miércoles, abril 26, 2006

¿Qué es la Iglesia Ortodoxa Oriental?

La Iglesia Ortodoxa Oriental es una Iglesia Católica hermana, pero separada de la Iglesia Católica Romana.

Ícono de Nuestro Señor, Pantokrator o Gobernante de Todo lo creadoReviso de vez en cuando las frases que los cibernautas utilizan que los traen a Vivificat y ocasionalmente arriban tras una búsqueda del término "Iglesia Ortodoxa." Llegan aquí porque varias veces uso en mis escritos la palabra "ortodoxia" u ortodoxa.

Sin embargo, debería de tener accesible algo más de información acerca de esta rama tan importante de la Iglesia universal y lo digo con todo el amor y el respeto a esa Iglesia, no de forma paternalista. ¿Por qué? Porque milité en esa Iglesia por unos años.

Sí, ahí tienen mi secreto. Por varios años, no fui católico bajo la obediencia del Sucesor de San Pedro, el Papa, el Obispo de Roma. Una vez fui desobediente y cismático.

La historia de mi peregrinar temporero fuera de la barca de San Pedro es otro cuento que algún día compartiré, así como la de mi regreso a Casa. Pero mi experiencia en la Iglesia Ortodoxa me marcó para siempre; su espiritualidad, su cosmovisión y sobre todo, su liturgia, nunca la he de olvidar y aun ahora es parte esencial de mi espiritualidad católica. Me consta que el Señor se encuentra ahí también, Realmente.

Comparto con uds. el artículo acerca de la "Iglesia Ortodoxa Oriental" que reseña el diccionario católico que se encuentra al final de la Biblia que me dejó mi abuelo, que en paz descanse. Esta Biblia familiar, impresa por la Imprenta Católica de Chicago, fue publicada en 1958. Su diccionario fue por mucho tiempo mi guía primario en un sinnúmero de cuestiones y me abrió la mente a lo largo y ancho del mundo católico. Veamos:
La Iglesia Ortodoxa Oriental. Bajo ese nombre se incluyen las iglesias cismáticas patriarcales de Constantinopla, Alejandría, Antioquia, y Jerusalén, junto con las iglesias asociadas de Chipre, Sinaí, Grecia, Rumania, Finlandia, Japón y países eslavos. El título ortodoxa se refiere a la adhesión de los obispos católicos griegos a los decretos del Concilio de Calcedonia (451) contra las herejías monofisitas y nestorianas. El término es usado propiamente en este solo sentido; no debería aplicarse por extensión a todas las iglesias orientales disidentes, puesto que que los coptos, los armenios y los jacobitas rechazaron los decretos de Calcedonia.

Aunque nominalmente las iglesias ortodoxas se encuentran solamente en el estado de cisma, sin embargo son heréticas en la enseñanza de algunos dogmas importantes. Así niegan la autoridad y la inhabilidad del Papa, la Inmaculada Concepción, las indulgencias, rechazan el Filioque del Credo de Nicea, y reconocen solamente los primeros siete concilios. Todas las iglesias ortodoxas siguen el rito bizantino. Tienen órdenes válidas, sacramentos, celebran la Misa (que llaman la Divina Liturgia), pero sostienen que la consagración no se completa sin la epiklesis—palabra griega que quiere decir "invocación." Es el nombre dado a una oración ende la Misa en la que se suplica a Dios (Padre o Hijo, o ambos) que envíe el Espíritu Santo a cambiar el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
El problema de este artículo es por lo que no dice. No dice que los ortodoxos honran a Nuestra Señora con tanto e igual fervor que nosotros, que si bien no aceptan el dogma de la "Inmaculada Concepción" no por eso la dejan de considerar "inmaculada"—y así mismo la llaman. El artículo tampoco dice por qué no aceptan la autoridad jurídica suprema del Obispo de Roma ni cuenta la historia, en la cual nuestros propios ancestros tuvieron gran parte de la responsabilidad y la culpa, si se quiere, por el cisma. Ni tampoco indica—ya que el artículo fue escrito antes de la reforma litúrgica inspirada por el Concilio Vaticano II—que la epiklesis fue restaurada al Nuevo Rito Latino o Romano, el rito en que acostumbramos celebrar nuestra Misa, en parte por la insistencia y testimonio del rito bizantino y de expresiones más antiguas del Rito Latino. Y la cuestión del Filioque—esto se refiere al modo de la procesión del Espíritu Santo del Padre, o del Padre y del Hijo como de un mismo principio—ha sido una cuestión ampliamente discutida y si se quiere, resuelta en gran parte por el diálogo teológico católico-ortodoxo, de manera marcadamente a favor de estos últimos, aun para mi propio gusto.

Ni tampoco se ocupa el artículo de hablar del gran amor que la Iglesia Ortodoxa Oriental siente por sus íconos, las imágenes de Cristo, de la Virgen y de los santos, pintadas—"escritas," dicen ellos—sobre madera u otras superficies lisas, que tanto impacto ha tenido sobre el arte cristiano del Occidente. Sobre los íconos, nos dice ACIPrensa:
¿Que son los íconos?

Los íconos son la representación de la Virgen, Jesucristo y los santos que veneran y reverencian en la iglesia ortodoxa, de los países del Este de Europa, esencialmente Grecia y Rusia.

Los íconos se hallan asociados indisolublemente a la oración y la liturgia de la religión de dichos países, pero a causa de los incesantes cambios en los usos y costumbres, así como en las formas de adoración, durante el recorrer de los tiempos se han producido gran números de íconos de muy distintos géneros.

De todos modos, el elemento tal vez más importante de la iglesia ortodoxa es el iconostasis que en ella figuran. El iconostasis es la separación entre la nave de un templo, accesible libremente a la comunidad, y el espacio que rodea el altar abierto, con salas a uno y otro lado, donde solamente puede entrar la clerecía.

Como imagen, el ícono se halla situado ente lo que se puede divisar con la vista y lo trascendente.

La pintura del ícono desconoce el espacio tridimensional que fue como una ilusión óptica en Occidente después del Renacimiento mediante la perspectiva central. En cambio, en general, hay un espacio de imagen que se abre hacia atrás y se extiende poco en profundidad donde los personajes representados sin relieve alguno están engrandecidos o empequeñecidos en función de su rango honorífico y de su significado interno.

Los íconos son, en realidad, meras alegorías, dueñas de un lenguaje especial, como lengua de la imagen y en agua del símbolo. Los íconos datan de los mismos orígenes del cristianismo. Sus inicios se remontan a las imágenes conmemorativas del final de la antigüedad, o sea del siglo I al IV después de Cristo.

Los íconos más antiguos, entre los que se conservan, son de los siglos VI y VII, y casi todos ellos se guardan en el monasterio de Santa Catalina, en el Sinaí.
Los íconos rusos

Durante largo tiempo, los historiadores y los expertos en religión ignoraron los íconos de la escuela de Moscú, seguramente porque cuando se inició el estudio de tales íconos y de este arte ortodoxo, solamente algunos habían sido autentificados.

Para comprender esto preciso es saber que en 1204, Constantinopla fue conquistada por los ejércitos de la IV Cruzada, que la convirtieron en capital del Imperio Latino, y los pintores de íconos apenas consiguieron seguir con su auge, por cuya razón se ve en esa fecha de 1204 el final de la época bizantina media.

En 1453, los turcos adeptos al Islam invadieron el Reino Bizantino y la caída de ese Imperio, antaño tan potente, así como la de todas las obras maestras que en él vieron la luz, estaba ya sellada.

Sin embargo, la pintura de los íconos sobrevivió a este sucedo trascendental, puesto que Bizancio había propagado su influencia a grandes regiones de Oriente.

Por consiguiente, el hijo más importante del arte bizantino era Rusia, pero en ese país, lentamente, os artistas fueron halando su camino propio. Especialmente respecto al colorido y a la manera de dibujar, aunque variando poco en cuanto a los temas, los tipos de personajes, composiciones y demás.

Por su parte, fue Novgorod el centro más importante de la iconografía rusa, ya desde el siglo XII, con rasgos artísticos propios, caracterizándose en efecto más que nada por el colorido claro, casi radiante.

En realidad, el auge iconográfico se logró en Rusia con la llegada de Andrei Rublev y Teófanes el Griego.

La pintura de íconos rusos obtuvo un nuevo impulso durante los siglos XVII y XVIII gracias a las composiciones de la Escuela Stroganov. Son unos íconos en cuyo dorso se indica que fueron pintados por los miembros de la famosa familia de comerciantes Stroganov, más adelante cercanos al trono ruso.

Hasta el siglo XVII, la pintura de íconos en Rusia rechazó tercamente toda influencia de Occidente. Pero esta actitud negativa cambio gracias a los esfuerzos renovados de un gran maestro llamado Simón Uchakov (1626-1686). Éste trabajó primero en un taller de orfebrería, de lo que en aquella época se llamaba "taller de culatas y cámaras de armas de fuego", por estar situados dentro del arsenal militar.

La Revolución de 1917 arrinconó en Rusia el arte de los íconos. Esto fue así porque la fe y los credos ortodoxos no se armonizaban con la ideología comunista, para la que la religión era tan sólo el "opio del pueblo". Y el arte decorativo sustituyó al de los íconos.
Basta decir que la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (foto a la derecha), a la que honran tantos católicos en nuestra Isla, es un ícono pintado al estilo bizantino de la Iglesia Ortodoxa Oriental, para demostrar el impacto que esta espiritualidad ha tenido sobre la propia nuestra.

Hay mucho por decir sobre la vasta espiritualidad cristiana y ¡tan católica! de la Iglesia Ortodoxa Oriental que no puedo cubrir ahora por falta de tiempo. Me limito a compartir un anhelo profundo de mi corazón: ansío por ver el día en que las Iglesias de Occidente y Oriente sanen su cisma, el "pecado original" de todos los cismas y divisiones que vinieron después, y que podamos compartir el Pan del Cielo y el Cáliz de Salvación consagrado sobre un altar común, para la gloria del Dios Trino, Amén.

- Presione aquí para saber más de la Iglesia Ortodoxa Oriental.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusto mucho su articulo sobre el "codigo de davinchi" y los felicito que se tome cartas sobre el asunto.
La persona que escribio el articulo sobre la Iglesia Ortodoxa Oriental no tiene la mas minima idea de historia o de Teologia. Si se asepta el Filioque automaticamente se cree en 2 dioses. El Credo sin el filioque esta escrito en el Vaticano en una plancha de brence. Por que?. No se puede aceptar la Inmaculada Consepcion porque el unico que nacio sin pecado original es Jesus Cristo. Este dogma se invento el Papa(no recuerso su nombre) en el año Mil ochosiento y algo... no en un Concilio Ecumenico, y asi muchas otras mal interpretadas situaciones.
Muchas gracias por tener la oportunidad de la exprecion.
con mucho amor
E.A.

Teófilo de Jesús dijo...

Carísimo hermano:

La persona que escribió el artículo sobre la Iglesia Ortodoxa posee un "bachillerato," lo que en América Latina llaman una "licenciatura," en Sagrada Teología. Para colmo, como él bien lo indica, fue ortodoxo por 4 años y conoce (y respeta) "desde adentro" los argumentos bizantinos contra el filioque. Conozco a Teófilo muy bien, porque soy yo, este servidor de Cristo y tuyo.

Te invito a que leas el artículo titulado The Filioque: A Church-dividing issue? An agreed statement of the North American Orthodox-Catholic Theological Consultation para que te enteres de los últimos adelantos que la consulta teológica católica-ortodoxa ha logrado en el asunto de este término.

¡Christos Anesti! ¡Alethos Anesthi!

Radagast08 dijo...

Felicitaciones por el blog, muy bonito.

Sin duda, la querella sobre las definiciones dogmáticas dan para largo, pero si hay algo que tiene nuestra santa doctrina católica es su fundamentación. Lo que muchos cismáticos ignoran es que la devoción a la Madre de Dios como "amomi" en griego, "preneporóchnaia" en eslavo,es decir inmaculada, nació en oriente y la celebración de su concepción en el seno de Sta Ana se celebra el 9 de diciembre (¡exactamente el día en que apareció como "de Guadalupe!). El desarrollo teológico de occidente se centró en explicar la naturaleza de tal privilegio (como sucede con buena parte de la mariología)y es sin duda una perla de occidente y un mérito ante jesucristo. En los textos bizantinos se exalta la ausencia de toda mancha y jamás se presenta a maría como una pecadora, por más que alg8unos Stos. Padres, en opiniones personales, no supieran el exacto valor de algunas actitudes de la Ssma. Virgen (cuando fue a buscar a su Hijo que estaba predicando, p. ej). La opinión teológica (hoy transformada en "caballito de batalla" contra Roma) de su presunta mancha apunta más bien a reforzar el hecho de su libertad frente al drama del pecado. Si hubiera sido inmacvulada, dicen algunos,hubiera estado exenta de pecado contra su voluntad...la Santidad de maría, se debe a su esfuerzo por agradar a Dios. Los que dicen esta opinión equivocada se olvidan que Eva fue hecha sin pecado "inmaculada" y por eso su desobediencia representó tal tragedia..."lo que ató Eva con su desobediencia lo desató María con su obediencia". No es menor el hecho de que para la primera creación la tierra estuviera limpia de pecado, y que para iniciar la nueva creación con un nuevo Adán, una nueva Eva estaba implicada en dicha economía. Toda aseveración positiva de un "pecado" de María, está en contra directamente de la doctrina y liturgia ortodoxas, y carece de base. Una cosa es carecer de fundamento para proclamarla inmaculada y otra es atreverse a llamarla pecadora, sólo por que no se quiere aceptar que en este punto la teología occidental, la tradición latina y la doctrina de la Iglesia Católica estén en lo cierto. Lo que también es cierto es que esa tendencia de algunas personas de insultar nuestra fe católica se acabará, el día en que la "honestidad intelectual" encuentre un exponente dispuesto a aceptar que tal vez tenga algo que aprender de su interlocutor.

Los invito a leer un artículo sobre este tema que acabamos de publicar en nuestro humilde blog sobre el Oriente Cristiano desde la Iglesia Católica.

http://oriente-cristiano.blogspot.com/

De vuelta un gusto y Dios los bendiga!

orientecristiano2000@yahoo.com.ar

Hieromonje Diego, pecador
Fraternidad Monástica de la transfiguración de Cristo
Argentina