lunes, marzo 02, 2015

El destino universal de los bienes y la opción preferencial por los pobres

Hermanas y hermanos: Paz y Bien a todos en el Nombre de Cristo Jesús Nuestro Señor.

Quiero compartir con Uds., como objeto de reflexión, este tema que se encuentra dentro del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, particularmente lo que tengo sombreado:

Destino universal de los bienes y opción preferencial por los pobres
182 El principio del destino universal de los bienes exige que se vele con particular solicitud por los pobres, por aquellos que se encuentran en situaciones de marginación y, en cualquier caso, por las personas cuyas condiciones de vida les impiden un crecimiento adecuado. A este propósito se debe reafirmar, con toda su fuerza, la opción preferencial por los pobres: 384 « Esta es una opción o una forma especial de primacía en el ejercicio de la caridad cristiana, de la cual da testimonio toda la tradición de la Iglesia. Se refiere a la vida de cada cristiano, en cuanto imitador de la vida de Cristo, pero se aplica igualmente a nuestras responsabilidades sociales y, consiguientemente, a nuestro modo de vivir y a las decisiones que se deben tomar coherentemente sobre la propiedad y el uso de los bienes. Pero hoy, vista la dimensión mundial que ha adquirido la cuestión social, este amor preferencial, con las decisiones que nos inspira, no puede dejar de abarcar a las inmensas muchedumbres de hambrientos, mendigos, sin techo, sin cuidados médicos y, sobre todo, sin esperanza de un futuro mejor ».385

183 La miseria humana es el signo evidente de la condición de debilidad del hombre y de su necesidad de salvación.386 De ella se compadeció Cristo Salvador, que se identificó con sus « hermanos más pequeños » (Mt 25,40.45). « Jesucristo reconocerá a sus elegidos en lo que hayan hecho por los pobres. La buena nueva "anunciada a los pobres" (Mt 11,5; Lc 4,18) es el signo de la presencia de Cristo ».387

Jesús dice: « Pobres tendréis siempre con vosotros, pero a mí no me tendréis siempre » (Mt 26,11; cf. Mc 14,3-9; Jn 12,1-8) no para contraponer al servicio de los pobres la atención dirigida a Él. El realismo cristiano, mientras por una parte aprecia los esfuerzos laudables que se realizan para erradicar la pobreza, por otra parte pone en guardia frente a posiciones ideológicas y mesianismos que alimentan la ilusión de que se pueda eliminar totalmente de este mundo el problema de la pobreza. Esto sucederá sólo a su regreso, cuando Él estará de nuevo con nosotros para siempre. Mientras tanto, los pobres quedan confiados a nosotros y en base a esta responsabilidad seremos juzgados al final (cf. Mt 25,31-46): « Nuestro Señor nos advierte que estaremos separados de Él si omitimos socorrer las necesidades graves de los pobres y de los pequeños que son sus hermanos ».388

184 El amor de la Iglesia por los pobres se inspira en el Evangelio de las bienaventuranzas, en la pobreza de Jesús y en su atención por los pobres. Este amor se refiere a la pobreza material y también a las numerosas formas de pobreza cultural y religiosa.389 La Iglesia « desde los orígenes, y a pesar de los fallos de muchos de sus miembros, no ha cesado de trabajar para aliviarlos, defenderlos y liberarlos. Lo ha hecho mediante innumerables obras de beneficencia, que siempre y en todo lugar continúan siendo indispensables ».390 Inspirada en el precepto evangélico: « De gracia lo recibisteis; dadlo de gracia » (Mt 10,8), la Iglesia enseña a socorrer al prójimo en sus múltiples necesidades y prodiga en la comunidad humana innumerables obras de misericordia corporales y espirituales: « Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios »,391 aun cuando la práctica de la caridad no se reduce a la limosna, sino que implica la atención a la dimensión social y política del problema de la pobreza. Sobre esta relación entre caridad y justicia retorna constantemente la enseñanza de la Iglesia: « Cuando damos a los pobres las cosas indispensables no les hacemos liberalidades personales, sino que les devolvemos lo que es suyo. Más que realizar un acto de caridad, lo que hacemos es cumplir un deber de justicia ».392 Los Padres Conciliares recomiendan con fuerza que se cumpla este deber « para no dar como ayuda de caridad lo que ya se debe por razón de justicia ».393 El amor por los pobres es ciertamente « incompatible con el amor desordenado de las riquezas o su uso egoísta » 394 (cf. St 5,1-6).
Comentario.  Como católico me he preguntado muchas veces: Pero, ¿por dónde empezar? ¡Si es tanta la miseria en este mundo y yo no doy abasto! Y por cuestión de estudio y temperamento, sospecho de todas esas soluciones que buscan desmontar las llamadas "estructuras de pecado" porque las soluciones propuestas son de raigambre ideológica y la experiencia demuestra que estas soluciones reducen más gente a la miseria de las que levanta.

La Regla de San Benito, de cuya orden soy oblato, enfatiza las enseñanzas del Evangelio respecto a los pobres y de cómo debemos rendirle hospitalidad "como a Cristo mismo." Y uno de los principios fundamentales de los Caballeros de Colón, a cuyas filas pertezco, es la caridad:
Caridad – Nuestra fe católica nos enseña “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Los miembros de Caballeros de Colón muestran su amor por su prójimo con campañas de recaudación de alimentos que se donan a los comedores benéficos y los bancos de alimentos, con labor voluntaria en las Olimpiadas Especiales y con su apoyo, tanto espiritual como material, a las madres que eligen dar vida a sus bebés. Los Caballeros aceptan que nuestra misión y nuestra fe en Dios nos impulsan a actuar. No hay mejor forma de experimentar el amor y la compasión que ayudando a los necesitados, llamado al que respondemos día con día.
Y al menos esto me da por dónde empezar, que el resto es tiempo y el lugar de mi contribución y hacerla con alegría y sin excusas. Y para mí esto es lo más difícil, porque estoy contaminado de esta visión calvinista que predomina en la sociedad estadounidense que piensa que el pobre es siempre responsable de su condición y no siempre es así. Es cuestión de identificar la necesidad y uno hacerse útil ante tanta necesidad. No tengo que ir ni a Africa ni a la India para encontrar a los pobres, ellos están aquí, ellos me rodean.

Que Nuestro Señor despierte en nosotros un auténtico amor hacia el pobre durante esta cuaresma.

miércoles, febrero 25, 2015

Examen de Conciencia en Base a los 10 Mandamientos



Fuente: Catholic.net


Precisamente por ser pecadores, nos cegamos ante nuestros pecados. Satanás quiere hacernos ver que no hay mal en lo que hacemos. Entonces el corazón se endurece, se hace insensible a las exigencias del amor. Por eso es tan importante la conversión del corazón.

"Por eso, como dice el Espíritu Santo: "Si escucháis hoy MI voz, no endurezcáis el corazón... ¡Atención hermanos! Que ninguno de ustedes tenga un corazón malo e incrédulo" Hb 3

Dios es un Padre amoroso que nos hace ver el pecado para darnos la gracia del arrepentimiento y perdonarnos. El nos quiere libres. El demonio no quiere que veamos nuestro pecado. Pero si buscamos el camino de Dios tratará de acusarnos con nuestros pecados para que nos desanimemos y volvamos atrás. Podemos discernir entonces la diferencia. Dios enseña el pecado para liberar y perdonar; el demonio lo esconde pero cuando lo enseña es para que desesperemos. Debemos rechazar enérgicamente estos pensamientos e ir a la confesión con toda confianza en el perdón de Dios. Dios SIEMPRE perdona cuando hay arrepentimiento.

Es muy provechoso hacer examen de conciencia diario y antes de confesarnos, y también, con toda humildad, abrirnos a que personas cerca de nosotros nos corrijan. "Si nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos condenados." (1 Cor. 11, 31)

El examen se hace ante Dios, escuchando su voz en la conciencia. Es mejor hacerlo en un lugar tranquilo, preferiblemente ante el sagrario, para orar. Solo Dios puede iluminar sobre nuestra realidad y darnos los medios para responder a la gracia.

Contemplamos la vida de Jesús y su amor manifiesto en Su Cruz. ¿Como he respondido a 
tanto amor, a tantas gracias? Examinamos nuestra vida ante la ley de Dios. Por eso ayuda tener un examen escrito que nos recuerde lo que hemos olvidado. Recordamos que no se trata de sugerencias, Dios nos dio MANDAMIENTOS. Romperlos es romper nuestra alianza con Dios y caer en pecado.

No se trata tan solo de enumerar pecados sino de descubrir la actitud torcida del corazón y con DOLOR POR NUESTROS PECADOS, HACER EL FIRME PROPÓSITO DE NO VOLVER A COMETERLOS.

Siempre hay áreas en las que somos mas débiles y requieren atención especial pero si comprendemos que Cristo -no la cultura- es la medida, veremos que en todo tenemos mucho que crecer.

Recordemos que la confesión solo puede hacerse ante un sacerdote. A continuación te ofrecemos un modelo de examen de Conciencia para prepararte para la confesión
 
EXAMEN DE CONCIENCIA EN BASE A LOS 10 MANDAMIENTOS

Este examen es para aquellos que, amando a Cristo, no se conforman con evitar pecados graves, sino que desean amarle con todo el corazón.

Amarás a Dios sobre todas las cosas (Primer mandamiento).
No tomarás el nombre de Dios en vano. (Segundo Mandamiento)
¿He amado a Dios sobre TODO?
 
-¿A quién (que) le he dado la mayor atención?
-¿He hecho de mi familia, trabajo, apostolados, programas, ideas u otras cosas buenas mi primer amor?
-¿Se en la práctica lo que es confiar en el amor y el poder de Dios?
-¿Le confío todo a Dios o ando queriendo hacerlo yo solo?
-¿Confío en Dios cuando todo parece ir mal?
-¿He caído en superstición u otra práctica religiosa ajena al cristianismo?

Oración Diaria
 
-¿Cómo ha sido diariamente mi oración?:
-¿Tiempo personal con Dios; liturgia de las horas; oración familiar?
-¿He alabado a Dios; le he dado gracias o me he quejado?
-¿Intercedo por mi familia, grupo, Iglesia, por el mundo?
-¿He orado con el corazón, abierto al Espíritu Santo?
-¿Tomo tiempo para discernir?
-¿Se lo que es esperar al Señor, escucharlo? -¿Lo he hecho?
-¿Cuándo me da alguna enseñanza la guardo en mi corazón y busco profundizarla?
-¿Incluyo a mi esposo/a (u otra persona formada y prudente) en mi discernimiento o solo les informo?; -¿Escucho, obedezco y respeto a los que tienen legitima autoridad sobre mi (leyes justas, jefes, etc.)?.
-¿Qué criterios tengo para determinar si algo que quiero hacer es del Espíritu Santo o es mío?,-¿Me parece importante tener y seguir siempre esos criterios?
-¿Uso los dones que Dios me dio para su gloria?
-¿Estoy abierto a recibir nuevos dones según Dios disponga?
-¿He sido legalista (haciendo solo lo necesario para cumplir) o vivo mi fe en el Espíritu
entregándome con todo el corazón?

Obediencia
 
-¿Busco conocer en la oración la voluntad de Dios para mi vida?
-¿Obedezco la enseñanza del magisterio o interpreto a mi manera?
-¿Qué motiva mi vida, la voluntad de Dios o mis propios "buenos" planes (mi voluntad).
-¿Le permito a Dios guiarme o le "entrego" los planes ya hechos para que los bendiga?.
-¿Mis gustos, criterios, dudas, confusiones, pensamientos, actitudes y valores -en que instancias no han estado bajo el Señor?
-¿En mis gustos, mis criterios, miedos, dudas, confusiones...

Estudio
 
-¿Estudio my fe católica (Biblia, magisterio, libros sólidos) o me contento con mi propio modo de entender a Dios?, ¿Estoy avanzando en mi formación como debo?.
-¿Qué pasos prácticos doy para formarme en la fe?

Orden y Prioridades
 
-¿Mi tiempo responde a las prioridades de Dios o a las presiones de cualquier persona u ocasión para `quedar bien´?); ¿Interpreto lo que hago en la perspectiva de la vida eterna?; ¿Reflexiono sobre mi muerte; sobre el juicio final?
-¿Tengo prioridades claras y soy firme para vivirlas? ¿Pierdo el tiempo (revistas, programas, etc.) que no edifican?
-¿Tengo un horario y organizo el día con disciplina, dando tiempo a cada área con sabiduría: oración, familia, trabajo...?; ¿En que me he desordenado? ¿Me quedo en algo que me gusta sabiendo que es hora de hacer otra cosa?
-¿Respeto el tiempo y necesidades de otros: cuando busco ayuda, en el teléfono, etc..?
-¿Cuido la salud; tengo algún vicio, falta de ejercicio, descanso, alimentación... Me cuido demasiado?

Santificarás el día del Señor. (Tercer Mandamiento)

¿Guardo el día del Señor para el Señor o trabajo innecesariamente ese día?
-¿Voy a misa todos los domingos?;¿He adorado y puesto todo mi corazón en Cristo Eucarístico que me espera en el sagrario?
-¿Lo he amado y consolado por tanto que se le ofende?
-¿Voy a misa diaria si puedo?; ¿he recibido con preparación al Señor?

La Cruz
 
-¿He meditado ante la cruz?; ¿busco su poder transformador y su sabiduría?; ¿como se manifiesta en mi vida?
-¿Pido a Dios la gracia de amar la cruz?
-¿Me he salido de la voluntad de Dios por evitar la cruz?
-¿Uno mi cruz a la de Cristo?: problemas, enfermedades, responsabilidades, personas, mi edad, mi vocación...
-¿Busco la satisfacción de todas mis necesidades físicas y emocionales o se mortificarme por amor a Jesús?.
-¿Me uno a la cruz del que sufre?; ¿Me sacrifico para amar?.

Confesión
 
-¿Rechazo el pecado aunque este sea aceptable según la cultura?; ¿He pensado o actuado ligeramente como si la rectitud de los santos es "exageración"?
-¿He evitado la ocasión de pecado: ambientes, programas, malas amistades...?
-¿Busco que Dios me enseñe mi pecado (también pecados viejos y olvidados)?.
-¿Reconozco y reparo con responsabilidad mis pecados y faltas o me justifico?
-¿Cuándo me corrigen, lo agradezco?.
-¿Cuándo fue mi última confesión?, ¿Minimicé el pecado por pena?; ¿han habido cambios?.
-¿Hice una confesión completa o escondí algo?
-¿Hay algo (hábito, herida, complejo) que el enemigo usa para su provecho?; ¿Qué hago para permitirle a Dios que me libere?
-¿Debo reconciliarme con alguien y no lo he hecho?

María
 
-¿Me he consagrado a Ella y, si lo he hecho, vivo mi consagración plenamente? -¿Cómo?
-¿Acepto su cuidado maternal?; Me dejo formar por ella? -¿Cómo?.
-¿Recurro a ella en oración, medito su vida?.

Relaciones con otros
 
-¿Están todas mis relaciones a la luz del Señor: amorosas, castas, sanas y sinceras?
-¿Guardo odios o enemistades?
-Peleas, rivalidades, violencias, ambiciones, discordias, sectarismo, disensiones, envidias, ebriedades
-¿He sido fiel a los compromisos con mis hermanos y con otros?; ¿Estoy creciendo en estos compromisos?
-¿Soy confiable en el hogar, grupo, trabajo...?; -¿Cumplo mis promesas, compromisos, guardo confidencialidad?
-¿Busco la unidad en el Señor? (Fil. 2, 1-11, 1 Cor. 10,17)
-¿Soy servicial?
-¿Soy atento sin ser curioso?
-¿Soy prudente en lo que hablo y como actúo?
-¿Soy agradecido por el servicio de rutina que recibo?

Honrarás a tu padre y a tu madre (Cuarto mandamiento).

En el Hogar
 
-¿Obedezco, cuido y honro a mis padres según mi edad y sus necesidades?
-¿Pongo malas caras?
-¿Doy tiempo a la familia?; ¿Cenar juntos?; ¿Diversiones?
-¿Hospitalidad?
-¿Relación con hermanos?
-¿Responsabilidad en los estudios?
-¿Ayuda económica al hogar según necesidad?

Casados: (además de lo mencionado)
-¿Protejo mi casa y los míos de las malas influencias del ambiente? ¿Cómo?
-¿He manipulado con mis estados de ánimo y enfados para que se haga lo que quiero?
-¿Permito que otros (padres, amigos) manipulen o se antepongan al matrimonio? .
-¿Honro y respeto a mi esposo/a en todo momento?
-¿He compartido con mi esposo/a la visión para la familia?; ¿le escucho con interés?;
-¿Le expreso amor, cariño y respeto a mi esposo/a?;
-¿Con mis hijos?
-¿Detecto los problemas y los enfrento con sabiduría?
-¿Qué medidas tomo para que mi casa sea un hogar?
-¿Soy responsable y ordenado con la economía?; ¿Les ayudo para que puedan orar, estudiar, descansar, ir a su grupo, cumplir sus responsabilidades?

Formación: de los hijos: ¿comparto con ellos, enseño y guío?, ¿escucho?, ¿disciplino con sabiduría?; ¿les doy buena educación para ser buenos cristianos?

No matarás. (Quinto Mandamiento)

¿De algún modo he matado o atentado contra la vida? (ej.: apoyo o participación en aborto, suicidio, conducir sin cuidado, actos irresponsables que ponen una vida en peligro, agresión, violencia, etc.? ¿He atentado contra la dignidad de alguien? ¿He calumniado, criticado y desprestigiado a otra persona? ¿He manchado la reputación de mi prójimo con mis palabras o acciones?

No cometerás actos impuros. (no adulterio, no fornicación) (Sexto Mandamiento)

-¿He buscado afectividad fuera del orden del Señor?
-¿Como distingo entre sentimentalismo y una auténtica relación de amor entre hermanos?; -¿Me relaciono según mi estado de ánimo o lo que edifica en el amor?
-¿Fantasias o actos impuros, conmigo mismo o con otros?
-¿Chistes, programas, actitud seductora, inmodestia en vestir?
-¿Obedezco el plan de Dios para la sexualidad en mi estado de vida?

No robarás (Séptimo mandamiento).

-¿De algún modo he robado?
-¿Descuidando o no devolviendo propiedad ajena o común)?
-¿Me aprovecho de mi puesto para beneficio personal?

No levantarás falsos testimonios ni mentirás (Octavo Mandamiento)

-¿Quién inspira mis palabras: Dios o mi ego?¿He querido dar mi opinión en todo?
-¿Digo la verdad?; ¿He revelado secretos; He juzgado (o chismeado)?
-¿Me he quejado buscando conmiseración o desahogo?
-¿He puesto mi atención a lo indebido
-¿He hablado lo que no edifica: chistes con groserías, hirientes a una raza, nacionalidad, etc.?

No consentirás pensamientos ni deseos impuros (Noveno Mandamiento)

- ¿He codiciado la mujer o el esposo de mi prójimo?
- ¿He mirado a un hombre a una mujer de manera impura?

No codiciarás los bienes ajenos (Décimo Mandamiento)

- ¿He deseado los bienes ajenos?
- ¿He sido evidioso?
- ¿He sido avaro?
- ¿He camido más de lo que necesito?
- ¿He sido orgulloso?

Obras de Misericordia

-Corporales: solidaridad con enfermos/ hambrientos/ sedientos/presos/ desnudos/ forasteros/ enterrar los muertos. ¿Veo a estos como hermanos por los que me entrego o estadísticas?.
-Espirituales: dar buen consejo/ corregir/ perdonar (¿guardo algún resentimiento?)/ consolar/ sufrir con paciencia las molestias del prójimo/ rezar por los vivos y los muertos.
-¿Estoy atento al dolor ajeno?; ¿Hago a acepción de personas según su apariencia?
-¿Vivo en sencillez?; -¿Imito a Cristo que fue pobre?, ¿soy libre de apegos materiales?
-¿Se refleja esto en mi actitud en las compras?; ¿me dejo llevar por antojos?; ¿cuales?
-¿Coopero con las obras de la Iglesia con verdadero sacrificio y amor o doy de mis sobras?

Evangelización

-¿Soy testimonio?; ¿Soy sal de la tierra y luz del mundo?
-¿Me esfuerzo de todo corazón para que Cristo sea conocido y amado por todos?
-¿Estoy en comunión con el espíritu misionero de la Iglesia?
-¿Llevo a mis amistades al Señor o dejo que ellas me arrastren al mundo?
-Cuando evangelizo, ¿lo hago con seguridad o como si fuera una opinión cualquiera?; ¿Respondo al Espíritu o me paraliza el ´que dirán´?

Dominio de las Emociones: Resentimientos, caprichos, impulsos, miedos....

-¿Cuáles son mis emociones mas salientes?; ¿Las someto al Señor para encausarlas para el bien? ¿de que forma están afectando mi comportamiento?
-¿Busco primero mi interés y comodidad o servir con amor?

Recomendamos:

lunes, febrero 23, 2015

Iglesia Copta de Alejandría Canoniza a Mártires de Libia


Icono de los Nuevos Mártires de Libia, escrito por Tony Rezk
(Apunta sobre el para verlo más grande
)

Hermanos y hermanas: Paz y Bien a todos.

Comparto con Uds. esta noticia de Radio Vaticana:
Asesinados porque profesaban la fe cristiana: fueron las palabras del Patriarca de la iglesia copta ortodoxa Tawadros II refiriéndose a los 21 trabajadores egipcios decapitados en Libia por el así llamado 'Estado Islámico'. Sus nombres, anunció el Patriarca, serán incluidos en el Synaxarion, el equivalente oriental del martirologio romano. Un procedimiento, explica el portal Tierrasanta.net, que equivale a la canonización en la Iglesia latina. El martirio de estos 21 fieles será conmemorado el 8 de Amshir del calendario copto, 15 de febrero del calendario gregoriano, fiesta además de la Presentación de Jesús en el Templo. Escúcha la noticia:



Comentario. Así es que dan su testimonio los verdaderos mártires cristianos, a imagen y semejanza de su maestro, entregándose ellos mismos como oblación, sin matar a nadie más en el camino. Como lo dice la Sagrada Escritura, estos mártires se encuentran de pie ante el trono de Dios y del Cordero:

Cuando el Cordero abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos a causa de la palabra de Dios y del testimonio que habían mantenido. 10 Clamaban a gran voz: “¿Hasta cuándo, oh Señor[a] santo y verdadero, esperarás para juzgar y vengar[b] nuestra sangre de los que moran en la tierra?” 11 Y se les dio a cada uno de ellos una vestidura blanca, y se les dijo que descansaran un poco más de tiempo, hasta que se completara también el número de sus consiervos y de sus hermanos que habrían de ser muertos como ellos lo habían sido. (Apocalipsis 6:9-11)
Estos hermanos recapitulan en sí mismo los mártires de nuestro siglo XXI, un siglo donde el odio a la fe medra en todos sitios con las consecuencias que ya vemos y se verán, aun en los llamados paises "ilustrados" y "tolerantes." Tarde o tempranos ellos verán también sus mártires a manos de gente harta de que los cristianos les molestemos sus conciencias.
¡Axios, axios, axios! ¡Dignos son!
¡La sangre de los mártires es la semilla de la Iglesia!
Santos Mártires de Libia, ¡rogad por nosotros!

viernes, febrero 20, 2015

¿Qué es la Iglesia Ortodoxa Copta?

Hermanos y hermanas: Paz y bien a todos en Cristo Jesús.

A raíz del martirio de 20 cristianos coptos en Libia a manos del llamado Estado Islámico, meramente los últimos en un sinnúmero de mártires a manos de musulmane en el norte de Africa durante los siglos, creo es necesario describir a esa Iglesia hermana para mis lectores. De acuerdo a la Wikipedia:

La Iglesia copta ortodoxa (en árabe: al-Kinisa al-Qubtiyya al-Urthudhuksiyya, الكنيسة القبطية الأرثوذكسية), más comúnmente conocida como Iglesia copta, fue fundada en Egipto en el siglo I. Su nombre deriva de la palabra griega aigyptios (egipcio), trasformado en gipt y después en qibt, de donde derivó la correspondiente voz árabe. Así pues, la palabra copto significa «egipcio». La palabra «ortodoxa» (del griego, creencia correcta) solo implica una seguridad en relación con la fe apostólica, esta Iglesia no reconoce la primacía del Patriarca de Constantinopla ni tampoco pertenece a la Iglesia ortodoxa. Los feligreses de esta Iglesia son conocidos comúnmente con el nombre de coptos, para diferenciarlos de los coptos ortodoxos que forman parte de la Iglesia ortodoxa de Alejandría.

Según la tradición, la Iglesia copta tiene su origen en las prédicas de San Marcos, autor del Segundo Evangelio en el siglo I, que llevó el cristianismo a Egipto en la época del emperador Nerón. Se la engloba en el conjunto de las antiguas Iglesias orientales, que se separaron de la Iglesia primitiva por causa del Concilio de Calcedonia, del año 451. La Iglesia copta fue el resultado de un cisma, tal como el cisma de oriente, en que el Patriarca de Alejandría, Timoteo Eluro en 457 excomulgó al resto de los patriarcas; esto fue motivado según su tradición para conservar la sana doctrina, siendo la Iglesia copta el verdadero patriarcado de Alejandría que una vez separado del resto de los patriarcados ha preservado minuciosamente la creencia y doctrina cristiana en su forma más antigua y pura, entregándola de generación en generación, sin cambios, conforme a la doctrina y los ritos apostólicos.

La Iglesia copta tiene su propio papa. El 4 de noviembre de 2012 el obispo Tawadros ha sido elegido patriarca 118º con el nombre de Tawadros II. Sucede a Shenouda III, que falleció el 17 de marzo de 2012 y era el patriarca 117º de la predicación de San Marcos y que llevaba en el puesto desde 1971. Aunque no existe un dogma que le atribuya la infalibilidad del papa de la Iglesia católica al papa copto, sí existe una tradición que proviene del siglo V que dice que Dios habla por la boca del Patriarca de Alejandría. El Papa copto ha sufrido persecución no solo por el aumento de la actividad de los fundamentalistas islámicos desde finales de los años 1970, sino también por parte del gobierno egipcio. Entre 1981 y 1985 el papa Shenouda III fue recluido en arresto domiciliario en un monasterio en el desierto.

La Iglesia copta además posee dos Patriarcas: el Patriarca de Etiopía, el Abuna Paulos, regente de la Iglesia copta de Etiopía y el Patriarca de Eritrea, el Abuna Dioscoro, regente de la Iglesia copta de Eritrea. Estas Iglesias junto a la Iglesia copta de Alejandría forman una sola Iglesia, la Iglesia copta al mando del Papa Tawadros II.

Se estima que los coptos son cerca de 60 millones, repartidos entre Egipto (unos 7 millones), Etiopía (51 millones), Eritrea (2 millones), Sudán y Sudán del sur (unos 500 mil), siendo la religión mayoritaria en Etiopía y Eritrea. Están organizados en 3 patriarcados; el Patriarcado Copto de Alejandría, el Patriarcado Copto de Etiopía y el Patriarcado Copto de Eritrea. En Egipto (9% de la población) muchos de ellos se consideran discriminados en su propio país, sobre todo en lo que respecta al acceso a la educación y al trabajo, aunque están muy asentados en sectores económicos comerciales y artesanales como la joyería. Históricamente en Egipto la minoría copta no ha sido respetada como tal, y los episodios de violencia, hechos por la mayoría musulmana, han surgido de manera abundante durante los últimos años.

Las diferencias entre la Iglesia copta y la Iglesia católica tienden a superarse a partir de la declaración conjunta de Shenouda III y Pablo VI en 1973:
Confesamos que nuestro Señor y Dios y Salvador y Rey de todos nosotros, Jesús Cristo, es Dios perfecto con respecto a su divinidad, hombre perfecto con respecto a su humanidad. En él su divinidad está unida con su humanidad en una verdadera unión perfecta, sin mezcla, sin mixtura, sin confusión, sin alteración, sin división, sin separación.
En septiembre de 1990 la Iglesia ortodoxa y las Iglesias monofisistas, firmaron un acuerdo sobre Cristología, y se recomendó a las diversas Iglesias levantar los anatemas y la enemistad del pasado, después de revisar los resultados de los diálogos.

miércoles, febrero 18, 2015

Miércoles de Ceniza, A.D. 2015





Señor, fortalécenos con tu auxilio al empezar la Cuaresma, para que nos mantengamos en espíritu de conversión; que la austeridad penitencial de estos días nos ayude en el combate cristiano contra las fuerzas del mal. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.