jueves, mayo 31, 2007

La unidad de la Santa Trinidad

San Atanasio, obispo - Carta I a Serapión, 28-30

Holy TrinityEs cosa muy útil investigar la antigua tradición, la doctrina y la fe de la Iglesia Católica, aquella que el Señor nos ha enseñado, la que los Apóstoles han predicado y los Padres han conservado. En ella, en efecto, tiene su fundamento la Iglesia; y si alguno se aleja de esa doctrina, de ninguna manera podrá ser ni llamarse cristiano.

Nuestra fe es ésta: la Trinidad santa y perfecta, que se distingue en el Padre y en el Hijo y en el Espíritu Santo, no tiene nada extraño a sí misma ni añadido de fuera, ni está constituida por el Creador y las criaturas, sino que es toda Ella potencia creadora y fuerza operativa. Una sola es su naturaleza, idéntica a sí misma; uno solo el principio activo, una sola la operación. En efecto, el Padre realiza todas las cosas por el Verbo en el Espíritu Santo; de este modo se conserva intacta la unidad de la santa Trinidad. Por eso en la Iglesia se predica un solo Dios que está por encima de todas las cosas, que actúa por medio de todo y está en todas las cosas (cfr. Ef 4,6). Está por encima de todas las cosas ciertamente como Padre, principio y origen. Actúa a través de todo, sin duda por medio del Verbo. Obra, en fin, en todas las cosas en el Espíritu Santo. El Apóstol Pablo, cuando escribe a los corintios sobre las realidades espirituales, reconduce todas las cosas a un solo Dios Padre como al Principio, diciendo: hay diversidad de carismas, pero un solo Espíritu; hay diversidad de ministerios; pero un solo Señor; hay diversidad de operaciones, pero uno solo es Dios que obra en todos (1 Cor 12,4-6). En efecto, aquellas cosas que el Espíritu distribuye a cada uno proviene del Padre por medio del Verbo, pues verdaderamente todo lo que es del Padre es también del Hijo. De ahí que todas las cosas que el Hijo concede en el Espíritu son verdaderos dones del Padre. Igualmente, cuando el Espíritu está en nosotros, también en nosotros está el Verbo de quien lo recibimos, y en el Verbo está también el Padre; de este modo se realiza lo que está dicho: vendremos (Yo y el Padre) y pondremos en él nuestra morada (Jn 14,23). Porque donde está la luz, allí se encuentra el esplendor; y donde está el esplendor, allí está también su eficacia y su espléndida gracia.

Lo mismo enseña San Pablo en la segunda epístola a los Corintios, con estas palabras: la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunicación del Espíritu Santo estén con todos vosotros (2 Cor 13,13). La gracia, en efecto, que es don de la Trinidad, es concedida por el Padre, por medio del Hijo, así no podemos participar nosotros del don sino en el Espíritu Santo. Y entonces, hechos partícipes de Él, tenemos en nosotros el amor del Padre, la gracia del Hijo y la comunión del mismo Espíritu.

- Source: Mercaba.org.

martes, mayo 29, 2007

Cómo los obispos se aseguran de la credibilidad de supuestas apariciones

En 1978 la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe emitió unas normas para ayudar a los obispos a verificar sucesos de revelación privada. "Atribuciones falsas le causan grave daño a la Iglesia," dijo un funcionario del Vaticano en aquel entonces.

La Congregación enfatiza que el obispo local es la primera y principal autoridad en casos de apariciones. En los casos más difíciles, la misma Congregación intervendría en el asunto. El juicio final de la Iglesia decide si los eventos en cuestión fueron o no de origen sobrenatural, sin mencionar para nada a Dios, a Nuestra Señora o algún santo en particular. Estas normas son las que ayudan a los obispos a juzgar el asunto:
1. Los hechos del caso están libres de error

2. La persona o personas recibiendo los mensajes es/son balanceadas sicológicamente, honestas, morales, sencillas y respetuosas de la autoridad de la Iglesia.

3. No se le atribuyen errores doctrinales a Dios, Nuestra Señora, a algún santo.

4. Las doctrinas teológicas o espirituales presentadas están libres de error.

5. Los eventos no envuelven esquemas de hacer dinero.

6. Los eventos resultan en frutos espirituales y devociones saludables, sin evidencia de histeria colectiva.
Fuente: Catholic Update, Mayo de 1994.

No hay peor ciego que el que no quiere ver

Amigos, hoy el Editor de El Nuevo Día volvió a las suyas y en su apoyo incondicional a la reforma del Código Civil. El empeño del editor en despachar las objeciones a la reforma propuesta en el libro segundo sobre la familia como "consideraciones religiosas que en verdad pertenecen al ámbito de lo privado" y por lo tanto, incompatibles con "los principios de justicia e igualdad," demuestran una renuencia bisoña de comprender el papel de la moralidad o derecho natural como fundamento del derecho humano positivo. Basta ya de fingirse ignorante y presten atención a lo que queremos decir: el matrimonio es algo que parte del derecho natural y no puede ni debe de ser reestructurado para complacer a minorías que no tienen derecho a ello. Porque otros países quieran saltar al abismo no significa que nosotros tenemos que seguirles.

lunes, mayo 28, 2007

Lectio divina pone al laico “en perspectiva de Dios”,

señala el Obispo de David (Panamá), Mons. José Luis Lacunza

Mons. José Luis Lacunza, Obispo de David (Panamá)APARECIDA, 28 May. 07 / 09:01 am (ACI).- El Obispo de David (Panamá), Mons. José Luis Lacunza, afirmó que la lectio divina pone al laico “en la presencia de Dios, en perspectiva de Dios y por lo tanto lo conduce a tomar acciones de acuerdo a ellas”.

En entrevista concedida a ACI Prensa, el Prelado indicó que esta oración bíblica es “una de las herramientas básicas para la meditación”. “Tal vez lo que nos falta a los obispos sea dar los materiales para hacer esta lectio divina. Sobre todo la publicación de Biblias accesibles económicamente, porque uno de los principales problemas de América Latina es el encarecimiento de libro y por lo tanto de las Biblias”.

Mons. Lacunza explicó luego que la lectio divina consiste en “afrontar la lectura de la Sagrada Escritura desde una metodología concreta: Primero se lee el texto, luego se hace una reflexión sobre el contexto del mismo, después se hace una revisión sobre lo que a mí me dice el texto en mi situación concreta, luego se eleva una oración y finalmente saco conclusiones a las que me lleva el texto”.

“Es un procedimiento muy estructurado que no se queda en una reflexión teórica sino que lleva a la concreción de la palabra de Dios”, precisó.

domingo, mayo 27, 2007

Hoy celebramos la fiesta de Pentecostés

¡Feliz cumpleaños, Santa Madre Iglesia!


Véni Sáncte Spíritus, et emítte caélitus Lúcis túae rádium.
Véni páter páuperum, Véni dátor múnerum, Véni lúmen córdium.
Consolátor óptime, Dúlcis hóspes ánimae, Dúlce refrigérium.
In labóre réquies, In aéstu temperies, In fletu solátium.
O luz beatíssima, Reple cordis íntima Tuórum fidélium.
Sine túo númine, Nihil est in hómine, Nihil est innóxium.
Láva quod est sórdidum, Ríga quod est áridum, Sána quod est saúcium.
Flécte quod est rígidum, Fóve quod est frígidum, Rége quod est dévium.
Da túis fidélibus, In te confidéntibus, Sácrum septenárium.
Da virtútis méritum, Da salútis éxitum, Da perénne gáudium. Amen (Aleluia).

Ven Espíritu Santo y desde el cielo envía un rayo de tu luz.
Ven padre de los pobres, ven dador de las gracias, ven luz de los corazones.
Consolador óptimo, dulce huésped del alma, dulce refrigerio.
Descanso en el trabajo, en el ardor tranquilidad, consuelo en el llanto.
Oh luz santísima: llena lo más íntimo de los corazones de tus fieles.
Sin tu ayuda nada hay en el hombre, nada que sea inocente.
Lava lo que está manchado, riega lo que es árido, cura lo que está enfermo.
Doblega lo que es rígido, calienta lo que es frío, dirige lo que está extraviado.
Concede a tus fieles que en Ti confían, tus siete sagrados dones.
Dales el mérito de la virtud, dales el puerto de la salvación, dales el eterno gozo.

Amén, Aleluya.


- Lea más sobre la Fiesta de Pentecostés aquí.

viernes, mayo 25, 2007

Revelan prácticas de "La Misión de la Virgen María del Pozo"

Amigos, ENDI publica hoy una pieza investigativa en el cual revela las alegadas prácticas cultistas que tsupuestamente toman lugar regularmente en la Misión de la Virgen del Pozo, a la cual califica como"una entidad con mitología secreta y un sistema de castigos y tormentos físicos, bajo el control monolítico de su líder espiritual, Juan Ángel Collado Pinto, relató un grupo de ex miembros."

Para quienes no lo sepan, ""Collado Pinto, de 62 años y de paradero desconocido hace un mes, fundó “La Misión” según ha proclamado, en cumplimiento de los mensajes que habría recibido a los ocho años de edad directamente de la Virgen María cuando ésta se les apareció durante 33 días consecutivos (entre el 23 de abril y el 25 de mayo de 1953) al pequeño Juan Ángel y a las hermanitas Ramonita e Isidra Belén, en un pozo del barrio Rincón de Sabana Grande" de acuerdo a ENDI.

El artículo incluye un organigrama de la secta en formato PDF.

Comentario. Siento una gran pena por esta gente. Yo solía visitar el Pozo en mi primera juventud y encontraba el lugar uno apasible e inspirador, pero eso fue antes de las controversias que provocaron las desobediencias y deslealtades de este grupo hacia la Iglesia Católica. Es una pena, pero este grupo está condenado a perecer por su actitud altanera y el falso uso que hacen del nombre de Nuestra Señora para imponerse.

Desde un punto de vista sociológico, encuentro interesante los paralelos que este grupo muestra con los de los herejes medievales, particularmente con el de los iluminados españoles. Léanse este estudio: Las doctrinas de los alumbrados españoles y sus posibles fuentes medievales y no se sorprendan al leer las numerosas semejanzas entre el culto boricua y estas herejías. Aquí hay mucha tela de dónde cortar.

jueves, mayo 24, 2007

La Iglesia Ortodoxa rusa se reunifica después de 80 años de cisma


Amigos, de acuerdo a: ABC
MOSCÚ. Un símbolo. En la Catedral de Cristo Salvador, en Moscú -dinamitada por los soviéticos y reconstruida tras la caída del comunismo-, el patriarca de la Iglesia Ortodoxa, Alexis II, y el líder de la Iglesia Ortodoxa en el Exterior, el metropolita Lavr, firmaron ayer el Acta Canónica de reunificación después de 80 años de ruptura.
Siga leyendo aquí.

Comentario. En mi carácter de exortodoxo — y francamente, no tan "ex" —me llaman mucho la atención los acontecimientos en esta comunión cristiana tan cercana en tantas cosas a la Iglesia Católica—y grandemente divergente en otras. La reunificación produjo en mí una serie de interrogantes ya que la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exterior es una confesión extremadamente tradicionalista en su enfoque doctrinal y litúrgico y su reconciliación con el Patriarcado de Moscú conlleva la normalización canónica del otrora grupo cismático, facilitando su eventual reconocimiento por parte de las jurisdicciones ortodoxas que constituyen la Conferencia de Obispos Ortodoxos de las Américas ("SCOBA," por sus siglas en inglés). Esta conferencia no ha dicho ni "esta boca es mía" en público relevante a este acontecimiento histórico hasta el día de hoy a través de su Página-Web, así que podemos deducir que un montón de contactos, conversaciones y decisiones se están efectuando tras bastidores en estos momentos antes de que se manifiesten de una u otra forma.

Aunque los ortodoxos son todos "tradicionalistas" no todos lo son en el mismo grado y mi percepción es que los obispos ortodoxos canónicos no están tan interesados en mantener sus jurisdicciones atadas a los ghettos culturales que les legaron sus antepasados inmigrantes, algo que sigue siendo así en grado eminente en la Iglesia Ortodoxa en el Exterior y que afecta profundamente la teología y la vivencia litúrgica de esta. Así que me pregunto si esta iglesia pediría membresía dentro del grupo canónico, o si será invitada por este y cuando sea aceptada, queda por verse si aceptará, y si es aceptada, si seguirá operando como un grupo súpertradicionalista y hasta que punto esto puede resultar en un estorbo para reintegrarse con las demás.

Si les interesa el tema, escribí un análisis más completo en inglés el cual pueden leer aquí.

miércoles, mayo 23, 2007

El Papa reafirma: el Evangelio no destruyó culturas nativas

Amigos, de acuerdo a ACIPrensa,
Al recordar viaje a América Latina, el Papa reafirma que el Evangelio no destruyó culturas nativas

No al "indigenismo" radical

VATICANO, 23 May. 07 / 09:09 am (ACI).- Durante la Audiencia General de este miércoles el Papa Benedicto XVI recordó con “gratitud y alegría” su reciente viaje al Brasil, donde inauguró la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, y reiteró que pese a las innegables sombras de la primera evangelización, el Evangelio enriqueció, no destruyó las culturas nativas.

El Santo Padre recordó que “la relación entre fe y cultura” había sido siempre muy importante para sus predecesores, Pablo VI y Juan Pablo II, y afirmó que había querido seguir su ejemplo “confirmando a la Iglesia que está en América Latina y el Caribe en el camino de una fe que se ha hecho y se hace historia vivida, piedad popular, arte, en diálogo con las ricas tradiciones precolombinas además de con las múltiples influencias europeas y de otros continentes”.

Reafirmando, contra las reacciones de un indigenismo radical, el papel revitalizador y enriquecedor de la evangelización, el Santo Padre señaló luego “el recuerdo de un pasado glorioso no puede ignorar las sombras que acompañaron la obra de evangelización del continente latinoamericano, (...) los sufrimientos y las injusticias que infligieron los colonizadores a la población indígena, pisoteadas a menudo en sus derechos fundamentales”.

“Pero el deber de mencionar aquellos crímenes injustificables, condenados ya entonces por misioneros como Bartolomé de las Casas y teólogos como Francisco de Vitoria, no debe impedir reconocer con gratitud la maravillosa obra que ha llevado a cabo la gracia divina entre esas poblaciones a lo largo de estos siglos”, agregó.

“El Evangelio -subrayó el Papa- se ha transformado así en el continente en el elemento clave de una síntesis dinámica que, con matices diversos según las naciones, expresa de todas formas la identidad de los pueblos latinoamericanos”.
Comentario. Aparentemente, ante la ristra de distorsiones y comentarios negativos y demandas de rectificación, el Papa clarificó su posición acerca de los aspectos negativos ligados a la colonización europea de las Américas y su impacto sobre las poblaciones nativas. Pero el Papa Benedicto no retiró su tesis central: que el Evangelio enriqueció, no destruyó las culturas nativas.

Las críticas hechas al Papa han sido deleznables. Tomen por ejemplo esta diatriba que empieza comparando al Papa Benedicto con el Presidente George W. Bush para luego saltar a una cadenilla absurda de lamentos y demandas, partiendo de la la afirmación inicial como si esta fuese axiomática, perfecta y sin necesidad de demostración.

Como les dije ayer, la agenda detrás de estas protestas manufacturadas es una nefasta. Y el hecho de que grupos de amerindios se presten a echarle paja a esta hoguera es, en mi opinión, triste y lamentable, ya que en nada les ayudará para mejorar su condición.

martes, mayo 22, 2007

El Papa Benedicto vs. Los Amerindios: Una Controversia Manufacturada

Detrás de la controversia se esconde una agenda nefaria.

Amigos, a raíz de su visita al Brasil para inaugurar la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, grupos compuestos de indigenistas y de vanguardias izquierdistas del cono sur criticaron las palabras del Santo Padre respecto a la relación de la Iglesia con las culturas indígenas, cuando, de acuerdo a la BBC, dijo que la evangelización en América "no supuso en ningún momento una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña". Ante estas palabras, el dirigente indígena Jecinaldo Satere Mawe dijo que era "arrogante e irrespetuoso considerar nuestra herencia cultural secundaria a la de ellos", también según la BBC.

Hasta Hugo Chávez metió la cuchara. Hablando en Caracas, Chávez acusó al Papa de ignorar lo que llamó el "holocausto de la era colonial," diciendo que eso "equivalía a negar la identidad misma de los indígenas de la región." Chávez demandó del Papa una disculpa por ignorar estas "realidades."

¿Qué postura tomar ante estas graves acusaciones? Sugiero tomemos una de suspicacia y escepticismo. Detrás de esta controversia manufacturada se esconde una agenda nefaria

En el nuevo prólogo que le escribió a su libro, Introducción al Cristianismo en el año 2000—la obra en sí data del 1968—el entonces Cardenal Ratzinger se expresó de la siguiente manera:
[Hoy día] hay un miedo al "imperialismo" cristiano y una nostalgia de la bella multiplicidad de religiones de antaño y de su supuesta alegría y libertad primordial. Dicen que el colonialismo es algo atado esencialmente al cristianismo histórico, el cual rehusó aceptar al "otro" en su identidad distintiva mientras acaparraba a todo bajo su protección. De acuerdo a este punto de vista, las religiones y culturas de Suramérica fueron humilladas y extinguidas y el alma de los pueblos nativos violadas en el trayecto, hallándose estos pueblos extraños al nuevo orden mientras que fueron despojados del antiguo. Ahora, hay dos variantes de esta opinión, una más suave y otra áspera. La versión más suave nos dice que debemos de otorgarle a estas culturas perdidas un derecho a domiciliarse dentro de la fe cristiana y permitirles que sus miembros desarrollen ellos mismos una forma aborigen del cristianismo. La visión más radical afirma que el cristianismo mismo es una forma de alienación de la cual los pueblos nativos tienen que ser librada.

La demanda de un cristianismo aborigen, entendida apropiadamente, debe de ser asumida como una tarea importante. Todas las grandes culturas están abiertas las unas a otras y a la verdad. Todas ellas contribuyen al "manto de muchos colores" de la novia, mencionada en el Salmo 45:14 y que los escritores patrísticos aplicaron a la Iglesia. De seguro, se han perdido muchas oportunidades mientras que otras nuevas se presentan. No olvidemos que muchas de estas culturas ya han encontrado su propia expresión de la fe cristiana a través de devociones populares. Nos dice algo importante para hoy el hecho de que el Dios sufriente y la Madre de bondad en particular ya se han convertido en imágenes centrales de la fe, lo que les ha dado a estas culturas el acceso al Dios de la Biblia. Mas por cierto, queda mucho por hacer.
El Cardenal entonces pasó a otro tema.

Como este escrito de siete años atrás demuestra, el Papa Benedicto XVI no es ajeno a la realidad indígena americana, ni ignorante de las corrientes de pensamiento que buscan enculturar la fe cristiana a la manera de ser indígena, o las que buscan exaltar lo indígena a costa de lo cristiano. Ni tampoco es el Papa ignorante de los atropellos reales—no los imaginarios—que la gente de fe cristiana perpetró contra los indígenas, muchas veces en nombre del mismo cristianismo.

El Papa Benedicto en aquel entonces le otorgó un apoyo cualificado a la noción de la "indigenización" de la fe cristiana dentro de ciertos parámetros como una aspiración legítima y como algo ya realizado en muchas culturas, aplaudiendo la contribución que esas culturas hacen a la vida de la Iglesia. Lo que el entonces Cardenal Ratzinger pasó en silencio fue la segunda alternativa, la que ve al cristianismo como "alienación" y su expulsión de la realidad indígena como un tipo de imperativo justo y hasta medicinal. Para el Cardenal, eso no era una opción, como no lo es tampoco hoy para el ya Papa. El pensamiento del Cardenal de ayer subyace las afirmaciones del Papa de hoy. Por razones de pereza y falta de interés, o por malicia supina, nadie se dio a la tarea de confirmarlo.

Lo que persiguen los críticos del Papa es este imperativo de extirpar los elementos fundacionales cristianos de las culturas americanas. Ellos no quieren compenetrar el cristianismo con las culturas indígenas, lo que quieren es reinterpretar el cristianismo dentro de un molde y cosmovisión completamente pagano. En tono a sus reclamos justicieros, lo que buscan es castigar al cristianismo, colonizándolo con los elementos religiosos netamente indígenas, de tal modo que las verdades centrales del cristianismo pierdan su fuerza y, ya vaciadas de sus significados, puedan ser reinterpretadas de acuerdo a la mitología indígena, salvando así, supuestamente, la "dignidad" de estos pueblos conquistados y satisfaciendo las demandas de la "justicia."

De este modo, lo cristiano quedaría "ajusticiado" y desplazado por lo pagano e indígena que debido a su inocencia primigenia, tiene un derecho afirmativo a existir a costa de los derechos ilegítimos de la "religión imperial." La primera tiene un derecho absoluto a crecer y la segunda el deber fatídico de menguar hasta la desaparición si es posible, o hasta la irrelevancia, de no lograrse su desaparición.

Esta controversia ha sido manufacturada por los agitadores y propagandistas de grupos de corte ideológico, en búsqueda sempiterna de "disculpas" por parte de las instituciones que odian para así ganar credibilidad y potencial político con sus constituyentes y ampliar su base de simpatizantes. Estos no buscan una discusión pausada de la verdad, sino un agitar incesante como método de ganar crédito y relevancia. Estos entienden que cercenar al cristianismo de las culturas americanas sirve a su interés político de largo plazo.

Estas "vanguardias" no ocultan su objetivo estratégico: reducir la autoridad moral de la Iglesia, callar su voz en la arena de ideas, expulsarla del discurso público; domesticarla y, en cierto modo, hacerla mansa y dócil, incapaz de resistir los cambios sociales que estas vanguardias propugnan. Ellos reconocen que la Iglesia es una institución que les hace competencia en el campo de la justicia y sabiendo que no pueden domarla, se proponen destruirla.

Como dije, miremos estos reclamos indigenistas con suspicacia y escepticismo. Ya vemos como detrás de estos se oculta una agenda nefaria. Sigamos trabajando por el Reino de Dios, por la verdadera justicia social basada en la igualdad esencial de todos los hombres y oremos, incluso bendigamos, a estos enemigos, para que se conviertan y Dios los sane.

Y bravo por nuestro Papa porque se atreve a decir la Verdad aunque les moleste a los demás.

domingo, mayo 20, 2007

Espíritu Santo, Alma de mi Alma

P. José Kentenich

Espíritu Santo, eres el alma de mi alma,
te adoro humildemente.
Ilumíname, fortifícame, guíame, consuélame.
Y en cuanto corresponde al plan eterno Padre Dios revélame tus deseos.
Dame a conocer lo que el Amor eterno desea en mí.
Dame a conocer lo que debo realizar.
Dame a conocer lo que debo sufrir.
Dame a conocer lo que con silenciosa modestia y en oración, debo aceptar,
cargar y soportar.

Sí, Espíritu Santo, dame a conocer tu voluntad y la voluntad del Padre.
Pues toda mi vida no quiero ser otra cosa que un continuado perpetuo Sí a los
deseos y al querer del eterno Padre Dios.

sábado, mayo 19, 2007

¿Es la Iglesia Católica la institución del «no»?

Monseñor Juan del Río Martín, obispo de Jerez de la Frontera, España

¿Una Iglesia a media?

Monseñor Juan del Río Martín, obispo de Jerez de la FronteraHoy estamos asistiendo al fenómeno de querer tener un cristianismo sin Iglesia. En otras palabras, se pretende una fe en Dios sin mediaciones, y un autodenominado seguimiento a Cristo, prescindiendo de la estructura ministerial de la que el Señor dotó a la comunidad de sus discípulos.

Para unos la Iglesia Católica aparece como la institución del «no», como un reducto del pasado que no se acomoda a los postulados de la modernidad, como un gran colectivo que va contra el progreso. Para resaltar esta caricatura se sobredimensionarán los pecados de los miembros de la Iglesia, y se relegará a un segundo plano, desconocido por ocultado, la inmensa vida de santidad, caridad y heroísmo que se da cada día en el más absoluto anonimato. En cambio, otros tienen la impresión de que la Iglesia está a punto de traicionar su especificidad, de venderse a la moda del tiempo y, de este modo, sumirlos en la confusión: es la desilusión del amante traicionado.

Además, en amplios sectores de la sociedad se ha instalado la dicotomía maniquea entre la Iglesia de base y la oficial, entre la Iglesia de los pobres y la del Vaticano, entre la Iglesia carismática y la ministerial. Estas divisiones, repletas de ideologías extrañas a la fe, son utilizadas por los enemigos de la Iglesia para ir en contra de su estructura sacramental y jerárquica, la que le hace ser la verdadera Esposa de Cristo.

Lo curioso es que, en ocasiones, algunos católicos entran en ese juego para ir contra la propia «Madre». Puede suceder que, al igual que los corintios, también nosotros corramos el riesgo de dividir la Iglesia en una disputa de partidos: conservadores y progresistas, evangélicos y jerárquicos. ¿Qué hemos de hacer para no entrar en estas batallas, que tanto daño causan, porque son esquemas puramente humanos, resultado de pasiones? Todo comienza por tener claro que no hay fe verdadera en Cristo si se prescinde de la Iglesia. Es más, el ser cristiano católico no consiste en la elección de un programa que satisfaga, o en la simpatía por un cenáculo de amigos. La fe es conversión, que me trasforma a mí y a mis gustos, mediante la adhesión a la persona de Cristo vivo en su Iglesia (cf. Lc 17,5-6; 1 Jn 3,23; Gál 1,7-9). Por eso, la Iglesia no es un club, ni un partido, ni tampoco una especie de estado paralelo religioso, sino el Cuerpo encarnado de Cristo en la historia. De ahí que, como dice Benedicto XVI: «no necesitamos una Iglesia inventada por los hombres, producto de consensos y pactos. No es una Iglesia más humana la que nos salva, sino una Iglesia más divina, porque sólo entonces será también verdaderamente humana» (J. RATZINGER, «La Iglesia. Una comunidad siempre en camino», Madrid 2005, p. 133).

La Iglesia será espacio de salvación para los pobres en la medida en que nuestra atención esté centrada en lo que viene de su Cabeza, Cristo. Él sólo nos da la vida, la «vida en abundancia», que se nos comunica mediante la Palabra, los sacramentos y el testimonio de amor de los cristianos. Los grandes testigos de la fe y de la caridad, como por ejemplo Teresa de Calcuta, no necesitaron de ningún sincretismo litúrgico, ni de faltar a la comunión con los sucesores de los apóstoles, para servir a los más menesterosos y excluidos. Y es claro que tocaron fondo en la desgracia humana. Todo lo contrario, sacaron su fuerza de la oración y de la liturgia. Los santos se sintieron siempre «hijos de la Iglesia», y la sirvieron como Ella «quiere ser servida» en cada momento. Eso fue posible porque tuvieron corazones humildes y aceptaron plenamente la cruz.

Por último, en la obediencia de la fe y en la comunión eclesial está la garantía de nuestra libertad. A la vez, es antídoto para que el mensaje global cristiano no corra el riesgo ni caiga en el peligro de un reduccionismo y aprisionamiento de lo particular y no se arriesgue a proponer una especie de inculturación en los que se reduzca el cristianismo a unos contenidos de mínimos cayendo en ideologías de todo género o en meras propuestas socio-políticas y culturales.

- Fuente: Zenit.org

viernes, mayo 18, 2007

Grupos de presión distribuyen materiales a obispos

Amigos, de acuerdo a ACIPrensa, cierto grupo de presión de nombre "Amerindia," el cual ha sido habilitado para poder "asesorar" a los obispos que participan en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe que se realiza en Aparecida, distribuyeron este viernes su primer material entre los obispos.

Estos incluyeron dos folletos; uno titulado “¿Qué es la Verdad?” del anciano teólogo belga Joseph Comblin, y otro folleto con un conjunto de textos, proclamas y reivindicaciones publicado por la organización “Somos Iglesia” de Chile, cuyos miembros se encuentran activos en la Sala de Prensa en Aparecida.

El folleto de Comblin, de 63 páginas, es un resaque de la teología liberacionista de ese teólogo, el cual concluye con una dura crítica a la teología de la Iglesia, a la que califica de "occidental", y señala que "esta teología no llevó a la Iglesia al conocimiento de Jesús... el camino de la teología occidental sirvió para exasperar divisiones, para fabricar herejías y expulsar de la Iglesia a las personas que trataban de hacerla presente en un mundo de cambios constantes".

El segundo folleto, de "Somos Iglesia" Chile – incluye un conjunto "no orgánico" de textos, discursos y proclamas abiertamente políticas e ideológicas.

Entre las "peticiones" solicitan la desaparición del sacerdote célibe, la ordenación femenina, la elección democrática de los obispos. Por si fuera poco, solicitan una condena inequívoca contra los Estados Unidos pero el respaldo al ex Vice Presidente norteamericano Al Gore; exigen el apoyo de la V Conferencia a los presidentes Hugo Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega, Néstor Kirchner, Lula da Silva, Tabaré Vásquez, el obispo suspendido "Ad Divinis" Fernando Lugo, candidato a la presidencia del Paraguay y Fidel Castro; a quienes según ellos "buscan explícitamente, junto con otros, la creación de la ‘Patria Grande de América Latina’"

Además señalan que "del inmenso pecado de omisión de denuncia del sistema capitalista neoliberal en estos últimos 15 años, planteamos que la Iglesia Católica, el Papa y el CELAM (los obispos latinoamericanos en su conjunto) deben pedir perdón a los latinoamericanos y al mundo entero".

Comentario. Oye, ¡pero qué gónadas! Esta chusma bien sabe que son irrelevantes en la plática de la Iglesia así que piden el cielo sabiendo que les será negado. Cuando se les ignore ellos armarán su pataleta para que la prensa termocefálica--Prensa Latina, Granma, TeleSur--les conceda amplia cobertura y así obtener publicidad y acreditar "relevancia."

¡Morirán esperando! La conferencia seguirá su curso escuchando al Espíritu Santo y no al de la antitrinidad de Marx, Castro y Chávez y sus discursitos huecos.

jueves, mayo 17, 2007

Celebramos hoy la Solemnidad de la Ascensión del Señor

(otras jurisdicciones observarán la fiesta el próximo domingo)

Lectura del Oficio de Lecturas para la Solemnidad de la Ascensión
Sermón sobre la Ascensión del Señor, Mai 98, 1-2 de San Agustín, obispo


Nadie asciende al cielo, sino el que desciende del cielo

Escuchemos al Apóstol: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Y así como él ascendió sin alejarse de nosotros, nosotros estamos ya allí con él, aun cuando todavía no se haya realizado en nuestro cuerpo lo que nos ha sido prometido.

Él fue ya exaltado sobre los cielos; pero sigue padeciendo en la tierra todos los trabajos que nosotros, que somos sus miembros, experimentamos. De lo que dio testimonio cuando exclamó: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Así como, tuve hambre, y me disteis de comer.

¿Por qué no vamos a esforzarnos sobre la tierra, de modo que gracias a la fe, la esperanza y la caridad, con las que nos unimos con él, descansemos ya con él en los cielos? Mientras él está allí, sigue estando con nosotros; y nosotros, mientras estamos aquí, podemos estar ya con él allí. Él realiza aquello con su divinidad, su poder y su amor; nosotros, en cambio, aunque no podemos llevarlo a cabo como él con la divinidad, sí que podemos por el amor hacia él.

No se alejó del cielo, cuando descendió hasta nosotros; ni de nosotros, cuando regresó hasta él. Él mismo es quien asegura que estaba allí mientras estaba aquí: nadie subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo.

Esto se refiere a la unidad, ya que es nuestra cabeza, y nosotros su cuerpo. Y nadie, excepto él, podría decirlo, ya que nosotros estamos identificados con él, en virtud de que él, por nuestra causa, se hizo Hijo del hombre, y nosotros, por él, hemos sido hechos hijos de Dios.

En este sentido dice el Apóstol: Lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. No dice: "Así es Cristo", sino: Así es también Cristo. Por tanto, Cristo es un solo cuerpo formado por muchos miembros.

Bajó, pues, del cielo por su misericordia, pero ya no subió él solo, puesto que nosotros subimos también en él por la gracia. Así, pues, Cristo descendió él solo, pero ya no ascendió él solo; no es que queramos confundir la dignidad de la cabeza con la del cuerpo, pero sí afirmamos que la unidad de todo el cuerpo pide que éste no sea separado de su cabeza.

- Fuente: El Testigo Fiel.

miércoles, mayo 16, 2007

Página de la Madre Dominga Guzmán Florit, OP

Madre Dominga Guzmán Florit, via El VisitanteAmigos, El Visitante, el periódico católico de Puerto Rico contiene en su edición de esta semana una reseña muy bonita de la Madre Dominga Guzmán Florit, OP, fundadora de las Hermanas Dominicas de Fátima. El artículo los escribió el Fr. Tarsicio M. Gotay Figaredo, O.Carm., postulador de la Causa de Madre Dominga. Me siento unido muy especialmente a esta obra ya que mi prima, Sor María Cecilia, a quien recuerdo con mucho cariño es una religiosa de esta orden en Maricao.

- Por favor, lean Un apóstol de Fátima: nuestra Madre Dominga, en El Visitante.

martes, mayo 15, 2007

Dr. Peter Kreeft argumenta la existencia de Dios

Dr. Peter KreeftHola, mis amigos, y siguiendo en el tema del ateísmo y los argumentos a favor de la existencia de Dios, para los que entiendan inglés, les invito a que escuchen esta grabación realizada por el filósofo y apologista católico, Dr. Peter Kreeft. La secuencia se titula "Arguments for God's Existence" y puede ser descargada de aquí.

El Dr. Kreeft es una persona bien erudita sin ser condescendiente; se explica clara y contundentemente y la plática es una bien amena, incluyendo una sesión de preguntas y respuestas en donde responde a las interrogantes del público. Sé que les gustará.

lunes, mayo 14, 2007

Aplicación Feedburner integrada al blog

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Nueva etapa misionera en Latinoamérica

La Iglesia anuncia Cristo, no hace política ni ideología; afirma en el discurso inaugural

APARECIDA, domingo, 13 mayo 2007 (ZENIT.org).- Benedicto XVI quiere que la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe abra una nueva «nueva etapa» misionera para la historia de la evangelización del continente de la esperanza.

Así lo explicó este domingo en el discurso inaugural, en el que aclaró que la Iglesia sólo es coherente y creíble si se consagra a anunciar el amor de Dios en Cristo, dejando a un lado la política y la ideología.

El Papa dirigió su palabra a los 266 participantes en esta Asamblea, representantes de la mitad de los católicos del planeta, en la sala de conferencias del Santuario nacional brasileño de Nuestra Señora Aparecida.

Basándose en el tema de la Conferencia, el obispo de Roma comenzó constatando que «la Iglesia tiene la gran tarea de custodiar y alimentar la fe del Pueblo de Dios, y recordar también a los fieles de este continente que, en virtud de su bautismo, están llamados a ser discípulos y misioneros de Jesucristo».

Haciendo un análisis de la realidad en la que vive la Iglesia en Latinoamérica, denunció «el gran error» «de los sistemas marxistas como incluso de los capitalistas»: «la amputación de la realidad fundante y por esto decisiva, que es Dios».

Y, sin embargo, dijo, «sólo quien reconoce a Dios, conoce la realidad y puede responder a ella de modo adecuado y realmente humano. La verdad de esta tesis resulta evidente ante el fracaso de todos los sistemas que ponen a Dios entre paréntesis».

«La fe nos libera del aislamiento del yo, porque nos lleva a la comunión», siguió explicando. «En este sentido, la opción preferencial por los pobres está implícita en la fe cristológica en ese Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza».

Por este motivo, planteó como prioridad para la Iglesia ofrecer «el Pan de la Palabra», que implica una auténtica catequesis, y «el Pan de la Eucaristía», que implica «la valorización de la Misa dominical».

«El encuentro con Cristo en la Eucaristía suscita el compromiso de la evangelización y el impulso a la solidaridad; despierta en el cristiano el fuerte deseo de anunciar el Evangelio y testimoniarlo en la sociedad para que sea más justa y humana», afirmó.

El «trabajo político no es competencia inmediata de la Iglesia», aclaró en este contexto. «El respeto de una sana laicidad – incluso con la pluralidad de las posiciones políticas – es esencial en la tradición cristiana auténtica», afirmó.

«Si la Iglesia comenzara a transformarse directamente en sujeto político, no haría más por los pobres y por la justicia, sino que haría menos, porque perdería su independencia y su autoridad moral, identificándose con una única vía política y con posiciones parciales opinables», aseguró.

«La Iglesia es abogada de la justicia y de los pobres, precisamente al no identificarse con los políticos ni con los intereses de partido».

«Sólo siendo independiente puede enseñar los grandes criterios y los valores inderogables, orientar las conciencias y ofrecer una opción de vida que va más allá del ámbito político».

«Formar las conciencias, ser abogada de la justicia y de la verdad, educar en las virtudes individuales y políticas, es la vocación fundamental de la Iglesia», que el Papa espera ver apoyada con la Conferencia del Episcopado Latinoamericano, que concluirá el 31 de mayo.

El Papa concluyó su larga intervención con una oración en la que, entre otras cosas, suplicó: «Quédate, Señor, con aquéllos que en nuestras sociedades son más vulnerables; quédate con los pobres y humildes, con los indígenas y afroamericanos, que no siempre han encontrado espacios y apoyo para expresar la riqueza de su cultura y la sabiduría de su identidad».

«Quédate, Señor, con nuestros niños y con nuestros jóvenes, que son la esperanza y la riqueza de nuestro Continente, protégelos de tantas insidias que atentan contra su inocencia y contra sus legítimas esperanzas».

«¡Oh buen Pastor, quédate con nuestros ancianos y con nuestros enfermos. ¡Fortalece a todos en su fe para que sean tus discípulos y misioneros!».

Tras la sesión inaugural de la Conferencia, el Papa saludó individualmente a todos los cardenales presentes y a algunos de los obispos en representación de los 22 países de América Latina y del Caribe.

Poco después tomó un helicóptero que le llevó al aeropuerto de Sao Paulo-Guarulhos para regresar a Italia.

domingo, mayo 13, 2007

De Latinoamérica depende el futuro de la Iglesia

Según el profesor Carriquiry, subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos

Doctor Guzmán Carriquiry, subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos ROMA, (ZENIT.org).- Hoy domingo Benedicto XVI inaugurará, en Aparecida, la V Conferencia del Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe. El profesor Guzmán Carriquiry, subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos, perito nombrado por el Papa para este encuentro, ha explicado en un artículo publicado por el semanario español «Alfa y Omega» los retos que plantearán los obispos, con el propósito de relanzar la misión en un continente vital para toda la Iglesia

«En los próximos diez años el destino del catolicismo dependerá, en buena medida, de Latinoamérica. Más del 40% de los bautizados católicos son del subcontinente americano. Si el catolicismo perdiera en Latinoamérica, también perderíamos nosotros con nuestros pueblos, pero las consecuencias serían más graves para la Iglesia universal», dice el profesor Guzmán Carriquiry, en vísperas de la celebración de la V Conferencia.

Según explica el profesor Carriquiry, la Conferencia subraya la importancia de «custodiar y volver a proponer la gran tradición católica de nuestros pueblos. Esta tradición, el mayor regalo para Latinoamérica, la mayor riqueza de sus pueblos, es asediada y, a veces, erosionada por los bienes culturales dominantes, dirigidos por el poder mediático, siempre hostiles al catolicismo. También están proliferando los grupos evangélicos y pentecostales. Pero, a mi entender, estos grupos no son el reto principal. Fundamentalmente es necesario volver a las raíces de nuestra fe, obrar sobre la esencia de la que escribía el cardenal Ratzinger, hoy Benedicto XVI, para no perderse en cuestiones secundarias. La pregunta crucial que no cesa de enunciar el Papa es aquella de cómo redescubrir la verdad, la belleza, la dignidad y la alegría de ser cristiano en las dificultades del día a día: esto es lo más importante».

Culto pentecostalAunque el profesor Carriquiry sabe que el problema de los grupos pentecostales no es el único, sí que plantea un reto a la Iglesia católica: «Lo primero que hay que hacer es mirar dentro de nosotros, en nuestras casas, para ver si la presencia de Cristo es el acontecimiento sorprendente y decisivo en la vida de las personas, de las familias, de las comunidades y de las naciones».

La próxima Conferencia tendrá por centro la misión, porque la evangelización sigue siendo necesaria en el continente. En opinión del profesor Carriquiry, la situación no es fácil: «Algunos de nuestros pueblos todavía luchan por la supervivencia, amenazados por el hambre, las enfermedades, las miserias. Ignorar este problema sería un cinismo. Se ha difundido la violencia en las formas terribles del narcotráfico, de la violencia política sin reglas, de las guerrillas y de los métodos terroristas. En las grandes ciudades son habituales la inseguridad y la delincuencia. También da miedo la cultura global y las presiones que intentan banalizar los crímenes abominables de la masiva práctica abortiva, hasta la propuesta de la eutanasia».

Religiosos indígenas reviven ritos ancestralesOtro problema que se le plantea, en los últimos años, a Latinoamérica es que algunos grupos indígenas tratan de potenciar, de manera ficticia, antiguos mitos precolombinos como si fueran la panacea para la unidad el continente.

Pero recuerda don Guzmán Carriquiry que «los grandes símbolos de la unidad iberoamericana no son los de los indígenas, puesto que, antes de la llegada de los españoles y portugueses, el continente estaba totalmente fragmentado, era una babel sin la mínima conciencia de sí misma. Símbolos verdaderos son Nuestra Señora de Guadalupe, el Cristo de los Andes... La Iglesia como sacramento de unidad de nuestros pueblos en el catolicismo. El Evangelio encarnado en los pueblos es el contenido más profundo de la originalidad histórico-cultural que llamamos Latinoamérica. Sin la conciencia de esta identidad y de una unidad que rija todas las diferencias, no se avanza hacia ninguna parte»

sábado, mayo 12, 2007

El Papa advierte: narcotraficantes rendirán cuentas a Dios

El papa Benedicto XVI(BBC) El papa Benedicto XVI visitó este sábado un centro de recuperación de drogadictos en la ciudad brasileña de Guaratinguetá, en el estado de Sao Paulo, donde desafió a los narcotraficantes a "pensar en el mal que hacen".

"Dios les va a exigir satisfacciones. La dignidad humana no puede ser pisoteada de esa manera", les advirtió el pontífice.

El Papa recordó que el tráfico de drogas tiene una fuerte actuación en Brasil y el resto de América Latina, y que las estadísticas regionales muestran una alta dependencia a los narcóticos.

La clínica, conocida como Hacienda de la Esperanza, está situada a siete kilómetros de la ciudad de Aparecida, donde se encuentra uno de los mayores templos de la fe católica y donde Benedicto XVI inaugurará el domingo la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe.

A los 300 jóvenes y adultos que allí se rehabilitan y a sus familiares, el Papa les dijo: "No basta curar el cuerpo. Es preciso adornar el alma con los más preciosos dones divinos".

Añadió que Dios no oprime las libertades individuales, sino que pide conciencia para buscar aspiraciones más nobles y "menos afectas a las pasiones desordenadas".

Benedicto XVI escuchó algunos testimonios de quienes viven en la clínica, a la que además donó US$100.000.

En el evento también estuvieron presentes 2.000 jóvenes que se rehabilitan en centros de la Hacienda de la Esperanza en otros países y una cifra similar de invitados.
Comentario. Estoy de acuerdo y no solo ellos. Los gobernantes de ciertos países que se hacen de la vista gorda y permiten que la producción y tránsito de la cocaína y heroína tome lugar en sus territorios, pensando que le hacen un favor al mundo envenenando a los EE.UU. mientras se lavan las manos de los problemas que afecta sus países, estos también tendrán que rendir cuentas a Dios.

Por eso es que no encuentro el enfoque salubrista como estrategia suficiente para acabar con este problema. Sí, hay que revigorizarla y y sí, la aplaudo. Pero los que dañan tantas vidas y se enriquecen de la miseria ajena, estos también tienen que ver justicia humana en esta tierra antes de enfrentar la divina.

Sin remilgos digo, la Iglesia debe de excomulgar abiertamente a los capos del narcotráfico. Muchos de ellos incluso se consideran religiosos e invocan la bendición de Dios sobre sus empresas. Para mí ellos no son diferentes a un vulgar médico abortista ni los consabidos gobernantes en nada distintos a los políticos que aplauden el derecho ilimitado al aborto. Mano dura a estos malvados para que se arrepientan y Dios los sane.

viernes, mayo 11, 2007

La vida interior del ateísmo

Por Mark Shea, para el National Catholic Register y CatholicExchange.com

Recientemente escribí para el National Catholic Register una serie de artículos acerca de la incoherencia del ateísmo.

Como resultado, lectores con familiares tentados por el ateísmo me escribieron pidiéndome consejos. Frecuentemente esas preguntas se centraban en la búsqueda de los argumentos más eficaces.

Esto se entiende. La argumentación es importante. La existencia de Dios es una pregunta filosófica, no teológica. Mis artículos tenían como foco un par de estos argumentos. Santo Tomás de Aquino ofrece cinco. Peter Kreeft nos ofrece veinticinco. Más allá de los argumentos puramente filosóficos la evidencia a favor de lo sobrenatural se recoge de numerosas naciones, lenguas, pueblos y tradiciones religiosas del mundo.

De hecho, un truco regular de la retórica atea es decir que "los cristianos dicen con arrogancia que su Dios es el verdadero, pero todas estas otras religiones también apuntan a sus propios reclamos sobrenaturales los cuales el cristianismo juzga como falsos. Entonces, ¿por qué no despachar como falsos los reclamos cristianos también?"

Este argumento provoca dos respuestas. Primero, que al nivel intelectual, el cristianismo concede vía libre para creer que toda religión del mundo tiene aspectos verdaderos—algunas más que otras. También quedan libres los cristianos para creer que los adherentes de estas religiones han tenido encuentros sobrenaturales auténticos, hayan sido estos divinos o diabólicos. Pero, si eres un ateo, tienes que creer a priori que el 99.999 por ciento de la humanidad está en un error precisamente en el asunto que más le importa. Los cristianos disfrutan del lujo de ser humildes ante los hechos. Cuando es el parecer de todo el mundo que el comportamiento posterior de los apóstoles se explica por la resurrección, los cristianos no tienen que recurrir a explicaciones estúpidas como la presencia y consumo de hongo sicodélico en el pan de la Última Cena para explicar los hechos de otra manera. Cuando miles de personas—ateos inclusive—presencian al sol bailando en Fátima, los cristianos no tienen que culpar a la histeria colectiva. La ideología atea tiene que recurrir por obligación a estas medidas desesperadas debido a los límites mismos impuestos por esa ideología.

Habiendo dicho esto, habrá que notar que esta tendencia del ateísmo de apegarse a su dogma frente a evidencia contradictoria revela algo aun más importante acerca de la ideología atiborrada del ateísmo.

Consideren lo siguiente: Emilio Zolá, el novelista francés, dijo una vez que el quería ver al menos una persona mojar un dedo herido en las aguas de Lourdes y sacarlo sano. Obtuvo más de lo que buscaba. Zolá conoció una mujer padeciendo de tuberculosis avanzada cuyo rostro estaba medio carcomido por la enfermedad y que ya escupía sangre de sus pulmones infectados. Después de haberse lavado en Lourdes, se le presentó a Zolá inmediatamente con nueva piel seca en su cara y su tuberculosis en dramático receso. "¡Ay, no!"— dijo Zolá—"No la quiero ver. Sigue siendo fea." Se fue diciendo: "Aun si viese a todos los enfermos en Lourdes sanados ni aun así creería en un milagro."

Llámese a eso como quiera llamarse, pero no es la voz de la razón. En vez de eso, lo que esta actitud prueba es que la artillería del intelecto está sometida a la voluntad. Esa artillería puede ser calibrada tanto para atacar a la verdad como para defenderla. Porque al ateísmo a menudo lo impulsa la ira, el dolor o la desilusión. Los ateos, particularmente los que son antiguos creyentes, son personas que se sienten traicionadas por Dios por lo que reaccionan tratando de castigarle por aquella relación abusiva dentro de la que se encontraban, o la manera traicionera en la cual los trató su pastor o el fracaso departe de Dios de fallar a sus expectativas infantiles. A menudo los ateos sufren de heridas profundas. Y a menudo esas heridas fueron causadas por nosotros los creyentes. No son pocos los ateos que son lo que son porque un cristiano se comportó muy mal. El mismo Zolá fue un ejemplo de esto ya que él fue uno de los pocos defensores de un oficial militar judío llamado Dreyfus, el cual fue convicto falsamente de traición y perseguido por católicos franceses en su mayor parte.

En verdad, el ateísmo es un fenómeno diverso. Muchos ateos son, teológicamente, fundamentalistas bajo el pellejo, ostentando frecuentemente las nociones más inmaduras y literales de lo que dice la Escritura—Richard Dawkins es un ejemplo egregio de esto. Algunos ateos viven confirmados en la más fría soberbia. Otros son gente honesta que simplemente no puede ver lo que los teístas ven cuando estos últimos hablan de sus creencias y experiencias de lo sobrenatural. Y estas son las causas más superficiales del fenómeno del ateísmo.

Es por esto que es importante entender no solamente las razones intelectuales y filosóficas del ateísmo, más también su dimensión pastoral. Muchas veces, cuando alguien dice "No creo en Dios" lo que este quiere decir es "Guardo rencor a alguien que me hirió profundamente."

Si este es el caso con su ser querido, entonces el verdadero problema es esta herida que subyace a la tentación al ateísmo, herida a la que hay que sanar primero.

- Artículo original en inglés, The Interior Life of Atheism.

Este artículo fue traducido por Teófilo de Jesús con el permiso expreso de Mark Shea. Teófilo se hace responsable de todo error tipográfico o de traducción en este.

Oración de Tomás Merton

Thomas MertonMi Señor Dios, no tengo idea hacia dónde voy. No veo el camino frente a mí. No sé de seguro en donde acabará. Ni yo mismo lo conozco, y el hecho de que yo pienso que estoy siguiendo tu voluntad no significa que de verdad eso es lo que hago. Pero yo creo que el deseo mismo de complacerte te complace. Y yo espero llevar ese deseo en todo lo que hago. Yo espero no realizar nada nunca aparte de ese deseo. Y yo sé que si yo hago esto me dirigirás por el camino recto aunque no lo vea. Por eso confiaré en ti siempre aunque me vea perdido y a la sombra de la muerte. Nunca temeré porque siempre estás conmigo, y nunca me dejarás que enfrente todos los peligros solo y por mí mismo.

- Tomás Merton, Pensamientos en la Soledad, traducido por Teófilo.

jueves, mayo 10, 2007

Los orígenes del matrimonio natural

Amigos, me pregunta un lector:
Y hasta que punto el matrimonio es algo natural? Y me refiero al matrimonio como la unión permanente entre hombre y mujer. Porque la Iglesia usa la reproducción como pretexto para la necesidad del matrimonio, cuando en realidad la reproducción no tiene nada que ver con el matrimonio o con la unión permanente de un hombre con una mujer, sino con una de las propiedades básicas de todos los seres vivos.
Interesante pregunta que revela varias suposiciones equívocas, pero interesante de todos modos.

El matrimonio es algo natural en su origen, en sus medios, y en su objetivo. Es natural en su origen porque en lo que respecta al dato antropológico y prehistórico no fue impuesto desde afuera, sino que surgió naturalmente de las relación biológica y afectiva entre un hombre y una mujer antes de este ser ritualizado y protegido por tabúes y trabas sociales de cada vez de mayor complejidad.

Los 3 mil o 4 mil años de evidencia histórica, literaria, y cultural de la cual disponemos nos demuestra que el matrimonio siempre ha sido una institución social reservada a un hombre y una mujer —o a lo más, a un hombre y varias mujeres. Esta estructura fue reconocida, instintivamente y fuera de toda legislación previa, como la célula de la sociedad humana. Fuera de este arreglo quedó todo ese conjunto de comportamientos sexuales que no disfrutaban de reconocimiento social o en derecho y que se toleraba en diversos grados por las varias sociedades, como la promiscuidad heterosexual y homosexual. Como estos comportamientos no contribuían a forjar la cohesión social se le consideraban antisociales por definición y cuando después atentaban contra la fábrica social misma, se les prohibía y castigaba con diversas penas.

El matrimonio como estado idealmente monógamo, permanente y entre un hombre y una mujer, no surgió en un vacío. Pero nos queda explicar por qué se le observa todo formado y con todos sus elementos en todas las culturas desde la alborada de la historia escrita hasta tiempos recientes.

Podemos postular que esta institución fue un resultado experimental de incontables generaciones humanas desde el surgimiento de homo sapiens y tal vez desde antes. Podemos intuir el camino de esta experimentación: el ser humano el cual, recién convertido en animal racional pronto observó que satisfacer su instinto de apareamiento de modo irracional resultaba en disputas sobre territorio, recursos, la educación y el cuidado de la prole, y traumático para su vida psicoemocional y física. La generación humana que descubrió que todos esos dolores de cabeza se evitaban mediante una institución social estable protegida por costumbres, tradiciones y ritos dentro de la cual el ejercicio del instinto sexual era permitido y el cual establecía una serie de derechos y obligaciones entre sus contrayentes fue la generación que "inventó" el matrimonio. Esta surgió naturalmente de la realidad biológica y social del ser humano.

Del mismo crisol surgieron a la vez las nociones de justicia—el proceso por el cual se determina qué se le debe a quién y por qué—y la equidad—el proceso por el cual se determina si lo justo es en verdad justo. Estas nociones, como el matrimonio, surgieron también "naturalmente" por causa de la vivencia cotidiana de los hombres, formando la pega que le da la cohesión a nuestros pueblos.

También podemos postular, ya con un poquito más de observación directa, que el reconocimiento de una relación estable entre un hombre y una mujer llevó paulatinamente a la formación de los pueblos y naciones, ya que estos son extensiones de esa relación natural y toda la legislación subsiguiente que forjaron familias, clanes, tribus y luego naciones, fueron extensiones y extrapolaciones de la justicia y la equidad descubiertas en la relación íntima del matrimonio natural y de sus obligaciones.

Cuando llegó el momento en que homo sapiens tuvo suficientes ratos de ocio para ponerse a pensar sistemáticamente sobre su ser y su entorno, no tardó en darse cuenta que la fibra de relaciones que lo unían con otros se anclaban en la familia natural y que mientras más fuertes y saludables fueran estas familias, más fuertes y saludables eran las sociedades en donde vivían. Aquellas sociedades en las cuales la familia era una institución débil no duraban mucho, ya sea porque en esas sociedades las nociones de justicia y sociedad no se interiorizaban con fuerza, o porque toleraban los comportamientos irracionales con suma liberalidad hasta que estos descosían la fábrica de la cultura y de la civilización.

¿Qué ha pasado aquí? Que una serie de actos racionales efectuados a través de las generaciones han llevado a los seres humanos a disminuir el énfasis dado a comportamientos biológicos y afectivos propios de animales irracionales y lo han llevado a adoptar una estrategia de supervivencia más eficiente que a su vez ha impactado su propia evolución biológica y social, hasta tal punto que en términos estadísticos, el comportamiento promiscuo es ahora un comportamiento recesivo en las poblaciones humanas, mientras que la copulación sexual dentro del marco matrimonial es el comportamiento dominante. Es interesante ver cómo entonces el matrimonio hizo de los hombres seres humanos con comportamientos diferentes al mundo animal y particularmente al de la gran mayoría de los primates superiores.

Déjame entonces ahora contestar tu pregunta: ¿hasta que punto el matrimonio es algo natural? El matrimonio deja de ser algo natural en el momento en que los seres humanos abandonan su racionalidad y a través de mecanismos artificiales buscan romper esta gran cadena de evolución biológica y social, separando el acto sexual de las relaciones afectivas y de sus obligaciones, para elevar los comportamientos anteriormente tenidos como irracionales y contraproducentes al mismo rango del matrimonio natural. En ese mismo momento el matrimonio deja de ser algo natural y se convierte en un embeleco artificial, el cual puede ser definido y redefinido ya no por la ley natural, sino por la ley humana positiva.

Tu pregunta, entonces, incluía la contestación. Ibas en círculos y no te dabas cuenta. De la contribución de Cristo y su Iglesia, hablaremos luego.

miércoles, mayo 09, 2007

Absurdos en torno a la moralidad

Por: Milton Picón
Presidente de Morality in Media en Puerto Rico y Ministro Protestante

Fuente: ENDI.

Si uno cree todo lo que oye en este país, acabará en la oficina de un psiquiatra. Si todos creemos lo que oímos en nuestra tierra, seremos el pabellón de salud mental más grande del mundo. En serio. Mire nada más lo que sigue ocurriendo con el canceroso Código Civil que anda por ahí.

Hace unos días se oyó lo más increíble: que la moral no tiene que ver con la ley. Que una cosa es el Estado y otra la iglesia. Uno se pregunta, ¿y por qué hay más de 350 referencias a la moral en las leyes de Puerto Rico? ¿O por qué el Supremo federal usa la moral de la comunidad para decidir si un material es obsceno o no? ¿O por qué el Supremo federal ha comentado que los castigos en las leyes penales representan el juicio moral de la comunidad? ¿No son principios morales los que justifican nuestras leyes humanitarias, nuestras prohibiciones penales, nuestras leyes de menores? ¿Y por qué existen tantos casos federales que repiten una y otra vez que la preservación de la moral es un interés legítimo del gobierno para prohibir ciertas actividades?

De hecho, el Supremo de Puerto Rico ha dicho que si el ejercicio del poder de reglamentar del Gobierno va a estar a tono con la Constitución “su ejercicio debe estar razonablemente relacionado a un interés gubernamental legítimo, como lo es la protección de la seguridad pública, la salud, la moralidad o el bienestar general”. La cuestión es por qué personas inteligentes, o que presumen de serlo, con palabras domingueras dicen estos disparates jurídicos.

Descubrimos por lo menos una de sus razones: creen en el utilitarismo. Esto nos lleva al meollo del asunto. El utilitarismo es una filosofía secular que postula que “nadie puede ser obligado justificadamente a realizar o no realizar determinados actos, porque eso fuera mejor para él, porque le haría feliz, porque, en opinión de los demás, hacerlo sería más acertado o más justo”, en palabras de John Stuart Mill.

¿A que no adivina cómo los utilitaristas resumen su doctrina? Pues claro, ellos dicen “nadie puede imponer la moral a otros”.

Esto no trata de leyes ni de la separación de iglesia y Estado ni de imponerles la moral a otros. Esto trata de unas personas que rechazan la moral judeocristiana que sirve de base a toda nuestra civilización. Quieren tomar dicha moral y la ética y botarla como agua sucia de palangana de baño, echarla al olvido y sustituirla por una moral secular, sin Dios. Por eso ellos dicen que es impropio usar la moral para legislar y a renglón seguido hablan del deber moral del Estado de evitar el discrimen contra minorías sexuales. Lo que quieren decir es “cristianismo, no”, “humanismo secular sin Dios, sí”.

¿Sabe lo peor? Que estas personas con el agua sucia de la palangana botan también al bebé. La moral secular significa que la moral cristiana se convierte en inmoralidad y los cristianos en predicadores de “discrimen”, “odio” y en “inciviles organizados”, como dijo alguien que se quitó la chaqueta de periodista y se puso la de activista.

Para la moral secular, los valores y la doctrina cristiana son un conglomerado deforme de prejuicios, irracionalidad y discrimen. Por eso, a usted le puede dar laringitis explicando que no odia a nadie, que no es asunto de discrimen, sino de moral y es como tratar de hablarle y razonar con la mascota de la casa.

Puede que a estas alturas se pregunte por qué se ha escuchado a líderes religiosos comparecer a vistas públicas y repetir el estribillo del utilitarismo de que no se puede legislar la moralidad y el defender una separación de iglesia y Estado como doctrina sagrada. Simple. Porque son religiosos.

¿Ha notado que hay religiosos que siempre cantan con la pista del gobierno de turno, sobre todo si tiene acordes de izquierda? Puerto Rico vive una realidad extraña en la esfera religiosa. Decenas de miles de cristianos que creen en que existe tal cosa como lo bueno y lo malo y en la autoridad de la Biblia o la tradición, se encuentran con un liderato ajeno a su fe. Sus ofrendas acaban financiando lo que no creen.

Pero si usted, como yo, es un incivil organizado -como nos quieren etiquetar- debe estar agradecido de que no se encuentra sólo en su creencia de que las leyes deben ser morales y los gobiernos justos… No estamos solos. Somos muchísimos y nos acompaña el Juan el Bautista que se encuentra frente al Capitolio.

martes, mayo 08, 2007

Lista de lectura católica

Hola amigos,

Quiero compartir con Uds. una lista de escritos relevantes a la fe cristiana católica, y que la realzan o la impactan directa o indirectamente. La lista es cortesía del sitio de la Asociación de Presencia Cristiana.


» Elogio de la Locura (Erasmo de Roterdam)
» Filosofía Fundamental (J. Balmes) 
» Filosofía Fundamental II (J. Balmes) 
» Ética (J. Balmes)
» Meditaciones (Descartes)
» El Banquete (Platon)
» Etica (Aristoteles)
» Metafisica (Aristoteles)
» El Manual (Epicteto) 
» Sobre la Providencia (Seneca)
» Sobre la Felicidad (Seneca)
» Tratados Morales (Seneca)
» De la tranquilidad de ánimo (Seneca)
» De la Ira (Seneca)
» Consolación a Helvia (Seneca)
» Cuestiones Naturales (Seneca)
» Meditaciones (Marco Aurelio)
» Orígenes
» La vida de los filósofos (Diogenes Laercio)
» La Consolación de la Filosofía (Boecio)
» Suma de Teología I (Sto. Tomás de Aquino)
» Suma de Teología II  (Sto. Tomás de Aquino)
» Suma de Teología III (Sto. Tomás de Aquino)
» Suma de Teología IV (Sto. Tomás de Aquino)
» Suma de Teología V (Sto. Tomás de Aquino)
» Los Mandamientos (Santo Tomás de Aquino)
» Escritos Políticos (Sto. Tomás de Aquino)
» De Iudiciiss Astrorum (Sto. Tomás de Aquino)
» Escritos Catequísticos (Sto. Tomás de Aquino)
» El Secreto de María (San Luis María Grignion de Montfort)
» Hacia las fuentes de la Enseñanza Social
 »Vida Nueva (Dante Allighieri)
» La Divina Comedia (Dante Allighieri)
» Obras completas de Santa Teresita de Lisieux
» Obras completas de San Francisco de Asís
» La inmortalidad del alma (San Agustín)
» La ciudad de Dios (San Agustín)
» Teología Mística (Dionisio Areopagita)
» De los nombres divinos (Dionisio Areopagita)
» Utopía (Tomas Moro)
» Imitación de Cristo  (Tomás de Kempis)
» Cartas de Sor Juana Inés de la Cruz
» Audi, Filia (San Juan de Avila)
» El gran medio de la oración (San Alfonso María de Ligorio)
» Tratado del Purgatorio (Santa Catalina de Génova)
» Máximas morales cristianas (Anónimo)
» Poesías (Jorge Manrique)
» Coplas (Jorge Manrique)
» Cántigas de Santa María (Alfonso X)
» Auto de los Reyes Magos (Alfonso X)
» Cántico Espiritual (San Juan de la Cruz)
» De los nombres de Cristo (Fray Luis de León)
» La vida es Sueño (Calderón de la Barca)
» El Gran Teatro del Mundo (Calderón de la Barca)
» El Cristo de Velázquez (Unamuno)
» Dios y el Hombre (Dámaso Alonso)
» El fenómeno humano (Teilhard de Chardin, Pierre)
» Himno del universo (Teilhard de Chardin, Pierre)
» El medio divino (Teilhard de Chardin, Pierre)
» El porvenir del hombre (Teilhard de Chardin, Pierre)
» Místicos cristianos
» Varios Filosofía
» Escritos cristianos

domingo, mayo 06, 2007

Diácono Jesús María Pagán: Varón de Dios y Servus Mariae

Reverendo Diácono Jesús María Pagán en servicio litúrgico con el Papa Juan Pablo Magno¡Nos cum prole pía!

Reviso diariamente las visitas a este sitio para saber de donde vienen, quiénes o qué sitios reflejan a mis visitantes para que lleguen aquí, a ¡Vivificat! Pues alguien arribó hoy en su navegación buscando el nombre del Reverendo Diácono Jesús María Pagán, que en paz descanse. ¡Cuántos recuerdos me trajo ese nombre!

Revisando la búsqueda que realizó mi visitante – curioso, porque yo no hago referencia a Don Jesús María en el blog – me encontré con esta otra página: Diácono Jesús María Pagán: Un testimonio sobre un apostól de Schoenstatt, escrito por Mercedes Vivoni, miembro del Instituto de Familias, Arlington, Texas, en donde leí más sobre la vida de Don Jesús María. El sitio muestra varias fotos, en las que se le observa con el Fundador de Schoenstatt y Siervo de Dios, el Padre José Kentenich y asistiendo a misa con este otro Siervo de Dios, el Papa Juan Pablo de Magno de feliz memoria.

Conocí a Don Jesús María cuando yo era monaguillo en la Parroquia y pro-Catedral Santa María Reina en Ponce, la cual era también la parroquia de Don Jesús María y varias veces serví misa con él. Si hablé con él en ese entonces, fueron conversaciones no-esenciales pero me recuerdo claramente haberle preguntado cuál fue su impresión del Padre Kentenich. Su respuesta me impactó más por lo que no dijo, que por lo que dijo. Después de pausar, me dijo "Estar con el Padre Kentenich era estar en presencia de un santo," enfatizando con su tono y sus gestos la palabra "santo" y dejando a mi imaginación lo alto, lo ancho y lo profundo de su experiencia con él.

Más tarde, cuando conocí a Schoenstatt mejor y ya iba de camino a hacer mi Alianza de Amor – bajo la paciente dirección del Padre Guillermo Esters –me lo encontré cerca de su casa en el Reparto Universitario cuando yo me dirigía a hacer algún mandado o diligencia. Hablamos brevemente. Me mostró su casa y el Santuario Hogar construido en su patio aledaño, primer lugar de reunión de la generación pionera de Schoenstatt en Puerto Rico. Me dijo que cuando quisiese orar y hacerle una visita a Jesús y a la Mater, que abriera el portón y entrara en confianza. Lo hice después un par de veces. Esa fue mi última conversación con él.

Les confieso algo: estuve en presencia de un santo pero mi juventud, inexperiencia y falta de sensibilidad me impidió reconocerlo. Diácono Jesús María Pagán: Varón de Dios y Servus Mariae, ¡ruega por nosotros!

viernes, mayo 04, 2007

El imperio que no es la Iglesia

Amigos,

En su columna periodística publicada el pasado miércoles en ENDI titulada, La verdad sobre el nuevo Código, el jurista Antonio Fernós López hace gala una vez más de su falta de conocimiento interdisciplinario escondiéndose, como acostumbra, bajo la toga del letrado.

Me refiero a varias declaraciones que Fernós López hiciese en su columna de opinión después de haberle pagado un obsequioso cumplido al Arzobispo de San Juan, Mons. Roberto González Nieves, a quién alabó como una "voz sensata y conciliadora" en el debate sobre el nuevo Código Civil. Sin menoscabar el elogio al señor Arzobispo, hago hincapié que en el hecho de que a Fernós López y al pueblo de Puerto Rico le aventajaría si este señor se empeñase en ser también una voz sensata y conciliadora. De haber sido así, Fernós López no hubiese atacado y distorsionado la historia de la Iglesia la cual rige localmente el arzobispo poco después de este haber recibido un elogio de Fernós López. Veamos:
Es la Iglesia convertida en imperio la que en el siglo IV lo convierte en “sacramentum”, o sea el juramento romano de fidelidad al emperador, y decreta que Jesús lo instituyó en las bodas de Caná. Esto de por sí es algo forzado pues los judíos no conocieron el concepto del “sacramentum”.
Primero, la Iglesia nunca fue un "imperio." Decir que lo fue es una distorsión de la historia, de la política y representa mala fe. Ya sabemos todos que en la semántica de Fernós López, la palabra imperio es un vocablo soez, cargado de significado que trasciende la realidad histórica que es más bien prosaica: la Iglesia de Roma fue la única institución sólida que sobrevivió la caída del Imperio Romano y por accidente histórico—o más bien, designio providencial—fue impulsada a un papel de liderazgo en la formación de una nueva Europa cristiana. Que la Iglesia no se sentía un "imperio" lo prueba el hecho de que tan pronto tuvo la oportunidad, catalizó la creación de un nuevo imperio romano-germánico en la figura de Carlomagno.

Segundo, que la noción sacramental católica no tiene el mismo significado que la civil romana. Un sacramento católico no es un juramento, es más bien un signo externo de una gracia externa concedida inmediatamente por la celebración del signo. La palabra sacramentum en su definición amplia significa "acto sagrado." La semejanza estriba en que tanto el juramento civil romano como la acción sacramental de la Iglesia son "actos sagrados" pero ahí acaba la semejanza. Sus contextos y significados son muy distintos. Sin embargo, Fernós López los muestra como equivalente pero en esto cae una confusión elemental.

En una crítica aparte, Fernós critica a otros cristianos de Puerto Rico, diciendo que Sólo les interesa el sexo y la sensualidad humana a estos ignorantes. En ningún país civilizado por más de 3,000 años se ha legislado de este modo. Esto es cavernario e irresponsable. No se legisla así. O el Sr. Fernós no sabe lo que dice, o no dice lo que sabe. ¡Cómo le encanta pintar con brocha gorda a este señor! Aparentemente no se da cuenta que la legislación mosaica y judaica, una legislación que fue simultáneamente escritura sagrada y constitución política para todo un pueblo, sí legislaba de este modo. Esta legislación definía solamente como "acto sexual" todo aquel que se realizaba por un hombre y una mujer, para concretarse solamente dentro del matrimonio como único vehículo social aceptable. Lo demás era aberración o abominación, merecedor de la pena de muerte. Pero a lo mejor Fernós López no considera a la legislación israelita como una "civilizada" y hasta "cavernaria." Tal vez el distinguido catedrático no se da cuenta que está imponiendo su propia visión moral sobre todo un pueblo y civilización en un acto de imperialismo legal e histórico.

Y sigue despotricando:
Dios está en nuestros corazones y en nuestro ser. Pero el Estado constitucional no puede ser confesional; tiene que permitir las observancias religiosas sin permitir que el credo de una se imponga a las demás. Y la libertad de culto incluye la de no seguir culto alguno. Lo contario es oscurantismo fanático, retroceso social y constituye conducta lesiva al buen orden social. Es conducta socavante y sediciosa a la que ya no se le debe dar atención.
El día que discutieron en las clases de catecismo o en la escuelita dominical la enseñanza del Maestro con respecto a que el cristiano debe de ser "sal de la tierra," Fernós López faltó. En lo que respecta a nosotros los militantes de la Iglesia Católica, entendemos muy bien que el estado en Puerto Rico es aconfesional. Nosotros no queremos imponerle el catolicismo a nadie. A pesar de lo que dice Fernós López, nosotros no somos un "imperio." Ahora, entendemos claramente que existe una ley natural que preceden a la constitucional y que al estado no le corresponde redefinir lo que es el matrimonio porque el estado no tiene competencia en definir la ley natural, lo que tiene es la obligación la de acatarla.

Métase esto en la cabeza, profesor. Toda ley humana positiva que contradiga a la ley natural es nula de por sí. Nosotros en la Iglesia, sin siquiera abrir una página de la Biblia o del catecismo les estamos recordando a los legisladores, intelectuales docentes como Ud., y al pueblo de Puerto Rico en general de ese "detallito." Y lo hacemos porque somos sal de la tierra. Esto a Ud. le parecerá "cavernario" pero en realidad es humano.

Eso es todo por ahora hasta. Hasta el lunes.

miércoles, mayo 02, 2007

Unión Compartida


Honorable Jorge de Castro Font y Honorable Liza Fernández, Co-presidentes de la Comisión Conjunta Permanente para la Revisión y Reforma del Código Civil de Puerto Rico.

Honorables Legisladores y legisladoras miembros de esta comisión.

Saludos de paz y bien.

Quisiera agradecerles la oportunidad que nuevamente me conceden para dirigirme a ustedes en estas vistas públicas.

Comparece ante ustedes, Roberto Octavio González Nieves, Arzobispo de San Juan de Puerto Rico a nombre de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña para presentarles una propuesta en línea y ampliación con la ponencia anterior del pasado 14 de febrero.

La Conferencia Episcopal Puertorriqueña, reiterando los principios expuestos en su ponencia ante la Comisión Conjunta Permanente para la Revisión del Código Civil de Puerto Rico favorece que el Estado revise sus leyes para brindar protección adecuada a todos sus ciudadanos y ciudadanas atemperando la legislación a las necesidades del momento.

El problema esencial en cuanto a la institución del matrimonio y a la familia, que representan algunas de las propuestas en el borrador del Código Civil es que se está recomendando una nueva legislación que redefine el matrimonio y la familia, para conceder beneficios a dos personas que convivan de manera afectiva. Se redefine el matrimonio cuando se propone equiparar jurídicamente la unión afectiva entre personas del mismo sexo al matrimonio y se redefine la familia, cuando por vía legislativa se crean nuevas instituciones no equiparables con la función de la familia. Redefinir la familia fundada sobre el matrimonio equivale a iniciar un proceso irreversible de desmantelamiento progresivo y de destrucción de esta institución.

Lo propuesto al momento presente en los artículos (442-458) solo concedería beneficios a dos personas que vivieran afectivamente bajo un mismo techo en una unión de hecho que se equipara al matrimonio. Quedarían sin estos beneficios las personas que también vivan bajo un mismo techo pero unidos, no por la convivencia de naturaleza afectiva, sino por el simple parentesco de consanguinidad o afinidad, o por amistad o fraternidad, lo que constituiría un discrimen contra esta parte de la población.

Si la intención es extender beneficios y derechos a una parte de la población, objetamos que el Estado para lograr este interés, como único remedio propone en el actual borrador redefinir el matrimonio y crear, por vía legislativa, nuevas instituciones equiparándolas al matrimonio y la familia. La institución matriz del matrimonio merece toda la protección del Estado, ya que es la única institución que ha existido en todas las civilizaciones, en todas las épocas y que ha sido reconocida desde tiempos inmemorables por su origen antropológico como inmutable derecho natural.

Entendemos que aunque el Estado persiga un interés legítimo, el medio propuesto es oneroso para la sociedad puertorriqueña, divisorio, discriminatorio contra la institución del matrimonio y la familia, y le impone un nuevo patrón de vida que es ajeno a nuestras convicciones culturales, sociales y religiosas.

La Iglesia no solo se opone a que se discrimine injustificadamente contra los ciudadanos y ciudadanas, sino que colaboraría con los organismos del gobierno para lograr una legislación que extienda determinados derechos y beneficios a todas las personas que se encuentran en situación similar, es decir, en vivir bajo un mismo techo. Sugerimos se utilice un lenguaje jurídico que conceda beneficios a un gran número de personas que actualmente están excluidas de la propuesta sobre las uniones de hecho y que en justicia se deben considerar como uniones compartidas.

Por lo tanto proponemos que se suprima el concepto jurídico de la unión de hecho en el borrador del código y se sustituya por un nuevo concepto jurídico que llamaríamos “unión compartida.”

Como definición de la “unión compartida” proponemos que la “unión compartida” sea la constituida por dos o más personas que residan bajo un mismo techo y exista entre ellas un conjunto de derechos y deberes que nacen de la vida en común o de un pacto expreso.

La sustitución del concepto jurídico de la “unión compartida” por la “unión de hecho” asume la eliminación o modificación en el actual borrador de aquellos artículos que aludan a o que regulen exclusivamente la figura de las “uniones de hecho”.

Muchas gracias por la oportunidad y por toda su atención al respecto.

Lea también:

- Unión compartida: preguntas y respuestas

- Puntos sobre la Ponencia de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña relacionada con las uniones compartidas