viernes, enero 25, 2008

La 99 protege tanto a la familia como a la democracia puertorriqueña

Amigos, mi posición a favor de la protección de la familia natural en Puerto Rico ha atraído la atención de varios comentaristas y bitacoristas que buscan discutir el asunto desapasionadamente. A esto le doy la bienvenida. Quiero destacar al colega Rafael Omar Torres Delgado, bitacorista de GuerrillaPop, por su contribución de buena fe al tema. Su escrito es uno sagaz y original, sin embargo no puedo estar de acuerdo con él ni con la distorsión que hace de la realidad.

La emmienda 99 no representa un caso de "ingenieria social." Al contrario, representa un recurso legítimo para detener la intentona ingenieril que proviene de sectores llamados "progresistas."

El matrimonio natural entre un hombre y una mujer - o en casos extremos y excepcionales, entre un hombre y varias mujeres - ha sido un hecho de la historia desde antes del advenimiento de la historia escrita. De hecho, la historia denota la existencia del matrimonio natural reconocido en derecho familial, tribal, étnico y civil completamente formado hacen más de 5 mil años. Otros tipos de uniones fueron más o menos toleradas de acuerdo al tiempo y la sociedad, pero nunca reconocido en derecho.

Hasta ahora, que se intenta cambiar lo natural por lo artificial y usar el poder del estado para marginar el escrúpulo moral de la mayoría, atragantándonos una filosofía moral ajena y usando el activismo judicial y la agitación y la propaganda para marginar al resto de nosotros. Esto es lo que hacen las "fuerzas progresistas"; estas fuerzas son los verdaderos ingenieros sociales.

La enmienda busca proteger en derecho positivo lo que ya es derecho natural: el derecho a la familia, a la complementaridad de los sexos, al derecho de la prole a disfrutar de sus padres biológicos en una unión estable y socialmente reconocida - derechos naturales que son soslayados e ignorados por quienes desean cambiar las cosas.

La enmienda le pone un freno al caballo desbocado del cambio y asegura que si la sociedad quiere cambiar el concepto del matrimonio en derecho, que una supermayoría de sus representantes, con el aval del ejecutivo y una mayoría electoral así lo quieran, evitando que el matrimonio entre personas del mismo sexo sea impuesto a consecuencia de la agitación y la propaganda de una minoría apoyada por una elite cultural y ratificada por activistas judiciales. La enmienda 99 protege, no destruye la democracia puertorriqueña y a la vez, protege una definición de la familia en derecho que ha probado su utilidad social durante miles de años.

También se habla de los "derechos" de las personas "gay.' Que no quede duda mi posición al respecto.

Las personas "gay" tienen los mismos derechos humanos que derivan de su propia naturaleza: el derecho al trabajo, al trato igual, a la no discriminación, a la amistad, a su buen nombre, a comer y a aportar al bien común. Eso lo ostentan, no porque son "gay," sino porque son seres humanos y estos derechos dimanan de esa naturaleza.

De hecho, las personas "gay" tienen el mismo derecho a casarse que los heterosexuales, ni más ni menos: con personas del sexo opuesto.

Lo que se busca últimamente es implantar artificialmente un "derecho" mediante una semántica deconstructivista que proteja e impulse un matrimonio entre personas del mismo sexo como algo igual y a veces, hasta superior que lo que la naturaleza demanda. Se pretende imponer este punto de vista a la fuerza mediante el activismo judicial y el uso generoso de la distorsión y el insulto sin consulta alguna contra la mayoría de la sociedad que se le opone y sin mirar las consecuencias. A esto, nosotros oponemos y tenemos nuestras muy buenas razones las cuales expongo frecuentemente en este blog.

Otros dicen que este tipo de uniones deben de ser validadas por causa del mismo amor cristiano. Termino diciendo que apelar al "Amor" para justificar el matrimonio entre personas del mismo sexo te parecerá un gran argumento, pero solamente si olvidas que no si bien no hay Verdad sin Amor, no hay Amor sin Verdad.

Mentirle a las personas que sienten atracción por personas de su mismo sexo diciéndole que su atracción es saludable y que la institución del matrimonio es para ellos, no es amarles. Y mentirle a la sociedad y al votante diciéndole lo mismo es otro embuste.

La tolerancia corta por ambos lados. A nosotros los cristianos no se nos quiere tolerar y se nos quiere marginar de todo diálogo social por la moralidad que abrazamos. Se nos quiere imponer a la fuerza una moralidad extraña que eleva una mentira al rango de institución social. No podemos ni queremos permanecer callados mientras se nos busca aplastar de este modo. Nosotros somos tolerantes, sí, pero no hasta el punto del suicidio.

Lee también en El Visitante:

- El matrimonio en realidad existe únicamente entre un hombre y una mujer

- Queremos la mayor protección al matrimonio, la protección constitucional...

- Firme apoyo eclesial a la enmienda constitucional

4 comentarios:

solo joe dijo...

uffff, vamos a ver...

no se, pero solo hay que preguntarle a un homosexual si lo que siente es "artificial". en su perspectiva y creo que es la que importa sus sentimientos es lo que importa ...y no la tuya ni la mia.

yo lamento que tu le temas a los cambios o como tu le dice "caballo desbocado del cambio". yo me imagino que por tus expresiones puedo entender que si a ti te dejan AUN la esclavitud, xenofobia, discrimen, sacrificios o el incesto fueran practicas normales en nuestra sociedad porque la biblia directamente o indirectamente las aprueba. por mi parte, yo no sirvo pa' esclavo y me alegro que alguien le pusiera un FRENO a las locuras religiosas que intervienen con el derecho y libertad de cada ser humano.

"Las personas "gay" tienen los mismos derechos humanos que derivan de su propia naturaleza: el derecho al trabajo, al trato igual, a la no discriminación, a la amistad, a su buen nombre, a comer y a aportar al bien común. Eso lo ostentan, no porque son "gay," sino porque son seres humanos y estos derechos dimanan de esa naturaleza" - en todo eso que escribiste no vi nada sobre amar y actividad sexual. O sea, que tu pretende con tus ideas y creencias vetustas que un homosexual puede contribuir, comer (guau, gracias) y tener par de amistades pero que se aguante lo mejor que pueda de sus impulsos biologicos (y no me refiero a defecar). guau!

yo no se tu pero cualquier comportamiento que fomente amor, union, paz y satisfaccion...es SALUDABLE. que a ti no te guste...que pena.

por cierto y para terminar, ya que a ti te gusta exponer puntos supuestamente "historicos" para sostener tus puntos, por que no abolimos el cristianismo y todo tipo de creencia religiosa ya que "historicamente" ha servido para las atrrocidades, crueldades, injusticias y estupideces mas impactantes que la humanidad haya sufrido.

Ramón López dijo...

De lo único que necesita protegerse la democracia puertorriqueña (pues la institución de la familia no corre absolutamente ningún peligro) es de la intromisión de derechistas metiches religiosos que quieren imponer su noción obsoleta de "moral" en las camas, vidas y familias de los demás.

Teófilo de Jesús dijo...

Uno de los "metiches" a los que te refieres, Moncho, ya que apoya 100% la adopción de la 99, debe de ser el Arzobispo de San Juan, SER Mons. Roberto González Nieves OFM, el también autor de Nación, patria e identidad: don indivisible del amor de Dios, el cual en su momento probablemente aplaudistes. Hay que decir lo siguiente, el arzobispo no es un idiota y su argumento es inconsútil y de numerosas aplicaciones. Apenas puedo esperar leer lo que escribe en La familia: Don luminoso e inalterable del amor de Dios. Tal vez tú también lo deberías leer.

La enmienda no se mete en los cuartos de nadie. De hecho, la enmienda hace a la Constitución completamente indiferente a lo que dos (o más) adultos libres hagan en su intimidad. Sin embargo, también reconoce al matrimonio natural y a la familia que dimana de este una entidad digna de la protección y del interés del estado. Las demás corren por su cuenta y por sus consecuencias mientras que al estado solamente le interesa una: la familia.

¡Eso es todo! Y al que no le guste, pues que se encargue de convencer a la gente que le vote en contra.

¿Por qué el miedo a votar y a consultar en algo tan fundamental que compete a todo el pueblo y no solamente a las élites que apenas esbozar una filosofía moral social que valide sus intereses?

Teófilo de Jesús dijo...

Estimado "Solo Joe": Gracias por opinar aquí y cuando quieras, puedes hacerlo. No voy a engancharme con tus opiniones porque estoy convencido que las he contestado una y otra vez calmada y sobriamente en este blog y no voy a reinventar la rueda. Al que le interese las puede revisar bajo la etiqueta Homosexualismo. Los ataques trillados al cristianismo los vengo catalogando y contestando bajo las etiquetas Anticatolicismo y Ateísmo e Incredulidad.

Si "Solo Joe" hubiese argumentado algo original y serio tal vez hubiese seguido la conversación de siempre, pero como es disco rayado - ¿se acuerdan de los discos rayados? - que pasa por "sabiduría" en el monólogo irreflexivo de quienes gritan duro, mejor les refiero a lo ya escrito.

Y en cuanto a ti, Joe, ¡que Dios te bendiga!