martes, junio 30, 2009

Dejó a su novia para convertirse en sacerdote católico

Autora: Vivian Maldonado Miranda | Fuente: El Visitante

El Padre Brian Harrison dejó a su novia para convertirse en sacerdote católico.

De joven, estudió en un colegio anglicano, o sea, de la iglesia episcopal. Su familia era abiertamente “anti-católica”. Cuando pequeño, lo bautizaron en la fe metodista, pero se crió asistiendo todos los domingos a la presbiteriana. Para esa fecha, entendía que tenía el llamado de Dios para ser ministro o pastor.

Pero, ¿bajo qué denominación debía ejercer?, ¿episcopal, metodista o presbiteriana?

“Si quieres ser ministro, tienes que escoger una cierta denominación. Eso me hizo pensar en cuál es la verdadera o la más auténtica de las denominaciones cristianas. Por eso, empecé a estudiar sobre la historia del cristianismo, orando para que Dios me guiara”, explicó en entrevista para El Visitante.

Según el Padre Brian, hubo tres asuntos decisivos en su proceso de conversión. El primero, la creencia protestante de que sólo la Biblia es la única fuente confiable de doctrina y, por lo tanto, no se acepta nada más: ni la autoridad del Papa, ni la tradición.

“Poco a poco quedé cada vez más decepcionado con ese sistema. Yo como joven participaba de los grupos para estudios bíblicos. A menudo salía más confundido que nunca, porque tú tienes la Biblia, pero cada uno tenía su opinión (de lo que significa el pasaje bíblico). Ninguno de nosotros conocía los idiomas originales, ni tenía a la mano los manuscritos. Cada cual interpretaba la Biblia a su manera y para los protestantes no hay ningún árbitro que pueda decir ‘tú tienes la razón y tú no’”, añade.

“Sin el magisterio de la Iglesia y sin el Papa, cada cual tiene su propia interpretación de la Biblia y se siguen dividiendo en cada vez más denominaciones e iglesias”, prosiguió.

El segundo punto decisivo fue la creencia no-católica de que sólo la fe basta y que no necesitas buenas obras para salvarte. “Empecé a estudiar y encontré que la explicación católica de los pasajes bíblicos pertinentes tenía más coherencia que la protestante”, añade.

Sin embargo, el punto culminante fue la publicación de la encíclica Humanae Vitae del Papa Pablo VI. El documento papal declaró que es ilícito el aborto directamente querido y procurado, aunque sea por razones terapéuticas.

Además, reiteró que el amor de los esposos es fiel y exclusivo “hasta la muerte”. También, definió la unión y la procreación como aspectos esenciales del acto conyugal, “inseparables”. Así, declara “intrínsecamente ilícita” la esterilización y los medios anti-naturales de control natal.

“Cuando salió la encíclica, todo el mundo se fue en contra del Papa. Sin embargo, yo poco a poco llegué a la conclusión de que él tenía la razón’”, recordó.

En esa línea, subrayó que la iglesia episcopal y la presbiteriana no tenían posturas firmes en contra del aborto. Señaló que muchos miembros de la iglesia episcopal aceptan el aborto en los casos de violación, incesto, cuando el bebé en el vientre posee alguna malformación y “hasta por otras razones menos serias”.

“Prácticamente todas las iglesias protestantes aceptan los anticonceptivos y el divorcio. El divorcio va en contra de lo que dijo Jesús en la Biblia y ellos no tienen ninguna respuesta clara sobre eso, aunque está en su propia Biblia”, destaca el Padre Brian.

A su vez, recordó que los grupos que abogaban por la aceptación moral de las prácticas homosexuales, usaron los anticonceptivos como excusa para validar su relación. “Argumentaron que si ya la sociedad admitía que el acto sexual no tiene que acatar el orden natural, ni dejar abierta la posibilidad de la procreación, ya no tenía motivos lógicos para desaprobar la relación entre personas del mismo sexo”, dijo.

Destacó que incluso, la iglesia episcopal - anglicana aceptó entre sus obispos a personas que practican la homosexualidad.

“Yo pensé, ‘ya que la aprobación moral de los anticonceptivos conduce lógicamente a la aprobación de algo tan obviamente perverso como es la sodomía, pues esas prácticas anticonceptivas también tienen que ser inmorales, exactamente como dice el Papa”, razonó.

Brian, todavía presbiteriano, comenzó a servir como maestro de historia en un colegio de la misión luterana en Nueva Guinea. Contrario a la mayoría de las denominaciones protestantes, los luteranos sí creen en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, aunque su doctrina sobre este sacramento “no es exactamente igual a la católica”.

“Trabajando con la misión luterana, descubrí para mi sorpresa que ellos, que son los (protestantes) originales, tenían muchas ideas de los sacramentos que conservaban del catolicismo. Estas ideas estaban respaldadas con pasajes bíblicos. Eso me fue acercando hacia la Iglesia Católica”, relató.

Además, admite que en sus años de universitario, había leído algunos libros que defendían el catolicismo. Entre ellos, los del converso John Henry Newman. “Descubrí que la Iglesia Católica tenía un punto de vista serio”, opinó.

Entonces, “Meditando y orando llegué a la conclusión de que la Iglesia Católica es la que Jesús fundó”.

Se dirigió a la parroquia de la ciudad.

“Entré solo, no conocía a nadie. Era la parroquia más cercana a mi casa”, explica. Cuando terminó la Misa, se acercó al sacerdote. Comenzó la catequesis y en la Vigilia de Pascua del año 1972, hizo su primera comunión como católico.

“Mi mamá y mis hermanos quedaron consternados de que Brian se hiciera miembro de esa ‘horrible’ Iglesia Católica. Me escribieron cartas muy fuertes, tratando de disuadirme. Hubo mucho estrés, pero gracias a Dios, poco a poco lo aceptaron”.

Pasaron cuatro años.

Brian aún sentía que Dios lo llamaba. Esta vez, no para ministro o pastor protestante, sino para sacerdote.

“Siendo protestante, no importaba la cuestión del celibato, pero siendo católico, tenía que sentarme a pensar. Yo tenía novia en aquélla época. Estaba saliendo con esa muchacha y nos queríamos mucho”, recuerda.

“Tuve que pensar a qué verdaderamente Dios me estaba llamando y me llevó un par de años decidir que Dios me estaba llamando a la renuncia de eso (el noviazgo que llevaba con la joven). Nos despedimos con lágrimas en los ojos, pero entendiendo que eso era lo que Dios quería para mi vida”, continuó.

Así, el hoy Padre Brian comenzó sus estudios definitivos como seminarista en Sidney, Australia. Los últimos tres años estuvo en Roma, completando sus estudios de Teología.

El 2 de junio de 1985, recibió el orden sacerdotal por imposición de manos del mismo Papa Juan Pablo II, en la ceremonia que se llevó a cabo en la Basílica de San Pedro en el Vaticano.

“Yo estaba en un grupo de como 70 diáconos que el Papa elevó al sacerdocio. Fue un gran honor haber sido ordenado por el Santo Padre”, expresó. Luego de cuatro años más de estudios posgraduados en teología, llegó a Puerto Rico, donde ejerció como profesor de la Pontificia Universidad Católica en Ponce, durante 18 años. En el 2007, se trasladó a Saint Louis, Missouri, donde reside en la actualidad.

Como miembro de la sociedad sacerdotal de los Oblatos de la Sabiduría, el padre Brian “se esfuerza por buscar y promover la sabiduría divina en estos momentos en que hay tantos falsos profetas con mensajes en contra del evangelio”. Se dedica a la investigación teológica y escribe artículos “combatiendo la confusión”.

Además, celebra Misas en inglés y latín en la Parroquia Santa María de las Victorias (St. Marie of Victories), y en español para la comunidad hispana de la Parroquia Santo Rosario (Holy Rosary).

Del celibato, opinó:

“Los que renuncian a su familia por causa del Reino de los Cielos, Dios les da recompensa. Aunque no tengo familia propia (esposa e hijos), la tengo con mis queridos feligreses. Los sacerdotes tienen otra clase de amor con sus feligreses y esa es mi gran alegría”.

Sobre la iglesia anglicana o episcopal

“Lo primero que hay que aclarar es que los anglicanos/episcopales en muchos de sus aspectos son una mezcla doctrinal, donde quisieron incluir aspectos católicos y protestantes al mismo tiempo. Para una persona que asiste a su culto, inmediatamente pensará que se trata de una ‘Misa’ igual que en la Iglesia católica. Esta idea es totalmente falsa, pues externamente todo puede mirarse muy similar pero lo más importante no lo es”.

1. La gran mayoría no cree en la presencia real de Cristo en las especies del pan y el vino.

2. No reconocen la autoridad del Papa.

3. Aceptan el divorcio y el uso de anticonceptivos.

4. Aceptan el aborto en diferentes casos.

5. No observan el celibato sacerdotal. Ordenan mujeres al sacerdocio y al episcopado.

6. Poseen entre sus sacerdotes y obispos a personas que se han declarado homosexuales públicamente. Entre el 2007 y el 2008, se produjeron varias divisiones a nivel mundial en Ucrania, Nigeria y Canadá, por las posturas a favor y en contra del “matrimonio” entre personas del mismo sexo.

lunes, junio 29, 2009

Celebramos hoy la fiesta de los Santos Pedro y Pablo

¡Hoy es el día de mi santo!

Tan atrás como en el siglo cuarto se celebraba una fiesta en memoria de los Santos Pedro y Pablo en el mismo día, aunque el día no era el mismo en Oriente que en Roma. El Martirologio Sirio de fines del siglo cuarto, que es un extracto de un catálogo Griego de santos del Asia Menor, indica las siguientes fiestas en conexión con la Navidad (25 de diciembre): 26 dic. San Estéban; 27 dic. Santos Santiago y Juan; 28 dic. Santos Pedro y Pablo.

La fiesta principal de los Santos Pedro y Pablo se mantuvo en Roma el 29 de junio tan atrás como en el tercero o cuarto siglo. La lista de fiestas de mártires en el Cronógrafo de Filócalo coloca esta nota en la fecha - "III. Kal. Jul. Petri in Catacumbas et Pauli Ostiense Tusco et Basso Cose." (=el año 258) . El "Martyrologium Hieronyminanum" tiene, en el Berne MS., la siguiente nota para el 29 de junio: "Romae via Aurelia natale sanctorum Apostolorum Petri et Pauli, Petri in Vaticano, Pauli in via Ostiensi, utrumque in catacumbas, passi sub Nerone, Basso et Tusco consulibus" (ed. de Rossi--Duchesne, 84).

La fecha 258 en las notas revela que a parir de ese año se celebraba la memoria de los dos Apóstoles el 29 de junio en la Vía Apia ad Catacumbas (cerca de San Sebastiano fuori le mura), pues en esta fecha los restos de los Apóstoles fueron trasladado allí (ver arriba). Más tarde, quizá al construirse la iglesia sobre las tumbas en el Vaticano y en la Vía Ostiensis, los restos fueron restituidos a su anterior lugar de descanso: los de Pedro a la Basílica Vaticana y los de Pablo la iglesia en la Vía Ostiensis.

En el sitio Ad Catacumbas se construyó, tan atrás como en el siglo cuarto, una iglesia en honor de los dos Apóstoles. Desde el año 258 se guardó su fiesta principal el 29 de junio, fecha en la que desde tiempos antiguos se celebraba el Servicio Divino solemne en las tres iglesias arriba mencionadas (Duchesne, "Origines du culte chretien", 5ta ed., París, 1909, 271 sqq., 283 sqq.; Urbano, "Ein Martyrologium der christl. Gemeinde zu Rom an Anfang des 5. Jahrh.", Leipzig, 1901, 169 sqq.; Kellner, "Heortologie", 3ra ed., Freiburg, 1911, 210 sqq.). La leyenda procuró explicar que los Apóstoles ocupasen temporalmente el sepulcro Ad Catacumbas mediante la suposición que, enseguida de la muerte de ellos los Cristianos del Oriente deseaban robarse sus restos y llevarlos al Este. Toda esta historia es evidentemente producto de la leyenda popular.

Una tercera festividad de los Apóstoles tiene lugar el 1 de agosto: la fiesta de las Cadenas de San Pedro. Esta fiesta era originariamente la de dedicación de la iglesia del Apóstol, erigida en la Colina Esquilina en el siglo cuarto. Un sacerdote titular de la iglesia, Filipo, fue delegado papal al Concilio de Éfeso en el año 431. La iglesia fue reconstruida por Sixto II (432) a costa de la familia imperial Bizantina. La consagración solemne pudo haber sido el 1 de agosto, o este fue el día de la dedicación de la anterior iglesia. Quizá este día fue elegido para sustituir las fiestas paganas que se realizaban el 1 de agosto. En esta iglesia, aún en pié (S. Pietro en Vincoli), probablemente se preservaron desde el siglo cuarto las cadenas de San Pedro que eran muy grandemente veneradas, siendo considerados como reliquias apreciadas los pequeños trozos de su metal.

De tal modo, la iglesia desde muy antiguo recibió el nombre in Vinculis, convirtiéndose la fiesta del 1 de agosto en fiesta de las cadenas de San Pedro (Duchesne, op. cit., 286 sqq.; Kellner, loc. cit., 216 sqq.). El recuerdo de ambos Pedro y Pablo fue más tarde relacionado con dos lugares de la antigua Roma: la Vía Sacra, en las afueras del Foro, adonde se decía que fue arrojado al suelo el mago Simón ante la oración de Pedro y la cárcel Tullianum, o Carcer Mamertinus, adonde se supone que fueron mantenidos los Apóstoles hasta su ejecución.

También en ambos lugares se erigieron santuarios de los Apóstoles y el de la cárcel Mamertina aún permanece en casi su estado original desde la temprana época Romana. Estas conmemoraciones locales de los Apóstoles están basadas en leyendas y no hay celebraciones especiales en las dos iglesias. Sin embargo, no es imposible que Pedro y Pablo hayan sido confinados en la prisión principal de Roma en el fuerte del Capitolio, de la cual queda como un resto la actual Carcer Mamertinus.

- Fuente: ACIPrensa

sábado, junio 27, 2009

La Vida Cristiana Como Oblato de San Benito

Fuente: International Benedictine Oblates

“El oblato benedictino secular – como dice el Art. 2 del Estatuto de los oblatos benedictinos seculares italianos, aprobado definitivamente en el año 2000 – el cristiano, hombre o mujer, laico o clérigo que viviendo en su propio ambiente familiar y social, reconoce y recibe el don de Dios y de su llamada a servirlo, según la potencialidad y exigencia de la consagración bautismal y del propio estado; se ofrece a Dios con la oblación, inspirando el propio camino de fe con los valores de la Santa Regla y de la tradición espiritual monástica benedictina”.

Oblatus, participio pasado del verbo latino offerre, indica la acción de ser ofrecido, y, en la RB 59, esta descrita el proceso de la oblación de los hijos de parte de los nobles, que envolviendo la mano del pequeño en el mantel del altar, lo donaban para siempre al Señor en el monasterio al cual dirigían la petición prescrita.

El testimonio de la practica descrito anteriormente se revela ya, en el II libro de los Diálogos de San Gregorio Magno, donde se encuentran citados casos de hijos ofrecidos de patricios romanos a Monte Casino, para ser educados al servicio de Dios.

Desde ese momento, antes de terminar el tiempo de la patria potestad, imponían la elección de vida para los propios hijos, también se encuentran oblatos adultos que ellos mismo se ofrecían al monasterio. Algunos ofreciendo su propia actividad, prefiriendo el ambiente monástico de trabajo a otros o deseando liberarse del dominio de los potentes señores. Otros se afiliaban a un monasterio pro remedio animae asegurándose la oración de los monjes para la conversión de ellos y de sus costumbres y para la salvación de sus almas y frecuentemente pedían ser sepultados en el cementerio monástico.

La historia registra, en el trascurso de los siglos, varios modos de ligarse espiritualmente a una comunidad monástica, viviendo al interno de los muros del monasterio, portando un especial habito o frecuentando el monasterio para la oración o el trabajo. Algunas figuras fueron tomadas como modelos. Señalamos dos mujeres: S. Francisca Romana (1384 – 1440), patrona de los oblatos, y Elena Lucrecia Cornaro Piscopia (1645 – 1684), la primera mujer venerada en el mundo.

Francisca, oblata del monasterio olivetano de Santa Maria Nueva en Roma, dedico toda su vida a la paz de su ciudad y a la unidad de la Iglesia; se interesaba de los pobres, de los enfermos, de los moribundos, de la reconciliación de los adversarios. Esposa, madre, viuda, miembro de autoridad de la comunidad, fue siempre animada por la oración y el ejercicio de la obediencia.

Elena Lucrecia Cornaro Piscopia, fue proclamada en 1678 magistra et doctrix en filosofía. Formada en los clásicos, critica en el confronto del aristotelismo tradicional y atenta a la experiencia natural, concreta y decidida en su elecciones políticas, fue una piadosa oblata, empeñada en el estudio y el ejercicio de la caridad, en la oración sencilla y en la participación a la liturgia monástica, primero en S. Giorgio en Venecia, donde ratifico su oblación, después en la Abadía de Santa Giustina en Padua, donde esta sepulta.

De la época de San Benito hasta hoy, la RB, es la guía del oblato, el punto de referencia constante desde momento en que se siente el llamado a vivir en modo conciente y radical la inserción en el cuerpo de Cristo, el cual ha iniciado en el Bautismo, ligándose espiritualmente a una comunidad monástica benedictina.

Estableciendo un ligamen estrictamente personal con el monasterio, y que de esta familia se siente llamado a formar parte, el oblato escucha (primera palabra de la RB) y ob-audisce, inclina el odio de tu corazón y luchando contra la inercia del espíritu, se pone a caminar...

Su vida se caracteriza por una constante búsqueda de la voluntad de Dios y de las maravillas que Dios hace en medio de su pueblo, descubre en infinitos modos en los que El se revela, en el Texto Sagrado: Palabra de Dios de la cual el oblato se nutre en el ejercicio cotidiano de la Lectio Divina, en la naturaleza, en los acontecimientos de cotidianos, en los instrumentos de trabajo, en las personas: monjes y oblatos, a él dados como hermanos y hermanas. Se caracteriza en el vivir en la presencia de Dios, en comunión con el propio monasterio, una alabanza que es la alabanza de la Iglesia, dando gracias al Padre en Cristo Jesús, obra concordando su mente con su voz (cfr. RB 19,7).

El oblato vive de su propio trabajo (cfr. RB 48,8) y es conciente de que así da un servicio a todos los demás hombres sus hermanos, y de colaborar activamente a completar la divina creación (cfr. GS Concilio Vaticano II) que exhorta a los lacios para que “aprendan a ofrecerse a si mismos, día con día, por medio de Cristo, sean perfeccionados en unidad con Dios y entre ellos, de modo que Dios sea finalmente todo en todos” (SC 48). Es este un programa de vida para los oblatos, llamados, como los monjes y las monjas, a la unidad (monos), a la simplificación y unificación de si mismos, en el interminable camino del conocimiento de si, a la continua reconciliación con Dios y con los hermanos, a recuperar y custodiar la armonía del cosmos, a obrar la paz; el todo perducatum Evangelii (RB 72,11), que es la afirmación de Pablo “ya no soy yo quien vive en mi, sino es Cristo, quien vive en mi” (Gal 2,20).

Por eso el Estatuto ya citado dice, en el art. 3: “El oblato se empeña por una forma de vida que es en progresiva configuración con Cristo, único motivo de su oblación y de la espiritualidad benedictina, que con su misma vida buscara de irradiar en el mundo, llegando a ser un testimonio de la perenne vitalidad de la vida cristina, dentro de la misma experiencia cristiana”.

Mientras crece el ligamen de fraternidad autentica entre los oblatos de un mismo monasterio, con la estima, respeto, el compartir la Palabra escuchada y celebrada, la meditación orante, la reunión de personas en el nombre del Señor; las relaciones cercanas entre los grupos de oblatos ayudándose a vivir la dilatación del corazón (cfr. RB Pról., 49), y así la acogida de nuevos miembros, de nuevas situaciones, de nuevos huéspedes, por los cuales se recibe la perenne novedad de la historia que es Cristo.

Por el descubrimiento del intercambio entre varios grupos de oblatos han sido instituidas , en Italia, organismos de unión, entre los cuales tienen un papel fundamental la Asamblea de Coordinadores de grupos, que se reúne, en la sede ordinaria, cada tres años, convocada y presidida del Coordinador Nacional; y el Consejo Directivo Nacional, que se reúne al menos dos veces al año por la convocación del Coordinador Nacional, el cual esta compuesto de nueve oblatos elegidos por la Asamblea en representación de las tres zonas geográficas: Norte, Centro, Sur-Italia, también con el Asistente Nacional y dos vice-asistentes designados de los organismos intermonasteriales benedictinos nacionales.

Profundamente convencidos del valor del monaquismo, los oblatos están empeñados a conservar y trasmitir el carisma benedictino, interpretándolo con fidelidad creativa, señalando nuevos caminos y asumiendo la plena responsabilidad, para que las modalidades diversas de vivir el carisma, según los otros estados de vida, no lo disminuiscan, mas bien puedan hacerlo crecer con mayor fecundidad y se unan profundamente en el misterio de comunión de la Iglesia y se coordinan dinámicamente en la única misión, para la universal vocación a la santidad y a la plenitud del amor.

La oblación es el acto litúrgico-espiritual reconocido por la Iglesia (cfr. Estatutos Art. 3), resulta después de un perdió de formación, que se prolonga por un periodo que es variable, a juicio del Abad o de la comunidad, con el cual el aspirante entra a formar parte. Se concretiza bajo la guía del Abad o de un delegado, en el camino personal de conversión propuesto de la RB, en la participación a la oración y al trabajo monástico, en modo muy diverso de un monasterio al otro, en el dialogo, muchas veces con un enriquecedor encuentro.

Creciendo en la fe y con la practica de las buenas obras (cfr. RB Pról., 21), los oblatos se empeñan a mostrar a Cristo Señor de la historia.

Por eso ven en el mundo de hoy, que se presenta fragmentado, disonante, banal y que va de prisa, dedicado al consumismo y en busca de evasiones, un mundo en el cual las raíces familiares y sociales parecen disolverse, ven este mundo con una mirada pascual, con la seguridad de que “todo es por el bien de aquellos que aman a Dios” (RM 8, 28).

En el espacio-tiempo en el cual Dios nos ha puesto, todos debemos aprender a descubrir la semilla espiritual, la potencialidad infinita, natural y de gracia, escondida en nuestro hoy, que nos circunda, del cosmos, sin dejar jamás de ir hacia Aquel por quien “vivimos, nos movemos y existimos” (Hech 17,28).

En esta perspectiva los oblatos italianos ven el presente y el futuro, empeñándose cada día por la promoción de los valores del Reino, a crear las condiciones humanas para la paz, la justicia, la libertad, la dignidad, la solidaridad, el dialogo, siendo como la levadura entre la pasta, con competencia y responsabilidad, junto con la misericordia y compasión.

La caridad perfecta tiene un inicio – nos enseña nuestro Padre San Benito – soportándonos pacientemente unos a otros las debilidades físicas y espirituales (cfr. RB 72,5).

La discreción, una virtud benedictina, que tiene en si misma un sentido de equilibrio, humildad y simplicidad de corazón, que son la raíz de la evangelización de nuestro mundo.

La nostalgia de la unidad, de la armonía consigo mismo, con Dios, con los hermanos y la naturaleza, están en lo profundo del corazón de cada hombre y esperan la fuerza que las haga salir fuera y las conduzca a la plenitud.

jueves, junio 25, 2009

Indice - No al antisemitismo y a la judeofobia

Amigos, he estado por hacer esto desde hace un tiempo, ordernar en una sola entrada, a modo de índice, todas las entradas de la serie Dile no al antisemitismo y a la judeofobia para facilitar su búsqueda y lectura. Como recordarán, escribí esta serie como una reacción al desvergonzado despliegue de la farsa "Protocolos de los Sabios de Sión" en un blog que se dice "católico" y "tradicional" basado en la hermana república Argentina, llamado Santa Iglesia Militante. Estas son las distintas partes de la serie con una explicación de su temática:
  • Parte I - Proemio, Definiciones, Pliego Acusatorio

  • Parte II - Exégesis bíblica - La salvación proviene de los judíos

  • Parte III - La liturgia judía, origen de la cristiana

  • Parte IV - El rapto de la Misa Tridentina

  • Parte V - El demonio, el mundo y la carne como instigadores del antisemitismo

  • Parte VI - Excurso sobre el Padre Meinville, "El gran exculpador"

  • Parte VII - Ser antisemita es vivir en pecado mortal

  • Parte VIII - El antisionismo como taparrabos del antisemitismo

  • Parte IX - Conclusión

  • Apéndice - Nuestra Señora de Fátima, los Protocolos de los Sabios de Sión y los Errores de Rusia.
  • Anuncio que la próxima etapa en el desarrollo de esta serie será la producción de una publicación en formato Adobe Acrobat PDF, para facilitar su lectura y su diseminación amplia. Baruch Ha'Shem, Gloria in Excelsis Deo.

    martes, junio 23, 2009

    Comisión de los EE.UU. sobre Libertad Religiosa Internacional critica a Venezuela

    Amigos, la Comisión de los EE.UU. sobre Libertad Religiosa Internacional es una comisión del gobierno de los Estados Unidos de naturaleza bipartidista e independiente que investiga las violaciones al derecho de libertad de religión o culto en el exterior, según la definición de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y otros documentos internacionales, y da recomendaciones independientes políticas al Presidente, el Secretario de Estado y el Congreso. Las recientes acciones coartando la libertad de culto en Venezuela por parte del régimen chavista han capturado la atención de dicha Comisión y ahora Venezuela figura en su más reciente informe el cual detalla las violaciones infligidas al libre derecho al culto por parte del régimen. Comparto con ustedes toda la información revelada en dicho informe respecto a Venezuela:

    Desde que Hugo Chávez asumió la presidencia de Venezuela en 1998, el país es testigo de un continuo aumento en la retórica del Gobierno, y en algunos casos, de sus acciones contra las comunidades judías y católicas, y contra grupos protestantes residentes en los Estados Unidos. Esta situación se fue desarrollando en un telón de fondo de esfuerzos por parte del presidente Chávez de extender su control político sobre las instituciones gubernamentales, la economía y la sociedad, su búsqueda de retroceso en el proceso democrático y su imposición del socialismo. A pesar de que no hay restricciones oficiales de prácticas religiosas, las acciones del presidente Chávez y de otros funcionarios de gobierno han creado un ambiente donde las instituciones y los líderes religiosos judíos y católicos corren riesgo de ser atacadas. Más aún, el gobierno venezolano no ha tomado las medidas adecuadas para responsabilizar a los perpetradores de los ataques de las instituciones y los líderes religiosos judíos y católicos. Por estos motivos, la Comisión incluye a Venezuela en la Lista de Vigilancia y continuará controlando de cerca las condiciones del país.

    La Constitución de Venezuela establece la libertad de culto siempre que su práctica no viole la moral pública, la decencia o el orden público. Aunque el gobierno de Venezuela, en líneas generales, respeta los derechos de los ciudadanos y de los líderes religiosos a profesar su religión, las comunidades y los líderes religiosos considerados opositores políticos son constantemente el blanco de hostigamiento de los funcionarios gubernamentales.

    Se les exige a los grupos religiosos la inscripción en La Dirección de Justicia y Cultos (DJC) dentro del Ministerio del Interior y Justicia, pero esto es, en gran partes, un requisito administrativo. La DJC provee a los grupos religiosos de subsidios para que lleven a cabo sus programas sociales y educacionales, los cuales históricamente se distribuyen a las organizaciones católicas. En los últimos años, hubo una reducción en los subsidios a las organizaciones católicas y a la Conferencia Episcopal de Venezuela, y un aumento en la provisión de fondos para grupos evangélicos que ponen en funcionamiento los programas sociales aprobados por el Gobierno, así como también mayores participaciones de los ingresos gubernamentales destinados a los programas sociales gestionados por el Estado.

    Desde que el presidente Chávez asumió el poder hace 10 años, miles de judíos han abandonado el país, en parte debido al temor de los posibles resultados negativos de la agenda socialista del Presidente, pero en los últimos tiempos, debido al antisemitismo. Se calcula que la población judía hoy es entre 10 000 y 15 000 con respecto a lo que era un estimado de 20 000. El blanco de la comunidad judía y la posterior emigración es nuevo para el país. Antes del mandato del presidente Chávez, no había en el país problemas de antisemitismo; todo lo contrario, gozaba de la reputación de acoger a los judíos durante el Holocausto y después de él. Sin embargo, el aumento de incidentes sociales de antisemitismo y del índice de ataques verbales a la comunidad por parte de funcionarios de gobierno está socavando ese legado e instaurando el temor en la comunidad de judíos venezolanos por futuros ataques.

    Por muchos años, el presidente Chávez, los funcionarios de gobierno, los medios controlados por el Gobierno, y sus seguidores han utilizado una variedad de métodos para intimidar a la comunidad judía del país. El antisemitismo aparece en olas, con picos que se corresponden con importantes eventos internacionales o periodos políticos nacionales, tales como el conflicto entre el Líbano e Israel de 2006, y el referéndum nacional de 2007, que proponía cambios a la constitución venezolana. La retórica y los actos antisemitas en Venezuela escalaron hacia un nuevo nivel a finales de 2008 y en los primeros meses de 2009, que impulsaron un clima permisivo para acciones antisemitas.

    Los observadores notan un modelo en los últimos incidentes de antisemitismo, en el que las acciones del estado de Israel se mezclan con los judíos venezolanos, quienes son considerados responsables de las políticas de Israel. Durante los conflictos entre el Líbano e Israel de 2006 y entre Israel y Gaza de 2008-2009, el presidente Chávez y otros altos funcionarios de gobierno criticaron con dureza las acciones de Israel, a menudo cruzando el límite hacia el antisemitismo.

    Por ejemplo, el Presidente comparó las acciones de Israel con los Nazis. Los medios de comunicación del Gobierno se hicieron entonces eco de estos sentimientos en todo el país. Las declaraciones antisemitas aparecieron en caricaturas y columnas de opinión en los medios estatales, se oyeron en programas radiales y en asambleas, y se estamparon grafitis en sinagogas y otras instituciones judías. En repetidas oportunidades, las caricaturas y los grafitis antisemitas identifican la Estrella de David con una esvástica. A pesar de que las denuncias de antisemitismo en Venezuela han disminuido a partir de febrero 2009, este modelo sugiere que las declaraciones y las acciones antisemitas gubernamentales y sociales pueden apuntar a los judíos venezolanos en cualquier momento, en especial, si Israel adopta políticas que son criticadas por el gobierno venezolano.

    Aunque no es antisemita criticar las políticas del estado de Israel, dicho criticismo puede asumir cualidades antisemitas. Distintas organizaciones internacionales en Europa han notado que el antisemitismo puede incluir acciones que superan las agresiones verbales y físicas, tales como promover el estereotipo de que los judíos controlan los medios de comunicación, la economía y las instituciones sociales y gubernamentales; cuestionar la lealtad de los judíos hacia Israel o hacia sus propias naciones; comparar las acciones de Israel con las de los Nazis y considerar a los judíos responsables de las acciones israelíes.

    Como se indicó arriba, el presidente Chávez, miembros del gobierno venezolano, los medios controlados por el oficialismo, los puntos de venta de los medios pro Chávez realizan observaciones antisemitas de forma manifiesta y publicado caricaturas y opiniones antisemitas.

    El presidente Chávez y otros funcionarios de gobierno culpan a Israel y a los judíos de los problemas del mundo y promueven estereotipos de influencia y control judíos en materia financiera. En 2005, el presidente Chávez se refirió a los judíos como “los descendientes de quienes crucificaron a Cristo y expulsaron al padre fundador Simón Bolívar de Venezuela…”.

    En el mismo discurso, el Presidente declaró: “La minoría que ha tomado posesión de toda la riqueza del mundo…”. Los medios afiliados al Gobierno convocaron a expulsar a los judíos de Venezuela y publicaron caricaturas con la Estrella de David sobre una esvástica. Material gráfico similar apareció en forma de grafiti en las paredes de las sinagogas.

    Las acciones gubernamentales tomadas contra la comunidad judía que adquirieron un alto grado de visibilidad ocurrieron en 2004 y 2007 cuando los agentes de seguridad de gobierno hicieron una redada en un centro comunitario judío en Caracas, La Hebraica, supuestamente en busca de armamento. El centro constituye el foco de la vida comunitaria judía del país, el cual alberga una escuela privada y ofrece una sede para la celebración de bodas y otras ceremonias religiosas; y estas redadas fueron consideradas como un ataque a toda la comunidad judía. La redada de noviembre de 2004 tuvo lugar en el momento en que los padres y los niños llegaban a la escuela para comenzar su día escolar. El contexto político de la redada de diciembre de 2007 fue el referéndum sobre los cambios constitucionales propuestos por el presidente Chávez, que se celebró ese mismo día. Los agentes de seguridad ingresaron en las instalaciones mientras se celebraba una boda. El Gobierno no adoptó ninguna medida para que se investiguen las redadas, a pesar de los pedidos para que actúe en ese sentido. Desde la ocurrencia de las dos redadas, la inscripción en la Escuela de la Comunidad Hebraica disminuyó a la mitad. Estas declaraciones e incidentes llevaron al Departamento de Estado a incluir a Venezuela como estado patrocinado de antisemitismo en el informe de Antisemitismo Mundial Contemporáneo de marzo de 2008.

    El Gobierno de hecho realizó algunos acercamientos hacia la comunidad judía en 2008, que incluyeron reuniones entre los funcionarios y los líderes comunitarios, y la firma del presidente Chávez de una declaración para condenar y luchar contra el antisemitismo en Sudamérica. Sin embargo, la situación empeoró de forma significativa durante el conflicto entre Israel y Gaza a finales de 2008 y comienzos de 2009. Durante este periodo, el presidente Chávez y otros funcionarios venezolanos intensificaron sus denuncias y su oposición contra el estado de Israel, según se informa, declarando que Israel, como “gobierno asesino”, estaba llevando a cabo un “genocidio” en Gaza. Los vínculos entre Venezuela e Israel se vieron gravemente afectados, y el presidente Chávez convocó a todos los judíos de Venezuela a denunciar a Israel. Dijo “Ojalá la comunidad judía venezolana se pronunciara en contra de esta barbarie. ¡Háganlo! ¿Ustedes no rechazan con fuerza todo acto de persecución? ¿No rechazan los judíos el Holocausto? ¿Y qué es lo que estamos viendo? ¡Háganlo! Póngase las manos en el corazón. Sean justos”. El ministro de relaciones exteriores Nicolás Maduro pronunció una declaración antisemita parecida.

    A medida que la retórica contra el estado de Israel aumentaba, algunos venezolanos atacaron la comunidad judía a finales de 2008 y en 2009. Un rabino fue agredido en la calle; una amenaza de muerte se envió a otro; otros rabinos fueron objeto de hostigamiento y amenazas, lo que provocó que algunos de ellos huyeron del país; gases lacrimógenos se arrojaron en una sinagoga y tiendas judías fueron pintadas con eslóganes antisemitas; y hubo convocatorias para organizar boicots contra todas las tiendas judías de Venezuela. También hubo denuncias sobre congresales en algunas sinagogas en Caracas que fueron filmados cuando ingresaban a los templos y sobre algunos venezolanos que cuestionaban “el venezolanismo” de la comunidad judía y exigieron a los judíos a que profesen su lealtad por Venezuela.

    El 30 de enero de 2009, 15 hombres enmascarados acometieron las fuerzas de seguridad e irrumpieron y vandalizaron la sinagoga Tiferet Israel en Caracas. Durante cinco horas, los atacantes arrojaron al piso los rollos de pergamino de la Torah y pintaron con spray mensajes de odio, tales como “Muerte a todos” y “Judíos, váyanse”. Los intrusos también robaron los ordenadores, que contenían información personal sobre los congresales. Esta fue la segunda vez en un mes que la sinagoga fue pintada con grafitis de contenido antisemita; con anterioridad, en enero, el mensaje “Propiedad del Islam” había sido pintado rociando spray en las paredes. El presidente Chávez, de forma manifiesta, condenó al día siguiente el ataque a la sinagoga, y los ministros de relaciones exteriores y de comunicaciones se reunieron con los líderes judíos. Con posterioridad a un llamamiento de protesta internacional, 11 individuos, incluido el guardaespaldas de un rabino de la sinagoga y ocho oficiales de inteligencia fueron arrestados por presunta participación en los ataques. Los hombres fueron acusados de robo, “actos de desdén contra una religión”, y ocultamiento de armas de fuego. Sin embargo, el presidente Chávez también usó los ataques a la sinagoga como una oportunidad política antes del referéndum del 15 de febrero sobre el periodo presidencial para asediar a la oposición, declarando varias veces que los “oligarcas” y los que se oponen a su gobierno estaban detrás de los ataques. Más aún, muchos funcionarios de gobierno describieron el ataque como “simplemente un robo” y no como un incidente de antisemitismo.

    Después del ataque a Tiferet Israel, se arrojó una pequeña granada a la sinagoga Beth Shmuel el 26 de febrero. No se informaron lesiones y no se realizaron investigaciones sobre este incidente. Desde este último suceso, el estado ha provisto de protección policial a las instituciones judías. También hay tensiones entre el gobierno venezolano y la Iglesia Católica. En los últimos años, varios líderes católicos en Venezuela han criticado las acciones del gobierno de Chávez. Por ejemplo, líderes católicos han declarado que Venezuela había “perdido su curso democrático y parece una dictadura”.

    En respuesta, el presidente Chávez asegura que la Iglesia Católica venezolana y el Vaticano están conspirando con los Estados Unidos contra su gobierno, y en varias ocasiones acusó a la Iglesia de intentar un golpe de estado o ser parte de un plan para asesinarlo. En el pasado, el presidente Chávez se refirió a la Iglesia como un “tumor” y a sus líderes como “retardados mentales” y el “diablo”. Altos funcionaros del gobierno han convocado a estos líderes a que se abstengan de pronunciar declaraciones políticas y que se focalicen, en cambio, en su misión espiritual. En respuesta, el Vaticano declaró que es deber de la Iglesia “defender la dignidad del ser humano” y reiteró el importante papel que la Iglesia desempeña en proveer servicios sociales y educativos al pueblo de Venezuela.

    Hasta ahora, esta fuerte retórica no ha sido acompañada de acciones oficiales contra las actividades de la Iglesia Católica. Sin embargo, se han denunciado varios ataques por parte de grupos por Chávez contra líderes e instituciones de la Iglesia. El Gobierno no ha arrestado a nadie.

    En enero de 2009, una organización pro Chávez, “La Piedrita”, arrojó gases lacrimógenos en la casa de la Nunciatura Apostólica –supuestamente el sexto ataque efectuado por esta organización contra la Nunciatura en el último año—y los agresores dejaron panfletos donde insultaban a los líderes católicos que habían criticado al presidente Chávez. Se cree que los ataques se debieron a que la Nunciatura brindó asilo a un estudiante activista y miembros de la oposición. No se arrestó a nadie por estas agresiones, aunque el presidente Chávez dijo recientemente que un caza de hombres está en camino para el líder de “La Piedrita”. En febrero de 2008, algunos seguidores pro Chávez ingresaron por la fuerza y ocuparon la residencia del Arzobispo de Caracas y mantuvieron una conferencia de prensa para denunciar a líderes de la Iglesia Católica y de la Nunciatura Papal. No se arrestó a nadie en este incidente, que fue descrito por el presidente Chávez como un atentado de infiltrados para desacreditar al Gobierno.

    En los últimos meses, la mezquita Ibrahim al Ibrahim, la más grande de Venezuela y la segunda más grande de Latinoamérica, sufrió robos y actos de vandalismo dos veces, aunque las razones para los ataques son desconocidos y la mezquita se sitúa en una zona peligrosa de Caracas. El ataque más reciente tuvo lugar el 3 de marzo de 2009 cuando intrusos robaron joyas, ordenadores y otros objetos, arrojaron los objetos sagrados al suelo y vandalizaron copias del Corán. La mezquita pidió al Gobierno que brindara protección a los lugares sagrados de país.

    El gobierno venezolano también restringió la actividad pastoral extranjera en el territorio. Los evangelizadores extranjeros deben obtener visas especiales para poder trabajar en el país, y durante varios años, aumentaron los índices de denegación de los que la solicitaban por primera vez y disminuyeron las renovaciones, en particular para los grupos con base en los Estados Unidos.

    En los últimos años, dos grupos protestantes estadounidenses abandonaron el país. En octubre de 2005, el presidente Chávez acusó a miembros de la Misión Nuevas Tribus (NTM, por su sigla en inglés) de ser “agentes de penetración imperialista” que estaban “contaminando” las culturas de las poblaciones indígenas”, así como también “llevando información estratégica a Estados Unidos”. El Gobierno rescindió el permiso de la NTM, otorgado en 1953, para llevar a cabo los programas sociales entre las tribus indígenas; y en noviembre de 2008, la Suprema Corte confirmó la orden de remoción. Más de 100 evangelizadores de la NTM dejaron el país conforme a la orden gubernamental. En 2005, 219 evangelizadores estadounidenses de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días también se retiraron del país debido a las dificultades para obtener visas para realizar sus actividades. De acuerdo con la Solidaridad Cristiana Mundial, en 2007 y 2008 el Gobierno exigió que las iglesias evangélicas provean los nombres y direcciones de todos los extranjeros que asisten a los servicios.

    De acuerdo con la Solidaridad Cristiana Mundial, en 2007 y 2008 el Gobierno exigió que las iglesias evangélicas provean los nombres y direcciones de todos los extranjeros que asisten a los servicios.

    Continúen leyendo lo que la Comisión recomienda sea la política exterior estadounidense hacia Venezuela en materia de libertad religiosa, aquí.

    lunes, junio 22, 2009

    Habermas y el papel de la religión en las sociedades actuales

    Fuente: Claves de Razón PrácticaFecha vía Aceprensa.com

    Jürgen HabermasDesde que en 2004, en un debate con el entonces cardenal Ratzinger, hiciera públicas sus ideas sobre la función revitalizadora de la religión en la esfera pública, Jürgen Habermas ha tenido que responder a multitud de críticas. Se le ha acusado de traicionar el proyecto ilustrado de la modernidad y de desconocer la función positiva del laicismo. En un artículo, publicado en Claves de Razón Práctica (nº 190, marzo 2009), Habermas responde a las críticas del laicista italiano y ateo militante Paolo Flores D’Arcais.

    De acuerdo con su propuesta de democracia deliberativa, el pensador alemán sostiene que la esfera pública, en la que se llevan a cabo las discusiones en torno a valores y normas, es el puente que enlaza la sociedad con las instituciones políticas. En ella se conforma la voluntad ciudadana que después endereza o corrige las decisiones vinculantes del gobierno. De ahí que la madurez política de una sociedad dependa de la participación y fuerza que adquiera aquella.

    La Iglesia en la esfera pública

    Ciudadanos, asociaciones, grupos, etc., pueden realizar aportaciones en la esfera pública, con el fin de que sus intereses e intuiciones se traduzcan más tarde en las decisiones políticas. De esa forma, se construye una cultura política que habrá de guiar el ejercicio justo y equilibrado del poder. En este sentido, para Habermas también las Iglesias y las organizaciones religiosas pueden participar en la esfera pública.

    Como afirmaba en su encuentro con Ratzinger, la cultura religiosa puede iluminar ciertos aspectos que, en un contexto cientificista y excesivamente económico, se han olvidado. Las religiones, señala “no cesan de plasmar los modelos culturales de las grandes civilizaciones”.
    De ahí que la función social de las religiones sea indispensable para detectar injusticias, solventar problemas de convivencia y, sobre todo, afianzar los lazos de la solidaridad social entre los individuos. Porque las religiones, como comunidades de interpretación, “son capaces de ofrecer contribuciones articuladas a los problemas ignorados de la convivencia solidaria”.

    Pero, si pueden realizar aportaciones significativas y las sociedades son plurales desde el punto de vista cultural, ¿por qué, entonces, propone Flores limitar su presencia en la esfera pública? Habermas advierte que las instituciones religiosas pueden enriquecer a la sociedad, con independencia de la postura que en concreto tomen. Por ello se comprende que, a su juicio, no se debe negar a las instituciones religiosas “el derecho, o la capacidad, de intervenir con aportaciones sustanciales a la discusión sobre la legalización del aborto y la eutanasia, sobre cuestiones bioéticas de la medicina reproductiva, sobre la tutela de la bioesfera y sobre el control del clima”.

    Ni clericalismo ni laicismo

    Habermas considera que en la esfera pública las instituciones religiosas aparecen como instituciones culturales, junto con otras. Es consciente de que el papel que han de adoptar cuando se dirigen a todos los ciudadanos es diferente del que asumen al dirigirse exclusivamente a sus fieles. En el primer caso, “hacen bien en ofrecer argumentos que respondan igualmente a las intuiciones morales tanto de sus propios miembros como de los no creyentes y de los que tienen creencias distintas”.

    No duda en oponerse a lo que denomina “clericalismo”, es decir, a la imposición de una autoridad espiritual que en la esfera pública no intente justificar de forma racional y universal sus razones. Pero el rechazo del clericalismo no le lleva a mostrarse de acuerdo con un laicismo radical, como el que promueve Flores D’Arcais. De hecho, Habermas considera que quienes están de acuerdo en privatizar hasta el extremo las aportaciones culturales y políticas de la religión, confunden la legítima laicidad con “la pretensión de secularizar la sociedad”.

    A este respecto, Habermas diferencia entre una actitud “secular” y el “secularismo” o laicismo. “Las personas seculares y no creyentes –explica– tienen una actitud agnóstica frente a las pretensiones religiosas, mientras que las personas secularistas tienen una actitud polémica frente a la influencia pública de las doctrinas religiosas. Desacreditan las doctrinas de fe por considerarlas científicamente infundadas”. En esta última postura, percibe la influencia de una ideología peculiar: el cientificismo naturalista.

    domingo, junio 21, 2009

    “Evangelizar Venezuela”, según el presidente de la Conferencia Episcopal (I)

    Entrevista con monseñor Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo

    Entrevistadora: Carmen Elena Villa | Fuente: Zenit.org

    Monseñor Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo CIUDAD DEL VATICANO, viernes 19 de junio de 2009 (ZENIT.org).- El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana y arzobispo de Maracaibo, monseñor Ubaldo Santana Sequera FMI, dijo el pasado 8 de junio durante la audiencia con el Papa Benedicto XVI en nombre de los obispos de su país que el "socialismo del Siglo XXI", "ha provocado una creciente polarización política, ha aumentado la violencia, la inseguridad y el odio, poniendo en serio riesgo la convivencia democrática".

    El presidente Hugo Chávez reaccionó ante estas declaraciones el pasado domingo en su programa "Aló presidente", diciendo que los obispos viajaron a Roma - refiriéndose a la visita ad limina apostolorum que culminó hace unos días - para "acusarlo" falsamente de comunista con Benedicto XVI.

    Por su parte el ministro de Interior y Justicia, venezolano Tareck el Aissami, también manifestó su molestia por estas declaraciones: "Ante sus tristes posiciones sólo se les responder deseándoles que Dios les perdone; no saben lo que dicen".

    ZENIT habló con monseñor Ubaldo Santana para contextualizar el sentido de sus palabras. Nos contó también los desafíos y las tentaciones que presenta para la evangelización en actual proyecto político de su país.

    --Durante la audiencia con el Santo Padre usted habló claro en nombre de los obispos sobre el proyecto político del socialismo del siglo XXI. ¿qué amenazas cree que trae este sistema político para la democracia en su país?

    --Monseñor Ubaldo Santana: Es un proyecto que secuestra los espacios de libertad de la colectividad. De tal modo que todo ha quedado concentrado en un poder ejecutivo. También poco a poco va secuestrando los espacios donde se expresan las diversidades y las pluralidades de una sociedad desde donde se puede construir una democracia plural y participativa. Por eso naturalmente esos espacios se ven restringidos o coaccionados, y ahí entra el espacio de la libertad religiosa. Este es un derecho fundamental como son los demás. Esto es como un termómetro porque como todos los derechos son incluyentes, todos son igualmente necesarios y los derechos humanos en general son los unos para los otros como termómetros que nos indican cuál es el grado de libertad y democracia que estamos viviendo.

    --¿Cómo ve que afecta este sistema político el ejercicio de la libertad religiosa?

    --Monseñor Ubaldo Santana: Vemos cómo el poder político concentrado y autoritario tiene la tentación de manipular las expresiones religiosas y transformarlas en medios para aumentar la fuerza de la ideología, para unificar las mentes y para ponernos a todos a caminar por un solo camino.

    Creo que un proyecto de esta naturaleza no nos está garantizando la vigencia para el futuro de la libertad religiosa con toda la amplitud y con todo el espacio que ese derecho fundamental requiere. Por eso estamos alertas y estamos pendientes porque creemos que el derecho a la vida, la educación, la libertad de conciencia y a la expresión se tienen que mantener. Pero nosotros como pastores nos corresponde velar por todos ellos y darle una atención peculiar al derecho de la libertad religiosa.

    --Ni el presidente Chávez ni el ministro del interior tomaron bien sus palabras... ¿Cómo cree que esto afecta la vida de la Iglesia en Venezuela?

    --Monseñor Ubaldo Santana: Lo que hemos dicho lo hemos dicho con respeto sin descalificar a nadie. Respetando la calidad y representatividad del señor presidente de la República. Nosotros cuando manifestamos nuestro parecer lo hacemos desde un trato que nos parece que toda persona humana se merece.

    En segundo lugar, lo que hemos dicho no fue para captar favores, ganar prebendas, ni para aumentar privilegios o aumentar caudales de votos de un lado o de otro porque no estamos aquí manifestando pareceres políticos partidarios.

    En tercer lugar no hemos pensado en el bien de unos venezolanos y en el mal de otros sino en el bien colectivo o bien común. A veces para conseguir el bien común necesitamos decirnos las verdades, corregirnos los defectos, señalar los posibles desvíos que podemos tener. Cuando lo hacemos no es porque estemos por fuera o por encima. Somos ciudadanos, somos hombres metidos dentro de la realidad venezolana y pastoreamos dentro de esa realidad. Cuando señalamos las deficiencias por supuesto que tenemos que reconocer también nuestros defectos y errores.

    En cuarto lugar no dijimos nada nuevo. Lo que hemos dicho al señor presidente. Él nos ha dicho qué tipo de proyecto quiere, nos ha mandado a leer a Marx y a Engels, aquí hemos dicho cosas que hemos dicho allá, que le hemos escuchado decir al Presidente y cosas que se discuten y hablan en Venezuela. Si estamos en democracia, y hacemos las cosas dentro del debido respeto a la dignidad de las personas tenemos el derecho a hablar con toda libertad.

    --¿Los pastores venezolanos tienen miedo de anunciar su fe?

    --Monseñor Ubaldo Santana: Hemos ido aprendiendo de la situación que vivimos. Toda la Iglesia a lo largo de su historia ha sido una alumna del tiempo y la realidad en que le toca vivir. Sencillamente porque nosotros partimos de un elemento doctrinal muy importante "El Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros" (Juan 1, 14).

    A nosotros nos corresponde descubrir la presencia de Dios de la historia, del Dios que conduce este mundo dentro de esas mismas realidades. Si bien en un primer lugar como seres humanos nos ha asustado y atemorizado --no digo que esto haya desaparecido-- creo que poco a poco todas las comunidades cristianas en general hemos ido entendiendo que hemos sido llamados a anunciar el reino de Dios en toda realidad, cualquiera que sea. Nosotros no podemos poner condiciones para anunciar el Evangelio. Sencillamente hemos sido enviados y allí debemos evangelizar.

    Es verdad que a veces tenemos a veces temor, sentimos quizás la tentación de refrenarnos, de limitarnos, callarnos, de pensar que nos estamos metiendo donde no debemos en que no es nuestro rol. Tentaciones que al fin y al cabo todos tenemos. Pero coexiste con ese sentimiento una certeza que ha ido creciendo, que Jesús está con nosotros, que Él es el que camina con nosotros y nos da la paz. Tenemos que descubrirle un nuevo sentido al salmo 23 que nos dice "El Señor es mi pastor" si estamos con Él nada podemos tener. Aunque vayamos por las cañadas más oscuras de la historia. Su callado nos sosiega.

    Unos y otros según donde nos encontremos y el estado que nos toque desempeñar en la Iglesia o el servicio que nos toque prestar, según el lugar y la nacionalidad puede ser que tengamos que retomar esto con discernimiento y apoyarnos los unos a los otros para no decaer para que en esta coexistencia de miedo y paz y la certeza de que estamos cumpliendo nuestra misión prevalezca lo que debe prevalecer: la libertad interior y la paz del corazón.

    --¿Cree que en su país la Iglesia cae en el error de pensar que está en una guerra ideológica contra el gobierno?

    --Monseñor Ubaldo Santana: Con relación a la interpretación de la misión de la Iglesia el gobierno tiene sus tentaciones y nosotros tenemos las nuestras. Se puede llegar a pensar que somos un agente político, que favorecemos un sector de la población más que a otro o que nos estamos saliendo del ámbito religioso que nos corresponde, que nos "estamos saliendo de la sacristía y de la Iglesia".

    Esa es la tentación. Ha sido una tentación no de hoy ni del actual gobierno, sino que siempre se ha dado. Si para nosotros los creyentes no es fácil entender el misterio de la Iglesia ¿cómo le vamos a pedir que entiendan a quienes no creen?

    --¿Cómo redescubrir el papel de la Iglesia en medio de la situación de confrontación que vive su país?

    --Monseñor Ubaldo Santana: La Iglesia es al mismo tiempo un misterio y una institución. Es un carisma pero es una organización visible, está hecha de un elemento que viene de Dios y al mismo tiempo se expresa a través de estructuras y de seres humanos. No es fácil. Los que estamos dentro de la Iglesia tenemos la tentación real porque se ha presentado de diversas formas en la historia de la Iglesia, dejarnos ganar por el apetito del poder o el querer tener una influencia en la sociedad o en un momento de la historia más basada en nuestras propias capacidades o en nuestros talentos, en las organizaciones que en la seguridad que lleva a las cosas de Dios.

    Lo que vivimos en Venezuela, al fin y al cabo, es para nosotros es una gracia y una oportunidad, una purificación para nosotros y por eso es tan importante que hagamos un discernimiento eclesial y aprendamos a vivir más en comunidad porque en esa misma medida es como podemos discernir mejor cuál es la voluntad de Dios, por dónde va el Señor a través de todos estos acontecimientos tan complejos y difíciles y cómo nos podemos apoyar unos a otros y tener la suficiente humildad para para reconocer cuándo nos equivocamos, cuándo no hemos usado bien la misión que se nos ha encomendado, cuándo hemos tratado de valernos mas "del César que de Dios" y volver a nuestro cauce.

    La segunda parte de esta entrevista se publicará mañana domingo, 21 de junio.

    sábado, junio 20, 2009

    Tiranos iraníes del pasado y del presente

     

    3Stooges

    Amigos, observen de izquierda a derecha: Reza Shah Pahlavi, el depuesto Sha de Irán; el presidente actual de Irán Mamud Ahmadinejad; y el Gran Ayatolá Alí Jamení. ¿Qué tienen en común estos hombres? Que todos ellos han sido opresores del pueblo iraní, distorsionadores de sus más profundas aspiraciones y destructores de sus sueños. ¿Qué los diferencia? Que los últimos dos han logrado esto sin la ayuda directa o indirecta de los EE.UU. Por esos lares esto se considera un gran logro.

    Yo apoyo las aspiraciones legítimas del pueblo iraní y su derecho a cambiar la forma de su gobierno si ellos así lo desean. Yo apoyo su derecho a congregarse pacíficamente y a expresarse libremente y a recibir información sin censura o viso propagandístico. Yo apoyo el derecho de los iraníes y de todos los pueblos a participar en sus gobiernos, a que se les respete su estatura como actores políticos y su derecho a forjar el destino de sus países.

    Estos derechos le son negados ahora a este pueblo por sus gobernantes no solamente en Irán mas a muchos otros pueblos alrededor del mundo. Y hasta en el mismo occidente ya se pueden ver ciertas tendencias a reducir la esfera de la libertad y de la vida.

    Orenos por el pueblo de Irán y por todos los pueblos del mundo que tienen hambre y sed de justicia, para que todos sean saciados.

    viernes, junio 19, 2009

    Celebramos hoy la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús

    “Procura ejercitarte y frecuentar con piadosa devoción el culto del piadosísimo Corazón de Nuestro Señor Jesucristo, copiosísimamente comunicativo de amor y misericordia; besándole y entrándote en él espiritualmente. Cuanto pidieres, pídelo por este dulcísimo Corazón, ofreciendo por él tus ejercicios; porque es el tesoro de todas las gracias, y la puerta por donde nos llegamos a Dios y Dios a nosotros. Pon alguna imagen del Corazón de este Señor en algún lugar por donde has de pasar frecuentemente, para recuerdo e incentivo de tu amor. ... Conviene, y es ejercicio muy piadoso, rendir devotos obsequios al Corazón de Jesús; en el debes refugiarte en todos tus trabajos y peligros: pues en él hallarás consuelo y gracia; y cuando te desampararen y engañaren todos los corazones de los mortales, está seguro que este fidelísimo Corazón no te dejará ni te engañará”. - Juan Lanspergio de Colonia, Cartujo.

    Oremos: “¡Oh Padre Eterno! Por medio del Corazón de Jesús, mi vida, mi verdad y mi camino, llego a Vuestra Majestad: por medio de este adorable Corazón, os adoro por todos los hombres que no os adoran; os amo por todos los que no os aman; os conozco por todos los que voluntariamente ciegos no quieren conoceros: por este divinísimo Corazón deseo satisfacer a Vuestra Majestad las obligaciones que os tienen todos los hombres. Doy vuelta con el pensamiento a todo el mundo, buscando las almas redimidas por la preciosa Sangre de mi Esposo, para satisfacer por ellas a Vuestra Majestad por medio de este Sacrosanto Corazón: a todas abrazo, y os las presento por el Corazón de Jesús: pido a Vuestra Majestad la conversión de todas por el mismo suavísimo Corazón. ¡Ah! No permitáis que sea por más tiempo ignorado de ellas mi amado Jesús! Haced que vivan por Jesús, que murió por todas. Estáis viendo, Padre Divino, que muchas almas están ciertamente muertas; ¡Ah¡ Haced, os ruego encarecidamente por este divino Corazón de Jesús que, finalmente, empiecen ya a vivir. Presento a Vuestra Majestad, sobre este santísimo Corazón, a vuestros siervos NN. (aquí se pueden poner los nombres de los que fueren de la devoción de cada uno): pídoos por mi divino Esposo que, siendo su protector el mismo deífico Corazón, merezcan estar con vos eternamente”. Venerable María de la Encarnación, Ursulina.

    miércoles, junio 17, 2009

    Los cristianos y la Eucaristía

    Autor: Padre José Pascual Benabarre | Fuente: El Visitante

    En este artículo me propongo hacer algunas reflexiones sobre los cristianos y la diaria celebración de la Eucaristía, que todos los sacerdotes practicamos y en la que tantos cristianos participan.

    Las genuinas celebraciones, sean litúrgicas, como la misa, o comidas comunitarias, deben nacer de la vida y ayudar a sus participantes a volver a las mismas, renovadas y transformadas. Si la vida cristiana es auténtica, lejos de llevarnos al narcisismo, nos cuestiona y nos hace repensar los valores de nuestra vida personal y los de la comunidad cristiana, como tal.

    La vida cristiana nos obliga a mucho

    La vida cristiana no tiene por objeto ofrecernos una escapatoria para librarnos de las implicaciones de la encarnación de Jesucristo y de nuestra responsabilidad de entrar de lleno en las actividades tendientes a la transformación del mundo, de acuerdo con nuestro talento y otras posibilidades. Todo lo contrario. La encarnación de Cristo nos obliga a luchar contra toda falsedad y a promover el Reino de Cristo en todas las esferas de la vida humana. Por tanto, podemos preguntarnos, ¿en qué nos ayuda la celebración diaria de la Eucaristía en nuestras relaciones con Dios, con los hermanos y con nosotros mismos?

    La Eucaristía nos diviniza

    Nuestra apreciación de la Eucaristía debe estar enraizada en el reconocimiento y aceptación del inmenso amor que la Santísima Trinidad nos tiene, especialmente manifestado en la encarnación del Hijo y en la plena donación del Espíritu Santo. Del mismo modo que la comida y bebida vienen a ser parte del que las toma, así, al celebrar la Eucaristía y al recibir las especies sacramentales de pan y vino, nos hacemos unos con Cristo y, por tanto, nos divinizamos. ¡Qué grandiosa e insondable es la bondad y magnanimidad del Señor Jesús!

    Es curioso y significativo anotar que Jesús no se limitó a bendecir y consagrar el pan en la Última Cena, sino que también lo partió y distribuyó, oficios propios estos de las madres y de los esclavos en el Antiguo Testamento. Con un sólo gesto, Jesús se nos presenta como esclavo y madre, concepto este último del que ya escribieron la gran santa benedictina Gertrudis de Helfta (1256-1302), y Santa Juliana de Norwich (1342+1416-1423).

    Gestos que nos obligan

    Esos gestos de Jesús nos indican hasta dónde debe llevarnos la recepción diaria de la Eucaristía, y el espíritu comunitario que ella debe inspirar y fortalecer. Nos llamamos hermanos, pero no siempre nos portamos como tales, incluso los que celebramos la santa Misa y comulgamos diariamente. Y no es tanto cuestión de dar y aun de repartir, sino de darnos, exactamente como hace Cristo en la Eucaristía. No es tan difícil dar una limosna; pero ya nos resulta más cuesta arriba visitar en el hospital a los enfermos en los que deberíamos ver al mismo Cristo en persona (Mt 23: 40; 25, 43).

    Y los gestos de Cristo invitan tanto al individuo como a la comunidad cristiana, pues ambos lo reciben en la Eucaristía, formando así un sólo cuerpo. Se lo recordó San Pablo a sus cristianos de Corinto, y continúa recordándonoslo a nosotros (1, 10, 16-17).

    Comunidad y Eucaristía

    No es fácil explicar en qué consiste la vida comunitaria; podemos, sin embargo, afirmar que su elemento principal es la participación efectiva en las vidas de unos y otros. Y por vida entendemos aquí el esfuerzo que debemos hacer para conocernos y amarnos unos a otros, y así facilitarnos unos a otros la existencia a todos los niveles.

    Desgraciadamente, este esfuerzo se ve, en parte, neutralizado por el temor a que los demás nos dominen, y así perdamos nuestra libertad; y también a que nos encontremos a nosotros mismos, y nos veamos obligados a mejorar nuestras vidas, a diluirnos dentro de la comunidad.

    Para facilitar efectivamente la vida comunitaria, es necesario que permitamos a Cristo entrar de lleno en nuestras vidas para que nos modele a su gusto; evitar que nos encerremos en nosotros mismos, el creernos suficientes, en buscar sólo nuestro interés, y en preocuparnos sólo de nosotros mismos. En la Eucaristía, bien preparada y bien recibida, encontraremos la fuerza para construir la comunidad cristiana de tal modo que tenga una sola alma, y los bienes de todos se pongan al servicio de la comunidad justa y caritativamente (ver He 4: 32). Este debería ser el gran fruto de la diaria celebración de la Eucaristía.

    La Misa es un banquete

    Padre Nicolás Schwizer

    “Yo soy el pan de vida”, nos dice el Señor. El pan es símbolo del alimento esencial. Y Cristo, en la Eucaristía, se nos ofrece como alimento espiritual para la vida eterna. Por eso, la misa es considerada como un banquete. Ya sabemos que Nuestro Señor dijo su primera misa en la última Cena.

    El altar, a pesar de sus ornamentos, es fundamentalmente una mesa. Sobre ella, como en un banquete, se ponen unos manteles, pan, agua, vino, una copa, un plato de oro, unas velas y flores. Y el sacerdote y los fieles se saben y sienten invitados a comer una carne que es un verdadero alimento, y a beber una sangre que es auténtica bebida.

    En un banquete, como es lógico, se come, se participa, se comulga. La mesa es el lugar por excelencia, en donde se reúne la familia o los amigos. Cuando queremos entablar relaciones con alguna persona, unir más estrechamente a nuestros amigos, celebrar una boda, manifestar nuestro acuerdo, comemos juntos.

    También en la misa, el Padre de familia, nuestro Padre Celestial, reúne a todos sus hijos. Y les recuerda que tienen un Padre común que los quiere; que a pesar de que son débiles y pecadores, siguen siendo para Él sus hijos y lo seguirán siendo siempre. Les dice que pueden pasar toda la semana trabajando, gastándose, agotándose, pero que Él los espera cada día para reconfortarlos, para hacerlos unos hombres nuevos, para meter en su corazón todo el amor que ellos necesitan para amar a los demás.

    Porque nosotros somos tan pobres, tenemos tan poco amor. Y para amar debidamente a nuestro cónyuge, a nuestros hijos, a nuestros parientes, a nuestros amigos, para amarlos como ellos lo esperan de nosotros necesitamos nada menos que al mismo Dios, su amor en nuestros corazones, para que podamos dar abasto a todo el amor que se nos pide.

    Y para eso el Padre nos invita a que nos sentemos en su mesa, se hace reconocer por nosotros en la fracción del pan. Nos da su pan ‑ que es su mismo Hijo con aquel gesto en que tantas veces se da a conocer un padre o una madre, haciendo que sus hijos los amen gracias a esas sabrosas comidas familiares.

    Ahora, ¿qué vamos a pensar de uno que se niega a venir, que se aburre en casa de su Padre, que busca excusas para no compartir con Él?

    ¿Y qué pensar de aquel que después de aceptar su invitación, se niega a comer en la mesa? Y por desgracia, hay muchos que aunque se dignan venir, se niegan a comer. Tal vez no tienen ganas; este pan no les dice nada; no confían en este alimento; durante toda la comida, se van a quedar sentados frente a su plato vacío.

    ¡Cómo tiembla una buena ama de casa ante semejantes invitados! Hay motivo suficiente para quitarles también el apetito a todos los demás comensales. ¡Qué triste y que lamentable comida sería aquella, en la que buena parte de los convidados se negaran a asociarse a los demás, a comulgar en la alegría y en la amistad de los demás! ¿Quién de nosotros toleraría a personas tan mal educadas?, ¿quién se atrevería a celebrar una fiesta en semejantes condiciones?

    La misa fue al principio un auténtico banquete, fraternal y afectuoso, en el que Cristo habló largamente con sus discípulos. Allí, Jesús les ofreció lo mejor que tenía: su propia carne para que nos alimentara, su propia sangre para que pudiéramos obtener una transfusión de su vida.

    Y los apóstoles comulgaron todos juntos. ¡Y qué alegría, qué fervor sintieron todos ellos después de su primera comunión! ¿Cuándo nos sentiremos nosotros, al salir de nuestra misa, tan felices, tan renovados, tan fraternales, tan generosos, que nos demos cuenta de que sólo Dios ha podido cambiarnos hasta ese extremo, de que Dios mismo había estado presente entre nosotros y se nos había manifestado, de que habíamos visto al Padre y participado en su propia mesa?

    Preguntas para la reflexión

    1. ¿Participo con alegría del banquete?

    2. ¿He pensado en una misa extradominical?

    3. ¿Comulgo en las misas?

    martes, junio 16, 2009

    Otro proyecto de ley nocivo para las familias puertorriqueñas

    Autora: Vivian Maldonado Miranda | Fuente: El Visitante

    La posibilidad de que un joven de 13 años llegase a demandar a sus padres en los tribunales si no aceptan su “orientación sexual”, es parte de lo que podría ocurrir de aprobarse el Proyecto de la Cámara 1725.

    La medida, radicada por los representantes Liza Fernández y Héctor Ferrer, propone “establecer la Política Pública del Gobierno de Puerto Rico en contra del discrimen por orientación sexual en cualquier gestión gubernamental, pública o privada”.

    La segunda sección del proyecto, enmendaría la “Carta de Derechos del Joven en Puerto Rico”, para que lea como sigue:

    “Se crea la Carta de Derechos del Joven del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, con plena conciencia y responsabilidad de lograr el máximo desarrollo y bienestar pleno de la juventud desde sus 13 hasta 29 años de edad, y sin menoscabo de las leyes vigentes, tendrá los derechos que aquí se establecen y le son conferidos. (…) (h) Equidad. Los/las jóvenes tienen derecho a que el Sistema de Justicia de Puerto Rico haga cumplir los derechos constitucionales que les corresponden, garantizando la no tolerancia al discrimen por razón de edad, raza, orientación sexual, color y sexo”.

    Así, el Sistema de Justicia de Puerto Rico tendría que garantizar la no-tolerancia al discrimen por “orientación sexual” del joven de 13 años de edad, si éste reclamara estar siendo discriminado por sus padres.

    El proyecto de ley no define el concepto “orientación sexual”. De su parte, la Asociación Americana de Psicología lo define como un “continuo”, “que abarca desde la homosexualidad exclusiva hasta la heterosexualidad absoluta e incluye diversas formas de bisexualidad”. (“Respondiendo a sus preguntas sobre orientación sexual y homosexualismo”, American Psychological Association, 2008)

    Bajo los diferentes tipos de “orientación sexual”, algunas fuentes agregan también la “pansexualidad”, mayormente asociada con la atracción hacia las personas transgénero, y la “omnisexualidad”, definida como “expresar la sexualidad o envolverse sexualmente de muchas formas diferentes, con una variedad de fuentes sexuales (“sexual otlets”)” (Dictionary.com).

    Jurídicamente, la falta de definición es “indefinición”, lo que significa que queda en manos de los tribunales definir, caso a caso, qué prácticas quedarán cubiertas como “orientación sexual” bajo esta ley.

    La sección 6, del proyecto de ley prohíbe el discrimen por “orientación sexual” entre los empleados del sistema de educación del país.

    Además, sección 10, añade: “Será ilegal de parte de cualquier patrono u organización publicar o circular o permitir que se publiquen o circulen anuncios, avisos, o cualquier otra forma de difusión, negando oportunidades de empleo, directa o indirectamente, a todas las personas por igual, por razón de raza, color, sexo, matrimonio, orientación sexual (…), o estableciendo limitaciones que excluyan a cualquier persona por razón de su raza, color, sexo, matrimonio, orientación sexual (…)”.

    La medida no establece salvaguardas para las instituciones de base de fe, que son a su vez patronos y que, por ejemplo, requieren en sus políticas que sus empleados vivan acorde a las exigencias religiosas que promulgan.

    Puerta abierta al “matrimonio” entre personas del mismo sexo

    Las leyes contra el “discrimen por orientación sexual” y los “crímenes de odio” sirvieron de base para el establecimiento del “matrimonio” entre personas del mismo sexo por vía de los tribunales en Massachusetts, California y Connecticut.

    En Massachusetts, por ejemplo, el juez citó estas leyes para argumentar que existía una “política pública afirmativa en contra del discrimen por orientación sexual”. A pesar de que amigos de la Corte sostuvieron que el matrimonio hombre-mujer representaba el sentir de la mayoría del pueblo, el tribunal sentenció el cambio en la definición del matrimonio, para incluir a las parejas del mismo sexo (ver Goodridge vs. Department of Public Health, 440 Mass. 309 (2003), p.13)

    Doble filo contra los comercios de ciudadanos religiosos

    La propuesta legislativa discutida en la Isla también dispone que: “En Puerto Rico no se negará a persona alguna acceso, servicio e igual tratamiento en los sitios y negocios públicos y en los medios de transporte por cuestiones políticas, religiosas, de raza, color, sexo, orientación sexual, o por cualquiera otra razón no aplicable a todas las personas en general”. (sección 14)

    Una disposición similar está presente en la Ley de Derechos Humanos de Canadá. (Canadian Human Rights Act, sec. 5)

    Como resultado, los Caballeros de Colón recibieron una multa de $1,000, por negarse a alquilar su local para la ‘boda’ de dos mujeres lesbianas. También, el dueño de una imprenta protestante, Scott Brockie, fue multado por negarse a imprimir un material de temática homosexual. (“Catolicismo: ¿Un Crimen de Odio en Canadá?”, Catholic Exange, 4 de junio de 2008).

    La ley propuesta para Puerto Rico añade: “Ninguna persona que posea el derecho de vender, arrendar o subarrendar una vivienda, podrá negarse a conceder una opción de venta, a vender, arrendar o subarrendar dicha vivienda a cualquier otra persona o grupo de personas por cuestiones políticas, religiosas, de raza, orientación sexual, color o sexo”.

    Así, cualquier propietario de vivienda que desee alquilar la segunda planta de su casa, podría ser procesado por esta ley si no alquila el apartamento a una pareja del mismo sexo.

    Al cierre de esta edición, el proyecto se encontraba bajo el análisis de la Comisión de lo Jurídico en la Cámara de Representantes, que preside la misma autora de la medida.

    domingo, junio 14, 2009

    El arzobispo de Denver habla sobre la dignidad del inmigrante

    Amigos, el Arzobispo de Denver, Mons. Charles Chaput - a quien he tenido el honor de conocer y de verle consagrado obispo de Rapid City a finales de los años 80 - recientemente manifestó su punto de vista respecto a la dignidad del inmigrante y a la reforma de las leyes migratorias de los EE.UU. Comparto con ustedes un segmento:

    Esta mañana celebré la misa en un Congreso Hispano Pro-vida en la arquidiócesis. Sin duda que fue un buen prólogo para esta reunión. El compromiso de la Iglesia Católica con la dignidad del inmigrante, viene exactamente de la misma raíz que nuestro compromiso con la dignidad de los niños no nacidos. Todo católico que verdaderamente entiende su fe, sabe que el derecho a la vida precede y es el fundamento de cualquier otro derecho humano. No hay manera de sacarle la vuelta a este derecho fundamental a la vida. Pero el estar a favor de la vida significa también que tenemos que asegurarnos de que haya leyes y políticas que protejan a aquellos que ya nacieron pero que nadie más defenderá.

    En los Estados Unidos le damos trabajo a un grupo de personas que construyen nuestros caminos, cosecha nuestras frutas, limpia nuestros hoteles y poda nuestros jardines. La gran mayoría de estos hombres y mujeres, al igual que millones de inmigrantes antes que ellos, cumplen con nuestras leyes y simplemente buscan una mejor vida para sus familias. Muchos de ellos tienen niños que son ciudadanos americanos, que han vivido en los Estados Unidos por tanto tiempo que no conocen otra tierra. Pero viven en un limbo legal. Ellos son vitales para nuestra economía y aun así, miles de familias han sido separadas por arrestos y deportaciones.

    Tenemos que recordar que la manera como tratamos a los débiles, a los enfermos, a los ancianos, a los niños no nacidos y a los forasteros refleja nuestra propia humanidad. Nos convertimos en lo que hacemos, para bien o para mal. La Iglesia Católica respeta las leyes, incluyendo las leyes de inmigración. No promovemos o ayudamos a nadie a que rompa la ley. Creemos que los Estados Unidos tiene el derecho a instituciones públicas serias, fronteras seguras y una inmigración ordenada y regulada.

    ...

    Nos convertimos en lo que hacemos, para bien o para mal. Si actuamos y hablamos como intolerantes, en eso nos convertimos. Si actuamos con justicia, inteligencia, sentido común y misericordia, entonces nos convertimos en algo muy distinto. Nos convertimos en las personas y la nación que Dios intentó que fuésemos. La actual crisis de inmigración en nuestro país es una prueba a nuestra humanidad. Si la pasamos o no, depende de nosotros. Por eso es que esta reunión es tan importante. Por eso estamos aquí hoy. Y por eso es que espero que todos los aquí presentes participen vigorosa y desinteresadamente en el trabajo para se apruebe una reforma a las leyes de inmigración. El futuro de nuestro país depende de ello.
    Léanlo todo aquí.

    Yo me limito a decir que apoyo lo que dice el señor arzobispo completamente y que comparto cabalmente su visión en este urgente asunto.

    Celebramos hoy la Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo

    Del Oficio de Lecturas de la Fiesta

    ¡Oh banquete precioso y admirable!
    Santo Tomás de Aquino

    Opúsculo 57, en la fiesta del Cuerpo de Cristo 1-4

    El Hijo único de Dios, queriendo hacernos partícipe de su divinidad, tomó nuestra naturaleza, a fin de que hecho hombre, divinizase a los hombres.

    Además, entregó por nuestra salvación todo cuan tomó de nosotros. Porque, por nuestra reconciliación ofreció, sobre el altar de la cruz, su cuerpo como víctima a Dios, su Padre, y derramó su sangre como precio de nuestra libertad y como baño sagrado que nos lava, para que fuésemos liberados de una miserable esclavitud y purificados de todos nuestros pecados.

    Pero, a fin de que guardásemos por siempre jamás en nosotros la memoria de tan gran beneficio, dejó a los fieles, bajo la apariencia de pan y de vino, su cuerpo, para que fuese nuestro alimento, y su sangre, para que fuese nuestra bebida.

    ¡Oh banquete precioso y admirable, banquete saludable y lleno de toda suavidad! ¿Qué puede haber, en efecto, más precioso que este banquete en el cual no se nos ofrece, para comer, la carne de becerros o de machos cabríos, como se hacía antiguamente, bajo la ley, sino al mismo Cristo, verdadero Dios?

    No hay ningún sacramento más saludable que éste, pues por él se borran los pecados, se aumentan las virtudes y se nutre el alma con la abundancia de todos los dones espirituales.

    Se ofrece, en la Iglesia, por los vivos y por los difuntos para que a todos aproveche, ya que ha sido establecido para la salvación de todos.

    Finalmente, nadie es capaz de expresar la suavidad de este sacramento, en el cual gustamos la suavidad espiritual en su misma fuente y celebramos la memoria del inmenso y sublime amor que Cristo mostró en su pasión.

    Por eso, para que la inmensidad de este amor se imprimiese más profundamente en el corazón de los fieles, en la última cena, cuando, después de celebrar la Pascua con sus discípulos, iba a pasar de este mundo al Padre, Cristo instituyó este sacramento como el memorial perenne de su pasión, como el cumplimiento de las antiguas figuras y la más maravillosa de sus obras; y lo dejó a los suyos como singular consuelo en las tristezas de su ausencia.

    Fuente: El Testigo Fiel

    viernes, junio 12, 2009

    Bloguipausa hasta el domingo

    Amigos, estaré ocupado este fin de semana y no podré pautar artículos hasta este domingo. Disfruten del contenido ahora en línea.

    miércoles, junio 10, 2009

    Cuando dices que favoreces el aborto, ¿esto es lo que quieres decir?

    Los amigos judíos del Dr. Cintrón Opio

    Amigos, quiero compartir con Uds un excelente ensayo escrito por el Dr. Angel Cintrón Opio, titulado Mis Amigos Judíos y publicado ayer en los blogs del rotativo sanjuanero El Nuevo Día. Comparto con ustedes una porción:

    Cuando empecé a estudiar en los Estado Unidos me hice muy amigo de tres muchachos judíos; Yakov, Binyomin y Samuel. Los tres, estudiantes brillantes y disciplinados proyectaban paz y simpatía. Al comienzo de nuestra relación, lo que más me impresionó de los tres era su religiosidad y apego a las costumbres y exigencias de la fe judía.

    Aparte de su sentido de apego a la tradición y a la vida de oración, estos tres jóvenes tenían dentro de su corazón un sentido de justicia y compasión que me impresionaba sobremanera.

    Ver a un ambulante en la calle y detenerse a conversar con él, comprarle comida y mirarlo con amor era una constante. Parecía como si al ver a una persona necesitada sentían el impulso de identificarse personalmente con él o ella y la  responsabilidad de hacer algo por su bienestar.

    Binyomin en particular, quien era  jincho como una salamandra era el más fervoroso y dedicado de los tres. Binyomin guardaba parte de su dinero para ir a comer a un restaurancito  Kosher que había cerca de la universidad, para comprar medias y ropa interior para regalarle a “my homeless buddies” como él les llamaba. Cuando compraba unas sopas riquísimas, hechas con vegetales y verduras, siempre las compartía conmigo. Esa sopa me encantaba pues tenía un saborcito a cardamón y encima le ponían cebolla frita en aceite de oliva.

    Los tres tenían barbas espesas y de sus cinturas colgaban unos cordones tipo cabulla, por supuesto jamás se quitaban el gorrito al que llamaban yarmulke…

    Léanlo todo aquí.

    Comentario. Me encantó esta pieza porque en estos tiempos donde el habla odiosa contra los judíos junto con los estereotipos que lo acompañan han ido creciendo sobremanera, escritos como estos representant una lluvia refrescante. El auge de estos odios se debe en parte a basofias enseñadas en nuestros centros de educación superior bajo el manto de “liberación” del pueblo palestino y otras causas semejantes. Este ensayo va contra ese grano y por eso me gustó. Disfrútenlo.

    martes, junio 09, 2009

    En acción - El Círculo Carlos Manuel Rodríguez

    Autora: Carmen T. Muñiz, Ed.D | Fuente: El Visitante

    Veato Carlos Manuel Rodríguez Las cualidades humanas y cristianas de nuestro Carlos Manuel Rodríguez (Charlie) lo destacan como un hombre de fe viva y amor incondicional para con su Iglesia. Asimismo, resumen lo que representa Charlie para los católicos en la Isla y en el exterior. Ellos, al igual que nosotros, esperamos su pronta canonización.

    Sin duda, la ansiada canonización de Charlie tendrá un efecto unificador para Puerto Rico en momentos de tanta separación por razones ideológicas y de intereses personales por parte de muchos de nuestros líderes, quienes probablemente no conocen lo que dijera Charlie sobre las diferencias. Siempre es pertinente recordar su famosa carta al amigo Rafael Ángel (1955) donde el Beato le dice: “Cuando, pues, juntos estemos reunidos, no nos dividan pareceres contrarios ni distintos. Cesen las malignas discordias y las luchas y en medio de nosotros esté Cristo Dios”.

    La mayoría de los puertorriqueños estamos muy orgullosos de tener un intercesor en el cielo y queremos que sea conocido en todo el mundo católico mediante su canonización. Citando a SS Juan Pablo II, quien en ocasión de la beatificación, dijo: “Él [Charlie], puso de relieve la llamada universal a la santidad para todos los cristianos y la importancia de que cada bautizado responda a ella de manera consciente y responsable. Que su ejemplo ayude a toda la Iglesia de Puerto Rico a ser fiel, viviendo con firme coherencia los valores y los principios cristianos”.

    Carlos Manuel es un gran ejemplo para todos los cristianos, especialmente para nuestra juventud en momentos de inestabilidad económica y moral por la violencia, la criminalidad y la conducta delictiva de muchas personas en posiciones de liderazgo en diversas esferas públicas y privadas. La situación de desasosiego moral ha contaminado a muchos que gozan de la confianza pública, incluyendo a políticos, policías y juristas. Estas personas que han fallado deben recordar los sabios consejos de nuestro Beato: “No nos atrevamos a nada que favorezca el error (...), quien con el error transige no ama la verdad, no la conoce. El horror a lo falso es la clave del amor a la verdad” (de su ensayo La Verdad, 1947).

    En el octavo aniversario de la beatificación

    El Grupo de Oración Beato Carlos Manuel (GOBCM) que dirige el P. Manuel García Pérez, párroco de San Luis Rey en el Reparto Metropolitano de Río Piedras, celebró un Triduo los días 28, 29 y 30 de abril para conmemorar la beatificación. El Círculo (CCMR) se unió al grupo en la celebración de tan importante suceso en nuestra historia y otorgó la medalla Carlos Manuel Rodríguez al P. Manuel por su labor en dar a conocer la grandeza espiritual y las virtudes del Beato. Felicitamos al P. Manuel y su grupo por su labor de difundir sus valiosas enseñanzas.

    El martes 28 la compañera Norma Díaz, directora del Coro Peregrino, disertó sobre sus vivencias junto al Beato como estudiante de la Universidad de Puerto Rico (UPR). El miércoles 29, la señora Carmen Díaz, miembro del GOBCM relató cómo se enteró de Charlie y cómo él obra en su vida. El jueves 30 el Presidente del CCMR, Dr. Gaspar Encarnación, compartió sus experiencias con el Beato en la UPR y hasta el momento de su muerte.

    Fiesta litúrgica del Beato

    El lunes 4 de mayo se conmemoró en Puerto Rico el cuadragésimo sexto (46) aniversario del regreso de Charlie a la Casa del Padre con diversas actividades en las parroquias, especialmente la Misa Solemne del Arzobispado de San Juan. Aunque fue un 13 de julio, la iglesia cambió la fecha para darle mayor destaque.

    La Santa Eucaristía fue presidida por SER, Monseñor Roberto González Nieves, Arzobispo de San Juan, en el Santuario Nacional de Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia en Cupey. Monseñor Néstor Yulfo, de la Parroquia Santo Cristo de los Milagros en Villa Carolina, ofreció la homilía destacando las virtudes heroicas del Beato, a quien no conoció, pero lo retrató magistralmente. El Coro Peregrino Carlos Manuel Rodríguez nos deleitó con sus cánticos durante la misa.

    Los miembros del CCMR celebramos en dos misas esta gran fiesta litúrgica. La primera misa fue televisada en la Capilla San Rafael Arcángel de Tele Oro, Canal 13, y oficiada por el Padre José Acabá, de la Parroquia San Rafael Arcángel de Quebradillas. El Coro Peregrino también estuvo presente.

    La segunda, la Misa Solemne, fue co-auspiciada por el CCMR y coordinada por el P. Josean Rodríguez, de la Parroquia San Fernando de Toa Alta. Ambas misas estuvieron muy concurridas, tanto por miembros del Círculo como de feligreses de diversas parroquias, devotos del Beato.

    Recordatorio

    Los invitamos a continuar orando por la pronta canonización del Beato CMR (Charlie) y a escribirmos sobre los favores recibidos por su intercesión.

    Nuestra dirección postal para el envío de sus testimonios, aportaciones o peticiones es: Fundación Carlos M. Rodríguez, Círculo CMR, PO BOX 360748, San Juan, PR 00936-0748. Todo cheque o giro postal deberá hacerse a nombre de Fundación Carlos M. Rodríguez. El teléfono para dejarnos sus mensajes es el 787-728-7410. Estos serán contestados a la mayor brevedad.

    (La autora es Catedrática retirada del Recinto Metropolitano, Universidad Interamericana de PR; miembro del CCMR y del Tribunal Diocesano para la Canonización).

    El Año Sacerdotal

    Discurso del Santo Padre Benedicto XVI

    Anunciando el Año Sacerdotal

    Señores cardenales;
    venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio:

    Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote

    Me alegra poder acogeros en audiencia especial, en la víspera de mi partida hacia África, a donde iré para entregar el Instrumentum laboris de la II Asamblea especial del Sínodo para África, que tendrá lugar aquí en Roma el próximo mes de octubre. Agradezco al prefecto de la Congregación, el señor cardenal Cláudio Hummes, las amables palabras con las que ha interpretado los sentimientos de todos; y también os agradezco la hermosa carta que me habéis escrito. Asimismo os saludo a todos vosotros, superiores, oficiales y miembros de la Congregación, y os expreso mi gratitud por todo el trabajo que lleváis a cabo al servicio de un sector tan importante en la vida de la Iglesia.

    El tema que habéis elegido para esta plenaria —"La identidad misionera del presbítero en la Iglesia, como dimensión intrínseca del ejercicio de los tria munera"— permite algunas reflexiones para el trabajo de estos días y para los abundantes frutos que ciertamente traerá. Si toda la Iglesia es misionera y si todo cristiano, en virtud del Bautismo y de la Confirmación, quasi ex officio (cf. Catecismo de la Iglesia católica, n. 1305) recibe el mandato de profesar públicamente la fe, el sacerdocio ministerial, también desde este punto de vista, se distingue ontológicamente, y no sólo en grado, del sacerdocio bautismal, llamado también sacerdocio común. En efecto, del primero es constitutivo el mandato apostólico: "Id a todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura" (Mc 16, 15). Como sabemos, este mandato no es un simple encargo encomendado a colaboradores; sus raíces son más profundas y deben buscarse mucho más lejos.

    La dimensión misionera del presbítero nace de su configuración sacramental con Cristo Cabeza, la cual conlleva, como consecuencia, una adhesión cordial y total a lo que la tradición eclesial ha reconocido como la apostolica vivendi forma. Esta consiste en la participación en una "vida nueva" entendida espiritualmente, en el "nuevo estilo de vida" que inauguró el Señor Jesús y que hicieron suyo los Apóstoles.

    Por la imposición de las manos del obispo y la oración consagratoria de la Iglesia, los candidatos se convierten en hombres nuevos, llegan a ser "presbíteros". A esta luz, es evidente que los tria munera son en primer lugar un don y sólo como consecuencia un oficio; son ante todo participación en una vida, y por ello una potestas. Ciertamente, la gran tradición eclesial con razón ha desvinculado la eficacia sacramental de la situación existencial concreta del sacerdote; así se salvaguardan adecuadamente las legítimas expectativas de los fieles. Pero esta correcta precisión doctrinal no quita nada a la necesaria, más aún, indispensable tensión hacia la perfección moral, que debe existir en todo corazón auténticamente sacerdotal.

    Precisamente para favorecer esta tensión de los sacerdotes hacia la perfección espiritual, de la cual depende sobre todo la eficacia de su ministerio, he decidido convocar un "Año sacerdotal" especial, que tendrá lugar desde el próximo 19 de junio hasta el 19 de junio de 2010. En efecto, se conmemora el 150° aniversario de la muerte del santo cura de Ars, Juan María Vianney, verdadero ejemplo de pastor al servicio del rebaño de Cristo. Corresponderá a vuestra Congregación, de acuerdo con los Ordinarios diocesanos y con los superiores de los institutos religiosos, promover y coordinar las diversas iniciativas espirituales y pastorales que parezcan útiles para hacer que se perciba cada vez más la importancia del papel y de la misión del sacerdote en la Iglesia y en la sociedad contemporánea.

    La misión del presbítero, como muestra el tema de la plenaria, se lleva a cabo "en la Iglesia". Esta dimensión eclesial, de comunión, jerárquica y doctrinal es absolutamente indispensable para toda auténtica misión y sólo ella garantiza su eficacia espiritual. Se debe reconocer siempre que los cuatro aspectos mencionados están íntimamente relacionados: la misión es "eclesial" porque nadie anuncia o se lleva a sí mismo, sino que, dentro y a través de su propia humanidad, todo sacerdote debe ser muy consciente de que lleva a Otro, a Dios mismo, al mundo. Dios es la única riqueza que, en definitiva, los hombres desean encontrar en un sacerdote.

    La misión es "de comunión" porque se lleva a cabo en una unidad y comunión que sólo de forma secundaria tiene también aspectos relevantes de visibilidad social. Estos, por otra parte, derivan esencialmente de la intimidad divina, de la cual el sacerdote está llamado a ser experto, para poder llevar, con humildad y confianza, las almas a él confiadas al mismo encuentro con el Señor.

    Por último, las dimensiones "jerárquica" y "doctrinal" sugieren reafirmar la importancia de la disciplina (el término guarda relación con "discípulo") eclesiástica y de la formación doctrinal, y no sólo teológica, inicial y permanente.

    La conciencia de los cambios sociales radicales de las últimas décadas debe mover las mejores energías eclesiales a cuidar la formación de los candidatos al ministerio. En particular, debe estimular la constante solicitud de los pastores hacia sus primeros colaboradores, tanto cultivando relaciones humanas verdaderamente paternas, como preocupándose por su formación permanente, sobre todo en el ámbito doctrinal y espiritual.

    La misión tiene sus raíces de modo especial en una buena formación, llevada a cabo en comunión con la Tradición eclesial ininterrumpida, sin rupturas ni tentaciones de discontinuidad. En este sentido, es importante fomentar en los sacerdotes, sobre todo en las generaciones jóvenes, una correcta recepción de los textos del concilio ecuménico Vaticano II, interpretados a la luz de todo el patrimonio doctrinal de la Iglesia. También parece urgente la recuperación de la convicción que impulsa a los sacerdotes a estar presentes, identificables y reconocibles tanto por el juicio de fe como por las virtudes personales, e incluso por el vestido, en los ámbitos de la cultura y de la caridad, desde siempre en el corazón de la misión de la Iglesia.

    Como Iglesia y como sacerdotes anunciamos a Jesús de Nazaret, Señor y Cristo, crucificado y resucitado, Soberano del tiempo y de la historia, con la alegre certeza de que esta verdad coincide con las expectativas más profundas del corazón humano. En el misterio de la encarnación del Verbo, es decir, en el hecho de que Dios se hizo hombre como nosotros, está tanto el contenido como el método del anuncio cristiano. La misión tiene su verdadero centro propulsor precisamente en Jesucristo.

    La centralidad de Cristo trae consigo la valoración correcta del sacerdocio ministerial, sin el cual no existiría la Eucaristía ni, por tanto, la misión y la Iglesia misma. En este sentido, es necesario vigilar para que las "nuevas estructuras" u organizaciones pastorales no estén pensadas para un tiempo en el que se debería "prescindir" del ministerio ordenado, partiendo de una interpretación errónea de la debida promoción de los laicos, porque en tal caso se pondrían los presupuestos para la ulterior disolución del sacerdocio ministerial y las presuntas "soluciones" coincidirían dramáticamente con las causas reales de los problemas actuales relacionados con el ministerio.

    Estoy seguro de que en estos días el trabajo de la asamblea plenaria, bajo la protección de la Mater Ecclesiae, podrá profundizar estos breves puntos de reflexión que me permito someter a la atención de los señores cardenales y de los arzobispos y obispos, invocando sobre todos la copiosa abundancia de los dones celestiales, en prenda de los cuales os imparto a vosotros y a vuestros seres queridos una especial y afectuosa bendición apostólica.

    Discurso del Santo Padre Benedicto XVI
    a los Participantes en las Asamblea Plenaria
    de la Congregación para el Clero

    lunes, 16 marzo 2009
    (www.vatican.va)