viernes, agosto 26, 2005

Colonia o república: se viró la tortilla

Por: Juan Manuel García Passalacqua

Este mes cambió la historia del Caribe, y ese cambio comenzará el 1ro. de enero del 2006. Se hunde la última colonia, y progresarán las vecinas repúblicas. ¿Y nosotros? Desentendidos. Yo recuerdo claramente la época de nuestra euforia colonial, en que el Rector de la Universidad de Puerto Rico calificó a nuestras islas vecinas como "las republiquetas". Eran los tiempos en que la República Dominicana se conocía como "la" República del tirano Rafael Leonidas Trujillo Molina, como si los Estados Unidos no fuesen también, sí, una República. ¿Qué diría ahora?

Estos no son los tiempos del antillanismo de Betances y Hostos, su respuesta al emergente poderío de los Estados Unidos en el Caribe. Tampoco son los tiempos de la trasnochada "Caribbean Basin Initiative" de los americanos y Rafael Hernández Colón (asesorado por Richard Copaken), que fracasó. Esta es la realidad global del nuevo siglo XXI.

Los Estados Unidos de América aprobaron este mes en su Congreso un importante tratado internacional para las repúblicas centroamericanas y la República Dominicana (CAFTA-DR), uniendo económicamente un mercado de 44 millones de seres. El tratado se aprobó por 54-45 en el Senado y por 217-215 en la Cámara, pero se aprobó. Y el Presidente lo puso en vigor. Ya lo han ratificado El Salvador, Guatemala y Honduras, y lo ratificarán Costa Rica, Nicaragua, y la República Dominicana. Seis repúblicas. ¿Y qué de Puerto Rico? Nosotros, en babia colonial.

¿Se acuerdan de nuestro cacareado "mercado común" en el ELA? Ahora será de otros.

El sistema económico colonial de Puerto Rico se hundió. La teoría de la Guerra Fría de Walter Rostow y Teodoro Moscoso -de que la atracción de inversión de multinacionales norteamericanas produciría un "punto de arranque" (takeoff period, en inglés) - resultó un fracaso. Nuestro crecimiento económico dependiente no produjo nuestro desarrollo económico.

Yo tuve la oportunidad de decírselo así mismo - hace unos años - en la cara a Walter Rostow en la Sesión Anual del Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos en Nueva York, y existe el vídeo. Rostow, consejero del Consejo Nacional de Seguridad en los años 50 y 60, me acusó de ser "un intelectual disgustado". Como tantas otras veces, no tuve más que esperar unos años, para obtener la razón. Ahora son las repúblicas soberanas, no las colonias dependientes, las de un mercado común con el poder hegemónico del globo, los Estados Unidos de América.

En Puerto Rico, nuestros economistas se vuelven locos tratando de diseñar un nuevo modelo económico colonial. No lo encuentran. Ninguno entiende que para salir de la crisis es necesaria la soberanía (y estar fuera de la Ley de Cabotaje americana), para convertirnos en el Megapuerto de las Américas entre Mercosur y la Europa Unida. Desentendidos, unos dicen que las agencias
económicas del gobierno necesitan reforma (y renuncia el presidente de nuestro Banco de Fomento), otros que hay que expeditar permisos de construcción. Y otros...nada.

Hasta Alex Maldonado, el panegirista eterno de las teorías de Rostow-Moscoso, admitió en la prensa el 18 de julio que "lo que funcionó hace 30 ó 50 años atrás, ya no funciona hoy".

El Gobernador y el Comisionado Residente endosaron la nueva ruta para las repúblicas hacia el mercado común en el Caribe. Ninguno de los dos se dio cuenta -o quiso decir- que esa nueva ruta, hace totalmente obsoleto nuestro modelo económico colonial producto de la `guerra fría´, diseñado por el Consejo de Seguridad Nacional y por Rostow-Moscoso. Obsoleto.

A mal tiempo buena cara. El Gobernador y el Comisionado Residente recibieron sendas cartas de la Casa Blanca felicitándolos por su apoyo al CAFTA-DR. El Gobernador fue a la República Dominicana a reunirse con el Presidente de la República, quien vendrá a Puerto Rico el 19 de setiembre próximo a La Fortaleza. ¿Hablará del colapso del modelo de Puerto Rico? Hizo bien el Gobernador en agarrarse a la faldeta de la República Dominicana, para el futuro.

Los puertorriqueños estamos empeñados en hablarle a los dominicanos sólo de los "yoleros" que todos los días llegan a nuestras costas huyéndole al hambre en la República. Nos olvidamos, sin embargo, que la mayor migración en la historia del mundo es la de los puertorriqueños, con la exacta mitad de nuestro pueblo, 4 de 8 millones, idos fuera de la Isla. Ninguna de las repúblicas tiene la mitad de su población en la diáspora. Nuestro fracaso es mayor.

Unos idiotas, haciéndose los suecos, han dicho que somos "el país más feliz del mundo".

La cosa es peor. También en agosto se hizo pública una encuesta que demuestra que 4 de cada 10 de los puertorriqueños que viven aquí hoy está considerando irse de Puerto Rico ante la situación de nuestro país (Gaither International/Omnibus, 11-14 de agosto de 2005). Un millón de gente de cuatro millones, quiere irse del "país más feliz del mundo". Alguien ha mentido.

Son un millón de puertorriqueños. Un millón que se quiere ir de Puerto Rico, irse de la colonia. Ya le he dicho a amigas importantes en el gobierno actual de los Estados Unidos que se olviden de su temor de una emigración masiva "si" a Puerto Rico se le concede la soberanía. El Departamento de Estado de ellos me había dicho hace años que se llevarían la expedición de los pasaportes y se los llevaron, y que en última instancia, se les "acabaría el papel" de pasaportes el día que tuviesen que concedernos la soberanía, para evitar la migración masiva a Estados Unidos.

Pero ellos no tuvieron que esperar a la soberanía. La emigración les viene encima en la colonia. Ya Estados Unidos no necesita a Puerto Rico como la base militar de submarinos atómicos más importante del Caribe. Tampoco hay que mantener a los puertorriqueños "felices" trayendo aquí firmas multinacionales que diz que crean empleos (cuando en realidad evadieron contribuciones con malabarismos contables). La migración masiva comenzará otra vez. ¿O no?

Los Estados Unidos nos concederán la soberanía, porque la colonia-se les pudrió.
Comentario. Muy de vez en cuando tengo que aplaudir las ocurrencias de Don JuanMa. Esta es una de esas ocasiones.

Y mientras tanto, el liderato estadista en la Isla se encuentra dividido, tratándose a empellones unos con otros, luchando por las migas del poder. Francamente estoy bien disgustado con esta situación. No hay unidad, no hay visión coherente, pocos estadistas sueñan o imaginan el futuro. Los que lo hacemos somos echados de lado como ilusos o ingenuos.

Hay que subrayar cómo la cosa se observa de este lado del charco: se le ve disgustante, ridícula y triste. En fin, frustrante.

El último clavo en el ataúd de Puerto Rico penetrará el día que el régimen castrista caiga en Cuba. Todas las empresas, todo el dinero de desarrollo, se irán para allá. Cuba, y no Puerto Rico, será la Gran Potencia del Caribe. Cuba, con su población altamente educada--el único logro tangible de Fidel--combinada con el poder material y la mentalidad empresarial de su comunidad en el exilio; Cuba con el nuevo eje económico La Habana-Miami, pondrá en vías de desarrollo un mercado virgen. Ese día, si Puerto Rico no es estado, ese día Puerto Rico morirá.

Mientras tanto, en la Isla todos duermen, empezando por los estadistas en el Senado.

Hermanos, si la estadidad no se hace realidad pronto, prepárense para la independencia, la quieran o no. A este paso, a los estadistas lo que les quedará por idear será la independencia política.

¡A pensar se ha dicho! Y a despertar también.

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