viernes, diciembre 30, 2005

Mi participación en SETI @ Home

Radiotelescopio de Arecibo, Puerto RicoBueno, les reporto que en los últimos 105 días, mi computadora ha procesado 361 paquetes de información del programa científico de busqueda de inteligencia extraterrestre o SETI.

Como ustedes ya sabrán, científicos de este proyecto han diseñado un guarda-pantalla ("screen saver") que optimiza y filtra múltiples señales capturadas por radiotelescopios dedicados a esta búsqueda en mi PC, y luego las devuelve a las computadoras de SETI para más procesamiento. A la misma vez, el programa proyecta en el monitor de la computadora una gráfica que ilustra el procesamiento de datos que es de lo más interesante.

Como somos cientos de miles los usuarios que hemos descargado el programa, SETI dispone de un tremendo poder computacional, ofrecido gratuitamente por voluntarios y entusiastas.

Tristemente, no tengo nada que reportar; mi computadora no ha encontrado "la señal" tan ansiada que pruebe la existencia de una civilización extraterrestre que posea una inteligencia similar a la nuestra. O los ETs están tan avanzados que no usan radio, o sus comunicaciones nos suenan a nosotros como estática, o en este cuadrante galáctico no hay más nadie por el momento que haya estado radiando por los últimos 80 años.

Lo que me lleva a preguntar si el Principio Antrópico describe lo que estamos viendo, pero ya eso es otro asunto.

Seguiré procesando y reportando.

- Lee aquí más sobre el Principio Antrópico

- Vista la página de SETI @ Home, descarga tu guarda-pantalla y participa de la búsqueda de inteligencias extraterrestres.

jueves, diciembre 29, 2005

Estoy cogiéndolo suave

Amigos, estoy de vacaciones y cogiéndolo bien suave. Ya volveré a comentar prontito. Entre tanto, ¡Feliz Año Nuevo!

domingo, diciembre 25, 2005

¡Cristo ha nacido! ¡Venid, adoremosle!

La Kalenda o Anuncio de Navidad

En el año 5199 de la Creación del mundo, cuando al principio creó Dios el cielo y la tierra; en el 2957 del diluvio; en el 2015 del nacimiento de Abrahán; en el 1510 de Moisés y de la salida del pueblo de Israel de Egipto; en el 1031 de la unción del rey David; en la semana 65 de la profecía de Daniel; en la Olimpíada 194; en el año 752 de la fundación de Roma; en el 42 del imperio de Octavio Augusto; estando todo el orbe en paz; en la sexta edad del mundo: Jesucristo, Dios eterno e Hijo del eterno Padre, queriendo consagrar al mundo con su misericordiosísimo Advenimiento, concebido por el Espíritu Santo, y pasados nueve meses después de su concepción, nació, hecho Hombre, de la Virgen María, en Belén de Judá.

Nosotros, la Familia Vega, queremos desearles a todos nuestros lectores una Feliz Navidad, llena de paz y ricas bendiciones.

miércoles, diciembre 21, 2005

Cultistas boricuas todavía en las noticias

La prensa no puede soltar el asunto.

Amigos, El Nuevo Día Interactivo (ENDI) publicó hoy otra noticia más acerca del extraño culto centrado en el pueblo de Aguada. En la noticia de hoy, el periódico habla acerca del hijo de 16 años de Edwin González, el líder del culto. Según cuenta ENDI, el joven se encuentra en una crisis por querer separarse del culto. El reportaje incluye una foto de Edwin González, la cual reproduzco a la derecha para informar a mis lectores.

No se necesita ser profeta para predecir que este asunto seguirá en la noticia y más aun si el estado llegase a intervenir para asegurarse de la salud de los menores encerrados en el culto. Los medios digitales y el bembe de los chismosos completará el cuadro informativo para los curiosos.

- Lea Joven de la comuna se aparta de grupo en ENDI.

domingo, diciembre 18, 2005

Decreto de Excomunión Caso de Edwin González

Fuente: El Visitante Dominical

A: Los Sacerdotes Clero Secular y Regular, Diáconos, Religiosos, Religiosas, Institutos Seculares, Pueblo Santo de Dios de la Diócesis de Mayagüez

Decreto

SER Monseñor Ulises Casiano Vargas - foto El VisitantePor Cuanto: desde hace varios años vienen reuniéndose un grupo de feligreses de las Parroquias San Francisco de Asís de Aguada y de Ntra. Sra. de la Monserrate de Moca, en la Parroquia de Aguada, que se han separado del Movimiento Sacerdotal Mariano y están dirigidos por el Señor Edwin González Concepción;

Por Cuanto: este grupo, haciendo caso omiso a la prohibición de la Autoridad competente de celebrar “Cenáculos” en los hogares, no solo continúan haciéndolo sino que han organizado una “Comuna”, donde viven, en la casa del Señor Edwin González, varias damas junto con menores de edad, poniendo en peligro su estabilidad física y emocional;

Por Cuanto: dicho grupo, atentando contra la unidad de la Iglesia, predican que el Papa Juan Pablo II se manifiesta y expresa a través del Señor Edwin González y, de otro lado, predican, que la Santísima Virgen María, como “La Madre” se manifiesta a la Señora Gladys Miranda, y, además, enseñan y testifican ante el pueblo y aún ante las propias Autoridades Eclesiásticas que el actual Papa Benedicto XVI es el Anticristo;

Edwin González y su grupo - Foto ENDIPor Cuanto: estas personas, en desobediencia abierta a las normas litúrgicas de la Iglesia, asumen posturas físicas de postración en la nave central del templo no permitidas, durante la celebración de la Santa Misa, llamando la atención de los fieles e interrumpiendo la libertad movilidad durante la celebración de la misa de los demás miembros; visten, además, ropas distintas y especiales que causan extrañeza, a pesar de que se les ha invitado a no hacerlo;

Por Cuanto: estas personas, en desprecio público a la Santísima Eucaristía, se niegan a recibir la Comunión de manos de los Ministros Extraordinarios de la Santa Comunión, delegados para ello por la Autoridad eclesiástica competente, porque los consideran pecadores.

Por Cuanto: después de numerosas amonestaciones públicas y privadas, reuniones con el párroco, los familiares, los vicarios y el Señor Obispo de Mayagüez, consejos y exhortaciones, estos hermanos se niegan a abandonar sus prácticas y de forma reincidente continúan con sus afirmaciones contrarias a la Fe Católica;

Por Cuanto: las comunidades católicas de Aguada y de Moca, se encuentran turbadas y consternadas y piden reiteradamente que se ponga remedio a dicha situación;

Por Cuanto: el canon 1364 del Código de Derecho Canónico vigente establece la pena de excomunión latae sententiae (sentencia dada) para los fi eles que incurran en el delito de cisma; (“rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos”, canon 751).

Por Cuanto: del estudio de los hechos y de los testimonios fehacientes obtenidos, vista toda la prueba en poder de la Santa Iglesia, concluyo que dicho grupo, de manera reiterada, ha incurrido en el delito de cisma, por lo cual han roto la única comunión eclesial con el Romano Pontífi ce, que obliga a todos los fi eles a tenor con los cánones del Derecho de la Iglesia: 96; 205; 209, §1 y §2; 212, §1.

Por Tanto: “guardando la equidad canónica y teniendo en cuenta la salvación de las almas que debe ser siempre la ley suprema de la Iglesia” (canon 1752), con la responsabilidad que me compete (canon 393), y en el espíritu de Pastor y actuando como todo buen padre que sanciona al hijo, no como un acto punitivo sino correctivo, en la esperanza de su arrepentimiento y vuelta a ocupar de nuevo, su lugar que dentro de la comunidad eclesial le corresponde, desde su bautismo, decreto:

Que los miembros del Grupo de seguidores del Señor Edwin González Concepción, y él mismo, en su calidad de líder, han incurrido en la pena de excomunión latae sententiae, por lo cual, a tenor con los cánones mencionados y con el canon 1348, quedan excluídos de la comunión de los fi eles con todos los efectos y prohibiciones que las leyes canónicas disponen.

El Señor Edwin González y todos los miembros de su grupo, excepto los que no hayan alcanzado la edad de 16 años (canon 1323, quedando en pie lo establecido por el canon 1324) quedan impedidos de: tener cualquier participación ministerial en la celebración del Sacrificio eucarístico o en cualesquiera otras ceremonias del culto; recibir los sacramentos y desempeñar oficios, ministerios, o cargos eclesiásticos, o realizar actos de régimen (canon 1331, §1).

Este canon 1331 dispone en el §2,1 que si alguna de estas personas pretende actuar contra lo aquí prescrito ha de ser rechazado, o debe cesar la ceremonia litúrgica a no ser que obste una causa grave.

El Señor Edwin González y todos los miembros de su grupo no pueden ser admitidos a la recepción de la Sagrada Comunión. (canon 915). Tampoco pueden ser admitidos al sacramento de la penitencia mientras continúen en su rebeldía (canon 987). Ninguno de estos hermanos excomulgados podría recibir el sacramento del matrimonio sin permiso del Ordinario del lugar (canon 1071, §1,5). Tampoco podrán ser admitidos, estos excomulgados, a las exequias eclesiásticas a menos que antes de su muerte hayan dado alguna señal de arrepentimiento (canon 1184, §1, 1).


En Mayagüez, Puerto Rico, a los once días del mes de diciembre del año del Señor de dos mil cinco.

Publíquese y aplíquese.

Y para que así conste lo firmo y sello con la esperanza del arrepentimiento y conversión de estos hermanos.

Mons. Ulises Casiano Vargas
Obispo de Mayagüez, Puerto Rico

sábado, diciembre 17, 2005

Waco en Aguada

Amigos: María Judith Luciano declara hoy en una columna de opinión en ENDI su preocupación por el bienestar de los menores encerrados en casa del cultista ex-católico Edwin González Concepción. La comentarista se manifiesta escandalizada--con mucha razón--del estado de salubridad de dichos niños y de su asistencia escolar, o mejor dicho, falta de asistencia escolar. En dicha columna ella enumera varios precedentes negativos que afectan al Departamento de la Familia en su brega por la defensa de esta y cuestiona también la cabalidad de varios jueces cuyas decisiones terminaron en la muerte de inocentes.

Todo eso es verdad. Lo que me preocupa es que así empezó el caso contra los Branch Davidians en Waco, Texas, donde su líder, el autoproclamado mesías David Koresh, se le tenía por sospechoso de lo mismo y la intervención del estado terminó en tragedia.

Mi sugerencia: que la Iglesia medie primero y si la Iglesia--es decir, el obispo diocesano de Mayagüez--no quiere mediar, que se le persuada razonablemente de lo contrario. De lo contrario, el estado querrá sentar un ejemplo y las consecuencias bien podrían resultar funestas.

Llamo respetuosamente a mi padre en Cristo, al obispo de Mayagüez SER Monseñor Ulises Casiano, a que se desviva como el Buen Pastor que le nutre su vida espiritual a que vaya al rescate de estas ovejas antes de que las autoridades tomen cartas en el asunto. Nos guste o no, la Iglesia está envuelta y se encuentra en una posición perfecta para hacer mucho bien.

Visiten el blog "Apuntes del Camino"

Otro blog católico de Puerto Rico.

Amigos: somos pocos los que nos identificamos como "blogueros" o "bitacoristas" católicos puertorriqueños, así que me llena de alegría anunciar otro "blog" católico y puertorriqueño que llevo leyendo regularmente desde hace un tiempo. El nombre del blog es Apuntes del Camino. Los bitacoristas se llaman Romualdo y Noemí. El tenor de su blog es uno de reflexión, espiritualidad y paz derivadas, sin lugar a dudas, de su andar con Jesús. Invito a todos mis lectores a que se den una vuelta por el lar digital de Romualdo y Noemí.

miércoles, diciembre 14, 2005

Cultistas boricuas excomulgados de la Iglesia Católica

Cada loco con su tema...

Amigos, según nos informa ENDI:
AGUADA - Los miembros de un extraño culto católico que viven en una comuna en este municipio fueron excomulgados de la Iglesia Católica por el obispo de Mayagüez, monseñor Ulises Casiano Vargas, trascendió ayer.

Al entrar a la iglesia, los miembros de la secta católica desfilaron detrás de Edwin González (con la cruz de madera) por la nave central y se postraron con la cabeza en el suelo durante varios minutos. (Jorge A. Ramírez Portela)- Foto ENDIEn un decreto emitido el domingo y leído en todas las iglesias de la diócesis de Mayagüez, Casiano informó que las comunidades católicas de Aguada y Moca se encuentran “turbadas y consternadas” y han pedido que la Iglesia tome acción.

Según el obispo, el líder de la comuna, Edwin González Concepción, y sus seguidores han incurrido en la pena de excomunión, por lo cual, a tenor con el canon 348, quedan excluidos de la comunión e impedidos de tener cualquier participación ministerial, recibir los sacramentos y desempeñar oficios, ministerios o cargos eclesiásticos mientras “continúen en su rebeldía”.

En el documento, el obispo sostuvo que el grupo ha hecho caso omiso a la prohibición de celebrar “cenáculos” en los hogares.

“No sólo continúan haciéndolo, sino que han organizado una comuna donde viven en la casa del señor Edwin González varias damas junto con menores de edad, poniendo en peligro su estabilidad física y emocional”, dijo el obispo en su decreto.

Casiano destacó que el grupo, atentando contra la unidad de la Iglesia, predica que el fenecido papa Juan Pablo II se manifiesta a través de González y que el actual papa Benedicto XVI es “el Anticristo”.
Por favor, siga leyendo aquí

Comentario. Amigos, cultos estrafalarios germinan donde quiera pero tengo que felicitarnos a nosotros nos puertorriqueños que, cuando nos desbocamos, lo hacemos muertos de la risa. No en balde una reciente encuesta encontró que somos el país más feliz del mundo.

En Puerto Rico no hacemos nada a mitad.

Esta gente, después que no le haga daño a ningún inocente y que se haga claro que carecen de relación alguna con la Iglesia Católica, hay que echarlos de lado e ignorarlos, mientras se advierte a los incautos sobre los peligros del iluminismo.

Lo que hay que vigilar es que no maltraten a los menores a su cuidado, para que Aguada no se convierta en otro Waco, Texas y que Edwin González no sea en realidad la "reencarnación" de David Koresh.

- Lea también Reto a la autoridad eclesial en ENDI.

lunes, diciembre 12, 2005

Los "Maestros Ascendidos" de Cecilia La Luz

¿Son de fiar?

Amigos, bendito, no es que la esté cogiendo con ella, pero la dama Cecilia La Luz escribió hoy otra columna en ENDI, titulada, El legado de Sally Barbosa, en donde nos da una reseña personal de la señora del mismo nombre. Este fue el párrafo que más me llamó la atención.
Ciertamente, fue su creación del Proyecto Alas en esa misma década, que dejó frutos en miles de personas tanto a través de sus libros, de sus charlas, como de su programa radial que moderó por un sinnúmero de años. Fue en ese tiempo cuando conocí de las enseñanzas de los Maestros Ascendidos al igual que maestros de otras dimensiones pudiendo así descifrar tantos enigmas y falsos conceptos traídos por aquellas doctrinas que su fin era controlar a la humanidad en vez de liberarla. Eran tiempos en donde los planetas se alineaban para expandir nuestras mentes y cuando Sally, magistralmente, con su varita del amor, transmitía cuál era tu razón de ser y cuál era tu misión. A través de sus herramientas, la Mujer Cristal, como se llegó a conocer, abría a la persona a un mundo donde el cuarzo cristal servía, no tan sólo como instrumento de comunicación, sino también de sanación. De esa manera, muchos aprendimos a utilizar los cristales para sanar y limpiar nuestros cuerpos, como también el de la tierra misma.
Quiero enfatizar esta aseveración que Doña Cecilia comparte con nosotros en este párrafo:
Fue en ese tiempo cuando conocí de las enseñanzas de los Maestros Ascendidos al igual que maestros de otras dimensiones pudiendo así descifrar tantos enigmas y falsos conceptos traídos por aquellas doctrinas que su fin era controlar a la humanidad en vez de liberarla.
Esta es una aseveración reveladora, que nos dice mucho del trasfondo religioso y actitudes de esta conocida activista pro-derechos homosexuales.

Por eso quiero discutir en este breve pasquín tres interrogantes que Doña Cecilia levanta dentro de mí en su columna:
  • ¿Qué y quiénes son estos llamados "Maestros Ascendidos"?

  • ¿Qué actitud los católicos debemos asumir al enfrentar la Nueva Era?

  • ¿Cuáles son las consecuencias éticas y morales de la Nueva Era?
  • ¿Qué y quiénes son los "Maestros Ascendidos"?

    De acuerdo a varios sitios-Web de convicción New Age o "Nueva Era," los "Maestros Ascendidos" son seres humanos, muchos de ellos tenidos fundadores de religiones tradicionales del Oriente y el Occidente, o como maestros o santos dentro de ellas, quienes son entes sin cuerpo o formas de energía de un mundo espiritual. Conjuntamente con los Angeles, Arcángeles y Guías Espirituales, pertenecen a esa parte del mundo invisible que nos ayuda y apoya en nuestra vida. (Fuente). Los que aceptan estas creencias consideran a Jesuscristo, Gautama el Buda, Juan el Bautista, el Rey Salomón, El Morya, Maitreya, Sananda, St. Germaine, Kuthumi, Sanat Kumara, Hiawatha, Lao-Tzu, Kwan-Yin y muchos más como ejemplos de "Maestros Ascendidos."(Fuente). Su tarea consiste en regresar en "canalización" para ofrecernos instrucción y enseñanza para lograr la "ascención." Los adeptos definen la "ascención" como "un cambio de frecuencia y un cambio de foco de la conciencia." (Fuente). La "canalización" o channeling se refiere a la comunicación con estos "Maestros" por vía de un medium o persona adepta que se presta a "canalizar" y a ser poseída, en cierto modo, por las "energías"--diríamos, el "espíritu"--de algún "Maestro Ascendido" para recibir de este alguna enseñanza esotérica que lleve a los adeptos a progresar en su camino a la "ascensión."

    ¿Qué actitud los católicos debemos asumir al enfrentar la Nueva Era?

    La creencia en "Maestros Ascendidos" es una manifestación de el movimiento religioso denominado New Age o "Nueva Era," el cual, a través de sus numerosas sectas y escuelas propone algo o todo de lo siguiente:
  • El mundo está por entrar en un período de paz y armonía mundial señalado por la astrología como la era de acuario.

  • La era de acuario será fruto de una nueva conciencia en los hombres. Todas las terapias y técnicas de la Nueva Era pretenden crear esta conciencia y acelerar la venida de la era de acuario.

  • Por esta nueva conciencia el hombre se dará cuenta de sus poderes sobrenaturales y sabrá que no hay ningún Dios fuera de sí mismo.

  • Cada hombre, por tanto, crea su propia verdad. No hay bien y mal, toda experiencia es un paso hacia la conciencia plena de su divinidad.

  • El universo es un ser único y vivo en evolución hacia el pleno conocimiento de sí y el hombre es la manifestación de su auto conciencia.

  • La naturaleza también forma parte del único ser cósmico y, por tanto, también participa de su divinidad. Todo es dios y dios está en todo.

  • Todas las religiones son iguales y, en el fondo, dicen lo mismo.

  • Hay maestros invisibles que se comunican con personas que ya han alcanzado la nueva conciencia y les instruyen sobre los secretos del cosmos.

  • Todos los hombres viven muchas vidas, se van reencarnando una y otra vez hasta lograr la nueva conciencia y disolverse en la fuerza divina del cosmos.
  • (Fuente)
    Tenemos que tomar nota de las siguientes importantes distinciones y contrastes:

    El Dios de los católicos y el de la Nueva Era son diferentes. El Dios de la fe católica es una persona, el dios de la Nueva Era es una fuerza impersonal y anónima. El Dios de la fe católica es Creador de todo, pero no se identifica con nada de lo creado. El dios de la Nueva Era es la creación que poco a poco se va dando cuenta de sí misma.

    El Dios de la fe católica es infinitamente superior al hombre, pero se inclina hacia él para entrar en amistad con él. El Dios de la fe católica va juzgar a cada hombre según su respuesta a ese amor. El dios de la Nueva Era es el mismo hombre que está más allá del bien y del mal. En la Nueva Era el amor más alto es el amor a sí mismo.(Fuente)

    El Jesucristo de los católicos y el de los de la Nueva Era no son los mismos. La Nueva Era dice que Jesucristo fue un maestro iluminado más entre muchos. Dice que la única diferencia entre Jesucristo y los demás hombres es que él se dio cuenta de su divinidad mientras la mayoría de los hombres todavía no la descubren. De esta forma la Nueva Era le quita a Jesucristo su carácter único e irrepetible de Hijo de Dios y ridiculizan el hecho de que Dios se hizo hombre para salvarnos del pecado. (Fuente)

    Los adeptos de la Nueva Era creen en la reencarnación. La reencarnación es la creencia en una cadena de regresos a esta vida bajo diverso aspecto corporal. Si fuera cierta, mi libertad sería inútil y mis decisiones, luchas, esfuerzos, sacrificios y sufrimientos en la vida no tendrían ningún valor, pues a fin y a cabo tendría que hacerlo todo de nuevo una y otra vez.

    Si la reencarnación fuera cierta, la pasión y muerte de Cristo no tendrían sentido y su resurrección no nos asegurara la redención. La resurrección es la transformación definitiva del ser humano y la entrada a la eternidad. Se muere una sola vez y a la muerte sigue la resurrección y el juicio. Como dice San Pablo: Si nuestra esperanza en Cristo es únicamente para esta vida, somos los más miserables de entre los hombres (1Cor 15,19). (Fuente)

    Las Sagradas Escrituras condenan el recurso a mediums, channeling, videntes, mancias y adivinación. Leemos en el Deuteronomio (18,10-14): "No se encuentre entre vosotros (pueblo de Dios) quien... practique adivinación, astrología, hechicería o magia, ningún encantador ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos. Porque todo el que hace estas cosas es una abominación para tu Dios y por causa de estas abominaciones desaloja Dios a esas naciones delante de ti."

    En Levítico (20,6) dice Dios que la persona que practique el espiritismo sería repudiada por Él: "Yo volveré mi rostro contra él y lo exterminaré de en medio de mi pueblo." En Isaías , vemos que se trata del espiritismo, cuando Dios habla de hechicera, adivino, etc. pues en el capítulo 8,19, se lee la queja de Dios: "¿Acaso no consulta el pueblo a su Dios?, ¿Ha de ir a hablar con los muertos acerca de los vivos?" En Jeremías leemos: "No os seduzcan vuestros profetas, ni vuestros adivinos... Yo no los envié" (19, 8,9). En el Levítico (20, 27), Dios ordena la pena de muerte de apedreamiento contra los pitonizos y adivinos, que serían y eran de verdad como los médium y esoteristas de hoy (esto se ve especialmente en Isaías 47, 13). En Deuteronomio (13, 1-5) se encuentran pasajes bien sugerentes de cómo Dios se indigna contra los forjadores de religiones falsas: "Cuando un profeta o vidente en sueños se levantare en medio de ti y te diere una señal o prodigio y sucediere tal señal o prodigio... no oirás las palabras de tal profeta o vidente, por cuanto el Señor Dios vuestro os prueba para ver si amáis al Señor vuestro Dios... Y aquel profeta vidente de sueños morirá, pues predicó rebeldía contra el Señor vuestro Dios." (Fuente)

    El fin del hombre en el cristianismo es radicalmente distinto al que propone los adeptos de la Nueva Era. Para el cristianismo, el fin del hombre no es la autodivinización a través de un proceso evolutivo que abarca distintos ciclos de reencarnación -como sostienen los maestros de la Nueva Era-; sino que es el gozo eterno de la gloria en la presencia de Dios, al cual accedemos por pura Misericordia divina luego de ser juzgados al final de nuestras vidas presentes según nuestros méritos. (Fuente)

    Las comunicaciones que los adeptos de la Nueva Era alegan se originan de los llamados "Maestros Ascendidos" provienen en vez de las imaginaciones febriles de los "canalizadores" (channelers) o peor, son mensajes de seres demónicos cuya único deseo es el de llevarnos a la muerte espiritual, al pecado mortal, y a la separación eterna de Dios. Esto lo yo concluyo en base al contenido y significado de estas "comunicaciones." Las advertencias bíblicas contra la mancia no existen en un vacío: solo Dios tiene el poder de conocer el futuro y la naturaleza íntima de las cosas; Él las revela solamente a aquellos hombres y mujeres que se esmeran por obedecer su voluntad y con el único motivo de salvar a los hombres y estrecharlos hacia sí mismo en su Amor. La participación de los redimidos en la vida divina es una en el orden de la gracia, y no de la naturaleza. El inciso credal de los adeptos nuevaeristas que propone que todos somos "Dios" es falso y se remonta a la tentación primitiva que llevó al hombre a su caída: serán como Dios, conocedores del Bien y del Mal. (Génesis 3:5). Si hay algo que resume toda la enseñanza de la Nueva Era, es ese conocimiento y esa ansia de "ser Dios."

    ¿Cuáles son las consecuencias éticas y morales de la Nueva Era?

    Las consecuencias derivan de lo de arriba. El practicante y creyente en la Nueva Era y sus "Maestros Ascendidos" se ven como poseedores de un conocimiento o "gnosis" especial que les capacita crear un estándar moral distinto que la mayoría de las veces echa a un lado las demandas éticas de la moralidad judeocristiana en pos de una síncresis supuestamente mayor y más iluminada, más concorde con la "divinidad" innata de cada persona. Dentro de este esquema, la moralidad judeocristiana se le vé imperfecta, provisional, incompleta y finita. Es por eso que Doña Cecilia se aventura a contrastar los enigmas y falsos conceptos traídos por aquellas doctrinas que su fin era controlar a la humanidad en vez de liberarla con los supuestos nuevoeristas revelados por los "Maestros Ascendidos." No debe sorprendernos que Doña Cecilia proteste el carácter declarativo y absoluto de la moralidad judeocristiana, ya que esa moralidad la limitaría, desde su punto de vista, a alcanzar su "ascensión," y porque esta coarta su "libertad" de actuar de acuerdo a su propio parecer ético-moral. Es por eso que Doña Cecilia abraza las elucubraciones de la Nueva Era como algo más concorde a las ansias de todos los seres humanos, que es la de ser "como Dios" o de realizar su "divinidad" personal y el derecho a determinar su propia moralidad.

    Si uno es "Dios," de acuerdo a esta lógica, uno puede decidir, no meramente distinguir, lo que es bueno de lo que es malo. No en balde el adepto encuentra en la "Nueva Era" un instrumento liberador, como lo ilustra tan elocuentemente Doña Cecilia.

    Todo esto quedaría limitado a la esfera de la libertad personal, de la actividad privada y de la tolerancia que nuestro vivir democrático demanda de nosotros, si no fuese porque es obvio que las creencias de Doña Cecilia alimentan su activismo pro-homosexualista. Si los hombres y mujeres son seres divinos que buscan su realización en este plano--como dirían ellos--y si las religiones tradicionales simplemente son un instrumento de control social perteneciente a las clases dominantes y acomplejadas--eso no lo dice ella, pero lo deduzco de sus columnas periodísticas--¿qué tiene que ver el estado con la moralidad judeocristiana y que tiene que ver esta con la legislación? Obviamente, dentro del esquema nuevoerista, la falta de reconocimiento jurídico al homosexualismo activo es un "pecado" y el origen judeocristiano de nuestra legislación es un escoyo a la libertad del hombre. Por lo tanto, la postura ante este estilo de vida dentro de nuestra democracia--lo cual es mi postura personal--debe de tornarse en aceptación y el avance militante de sus ideales.

    La tolerancia es, en este caso, "permitir algo que no se tiene por lícito, sin aprobarlo expresamente," como lo dice el diccionario y esta es mi postura porque no creo que el estado tiene el poder de meterse en todo, o de hacer acatar toda la ley moral. Yo creo que las fuerzas culturales basadas en el ejercicio del Derecho Natural proveen el contrapeso necesario a esta falta de injerencia del estado en esta esfera.

    Yo no apruebo el homosexualismo pero mientras se mantenga en una esfera privada: yo lo tolero, aunque no lo tenga por lícito. Pero es este enfoque minimalista basado en las limitaciones prácticas que el estado democrático moderno sufre es precisamente lo que los activistas pro-homosexuales como Doña Cecilia La Luz quieren echar por la borda. Y es precisamente aquí donde nosotros los católicos como ciudadanos activos en el quehacer de nuestro país debemos de marcar como el límite de nuestra tolerancia, ya que doblegar al estado ante las demandas de los homosexualistas tendría como consecuencia la destrucción de la familia tradicional como célula de la sociedad.

    Me sorprende que el activismo pro-homosexual y la adhesión a la Nueva Era desemboquen en la persona de la elocuente dama Cecilia La Luz, pero en realidad, no me debe de sorprender ya que ambas corrientes provienen del mismo Misterio del Mal.

    Termino con estas palabras citadas de un documento elaborado por el Consejo Pontificio de la Cultura y el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, titulado, Jesucristo, Portador del Agua de la Vida, el cual invito a todos a leer con detenimiento y reflexión:
    ¿Cristo o Acuario?La Nueva Era casi siempre tiene que ver con «alternativas»: una visión alternativa de la realidad, o una manera alternativa de mejorar la propia situación presente (magia).88 Las alternativas no ofrecen dos posibilidades, sino únicamente la posibilidad de escoger una cosa frente a otra. En términos religiosos, la Nueva Era ofrece una alternativa a la herencia judeocristiana. La Era de Acuario se concibe como la que sustituirá a la Era de Piscis, predominantemente cristiana. Los pensadores de la Nueva Era son plenamente conscientes de esto. Algunos de ellos están convencidos de que es inevitable el cambio que se avecina, mientras que otros están además activamente comprometidos en su llegada. Quienes se preguntan si es posible creer al mismo tiempo en Cristo y en Acuario conviene que sepan que se hallan ante una alternativa excluyente, «aut-aut, o esto o aquello». «Ningún criado puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro» (Lc 16, 13). A los cristianos les basta pensar en la diferencia entre los Magos de Oriente y el rey Herodes para darse cuenta de los tremendos efectos que conlleva la opción a favor o en contra de Cristo. No debemos olvidar nunca que muchos de los movimientos que han alimentado la Nueva Era son explícitamente anticristianos. Su postura frente al cristianismo no es neutral, sino neutralizadora: a pesar de lo que se suele decir sobre la apertura a todos los puntos de vista religiosos, el cristianismo tradicional no es considerado sinceramente una alternativa aceptable. De hecho, con frecuencia queda bien claro que no «hay cabida tolerable para el cristianismo auténtico», incluso con argumentos que justifican un comportamiento anticristiano.89 Esta oposición, que inicialmente se limitaba a los ambientes enrarecidos de quienes van más allá de una vinculación superficial con la Nueva Era, ha comenzado recientemente a penetrar en todos los niveles de la cultura «alternativa», que ejerce una poderosa fascinación, sobre todo en las sofisticadas sociedades occidentales.
    Palabras con luz para Cecilia La Luz, y para el resto de nosotros.

    sábado, diciembre 10, 2005

    Aumentan las restricciones a las críticas contra la homosexualidad

    Redefinir el odio
    ESTOCOLMO, sábado, 10 diciembre 2005 (ZENIT.org).- Cada vez corren más riesgo de ser penalizadas con sanciones las críticas públicas a la homosexualidad. Las leyes pensadas para castigar los así llamados crímenes de odio dan como resultado que la oposición al comportamiento homosexual, incluso cuando se basa en fundamentos morales, es con frecuencia arriesgada.

    La Iglesia distingue cuidadosamente entre los juicios sobre los actos y sobre la persona implicada. El Catecismo de la Iglesia Católica, en los N. 2357-8, indica claramente que los «actos homosexuales son intrínsecamente desordenados», y que «no pueden recibir aprobación en ningún caso».

    Al mismo tiempo, el catecismo pide a los católicos que traten a hombres y mujeres con tendencias homosexuales con «respeto, compasión y delicadeza». El texto exhorta a evitar «todo signo de discriminación injusta».

    No obstante, en muchas críticas se pierde esta distinción de la Iglesia con respecto al comportamiento homosexual. Un ejemplo es la publicación del documento vaticano sobre los candidatos al sacerdocio que tienen tendencias homosexuales...
    Por favor, lea el artículo completo aquí.

    Comentario. Ya hay lugares en Europa que no se puede ni predicar desde los púlpitos contra los actos homosexuales, sin importar las distinciones entre los actos y las personas. Ahora a este uso de la palabra se le denomina "odio." A la verdad es que el pecado lleva a muchos a ser necios, sin importar rango o condición social.

    Lo que la Iglesia predica se basa en el Derecho Natural y en la revelación y la caridad cristianas. Pretender que la Iglesia diga otra cosa es querer que la Iglesia cambie su naturaleza. Nuestra resistencia a este nuevo tipo de violencia contra la Iglesia debe de ser el uso recto de la palabra, nuestra adhesión viva a la Ley del Amor y por supuesto, la oración. Pidamos por su conversión y por la nuestra propia, constantemente.

    miércoles, diciembre 07, 2005

    Clemente y la Existencia de Dios

    Amigos, en Vivificat en inglés publiqué hoy una breve crítica a las opiniones del renombrado biólogo británico y ateo militante Richard Dawkins, la cual repasquiné en un rinconcito cibernético llamado "La Cabaña de Joe," en donde un grupito de hombres nos reunimos para jugar al dominó mental, de vez en cuando.

    Pues resulta que un compañero de tertulia llamado "Clemente" (creo que él se llama Luis Clemente Guzmán) decidió seguirme la corriente y "criticar" mi ponencia. Yo, ni tonto ni perezoso, le contesté. La riposta que hilvané la creo digna de reproducirla aquí. Las citas del mensaje original de Clemente están en itálicas azules. Dentro de esas mismas citas a veces cita de mi ensayo original, pero para no complicar las cosas con tintas de muchos colores, todas las citas quedarán en las susodichas itálicas azules:

    Ay POV hazme el favor... Vamos a analizar tu comentario (si es que es tuyo), sólo para evaluar la calidad de tu debate:

    Vayamos. Y sí, es mi comentario.

    "Commentary. Abysmal ignorance often exist in the ranks of the most exalted academics and intellectuals, who because they specialize so much on "their thing," forget, set aside, or ridicule other intellectual traditions, judging the cosmos solely on the basis of their own narrow specialties."

    Ya empezamos. Desde el primer párrafo empiezas a ridiculizar a los académicos e intelectuales que no quieren aceptar la "evidencia científica" de la existencia del "Dios" católico.


    Pues claro. Empiezo poniéndolos en su sitio...aunque...aquí no estamos hablando del "Dios católico." Estamos hablando del Dios de los deístas.

    Pedro, pretender que CIENTIFICOS consideren la OPINION de FILOSOFOS ("other intellectual traditions") como ciencia, es sencillamente NO entender de qué se trata la ciencia, o pretender regresar a la Edad Media, donde la línea divisoria entre filosofía y ciencia era bastante borrosa.

    Primero que nada, yo sé lo que es la ciencia empírica, la ciencia experimental, la que se lleva el nombre de "ciencia" sin cualificar en esta era. ¿Estamos? Yo uso el método científico todos los días en mi trabajo, así que vamos a echar los ad hominems a un lado.

    Segundo, tienes razón. Quiero regresar, en cierta forma, a la "Edad Media." Y no soy yo solo. Gente de más alcurnia académica que yo, como el citado filósofo inglés, que se cantó ateo hasta los otros días. Ahora es deísta. Leibniz, Hegel y Descartes aceptaban el argumento ontológico de San Anselmo. Y tú, Clemente, ¿te crees que la puedes despachar con un mero ademán de tu manito? No creo.

    Total, ¿y quién te dice a tí que la visión medieval de la unidad del conocimiento no es verdad? Es un argumento que Edward O Wilson, el author de Consilience, lo asevera con buenas pruebas y argumentación en su mencionado libro. Porque algo sea "moderno" o "posmoderno," no significa que sea bueno o mejor de lo que vino antes, ¿no crees, Clemente?

    "God is the greatest being thinkable. The greatest being thinkable cannot exist only in my mind. He must also exist outside my mind."

    "If He existed only in my mind, He would not be the greatest being thinkable, for I can think of a being who exists both inside my mind and outside my mind. Therefore God must exist."

    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!!!!!


    Ay, Papo. No te rías tan prematuramente. Observa. Aprende.

    Yo puedo pensar en un ser que existe en mi mente, y también puedo PENSAR (imaginar, crear mentalmente la imagen de) que dicho ser "existe" fuera de mi mente. Se llama "el siriguayo", tiene 27 patas, 2 cabezas, un rabo pelú y come moscas. Es sencillamente lo más grandioso que mi mente puede producir, por lo tanto, TIENE NECESARIAMENTE que existir fuera de mi mente también?

    Otro monje, de nombre Gaunilo le contestó a San Anselmo con la misma objeción inmediatamente. Gaunilo decía que él podía imaginarse la "Isla de los Bienaventurados"--al menos una mejor idea que la del "siriguayo." Si tú hubieses realizado un módico de investigación, lo hubieras encontrado y te hubieras ahorrado este tecleo. El "siriguayo" no es infinito, contestaría San Anselmo, así que no existe necesariamente fuera de tu mente. Total, que si esto es lo más grandioso que tu mente puede concebir, 'mano, es un triste comentario de tu imaginación.

    ¡NO! ¿Por qué? PORQUE EL PENSAMIENTO ES SUBJETIVO! Yo puedo pensar en LO QUE ME DE LA GANA, y también puedo pensar que eso que me da la gana de pensar existe fuera de mi mente.

    Sin embargo, no puedes hacer de esta afirmación una que despruebe a San Anselmo, ni a la existencia de Dios, porque habrán cosas que tu puedas pensar, que porque tú no las pienses, no significan que no existan. En otras palabras, porque tú niegues que Dios exista fuera de tu mente al igual que siriguayo, no por ende resulta que Dios no exista.

    Por ejemplo, yo puedo pensar de que tienes un ojo en el fondillo, pero eso no lo hace cierto. Pero puedo pensar que tienes dos en la cara como todo el mundo, y ya mi mente subjetiva concordaría con la realidad objetiva. A esa concordancia el diccionario define como "verdad."

    Lo que NO puedo es pretender tildar a los que me pueden probar que mis pensamientos son precisamente eso, productos de mi IMAGINACION, "arrogantes", o "narrow minded".

    ¡Pues no pretendas! Yo las canto como las veo.

    Si traes a San Anselmo a colación en este debate, diz que para "probar" la "existencia" de Dios, entérate que éste sujeto San Anselmo era un METAFISICO que vivió en el 1000 y pico más o menos, cuando la traslación del Sol, la Tierra plana, y la existencia de dragones escupe-fuego, pasaban por "ciencia". De hecho, NO había tal cosa como "científicos", lo que había eran "eruditos" de la Biblia que pasaban nociones bíblicas como "verdades objetivas".

    Ay, papá Dios. ¡Qué visión tan prejuiciada tienes! Te recomiendo este otro libro, How the Catholic Church Built Western Civilization por Thomas Woods.

    Y tienes razón, San Anselmo era un "metafísico" pero este término es medio cargado, porque él era un metáfisico en la tradición de Aristóteles, no en la tradición "hermética," "gnóstica" que hoy sobrevive en eso que llaman New Age o en el Rosacrucianismo. Hay que hacer distinctiones, Clemente, para no hacerle cargar a San Anselmo culpas que no son de él.

    "Objective truth is a domain larger than what biological or physical sciences can describe."

    Debes saber también que "San Anselmo" YA ERA CREYENTE EN DIOS ANTES de presentar su "evidencia". Por lo tanto esta "evidencia" NO puede ser presentada como algúna especie de proceso científico que desemboca en "Dios existe" como resultado.


    Ahora estás acusando a San Anselmo tanto de prejuicio (bias) como de caer en un argumento circular. La primera acusación es vana, Clemente. Un científico cree en la racionalidad y comprensiblidad del universo a priori antes de empezar a modelarlo en todo o en parte. Así fueron San Anselmo y Santo Tomás de Aquino. Ellos sabían mejor que tú los límites de la razón y así lo escribieron.

    NO es "objetivo" el que empieza por creer "por fé" en algo para luego hacer una "experimentación" con el propósito de probarlo. El METODO CIENTIFICO si es objetivo porque usted empieza por una HIPOTESIS, y realiza experimentación con LA MENTE ABIERTA, sin esperar que el resultado pruebe su hipótesis en la afirmativa necesariamente. Si resultó falsa, es igual de bueno.

    Ay, guárdate tus lecciones, que son innecesarias. Si tú te hubieras tomado la simple y leve molestia de leer a San Anselmo, de estudiar el contexto y de al menos entrener la visión racional que ellos suscribían, tal vez no hubieras sido tan apresurado de negarles su papel en desarrollo de la filosofía--que no es lo mismo que "teología," pero ya tú sabías eso.

    La ciencia empírica es el metatexto de la filosofía, Clemente, te duela considerarlo, o no. Y es solamente uno de sus metatextos.

    Además, la VERDAD OBJETIVA es PRECISAMENTE la que las ciencias pueden describir porque NO depende de la edad, experiencia, cultura, sistema de valores morales/éticos adquiridos, historia o costumbres del observador para aceptarla. Se acepta como VERDAD porque las premisas que la sostienen NO cambian de acuerdo al observador.

    Hmmmm. ...NO cambian de acuerdo al observador. ¿Estás seguro?

    Las hojas son verdes por la CLOROFILA, y lo puedo constatar irrespectivamente de que yo sea un adulto occidental, educado dentro del cristianismo y caribeño porque existe EVIDENCIA CIENTIFICA de la existencia de la clorofila. Eso es CIENCIA. Pero si las hojas verdes son "bonitas" es totalmente SUBJETIVO, y depende de mi mente y mis ideas. Eso es FILOSOFIA.

    La filosofía, Clemente, es mucho más que la estética.

    Y como la filosofía NO ES OBJECTIVA, si no SUBJETIVA, resulta un ejercicio en IGNORANCIA el venir a presentar una diatriba convoluta y auto-refutable como la de "San" Anselmo como "evidencia" de nada. Y si científicos se sienten "vacíos" y prefieren aceptar a San Anselmo sobre San Einstein, allá ellos.

    Tú sabes que al soslayar la filosofía, socavas la ciencia, ¿no?

    Ay por favor, como no cree en TU versión de Dios, Dawkins es un "arrogante". Tremendo nivel de debate el tuyo, POV. ¿Quieres probar CIENTIFICAMENTE que "Dios existe"? Pruébalo usando el lenguaje de los protones y electrones y entonces te tomaremos científicamente en serio. Pero si vienes a hablarnos en el lenguaje de las IDEAS, te sugiero que te quedes en tu pequeño mundo cibernético, donde seres humanos vuelan y tienen visión de rayos X.

    Fíjate, como pasastes totalmente por alto, como dirían los gringos, went over your head like WHOOSH. Las pruebas filosóficas de San Anselmo no desembocan en el "Dios católico," como te dije antes. Desembocan en el Deísmo, terminan en la antesala de la fe. Es ahí en donde terminó el filósofo inglés Antony Flew, que tal vez, si te hubieras molestado también en investigar, hubieses descubierto que él no se considera cristiano y que su obra filosófica incluye vastos trabajos en la filosofía de la ciencia.

    Pero como compartes la misma arrogancia que Dawkins, tanto que ni se te puede molestar con evidencia contradictoria que rete tus prejuicios, pues papo, quédate en tu mundo de "subjetividad," jugando con tu suruguayo, mientras otros nos dedicamos, con las capacidades y luces que tenemos, a mirar las cosas en su Totalidad. Haz eso, o dedícate a llenar tus lagunas de conocimiento.

    martes, diciembre 06, 2005

    El reconocimiento británico de las uniones civiles preocupa a los obispos

    Comunicado de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales
    LONDRES, martes, 6 diciembre 2005 (ZENIT.org).- Un representante del episcopado ha manifestado este martes su preocupación ante las consecuencias que tendrá la ley británica que introduce las «uniones civiles».

    El Gobierno británico aprobó este lunes la Ley Civil por la que los homosexuales pueden formar uniones civiles, registrándose en los ayuntamientos locales.

    «La introducción de las uniones civiles como una institución legal tendrá sin duda un significativo y duradero impacto. El gobierno ha establecido efectivamente el matrimonio del mismo sexo en todo, salvo en el nombre», afirma el arzobispo Peter Smith, presidente del Departamento para la Responsabilidad y la Ciudadanía Cristianas de la Conferencia de los Obispos Católicos de Inglaterra y Gales.

    Monseñor Smith, arzobispo de Cardiff, reconoce en un comunicado distribuido este martes que, «como resultado, se da el peligro real de erosionar la comprensión profundamente arraigada del matrimonio como relación exclusiva y permanente entre un hombre y una mujer, y como el mejor contexto para criar a los hijos».

    «Lo que tiene que hacer el gobierno en términos de política pública es apoyar y promover el matrimonio en vez de socavar sus fundamentos --ha constatado--. La unión civil no se basa en la complementariedad natural entre un hombre y una mujer y el objetivo natural de la unión sexual no puede ser alcanzado por las parejas del mismo sexo. Del mismo modo, una pareja del mismo sexo no puede cooperar con Dios en la creación de una nueva vida».

    «Durante décadas, el reconocimiento legal del matrimonio, con sus beneficios asociados, no sólo ha reflejado el compromiso personal de la pareja, sino también el compromiso social que el marido y la mujer asumen con el bienestar de la sociedad a través de la procreación y educación de los hijos», añade el arzobispo en un comunicado enviado a Zenit.

    «El matrimonio que dura toda la vida entre un hombre y una mujer sigue representando un ideal inmutable y un ancla vital para un mundo en rápida transformación».

    «El matrimonio es reconocido como el contexto más estable y afectuoso para criar a los hijos --concluye el prelado--. Por este motivo, ha tenido y debería seguir teniendo un lugar especial en nuestra estructura legislativa y social. Debería promoverse su valor para la sociedad en vez de disminuirse»
    .
    Comentario. Tenemos que redoblar nuestros esfuerzos ante estos avances de lo que el fenecido Papa Juan Pablo Magno llamó "una manifestación de la ideología del mal." El estado carece de la autoridad para redefinir el concepto de la familia; los políticos no tienen facultad alguna de cambiar su composición y extender protecciones sociales a relaciones que van contra la ley natural para apacigüar a un sector activista que busca crear nuevos derechos en base a sus inclinaciones.

    Hermanos, la frase se conoce poco en Puerto Rico, pero hay que usarla: vivimos una guerra cultural. Y si no sabemos defender nuestros más profundos valores, personas ajenas con ideas fatulas nos impondrán las suyas.

    La cultura de Puerto Rico es una de raíz cristiana católica. Que nadie te diga lo contrario. Si de verdad la quieres, tienes que defenderla como es. Si de verdad quieres una sociedad justa, sigue los principios inalterables de la justicia según deriva del derecho natural, y no de una jurisprudencia artificial inventada por unos pocos que se desgañitan cuando alguien les apunta los errores de sus agendas. Pero hay que hacerlo; ya la amenaza cobra mucha urgencia. Sino, es cuestión de tiempo para que lo que pasa en estas sociedades "ilustradas" suceda en Puerto Rico y junto con eso, la destrucción de la familia y de la sociedad.

    sábado, diciembre 03, 2005

    Monseñor Antulio Parrilla Bonilla: ejemplo e inspiración para todos los puertorriqueños

    Monseñor Antulio Parrilla Bonilla - foto del Centro de Estudios de los Dominicos del Caribe"Monseñor Antulio Parrilla Bonilla: ejemplo e inspiración." Extrañas palabras para alguien como yo que no comulga con el ideario político del fenecido obispo, pero las reafirmo: el desaparecido obispo auxiliar de la diócesis de Caguas, en Puerto Rico, y titular de Ucres, Monseñor Antulio Parrilla Bonilla, sentó un ejemplo el cual yo pienso emular, más no imitar y definitivamente, en talla más pequeña y de bien distinto modo y a mi manera, de acuerdo a lo que yo veo es mi propio llamado, mi propia vocación. ¿Quieres saber cómo y por qué? Sigue leyendo.

    Resumen biográfico

    Pero, ¿quién era ? De acuerdo al Centro de Estudios Dominicos del Caribe (CEDOC):
    Monseñor Parrilla nació en San Lorenzo, Puerto Rico en 1919y fue ordenado sacerdote diocesano en 1952. Hombre de visión, estudio y oración, realizó diversos trabajos siendo sacerdote. Ya fuera como ayudante en la Cancillería de San Juan o en una parroquía, se destacó en el trabajo social con las comunidades.

    Fue director de la Acción Social Católica, asesor de la JOC y un gran propulsor del movimiento cooperativista. En 1957 ingresa como jesuita en la Compañía de Jesús. En 1965 fue consagrado Obispo Titular de Ucres y Auxiliar de Caguas. Más tarde dirigió el Seminario Regina Cleri de Ponce. Fue profesor en el Instituto de Cooperativismo de la Universidad de Puerto Rico. Fundó el Centro Social Juan XXIII para la formación del laicado. Escritor asiduo en diarios locales y extranjeros, defendió muchas causas en su afán por ver redimido al pueblo puertorriqueño. Falleció el 3 de enero de 1994.
    En otro bosquejo biográfico un tanto grandilocuente escrito en 1979 que comparte con nosotros Peacehost.net, se nos informa que Monseñor Parrilla
    no había aún completado su Maestría en enonomía cuando se encontró llamado a servir en el ejército de los Estados Unidos. Sirvió en Panamá como jefe de radares. Fue entonces cuando se convirtió al Catolicismo y tomó cursos en filosofía y teología en el Seminario de Santa María, en Emmittsburg, Maryland. En 1962 él fue ordenado al sacerdocio. Tras su ordenación sirvió en varios puestos en Puerto Rico, Cuba y Nueva York. Luego fue ordenado Obispo Auxiliar de Caguas. Sin embargo, tras su arresto, fue dejado cesante de su parroquia en Río Piedras, donde conducía misas y atendía a los pobres.

    En su preocupación por los pobres él les retaba a adquirir consciencia de su poder potencial. A tal fin ha estado muy activo organizando cooperativas. Por un tiempo sirvió como Director de programas del Instituto de Cooperativas de la UPR. No obstante, no vacila en criticar el movimiento cooperativo por su fracaso en llenar las necesidades del pobre.

    Monseñor Parrilla: independentista

    En Puerto Rico, los que abogan por la separación política y cultural entre Puerto Rico y los EE.UU. se autodenominan independentistas y a su movimiento se le conoce como independentismo. Aunque por el momento estadísticamente ínfimo, este movimiento mantiene cierta vigencia en el discurso político puertorriqueño. Los que en el militan, se consideran a sí mismo los únicos y verdaderos representantes de lo nacional puertorriqueño, lo cual buscan defender y canalizar con ahínco a través de su proyecto político.

    Monseñor Parrilla era independentista y así lo manifestaba en sus escritos, discursos y ponencias. Monseñor defendía el derecho "inalienable" de Puerto Rico a su plena independencia política y de los puertorriqueños a determinar su propio destino, en su propia tierra, sin ingerencia alguna de poderes que él definía como extranjeros, guerreristas, e imperialistas. Como todos los independentistas de Puerto Rico, Monseñor Parrilla concebía el pleno derecho a la independencia política puertorriqueña como uno irrenunciable e imposible de realizar fuera de un marco de total separación soberana, dentro del cual los puertorriqueños pudiesen rescatar y reconstruir su cultura, purificándola de toda contaminación foránea.

    Escribía regularmente para el semanario Claridad, en sus mejores tiempos el órgano oficial del difunto Partido Socialista Puertorriqueño que era también vocero de todas las tendencias del independentismo boricua, que es lo que es también hoy, un instrumento de propaganda de las ideas de izquierda y entusiástico porrista de cuanto "comandante" revolucionario y armado que la resaca de la historia se dignara depositar en nuestros costas y riberas; y de todo paladín decidido a ganar mediante las armas la independencia y el socialismo que ellos no han podido ganar a través de las urnas.

    Monseñor Parrilla escribía para Claridad porque este le daba espacio a sus ideas independentistas y porque, al ser Parrilla amante del movimiento cooperativista, los socialistas le daban cabida porque veían en este movimiento como a un precursor del colectivismo socialista. Además, Monseñor Parrilla era independentista y ante los ojos de los líderes seglares del independentismo y del socialismo puertorriqueño, eso redimía al buen monseñor del pecado social de vestir la sotana y el pectoral de la institución más antigua—y ellos dirían, más recalcitrante, más reaccionaria, más burguesa—de la civilización occidental: la Iglesia Católica con sede en Roma.

    Yo nunca fui lector de Claridad, por su tono follonista y de circo. Nunca lo consideré como una publicación seria. Pero sí leía las columnas de Monseñor Parrilla en el semanario católico, El Visitante y la impresión que recuerdo era que me parecían bien acertadas. Daba la impresión de que había dos Parrillas, el que escribía para el pueblo católico y el que escribía para el pueblo independentista. Pero como sucede con la unión hipostática del Verbo Divino y la naturaleza huma, las dos corrientes se unían milagrosamente en la persona de Monseñor Parrilla, no me pregunten cómo.

    El "izquierdismo" de Monseñor Parrilla

    Como se sabe, el bote ideológico del liderato independentista de Puerto Rico se mueve en las corrientes de la izquierda política, dentro del cual navegan, a veces alegremente, a veces al borde del motín, "centristas" de corte social-democrático y marxistas leninistas convencidos, fosilizados sobrevivientes de la gran extinción de los regímenes dinosaúricos del bloque soviético. El bote separatista de Puerto Rico tiene pocos navegantes, todos sus tripulantes quieren ser capitanes y por esto se encuentra en permanente estado de zozobra, embistiendo sin cesar el incólume témpano de las preferencias mayoritarias de los puertorriqueños,

    Con todo y eso, el bote del independentismo puertorriqueño logra mantenerse siempre a flote, siempre en rumbo a su horizonte, a pesar de la ineptitud de sus marineros. Como dijera el canciller alemán decimonónico, Otto von Bismarck alguna vez, la Fortuna favorece a los necios.

    La posición de Monseñor Parrilla como capellán de este aguerrido navío no debió de haber sido fácil, por razón de su sotana y su pectoral. Monseñor Parrilla fue tripulante de este barco porque vivía la llamada "opción por los pobres" defendida en las conferencias internacionales del episcopado de Latinoamérica en Medellín, Colombia en 1968—a cuya apertura asistió el Papa Pablo VI— y en Puebla, México en 1979—a la cual asistió el Papa Juan Pablo Magno—estaba en boga en la Iglesia, aunque atemperada por este último por el uso incompatible con la doctrina católica del materialismo dialéctico como herramienta de análisis teológico por parte de sus principales exponentes.

    No tengo material suficiente ante mí para concluir si Monseñor Parrilla compartía en algo estas tendencias marxistas dentro de la Iglesia en América Latina. Que él las conocía se sabe—nadie nunca lo ha acusado de ser ignorante, a parte de que en los años 70 todo esto estaba en plena boga. Ni tampoco esto hubiera sido una actitud aislada de Monseñor Parrilla como jesuita, ya que como él había y todavía quedan numerosos jesuitas de marcada simpatía con la izquierda, con la cual dicen mantener una actitud "crítica" y de "diálogo" pero que en la práctica se reduce siempre a una actitud de completa sintonía. Con esto también, él abrazaba un pacifismo bien delineado y una pasión por el activismo no-violento.

    Lo que se sabe es que, como el fundador del cooperativismo en Puerto Rico, el novoescocés Padre José MacDonald, Monseñor Parrilla
    … confiaba en la promoción humana y social entre los pequeños y desposeídos. Proponía que el florecimiento del cooperativismo en la clase media repercutiera favorablemente en la superación solidaria de los más pobres, quienes se unirían a esta filosofía liberadora. La escuela de Antigonish recoge los ideales de Rochdale (1844), para reorientar la economía hacia el pueblo. De este modo, surgiría una renovación popular y la reestructuración de la sociedad. Cooperativizar la economía significa “convertir en cooperadores a todos los consumidores y todos los productores primarios” (A. Parrilla, S.J., Cooperativismo en Puerto Rico, una crítica, 1975).Fuente.
    De acuerdo a Aníbal Colón Rosado y citando a Juan Soto,
    La doctrina social y el espíritu cooperativista coinciden en sus postulados más sublimes. La encíclica Rerum novarum (1891) contribuyó a fortalecer la vida social cristiana, que a su vez impulsó y consolidó la creación de cooperativas. Asimismo, el magisterio ha subrayado el aporte de las empresas cooperativas al valor del trabajo, la responsabilidad personal y social, la experiencia democrática (cf. Mater et Magistra, ASS 53; 1961; 422-423). Siendo el trabajador persona e imagen de Dios, no debe dejarse abandonado al mecanismo ciego de las fuerzas mercantilistas (cf. Centesimus annus, 34). La Iglesia aboga por modelos de participación fundados en la copropiedad, la cogestión y la cooperación. En cuanto a esta última, “los cooperativistas reciben como retribución el beneficio de la empresa, que esperan sea mayor que un salario. En esta forma de régimen de sociedad es habitual la contratación de un gerente-empresario asalariado que deberá rendir cuentas ante los propietarios cooperativistas” (Juan Soto, coord., Doctrina Social de la Iglesia, BAC, 2002, p.349).Fuente
    Era dentro de esta órbita en dónde Monseñor Parrilla revolvía. Si los capitanes del independentismo boricua toleraban la idiosincrasia de su capellán, era porque estos creían que el proyecto cooperativista podía ser purificado de su conexión con el opio de las masas eventualmente, seglarizado, y absorbido por el socialismo y los procesos revolucionarios. Si luego Monseñor Parrilla se "radicalizó" políticamente, lo desconozco.

    Creo que al Monseñor Parrilla poco le importaba la posibilidad de que el tiburón del marxismo se tragase al pescadito del cristianismo y teorizo que esa convicción era fruto de su fe católica. Él parecía estar convencido de que el producto final del proceso dialéctico entre el pensamiento vanguardista-revolucionario y la doctrina de la Iglesia resultaría en una síntesis de lo mejor de las dos ideas, en donde del lado católico lo que imperaría sería la fe ortodoxa tradicional, pero dotada de nuevos bríos y nuevas herramientas para construir una sociedad más humana y más justa.

    La historia terminó haciendo añicos la ilusión de esta bella "síntesis" y por ello, yo doy gracias a Dios. La hipótesis tenía todos los vistos de una tragedia, percudida como estaba de profundas e irreconciliables contradicciones. Al marxismo no se le puede "bautizar"; una persona no puede ser cristiana y marxista simultáneamente, por la misma razón que no se puede hacer fiesta con Dios y con Mamón. Uno no puede hacerse que las demandas de uno no contradicen las del otro.

    Para el mismo Monseñor Parrilla, mejor fue así. En mi opinión, de haber triunfado el esquema "revolucionario" en Puerto Rico, me temo que al buen obispo lo hubieran arrinconado como otrora terminara Ernesto Cardenal con los sandinistas en Nicaragua, relegado a un papel impotente como "Ministro de Cultura" para lucir como una linda guirnalda, ilustrativa de la "generosidad" y amplitud intelectual de la Revolución, pero sin poder, contenido, o relevancia.

    Como Cardenal, Monseñor Parrilla seguro que más tarde hubiera caído víctima del dedo regañón del Papa Juan Pablo Magno, y lo más seguro que se hubiera visto obligado también a renunciar a su sotana y pectoral. Me atrevo a decir que la "Revolución" fracasó en Puerto Rico para que gente generosa y bien intencionada como Monseñor Parrilla pudieran salvar sus almas. Los designios del Señor son en verdad misteriosos.

    Mi encuentro con Monseñor Parrilla

    De todos los vericuetos que me han tocado recorrer en mi vida, uno de ellos me llevó a encontrarme con Monseñor Antulio Parrilla Bonilla. Sucedió más o menos en mayo de 1985. Acabábamos la misa que celebraba en el Centro de Estudiantes del Recinto Universitario de Mayagüez para la Juventud Estudiantil Católica, lo cual sucedía semanalmente todos los jueves y justamente en esa semana nos visitó, reemplazando a nuestro capellán como celebrante en el Santo Sacrificio. Me recuerdo que era en mayo o a finales de abril porque yo estaba a punto de enlistarme en la Fuerza Aérea de los EE.UU. en ese mismo mes y eso fue tema de conversación, después.

    No me recuerdo bien de la circunstancia específica, pero creo que el líder del grupo juvenil tenía que llevar al monseñor, si mal no recuerdo, a otro pueblo, creo que a Aguadilla, para otro compromiso y yo fui uno de los aprontados que tomó ventaja de la situación y me fui a darme el paseo con ellos y a cortar clase.

    La impresión que me dio el monseñor fue de una persona bondadosa, "todo oídos," el tipo de persona que uno se siente inclinado a contarle la vida entera. Emanaba "paternidad" y cierta juventud de corazón y ánimo incongruente con su edad mediana. Parecía tener eterna paciencia y eterna compresión.

    Le hablé de sandeces. ¿De qué podía hablarle? ¿Cómo uno habla con alguien así? Quería impresionarle con la ristra de conocimientos desordenados y trivialidades que en esa época yo tenía. Monseñor me escuchó con mucha paciencia. Me recuerdo que le pregunté por qué los obispos se hacían llamar "excelencia." El me contestó que eso descendía de un uso medieval. Yo ya lo sabía, pero no encontraba como empezar la conversación.

    Y es que yo estaba deslumbrado. Ya yo era veterano acólito de los obispos de Ponce, Juan Fremiot Torres Oliver y Ricardo Suriñach, y del obispo de Mayagüez, Ulises Casiano, ordinarios diocesanos de estos pueblos en aquel entonces. Estos señores me habían impresionado de varias maneras, pero en mis encuentros con ellos, siempre mantenían una distancia formal. Monseñor Parrilla se mostraba totalmente accesible, sin barreras personales de ninguna clase. Era como "un cura más."

    Fue en ese momento que el líder del grupo le dijo al monseñor risueña y sarcásticamente que pronto me enlistaría en la Fuerza Aérea, haciendo una pausa gangosa para esperar la reacción de Monseñor Parrilla. Lo que sucedió después se me ha quedado grabado en mi memoria para siempre.

    Monseñor Parrilla me miró largamente, con una mirada de gran compasión, mezclada tal vez con lástima; fue como si le hubiesen dicho que yo padecía de una Enfermedad Terminal, que el desahucio ya había sido proclamado, y que su desenlace mortal era inminente. Sentí que él me veía como otra pérdida más para el futuro del país—en el mismo sentido de que toda persona joven constituye el futuro de su país, no porque yo ostentara algún atributo particular, especial, o esencial—que se repetía las historia de los desafortunados que se iban al "extranjero" y que consecuentemente, moriría también mi puertorriqueñidad. Monseñor Parrilla me guardó, por unos segundos, luto mientras yo vivía. Todo esto me lo dijo con su mirada y su leve sonrisa.

    En ese momento sentí ruptura, separación, humillación porque el jaiba aquel le puso el tema al Monseñor sin mi permiso, solamente por ver si volaban las chispas, a ver si había pelea, discusión, debate, gallera. Por supuesto, en ese caso, yo hubiese llevado todas las de perder y tal vez eso sería el desenlace que nuestro gran líder estudiantil quería manufacturar, para gozarse ver al obispo-patriota poner en su sitio al incipiente vendepatria. Inocentón que yo era, no entendí eso hasta muchos años después.

    Y es que había cierto precedente. Ya yo traía a esta gente medio caliente conmigo. Cuando miembros del grupo católico se fueron a vender discos de Pablo Milanés previo a su concierto ese año en el gimnasio del Colegio, no me perdonaron que yo no supiera quién era ese individuo, y peor les cayó cuando cuestioné su entusiástica burrada de proclamar que la importancia de Pablo Milanés radicaba en su distinción de ser un músico de "nueva trova" que cantaba desde "un territorio liberado," la implicación siendo de que solamente en Cuba existían cantantes "libres" y que en el resto de América los novotrovadores cantaban con grilletes en las piernas y en los sesos. Así que ya tenía a mis compañeros molestos por no querer ponerme las gafas especiales que ellos usaban para ver al mundo. Peor les cayó cuando asistí a un par de reuniones en mi uniforme del ROTC. La verdad es que no hay tolerancia entre los que piden tolerancia.

    Ni tampoco mis condiscípulos entendían mi preferencia de ver el catolicismo primariamente como una gesta de conversión y transformación interior, que vivir la fe consistía en el descubrimiento y vivencia de una relación personal entre Dios y el hombre, y solo después y subordinadamente se podía hablar sobre transformar la sociedad y "las estructuras de pecado." La espiritualidad y la contemplación eran para ellos cuestiones de curas, monjas, y viejas que rezaban el rosario. Tampoco entendí el origen y la naturaleza de sus actitudes y fobias hasta muchos años después.

    Más tarde en mi adultez, aprendí a apreciar las canciones de Milanés según las cantaban los novotrovadores del grupo Haciendo Punto en Otro Son, independientemente de las burradas adolescentes de mis ex-compañeros universitarios y también desarrollé una actitud crítica ante lo que ya se conocía como "teología de liberación." Pero ya eso es otro cuento.

    Pero retornemos al carro rumbo a Aguadilla. Todo fue anticlímax. No hubo "show." Monseñor Parrilla me preguntó el por qué de mi decisión y yo le dije algo que revelaba un poquito de mi situación familiar, mi deseo de casarme y empezar de nuevo en otro sitio, de probar mi hombría a través de otras vivencias, en fin, mi deseo de ser libre, de empezar mi vida con la niña que me amaba, lejos de la gente que nos hería. Lo que él no oyó o no le dije, lo intuyó. No cuestionó ni mi decisión a ello ni mi derecho a tomarla. A pesar de los sentimientos expresados en su mirada, guardó un silencio respetuoso. Yo dije poco o nada durante el resto del trayecto. De lo que pasó después que dejamos al monseñor, no recuerdo nada.

    Lo que aprendí de Monseñor Parrilla

    Monseñor Antulio Parrilla BonillaAlgunos se sorprenderán al oírme decir que aprendí varias cosas de Monseñor Parrilla, pero les digo que eso fue así; otros dirán que aprendí todas las lecciones equivocadas del encuentro, que lo justo y necesario era y sigue siendo que me convierta a su modo de ver la religión y la política y que toda otra opción es digna de repudio y oprobio. Nada más lejos de la verdad.

    Lo primero que aprendí de Monseñor Antulio Parrilla Bonilla fue que hay que serle fieramente leal a las convicciones propias, una vez que estas son alcanzadas mediante el estudio deliberado y sosegado y la sobria aplicación de la razón. Una vez alcanzadas, uno debe de defender estas convicciones valientemente, sin pedir ni permiso ni disculpas por ellas a nadie y preocupándose poco del "qué dirán" de los demás.

    Segundo, que en el peregrinar cristiano de cada cual uno no puede ser un santo de palo y de yeso, esto es, que uno no puede atenerse a las expectativas que los demás tengan de cómo una persona devota deba de comportarse o hablar. Somos santos de sangre y hueso, somos "obras en progreso." A muchos les molesta las raras ocasiones en que uno se saque una palabrota, o que uno arguya con filo cortante en la arena de la opinión y de la palabra. Otros esperan que la persona devota—"contemplativa" es la palabra que yo prefiero—se abanderice de una causa política favorita como prueba prerrequisito de su autoridad moral, sea de derecha o izquierda y les disgusta cuando la persona contemplativa rehúsa abanderizarse de manera fanática de sus causas favoritas.

    Tercero, que quien toma el cristianismo católico en serio se compromete a decir la verdad de las cosas, con la luz que Dios le ha dado para ver esa verdad, en todo momento, aunque le cueste personalmente en términos materiales o en la reputación. Ese cristiano católico muestra la otra mejilla en el conflicto y en las bofetadas, tanto tangibles como metafóricas, sabiendo que la venganza última pertenece al Señor. Esa persona sabe que rasparles la verdad a otros, no importa que tan benignamente lo haga, casi siempre no resulta en el cambio o la conversión del adversario. Pero eso no desalienta al aspirante a profeta, antes bien, sigue adelante, siempre adelante.

    Cuarto, y último por el momento, que el cristiano católico así acrisolado por la contradicción y el conflicto está llamado a ser profeta. Un profeta no es alguien que predice el futuro aunque esto puede ser parte de su vocación. Un profeta es un heraldo, un portavoz de Dios; dice lo que Dios le dice, arde en el fuego del amor de Dios y camina bajo la luz sofocante de sus demandas. Dios no es un "placer" para el profeta, es más bien fuego consumidor. Y como profeta, el cristiano católico sabe que muchas veces será la única voz clamando en el desierto y conoce en su propia carne que nadie es profeta en su propia tierra.

    Esto lo vivió, tal vez de manera excelente, Monseñor Antulio Parrilla Bonilla, hayamos estado de acuerdo con él o no. Ese es su ejemplo para mí, que tengo que seguir siempre mi propio camino apasionadamente, bajo las luces que Dios me conceda. Y eso es lo que pienso seguir haciendo. Desde el cielo, Monseñor Antulio Parrilla Bonilla me mira complacido, su sonrisa triste transformada en una de alegría celeste, mientras contempla en la Visión Beatífica el momento que una vez compartimos y que yace ahora en mis recuerdos, contento de las lecciones aprendidas que por siempre me acompañarán, aunque nuestros caminos e ideales resultaran distintos, sabiendo que en la viña del Señor hay de todo.

    jueves, diciembre 01, 2005

    Déjame predicar tu nombre sin palabras con mi ejemplo...

    Una oración por el Siervo de Dios, Juan Enrique Cardenal Newman (John Henry Newman)
    Cardinal John Henry NewmanJesús mío: ayúdame a esparcir tu fragancia dondequiera que vaya, inunda mi alma con tu espíritu y tu vida; penetra todo mi ser y toma de él posesión de tal manera, que mi vida no sea en adelante sino una irradiación de la tuya.

    Quédate en mi corazón, en una unión tan íntima, que las almas que tengan contacto con la mía puedan sentir en mí tu presencia; y que al mirarme olviden que yo existo y no piensen sino en Ti.

    Quédate conmigo, así podré convertirme en luz para los otros…esa luz, oh Jesús, vendrá de Ti; ni uno solo de sus rayos será mío; te serviré apenas de instrumento para que Tú ilumines a las almas a través de mí.

    Déjame alabarte, en la forma que te es más agradable; llevando mi lámpara encendida para disipar la sombra en el camino de otras almas.

    Déjame predicar tu nombre sin palabras con mi ejemplo, con tu fuerza de atracción con la sobrenatural influencia de mis obras, con la fuerza evidente del amor que mi corazón siente por Ti.

    La instrucción vaticana no es ni mucho menos un «ataque contra los homosexuales»

    Entrevista con el cardenal Cottier, hasta este jueves teólogo del Papa.

    CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 1 diciembre 2005 (ZENIT.org).- El documento vaticano, publicado el 29 de noviembre sobre homosexualidad y admisión a seminarios y a las órdenes sagradas, no es un «ataque contra los homosexuales», por el contrario, constituye un esfuerzo por «comprender su situación» y sufrimientos, explica quien ha sido hasta este jueves teólogo de la Casa Pontificia, más conocido como «teólogo del Papa».

    Cardenal Georges-Marie CottierTras publicarse la instrucción «sobre los criterios de discernimiento vocacional en relación con las personas de tendencias homosexuales, antes de su admisión al seminario y a las órdenes sagradas», redactada por la Congregación para la Educación Católica con la aprobación de Benedicto XVI, el cardenal Georges-Marie Cottier, O.P., (fotografiado a la derecha) ha respondido a las preguntas de Zenit.

    La Santa Sede anunció este jueves que el cardenal Cottier, de 83 años de edad, ha sido sustituido como teólogo de la Casa Pontificia por el padre Wojciech Giertych, quien como es tradición, también es del Orden de los Frailes Predicadores.
    --¿Qué hay de nuevo en este documento?

    --Cardenal Cottier: La novedad está ante todo en el hecho de que ofrece una síntesis sobre lo que ya se había dicho y que presenta en su conjunto. Es un texto que me parece sumamente ponderado.

    --Quizá la novedad está en la referencia a la «cultura gay» y la delicadeza en el tono y en la elección de los términos: deplora, por ejemplo, las «discriminaciones».

    --Cardenal Cottier: Yo subrayaría ante todo la delicadeza. No se trata ni mucho menos, como se ha dicho, de un ataque contra los homosexuales. Al contrario, se da un esfuerzo --y una invitación a hacer este esfuerzo-- por comprender su situación y los problemas que con frecuencia sufren estas personas. El documento muestra que para los homosexuales hay un camino y una salvación en la medida en la que llevan su homosexualidad en unión con el Cristo sufriente. El documento, les manifiesta mucha delicadeza.

    Por otra parte, no mezcla las cosas. Hace la distinción entre personas que tienen una actividad homosexual de las que tienen «tendencias homosexuales profundamente arraigadas» y de las que las experimentan de un modo «transitorio», tendencias más ligeras, ligadas a episodios de su vida, de las que yo diría que pueden liberarse. Por tanto, hay matices.

    Por lo que se refiere a la «cultura gay», es verdad que se trata de un fenómeno nuevo, muy reciente. La proclamación de la «cultura gay» como una reivindicación social es algo de estos últimos años. Por este motivo, se habla de ella.

    --El documento subraya la necesidad la «madurez afectiva» de los candidatos al sacerdocio de cara a la «paternidad espiritual» y de una «relación correcta con hombres y mujeres» que el sacerdote encontrará en su ministerio pastoral.

    --Cardenal Cottier: Es un punto muy importante. A propósito de la formación, se dice que hay que tener en cuenta el aspecto humano, el aspecto espiritual, el aspecto intelectual y el aspecto pastoral. Se trata, por tanto, de un conjunto de cualidades. Y se insiste mucho en el aspecto humano, emitiendo un juicio basado en estudios: el hecho de que la homosexualidad impide en cierto sentido la «madurez afectiva», término que aparece en varias ocasiones. La madurez afectiva es necesaria también para aquéllos que quieren vivir plenamente el celibato consagrado, la castidad perfecta. La inmadurez afectiva puede provocar también que la relación con el otro sexo quede afectada. En general, la homosexualidad está acompañada por esta inmadurez afectiva. Es una afirmación que va a ser criticada, pero que se basa en la experiencia. En cuanto representante de Cristo, esposo de la Iglesia, el sacerdote está llamado a ejercer entre hombres y mujeres una paternidad espiritual: por este motivo es necesaria esta madurez afectiva, hecha de espíritu de sacrificio y de olvido de sí mismo por amor al otro.

    --También se subraya el papel del director espiritual y la responsabilidad personal del candidato al sacerdocio…

    --Cardenal Cottier: El documento nos recuerda que no es suficiente con sentirse llamado al sacerdocio para tener el derecho. Siempre es el obispo quien llama al sacerdocio. Pero el obispo tiene colaboradores que son los directores de seminarios, y por lo que se refiere al fuero interno, en el que la persona está obligada a mantener secreto, el director espiritual. Lo que se le pide al director espiritual es que ayude al candidato que tiene tendencias homosexuales profundas a que él mismo comprenda, a que él mismo decida que no está hecho para el sacerdocio. Debe ser un camino realizado por la misma persona. Es muy importante. No quiere decir que se le «echa», o que se «rechaza» a estas personas. Simplemente, lo que se hace es que la persona tome conciencia de que ése no es el camino que el Señor quiere para él. Si todo esto se hace con una gran delicadeza, y una gran caridad, se dará un gran respeto de las personas.

    Y después se evitarán desastres como los que hemos tenido. Quisiera añadir algo de lo que se habla mucho --demasiado, quizá, no lo sé--: pedofilia y homosexualidad. Hay una palabra que no se utiliza nunca y que, sin embargo, es importante cuando vemos el trabajo que hacen los sacerdotes, es la palabra «efebofilia». No es la pedofilia, que es la atracción por los niños pequeños, sino que hace referencia a la atracción por los adolescentes. Se trata de una edad muy ambigua y decisiva para la existencia de cada quien. Y creo que es una forma muy extendida de homosexualidad. Creo que es necesario de presentar esta aclaración, pues las familias confían los adolescentes a sacerdotes --scouts, campamentos de verano, peregrinaciones, grupos…--. En esos casos, estos muchachos tienen que ser totalmente respetados.

    --¿Cómo se puede comprender la expresión de la instrucción que busca «garantizar siempre a la Iglesia sacerdotes idóneos», pastores según el Corazón de Cristo?

    --Cardenal Cottier: Sólo hay un pastor en la Iglesia. El papa, los obispos, los sacerdotes, son pastores, pues participan en esta prerrogativa de Cristo. Tienen que vivir una gran unión con Cristo. Y, si no hay vida interior, vida de oración, de unión con el Señor, amor a la Eucaristía, meditación constante de la Palabra de Dios, oración, se deja de cumplir con esta misión, la de ser representante, imagen en medio de nosotros de único Pastor, que es Jesucristo.

    --¿Cuál es la autoridad de este documento redactado por una congregación vaticana?

    --Cardenal Cottier: Las congregaciones vaticanas tienen autoridad en la medida en son colaboradores autorizados del Papa. Me permito recordarle que al final el Papa ha pedido, con su firma, que se publique en el documento esta frase: «El Sumo Pontífice Benedicto XVI, con fecha del 31 de agosto de 2005, ha aprobado la presente Instrucción y ha mandado su publicación». La autoridad del Papa queda comprometida por el hecho de que es un texto de una congregación, y la congregación competente para la Educación católica, que ha contado con la colaboración de la Congregación para el Culto Divino --dos congregaciones importantes--. Hay textos de congregaciones que son documentos de trabajo, no tienen necesidad de la aprobación explícita del Papa. Aquí se da su aprobación y la orden de que sea publicado. La autoridad del Papa está presente.