lunes, marzo 26, 2007

¡Resistiremos!


La manifestación convocada por la Conferencia Episcopal Puertorriqueña frente a la casa de las leyes en la ciudad capital de San Juan de Puerto Rico, el pasado sábado 24 de marzo, apenas cubierta por los medios noticiosos locales, encierra una lección profunda, patente al estudiante honesto que vea más allá de las meras apariencias externas. La lección es esta: las personas de conciencia cristiana en Puerto Rico se aprestan a una lucha de resistencia cultural.

Sí, así como lo lees. Estamos resistiendo y resistiremos todavía más. Apenas empezamos a resistir. Pero para que nos creas "rebeldes sin causa," te diré a qué estamos resistiendo:
Nos dicen las vanguardias culturales e intelectuales que dominan las aulas de gobierno, educación y los medios noticiosos que somos un obstáculo al progreso humano; que los seres humanos no necesitan a Dios—si es que admiten su existencia— y que la religión es asunto privado.

Resistiremos.

Nos dicen que ellos son los verdaderos conocedores, los sabios, los intelectuales, los paladines de la madurez humana ante el "fanatismo" y la "ignorancia" de los creyentes a quienes hay que soslayar, marginar y últimamente, silenciar para el beneficio de todos.

Resistiremos.

Nos dicen estos mismos sabihondos que no hay verdades absolutas—excepto la que dice que todo es cuestión de opinión—y que nadie tiene derecho a imponer sus opiniones a nadie—excepto ellos, quienes quieren imponernos su opinión relativista.

Resistiremos.

Nos dicen esta gente de profunda "compasión" que ignoremos o reinterpretemos el daño físico y emocional, así como el profundo disturbio psicológico que provoca el coito entre personas del mismo sexo y por arte de magia semántica lo transformemos en algo benigno, hermoso y hasta sagrado; y que reconozcamos el carácter público de este fenómeno al mismo tiempo que nos fuerzan relegar las manifestaciones externas de nuestra fe al ámbito privado.

Resistiremos.

Estas fuerzas que representan la Ilustración Puertorriqueña, empapada de lo último en las ideologías posmodernistas, nos niegan el derecho a expresarnos y a impactar las decisiones políticas y presionan para que nos abandonemos a su mejor parecer.

Resistiremos.

Nos informan estos sabelotodos de lo estético y de la moral tradicional que no hay tal cosa como la pornografía, que ignoremos o reinterpretemos las víctimas de su producción, tráfico y consumo y que nos ajustemos a las malas a un nuevo régimen de propaganda pública donde no haya espacio para proteger a los inocentes de su influjo.

Resistiremos.

Nos indican estas almas compasionadas, empapadas de otras corrientes espirituales— o de ninguna — que hay que imponer a como dé lugar su opinión de que la mujer posee un derecho total, absoluto e inalienable sobre todo ser humano gestante dentro de sí; que, de hecho, el feto no es un ser humano sino un enjambre de células sin derechos civiles, y que la madre puede disponer de estas células como le venga en gana, sea destruyéndolas, transfiriéndolas, o vendiéndolas sin que esto rompa código moral alguno, mientras que ahogan nuestra proclamación de la dignidad de todo ser humano individual, no importa su estado de desarrollo biológico.

Resistiremos.

De hecho, estas mismas almas compasionadas, ebrias de una ignorancia disfrazada de "ciencia" y "sentido de decencia," buscan el reconocimiento legal de un supuesto derecho a la eutanasia, negando el interés del estado en proteger los más vulnerables de entre nosotros.

Resistiremos.

Estos grandes intereses, creyentes firmes en la reingeniería social y muchos de ellos portaestandartes del nacionalismo y la independencia política de Puerto Rico, irónicamente, quieren que ignoremos y olvidemos el patrimonio cultural cristiano de nuestro país a favor de corrientes de pensamiento ajenas al nuestro en lo que concierne a nuestras raíces cristianas y el valor y la dignidad del ser humano, traicionando nuestros valores ante los valores de los "Imperios" de Europa Occidental y del mundo anglohablante y sus elites, en fin, traicionando lo nuestro por lo ajeno.

Resistiremos.

Estas fuerzas ilustradas y vanguardistas, defensoras del mito del progreso utópico, quieren que ignoremos las razones por la cual nuestra sociedad está como está, cundida de crimen, trasiego y abuso de drogas, robo, violencia, abuso de menores y de mujeres, corrupción pública, politiquería, libertinaje, consumo masivo, materialismo, individualismo extremo y oportunismo y se pican y objetan con abusos e improperios cuando les apuntamos que ellos y sus posturas ideológicas son causas primarias de estos graves problemas sociales.

Resistiremos.

En fin, que nos echan en cara los crímenes del cura tal o el ministro cual, o la hipocresía de los creyentes en general, para justificar su agenda a como dé lugar, diciendo que si las estructuras tradicionales como la familia y la sociedad estando socavadas, hay que terminar de derribarlas por medio de la imposición de nuevas concepciones paralelas que deshagan de una vez por todas el sexismo, la patriarquía y la homofobia, según ellos lo definen.

Resistiremos.

¿Y cómo resistiremos? La nuestra será una resistencia no violenta que, mediante el uso eficaz de la palabra y la diseminación de la verdad por todos los medios posibles; apelando a la conciencia y a la capacidad innata del puertorriqueño para distinguir lo bueno de lo malo, despejando la escoria con la cual los grandes intereses han querido enterrarla.

Resistiremos reafirmando ejercitando nuestro derecho a la libre expresión, a la asociación y un activismo político que lleven a nuestros representantes a afirmar nuestros intereses en contra de las ideas de estos reformistas inicuos.

Resistiremos llamando estas ideas como lo que son: malas y perversas, dañinas a la salud del pueblo, violadoras de nuestra intimidad, de nuestras conciencias, y de la dignidad individual de todos.

Pero la resistencia más efectiva que más aterra al enemigo es nuestro uso de las "armas" del Espíritu, de la oración, la práctica de las virtudes cristianas y de las obras de misericordia corporal, y el ejercicio del verdadero amor y la compasión. El enemigo y sus compinches saben conocen bien la derrota que les espera ante estas "armas".

Vayamos, pues, en el Nombre del Padre, del Hijo y del + Espíritu Santo, ¡resistiremos!

- Vean en YahooNews: Católicos de Puerto Rico reclaman al Parlamento la oposición a los matrimonios gay.

- Miles se movilizan por el respeto a la vida y la familia, en El Visitante.

- Galería de fotos.

- El Derecho de Resistencia

2 comentarios:

Ramón López dijo...

Podrán resistir todo lo que quieran. Van a perder eventualmente. Desde la publicación del "De revolutionibus orbium coelestium" de Copérnico están perdiendo. La irracionalidad y el fanatismo no pueden contra la racionalidad y el método científico. Y por eso hay separación de Iglesia y Estado. Suerte en su campaña derechista...

Teófilo de Jesús dijo...

Lo cómico de tu postura, Monchito, es que Copérnico era un clérigo católico. Nosotros inventamos la ciencia moderna, gracias al diálogo que existía en aquel entonces entre la fe y la razón.

Tu postura, aparte de ser cómica, es ignorante de la historia, selectiva en su evidencia, viciada por el prejuicio, y condescendiente en su método.

Mi campaña no es una "derechista," uno de los muchos dardos verbales ya gastados de tu bolsita, apodos y epítetos que te excusan de la obligación de pensar.

Buena suerte en tu campaña de ignorancia mal-disfrazada de ciencia y de nacionalismo sin raíces.

-P.