sábado, marzo 28, 2009

El Culto Católico

Autor: P. José P. Benabarre Vigo | Fuente: El Visitante

Las religiones se distinguen por su culto y sus creencias. La palabra culto se deriva de la latina cólere, que significa “venerar, honrar”. Y se entiende por culto el conjunto de los dogmas, ritos y comportamientos, especialmente colectivos, con que un grupo humano se relaciona con la divinidad, sea ésta verdadera o falsa.

Es importante notar que hasta ahora, no se ha encontrado tribu o nación alguna que no haya tenido su(s) dioses y cierta clase de culto. Incluso los aborígenes de Kalúmburu, Norte de Australia, que, hasta hace unas docenas de años, aún vivían en la Edad de piedra, tenían sus dioses y su culto. Este fenómeno universal es una buena prueba de la existencia de un Dios creador.

En la Iglesia católica, la única en que se tributa al Dios único y verdadero, un culto digno de su Majestad – en parte requerido por su mismo Fundador – (Lc 22: 19), tiene en la Eucaristía, “el memorial de la muerte y resurrección del Señor, en la cual se perpetúa a lo largo de los siglos el sacrificio de la cruz, su culmen y la fuente de todo el culto y de toda la vida cristiana” (Código de Derecho Canónico 897).

Diversos cultos católicos

Los teólogos distinguen tres clases fundamentales de culto en la Iglesia católica: culto de latría, de superdulía y de dulía.

El culto de latría (adoración del ser supremo), se tributa únicamente a la Santísima Trinidad y a cada una de sus Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

El culto de superdulía (veneración) es el que se tributa a la Santísima Virgen María por su especialísima relación con la Santísima Trinidad, cuyo eterno Logos, se hizo hombre en sus entrañas virginales. Y el de dulía, el que se da a los santos por su prominente santidad y su relación con la Divinidad.

Las tres clases de culto se manifiestan en la fiestas dedicadas a las tres divinas Personas y a los santos, en las oraciones elevadas a la Divinidad en forma de adoración, de petición o de acción de gracias, y en las dirigidas a los santos pidiendo su valiosa intercesión.

El culto ha de ser verdadero

Para que nuestros actos de adoración a la Santísima Trinidad sean bien recibidos, y para que nuestras oraciones a los santos sean aceptadas por ellos y escuchadas por Dios, es necesario que sean hechos “en espíritu y verdad” (Jn 4: 24). Esto supone, al menos, dos cosas: que nuestra primera intención en todo lo religioso que hagamos, sea un acto de adoración a Dios y de servicio a nuestro prójimo; y que en todo nuestro culto no haya nada de supersticioso o idolátrico. En todo esto ha de seguirse a la Iglesia que, por tener la inspiración del Espíritu Santo (Jn 14: 26), y estar totalmente protegida por Jesucristo (Mt 28: 19-20), no puede equivocarse. Es cierto que el único acto cultual pedido por Jesús fue la repetición de la Eucaristía (Misa) (Lc 22: 19), que Él celebró el primer Jueves Santo. Lo demás, que designamos con la palabra liturgia, lo ha ido añadiendo la Iglesia a través de los siglos.

Veneración de las imágenes

Interpretando mal la Sagrada Escritura (como de costumbre), muchos nos tachan a los católicos de idólatras porque, según ellos, adoramos las imágenes del Señor o de los santos.

Fraternalmente, yo quiero decir a esos hermanos nuestros que nos interpretan mal, que en español hay una diferencia esencial entre los significados de las palabras adorar y venerar. Adoramos sólo al Ser supremo, podemos – ¡y debemos! – venerar o respetar nuestra bandera, las fotos de nuestros seres queridos, los hombres y mujeres prominentes que nos han dejado un buen ejemplo. Así sucede con nuestros santos. Los admiramos y veneramos sus imágenes por el ejemplo que nos dejaron de su amor a Dios y al prójimo.

En segundo lugar, Éxodo 20: 3-4, sólo prohíbe hacer estatuas de dioses falsos. De hecho, había esculturas en el templo (Sal 75: 6), y figuras de querubines en el propiciatorio (Éx 25: 18; etc.) Incluso Yahveh está sentado sobre querubines (1 Sam 4: 4), y cabalga sobre ellos (2 Sam 22: 11).

Nosotros tenemos estatuas del Señor, especialmente la Cruz con su cuerpo ensangrentado, para acordarnos de su pasión, y las de los santos para que, al verlos, nos animemos a imitarles.

miércoles, marzo 25, 2009

Santo Glosario de Nuestras Vanguardias: B,C

Definiciones de palabras revolucionarias para la concientización social

Continuación de la entrada anterior

B.

Bien objetivo de las masas – 1. Estado de felicidad y contentura al que aspira todo colectivo humano y marco del ejercicio de sus derechos objetivos, pero, lamentablemente, un fin natural desconocido en todo o en parte por el pueblo quien aun se aferra a explicaciones trascendentales o religiosas en su búsqueda de la felicidad. 2. Materia de estudio indispensable en todo proceso de educación, instrucción y adoctrinamiento necesarios para que el pueblo aprenda de una vez por todas que no existe bien trascendental alguno.

Bolivarismo, Bolivarianismo – 1. Ideario político y filosófico propio del venezolano Simón Bolívar, El Libertador, héroe máximo de las Guerras de Independencia de América del Sur y fundador de su primera y efímera confederación independiente, La Gran Colombia. 2. Nombre dado por el actual presidente de la República «bolivariana» de Venezuela, Hugo Chávez Frías, a su movimiento político. 3: Conjunto de acciones políticas, sociales, militares e ideológicas destinadas a transformar el estado venezolano en una entidad socialista con todo lo que ello conlleva.

Nota: El bolivarianismo es un ente difícil de definir. El vocablo ha evolucionado de su significado propio al propuesto por Chávez mediante un proceso de vaciado y relleno, mediante el cual las ideas originales de Bolívar pierden su significado original o se adaptan al ideario político de Chávez, transformando a Bolívar en un crisol dentro del cual las ideas de Chávez forjan su legitimidad, validez y aceptación popular aunque no necesariamente con rigor intelectual. Este fenómeno no es uno aislado a Venezuela ya que anteriormente en Cuba, Fidel Castro hizo lo mismo con José Martí y se ve en Puerto Rico entre los «hostosianos» y su relación con Eugenio María de Hostos; en Nicaragua entre Augusto César Sandino y los «sandinistas», en Ecuador con Eloy Alfaro, en El Salvador con Farabundo Martí, etc.

Burguesía – 1. Galicismo que describe a la clase social media compuesta generalmente de profesionales, negociantes, comerciantes, y dueña de haciendas o actividades productivas en posesión de riquezas generadas por ella y no heredadas cuyos valores culturales dominantes y su resistencia al cambio revolucionario son anatemas para el bien objetivo de las masas. 2. Epíteto: burgués.

C.

Cabrón, cabrona – 1. Epíteto vulgar y vocablo soez en varios países con una variedad de significados dependiendo del contexto nacional y cultural en que se diga. 2. En el contexto de la lucha de ideas en el espacio cibernético sobresale su significado de «hombre que aguanta cobardemente los agravios o impertinencias de que es objeto», referencia especial a aquellos cristianos que frecuentemente ofrecemos la otra mejilla ante los agravios o impertinencias de otros pero particularmente del vanguardista. Nota. Cuando se le pregunta al vanguardista que si una persona que se esconde detrás de la distancia y el anonimato que ofrece la Internet para insultar, vejar, calumniar y ofender no podría ser clasificada también como un «cabrón» o «cabrona» por extensión, el vanguardista usualmente enmudece y cae en la catatonia.

Cachorros del imperio – 1. Epíteto metafóricamente rico que evoca el desfile feliz e indiferente de perritos tras las tetas llenas de leche de su madre la perra. En esta imagen, todos los que pertenecen a las clases sociales enemigas del pueblo son los «cachorros» y el imperio usualmente se refiere a los Estados Unidos de América país que hace en este caso de «perra». 2. Por extensión, «hijos de perra» o «hijos de puta», insulto implícito a las madres de los «cachorros» ya que las hembras caninas fornican con frecuencia. 3. Se le aplica a toda persona o entidad que manifieste pensamiento crítico ante los reclamos triunfalistas del vanguardista. Nota. La frase conjura en la mente de la audiencia a una clase de personas traidoras a su país y a todo lo autóctono y local; amantes incondicionales de la «leche», o sea, del dinero, el poder, la explotación y el materialismo individualista representativo de los EE.UU. En fin, enemigos del pueblo y de la revolución.

Capitalismo – 1. Engendro social maléfico que abarca todas las operaciones económicas propias de una sociedad en donde existe un mercado de intercambio libre de bienes, servicios e ideas, pluralismo político, democracia representativa, división de poderes e independencia judicial parcializados hacia la oligarquía en detrimento del pueblo. 2. Distorsión perniciosa de las relaciones humanas vital para el ejercicio de los derechos burgueses y escenario principal de la explotación económica del hombre por el hombre. 3. Obstáculo central al bien objetivo de las masas. 4. Justificación pseudocientífica de la negación de la plusvalía. 5. Terreno social fértil donde medra la avaricia. Nota. Para el vanguardista, decir «capitalismo malo» es un pleonasmo axiomático a ser aceptado sin necesidad de análisis o reflexión.

Cargabotas, limpiabotas – 1. Epíteto. Persona que supuestamente le hace oficios y mandados a la burguesía, oligarquía o al imperio de modo servil, despreciable y rastrero. 2. Dícese de toda persona, particularmente de todo aquel político, periodista, reportero o analista independiente que cuestione la gestión del vanguardista o la legitimidad de la revolución.

Caudillo - 1. Epíteto. Dícese peyorativamente de todo hombre fuerte o dictador de corte militar al mando de un país. 2. Sinónimo de fascista. Nota. No se aplica a los líderes máximos de vanguardia ya que el caudillo y el caudillismo por definición «a priori» no existen en el orden revolucionario. Por ejemplo: Francisco Franco, Rafael L. Trujillo y Augusto Pinochet fueron caudillos. Al contrario, Fidel Castro, Daniel Ortega, Yasser Arafat y ahora Hugo Chávez son líderes máximos.

CIA – 1. Siglas en inglés de la «Agencia Central de Inteligencia», organismo de espionaje, análisis y operaciones clandestinas del gobierno de los Estados Unidos de América. 2. Engendro monstruoso criado por el imperio para hacer cumplir su voluntad, coartar la voluntad del pueblo, imponer su parecer a las naciones, impedir el progreso revolucionario, solidificar el capitalismo y frustrar el bien común de las masas mediante el soborno, el chantaje y el terrorismo. 3. Organismo principal detrás de todo activismo reaccionario y expresión contrarrevolucionaria organizada y oculta bajo los medios de comunicación independientes, particularmente los autóctonos, y detrás de todo NGO crítico de la revolución y de sus líderes. 4. Instrumento principal del imperio para mantener a la América Latina doblegada y humillada.

Ciencia – Específicamente la ciencia empírica o experimental. 1. Conjunto de disciplinas investigativas cuyo método inductivo es el único capaz de describir la realidad total del universo de modo objetivo y desapasionado. 2. Acervo particular de todo vanguardista y garantizador último de la validez de su cosmovisión. 3. Matamoscas de todo lo que parezca religión o mística. 4. Guía infalible e inapelable de la revolución. 5. Equivalente funcional de Dios en el panteón vanguardista. 6. Depósito de conocimiento por siempre fuera del alcance y la comprensión del religioso, del eclesiástico, de la burguesía y de todo aquel que sea enemigo de la revolución y del vanguardista.

Cipayo – 1. Epíteto sinónimo de «mercenario»: Secuaz a sueldo. Se le aplica particularmente a todo aquel político, crítico, periodista, reportero, analista independiente, o ciudadano común que cuestione la veracidad del líder máximo, la gestión del vanguardista o la legitimidad de la revolución. 2. Persona de los oficios anteriormente mencionados a quien se da por sentado sin que medie evidencia alguna que está en la nómina permanente de la CIA o de algún consorcio capitalista como recompensa por obstruir el bien objetivo de las masas y frustrar la gestión revolucionaria del líder máximo o del vanguardista.

Clases sociales – Estratificación social que consiste de dos capas o niveles: la del explotador y la del explotado, creada por el explotador para este mantenerse siempre arriba. 1. Pertenecen a la clase explotadora los miembros de la oligarquía y la burguesía y todos los capitalistas, particularmente todo aquel político, crítico, periodista, reportero o analista independiente que cuestione la veracidad del líder máximo, la gestión del vanguardista o la legitimidad de la revolución; también pertenecen al rango de los explotadores los religiosos y los eclesiásticos, muy especialmente los miembros activos de la Iglesia Católica Romana fuera de aquellos que no reconozcan la versión revolucionaria de la teología de la liberación. 2. Pertenecen a los explotados las masas del pueblo desde donde proviene el líder máximo, el vanguardista, los indígenas y a todos aquellos sectores marginados y perseguidos debido a su raza, sexo, género, u orientación sexual.

Clasismo, clasista – Orgullo extremo de pertenencia a una clase social y la persona que ostenta ese orgullo. Es epíteto cuando se le aplica al explotador. Cuando se le aplica al explotado o al vanguardista se le llama «conciencia de clase».

Comisiones de Derechos Humanos – Organismos extrajudiciales activos al nivel nacional y provincial en Canadá, instituidos originalmente para fiscalizar la discriminación racial o étnica en la provisión de bienes y servicios, pero que han extendido su jurisdicción para penalizar toda expresión pública, asociación o persona que injurie de cualquier modo a las clases predilectas del estado canadiense. Las Comisiones tienen el derecho de acusar, procesar, juzgar y multar a todos los acusados. Los ciudadanos tenidos como miembros de la clase explotadora carecen de derecho legal para elevar sus propias querellas antes las Comisiones y solamente pueden comparecer ante las Comisiones como acusados. El proceso es uno largo, costoso y caprichoso diseñado para ser por sí mismo una forma de castigo. Los vanguardistas aspiran a emular el modelo canadiense en sus respectivos países.

Colonialismo ó colonialista – 1. Antiguamente, la empresa europea de establecer centros de población allende su continente con el propósito de descubrir nuevas tierras y explotar nuevos recursos. 2. Colonialista era aquel que perseguía tal empresa, a todas luces una imperfecta y de motivaciones mixtas, pero noble ante los ojos del colonialista. 3. Motivación universalmente al imperio sin excepciones en todo lo que busca y hace. 4. Adjetivo peyorativo bien elástico que el vanguardista aplica a todo aquella filosofía que cuestione los fundamentos del vanguardismo y colonialista es el pobre tío que abrace esos cuestionamientos. En este caso, colonialista es sinónimo de fascista, cipayo, vendepatrias, pityanqui y gusano.

Conservadurismo – Ideología política de origen infernal y escrita por el mismo Lucifer – sea su existencia considerada como metafórica o vista como real – abrazada por todos aquellos que se oponen al progreso, al pueblo, a los pobres, al indígena y a la labor social del vanguardista. Se basa en creencias precientíficas, por ejemplo, que el pasado es mejor que el presente, que las tradiciones ofrecen un acervo de soluciones a problemas sociales y abraza conceptos obsoletos como la fe religiosa y la familia tradicional, así como la curiosa noción de que los cambios deben de ser razonados, progresivos y cuestionados para que los beneficios sean distribuidos en atención al mérito y no mediante los órganos providencialmente diseñados por el estado progresista. Para el vanguardista, el conservadurismo tiene que ser siempre definido en oposición al vanguardismo, progresismo y socialismo.

Constitución – 1. Antiguamente, carta orgánica de un estado o país en donde se establece la división de poderes, jurisdicciones, balances, y contrapoderes de ramas claramente delineadas como el ejecutivo, el legislativo y el judicial. 2. También, solía ser el contrato social mediante el cual el pueblo, como soberano último, delega ciertos poderes y establece límites claros a los poderes e injerencias del estado y que solamente puede ser enmendado por actos expresamente autorizados por dicha constitución o por referendos populares. 3. Para el vanguardista, las constituciones son la encarnación del pensamiento del líder máximo como soberano último, bajo cuya paternal guía y beneplácito el estado se convierte a simultáneamente en recipiente y otorgador último de derechos, prebendas y privilegios a las clases favorecidas – supuestamente, “el pueblo trabajador” – y denegador punitivo de estos derechos, prebendas y privilegios a clases que el caudillo haya designado como enemigas. 4. Para el vanguardista, las constituciones, largas, complicadas y aparatosas, existen para legitimar la colectivización del estado a expensas de la sociedad civil y hacer del estado el ingenio propulsor de las aspiraciones del pueblo bajo su tutela, a la vez que busca reducir la independencia de acción de asociaciones ciudadanas distintas al estado.

Conciencia social – Estado mental del vanguardista similar al fervor religioso, dentro del cual el vanguardista alcanza un punto de vista intuitivo de valor y alcance universal y excluyente de ideas distintas, que axiomáticamente lo mueve a actuar siempre en defensa de los más desventajados.

Contrarrevolucionario – 1. Claque parasitaria enemiga del pueblo trabajador y de los esquemas sociales del vanguardista y del proceso revolucionario que este busca establecer para el bien del pueblo trabajador. 2. Epíteto frecuentemente sinónimo de cipayo, gusano, y colonialista.

Control de la Natalidad o de la Población – 1. Idea cuyo propósito es de alcanzar una tasa de crecimiento demográfico cercana al cero porciento y de ser posible, una tasa negativa, junto con el conjunto de políticas y procedimientos médicos que la sustentan.

Coraje – 1. Cualidad humana que lleva al ser humano a enfrentar todo peligro, oposición o reto de manera honrosa y digna. 2. Rasgo privativo y exclusivo del vanguardista y siempre ausente del burgués y del cipayo, entre otros engendros.

Cristianismo – 1. Movimiento revolucionario de liberación político-social fundado por el carpintero judío Jesús de Nazaret, quien abogaba por la igualdad del proletariado galileo, se oponía a la usurpación de las oligarquías cipayas de su tiempo – en especial, de los saduceos – y resistía la ocupación imperial romana de tierras judías. 2. Colección de ideas derivadas de Jesús de Nazaret inspiradoras de los grandes movimientos sociales de nuestros tiempos, particularmente los liderados por Fidel Castro, el Che Guevara y últimamente, por Hugo Chávez. 3. Distorsión presentada por la Iglesia Católica y varias iglesias protestantes para mantener al proletariado oprimido e hipnotizado con una vida celestial en donde todos sus sueños se harán realidad mientras que aquí su lote es el sufrimiento.

Cultura – Conjunto de costumbres, artes, y música autóctona de los pueblos; folklorismo.

domingo, marzo 22, 2009

Examen General de Conciencia Para la Confesión

Fuente: Agrupacion Católica Universitaria

Amigos, la cuaresma es un buen tiempo para uno examinarse la conciencia, hacer penitencia, confesar, reparar y recomenzar la vida cristiana con nuevos bríos. Para este fin comparto con ustedes este Examen General de Conciencia Para la Confesión cortesía de los estudiantes de los varios capítulos de la Agrupacion Católica Universitaria. Espero les sirva de provecho.

Advertencias antes del examen de conciencia

  1. Nadie se confiesa mal por falta de talento o por falta de memoria.
  2. Si, después de prepararte con empeño y diligencia, se quedase algún pecado olvidado, no importa: lo olvidado queda perdonado y puedes ir a comulgar. Si mas tarde te viene a la memoria, tienes obligación de acusarte de el la primera vez que te confieses.
  3. Cuando se puede, se debe decir el número de pecados mortales de cada clase: si lo sabes con exactitud, di el número fijo; si no, di el número aproximado o, al menos, cuantas veces al ano, o cuantas veces al mes, o a la semana, o al día.
  4. Dios no manda nada imposible: si no puedes acordarte de todos los pecados o si no puedes precisar su número exacto, basta manifestar el número aproximado: cuanto tiempo duro la mala costumbre, cuantas veces poco mas o menos pecabas al día, a la semana, al mes.
  5. No hay obligación de confesar los pecados dudosos; con todo, es mejor decirlos como dudosos. La duda puede ser de si cometiste o no el pecado, de si fue grave o leve, de si lo has confesado ya o no lo has confesado.
  6. Basta confesar bien los pecados una sola vez. No hay ninguna obligación de volverlos a confesar, pero puede hacerse.
  7. Basta decir la sustancia del pecado y las circunstancias que determinan la clase de pecado. Pero no es preciso contar la historia, el modo, etc.
  8. Al recorrer los pecados contenidos en el siguiente catalogo solo tienes que acusarte de aquellos que tu has cometido.
  9. También has de tener presente que no todos los pecados que se pueden cometer o que quizá tu has cometido se contienen en este catalogo; por lo cual, si recuerdas algún pecado que aquí no se mencione, no dejes por eso de confesarlo.
  10. No todos los pecados consignados aquí son siempre mortales: el que no sepa distinguir si es mortal o venial, basta que lo manifieste sencillamente tal como sucedió y se lo dicte al conciencia.
  11. El que por culpa o por vergüenza calla algún pecado grave en alguna confesión, todas las que después haga no le valen, y esta obligado a repetirlas todas y a confesarse desde que callo el pecado, confesando también este y los que entonces tenia.
  12. Lo primero, antes de empezar el examen, ha de ser pedir luz a Dios para conocer tus culpas y gracia para arrepentirte, de ellas.
  13. Ten presente que el dolor de los pecados es un requisito esencial para confesarte bien. No es necesario que este dolor sea sensible. Basta que uno deteste sus culpas con la voluntad, que le pese de haberlas cometido, que desee no tenerlas sobre si, que se avergüence de haber pecado: por ser el pecado una bajeza, o por temor de los castigos eternos, o por la ingratitud que supone para con Dios, o por amor a Jesucristo crucificado, o por ser Dios quien es, siempre tan bueno con nosotros.
Notas importantes:
  1. Aunque no tienes obligación de poner los pecados por escrito sin embargo, cuando te prepares para confesarte siguiendo el examen que viene después, fíjate que todas las preguntas van numeradas dentro de cada mandamiento: para que puedas hacer tu confesión en poco tiempo y muy bien, puedes anotar en un papel el numero de aquellas preguntas donde tu tienes algún pecado. Luego al confesarte, teniendo delante este Manual y tu papel, lo recordaras todo sin dificultad.
  2. Lo que no debes hacer en ningún caso es recorrer en el momento de confesarte, una por una todas las preguntas que hay en ese examen, tengas el ellas pecados o no los tengas. No lo hagas de esa manera. Ese repaso tienes que hacerlo antes de ir a confesarte, recorriendo tu todas las preguntas; pero no debes hacerlo nunca en el momento mismo de la confesión.

1. Los Mandamientos

a. Los Diez Mandamientos de la Ley de Dios
1º AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS
  1. ¿Sabes lo necesario para salvarte y cumplir tu deber?
  2. ¿Crees todo lo que enseña la Iglesia Católica?
  3. ¿Has pecado: sosteniendo ideas contrarias a ella (sobre el infierno, el Papa, la confesión, la libertad de cultos...)
  4. consintiendo en dudas contra la fe, o negando sus verdades;
  5. leyendo libres en contra de la religión;
  6. creyendo en supersticiones, adivinadoras, espiritistas?
  7. ¿Has pasado mucho tiempo sin rezar?
  8. ¿Te has desesperado o has hablado contra la Providencia?
  9. ¿Has criticado al Papa, los Obispos o Sacerdotes?
  10. ¿Te has confesado y has comulgado bien por lo menos una vez al ano?
  11. ¿Has cometido sacrilegio: callándote pecados mortales en confesión a sabiendas y por vergüenza;
  12. comulgando en pecado mortal o sin estar en ayunas;
  13. recibiendo en pecado mortal algún otro sacramento (Confirmación, Matrimonio);
  14. profanando el temple, los objetos o las personas consagradas a Dios?
  15. ¿Has abusado de la bondad de Dios pensando: ya me confesare?
  16. ¿Te has avergonzado de ser católico: no atreviéndote a proceder como tal ante los demás;
  17. no queriendo mostrarte piadoso por respeto humano,
  18. dejándote arrastrar al mal por cobardía?
  19. ¿Perteneces a sociedades prohibidas? (comunismo, masonería, etc.)
2º NO JURAR SU SANTO NOMBRE EN VANO
  1. ¿Has jurado con mentira o con duda? ¿Cuantas veces?
  2. ¿Has jurado vengarte? No te obliga y no debes cumplirlo.
  3. ¿Has jurado sin necesidad o por mala costumbre?
  4. ¿Has dicho blasfemias (contra Dios, la Hostia, la Virgen, los santos y las cosas sagradas)? ¿Cuantas veces? (Al ano, al mes, a la semana...)
  5. ¿Has dicho palabras irreverentes, chistes irreligiosos?
  6. ¿Has dejado de cumplir, pudiendo, algún voto que hiciste o alguna promesa grave?
  7. ¿Has maldecido o echado imprecaciones?
3º SANTIFICAR LAS FIESTAS
  1. ¿Has perdido la Misa por tu culpa en domingo o día de fiesta?
  2. ¿Has llegado a ella después del Credo o te has marchado antes de la Comunión?
  3. ¿Te has distraído en Misa voluntariamente y has distraído también a los demás?
  4. ¿Has impedido a otros oír Misa?
  5. ¿Gastas todo el día de fiesta en diversiones?
  6. ¿Rezas mal, de prisa y por rutina?
  7. ¿Has trabajado en día de fiesta, en trabajos serviles mas de dos o tres horas, sin necesidad?
  8. ¿Has hecho trabajar a otros?
4º HONRAR PADRE Y MADRE
HIJOS
  1. ¿Has desobedecido a tus padres en cosas justas:
  2. no trabajando o no estudiando cuando y como te lo mandaban,
  3. llegando tarde a tus obligaciones,
  4. andando con malos compañeros,
  5. no apartándote de espectáculos y diversiones malas,
  6. no retirándote por la noche a la hora debida,
  7. no siguiendo sus consejos en lo referente a matrimonio,
  8. no cumpliendo su testamento y ultima voluntad?
  9. ¿Los has tratado con dureza y sin respeto, de palabra y de obra?: (Insultar, amenazar, maltratar...)
  10. ¿Has hecho llorar a tu madre?
  11. ¿Te has avergonzado de tus padres ante los demás?
  12. ¿Los socorres en sus necesidades?
  13. ¿Les ocultas parte de lo que ganas?
  14. Como subordinado: ¿has obedecido y respetado a tus superiores? (Profesores, jefes, abuelos, etc.).
  15. ¿Has trabajado todo lo que debías?
  16. ¿Has sido cómplice o encubridor de pecados de los superiores?
  17. ¿Eres fiel a ellos o has descubierto sus secretos y has contado chismes?
    PADRES
  18. ¿Procuras educar cristianamente a tus hijos:
  19. enseñándoles la doctrina cristiana,
  20. dándole ejemplo de buenas costumbres,
  21. corrigiéndolos y castigándolos cuando lo merecen (que leen, que hacen, que espectáculos y diversiones frecuentan)
  22. Vigilando para saber: adonde van, con quienes se juntan,
  23. preocupándote de que frecuenten los Sacramentos, lleven vida de piedad, se preparen un porvenir?
  24. ¿Te opones a la elección de estado de tus hijos? (Negándoles el permiso para entrar en religión o para casarse).
  25. ¿Los mimas demasiado y les concedes excesiva libertad e independencia?
  26. Respecto de tus hijas: ¿dejas que vistan mal?
  27. ¿Les permites ir solas con otros? (Coches, viajes...)
  28. ¿Les dejas tomar parte en diversiones malas? (Bailes, cines...)
  29. ¿Sabes los peligros que corren? (Al ir a trabajar a otra ciudad, durante el noviazgo, en la vida de universidad...)
  30. Como superior: ¿vigilas por el cumplimiento de las leyes? (Salario justo, leyes sociales, obligaciones religiosas...)
  31. ¿Tratas a tus subordinados con soberbia?
  32. ¿Los tratas con injusticia? (En el repartir favores y cargas, atención a recomendaciones, postergando los negocios de los pobres, mandando cosas injustas...)
  33. ¿Has cumplido todas tus obligaciones con exactitud? (Como gobernador, alcalde, secretario, gerente, consejero, tutor, administrador...)
  34. ¿Evitas con entereza escándalos, robos, sobornos, venganzas, abusos, descuidos? ¿O los toleras con debilidad?
  35. ¿Te preocupas, con caridad cristiana, del bien de tus subordinados? (Evitar su perversión moral, procurar que cumplan sus deberes religiosos, Misa, confesión, etc.).
    ESPOSOS
  36. ¿Has maltratado a tu consorte de palabra o de obra?
  37. ¿Le has guardado la fidelidad que prometiste ante el altar?
  38. ¿Has conservado la paz y buena armonía, aun cediendo de tu derecho? ¿Le has dado algún disgusto grave?
  39. ¿Le has desautorizado delante de los hijos?
  40. ¿Le has desobedecido en cosa grave?
  41. ¿Has pasado varios días sin hablarle, disgustado?
  42. ¿Le entregas el dinero necesario para la macha de la casa? ¿O malgastas en vicios y vanidades?
  43. ¿Has impedido la obre de Dios en el matrimonio?
  44. ¿Te has ausentado mucho tiempo sin su consentimiento?
    HERMANOS
  45. ¿Tienes odio o aversión a tus hermanos? (Envidia...)
  46. ¿Has reñido con ellos seriamente?
  47. ¿Has estado varios días sin hablarles?
  48. ¿Has encubierto sus faltas a tus padres?

5º NO MATAR
  1. ¿Has matado, herido o maltratado gravemente a otro?
  2. ¿Has desafiado o aceptado desafíos, o intervenido en ellos?
  3. ¿Has insultado o dañado de palabra a otros?
  4. ¿Tienes odio, rencor, aversión a alguna persona?
  5. ¿Perdonas al que te ofendió y pides perdón si tu ofendiste?
  6. ¿Has deseado mal al prójimo, o te has alegrado de la desgracia ajena?
  7. ¿Has dicho a tu prójimo injurias o maldiciones?
  8. ¿Tienes envidia o deseo de venganza?
  9. ¿Has hecho algo contra tu propia vida o tu salud?
  10. ¿Has abusado de la bebida hasta perder la razón?
  11. ¿Te has deseado a ti mismo la muerte?
  12. ¿Has pecado en lo referente al aborto?
  13. ¿Has escandalizado a otros:
  14. induciendo o enseñando a pecar: con malos ejemplos, conversaciones, libros, modo de vestir, posturas, diversiones...,
  15. induciendo a otros a jurar en falso,
  16. impidiendo asistir a Misa los domingos,
  17. dando ocasión o teniendo la culpa de que otros blasfemen?
  18. ¿Has hecho lo que estaba en tu mano para corregir y evitar los escándalos ajenos? (Por ejemplo, al oír blasfemar).
  19. ¿Te has burlado de otros o los has ridiculizado o criticado?
  20. ¿Remedias a los necesitados con tu caridad y tus limosnas?

6º NO FORNICAR, Y 9º NO DESEAR LA MUJER DE TU PRÓJIMO
    Examina tus pensamientos, deseos, conversaciones, meradas lecturas y obras:
  1. ¿Has consentido en pensamientos impuros, entreteniéndote advertidamente en ellos? ¿Cuantas veces?
  2. ¿Has tenido deseos deshonestos consentidos? ¿Cuantas veces?
  3. ¿Has sostenido conversaciones indecentes? (Cuentos, chistes o cantares obscenos...) ¿Cuantas veces?
  4. ¿Has mirado con mirada lujuriosa? (Objetos obscenos, imágenes, revistas, dibujos, películas...) ¿Cuantas veces?
  5. ¿Has leído algo deshonesto, pornográfico, o peligroso?
  6. ¿Has hecho algún acto impuro: ¿solo?, ¿acompañado?, ¿de distinto sexo?, ¿de que estado?, ¿pariente? ¿Cuantas veces?
  7. ¿Te pones voluntariamente en peligro u ocasión próxima de pecar? (Ciertos bailes, espectáculos, personas, sitios, cines, televisión, novelas...)
  8. Si vas hacia el matrimonio, ¿como son tus relaciones: santas, puras, dignas, frívolas, peligrosas, por pasatiempo, con libertades, criminales?
  9. Si vives en el matrimonio: ¿abusas de el? ¿Impides su fruto? ¿Cuantas veces?
  10. ¿Luchas contra la fuerza de la pasión? ¿Procuras resistir a la tentación? ¿Acudes en ellas a Dios y a la Santísima Virgen?
    No olvides que, en esta materia, cualquier deleite carnal plenamente advertido y consentido es pecado grave. Únicamente por inadvertencia o por falta de consentimiento pleno dejara de haber pecado mortal en la materia directa de estos mandamientos. Las dudas en esta materia se deben consultar en particular con el confesor.

7º NO HURTAR, Y 10º NO CODICIAR LOS BIENES AJENOS
  1. ¿Has robado algo ajeno en materia leve?
  2. ¿Has perjudicado gravemente a otros en sus bienes? (En su negocio, comercio, clientela, fortuna, hacienda...)
  3. ¿Has comprado o vendido con engaño? (En el peso, cantidad, calidad, medida, precio...)
  4. ¿Pagas lo justo (salarios, deudas, precios...), y cobras lo justo por tu trabajo? (Sueldos, ventas, negocios, prestamos...)
  5. ¿Has restituido, pudiendo, lo robado?
  6. ¿Has resarcido, pudiendo, el grave daño hecho?
  7. ¿Has comprado, a sabiendas, lo robado?
  8. ¿Has jugado cantidades grandes o que no son tuyas?
  9. ¿Has hecho trampas en el juego por ganar?
  10. ¿Has pasado billetes falsos?
  11. ¿Has sisado en las compras?
  12. ¿Derrochas el dinero en lujos y caprichos?
  13. ¿Te has dejado sobornar? ¿Aceptas dinero de negociantes o litigantes?
  14. ¿Retienes el dinero ajeno? (De legados, limosnas, pagos, jornales de obreros...)
  15. ¿Has cooperado de alguna manera a los robos ajenos? (Encubriéndolos, aconsejando, callando, ayudando, participando, no impidiendo...)
  16. ¿Sientes codicia excesiva, envidias a los ricos, y te quejas de Dios porque no te da mas riquezas?
  17. ¿Has deseado robar al prójimo o perjudicarle en sus bienes?
  18. ¿Has tramado algo para apoderarte de lo ajeno?
  19. ¿Tratas de enriquecerte aprovechándote de la escasez o de la necesidad del prójimo?
  20. ¿Cumples con la justicia social, según tu posición?
  21. ¿Das limosnas proporcionadas a tus ingresos?

8º NO LEVANTAR FALSO TESTIMONIO NI MENTIR
  1. ¿Has mentido con perjuicio grave para el prójimo?
  2. ¿Has murmurado? ¿De cosas de importancia? ¿También de dignidades eclesiásticas, autoridades políticas, superiores, etc.?
  3. ¿Has oído murmurar con gusto?
  4. ¿Has defendido la fama del prójimo, pudiendo?
  5. ¿Has descubierto sin causa faltas graves, aunque fueran verdaderas, de los otros?
  6. ¿Has levantado falso testimonio o calumniado?
  7. ¿Has juzgado mal del prójimo sin suficiente motivo?
  8. ¿Has revelado o descubierto secretos de importancia?
  9. ¿Has leído cartas ajenas, sabiendo que lo llevarían a mal?
  10. ¿Has querido enterarte de secretos, escuchando o de otro modo?
  11. ¿Has traído cuentos o chismes de unos a otros?
  12. ¿Has exagerado los defectos ajenos?
  13. ¿Has difamado o ridiculizado al prójimo? (De palabra, por escrito, por insinuaciones, infundiendo sospechas...)
  14. ¿Has restituido la fama pudiendo?
  15. ¿Has permitido murmurar cuando tenias obligación de impedirlo?
  16. ¿Has actuado de testigo falso?

b. Los Mandamientos de la Iglesia

1º OÍR MESA ENTERA TODOS LOS DOMINGOS Y FIESTAS DE GUARDAR
¿Has dejado esos días de oír Misa sin causa suficiente?
2º CONFESAR, A LO MENOS, UNA VEZ AL ANO, O ANTES SI HAY PELIGRO DE MUERTE O SE HA DE COMULGAR
¿Te has confesado bien por lo menos una vez al ano? ¿Y en peligro de muerte?
3º COMULGAR POR PASCUA FLORIDA
¿Cumpliste con Pascua todos los anos, comulgando bien a su tiempo? y si no, entonces, ¿comulgaste lo antes posible?
4º AYUNAR CUANDO LO MANDA LA SANTA MADRE IGLESIA
¿Has ayunado los días señalados, pudiendo y no estando excusado? ¿Has guardado abstinencia, pudiendo?
5º PAGAR DIEZMOS Y PRIMICIAS A LA IGLESIA [Es decir, atender a las necesidades de la Iglesia, contribuyendo según las leyes y laudable costumbre de cada región - Canon 1502]
¿Has dado para el culto lo que se acostumbre? ¿Eres generoso en sostener las obres buenas, de apostolado, Misiones, etc.?

2. Los pecados capitales

  • Soberbia. ¿Te dejas dominar de ella y fomentas sentimientos de vanidad y de orgullo? ¿Has saboreado deliberadamente los aplausos y alabanzas y has buscado eso con desorden? ¿Te contemplas con vanagloria? ¿Desprecias a los que te rodean? ¿Te envaneces por el puesto que ocupas?
  • Avaricia. ¿Piensas solo en los bienes de este mundo? ¿Sientes un ansia excesiva de enriquecerte por codicia? ¿Tienes demasiado apego al dinero?
  • Lujuria. ¿Buscas con afán y por sistema los refinamientos, placeres y comodidades? ¿Eres blando en tus costumbres, dejándote llevar de la carne en tus diversiones? ¿Abusas de la vida de bar, cine, baile?
  • Ira. ¿Te dejas llevar del genio y te enfadas con facilidad? ¿Soportas con paciencia las adversidades y molestias de los demás, y todo lo que te contraria?
  • Gula. ¿Procuras guardar orden y la debida moderación en el comer y en el beber? ¿Te dejas llevar de la bebida fácilmente? ¿Eres sensual y refinado con exceso?
  • Envidia. ¿Te domina la envidia y llevas a mal el que otros tengan mas o sean mejores o mas felices que tu? ¿Tienes anchura de corazón para saber alegrarte del bien ajeno tanto como del propio?
  • Pereza. ¿Has sido negligente y comodón en tus obligaciones? ¿Malgastas el tiempo en la ociosidad? ¿Te dejas de la pereza: al levantarte, en el trabajo, en tus descansos?

3. Las obligaciones particulares

a. Maestros, catedráticos, profesores
  1. ¿Dedicas a la enseñanza todo el tiempo debido en justicia, y empiezas tus cases con exacta puntualidad?
  2. ¿Preparas las clases y pones al enseñar el cuidado conveniente?
  3. ¿Sobrenaturalizas tu profesión con idea clara de tu apostolado sobre las almas de los niños?
  4. ¿Tienes conciencia de tu responsabilidad de la trascendencia de tu misión en la sociedad?
  5. ¿Oras por tus niños, pides al Señor que haga fecunda tu enseñanza?
  6. ¿Has concedido a la instrucción y a la formación religiosa toda la importancia que merecen?
  7. ¿Les enseñas prácticamente y con tu propio ejemplo l que es la vida de piedad? (Manera de rezar, presencia del Crucifijo, devoción a la Virgen...)
  8. ¿Vigilas convenientemente a tus alumnos? (Clases, recreos, peligros morales, compañeros...)
  9. ¿Sostienes en la clase la grata disciplina y el orden necesario? ¿Eres demasiado severo o excesivamente suave?
  10. ¿Mantienes un ambiente de cordialidad haciéndote respetar y querer?
  11. ¿Reprendes o castigas con excesivo rigor?
  12. ¿Tienes preferencias injustas y deprimes a otros con burlas o ironías?
  13. ¿Das las notas y calificaciones con toda justicia?
  14. ¿Atiendes mas a ilustrar las inteligencias que a formar los corazones?
  15. ¿Educas la voluntad y los preparas para la vida?
  16. ¿Consientes en enseñar los errores doctrinales de ciertos autores?
  17. ¿Has sido independiente en tus criterios sin someterte plenamente al Magisterio de la Iglesia?
  18. ¿Has prescindido de ese Magisterio en tus lecturas?
b. Patronos
  1. ¿Tratas con caridad cristiana a tus obreros?
  2. ¿Los tratas como a esclavos o como a hermanos?
  3. ¿Les dejas tiempo conveniente para cumplir sus deberes religiosos?
  4. ¿Haces algo por el bien espiritual de tus obreros?
  5. ¿Les pagas el salario justo y conveniente?
  6. ¿Tienes en cuenta la doctrina social de la Iglesia en la organización de tu empresa?
  7. ¿Guardas con tus subordinados las leyes del Estado, las de la justicia y de la caridad?
  8. ¿Evitas cuanto puedes su perversión moral y los peligros de su alma?
  9. ¿Tienes cuidado especial por la formación cristiana y por la preservación de los aprendices?
  10. ¿Te das cuenta del estado de tu fabrica desde el punto de vista moral? ¿Conoces las condiciones de trabajo de los obreros?
  11. ¿Abusas de tu posición de la situación precaria del personal, de tu ascendiente sobre tus subalternos?
  12. ¿Tienes rectamente formada la conciencia profesional?
  13. ¿Te preocupa la moral en los negocios o prescindes por completo del aspecto moralidad?
  14. ¿Haces lo posible por mantenerte dentro de los justos limites al realizar los beneficios o te aprovechas de las circunstancias sin poner freno a la codicia?
  15. ¿Cumples con la justicia social, cooperando al remedio de las terribles circunstancias?
  16. ¿Derrochas criminalmente en lujo y ostentación?
  17. ¿Dedicas algún tiempo del día a tus deberes familiares o te dejas absorber por completo por tus negocios?
  18. ¿Guardas equidad en el reparto de cargos y provechos entre los supervisores, empleados y obreros?
  19. ¿Has permitido que se arreglen las cosas a capricho de los caciques que quieren aprovecharse?
  20. ¿Das a tus obreros ejemplo de patrono católico por tu piedad y tu moralidad?

c. Obreros
  1. ¿Te hallas habitualmente bien dispuesto respecto de tus patronos? ¿Los miras sin aversión y sin odio?
  2. ¿Cumples fielmente con tu obligación de trabajar el tiempo debido?
  3. ¿Eres diligente en el trabajo y cuidas debidamente de las cosas de tus patronos?
  4. ¿Les haces daño en sus bienes con mala intención?
  5. ¿Impides sin derecho que trabaje el que quiere?
  6. ¿Fomentas la rebelión y la protesta sin justicia y sin razón?
  7. ¿Eres cobarde ante la risa y opiniones de tus compañeros?
  8. ¿Sabes santificar tu trabajo como obrero católico, tomándolo como voluntad de Dios?
  9. ¿Sabes ser apóstol de tu compañeros con sano proselitismo y afán de conquista?
  10. ¿Defiendes la honra de Dios sin dejarte llevar de miedo alguno?

d. Jefes y oficiales militares
  1. ¿Procuras tratar bien a tus soldados?
  2. ¿Eres fiel en el exacto cumplimiento de todas tus obligaciones profesionales?
  3. ¿Haces lo posible por evitar la perversión de los recién incorporados el servicio?
  4. ¿Ejerces una saludable influencia y una discreta vigilancia sobre tus subalternos?
  5. ¿Eres suficientemente enérgico en cortar con mano fuerte los abusos y en castigar según lo merezcan las transgresiones?
  6. ¿Te contentas solo con el cumplimiento externo y mecánico de la ordenanza militar, o atiendes también a influir sobre el espíritu que anima al personal?
  7. ¿Procuras evitar los atropellos y blasfemias, las malas conversaciones y los malos ejemplos?
  8. ¿Das facilidades a tus soldados para cumplir convenientemente sus deberes religiosos: Misa dominical, Comunión pascual, instrucción catequista, etc.?

e. Jueces y abogados
  1. ¿Posees la ciencia necesaria para el recto desempeño de tu cargo?
  2. ¿Estudias los procesos a conciencia, con el detenimiento que merecen según su importancia?
  3. ¿Estás persuadido de la responsabilidad de tu cargo y de tu función social?
  4. ¿Has sido precipitado en tu manera de opinar o de sentenciar? ¿Te has dado cuenta de las funestas consecuencias que tu proceder ha podido acarrear a otros?
  5. ¿Eres justo e imparcial en la apreciación de las causas y de las pruebas?
  6. ¿Has dado a sabiendas sentencia injusta o defendido una causa injusta?
  7. ¿Aceptas regalos que comprometen tu fidelidad a la justicia y a la ley?
  8. ¿Has violado el secreto o empleado en tu favor la mentira u otros procedimientos ilícitos?
  9. ¿Difieres y complicas culpablemente los expedientes?
  10. ¿Das injustamente preferencia a unas causas sobre otras, a unas personas sobre otras?

f. Médicos y enfermeros
  1. ¿Sabes lo bastante para el ejercicio de tu profesión?
  2. ¿Pones la debida diligencia en atender a tus enfermos?
  3. ¿Tienes preferencias injustificadas? ¿Atiendes a los pobres menos que a los ricos?
  4. ¿Tienes la caridad que exige tu influencia y usas de ella para el bien?
  5. ¿Adviertes a los enfermos de su peligro de muerte para que se dispongan?
  6. ¿Procuras aprovechar las muchas ocasiones de hacer el bien que continuamente se te presentan?
  7. ¿Usas de medicinas inciertas solo para experimentarlas?
  8. ¿Prescribes procedimientos, medicamentos y otros gastos inútiles?
  9. ¿Has previsto las consecuencias que pueden seguirse de tus actos precipitados o imprudentes?
  10. ¿Exiges honorarios excesivos sobre todo a los pobres?
  11. ¿Has cooperado a alguna acción criminal o inmoral?
  12. ¿Consultas cuando se te presenta algún caso en que tienes dudas desde el punto de vista moral?
  13. ¿Pasees un conocimiento adecuado de la deontología medica?

g. Estudiantes
  1. ¿Te dedicas con seriedad y constancia al estudio?
  2. ¿Te das cuenta de la obligación: que tienes de estudiar y que no puedes faltar impunemente a ella?
  3. ¿Consagras al estudio todo el tiempo requerido?
  4. ¿Has sido tu, por tu pereza en estudiar, la causa de haber perdido un curso con el gasto consiguiente originado para tu familia?
  5. ¿Te das cuenta de la importancia que tiene a tu edad el adquirir hábitos de trabajo y de estudio?
  6. ¿Aprecias como se debe la aplicación al estudio como un factor de primer orden para formar tu carácter, para dar solidez a tu vida espiritual y para preparar tu porvenir?
  7. ¿Abusas de la libertad que te ofrece tu vida de universitario y el estar fuera de la familia?
  8. ¿Gastas con exceso y en cosas inútiles?
  9. ¿Sabes moderar tus caprichos en beber, divertirte y tratar con chicas/chicos?
  10. ¿Procuras que tu formación espiritual este a nivel de tu cultura universitaria?
  11. ¿Eres piadoso, rezas tus devociones y frecuentas los Sacramentos con la regularidad necesaria?
  12. ¿Tienes director espiritual que resuelva tus dudas y te oriente en tus dificultades?
  13. ¿Te sabes preservar de influencias nefastas de profesores, de libros o de compañeros?
  14. ¿Procuras hacer el bien entre tus compañeros sin avergonzarte de pensar en católico?

h. Personas solteras
  1. ¿Entiendes la “devoción del deber” procurando cumplir bien tus obligaciones, sobre todo familiares?
  2. ¿Eres una ayuda positiva para tu casa o mas bien una carga molesta?
  3. ¿Te das cuenta del tiempo que pierdes? ¿Te preocupas demasiado de tu persona y de tus frivolidades? ¿Vistes decentemente con la elegancia suprema de la sencillez y de la modestia?
  4. ¿Buscas que te alaben por tu piedad?
  5. ¿Es tu piedad superficial y mundana, o mas bien honda y sentida?
  6. ¿Pones la devoción en muchos rezos y en multitud de practicas menudas, rutinarias y sin provecho?
  7. ¿Rezas de prisa, sin darte cuenta y distraído?
  8. ¿Trabajas en obras de celo sin exhibicionismo ni por bien parecer, sino por celo verdadero y afán de hacer bien y llenar tu vida?
  9. ¿Tienes amistades que puedan ser causa de tentación para ti o para la otra persona?
  10. Si tienes novia/novio, ¿vives dignamente tus relaciones con quien ha de ser madre/padre de tus hijos?
  11. ¿Tienes afán malsano de casarte?
  12. ¿Sabes esperar la hora de Dios y el paso de su Providencia?
  13. ¿Sientes el vacío de tu vida, inútil quizá, y fomentas el deseo de acertar con lo que Dios te tiene destinado?
  14. ¿Te preocupas del efecto que puedas causar en los demás desde el punto de vista de la tentación y pecados que puedan cometer por tu culpa?
  15. ¿Cultivas tu inteligencia con la lectura seria y el estudio, o lees solo libros superficiales?
  16. ¿Templas tu voluntad con el sacrificio, el vencimiento propio y la practica de la caridad?
  17. ¿Sabes gobernar tu corazón, depurar tus afectos y conservarlos puros, reservándolos para desempeñar el papel que Dios te señala en el porvenir?
  18. ¿Conoces tu carácter, lo disciplinas y lo formas, dentro y fuera de tu casa?
  19. ¿Tienes personalidad propia o eres como todos los demás en ideas, ilusiones, plan de vida, aspiraciones...?
  20. ¿Sientes la necesidad de ser apóstol, de hacer el bien, de sacrificarte por los demás, de trabajar por un ideal, de llenar tu vida con algo grande?

viernes, marzo 20, 2009

Mario Alegre Barrios y sus apodos para el Papa

Amigos,

Caramba, por más que trato de retirarme por motivo de la cuaresma y así hacer un descanso mental y espiritual, siempre aparecen "tentaciones" que se me hacen difíciles de ignorar sin comentarlos debidamente. Este ha sido el caso del más reciente epígrafe que Don Mario Alegre Barrios ha pasquinado en "La Palabra Viva," su blog anfitrionado por el rotativo puertorriqueño El Nuevo Día el cual tituló Los apodos y Ratzinger. En su artículo, Don Mario nos lleva de la mano del panorama papal de los últimos tiempos y comenta que cada papa, debido a su actuación en la arena histórica, ha merecido un apodo particular. Al llegar al incumbente actual, el Papa Benedicto XVI, Don Mario no encuentra que decir excepto lo siguiente:
En el caso del papa actual -el alemán Josef Ratzinger- la primera de estas dos reflexiones sin duda alguna se cumplirá de manera inexorable, como ha sucedido desde que el mundo es mundo -y como sucederá hasta el fin de los días- con todo lo que en algún momento tiene aliento, independientemente de que del otro lado lo espere una vida eterna o simplemente nada.

El dilema real es con el sobrenombre que mejor le viene a Ratzinger, quien acaba de iniciar un viaje a África con la "inspiradísima" afirmación de que el condón no sirve para luchar contra el sida y que, mucho más efectiva que ese subestimado accesorio, es la consagración en cuerpo y alma -más en cuerpo, desde luego- a una vida virtuosa y apegada a los preceptos morales de su iglesia, regla que no deja de ser extensiva -con la ayuda única de la abstinencia o el ritmo- para el control de la natalidad, los embarazos no deseados y todas las potencialmente espinosas consecuencias derivadas de los vicios de la carne.

Esta nueva declaración de Ratzinger en su retrógrada y obtusa cruzada contra el preservativo -obviando la dramática realidad no sólo de la explosión demográfica en los más paupérrimos enclaves tercermundistas, sino también de una enfermedad de la magnitud trágica del sida- es una muestra más del calibre de a quien -como sexto papa en mi lista vivencial- le sobran rasgos para componerle una larga lista de apodos con adjetivos que escandalizarían a mis abuelas, a mis tías y a todas las señoras beatas de mi vecindad que, con rosario en mano, suspiraban por su “Papa bueno”.
Léanlo todo aquí.

Tengo que comentar. ¡Qué articulejo tan irrisorio nos ha regalado Don Mario en este día! Aparte del descubrimiento incidental que los papas son seres mortales, Don Mario no añade nada nuevo al acervo de nuestros conocimientos. Primero, que el Papa Benedicto no ha dicho nada nuevo: todos los papas antes de él también objetaron al uso de los anticonceptivos como violatorios del acto sexual en todas sus dimensiones. Segundo, que la expansión del SIDA se debe más al comportamiento promiscuo de la gente, con o sin condón y ese es el punto que ha hecho el Papa y todos sus predecesores. De hecho, si todos siguiesen el consejo de Cristo y llevasen una vida monógama, fiel y exclusiva a su espos@, las epidemias de SIDA y de otras enfermedades venéreas se acabarían. Pero como esto envuelve conocimiento propio y juicios entre lo bueno y lo malo, Don Mario y el mundo no lo quieren escuchar. Finalmente, el argumento de Don Mario es criptoracista, porque infiere que los negros - la gente de piel negra que pulula en Africa - no pueden contener su impulso sexual y que por su situación no pueden entender el llamado al autocontrol que hace la Iglesia a todos los hombres - sea cualquiera el color de su piel - y por esta razón, nosotros los ilustrados occidentales de pieles algo más claras tenemos que facilitarles, es decir, hacerles la caridad de proveerles unas barreras físicas - léase, el látex del preservativo - ya que como los africanos en su miseria no pueden controlar sus impulsos, al menos no se sigan reproduciendo.

Vaya moral "ilustrada". Don Mario, como pensador moral usted es un desastre. Gracias por haberse reservado sus apodos propios al Papa Benedicto. Mejor empiece por formularse algunos para usted mismo. Le recomiendo empiece con "ignorante por voluntad propia y no por falta de educación, experiencia, o inteligencia." De ahí a la humildad el trecho no es largo.

jueves, marzo 19, 2009

Farsante boricua autodeclarado “Dios” y “anticristo” enfrenta divorcio costoso

Fuente: Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas

Seguidores del puertorriqueño José Luis de Jesús Miranda, autoproclamado el "anticristo", se concentraron el pasado 10 de marzo en Miami para protestar contra una decisión judicial que lo obliga a pagar más de 2,2 millones de dólares a su ex mujer, según informa la agencia Efe. Roberto Pineiro, juez del tribunal de familia del condado de Miami-Dade, falló en el proceso de divorcio de De Jesús, realizado en diciembre pasado, que éste debía pagar a su ex mujer, Josefina de Jesús Torres, una cantidad superior a los 2,2 millones de dólares.

La convocatoria se desarrolló frente al edificio de un tribunal de familia de Miami, donde el grupo de manifestantes, que vestían camisetas con la cifra 666 escrita, protestó por la "falta de imparcialidad de los magistrados y la violación de la libertad de culto y congregación". "Queremos presionar para que se realice cuanto antes la apelación y que no se retiren fondos de la iglesia", dijo a Efe Axel Poessy, portavoz del Ministerio Internacional Creciendo en Gracia, movimiento del que es fundador De Jesús.

El magistrado Pineiro determinó en el proceso de divorcio que las finanzas del movimiento y las de su fundador eran una sola. Posteriormente, otro juez aprobó una orden de embargo de las cuentas de De Jesús y del movimiento para efectuar pagos. "Han presentado cifras y propiedades que no existen sólo por perjudicar a 'Jesucristo hombre' (como el mismo se proclama)", agregó Poessy.

La portavoz del movimiento religioso denunció la "discriminación" que está sufriendo su fundador por parte de los magistrados y señaló que la organización guarda un vídeo en el que se ve al juez Pineiro adormilado durante el juicio, lo que prueba la "forma en que realiza sus deberes públicos". Sobre la orden de embargo, explicó que su aprobación permite a los abogados de la ex mujer de De Jesús "entrar en las cuentas del Ministerio para sacar dinero".

Un dinero, según la congregación, que proviene de las "ofrendas y diezmos para cubrir los gastos de operación del local de Hialeah (en Miami), la renta, electricidad y seguros (...) y enviar material educativo a otros centros de EE.UU. y de otros países". Muchos de los seguidores de José Luis de Jesús llevan tatuada la cifra 666, aunque para ellos no es en absoluto un símbolo satánico, sino una referencia a la llegada del anticristo que viene a cuestionar todo el sistema religioso católico.

De Jesús, que tras una "revelación" hace 20 años empezó a predicar en una pequeña casa de Hialeah, ha consolidado con el paso de los años un movimiento que actualmente cuenta con más de 300 congregaciones y 200 pastores alrededor del mundo. Estos se han extendido en más de treinta países de América y Europa, como Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Brasil, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Haití, México, Canadá y España, entre otros.

Comentario.  Me limito a decir: vaya “Dios” y vaya “anticristo.” Personaje de pacotilla este farsante e ilusos todos sus seguidores que se creen los embustes de este embaucador. Espero que la esposa siga ganando porque mucho debe de haber sufrido viviendo con este vividor.

Y me regreso a mi retiro.

domingo, marzo 15, 2009

La segunda conversión

Padre Nicolás Schwizer

La Iglesia nos invita a los cristianos a la conversión permanente, perfecta, definitiva. Es un desafío para todos nosotros. Nos estimula a revisar nuestro propio camino de conversión, nuestros progresos personales hacia la santidad.

¿Qué significa conversión para nosotros?

Es un cambio serio, profundo, total, que abarca toda la persona. Cambio de mentalidad, cambio interior, de actitudes interiores que nos lleva a transformar también toda la vida exterior.

La primera conversión. En la vida de cada cristiano existe una primera conversión. El día de nuestro Bautismo, todos fuimos convertidos. Dios cambió radicalmente nuestra vida, por la gracia y fuerza divina. Nos llamó a vivir como redimidos, como hijos queridos de Dios. Pero no tuvimos mucha participación todavía en esa conversión.

Segunda conversión. Por eso, en la vida de cada cristiano auténtico, debería haber una segunda conversión: Darse cuenta de que ser cristiano es algo más que vivir costumbres, tradiciones y hasta rutinas cristianas. Tomar una decisión muy personal de vivir una vida cristiana, vida entregada, generosa, comprometida ‑ por convicción personal, no solo por decisión de los papás, como en el Bautismo.

Esta conversión definitiva es un volverse, un abrirse con todo el ser a Dios y a los hermanos. Y la mejor expresión de ello es la confesión, sacramento de la reconciliación y la conversión. Nuestras confesiones de Cuaresma han de ser pasos decisivos hacia un cambio sincero y radical.

Conversión radical. Quizás tenemos un concepto demasiado simplista de lo que es conversión: pasar de una situación de ateísmo o de corrupción moral a la fe o a una vida recta. Y es verdad, existen conversiones de este tipo: un cambio radical de camino, la decisión por una vida nueva. Un ejemplo preclaro de ello tenemos en San Pablo. Otros ejemplos son San Agustín, San Francisco de Asís, San Ignacio de Loyola, Charles de Foucauld, etc.

Hasta podemos decir que la historia de la Iglesia es la historia de sus conversiones y renovaciones, la historia de sus grandes convertidos a lo largo de los siglos.

También en nuestro tiempo actual encontramos movimientos que impulsan a la conversión radical: p.ej. Cursillos de Cristiandad, Movimiento de Renovación Carismática, etc.

Conversión permanente. Pero existe también otra forma, una forma más corriente de conversión. Se trata de personas que no cambian su vida de un modo tan drástico, tan instantáneo, que no hacen virajes tan espectaculares.

Todos sabemos que la conversión normalmente no se da de un día a otro. Es un proceso largo de cambio, una conversión permanente. Consiste en pequeñas conversiones, conversiones diarias.

Son personas que elevan sin cesar su vida, que cada año se les ve más generosas, más profundas, más entregadas. Son los hombres y mujeres de las pequeñas conversiones, de la “conversión diaria”. Supongo y espero que todos nosotros pertenezcamos a este tipo de convertidos.

El fuego de la conversión. Podríamos expresar estas dos formas de conversión a través de una imagen: la conversión es como un fuego. Recordemos la palabra de Jesús: “Vine a traer fuego a la tierra” (Lc 12,49). Y todos los convertidos se han visto atraídos por ese fuego de Jesús: Para algunos es como un fuego que parece abrasarlos de repente y todo cambia.

Para otros, sin duda la gran mayoría, el fuego es discreto, lento, interior, pero constante; un fuego que ilumina, calienta, acrisola; que permanentemente se reanima y extiende.

Pidámosle a María y a Jesús, que despierten en nosotros un gran anhelo de cambiar, y que nos regalen la gracia de la transformación permanente.

Preguntas para la reflexión

1. ¿Estoy en la primera o segunda conversión?

2. ¿En qué punto concreto puedo esforzarme para cambiar?

3. ¿Conozco la vida de los grandes convertidos?