre persona y persona, entre hombre y Dios. Es un acto de confianza, de entrega, de seguimiento total y sin límites.

    Y, por eso, el sentido de las tormentas en nuestra vida es: probar nuestra fe en una situación extrema; acercarnos más a Dios y poner en Él toda nuestra confianza.

    En la pedagogía del riesgo de Jesús, la cruz y el sufrimiento son necesarios para el triunfo final.

    Queridos hermanos, pidamos al Señor que nos haga crecer en nuestra fe y nos regale una confianza heroica en medio de las tormentas de nuestra vida.

    Preguntas para la reflexión

    1 ¿Cuál es nuestra actitud ante fracaso, cruz y riesgo?
    2 ¿Lo hemos integrado a nuestra vida, como algo necesario e incluso como la llave de nuestra fecundidad?
    3. ¿Pienso en Jesús en los problemas?

    martes, septiembre 01, 2009

    ¿Por qué sonríe este monje?

    Amigos, mientras observan esta imagen, tengan en cuentas estas tres cosas. Primero, que la foto es del Anciano José, monje de Batopedi, uno de los monasterios ortodoxos griegos de la comunidad monástica de la Montaña Santa. Segundo, que en esta foto está muerto o mejor dicho, su cuerpo lo está. Y tercero, que la sonrisa no quedó fija al momento de morir, pero al menos 45 minutos después de su reposo. De hecho, hay un récord fotográfico que así lo demuestra.



    Los hechos son bien interesantes y mejor los refiero al sitio original aquí.

    La traducción al español se logró gracias a un esfuerzo colaborativo entre el autor original en Grecia y este humilde servidor. Espero lo encuentren edificante.