domingo, noviembre 27, 2005

Texto del documento de la Santa Sede acerca de la admisión de personas con tendencias homosexuales al sacerdocio

Fuente: ACIPrensa

Amigos, esto es un tema que he estado siguiendo, tanto en inglés como en español por varios meses ya. Quiero compartir con Uds, entonces, el documento que la Santa Sede publicará esta semana entrante, para edificación de todos.

Instrucción "Sobre los criterios de discernimiento vocacional concernientes a las personas con tendencias homosexuales en vistas a su admisión al seminario y a las Órdenes Sagradas"

Viernes 4 de noviembre de 2005

Traducción al español de la versión publicada por la agencia Adista.

Introducción

En continuidad con la enseñanza del Concilio Vaticano II y, en particular, con el decreto Optatam totius sobre la formación sacerdotal, la Congregación para la Educación Católica ha publicado diversos documentos para promover una adecuada formación integral de los futuros sacerdotes, ofreciendo orientaciones y normas precisas sobre sus diversos aspectos . En el entretiempo también el Sínodo de los Obispos de 1999 ha reflexionado sobre la formación de los sacerdotes en las circunstancias actuales, con la intención de llevar a cumplimiento la doctrina conciliar sobre este argumento y de hacerla más explícita e incisiva en el mundo contemporáneo. Tras este Sínodo, Juan Pablo II publicó la Exhortación apostólica post- sinodal Pastores dabo vobis .

A la luz de esta rica enseñanza, la presente Instrucción no pretende detenerse sobre todas las cuestiones de orden afectivo o sexual que necesitan un atento discernimiento durante el entero periodo de la formación. Ésta contiene normas sobre una cuestión particular, que se ha vuelto más urgente por la situación actual, esto es, aquella de la admisión o no al Seminario y a las Órdenes Sagradas de los candidatos que tienen tendencias homosexuales profundamente arraigadas.

1. Madurez afectiva y paternidad espiritual

Según la constante Tradición de la Iglesia, recibe válidamente la sagrada Ordenación exclusivamente el bautizado de sexo masculino . A través del sacramento de la Ordenación, el Espíritu Santo configura al candidato, a un título nuevo y específico, a Jesucristo: el sacerdote, de hecho, representa sacramentalmente a Cristo, Cabeza, Pastor y Esposo de la Iglesia . A causa de esta configuración a Cristo, toda la vida del ministro sagrado debe estar animada por el don de toda su persona a la Iglesia y por una auténtica caridad pastoral .

El candidato al ministerio ordenado, por lo tanto, debe alcanzar la madurez afectiva. Tal madurez lo hará capaz de ponerse en una correcta relación con hombres y mujeres, desarrollando en él un verdadero sentido de la paternidad espiritual hacia la comunidad eclesial que le será confiada .

2. La homosexualidad y el ministerio ordenado

Desde el Concilio Vaticano II a hoy, diversos documentos del Magisterio –y especialmente el Catecismo de la Iglesia Católica– han confirmado la enseñanza de la Iglesia sobre la homosexualidad. El Catecismo distingue entre los actos homosexuales y las tendencias homosexuales.

Sobre los actos, enseña que, en la Sagrada Escritura, estos son presentados como pecados graves. La Tradición los ha considerado constantemente como intrínsecamente inmorales y contrarios a ley natural. Estos, en consecuencia, no pueden ser aprobados en ningún caso.

En lo que concierne a las tendencias homosexuales profundamente arraigadas, que se encuentran en un cierto número de hombres y mujeres, son también éstas objetivamente desordenadas y frecuentemente constituyen, también para ellos, una prueba. Tales personas deben ser acogidas con respeto y delicadeza; se evitará toda discriminación injusta. Éstas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida y a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar .

A la luz de tal enseñanza, este Dicasterio, de acuerdo con la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, considera necesario afirmar claramente que la Iglesia, respetando profundamente a las personas en cuestión , no puede admitir al Seminario y a las Órdenes sagradas a aquellos que practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas o apoyan la así llamada cultura gay .

Las personas mencionadas se encuentran, de hecho, en una situación que obstaculiza gravemente establecer una correcta relación con hombres y mujeres. No se pueden descuidar las consecuencias negativas que pueden derivar de la Ordenación de personas con tendencias homosexuales profundamente arraigadas.

Si, en cambio, se tratase de tendencias homosexuales que fuesen solo expresión de un problema transitorio, como, por ejemplo, aquello de una adolescencia aún no terminada, estas deben estar claramente superadas al menos tres años antes de la Ordenación diaconal.

3. El discernimiento de la idoneidad de los candidatos por parte de la Iglesia

Dos son los aspectos inseparables en toda vocación sacerdotal: el don gratuito de Dios y la libertad responsable del hombre. La vocación es un don de la gracia divina, recibido por la Iglesia, en la Iglesia y para el servicio de la Iglesia. Respondiendo a la llamada de Dios, el hombre se ofrece libremente a Él en el amor . El solo deseo de llegar a ser sacerdote no es suficiente y no existe un derecho a recibir la sagrada Ordenación. Compete a la Iglesia – en su responsabilidad de definir los requisitos necesarios para la recepción de los Sacramentos instituidos por Cristo– discernir la idoneidad de aquel que desea ingresar en el Seminario , acompañarlo durante los años de la formación y llamarlo a las Órdenes sagradas, si se considera que posee las cualidades requeridas .

La formación del futuro sacerdote debe articular, en una complementariedad esencial, las cuatro dimensiones de la formación: humana, espiritual, intelectual y pastoral . En este contexto, es necesario resaltar la particular importancia de la formación humana, fundamento necesario de toda la formación . Para admitir a un candidato a la Ordenación diaconal, la Iglesia debe verificar, además, que se haya alcanzado la madurez afectiva del candidato al sacerdocio .

La llamada a las Órdenes es una responsabilidad personal del Obispo o del Superior Mayor. Teniendo presente el parecer de aquellos a los cuales se ha confiado la responsabilidad de la formación, el Obispo o el Superior Mayor, antes de admitir a la Ordenación al candidato, deben llegar a un juicio moralmente cierto sobre sus cualidades. En el caso de duda seria sobre ello, no deben admitirlo a la Ordenación .

El discernimiento de la vocación y de la madurez del candidato es también una importante labor del rector y de los otros formadores del Seminario. Antes de toda Ordenación, el rector debe expresar su juicio sobre las cualidades del candidato exigidas por la Iglesia .

En el discernimiento de la idoneidad a la Ordenación, le compete al director espiritual una labor importante. Aunque estando vinculado por el secreto, él representa a la Iglesia en el foro interno. En los diálogos con el candidato, el director espiritual debe claramente recordar las exigencias de la Iglesia sobre la castidad sacerdotal y la madurez afectiva específica del sacerdote, así como ayudarlo a discernir si tiene las cualidades necesarias . Él tiene la obligación de evaluar todas las cualidades de la personalidad y asegurarse que el candidato no presente desórdenes sexuales incompatibles con el sacerdocio. Si un candidato practica la homosexualidad o presenta tendencias homosexuales profundamente arraigadas, su director espiritual, así como su confesor, tienen el deber de disuadirlo, en conciencia, de proceder hacia la Ordenación.

Se sobrentiende que el candidato mismo es el primer responsable de la propia formación . Él debe ofrecerse confiadamente al discernimiento de la Iglesia, del Obispo que llama a las Órdenes, del rector del Seminario, del director espiritual y de los otros educadores del Seminario a los cuales el Obispo o el Superior Mayor han confiado la labor de formar a los futuros sacerdotes. Sería gravemente deshonesto que un candidato ocultase la propia homosexualidad para acceder, no obstante todo, a la Ordenación. Un comportamiento tan inauténtico no corresponde al espíritu de verdad, de lealtad y de disponibilidad que debe caracterizar la personalidad de aquel que sostiene estar llamado a servir a Cristo y a su Iglesia en el ministerio sacerdotal.

Conclusión

Esta Congregación reafirma la necesidad de que los Obispos, los Superiores Mayores y todos los responsables interesados realicen un atento discernimiento sobre la idoneidad de los candidatos a las Órdenes sagradas, desde la admisión al Seminario hasta la Ordenación. Este discernimiento debe ser hecho a la luz de una concepción del sacerdocio ministerial en concordancia con la enseñanza de la Iglesia.

Los Obispos, las Conferencias Episcopales y los Superiores Mayores vigilen para que las normas de esta Instrucción sean observadas fielmente para el bien de los candidatos mismos y para garantizar siempre a la Iglesia sacerdotes idóneos, verdaderos pastores según el corazón de Cristo.

El Sumo Pontífice Benedicto XVI, en fecha 31 de agosto del 2005, ha aprobado la presente Instrucción y ha ordenado su publicación.

Roma, 4 de noviembre de 2005, Memorial de San Carlos Borromeo, Patrono de los Seminarios.

Zenon Card. Grocholewski
Prefecto

J. Michael Miller, C.S.B.
Arzobispo titular de Vertara
Secretario

El Papa nos habla sobre el sentido del Adviento

Amigos: celebramos hoy el primer domingo de la temporada de Adviento y deseo compartir estas palabras del Papa Benedicto XVI, cortesía de ACIPrensa:
«El Adviento y la Navidad han experimentado un incremento de su aspecto externo y festivo profano tal que en el seno de la Iglesia surge de la fe misma una aspiración a un Adviento auténtico: la insuficiencia de ese ánimo festivo por sí sólo se deja sentir, y el objetivo de nuestras aspiraciones es el núcleo del acontecimiento, ese alimento del espíritu fuerte y consistente del que nos queda un reflejo en las palabras piadosas con que nos felicitamos las pascuas. ¿Cuál es ese núcleo de la vivencia del Adviento?

El Papa Benedicto XVI celebra las vísperas del primer domingo de AdvientoPodemos tomar como punto de partida la palabra «Adviento»; este término no significa «espera», como podría suponerse, sino que es la traducción de la palabra griega parusía, que significa «presencia», o mejor dicho, «llegada», es decir, presencia comenzada. En la antigüedad se usaba para designar la presencia de un rey o señor, o también del dios al que se rinde culto y que regala a sus fieles el tiempo de su parusía. Es decir, que el Adviento significa la presencia comenzada de Dios mismo. Por eso nos recuerda dos cosas: primero, que la presencia de Dios en el mundo ya ha comenzado, y que él ya está presente de una manera oculta; en segundo lugar, que esa presencia de Dios acaba de comenzar, aún no es total, sino que esta proceso de crecimiento y maduración. Su presencia ya ha comenzado, y somos nosotros, los creyentes, quienes, por su voluntad, hemos de hacerlo presente en el mundo. Es por medio de nuestra fe, esperanza y amor como él quiere hacer brillar la luz continuamente en la noche del mundo. De modo que las luces que encendamos en las noches oscuras de este invierno serán a la vez consuelo y advertencia: certeza consoladora de que «la luz del mundo» se ha encendido ya en la noche oscura de Belén y ha cambiado la noche del pecado humano en la noche santa del perdón divino; por otra parte, la conciencia de que esta luz solamente puede —y solamente quiere— seguir brillando si es sostenida por aquellos que, por ser cristianos, continúan a través de los tiempos la obra de Cristo. La luz de Cristo quiere iluminar la noche del mundo a través de la luz que somos nosotros; su presencia ya iniciada ha de seguir creciendo por medio de nosotros. Cuando en la noche santa suene una y otra vez el himno Hodie Christus natus est, debemos recordar que el inicio que se produjo en Belén ha de ser en nosotros inicio permanente, que aquella noche santa es nuevamente un «hoy» cada vez que un hombre permite que la luz del bien haga desaparecer en él las tinieblas del egoísmo (...) el niño ? Dios nace allí donde se obra por inspiración del amor del Señor, donde se hace algo más que intercambiar regalos.

Adviento significa presencia de Dios ya comenzada, pero también tan sólo comenzada. Esto implica que el cristiano no mira solamente a lo que ya ha sido y ya ha pasado, sino también a lo que está por venir. En medio de todas las desgracias del mundo tiene la certeza de que la simiente de luz sigue creciendo oculta, hasta que un día el bien triunfará definitivamente y todo le estará sometido: el día que Cristo vuelva. Sabe que la presencia de Dios, que acaba de comenzar, será un día presencia total. Y esta certeza le hace libre, le presta un apoyo definitivo (...)».

Alegraos en el Señor

(...) «“Alegraos, una vez más os lo digo: alegraos”. La alegría es fundamental en el cristianismo, que es por esencia evangelium, buena nueva. Y sin embargo es ahí donde el mundo se equivoca, y sale de la Iglesia en nombre de la alegría, pretendiendo que el cristianismo se la arrebata al hombre con todos sus preceptos y prohibiciones. Ciertamente, la alegría de Cristo no es tan fácil de ver como el placer banal que nace de cualquier diversión. Pero sería falso traducir las palabras: «Alegraos en el Señor» por estas otras: «Alegraos, pero en el Señor», como si en la segunda frase se quisiera recortar lo afirmado en la primera. Significa sencillamente «alegraos en el Señor», ya que el apóstol evidentemente cree que toda verdadera alegría está en el Señor, y que fuera de él no puede haber ninguna. Y de hecho es verdad que toda alegría que se da fuera de él o contra él no satisface, sino que, al contrario, arrastra al hombre a un remolino del que no puede estar verdaderamente contento. Por eso aquí se nos hace saber que la verdadera alegría no llega hasta que no la trae Cristo, y que de lo que se trata en nuestra vida es de aprender a ver y comprender a Cristo, el Dios de la gracia, la luz y la alegría del mundo. Pues nuestra alegría no será auténtica hasta que deje de apoyarse en cosas que pueden sernos arrebatadas y destruidas, y se fundamente en la más íntima profundidad de nuestra existencia, imposible de sernos arrebatada por fuerza alguna del mundo. Y toda pérdida externa debería hacernos avanzar un paso hacia esa intimidad y hacernos más maduros para nuestra vida auténtica.

Así se echa de ver que los dos cuadros laterales del tríptico de Adviento, Juan y María, apuntan al centro, a Cristo, desde el que son comprensibles. Celebrar el Adviento significa, dicho una vez más, despertar a la vida la presencia de Dios oculta en nosotros. Juan y María nos enseñan a hacerlo. Para ello hay que andar un camino de conversión, de alejamiento de lo visible y acercamiento a lo invisible. Andando ese camino somos capaces de ver la maravilla de la gracia y aprendemos que no hay alegría más luminosa para el hombre y para el mundo que la de la gracia, que ha aparecido en Cristo. El mundo no es un conjunto de penas y dolores, toda la angustia que exista en el mundo está amparada por una misericordia amorosa, está dominada y superada por la benevolencia, el perdón y la salvación de Dios. Quien celebre así el Adviento podrá hablar con derecho de la Navidad feliz bienaventurada y llena de gracia. Y conocerá cómo la verdad contenida en la felicitación navideña es algo mucho mayor que ese sentimiento romántico de los que la celebran como una especie de diversión de carnaval».

Estar preparados...

«En el capitulo 13 que Pablo escribió a los cristianos en Roma, dice el Apóstol lo siguiente: “La noche va muy avanzada y se acerca ya el día. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y vistamos las armas de la luz. Andemos decentemente y como de día, no viviendo en comilonas y borracheras, ni en amancebamientos y libertinajes, ni en querellas y envidias, antes vestíos del Señor Jesucristo...” Según eso, Adviento significa ponerse en pie, despertar, sacudirse del sueño. ¿Qué quiere decir Pablo? Con términos como “comilonas, borracheras, amancebamientos y querellas” ha expresado claramente lo que entiende por «noche». Las comilonas nocturnas, con todos sus acompañamientos, son para él la expresión de lo que significa la noche y el sueño del hombre. Esos banquetes se convierten para San Pablo en imagen del mundo pagano en general que, viviendo de espaldas a la verdadera vocación humana, se hunde en lo material, permanece en la oscuridad sin verdad, duerme a pesar del ruido y del ajetreo. La comilona nocturna aparece como imagen de un mundo malogrado. ¿No debemos reconocer con espanto cuan frecuentemente describe Pablo de ese modo nuestro paganizado presente? Despertarse del sueño significa sublevarse contra el conformismo del mundo y de nuestra época, sacudirnos, con valor para la virtud v la fe, sueño que nos invita a desentendernos a nuestra vocación y nuestras mejor posibilidades. Tal vez las canciones del Adviento, que oímos de nuevo esta semana se tornen señales luminosas para nosotros que nos muestra el camino y nos permiten reconocer que hay una promesa más grande que la el dinero, el poder y el placer. Estar despiertos para Dios y para los demás hombres: he ahí el tipo de vigilancia a la que se refiere el Adviento, la vigilancia que descubre la luz y proporciona más claridad al mundo».

Juan el Bautista y María

«Juan el Bautista y María son los dos grandes prototipos de la existencia propia del Adviento. Por eso, dominan la liturgia de ese período. ¡Fijémonos primero en Juan el Bautista! Está ante nosotros exigiendo y actuando, ejerciendo, pues, ejemplarmente la tarea masculina. Él es el que llama con todo rigor a la metanoia, a transformar nuestro modo de pensar. Quien quiera ser cristiano debe “cambiar” continuamente sus pensamientos. Nuestro punto de vista natural es, desde luego, querer afirmarnos siempre a nosotros mismos, pagar con la misma moneda, ponernos siempre en el centro. Quien quiera encontrar a Dios tiene que convertirse interiormente una y otra vez, caminar en la dirección opuesta. Todo ello se ha de extender también a nuestro modo de comprender la vida en su conjunto. Día tras día nos topamos con el mundo de lo visible. Tan violentamente penetra en nosotros a través de carteles, la radio, el tráfico y demás fenómenos de la vida diaria, que somos inducidos a pensar que sólo existe él. Sin embargo, lo invisible es, en verdad, más excelso y posee más valor que todo lo visible. Una sola alma es, según la soberbia expresión de Pascal, más valiosa que el universo visible. Mas para percibirlo de forma vida es preciso convertirse, transformarse interiormente, vencer la ilusión de lo visible y hacerse sensible, afinar el oído y el espíritu para percibir lo invisible. Aceptar esta realidad es más importante que todo lo que, día tras día, se abalanza violentamente sobre nosotros. Metanoeite: dad una nueva dirección a vuestra mente, disponedla para percibir la presencia de Dios en el mundo, cambiad vuestro modo de pensar, considerar que Dios se hará presente en el mundo en vosotros y por vosotros. Ni siquiera Juan el Bautista se eximió del difícil acontecimiento de transformar su pensamiento, del deber de convertirse. ¡Cuán cierto es que éste es también el destino del sacerdote y de cada cristiano que anuncia a Cristo, al que conocemos y no conocemos!».
- Lea más sobre la temporada de Adviento en ACIPrensa.

- Fotos cortesía de Yahoo News!

sábado, noviembre 26, 2005

¿Poligamia en Europa?

Gabriel García Cantero

Fuente: Agencia Veritas

Advierto que no se trata de una actual posibilidad legal. Ninguno de los miembros de la ya numerosa comunidad musulmana residente en Europa puede exigir en cualquiera de los países europeos que se le autorice la celebración de un matrimonio poligámico, invocando su estatuto personal según el Derecho Internacional Privado, pues se opondría el orden público en cada uno de aquéllos. Sin embargo, algún hecho reciente causa inquietud, a la vista de las veleidades legislativas recientes de ciertos países y de la escasa firmeza que en este punto ofrece la futura Constitución europea.

Leemos en la prensa que un notario holandés ha “casado” a un varón con dos mujeres, a las que dice amar por igual. Los expertos dicen que tal unión no puede llamarse “matrimonio” sino una mera “unión de hecho” cuya regulación no exige la monogamia en dicho país. Los interesados afirman que a través de los múltiples y extraños vericuetos que ofrece la legislación neerlandesa, tal unión será posible inscribirla en el Registro con efectos similares al matrimonio. Ésta es, si se quiere, una mera anécdota que, no obstante, se presta a consideraciones de mayor calado.

“Uno con una y para siempre” resumió Balmes la quintaesencia de la concepción cristiano-occidental del matrimonio que inspiró durante muchos siglos la legislación española y europea. Dicho de otra forma: monogamia, heterosexualidad e indisolubilidad. También es cierto que, a lo largo del tiempo, se han coaligado diversos poderes para combatir tal concepción.

Así, introducido el divorcio en Italia (1970), y en Irlanda (1995), sólo queda la legislación de Malta en la UE ofreciendo a los europeos un hermoso testimonio de la indisolubilidad matrimonial. Aunque nadie parece hacer caso de los muy elevados porcentajes de divorcios que últimamente se producen en los países nórdicos, Gran Bretaña, Holanda y Francia, con las tremendas secuelas que producen en los hijos menores y en la sociedad.

Algunos empiezan a reconocer que “el matrimonio o es indisoluble, o no es”. Lo que implícitamente habían reconocido ya los mismos jueces ingleses que acostumbraban a describir como modelo legal el “marriage for life”. Y sin olvidar la reciente Ley matrimonial inglesa de 1995 que conmina a cuantos intervienen en un juicio de divorcio a hacer todo lo posible por “save the marriage” (una versión secular del “Defensor del vínculo” en el Derecho canónico).

Perdida la batalla del divorcio algunos pensaban con cierta tranquilidad que la heterosexualidad y la monogamia quedaban garantizadas en Europa por mucho tiempo. Vana ilusión. En pocos años se ha consumado por parte de Holanda, Bélgica y España otra traición a la concepción cristiano-occidental del matrimonio, legalizando el matrimonio homosexual, aunque está pendiente entre nosotros el último recurso al Tribunal Constitucional. De fracasar este último ¿qué argumentos quedarán en el futuro para oponerse, por ejemplo, a que se desconozca la monogamia en una legislación, no sólo entre musulmanes sino para todos los ciudadanos españoles?

Es bien conocido el método holandés, de “legalizar lo ilegalizable”, Se empieza tolerándolo, se permite –incluso, se incita- que tales hechos se reiteren y luego se les convierte en norma legal. Por esta vía pueden tener carta de naturaleza entre nosotros cualquier extravagancia o aberración: la poligamia, la poliandria, las uniones incestuosas y ¿por qué no? cualquier forma de bestialidad.

Ante una Constitución europea que, so capa de respeto, ha mostrado signos de debilidad y de carecer de una concepción clara del matrimonio y de la familia, las Constituciones nacionales quedan a merced de los poderosos grupos de presión y del vendaval de laicismo que azota Europa. Va a resultar que las ruinas de lo que fue una sólida concepción cristiano-occidental del matrimonio se van a conservar fielmente, y casi únicamente, en las normas del Código de Derecho canónico, promulgado convocación ecuménica, aplicable a varios cientos de millones de personas católicas de rito latino esparcidas por todos los continentes.

El autor es Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Zaragoza.

lunes, noviembre 21, 2005

Me fui de vacaciones

Amigos, la cosa se va a poner lenta esta semana porque me fui de vacaciones a la soleada Florida a pasar la semana con mi familia. Tal vez pueda pasquinar, tal vez no. En todo caso, estaré de vuelta para el fin de semana. Les deseo a todos un Feliz Día de Acción de Gracias y les recuerdo que fuimos los católicos los que inventamos el concepto, ya que nosotros, por definición, damos gracias en cada Eucaristía.

domingo, noviembre 20, 2005

Celebramos hoy la Solemnidad de Cristo Rey

Amigos, ACIPrensa comparte con todos los católicos los siguientes datos de la fiesta que celebramos hoy, la Solemnidad de Cristo Rey:
Icono de Cristo Rey y Sumo SacerdoteCon el objetivo de que los fieles vivan estos inapreciables provechos, era necesario que se propague lo más posible el conocimiento de la dignidad del Salvador, para lo cual se instituyó la festividad propia y peculiar de Cristo Rey.

Desde fines del siglo XIX, la Iglesia realizaba los preparativos necesarios para la institución de la fiesta, la cual fue finalmente designada para el último domingo del Año Litúrgico, antes de empezar el Adviento.

Si Cristo Rey era honrado por todos los católicos del mundo, se prevería las necesidades de los tiempos presentes, poniendo remedio eficaz a los males que friccionan la sociedad humana, tales como la negación del Reino de Cristo; la negación del derecho de la Iglesia fundado en el derecho del mismo Cristo; la imposibilidad de enseñar al género humano, es decir, de dar leyes y de dirigir los pueblos para conducirlos a la eterna felicidad.

En un mundo donde prima la cultura de la muerte y la emergencia de una sociedad hedonista, la festividad anual de Cristo Rey anima una dulce esperanza en los corazones humanos, ya que impulsa a la sociedad a volverse al Salvador. Preparar y acelerar esta vuelta con la acción y con la obra sería ciertamente deber de los católicos; pero muchos de ellos parece que no tienen en la llamada convivencia social ni el puesto ni la autoridad que es indigno les falten a los que llevan delante de sí la antorcha de la verdad.

Estas desventajas quizá procedan de la apatía y timidez de los buenos, que se abstienen de luchar o resisten débilmente; con lo cual es fuerza que los adversarios de la Iglesia cobren mayor temeridad y audacia. Pero si los fieles todos comprenden que deben militar con infatigable esfuerzo bajo la bandera de Cristo Rey, entonces, inflamándose en el fuego del apostolado, se dedicarán a llevar a Dios de nuevo los rebeldes e ignorantes, y trabajarán animosos por mantener incólumes los derechos del Señor.
Añaden los hermanos de ACIPrensa un hermoso portal digital donde la fiesta de Cristo Rey se discute a fondo. Espero lo visiten y que Dios los bendiga a todos en este domingo, Día de Nuestro Señor y Rey, Jesucristo.

sábado, noviembre 19, 2005

Vanas lecciones de la moralidad pingüina

Amigos, de la sarta de desatinos que de vez en cuando me pongo a comentar y a refutar, resalta este artículo publicado en El Nuevo Día el martes 15 de Marzo de 2005 titulado, "El homosexualismo en la naturaleza," recientemente reproducido por su autora, Cecilia La Luz en la bitácora de Saliendo del Closet, en el cual nos dice en parte lo siguiente:

Existen pingüinos gay. De esto, nos enteramos recientemente a través de un zoológico en Alemania donde quisieron separar tres parejas de pingüinos machos luego de que llevaran una relación afectiva y de pareja por un tiempo. Resulta que es normal el que los pingüinos busquen unirse y según sus observadores, lleven relaciones estables por años como los humanos. Lo único que esta vez lo hacen dos machos. Estas parejas de machos pingüinos, que han tomado notoriedad, también tienen sexo entre ellos y hasta tratan de empollar un huevo. Esto puede obedecer a sus instintos de tener sus propios retoños. Los directores de este zoológico, insistiendo en comprobar su homosexualidad, pensaron que su conducta se debía a la falta de hembras prefiriendo traer cuatro suecas para probar su orientación sexual. Al enterarse los activistas gays de este intento, se fueron en brote, pues esta experiencia de Alemania no es la única conocida.
La activista homosexualista puertorriqueña se refiere a lo reportado por varios medios incluyendo Zoo tempts gay penguins to go straight en Ananova.com y Zoo ditches gay penguin plan en el periódico australiano, The Age. Este último artículo nos cuenta cómo los funcionarios del zoológico se vieron frustrados en sus esfuerzos por analizar si dicho comportamiento se debía a estrés por falta de hembras, ya que homosexualistas alemanes se empeñaron en denunciar el acoso organizado y forzoso de los pobres pingüinos mediante féminas seductoras. Si no estuviésemos hablando de pingüinos no me daría tanta risa. Ahora resulta que los pingüinos homosexuales tienen «derechos».

Doña Cecilia le dedica varios párrafos de su columna periodística a su análisis de la homosexualidad de los pingüinos y de otras especies que ella no menciona y de todo esto concluye lo siguiente:
Con todo esto, los fundamentalistas religiosos deberían fijarse en la naturaleza misma y aprender que en ésta, creada por Dios, también encontramos no tan solo homosexualismo, sino también bisexualismo…

Estas conductas homo-afectivas y sexuales se han encontrado en diferentes especies, tanto en pájaros, como otros mamíferos, por ejemplo, en los delfines, los cuales pueden estar emparejados por todo una vida con otro de su mismo sexo. Lo que me extraña es que de estas conductas no se habla mucho a pesar de un sinnúmero de investigaciones que afirman la veracidad de estos hechos.

Con toda esta realidad, hay que educar a nuestros niños y dejarles saber que la conducta homosexual no tan solo se exhibe en los humanos sino también en el reino animal y que todo es parte de la creación de Dios. De esta manera verán la diversidad sexual como algo natural y no se desarrollarán prejuicios, impuestos por los humanos y no por la creación divina misma.
Primero que nada, hablemos desde el punto de vista de la razón humana, sin atención al dato revelado. No hay tal cosa como pingüinos gay, ya que el fenómeno gay es uno artificial, dilucidado y explicado por seres racionales—o sea, por seres humanos. Esto es un comportamiento y una subcultura exclusivos de los seres humanos. Los pingüinos, como no dilucidan racionalmente su comportamiento, no pueden ser gay y mucho menos tener derechos sociales intrínsecos, más allá de las protecciones que nosotros los seres humanos queramos concederles.

Segundo, aquí no hay dato científico alguno que justifique ningún reclamo de los homosexualistas, porque el intento de la ciencia de comprobar las bases de este comportamiento de los pingüinos ha sido frustrado por el activismo de estos mismos homosexualistas, temerosos de que los científicos hallen algún factor que disminuya el reclamo de estos activistas a un origen natural y orgánico del comportamiento homosexual, de su subcultura, y de sus reclamos políticos. Esto lo entendieron muy bien los homosexualistas alemanes al frustrar exitosamente todo experimento destinado a examinar el comportamiento extraño de los pingüinos.

Tercero, como dije, esto es un comportamiento extraño, ya que este comportamiento de parte de los pingüinos frustra el máximo imperativo biológico de toda especie que es la perpetuación de su progenie. No hay que ser darvinista para entender este hecho biológico tan fundamental. En el reino animal, los únicos que pueden frustrar concientemente ese imperativo somos los seres humanos; en el resto de los animales hay que explicarlo como un defecto debido a factores genéticos o ambientales ya que va en contra de imperativos biológicos fundamentales.

Cuarto, en cuanto compete al derecho natural—el cual hay que distinguirlo de las "leyes de la naturaleza"— y a los que están obligados a seguir este derecho, o sea, los seres humanos dotados de conciencia propia y raciocinio: no es admisible hacer generalizaciones ético-morales, que obliguen a la conciencia humana a actuar correctamente de cierta forma, aludiendo al comportamiento de los otros animales que no están sujetos al derecho natural como por ejemplo, los susodichos pingüinos. En otras palabras, que el comportamiento pingüino no significa que exista una moralidad pingüina y que si tal cosa existiese, no significaría que la moralidad pingüina y la humana sean equivalentes.

En resumidas cuentas, que desde el punto de vista meramente natural y científico, no hay lección alguna que podamos aprender y aplicar del desafortunado y mal llamado comportamiento gay de los pingüinos.

Hablemos ahora del dato revelado cristiano. Como Doña Cecilia tal vez recuerde de sus clases de catecismo—si es que fue católica—los cristianos católicos confesamos la existencia de un fenómeno o estado persistente defectuoso que afecta tanto a la humanidad como a la creación material. Me refiero a eso que llamamos pecado original, la privación de la gracia santificante como consecuencia del pecado de Adán y sus consecuencias: la muerte espiritual, la muerte corporal, el sufrimiento, y la rebelión de los apetitos inferiores, así como la defectibilidad de la creación natural. El comportamiento defectuoso tanto de los pingüinos como de los seres humanos, al buscar aparearse con individuos del mismo sexo, se explica como consecuencia del pecado original, como otra de los muchísimos resultados de la caída del hombre y de la pérdida de su inocencia original. Este es el subtexto teológico del dato científico anteriormente explicado.

La doctrina católica al respecto de los actos homosexuales se distingue por su balance bíblico y por su caridad. El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que:
2357 La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que ‘los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados’ (CDF, decl. "Persona humana" 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso.

2358 Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

2359 Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.
Es decir que al pecador se le acoge y la dignidad humana del pecador se le respeta a pesar de su pecado y estos derechos fundamentales no son inherentes a la persona homosexual por razón de su homosexualidad, sino que son inherentes a todo ser humano sin importar su proveniencia o estado social, precisamente por razón de ser humano. Todo reclamo de derechos civiles o sociales dimana de esa realidad humana que nos es común a todos; todo reclamo que dimane de los defectos de esa humanidad, desde el punto de vista natural como sobrenatural, como lo es el comportamiento homosexual, carece de legitimidad en actualidad y en derecho, no importa como se comporten los pingüinos o cualquier otra especie animal irracional. Juzgo respetuosa pero enfáticamente que Doña Cecilia La Luz ha fracasado en su intento de explicar estos fenómenos de otra manera, a su conveniencia, o de soslayar la posición tradicional católica ante los reclamos de los homosexualistas.

Termino citando las palabras del fenecido Siervo de Dios, el Papa Juan Pablo Magno, de feliz memoria, en su libro Memoria e Identidad:
Pienso, por ejemplo, en la gran presión dirigida al Parlamento Europeo a que reconozca en derecho las uniones homosexuales como una alternativa a la famila [tradicional], con el derecho de adoptar niños. Es necesario y legítimo preguntar si esto es un producto de otra ideología del mal, una tal vez más sutil y escondida, que busca explotar los derechos humanos en contra del mismo hombre y de la familia.

¿Por qué sucede todo esto? ¿Cuál es la raíz de estas ideologías nacidas de la Ilustración? La respuesta es simple: sucede porque se rechaza a Dios como Creador y consecuentemente, como la fuente que determina lo que es bueno de lo que es malo. Sucede porque se rechaza lo que nos constituye como seres humanos, o sea, del rechazo de la noción de que la naturaleza humana es una realidad dada. Su lugar ha sido tomado por un "producto conceptual" que se forma y se cambia de acuerdo a las circunstancias.
Palabras con luz para Cecilia La Luz.

jueves, noviembre 17, 2005

Cumple 80 años mi diócesis de Ponce, Puerto Rico

Amigos, la siguiente fotografía reune la Conferencia Episcopal de Puerto Rico, la cual acudió a celebrar el octogésimo aniversario de la Diócesis de Ponce, Puerto Rico, en donde nací, crecí y muchas veces fuí monaguillo:

Obispos de Puerto Rico - Foto El VisitanteLa celebración coincidió con los actos de clausura del Año de la Eucaristía. Lea el artículo completo en El Visitante Dominical, el semanario católico de Puerto Rico.

lunes, noviembre 14, 2005

Me encanta la sección "Amén" de Puerto Rico en Breve

Amigos, hoy escribí la siguiente nota a los manejadores del sitio digital Puerto Rico en Breve la cual quiero compartir con todos ustedes:
Me encanta la sección Amén de Puerto Rico En Breve. Ya era tiempo de reintegrar nuestras raíces cristianas católicas en nuestro discurso cultural. Eso es así porque la actitud predominante del discurso puertorriqueñista--predominantemente nacionalista, independentista y socialista--le concede a la Iglesia un papel mínimo en ese discurso. Los voceros de esa tendencia de vez en cuando honrarán ciertas voces individuales de la Iglesia, después que estas comulguen ideológicamente con ellos, pero a mi entender, nunca aceptan lo que dice la Iglesia como institución en sus distintos documentos y ponencias, mucho menos aceptar que otros que vemos la solución del agobiante problema colonial de Puerto Rico como uno de integración y no de separación, podamos acudir a estos mismos documentos o apelar a la mente de la Iglesia para justificar nuestra ponencia. Pero ahí está a claras luces, una bella enseñanza doctrinal y una tradición antiquísima que son las columnas de la civilización puertorriqueña, independientemente de colores políticos.

PREB ha dado un paso importante al diseminar una vez más el conocimiento de nuestras raíces católicas y la relevancia de nuestra Iglesia en nuestro quehacer cultural, económico y político. La doctrina social de la Iglesia goza de una importancia particular en nuestro contexto. Estoy convencido de que si los políticos y los emprendedores la viviesen, otra sería nuestra situación.

Gracias por su bello aporte. Enlazaré a su página desde mi bitácora en breve.

sábado, noviembre 12, 2005

Expertos denuncian engaños en debates sobre el aborto en América Latina

Nada nuevo bajo el sol.
LIMA, 12 Nov. 05 (ACI).- Durante el primer bloque de conferencias del II Congreso Internacional Pro-vida que se realiza en el Hotel Sheraton de la capital peruana, expertos de Estados Unidos, Costa Rica y Cuba, denunciaron que en los actuales debates contra la vida en América Latina priman los engaños para justificar el asesinato de los no nacidos.

En declaraciones a ACI Prensa, el Presidente de Vida Humana Internacional, P. Thomas Euteneuer, explicó que actualmente en Estados Unidos prima la “cultura de muerte”, y si bien, en la administración de George W. Bush, trabajan diversos miembros pro-vida, todavía las amenazas contra ésta que surgen en los organismos judiciales son mayores.

Frente a la agenda anti-vida en la región, el P. Euteneuer pidió a las organizaciones fortalecer su trabajo para evitar leyes que atenten contra la vida, y no se repita la historia de Estados Unidos “donde los grupos pro-vida nacen tardíamente, cuando se legaliza la practica abortista en 1973 con el famoso caso de Roe vs. Wade”.

El embrión es un “humano total”

En una conferencia sobre el estatuto antropológico del embrión, el experto en genética de Costa Rica, Alejandro Leal, aclaró que éste es un “individuo humano total”, y aunque se encuentre en el estado más mínimo de su edad ya se presenta como autónomo y comunicativo.

Leal recordó que la “comunicación madre–hijo empieza antes de la implantación”, aún cuando ésta todavía no sabe que está embarazada, pero su cuerpo ya se prepara para recibirlo.

En diálogo con ACI Prensa, Leal se refirió a atentados contra la vida como el aborto, la fecundación in vitro y el uso de la píldora del día siguiente, que, a diferencia de los anteriores, puede disimular con mayor facilidad su carácter abortivo. En este caso, según el experto se está dando una “discriminación por lugar de residencia” al considerar que el embrión no es una persona por no haberse implantado aún en el útero materno.

¿Aborto que salva a la madre?

Por otra parte, la Presidenta de Pro-Vida en Cuba, María Concepción Morales, explicó que son falsas las actuales consideraciones de quienes plantean legalizar el aborto para escoger entre la vida de la madre o el no nacido por alguna enfermedad, debido a que los avances científicos permiten resolver cualquier mal que pueda afectar a alguno de los dos.
(Fuente: ACIPrensa)

viernes, noviembre 11, 2005

El Opus Dei es de la Iglesia Católica

por SER Luis Cardenal Aponte Martínez, Arzobispo Emérito de San Juan de Puerto Rico

Reproducido de El Visitante, el semanario católico de Puerto Rico

SER Luis Cardenal Aponte Martínez - Foto El VisitanteCuando yo dí la venia para que el Opus Dei empezara a trabajar en Puerto Rico corría el año 1969, y tenía la absoluta seguridad de que aquella Institución de la Iglesia Católica aprobada ya por el Papa Pío XII en el año 1950 iba a suponer una verdadera bendición para nuestra Isla. No me equivoqué y el paso de los años me han confirmado en lo que acabo de decir.

La labor que durante estos casi cuarenta años ha realizado el Opus Dei con los sacerdotes puertorriqueños y pienso especialmente en los de la Arquidiócesis y en los de Ponce, tanto en Puerto Rico como en los Colegios Eclesiásticos de Pamplona y Roma y en las Universidades de Navarra y en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de la Ciudad Eterna, es para mí uno de los trabajos que más agradezco a esta Institución que fundó San Josemaría Escrivá en 1928, y que fue erigida en Prelatura Personal en 1928 por Juan Pablo II el Grande. Además, es de gran importancia sobre todo la labor más central que lleva adelante el Opus Dei: enseñar a las gentes de toda condición social cómo pueden encontrarse con Dios haciendo lo mismo que ya hacían, su trabajo profesional, la atención de su familia, el cuidado del hogar, la atención del esposo o la esposa, la educación de los hijos, en definitiva, la vida corriente de cada día. Imagínese las consecuencias que este trabajo tiene y tendría en la construcción de la sociedad; de hecho resulta grandiosa la labor a favor de la familia puertorriqueña que realiza.

Como es bien sabido, desde 1975 celebro la Misa el 26 de junio, día del nacimiento al Cielo de San Josemaría, y en la mayoría de esos años esa Eucaristía la he celebrado con sacerdotes de Opus Dei en San José en Villa Caparra.

No puedo olvidar mi amistad con S.E.R. Mons. Álvaro del Portillo, primer sucesor de San Josemaría y Obispo Prelado del Opus Dei: el rato entrañable que pasé con él cuando vino a cenar a mi casa del Viejo San Juan en enero de 1988 era como un eco -con el sabor familiar nuestro- de las atenciones que él me había dispensado en su casa de Roma cuando fui en agosto y en octubre de 1978 para asistir a los dos Cónclaves históricos en los que salieron elegidos primero Juan Pablo I -el Papa de la sonrisa- y después Juan Pablo II el Grande, que vino a Puerto Rico y que ha cambiado el curso de la historia de la Humanidad. Monseñor del Portillo, tenía la sencillez y una serena elegancia llena de cariño que acogía como si uno le hubiera conocido de toda la vida. Tuve la alegría de acompañarle en la Beatificación de Josemaría en Roma en 1992, y hace tres años compartí la gran fiesta de la Canonización también en Roma, con S.E.R. Mons. Echevarria, actual Prelado de Opus Dei y más de 40 cardenales y 300 obispos en la Plaza de San Pedro.

Todo lo que precede lo digo para que quede claro que el Opus Dei entró en esta Isla de mi mano, es parte viva y hermosa de Nuestra Madre la Iglesia Católica Romana, y por tanto cualquier menosprecio hacia esta Prelatura Personal es un menosprecio a la Iglesia Católica y un motivo de dolor para este humilde servidor.

jueves, noviembre 10, 2005

Página del Beato Carlos Manuel en El Visitante

Amigos: El Visitante es el semanario católico de Puerto Rico. Este contiene una página muy interesante concerniente a nuesto Beato Carlos Manuel Rodríguez que creo les gustará y espero visiten aquí.

lunes, noviembre 07, 2005

La decadencia del imperio de las virtudes

El New Age y la Ética del propio bienestar pasan a un primer plano

LONDRES, sábado, 29 octubre 2005 (ZENIT.org).- Europa occidental y Estados Unidos son sociedades decadentes porque han abandonado la moralidad basada en las virtudes tradicionales. Es lo que dice un libro recientemente publicado por la Social Affairs Unit de Londres: «Decadence: The Passing of Personal Virtue and Its Replacement by Political and Psychological Slogans» (Decadencia: La Desaparición de la Virtud Personal y su Reemplazo por Eslóganes Políticos y Psicológicos).

Editado por Digby Anderson, el volumen reúne autores de diversas corrientes y opiniones. Una primera sección contiene ensayos sobre las «viejas» virtudes, tales como la prudencia, el amor y la valentía. La segunda trata de las «nuevas» virtudes, centradas en el medio ambiente, el humanitarismo, la terapia y el ser críticos.

El libro no pretende dar un análisis completo de cada virtud, y los autores de los capítulos difieren en sus acercamientos a la materia en cuestión. Los lectores pueden discrepar también de algunas de las interpretaciones de las virtudes. Sin embargo, el libro proporciona, en general, una reflexión estimulante sobre los peligros de desechar las verdaderas virtudes para pasar a los caprichos.

En la introducción, Anderson explica que las antiguas virtudes eran genuinas, en el sentido de exigir a las personas formas específicas de comportamiento. Las nuevas, en cambio, suelen caer en la categoría de eslóganes o requiebros retóricos. O, si en algunos casos contienen elementos de verdadera virtud, tienden a sobredimensionar un aspecto trivial de la virtud principal.
Por favor, lea el artículo entero aquí.

Comentario. Amigos, lo que esta proliferación de remedios de corte psicologista y gnóstica representa nada más y nada menos que la pudrición de nuestra cultura. Es un tipo de oxidación, de moho, de herrumbre, que esclerotiza nuestra conciencia moral individual y colectiva. Muchos hoy día prefieren este culto camuflado del propio ego ante las demandas éticas y morales que la creencia en un solo Dios personal y transcendental impone sobre sus conciencias.

Las consecuencias son evidentes e incluyen la forjación de sociedades de corte colectivista donde toda responsabilidad individual ha sido transferida a gobiernos paternalistas que impulsan el estado benefactor a expensas de la caridad y solidaridad individual. También incluyen la impotencia de grandes segmentos de la población al embate de estas sectas neognósticas, del fundamentalismo religioso y del relativismo moral.

¡Seamos imperialistas! Restauremos el Imperio de las Virtudes.

jueves, noviembre 03, 2005

Feministas radicales se desbocan en España

Guía colegial glorifica el lesbianismo, el aborto y otras prácticas "liberadas."

Amigos, de acuerdo al sitio español HazteOir.org:
En una muestra más de odio a la libertad de conciencia y al derecho de los padres a educar en libertad a sus hijos, el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha pretende difundir en todos los centros educativos de la región una 'guía para chicas' que promueve la masturbación, el uso de anticonceptivos, las relaciones homosexuales y el aborto como alternativa a los embarazos no esperados. Envía tu protesta al Presidente de Castilla-La Mancha.

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, a través del Instituto de la Mujer, suplanta los derechos de los padres en materia de eduación y promueve ideas contrarias a la dignidad de la mujer en una guía enviada a los colegios de primaria y los institutos de secundaria de toda la región, tanto públicos como privados. Con esta guía la Junta pretende, "modificar el pensamiento y las conductas discriminatorias hasta alcanzar un nuevo modelo de mujer".

Esa 'modificación' para llegar al «nuevo modelo de mujer» consiste en aplicar todos los dogmas del feminismo radical: sexo sin amor, lesbianismo, desprecio a la vida asesinando niños no nacidos, desprecio a la familia, hedonismo salvaje...

De nuevo una comunidad gobernada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se pone a la cabeza en la carrera por usurpar a los padres el derecho a la educación de los hijos, olvidando la obligación de respetar las creencias y los valores que quieren trasmitir a los hijos sus padres, amparada por la Constitución. Pero el Gobierno presidido por José María Barreda, en su enésima manifestación de sectarismo, quiere suplantar este derecho, dejando de nuevo al descubierto que el talante de su partido es sinónimo de desprecio a cualquier derecho de la familia.
Esta escalada representa el último en una intentona por parte de varios gobiernos regionales dentro de España, y de otros organismos culturales que buscan silenciar la voz cívica de los católicos de ese país mediante ataques mediáticos e intimidación con visos legales. Varias figuras públicas en Cataluña han llamado a la ciudadanía a boicotear la Santa Misa en protesta por lo que ellos ven como una intromisión de la Conferencia Episcopal Española y su red tele-radial en asuntos que ellos disciernen queda fuera de su competencia.

Hermanos, es lo mismo que sucede aquí, excepto que el gobierno no tiene--todavía--la posición legal o las agallas de silenciar a la Iglesia. Aquí en los EE.UU., los que se encargan de eso son la jauría de la Union Americana de Derechos Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) y otras organizaciones del mismo talante que no cejan en llevar a cualquiera ante un juez para así imponer sus puntos de vistas sin que medie discusión o consenso.

Si Ud. piensa que lo que sucede en España no puede suceder aquí, piénselo otra vez, porque está sucediendo bajo otro disfraz.

La izquierda es igual, no importa en dónde vivas.

- Visite el sitio de la cadena radial de la Conferencia Episcopal Española, COPE