martes, enero 15, 2008

La moralidad sí se legisla

Amigos, respondiendo a la entrada que Luis Alberto Ferré publicase ayer en su blog, titulada Una Aberración Constitucional, respondo lo siguiente:

Luis Alberto nos dice que "la moral no se puede legislar." Luis Alberto no está pensando con lucidez. ¡Claro que la moral se legisla! Por eso es que:
- Si matas a alguien adrede o por negligencia y no en defensa propia, vas preso.

- Si guías tu automóvil ebrio o bajo la influencia de una droga, te quitan la licencia o vas preso.

- Si le pegas a alguien que no sea en defensa propia, vas preso.

- Si maltratas a un menor, vas preso.

- Si robas, vas preso.

- Si juras en falso o das falso testimonio, vas preso.
Todas estas faltas son faltas a la JUSTICIA y la JUSTICIA es un PRINCIPIO MORAL y la base de todo código civil o penal que va desde las sociedades menos desarrolladas hasta las más avanzadas.

La Justicia: es eso darle a cada cual a lo que tiene derecho natural y no quitarlo sin justo proceso de ley.

Lo que está en juego, Luis Alberto, es la definición misma de la justicia en Puerto Rico: la mayoría de nuestros ciudadanos entienden que el matrimonio es algo que fluye de nuestra naturaleza propia como seres humanos y que el estado carece de todo poder de redefinirla y que para proteger esa institución NATURAL hay que escribir esa protección en la Constitución para evitar que legisladores oportunistas o activistas judiciales cambien la célula fundamental de la sociedad. ¿Es justo que unos pocos quieran trastocar el papel que la familia juega en nuestra sociedad? No lo es y por lo tanto ese principio hay que defenderlo.

La redefinición de la familia no es competencia de los ingenieros sociales, de un juez, de un legislador, y menos de las élites sociales y culturales a las cuales tú perteneces. Olvídate de la falacia esa de que "la moral no se legisla." Abrirle paso al matrimonio entre personas del mismo sexo se hace en base a un argumento moral inventado por sus proponentes, quienes buscan imponerlo a la mayoría de nosotros a la fuerza mediante fiat judicial. Y eso, ¿es justo?

Los verdaderos "activistas de los derechos civiles" no son son los que buscan imponer esa visión, sino los que tu periódico hoy llama "religiosos" y ayer llamó "fundamentalistas" cuando se dieron cuenta que el apodo no daba abasto.

Para defender derechos primero hay que tenerlos: las familias tenemos derechos y las personas que sufren de atracción a personas del mismo sexo no tienen derechos especiales que acomoden su condición, ninguno que fluya de su naturaleza y de su fin como seres humanos. No hay que ser "religioso" para reconocer ese hecho fundamental. Defendamos entonces los derechos de la familia y legislemos a ese respecto en este momento crítico de nuestra historia.

12 comentarios:

Anonimo Original dijo...

A diferencia que todos tus ejemplos tienen un efecto directo y substancial a la sociedad que los rodea. Mientras que el matrimonio entre parejas del mismo sexo lo unico que afecta es tu ego e innumerables daños ficticios que ustedes los religiosos se inventan.

Si es la moral, de acuerdo a tu particular religion, lo que se legisla, debemos prohibir legalmente el sexo fuera del matrimonio, el uso de profilacticos, el adulterio, los pensamientos pecaminosos que nos llegan a la mente, etc. etc. etc.

Teófilo de Jesús dijo...

Mi ego en nada tiene que ver. ¿Acaso tú eres psiquiatra también?

Y los daños personales y sociales que derivan del comportamiento homosexual andan bien documentados, lo que sucede es que las élites de intelectuales liberados de vanguardia se encargan de enterrarla.

Finalmente, el mismo santo Tomás de Aquino entendía que no todo pecado debía tener una pena civil. Eso lo entendió él en el siglo XIII; lo entiendo yo en el XXI; quien no lo entiende o no lo sabía eres tú.

Estudia más, monea menos.

Anonimo Original dijo...

Y quien decide cuales pecados se legislan y cuales no? Tu? Cuales son los requerimientos?

Anonimo Original dijo...

PS. Me podrias proveer las referencias de las investigaciones cientificas y de politica publica, no asociadas a ninguna religion, que demuestran los daños del comportamiento homosexual? Me gustaria leerlas.

Teófilo de Jesús dijo...

En cuanto a las primeras preguntas:

Y quien decide cuales pecados se legislan y cuales no? Tu? Cuales son los requerimientos?

En orden: 1. Los legisladores electos. 2. Si yo fuese un legislador electo, la respuesta sería "sí." 3. Los requisitos son los que pone la justicia natural.

Y en cuanto a este pedido:

PS. Me podrias proveer las referencias de las investigaciones cientificas y de politica publica, no asociadas a ninguna religion, que demuestran los daños del comportamiento homosexual? Me gustaria leerlas.

Oye, ¿y tú no sabes googlear? ¿wikipediar? ¿buscar referencias en una biblioteca? ¿Leer revistas médicas y "journals" ? Todo lo que tengo está desparramado. Ya yo llegué a mis conclusiones hace tiempo. Si tú quieres llegar a las tuyas, yo no puedo hacer tu tarea por ti. Simplemente no tengo tiempo. Lo siento.

-Theo

La Razon dijo...

Theo:

Esto no es una tarea lo que pidió. Lo que te pidió fueron pruebas.

Si lo que dices es "Ya yo llegué a mis conclusiones hace tiempo" y "Simplemente no tengo tiempo" es que no tienes nada. Y si no tienes nada, lo que dijiste aquí es basura.

DarK SouL dijo...

Y quien decide lo que es moral y lo que no lo es? la biblia? Cual testamento? el viejo en el cual yo puedo matar a mis hijos si me desobedecen? o el nuevo en el cual yo puedo apedrear a mi esposa hasta la muerte si me es infiel?

Teófilo de Jesús dijo...

Salmo 14.

Ramón López dijo...

Y vuelve el perro arrepentido, Pedro. Esto se te ha dicho como mil veces, y te entra por un oído y te sale por el otro. Se puede legislar "moral" penal no por ser moral sino por evitar daños a inocentes. La "moral de índole religiosa" (ej. El aborto es malo, la homosexualidad es mala, el espiritismo es malo, la herejía es mala, etc) NO SE PUEDE LEGISLAR en sociedades seculares modernas donde HAY SEPARACIÓN DE IGLESIA Y ESTADO. Y no se puede legislar esta moral religiosa por la sencilla razón de que no tiene NINGUNA BASE RACIONAL, y además no es compartida por todos los ciudadanos del estado. Los cristianos NO PUEDEN NI DEBEN legislar su "moral bíblica" a los no-cristianos o aún a muchos cristianos que no están de acuerdo con el fundamentalismo medieval derechista detrás de Ñañito & Co.

Teófilo de Jesús dijo...

Y vuelve el perro arrepentido, Pedro. Esto se te ha dicho como mil veces, y te entra por un oído y te sale por el otro. Se puede legislar "moral" penal no por ser moral sino por evitar daños a inocentes.

Y lo que tú no entiendes, no porque puedes, sino porque no quieres entenderlo, es de que gente como los católicos en general y el Arzobispo de San Juan en particular, arguyen desde el punto de vista de la moralidad natural, algo que no es necesariamente religioso y que forma el origen de la jurisprudencia occidental.

A ti no te gusta admitirlo ni te conviene, porque te cimbra tu universito. Por lo tanto tienes que amontonarnos todos bajo la rúbrica del "medievalismo" y "fundamentalismo" y despacharte con la cuchara grande.

Tu contraargumento es débil y deshonesto.

-P.

Batteria dijo...

"¿Es justo que unos pocos quieran trastocar el papel que la familia juega en nuestra sociedad?"

Eso pregunto yo. Porque considerando que el 53% de las familias heterosexuales puertorriqueñas no están casadas, usted y todos los demás pertenecen a los "unos pocos".

Recordemos que esta batalla no es de gays vs. cristianos, sino de seres humanos vs. seres humanos.


"Para defender derechos primero hay que tenerlos: las familias tenemos derechos y las personas que sufren de atracción a personas del mismo sexo no tienen derechos especiales que acomoden su condición, ninguno que fluya de su naturaleza y de su fin como seres humanos."

Usted lo ha dicho: las familias tenemos derechos. ¿Usted diría que un hombre y una mujer que viven con sus tres hijos, alguna abuela y un gato no son una familia? Además, las familias en las que no hay un matrimonio y los hijos que provienen de ellas SÍ tienen derechos actualmente y la enmienda pretende quitárselos.

Por otro lado, los gays y cualquier otro ser humano ya tienen derecho a la libre asociación, a la libertad de expresión y a la libertad de elegir con quién hacer sus vidas. Es cierto que la Biblia le prohíbe ciertas cosas a sus seguidores, pero lo que sus seguidores nunca entenderán es que los que esas son reglas para ellos nada más. La Biblia llama a propagar la fe, pero también llama a amar al semejante, y cuando el semejante no quiere recibir la fe, no te queda más remedio que amarlo igual, porque la Biblia te lo exige. Quien no lo hiciese así, es un hipócrita. Eso se llama tolerancia.

Pero la experiencia me ha enseñado que probablemente estoy perdiendo el tiempo bien brutal tratando de hacer razonar a gente como usted. De todos modos, si leyó hasta aquí, gracias por su atención.

Teófilo de Jesús dijo...

Estimad@ "Batteria":

Lo más triste de todo este argumento - y ¡Felicitaciones! ¡Aquí sí hubo un argmento! Para variar... - es que termina con un insulto. La posibilidad de diálogo, tan prometedora al principio, se disuelve al final en el improperio.

Las personas "gay" tienen los mismos derechos humanos que derivan de su propia naturaleza: el derecho al trabajo, al trato igual, a la no discriminación, a la amistad, a su buen nombre, a comer y a aportar al bien común. Eso lo ostentan, no porque son "gay," sino porque son seres humanos y estos derechos dimanan de esa naturaleza.

De hecho, las personas "gay" tienen el mismo derecho a casarse que los heterosexuales, ni más ni menos: con personas del sexo opuesto.

Lo que se busca últimamente es implantar artificialmente un "derecho" mediante una semántica deconstructivista que proteja e impulse un matrimonio entre personas del mismo sexo como algo igual y a veces, hasta superior que lo que la naturaleza demanda. Se pretende imponer este punto de vista a la fuerza mediante el activismo judicial y el uso generoso de la distorsión y el insulto sin consulta alguna contra la mayoría de la sociedad que se le opone y sin mirar las consecuencias. A esto, nosotros oponemos y tenemos nuestras muy buenas razones las cuales expongo frecuentemente en este blog.

Termino diciendo que apelar al "Amor" para justificar el matrimonio entre personas del mismo sexo te parecerá un gran argumento, pero solamente si olvidas que no si bien no hay Verdad sin Amor, no hay Amor sin Verdad.

Mentirle a las personas que sienten atracción por personas de su mismo sexo diciéndole que su atracción es saludable y que la institución del matrimonio es para ellos, no es amarles. Y mentirle a la sociedad y al votante diciéndole lo mismo es otro embuste.

La tolerancia corta por ambos lados. A nosotros los cristianos no se nos quiere tolerar y se nos quiere marginar de todo diálogo social por la moralidad que abrazamos. Se nos quiere imponer a la fuerza una moralidad extraña que eleva una mentira al rango de institución social. No podemos ni queremos permanecer callados mientras se nos busca aplastar de este modo. Nosotros somos tolerantes, sí, pero no hasta el punto del suicidio.

Si leíste hasta aquí, gracias por tu atención también.

-Theo