domingo, mayo 29, 2005

Bravo por un musulmán puertorriqueño

Escribe hoy en un periódico de Puerto Rico el Lic. Wilfredo G. Ruiz, quien declara ser "capellán musulmán," una hermosa ponencia en contra de los alegados (y desacreditados) actos de profanación en contra del Corán supuestamente perpetrados por militares estadounidenses en el centro de detención de Guantánamo y por la profanación de todo lo sagrado en general. También, abogó por el diálogo, el respeto y la tolerancia que todos debemos de cultivar en el trato con nuestro prójimo. Hasta citó los actos y palabras del Papa Juan Pablo el Grande acerca del respeto debido a la fe islámica.

Voces moderadas como las del Lic. Ruiz deben de ser aplaudidas y alentadas, ya que son las pocas las voces de reflexión y autocrítica que se originan desde la cultura islámica que demuestran esos deseos. Las objeciones y diferencias teólogicas, filosóficas y culturales que los cristianos sostenemos hacia el islamismo no tienen ni deben ser vistas como una justificación a la violencia en contra de las personas de fe musulmana ni a sus espacio u objetos sagrados. El tono equitativo y de tolerancia mutua adoptado por el Lic. Ruiz me da esperanza a que esta tolerancia pueda lograrse a nivel global.

- Lea "Un libro, su significado, su defensa" en ENDI.com.

- Lea "Religión de paz y tolerancia el Islam" en la sección de noticias de Yahoo en Español

sábado, mayo 28, 2005

"Suzerainty" y las fantasías de un académico

En Puerto Rico aparantemente ha causado cierta sensación el uso de la palabra "suzerainty" en un reciente informe presentado al Congreso de los EE.UU. por su servicio investigativo, en referencia al estatus político que la Isla disfruta--otros dirían, "sufre"--bajo la soberanía de los Estados Unidos.

Como es de rigor, los reporteros del Nuevo Día, un periódico diario de la Isla, preguntó a políticos y académicos acerca del significado de dicha palabra. Cabe destacar los comentarios del Dr. Antonio Fernós López, los cuales presento a continuación:
El profesor de Derecho Antonio Fernós, sin embargo, cree que el uso del término - que sostiene proviene del francés-, no es casualidad y tiene el propósito de precisar que en última instancia el pueblo de Puerto Rico tiene soberanía para decidir su futuro político.

“Es un término en desuso. Pero se refiere realmente a los Tratados o Acuerdos de Soberanía. Es el antecesor histórico del término protectorado, que con la existencia de las Naciones Unidas se ha convertido en territorios no autónomos”, dijo Fernós, en entrevista telefónica desde San Juan.

Fernós, experto en Derecho Constitucional, dio importancia a que el autor del informe “El status político de Puerto Rico: trasfondo, opciones, y asuntos en el Congreso 109” haya revivido el término, pues “reconoce la soberanía del pueblo de Puerto Rico”.

“Quiere decir que aquel pueblo (Puerto Rico) es soberano, pero que este otro (Estados Unidos) administra la soberanía de aquel. Estados Unidos administra la soberanía de Puerto Rico, pero no es el dueño”, argumentó.

A juicio del profesor Fernós, defensor de que Puerto Rico tenga una asociación soberana con Estados Unidos, la descripción de Bea frena las teorías en algunos sectores estadounidenses que todavía perciben a Puerto Rico como una posesión, una visión que data de principios del pasado siglo y los llamados “casos insulares” por los cuales el Tribunal Supremo se enfrentó inicialmente a la situación jurídica entre ambos países. “Es una bombilla roja de gran atención”, sostuvo.
Lastimosamente, el Dr. Fernós ve amagos de soberanía y autonomía en lugares insospechados. Basta buscar el diccionario para aclararlo todo. De acuerdo al diccionario Merriam-Webster, "suzerainty" es in término feudal, derivado del francés "suzeraineté," que significa el "dominio o señorío de un señor feudal." El diccionario también define "suzerain" como "un estado dominante que controla las relaciones exteriores de un estado vasallo, permitiéndo a este último autoridad soberana sobre sus asuntos internos. La definición no indica nada sobre la soberanía innata del pueblo avasallado, ya que esta se ejerce con permiso del estado dominante.

Si vamos a ser literales, "suzerainty" significa que los Estados Unidos ejercen su señorío sobre Puerto Rico, su estado vasallo, permitiéndole cierta autonomía interna que según dieron, pueden quitar.

Yo no sé por qué este caballero enfatiza tanto esta palabra. Yo lo que creo es que Keith Bea, el autor del informe, utilizó la palabra que más se acercara a "colonia" sin tener que usarla. "Suzerainty," con su saborcito galo y por lo tanto, "culto," llena esta expectativa. Pero en la realidad del asunto nos deja igual, no quedamos mejor parados.

Peor, cada una de las 256 referencias a la palabra "suzerainty" halladas en la Enciclopedia Británica Digital se hayan en contextos bien negativos: se extiende desde "el dominio ejercido sobre Arzeibaiján por Rusia," pasando por "Kiev bajo Polonia y Lituania" hasta "la restauración del Imperio Otomano (1402-81). Busco en vano alguna referencia que vincule ese término con el de "protectorado" o "territorios no autónomos" como argumenta el letrado.

Yo creo que la "bombilla roja" de la que habla el Dr. Fernós López anda fundida. Su arreglo se haya descrito en las páginas de un buen diccionario.

- Lea el artículo Llamativa definición de la relación de la Isla con EE.UU. en ENDI.com

- Descargue el informe titulado Political Status of Puerto Rico: Background, Options, and Issues in the 109th Congress,

viernes, mayo 27, 2005

Benedicto XVI y los filósofos de hoy: Amigo de la Razón

por: Juan Luis Vázquez

Repasquinado de la revista española Alfa y Omega y añadido como parte de la serie corriente sobre cuestiones filosóficas contemporáneas:

El análisis del mundo actual que hizo Benedicto XVI en el inicio de su pontificado ha sido recogido como un reto intelectual por la mayoría de los pensadores europeos. En estas líneas ofrecemos la impresión que ha supuesto en algunos de ellos la elección del nuevo Papa, especialmente en Habermas, con quien el cardenal Ratzinger mantuvo, poco antes de ser elegido Papa, un esclarecedor debate

El filósofo alemán Jürgen Habermas está considerado uno de los más influyentes pensadores contemporáneos. Se considera a sí mismo como un ateo práctico, pero fascinado por el rigor de santo Tomás de Aquino, y también impactado por las consecuencias deshumanizadoras del relativismo actual. Preguntado recientemente por el periódico Die Welt sobre qué significado puede tener, para Europa y Alemania, la elección del cardenal Ratzinger como Papa, Jürgen Habermas declaró: «Estoy muy contento de que el Papa haya elegido Polonia como la primera nación que desea visitar. Su cercanía personal a su predecesor se ha percibido en Alemania con naturalidad. Las personas que profesan otra fe, o ninguna en absoluto, no deberían reaccionar con frialdad contra el nuevo Pontífice. Asimismo, la descristianización de Europa puede seguir el mismo ritmo que ha llevado en los últimos sesenta años; si esto sucede, no sería culpa del nuevo Papa. Por lo demás, la referencia a san Benito, ligado a la elección del nombre de Benedicto XVI, parece una alusión al hecho de que este Papa toma en consideración la posibilidad de guiar a la Iglesia en la perspectiva de una situación en la que los cristianos se reduzcan a una minoría».

El filósofo alemán recoge la preocupación del nuevo Papa acerca de la amenaza que supone el laicismo beligerante contra la libertad religiosa y de pensamiento, máxime cuando es el Estado el que adopta esta tesis: «La comprensión de la tolerancia por parte de las sociedades pluralistas articuladas por una Constitución liberal, no solamente exige de los creyentes que, en el trato con los no creyentes y con los que creen de otra manera, se hagan a la evidencia de que razonablemente habrán de contar con la persistencia indefinida de un disenso, sino que, en el marco de una cultura política liberal, también se exige de los no creyentes que se hagan asimismo a esa evidencia en el trato con los creyentes. La neutralidad cosmovisional del poder del Estado que garantiza iguales libertades éticas para cada ciudadano es incompatible con cualquier intento de generalizar políticamente una visión secularizada del mundo. Y los ciudadanos secularizados, cuando se presentan y actúan en su papel de ciudadanos, ni pueden negar en principio a las cosmovisiones religiosas un potencial de verdad, ni tampoco pueden discutir a sus conciudadanos creyentes el derecho a hacer contribuciones en su lenguaje religioso a las discusiones públicas».

Dios: horizonte del hombre

El filósofo italiano Sergio Givone ha defendido a Benedicto XVI y su valentía al criticar las corrientes que dominan el pensamiento actual: «La crítica al relativismo que Ratzinger ha realizado en algunos discursos previos a su elección como Papa es una crítica al nihilismo hoy imperante; no es una crítica en nombre de la revelación cristiana, sino en nombre de la razón. En este sentido, más que un ataque a la modernidad, me parece una defensa de sus presupuestos mejores. Evocando la banalización del mal que domina nuestra cultura, Ratzinger nos recuerda que estamos llamados a un No absoluto e incondicional al mal. No creo que Ratzinger pida a los no creyentes abrazar la fe; en su lugar plantea esta pregunta: ¿Qué sucedería si se excluye a Dios del horizonte humano?»

Asimismo, el filósofo Vittorio Possenti afirma que «algunos discursos del nuevo Papa antes de su elección han sostenido que el horizonte de sentido del hombre es un ser trascendente, y que también un no creyente puede estar de acuerdo con esa visión observando ciertos elementos de lo creado que apuntan al absoluto». Aterrizando ya en los asuntos de más polémica en el debate público, Possenti declara que «no existe una bioética católica, sino una bioética argumentada racionalmente. En sus discursos, Ratzinger ha avisado del riesgo de una evolución de la secularización que culmine en una exclusión de Dios del horizonte humano; así, ha afirmado que asistimos al fin de la época de la secularización y que vivimos en una confrontación entre la ética cristiana y el neoiluminismo que pervive hoy en el alma del laicismo».

También el mundo de la comunicación ha salido a la palestra para participar en el reto que supone la elección del nuevo Papa. El periodista Pietro Scoppola ha afirmado que, «en la elección de este Papa, ha jugado un papel decisivo la necesidad de certeza, que Ratzinger encarna bien». Y Giuliano Ferrara, director del diario Il Foglio: «La elección del profesor Ratzinger como jefe de la Iglesia católica encanta y consuela a aquella parte de los laicos que en estos años han encontrado en Juan Pablo II y en su brazo intelectual un pensamiento cristiano fuerte, sutil y argumentado, siempre disponible a confrontarse con el mundo moderno».

lunes, mayo 23, 2005

El nacionalismo y el politeísmo son la misma cosa

Lo mismo el imperialismo: todo es idolatría.

Amigos: una vez más hago un "intermedio" en la serie de ensayos filosóficos para compartir con ustedes una reflexión breve.Creo que estos dos párrafos (55 y 56) del Catecismo de la Iglesia Católica tienen algo bien interesante que decir respecto a eso que llamamos "nacionalismo."
56 Una vez rota la unidad del género humano por el pecado, Dios decide desde el comienzo salvar a la humanidad a través de una serie de etapas. La Alianza con Noé después del diluvio (cf. Gn 9,9) expresa el principio de la Economía divina con las "naciones", es decir con los hombres agrupados "según sus países, cada uno según su lengua, y según sus clanes" (Gn 10,5; cf. 10,20-31).

57 Este orden a la vez cósmico, social y religioso de la pluralidad de las naciones (cf. Hch 17,26-27), está destinado a limitar el orgullo de una humanidad caída que, unánime en su perversidad (cf. Sb 10,5), quisiera hacer por sí misma su unidad a la manera de Babel (cf. Gn 11,4-6). Pero, a causa del pecado (cf. Rom 1,18-25), el politeísmo así como la idolatría de la nación y de su jefe son una amenaza constante de vuelta al paganismo para esta economía aún no definitiva.
La frase que más me impresiona es esta: el politeísmo así como la idolatría de la nación y de su jefe son una amenaza constante de vuelta al paganismo para esta economía aún no definitiva. ¡El politeísmo y el nacionalismo son las misma cosa!

De hecho, demos aquí un salto lógico a la vez: el nacionalismo y eso que llaman por ahí imperialismo también son la misma cosa. No es el imperialismo la divinización de lo nacional de tal forma que esta debe de imperar de formar absoluta entre las demás? En términos morales, el nacionalista y el imperialista están al mismo nivel, pues son ambos son idólatras.

Las consecuencias de esta idea, de esta ecualización de lo que normalmente se consideran ideas opuestas, son profundas. La persona que opone lo nacional a lo "imperial" como contraataque a lo que percibe como extranjero abraza una falsa ilusión, ya que busca sustituir una idolatría por la otra. Ninguna de estas ideas, o mejor dicho, ideologías, ofrecen la felicidad al ser humano, ni en este mundo ni en el próximo. La competencia entre estas ideas también es ilusoria; la actitud de la persona que desee ser verdaderamente libre ante estas ideas debe de ser una de completo escepticismo.

sábado, mayo 21, 2005

¿Por qué tantos son tarados morales?

Este es un breve estudio de las causas externas

En los ensayos anteriores describí brevemente las distintas corrientes intelectuales que dominan nuestra era. Hablé de sus diferencias y también de las ideas que tienen en común, y afirmé que son tantas las ideas que estas tienen en común que podemos hablar de un desarrollo orgánico entre estas diversas filosofías que hoy en día nos ha llevado al marasmo relativista y subjetivista en que nos encontramos. Todo esto me lleva a decir lo siguiente: El hombre y la mujer de hoy por lo general no saben como razonar moralmente, es decir, ignoran los "primeros principios" del razonamiento ético-moral y como consecuencia, ignoran también como razonar ordenadamente desde estos principios y cómo aplicarlos a problemas morales contemporáneos. La mayoría son tarados morales. ¿A qué se debe esta ignorancia? Se debe a dos causas distintas, una externa y la otra interna. Empecemos por la causa externa.

La causa externa se encuentra en el sistema de educación secundaria y superior y en la ausencia en ambas de cualquier intento serio de hacer del pensamiento ordenado en sí mismo un objeto de estudio. Y la causa a su vez de esta ausencia ha sido el rechazo chauvinista del pensamiento filosófico perenne por parte de los abanderados del subjetivismo y el relativismo lo que ha llevado a su vez a una indiferencia "ilustrada" en las salas académicas y a una ignorancia ética socarrona y adolescente que rige desde los laboratorios de investigación científica hasta los medios de comunicación, paseándose por las aulas del poder político sin vergüenza alguna de deambular su fea desnudez. Ellos han desarrollado su propia lógica y su propia cadena causal que excluye toda otra crítica externa.

Bertrand RussellEsta tendencia la ilustra muy bien el filósofo inglés Bertrand Russell, quien condensó en su pensamiento ideas de sus predecesores y contemporáneos y formalizó con gran precisión una serie de argumentos que yacen a la raíz del pensamiento de hoy y que el filósofo de la calle considera axiomáticos, como evidentes en sí mismos. Russell pensaba que o creía en:
  • La lógica positivista y la ciencia empírica son las herramientas principales de todo filósofo

  • Un monismo neutral o la afirmación que toda distinción entre lo mental y lo material es arbitrario.

  • Que la ética no es un objeto propio de la filosofía: la ética se ocupa de valores subjetivos que no pueden ser verificados como objetos u hechos actuales ("matters of fact").

  • Que toda aseveración ética, así como toda aseveración metafísica es, carece de sentido o de significado y que son nada más que expresiones de actitudes y preferencias individuales.

  • Que el lenguaje no es mero vehículo para expresar la filosofía; sino su principal motor y el factor fundamental en su desarrollo.

  • Que la religión es mera superstición y su práctica es más dañina que saludable. Russell decía: La religión se basa principalmente en el miedo. Es parte terror ante lo desconocido y parte el deseo iluso de contar con un tipo de hermano mayor que nos sirva de apoyo durante problemas y disputas. Lo que se necesita [para hacer] un mundo bueno es [tener] conocimiento, bondad, y valentía; no se necesita de apegos remordidos al pasado ni encadenar la inteligencia libre con palabras pronunciadas en la antigüedad por hombres ignorantes.
  • El modelo intelectual de Russell, quien recibió el Premio Nóbel de Literatura en 1950, ha triunfado en casi todos los planteles docentes del mundo. Sus ideas le han sobrevivido y por mucho y no siempre se le atribuyen directamente a él.

    Precisamente, durante la corriente controversia relacionada con las células matrices lo pude ver hasta en la manera en que se frasean las preguntas de las encuestas noticiosas. Por ejemplo, pude ver en CNN la siguiente pregunta, si mal no recuerdo:
    ¿Vé Ud el asunto del uso de las células matrices como uno religioso o como uno de investigación científica?
    No es sorpresa ver que la mayoría de los respondientes creen que es una simple cuestión de “investigación científica.”

    Lo que los reporteros son incapaces de comprender es que lo que se presupone: que ambas cosas corren paralelas y que nunca se pueden encontrar, que lo religioso no es relevante a lo empírico pero que lo empírico tiene completa libertad, que digo, el deber de afectar lo religioso y lo religioso tiene que contraerse sin protesta ante el empuje de lo empírico.

    Russell diseñó un sistema de pensamiento bien ingenioso el cual opera bajo el manto de la ciencia, pero excluye cualquier otra fuente de saber que no sea lo empírico, o sea, lo derivado de la experiencia o particularmente, de la experimentación, del dato derivado de los sentidos. Dentro de este sistema el debate es imposible, ya que para los empiricistas—para el pensador postmoderno, para el "filósofo de la calle," para los que presumen de defender el "sentido común"—toda afirmación que no sea "analítica" carece de significado a priori y por lo tanto debe de ser ignorada y los que defienden otro parecer tienen que ser arrinconados y neutralizados para que no entorpezcan "el verdadero progreso."

    Ofrezco los siguientes contraargumentos contra los dogmas de Russell y el postmodernismo:
  • Las ideas representan las naturalezas o las esencias de las cosas, no meramente sus cualidades sensibles, sus fenómenos, mas su sujeto o causa subyacente, o sea, su sustancia, vida, causa, verdad, etc.

  • La mente posee ciertas ideas sobre las cosas, sobre sus sustancias y accidentes que son inmateriales, invisibles, posibles e imposibles, por ejemplo, la idea de Dios, del espíritu, cosas que no son derivadas de objetos sensibles o imágenes.

  • El lenguaje nos permite hacer distinciones claras entre lo esencial y lo accidental, o entre lo contigente y lo incontingente.

  • Cada predicado representa lo que un objeto es en su esencia bajo algún aspecto particular y no una simple colección de cualidades sensibles.
  • En otras palabras, el lenguaje no es meramente descriptivo de fenómenos superficiales, sino también de realidades más profundas que auqne no sean mensurables, no son menos reales.

    Lo que me lleva a lo que considero el principal argumento en contra de esta mentalidad. Porque si la juzgamos de acuerdo los resultados que vemos—irónicamente, un argumento empírico—no nos puede quedar la menor duda de que los seres humanos somos cada vez más incapaces de reconocernos los unos a los otros como tales. Lo que vemos es un "caparacho." El placer se define como las diferentes fricciones que se le hagan al caparacho, sea uno solo o con otros, o a pesar de otros, o usando a otros, o disponiendo de otros. Ya que de acuerdo a Russell y cía no se puede decir nada cierto de la esencia de las cosas, el ser humano queda alienado de su ser interno e incapaz de relacionarse o siquiera respetar al ser interno de los demás.

    Las consecuencias para nuestra sociedad y cultura han sido destructivas y han llevado a:
    - El asesinato en masa y al genocidio, sea el perpetrado por los nazis contra los judíos, o en Camboya, o en Rwanda o la Rusia Soviética contra sus propias poblaciones, o al que ocurre hoy día contra los seres humanos gestantes en los úteros de sus madres. Todo esto es justificable ya que, como no existe una definición trascendental de lo que es "ser humano," pues todas las definiciones son cosa de conveniencia y expediencia.

    - El placer y la explotación sexual desmesurada, sea heterosexual u homosexual. Recordemos que el placer es cuestión de frotamientos entre los caparachos estos que llamamos "cuerpos" o la manipulación utilitaria de otros.

    - Absolutización de lo legal: si algo es legal entonces es moral y si el pueblo así lo cree y lo percibe pues entonces vox populi, vox dei. Esto funcionaría si el electorado fuese educado pero como ya hemos visto, por el designio de estos "genios," la mayoría son tarados morales con universos intelectuales opacados por lo estrecho de los callejones "científicos" a los cuales las masas son obligadas a pasar.

    - Vilificación del quehacer político y vulgarización del debate público. Recordemos que todo es "palabras palabras palabras" y nada más, sin contenido real y solamente valor semántico.

    - Trastornar los valores. Esto es lo que hace de la ponencia postmoderna una incriticable. Ya que no hay bien absoluto se puede decir que hay cosas que anteriormente era consideradas intrínsicamente malas que hoy podemos calificar como de "neutrales" o "buenas" y viceversa. Vaciar al lenguaje de su capacidad de "contactar" y definir lo que es "real" lleva a uno a atomizar sus creencias, a desconectarlas unas de otras, o compartamenlizar el intelecto de tal modo que es concebible mantener ideas mutuamente contradictorias de manera simultánea. Creo que el escritor inglés George Orwell llamaba a esto doublethink en su magistral novela, 1984.
    Señoras y señores: las ideas tienen consecuencias y las que se han gestado e implantado desde la era de la "ilustración" hasta nuestros días ya han rendido muchísmo mal fruto. Lo que nos queda es actuar decentemente y decir "basta ya" de seudociencias y de argumentos falaces; basta ya de negarnos la humanidad; basta ya de matarnos el espíritu y déjenos vivir en paz y con plenitud.

    En el próximo ensayo hablaré de las causas internas que mueven a muchos a abrazar esta mentalidad.

    viernes, mayo 20, 2005

    Problems with the English Site

    Folks,

    I'm having problems posting on the English side of the house. I kindly ask for your patience while the issue is resolved.

    Amigos,

    Estoy teniendo problemas pasquinando en la página de Vivificat! en inglés. Les pido por favor que tengan paciencia en lo que reparo el problema.

    sábado, mayo 14, 2005

    ¡Celebremos Pentecostés!

    Amigos, interrumpo una vez más el ciclo de ensayos filosóficos para hablarles brevemente de la fiesta que celebramos hoy, la fiesta de Pentecostés, la venida del Espíritu Santo sobre los doce apóstoles, con María Santísima entre ellos.

    Y es que donde está María siempre hay una explosión del Espíritu. Vean por ejemplo el día de la Anunciación, cuando el ángel Gabriel le anuncia su elección como la madre del Mesías y le explica que "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso lo santo que nacerá será llamado Hijo de Dios." Más adelante, cuando María visita a su prima Elisabet, "Y aconteció que cuando Elisabet oyó el saludo de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo,y exclamó a gran voz y dijo: ¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!" Y también, antes del día de Pentecostés, los apóstoles "perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos." La última mención directa de María en las Sagradas Escrituras nos hace encontrarla ahí, orando intensamente, a la expectativa del Espíritu.

    Oremos, entonces, pidiendo la intercesión de María Santísima, para que el día de hoy sea uno de renovación espiritual, y que el Espíritu de Dios nos conceda las gracias que más necesitamos en este momento. Pidamos al Espíritu sus dones y que haga crecer la imagen de Jesucristo en nosotros y que nos inserte dentro de la vida íntima del Dios Trino. ¡Amén!

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    miércoles, mayo 11, 2005

    La negación de Dios y la capacidad intelectual del hombre

    Propósitos centrales de los "pensadores modernos."

    Las corrientes y subcorrientes filosóficas que hemos repasado recientemente existen por una simple razón: se originaron para negar la existencia de Dios a priori por medio de la razón y luego, paradójicamente, negar el poder de la razón misma para alcanzar conocimiento cierto alguno.

    Aseveran los defensores de estas corrientes que una vez el ser humano pensante es dotado de un andamiaje intelectual adecuado para negar la existencia de Dios, el pensador alcanza una verdadera liberación intelectual. El pensador, trascendiendo los límites impuestos por la filosofía realista, por la filosofía perennis, este queda libre para definir su propio destino, su propia utilidad, sistema de valores y moralidad.

    Pero lo primero es negar a Dios. Por ese motivo los primeros blancos de la artillería del criticismo escéptico lo fuero los argumentos—mal llamadas "pruebas"—de la existencia de Dios. Estos argumentos—el argumento desde la causalidad, el movimiento, diseño, orden moral y la historia—fueron desechados por unas u otras "razones." El filósofo inglés Bertrand Russell llegó al extremo de redefinir la filosofía de tal forma que negó el título de "conocimiento," tildando como vacío y sin sentido toda aseveración que no se derivase de presupuestos positivistas.

    Una vez Dios, la existencia real de los universales, y la gramática de la ontología son echadas de lado, el hombre queda libre para justificar lo que quiera: el absolutismo real o el estatista; la deshumanización de ciertas o culturas, hayan sido los judíos durante la dictadura hitlerita o los tutsis de Ruanda víctimas del genocidio perpetrados por los hutus; o la deshumanización de seres humanos en distintos etapas de su desarrollo, particularmente en esas etapas en que se encuentran más vulnerables: la gestación, la enfermedad y la vejez.

    Quienes abrazan estas corrientes filosóficas, mienten cuando dicen tener el bienestar del hombre en mente, buscando liberarle de toda atadura que ellos denominan "superstición." Lo que en realidad buscan es hacer lo que le venga en gana sin temer sanción alguna en esta vida, ya que para ellos, no existe otra. Todo es permisible, ya que nada es negado. La única realidad que ellos reconocen es el poder, su búsqueda y luego, su acaparamiento y defensa: poder para legislar, poder para desahuciar y al final, poder para definir a su manera lo bueno y lo malo.

    De la misma manera, niegan la teleología de las cosas creadas, es decir, su metas, sus propósitos y sus objetivos porque esto implicaría la existencia de un diseño y esto, lógicamente, apunta a la existencia de un Diseñador. Por eso se esmeran en inventar subterfugios lingüísticos que les permite hablar de "función" sin "diseño" para así soslayar la cuestión de la existencia del Diseñador y evitar el colapso de su castillito de cartas.

    La consecuencia de estas negaciones han dado resultados nefastos. Sus efectos se han desparramado a través tanto de las dictaduras más criminales de la era moderna, como de las llamadas democracias liberales. "Pensadores" de la era postcristiana y postmoderna abrazan estos credos como sus nuevos dogmas, disimulando sus prejuicios bajo una epidermis de "intelectualidad." Los más atrevidos se arriesgan a alabar a Cristo y al pensador o ideología de su preferencia en la misma oración, cantándole hosanas a Dios y a Mamón en un mismo estribillo, para el gozo de los morones que los aplauden. Pongo como ejemplo a gente de la escuela "objetivista" de Ayn Rand en la derecha, o a los que juran y perjuran a favor de la teología de "liberación" en la izquierda; o a dictadores en ciernes como a Hugo Chávez Frías con su intelectualidad de poca monta y a la chusma que les rinde tributo y le canta loas sin meditación y reflexión. También por ahí yacen los nihilistas musulmanes del islamismo insular de al Qaeda, o el cultismo norcoreano hacia Kim il Sung o Kim Jung-il. Las diferencias entre estos ideólogos y demagogos son meramente superficiales. En su raíz, todos sufren del mismo mal: han negado a Dios y se han instalado ellos mismo, o sus visiones utópicas, en el lugar que Dios antes ocupaba.

    En el próximo ensayo hablaré sobre el tipo de personas que caen en estas trampas y qué las mueve a caer así.

    lunes, mayo 09, 2005

    El Neoizquierdismo y sus características

    Prosigo mi análisis descriptivo de las distintas corrientes de pensamiento que se entrelazan hoy día para producir sus funestas consecuencias en el campo de la política, la ética, la moral, la ley, los medios de comunicación, y el discurso público. Investigando otros ensayos y otros punto de vista me encontré con un escrito el cual quiero citar abajo como parte de la labor descriptiva que menciono. El escrito se titula El neo-comunismo salvaje: Modelo económico de la revolución venezolana y su autor lo es el Sr. Guillermo Rodríguez. Lo que quiero citar dice lo siguiente:
    Hablar del comunismo como modelo económico de la nueva izquierda requiere de algunas aclaratorias previas. El neo-izquierdismo del que forma parte la revolución bolivariana de que adelanta en Venezuela Hugo Chávez Frías, tiene tres características que lo distinguen de la izquierda histórica especialmente de los marxistas ortodoxos.

    Irracionalista. En común con la izquierda histórica, los neo-izquierdistas son contrarios al pensamiento lógico. Tienen que serlo, cuando sus propuestas no soportan tal análisis, pero los de antes se sustentaban en la dialéctica hegeliana, mientras que los de ahora, posmodernos al fin, son deconstructivistas. Esta izquierda sostiene la existencia de realidades alternas dependientes de la percepción, según las que no existiría una realidad única, o una verdad única, sino realidades o verdades parciales. Como la percepción depende de la posición del sujeto, esta forma de pensamiento implica que la circunstancia correspondiente a un momento y sujeto, es una realidad y no una circunstancia, con lo que real es lo que a cada cual le dé la gana... a fin de cuentas.

    Primitivista. A diferencia de la izquierda desarrollista que pretendía superar los logros materiales del modelo capitalista con su planificación centralizada, los neocomunistas son indigenistas, relativistas culturales y ecologistas radicales. Para ellos el desarrollo y la producción son intrínsecamente malos e inmorales. El ideal son sociedades cuya producción y consumo sean decreciente y en las que la pobreza se reparta equitativamente. Por eso no pretenden ya los neo-comunistas producir más que el capitalismo, más bien parecieran estar regresando a los ideales del socialismo romántico, por el que los techos de paja y los fogones de leña serian una mejor forma e vida.

    Malthusiana. Malthus fue un economista clásico que sostuvo que la población crecería más rápido que la producción de alimentos, ocasionándose hambrunas sucesivas. Los Neo-malthusianos pasaron del asunto de los alimentos al del resto de los recursos, y a falta de hambrunas de escala planetaria se fijaron en la contaminación y el agotamiento de los recursos naturales. Son neo-malthusianas todas las teorías que sostienen todo tipo de catástrofes ecológicas, económicas y sociales por aumentos de población, agotamiento de recursos o la combinación de ambos. Así como toda la construcción económica del marxismo se baso en la teoría de la plusvalía, que se demostró falsa a partir del descubrimiento del valor marginal, las teorías económicas neo-malthusianas se basan en la teoría de la producción neo-clásica, que sostiene que los incrementos de la producción tienen un rendimiento marginal decreciente, sin considerar que las nuevas ideas, generadoras de nuevas tecnologías permiten nuevas combinaciones ilimitadas de recursos limitados, por lo que el potencial real de la producción es ilimitado.
    Tal vez lo único que yo añadiría es que lo que el Sr. Rodríguez describe es lo que los escritores Álvaro Vargas Llosa, Plinio Apuleyo Mendoza y Carlos Alberto Montaner han descrito en su magistral obra, Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano, como el síntoma característico de la izquierda termocéfalica de nuestros países.

    Lo que describe el Sr. Rodríguez es lo que pasa por "sabiduría" en los círculos de "vanguardia intelectual" en Latinoamérica. Es el marxismo atrapado en una rabieta, en un paroxismo de lógica circular y corto circuito neuronal. Y como el marxismo ortodoxo, tambén está atrapado en una antropología equivocada que da como consecuencia un concepto de la humanidad erróneo, sin dignidad trascendental intrínseca dentro de un colectivo anónimo, en donde la felicidad se define estrictamente en términos de Pavlov, como un estado psíquico producido por estímulos positivos.

    Este tipo de marxismo, como su ancestro pre-postmodernista (¡JA!), es cautivante porque ofrece respuestas engañosamente simples y lógicas a problemas complejos que requierem soluciones multidisciplinarias y una actitud de respeto hacia la dignidad inalienable del ser humano, aparte de los decretos del estado.

    Pero las juventudes no han aprendido esta verdad y, azuzados por profesorcillos y catedráticos fosilizados en facultades dinosáuricas, estos se convierten en una nueva generación de científicos locos, listos para practicas su oscuro arte sobre las multitudes inocentes. Estos niegan ver los cadáveres desparramados en la arena de la historia dejados por sus predecesores, alegando que estos usaron una fórmula incorrecta para tratar a estos "pacientes" pero que hoy ellos poseen la cura mágica que eludió a Lenín, a Trostky, a Stalin, a Honecker, a Ceaucescu, a Fidel, a Mao, a Kim Il-Sung, a Pol Pot y a tantos otros.

    En el próximo ensayo trataré de discutir brevemente en dónde el pensamiento que llamamos "moderno" se bifurcó hacia las tragedias que vivimos en el siglo XX y que amenazan con resurgir en el XXI.

    - Lean El neo-comunismo salvaje: Modelo económico de la revolución venezolana, por el Sr. Guillermo Rodríguez

    domingo, mayo 08, 2005

    Siempre me es grato asistir a la Santa Misa

    Particularmente, si es en español.

    Amigos, hago un alto en la secuencia de ensayos filosóficos para compartir con uds. una experiencia que me ocurrió hoy. Tuve la oportunidad de asistir a una misa en español en una parroquia ubicada en un suburbio de Washington, DC, en el estado de Maryland, celebrada por mi primer confesor y director espiritual, vigoroso a sus 70 años y aun entusiasmado de seguir llevando la luz de Cristo a la comunidad hispana más necesitada, no importa en dónde esté.

    Tengo pocas oportunidades durante el año para asistir a una misa en español porque en donde vivo no habemos muchos hispanos y no existe la necesidad de celebrarla en mi idioma natal. Siempre que tengo la oportunidad de asistir a una lo hago y hoy, por una cadena de coincidencias providenciales, pude asistir a una. La cadencia de la Santa Misa en español, la intensidad y frescura de la música, la sencillez de la gente, humilde, decente y trabajadora, fue cautivadora. Y por supuesto, mi padre espiritual es un gran predicador y me fijé con cuánta atención la feligresía seguía sus palabras.

    También tuve la oportunidad de conocer una pareja de puertorriqueños activos en el ministerio en esa parroquia, él, boricua por adopción y por matrimonio, candidato al diaconado en la arquidiócesis de esta ciudad; su esposa, hija espiritual de los benedictinos de San Antonio Abad en Humacao, ambos de mi generación. ¡Asombroso! Vean que en el plan de Dios no hay lugar para "coincidencias."

    Gloria y alabanza a Jesucristo, que me ha dado el talento para alabarlo en más de una lengua, quien me lleva a los lugares menos sospechados y me presenta a nuevos compañeros de viaje.

    viernes, mayo 06, 2005

    Catálogo de corrientes filosóficas contemporáneas

    Abolengo de los males que nos aquejan.

    Amigos: en este ensayo busco reflexionar sobre la intolerancia moderna a la dimensión espiritual del hombre, al cultivo de sus potencias y a su progreso hacia su fin último. Basta “navegar” por ese océano que llamamos “Internet” para descubrir vastas cantidades de información dedicadas a denigrar a los fieles creyentes en Cristo y particularmente a los que militamos en la Iglesia Católica. Existe, entonces, una necesidad de trazar el abolengo de estas ideas han perjudicado tanto a la humanidad de nuestros tiempos, sumiéndola en una oscuridad terca disfrazada de luz y de “conocimiento.”

    Sí, es claramente injusto dedicar un puñado de palabras para discutir temas de tan gran envergadura, temas de lo que ya mucho ha sido escrito por personas más brillantes y de más renombre que yo. Mi contribución es necesariamente humilde tanto en contenido como en sustancia y originalidad. Lo que aquí reflexione no será nada más que una gota en este universo de ideas que es la Internet. Pero por algo hay que empezar, así que sin pedir disculpas, aquí voy.

    Hablemos de este tronco filosófico que llamaremos “naturalista” a falta de mejor nombre, y de su abolengo. Hagamos una genealogía incompleta de estas tendencias y veamos qué las mueve:

    Naturalismo – En general, la tendencia de ver el universo únicamente en términos de su realidad material, reduciéndolo a una uniformidad mecánica y negando la dualidad entre el espíritu y la materia. Esta tendencia afirma que todos los procesos mentales y morales son manifestaciones especiales de la materia gobernada rigurosamente por sus leyes intrínsecas. Esta tendencia se le puede llamar también "reduccionismo" ya que pretender "reducir" todo a la mera interacción de la materia y energía de acuerdo a leyes que emergieron espontáneamente de sus interacciones, sin referencia a agencia externa creadora alguna.

    Evolucionismo – Dentro del naturalismo podemos hablar del evolucionismo, es decir, la teoría científica que explica que las distintas formas de vida halladas hoy en este planeta son fruto de un largo proceso de cambio, mutación y adaptación, dentro del cual la competencia por recursos y el azar toman un papel protagónico. El padre Rafael Pascual, en su ensayo titulado Creación y Evolución, distingue dos partes de esta cuestión:
    a) Por una parte se encuentran los así llamados creacionistas. Se trata de una posición de tipo fundamentalista, que excluye de plano la teoría de la evolución, por interpretar la Biblia de modo literal, y por considerar que tal teoría es fruto de una ideología materialista y atea, o al menos agnóstica y cientificista. Este grupo se atrinchera en una posición fideísta, en contraposición al racionalismo que predomina en la ciencia moderna. Se trata de un “movimiento” de carácter militante, y aunque es más bien minoritario, se hace sentir por su actitud proselitista. Se da no sólo en el ámbito protestante, sino también en algunos núcleos católicos de tipo integrista-tradicionalista.

    b) Por otra parte, en el extremo opuesto, se encuentran los evolucionistas a ultranza. Su índole es racionalista, agnóstica, materialista, cientificista, e ilustrada. Esta corriente de pensamiento es por ahora la predominante a nivel científico e incluso a nivel de opinión pública, gracias al apoyo de la mayor parte de los medios de comunicación social. En algunos casos tiene también un carácter proselitista, como puede observarse en algunas de sus publicaciones o en ciertas páginas de Internet.
    Pienso que ambos "-ismos" son brotes del mismo tronco de duda y razonamiento sibarita. No encuentro mucha diferencia entre la actitud mental que hay que asumir para ser fundamentalista por un lado, o evolucionista a ultranza por el otro.

    Racionalismo – Escuela filosófica que afirma que la razón humana es la sola fuente y el árbitro final de toda verdad; se aplica a esos modos de pensar que contrastan con la fe. De acuerdo a la Enciclopedia Católica, el vocablo se identifica en la mente popular con una filosofía poca profunda y ambigua que se impulsa bajo el nombre de "ciencia" y que ha llevado a una doble confusión: 1. que a ciertos postulados filosóficos de proveniencia dudosa se les llame "ciencia" y 2. que la ciencia se opone en toda circunstancia a la religión.

    Subjetivismo – También llamado a veces Crítica Kantiana o Idealismo ——aunque no apropriadamente—se refiere a la escuela filosófica que niega la existencia de una realidad externa a la mente y le otorga primacía a los procesos mentales. En su forma más extrema, declara que la existencia de cada objeto depende solamente de la percepción subjetiva del observador. Esta tendencia surgió en reacción al empirismo y al racionalismo. De hecho, uno de los máximos exponentes de esta escuela, Emmanuel Kant, tituló su obra Crítica de la Razón Pura. Es de esta tendencia de donde la sabiduría popular saca cargados aforismos tales como "todo es relativo," o "todo depende de cómo se mire" y también "lo que es bueno para unos es malo para otros y viceversa ." Si no hay realidad externa—piensan ellos—pues todo es "mental" y por lo tanto, "subjetivo." Esto conlleva a ciertas consecuencias en el terreno político, por ejemplo, a definir la "tolerancia" como una actitud de indiferente respeto a los estados mentales de otros y a las distintas formas éticas, estilos de vida y hasta ideales políticos derivados de esos estados mentales.

    Relativismo – Es la consecuencia del subjetivismo. Representa una actitud de negación absoluta o parcial a los valores absolutos. Su producto es la indiferencia religiosa; "todas las religiones son igual de buenas o malas;"—dicen y también—"todas las religiones llevan a Dios." También puede llevar al eclecticismo religioso: "Si Cristo es un avatar de Brahmán y Krishna es un avatar de Brahmán, entonces Cristo es Krishna." Pero lo más común es que desemboque en la vertiente dominante hoy día la cual establece que no hay sistema moral que aplique a todo el mundo en todo lugar y en todo tiempo. Considera que los sistemas morales son sintéticos y que cada cual puede inventar y vivir el suyo propio, por más dañino que sea hacia sí mismo o hacia otros, sin nadie poder llamarlo "malo." El otrora cardenal Joseph Ratzinger dejó saber en una entrevista su posición ante el "relativismo":
    Desde la época de la Ilustración la fe ya no es la misión común del mundo, como lo era, por el contrario, en el Medievo. La ciencia ha codificado una nueva percepción de la realidad: se considera objetivamente fundado lo que puede ser demostrado como en un laboratorio. Todo el resto - Dios, la moral, la vida eterna - se ha transferido al reino de la subjetividad. Además, piensan los relativistas que de existir una verdad accesible a todos en el ámbito religioso lleva a la intolerancia. El relativismo se convierte así en la virtud de la democracia.
    Utilitarismo – es una aplicación del principio del placer al plano político. Se deriva del relativismo en el supuesto de que si no existe un marco moral absoluto que guíe tanto a los gobernantes como a los gobernados, queda entonces que el único principio rector para ambos es la realización concreta del placer a cada miembro de la sociedad, distribuido al mayor número posible. Se asienta en el subjetivismo porque el placer es un estado mental que cada cual define a su manera. Los que no sienten o puedan definir qué les place no son objeto de las protecciones públicas. Limita al utilitarismo la ley humana positiva, la cual define como agravio o crimen la interrupción o trastorno injusto y unilateral del placer ajeno. Por ejemplo, bajo esta rúbrica, el homicidio se consideraría un mal social no porque fuese pecado—ya que no hay deidad alguna que el hombre pueda ofender—o porque fuese "malo"—ya que no existe un sistema rector de moralidad universal—sino porque atenta contra el precedente inmediato al placer, que es el estar vivo y consciente del placer y capaz de forjar ese estado mental subjetivo. Un feto no siente placer o es incapaz de definir o formular "placer" y por lo tanto puede ser abortado. Similarmente, la sociedad puede causarle la muerte a un anciano o una persona discapacitada por la misma razón. En el plano económico, el utilitarismo fomenta el consumismo desmedido y la pasión exagerada por la adquisición de bienes monetarios, muebles, e inmuebles y así lograr de ese modo "la felicidad"—que al fin y al cabo, es otro estado mental y subjetivo. El costo en vidas humanas, hayan sido gestantes, activas, o latentes, ha sido enorme bajo este esquema de organización social.

    Marxismo – Una de las muchas teorías socialistas en boga en el siglo XIX, propugnada por el pensador alemán Carlos Marx—es otra aplicación del utilitarismo, pero es una que desconfía radicalmente de la capacidad del individuo para definir y alcanzar su propia felicidad. Se puede decir que la antropología marxista es calvinista en este sentido: todo hombre es radicalmente egoísta—"corrompido" diría Calvino— e incapaz de procurar su mejor desarrollo material y humanista sin que a la vez se solidarice con la misma necesidad que su prójimo— o mejor dicho, "compañero" o "camarada"— tiene de atener el mismo fin. Según Marx lo veía, toda transacción humana podía ser reducida a lo económico; toda relación entre seres humanos, a lo político. Estos dos renglones se encontraban viciados por el egoísmo innato de los hombres, quienes crearon un sistema de producción que lleva a unos ser explotadores y a otros a ser explotados injustamente. La solución de Marx era la de acabar con ese sistema a través de la violencia y constituir un orden social más justo capaz de distribuir la riqueza equitativamente mediante el rígido control público de los medios de producción, y aplicando una política dura de acondicionamiento y adoctrinamiento político que extinga la raíz sicológica del comportamiento egoísta y explotador. Todo esto llevaría a una utopía humana donde el estado se extinguiría, donde cada cual recibiese bienes y servicios de acuerdo a sus necesidades, los produjese de acuerdo a sus dotes—todo esto divorciado de toda concepción espiritual y trascendental del hombre. Para Marx, la religión era "el opio de las gentes," un instrumento más de los explotadores para justificar el sufrimiento del proletariado en vista de una recompensa supramundana. El marxismo no enfatiza lo subjetivo, en tanto a que lo subordina al "bien objetivo de las masas." El placer es posesión del colectivo; el placer individual o el subjetivismo en general es objeto de la reglamentación estricta del estado si este subvierte el interés del proletariado y su dictadura, según delegada a la entidad política de vanguardia representativa de los trabajadores y otros "sectores productivos" o sea, al Partido Comunista. Todo lo que fomente estos fines es "científico" y todo lo que lo obstaculice o lo refute es "superstición." Hemos visto los resultados de esta vertiente en las historias de los países de Europa central y oriental, en Rusia, en Asia, en Cuba y en África, y su costo en millones de vidas.

    Nihilismo – Es una reacción emocional y estética a la imposibilidad de la razón—iluminada o no por la fe—a alcanzar conocimiento real alguno y en ese modo, se deriva de la crítica kantiana. Es un movimiento complejo con varios defensores, pero su máximo exponente lo fue el también alemán Federico Nietzsche. Una de sus citas características lo fue:
    Hombres superiores, ese Dios ha sido vuestro mayor peligro. No habéis resucitado sino desde que yace en la tumba. Sólo ahora llega el gran mediodía, en el presente el hombre superior se convierte en dueño. Sólo ahora la montaña del porvenir humano va a dar a luz, ¡Dios ha muerto!, ahora queremos que viva el superhombre."
    Nietzsche no buscaba reafianzar los valores morales tradicionales dentro de un marco racionalista como lo buscaban los filósofos de la Iluminación; lo que él buscaba era destruirlos estos valores del todo y construir en su lugar un ser humano que dictara su propia moralidad y la impusiera con una pasión y voluntad irresistibles. Lo hubiera querido Nietzsche o no, su filosofía fundamentó la filosofía política nacional socialista de Adolfo Hitler, ya que Nietzsche terminó endiosando el poder como objeto supremo para lograr cambios tanto a nivel de la persona como a nivel de la sociedad. Ese empalme entre Nietzsche y Hitler costó otras decenas de millones de vidas en el pasado siglo.

    Postmodernismo – Aquí damos un salto grande hacia la realidad contemporánea, pasando de largo al existencialismo, pero es porque el postmodernismo recapitula a este y a todas las demás ramas del tronco naturalista que discutimos anteriormente. Tiene muchos exponentes, muchos de ellos franceses, particularmente Jacques Derrida, quien se alega pudo haber vivido el pasado siglo y cuya muerte tal vez acaeció el año pasado (2004). Lo que se sabe de seguro es que nadie ha escrito nada bajo su nombre últimamente. Lo que trae de nuevo los filósofos postmodernistas es su preferencia por reducir toda corriente de la mente consciente a meras partículas lingüísticas. El postmodernismo es el subjetivismo con un interés semántico y cobertura semiótica y una vaga preferencia por el marxismo y la liberación de minorías contrariadas, creadas y definidas—como no—mediante ejercicios verbales, lo que los lleva a absurdas contradicciones: aunque una persona no sea parte de un grupo oprimido, lo es si se considera así mismo uno de ellos; en los Estados Unidos esto ha llevado a personas de origen europeo a llamarse "indios" y a ser aceptados como tales en centros de educación superior. Los "postmodernos" ven a la actividad sexual normal como un modo explotación de las mujeres por los hombres; al matrimonio entre personas del mismo sexo lo ven como un "derecho humano," al ateísmo militante como un imperativo social; a la tributación masiva del ciudadano como un acto de solidaridad; al "aborto" como una afirmación de la soberanía autónoma femenina, y otras barbaridades más. Para ellos, el único prejuicio permisible es contra aquellos que ven un "metatexto" guiando la historia, sea el "progreso" como lo definían otros secularistas anteriores, o "la historia de la salvación" como lo creemos los cristianos. El impacto del postmodernismo sobre la comunidad humana está por medirse completamente, pero ya que recoge mucho de las corrientes anteriores, se le pueden achacar todas sus culpas de modo retroactivo y lo que se puede esperar del postmodernismo en el futuro no es nada bueno.

    En el próximo ensayo, buscaré hacer una comparación y un contraste entre estas corrientes del pensamiento contemporáneo y lo que considero como la perspectiva más saludable, más integral, del pensamiento filosófico cristiano.

    miércoles, mayo 04, 2005

    Los próximos ensayos...

    Hola amigos: he tardado un poco en el pasquinaje en este blog porque estoy preparando un ensayo que es tan largo que lo voy a tener que dividir en varias partes. En este ensayo trataré de resumir lo que yo entiendo son las ideologías dominantes de nuestra era y añadiré mi postura ante ellas. Por favor, les pido un poquito de paciencia ante mi empeño.